Artículos

Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

La nueva era de Brasil

Por Luis Daniel Álvarez V Empieza una etapa para Brasil en la que las expectativas sobre lo que puede ser el gobierno deLula da Silva dejan atrás cuatro años de una era oscura, polémica y arbitraria, en la que elentonces presidente Jair Bolsonaro administró con una discrecionalidad precaria y con unaconflictividad marcada el poder, siendo recordado por sus loas al militarismo, su adhesión apersonajes de dudosa reputación y el irrespeto a las instituciones.La nota discordante que puede ser el colofón a una gestión patética fue su inasistencia a la tomade posesión del nuevo mandatario, señalando que más allá de las diferencias y de la dureza de unacampaña electoral cuyo resultado fue el triunfo de Lula por estrecho margen, la no comparecenciaa la entrega del mando es la evidencia del desprecio a la tradición democrática, profundizando ellamentable silencio que mostró para admitir su derrota, dejando un escenario de opacidad quefue llenado por radicales que clamaban por una salida militar que desconociera los comicios.Irresponsablemente Bolsonaro dejó el camino para interpretaciones, incurriendo incluso en latorpeza de no salir con altura y dejar la puerta abierta para un posible retorno, proceder queprovocó críticas de algunos aliados a su gestión.A Lula no le queda un panorama sencillo, pues le toca gobernar un país roto en dos trozosprácticamente similares en los que no priva el favoritismo a ninguno de lo actores sino el temorhacia el otro, teniendo Lula en su base electoral a buena parte de un sector que sufragó por élpara evitar otros cuatro años de Bolsonaro, mientras que el aspirante a la reelección recibió unapoyo importante de sectores que no lo querían, pero que temían el retorno al poder del líder delPartido de los Trabajadores. Aunado a los retos que enfrenta el nuevo mandatario, la relación conel legislativo será difícil.De todas maneras el nuevo presidente ha iniciado con muestras de amplitud en la conformaciónde su gabinete al incluir a personajes de distinta tendencia entre los que están el vicepresidenteGeraldo Alckmin y las excandidatas presidenciales Marina Silva y Simone Tebet, la última de ellascrucial en el triunfo, pues al quedar en el tercer lugar en la primera vuelta, no se limitó a llamar avotar por Lula sino que hizo activa campaña por él. Entre los numerosos ministros que componenel gobierno hay actores con experiencia en gestiones regionales como Camilo Santana, WellingtonDias y Márcio França; líderes políticos como Fernando Haddad, Luciana Santos y Carlos Lupi; yactores con carreras legislativas, judiciales, académicas e incluso diplomáticas como el canciller –quien también ocupó el cargo durante la administración de Dilma Rousseff- Mauro Vieira.Aunque la diversidad de la composición de su equipo puede ser un aliciente para dar tranquilidada su ejercicio, la heterogeneidad puede traer complicaciones, pues llegará un punto en que serádifícil complacer intereses tan disímiles y encontrados. Además, en la misma mesa estaránsentados potenciales aspirantes para las próximas elecciones, lo cual puede provocar choques,rencillas y ansias de protagonismo. Lula puede desempeñar un rol regional importante impulsando la integración e incentivando unasalida electoral transparente y la reinstitucionalización de Venezuela. Si lo hace, pasará a lahistoria con acierto y las amenazas de los revanchistas como Bolsonaro no generarán mayortemor. correoacademicoldav@gmail.com@luisdalvarezva

¿Por qué con Brasil sí y con otros no?

Por María Alejandra Aristeguieta Hace unos días una turba atentó contra las instituciones de Brasil. Las instituciones, quiero decir con esto, contra los símbolos de la democracia: los poderes que representan a los ciudadanos y que garantizan la libertad, la justicia, y la igualdad ante la ley. Los líderes del mundo entero condenaron tal acción. Algunos de manera más enérgica que otros, pero se hicieron presentes y dejaron escuchar o leer su mensaje inequívoco. Algunos, como Rusia, China o Venezuela, de manera bastante cínica, puesto que ni creen en la democracia, ni tienen instituciones democráticas. El presidente Lula, pero sobre todo la democracia brasileña, recibió un necesario respaldo. Al mismo tiempo, en las redes se ha hablado del doble rasero con el que condenan este asalto al orden constitucional de un país, esta revuelta que atentaba contra el poder del presidente legítimamente electo (nos guste o no) en contraste con la indiferencia, tibieza o el simple silencio ante hechos en la región que también han atentado contra el Estado de Derecho, las instituciones, el orden constitucional y la democracia.  Una rápida búsqueda en Google y confirmamos que casos como el que recientemente se vivió en Perú no recibió la misma atención, y hasta, por el contrario, una vez que se había destituido al presidente que intentó un autogolpe de Estado, muchos gobiernos y líderes regionales condenaron su destitución sugiriendo un golpe de Estado al presidente (que venía de quebrantar el orden constitucional). Y en ese mismo orden de ideas, ni que decir de las poquísimas condenas cuando las hordas chavistas asaltaron el parlamento venezolano. Había que arrancarle una declaración a cualquier organismo internacional salvo la OEA, y muy pocos presidentes se manifestaron directamente delegando el mensaje en sus cancillerías y embajadores. Uno se pregunta, entonces, por qué con unos sí y con otros no. También se ve tentado a decir que se trata de una desviación ideológica, un sesgo característico de las izquierdas del mundo frente a las derechas. Pero lo cierto es que, más allá del folklore político regional, en este caso hay mucho más. Brasil es un país con 215 millones de habitantes, su PIB se acerca a los 490.000 millones de dólares, y forma parte de las 25 economías más importantes del planeta. Como tal, integra el G20, y, junto con la India, China, Rusia y Suráfrica forma parte del BRICS, grupo informal de coordinación de posiciones originalmente en temas comerciales, pero que, con el tiempo, al igual que ha sucedido con el G20, va ampliando el número de temas abarcados. Aunado con ello, el rol de Brasil en el mapa geopolítico mundial tiene una relevancia particular por ser uno de los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, en momentos en que es necesario abordar el fin de la invasión de Rusia a Ucrania, donde Brasil puede ser considerado como un gestor honesto porque tiene una buena relación con las democracias liberales por una parte, y con sus socios del BRICS por la otra. Pero, además, desde el punto de vista comercial, Brasil tiene excelentes relaciones con China, su principal mercado de exportación y que constituye el 25% de su comercio, y con su segundo socio comercial,  Estados Unidos, cuya política de acercamiento en la región para competir con China, se ve ahora reforzada ante la necesidad de crear un “cordón sanitario” frente a la Rusia de Putin y, por supuesto, garantizar el flujo de importaciones en momentos en que tanto el COVID como la guerra lo han impactado. Brasil es pues un actor de relevancia mundial, un socio comercial confiable y un apoyo político y diplomático en un sistema internacional que necesita de su presencia. Y que lo necesita estable y fuerte. La amenaza a la democracia y el Estado de Derecho en América Latina nos recuerda su fragilidad y nos coloca ante la realidad de su declive mundial. Hasta hace unos treinta años, la democracia era todavía considerada como el sistema idóneo para lograr mayor igualdad, desarrollo, equidad, libertad y justicia. No en vano, una vez caída la Cortina de Hierro los países de Europa oriental que habían estado bajo el yugo del comunismo soviético dieron rápidamente los pasos necesarios para una transición democrática, lo que les permitió posteriormente a muchos de ellos unirse a la Unión Europea. Pero, fue justamente con la caída del muro de Berlín, el fin de la Guerra Fría y el mundo bipolar, que Estados Unidos y Europa bajaron la guardia y pensaron que el comercio y la globalización bastaban. Olvidaron que los esfuerzos democratizadores tanto en América Latina como el resto del mundo promovían una alternativa distinta a los totalitarismos de China y la URSS. Los países pasaron a ser mercados, y antes que nos diéramos cuenta, se dio prioridad al fortalecimiento de nuevas economías y con ello a nuevos relacionamientos (que han derivado en la fragmentación del poder) por encima de las bases sólidas de convivencia que entendíamos como democracia. Por eso Brasil importa, o importa el petróleo de Venezuela en este escenario de guerra, pero ni América Latina es relevante, ni se está defendiendo realmente la democracia. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563

Adiós Qatar

Por Abraham Clavero Toro Un mundial para el olvido y para el recuerdo, que concluyó con el apoteósico triunfo de la Argentina, con un Leonel Messi alcanzado su mayor anhelo de llevar a su país a la cima del balompié universal, regresando para America Latina tan preciada copa desde 1998 con el triunfo de Brasil en el de Corea del Sur. Siempre se dijo que Messi merecía ganar este mundial por todo lo que él ha significado para el deporte rey y ojalá le alcance para el del 2026 en México, Estados Unidos y Canadá. Honor a quien honor merece.    Sin embargo, este evento será siempre considerado como uno de los más polémicos desde que se instauró en 1930, conquistado por Uruguay, y que reúne cada cuarto años a los mejores equipos del mundo de un deporte que trasciende todas las fronteras de la comunidad internacional. Atrás han quedado un sinfín de situaciones que seguirán siendo motivo de discusión y de investigaciones partiendo desde su escogencia que generó tantas dudas respecto a la pulcritud de la misma. Proliferan historias que hablan de cómo se forjó dicha designación que dejó perplejo a muchos, debido a que el Estado de Qatar es un Emirato sin una tradición futbolística, a lo que hay que agregar de no contar, para ese momento, con una infraestructura elemental a fin de realizar un evento de esa categoría.  Se dice, que todo se debe al empeño de la familia reinante, los Al Thani, que ha gobernado esta pequeña península en el Golfo Pérsico desde su fundación en 1850. En 1995 se produce un acontecimiento significativo con el golpe estado, no violento, en el cual Hamad bin Khalifa al Thani, depuso a su padre Jalifa bin Hamad Al Thani cuando éste se encontraba en Suiza por problemas de salud. Este cambio de mando contribuyó a modificar, de manera significativa, el enfoque político que el país debía desempeñar en esta zona del tan estratégica. Según explica Peter Salisbury, a partir de ese acontecimiento, Qatar ha sido considerado “el hijo problemático” de los países del Golfo Pérsico, y los Al Thani, “la familia más difícil del barrio”. Qatar ha mantenido disputas diplomáticas con varios de sus vecinos, incluidos Arabia Saudita, Bahréin y Egipto, e inclusive se le acusa de apoyar a grupos terroristas. Se argumenta que pasó “de ser una familia que formaba parte de una tribu vinculada con la familia Saud de Arabia Saudita, que no merecía ninguna atención, a convertirse en un grupo de individuos reconocibles que participan en la escena internacional”. Fue un cambio relevante que ha servido para generar todo tipo de comentarios dejando aversiones en el mundo del Medio Oriente. Gran parte de las divisiones que en la actualidad definen la relación de Qatar con sus vecinos comenzaron con las políticas del Emir Hamad bin Khalifa al Thani tras deponer a su padre. Arabia Saudita consideró este acto como un mal ejemplo para los otros países de la región gobernados también por dinastías familiares. Peter Salisbury agrega: “entonces los vecinos se dieron cuenta del enorme cambio ocurrido en Qatar entre el régimen del padre, que había reinado de forma callada, sin hacer bulla, y la del hijo, más joven y energético, una voz más independiente, un activista y agitador que pedía cambios”. En 1996 surgieron acusaciones contra Riyadh de estar implicada en un intento de contragolpe de Estado para reinstalar al Jeque Khalifa. Entre las políticas iniciales de Hamad destacan acelerar el desarrollo de sus reservas de gas natural y en 1996 la pequeña península comenzó a exportar gas natural licuado por primera vez en su historia. Con sus exportaciones, Qatar se convirtió rápidamente en una potencia regional. En la actualidad es el principal exportador de gas natural licuado del mundo y comparte con Irán, el principal enemigo de Arabia Saudita, el desarrollo de su enorme yacimiento de gas natural, el South Pars-North Dome el más grande del mundo. De manera que Hamad junto con su Ministro de Relaciones Exteriores, el Jeque Haman bin Jassim Thani, fueron piezas fundamentales del ascenso de Qatar en el escenario internacional y como potencia regional se embarcaron en una expansión enorme no sólo en el ámbito de la política internacional. Fundó el canal Al Jazeera, que pronto se transformó en un influyente medio de comunicación en el mundo árabe y el país se convirtió en un inversor global masivo. En 2013, Hamad decidió abdicar y entregar el poder a su cuarto hijo, Tamim bin Hamad Al Thani, que entonces tenía 33 años. Los países vecinos consideraron la posibilidad que el nuevo Emir pudiera poner en práctica una posición equilibrada en su enfoque sobre los asuntos regionales. No obstante, tiempo después de su ascenso varios informes apuntaban que el Emir Tamim estaba permitiendo que se reagruparan en Doha los miembros de los Hermanos Musulmanes, luego de que el entonces Presidente Mohamed Morsi había sido derrocado en Egipto. En julio de 2017, Arabia Saudita, Bahréin y EAU retiraron a sus embajadores de Doha. Esta organización islamista sunita, fundada en Egipto, estaba ganando adeptos en el mundo árabe y pronto fue declarado como un grupo terrorista por los gobiernos de Bahréin, Egipto, Rusia, Siria, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Qatar finalmente aceptó reubicar a los Hermanos Musulmanes en Turquía, y la disputa terminó en enero de 2021, gracia a la mediación de Kuwait y Estados Unidos. Otro aspecto sobresaliente, es que Qatar se ha convertido en uno de los grandes inversores a nivel global. Sólo en el Reino Unido la multimillonaria familia Al Thani ha invertido US$50.000 millones. En Londres son dueños de la lujosa tienda por departamentos Harrods, varios grandes hoteles, The Shard (95%), el rascacielos más alto de Europa, tienen participación en Canary Wharf un complejo empresarial y también compraron la Villa Olímpica en 2012 además de tener intereses en los yacimientos de gas natural de Gales. Asimismo, entre sus pertenencias se encuentran la mitad del edificio de departamentos más caro de Londres, el One Hyde

El outsider de Perú

Por Félix Gerardo Arellano El cansancio y desasosiego político que se vive en muchos países democráticos,alimentan la tendencia de la antipolitica, que podríamos resumir bajo la lapidariaexpresión “que se vayan todos”. Se buscan “caras nuevas, no contaminadas” por lapracticas políticas, la célebre figura del outsider.El radicalismo, el populismo y la polarización se presentan como banderasfundamentales en el rechazo a los partidos y a los políticos tradicionales, tendencia quese expande ampliamente, gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación política,en particular las redes sociales. Pero en términos generales, los resultados que seaprecian de algunas experiencias de las nuevas caras son decepcionantes.Las nuevas caras asumen discursos que estimulan pasiones y conquistan fanáticos.Ambiciosos y fraudulentos proyectos de trasformación de la política y del país. Una delas banderas es la lucha contra el flagelo de la corrupción y, en ese contexto,desarrollan la tesis que presenta a la política tradicional como una organización decómplices, con plena impunidad; situación exagerada, sobre la que insisten paradesplazar a los políticos y debilitar las instituciones.Muchas de las nuevas caras tienden a ser efímeras, en su mayoría no cuentan conformación ni experiencia política, pues precisamente esos valores los descalifican.Algunos aprovechan que han logrado un protagonismo, particularmente mediático quele garantiza algún respaldo popular de inicio. Pero eso no es tema que preocupe, puescon las tecnologías, el capital y una cara nueva, se construye un candidato y con laantipolitica se va preparando el terreno.Se cuestiona a los políticos tradicionales su desconexión de la grave situación queenfrentan las mayorías pobres y excluidas; empero, muchas de las nuevas carastampoco tienen mayor vinculación, ni conocimiento sobre la dramática situación de lapobreza. Son figuras que hacen de la política un negocio, una competencia de ego, unabanalidad.En este contexto, el caso peruano es digno de reflexión, pues la crisis de la política ylos políticos se viene desarrollando desde hace algunos años. Los partidostradicionales se han debilitado sensiblemente y algunos han desaparecido de la escenapolítica, el país vive una creciente fragmentación del espectro político, con elsurgimiento de diversos grupos muy efímeros, que se forman por un proceso electoralespecifico, sin mayor formación doctrinaria, ni trabajo con el electorado.Al respecto conviene destacar que, en la primera vuelta de la elección nacional(11/04/2021), en la que salen vencedores las dos tendencias radicales peruana; poruna parte, la Sra. Keiko Fujimori del Partido Fuerza Popular y, por la otra, PedroCastillo del partido Perú Libre, de tendencia marxista, la boleta electoral contemplaba20 candidatos, la mayoría de ellos sin liderazgo nacional, ni mayor formación política. A las elecciones generales del 2021 se llega en un contexto de inestabilidad política,con 5 presidentes desde el 2016: Pedro Pablo Kuczynsk (2016-2018), Martin Vizcarra(2018-2020), Manuel Merino (2020), Francisco Sagasti (2020-2021); y con la mayoríade los expresidentes vivos sujetos a investigaciones judiciales, dos de ellos condetención (Alberto Fujimori y Ollanta Humala) y uno se suicida antes de ser detenido ensu propia residencia (Alan García).Por otra parte, un poder legislativo altamente cuestionado, que ha abusado de lasfacultades constitucionales, en particular con la aprobación de la moción de vacancia,que permite la destitución del presidente, con el requisito fundamental de logra elmínimo de 87 votos de los 130 miembros del Congreso.En la segunda vuelta de las elecciones del 2021, triunfa la cara nueva y nocontaminada de la política peruana, el outsider de Pedro Castillo, sin mayor formaciónpolítica, un limitado liderazgo gremial en la zona de Cajamarca; empero, desde losmitos de la anti política, libre de la contaminación que representa la dinámica política deLima. Candidato por circunstancias fortuitas, ante la inhabilitación de Vladimir Cerrón eljerarca del partido Perú Libre, con un programa de gobierno anacrónico de contenidomarxista.Los resultados de la contienda electoral resultaron fuertemente cuestionados por lossectores conservadores, que poco trabajan con la población, particularmente con losexcluidos, que son muchos en el Perú, y que aspiran ganar las elecciones por laexperticia técnica que disponen. Partidos democráticos que en la mayoría de los casosse mantienen como burbujas desconectadas de la dramática situación de la población,en estos momentos agravada por las consecuencias sociales de la pandemia del covid-19.El órgano electoral peruano consolidó su autonomía y confirmó el triunfo electoral dePedro Castillo, una pequeña diferencia, que generó un lamentable resultado, en el queparticipó mucha población pobre del Perú. Al respecto, resulta lamentable oírdeclaraciones que asumen que el triunfo de los radicales en las elecciones nacionales,es producto del respaldo de fuerzas internacionales, desconociendo y menospreciandoel sentimiento de la población marginada y excluida, que vota con la esperanza que susituación va cambiar producto de la nueva política radical, para luego enfrentar la grandecepción.Con la cara nueva de Pedro Castillo Perú ha vivido año y medio de un desgobierno,una profunda incapacidad para construir gobernabilidad, sin estrategia, ni objetivos detransformación, solo concentrado en mantenerse en poder, pero sumando erroresprogresivamente. En el corto periodo de gobierno circularon cinco primeros ministros yen consecuencia cinco gabinetes y más de 80 ministros. Pero debemos recordar queun buen número de los promovidos a cargos ministeriales contaban con expedientes einvestigaciones que adelantaban el rechazo de parte del Congreso. Algunos de los renunciantes que dieron sus declaraciones coinciden en lo inaccesibledel Presidente, rodeado de un circulo de incondicionales. En este proceso también haacumulado 6 investigaciones fiscales que los vinculan con actos de corrupción.No podemos desconocer que el Congreso también ha jugado una rígida actitudobstruccionista, en ese contexto, cabe destacar que negó la autorización para viajesinternacionales importantes para el país: i) asistir a la toma de posesión del PresidenteGustavo Petro en Colombia (04/08/2022/); ii) una gira por Europa que incluía la visita alPapa Francisco (12-18/10/2022); iii) participar en la Cumbre de la Alianza del Pacificoen México (24-26/11/2022). Una posición lamentable, pues más que afectar alPresidente aislaba el país.El tema más sensible en la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, tiene quever con la moción de vacancia, un mecanismo que tiende a resultar demasiado flexibley, en algunos casos irresponsable, para destituir el Presidente de la Republica, pero nole resultó tan fácil al Congreso lograr la destitución del Presidente Castillo, debido a sumarcada fragmentación, donde ningún partido político tiene una fuerza decisiva, obligaa unas complejas negociaciones, que en el caso

La jodida historia del Perú

Por Luis Daniel Álvarez V. Los inicios de las novelas y cuentos, más que marcar el preámbulo de una historia, están llamados a cautivar al lector. La narración de la espera del coronel Aureliano Buendía frente al pelotón de fusilamiento que nos hace Gabriel García Márquez en Cien años de soledad podría equipararse a esa visión enigmática de la llanura que comenta Gallegos cuando Doña Bárbara inicia mostrando que un bongo remonta el Arauca. El magistral escritor peruano Mario Vargas Llosa en su novela Conversación en La Catedral no se queda atrás y en lo que será una historia de rencillas, disputas, terror y confabulaciones da el paso inicial preguntándose ¿En qué momento se había jodido el Perú? De esta manera nos adentra el Premio Nobel en una historia que es la de su país, pero que en realidad puede ser colocada como la descripción de todos los Estados de la región durante gran parte de su existencia.  Lo interesante del asunto es que el inicio de la novela publicada en 1969 deja abierta una interrogante que décadas después se sigue haciendo y que a la luz de los resultados que se perciben no tiene aún una respuesta. Esta semana, en medio de lo que sería una nueva oportunidad para destituir a través de los instrumentos legales a Pedro Castillo, el primer mandatario leyó un discurso adelantándose a lo que podía ser la decisión en contra y anuló el Congreso y las instancias judiciales. El repudio no se hizo esperar y en cuestión de minutos el pintoresco mandatario se quedó solo, al punto que algunos parlamentarios que iban a votar contra su salida, al ver la maniobra intentada le dieron la espalda y decidieron aupar su destitución en una sesión del legislativo que siguió adelante desconociendo el dictamen del otrora presidente. Para poner colofón literario a este artículo, podemos señalar que un dejo de realismo mágico también apareció cuando los pocos defensores de Castillo empezaron a sembrar la idea de que el presidente había sido manipulado a través de una bebida y que no sabía lo que hacía. Lamentablemente la misma clase política peruana es culpable de lo acaecido, pues habiendo podido desplazar constitucionalmente al mandatario, las rencillas internas y diferencias, aunado a una baja aceptación a los partidos, instituciones y dirigentes, mantuvieron como por inercia a Castillo en el cargo, permitiéndole asomar el absurdo de un autogolpe, con tal de mantenerse en el poder. La angustia peruana no pasa y si no se atienden las causas de la descomposición el país seguirá jodido, tal como lo escribió Vargas Llosa con su pregunta profética hace algunas décadas. Luis Daniel Álvarez Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV. Miembro del Grupo Avila correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

La Controversia Venezuela-Guyana, hoy

Sadio Garavini di Turno La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha decidido, en contra de la posición venezolana, que no sólo tiene jurisdicción para dirimir la controversia, sino que el tema a dilucidar es la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899 que, según Venezuela, había sido puesto de lado por el Acuerdo de Ginebra. La mayor parte de los juristas especialistas en el tema afirman que, como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender, en la Corte, nuestra posición de que el Laudo de 1899 es nulo e irrito. Pero la primera reacción del régimen ha sido acusar a los Magistrados de la CIJ, una de las instituciones internacionales más respetadas, de haber sucumbido a la presión de los EEUU y estar a “sueldo” de la EXXON y “curiosamente” siempre se le olvida mencionar que el socio de la EXXON, en Guyana es la CNOOC, la compañía estatal de China, “aliado estratégico” del régimen.  Hay quien cree posible que Guyana acepte de nuevo retomar la negociación bilateral. En mi opinión, no veo ninguna posibilidad de negociación bilateral sustantiva hasta tanto la CIJ haya tomado su decisión. Guyana ha presentado formalmente su posición ante la CIJ en marzo del 2022 y Venezuela tenía, en principio, hasta marzo del 2023 para presentar su “contramemoria”. Sin embargo, desde el mismo momento en que la CIJ decidió que tiene la jurisdicción para resolver la controversia, en el gobierno Maduro, se formaron dos “bandos”; el primero, muy pesimista en cuanto a la posibilidad de un resultado positivo para Venezuela en la CIJ, afirmaba que lo más conveniente era asumir una “narrativa” ideológica antimperialista y acusar a la CIJ de ser instrumento del Departamento de Estado y de la EXXON. Por tanto, había que rechazar participar en el proceso. El segundo, en cambio, estaba a favor de participar. Quizás, no olvidando que después de la decisión sobre el Laudo y la definición de la frontera terrestre, es muy probable que la CIJ tendrá que intervenir también en la delimitación de la áreas marinas y submarinas. Después de una indecisión, que duró aproximadamente tres meses, el segundo “bando”, probablemente orientado por el asesor internacional Antonio Remiro Brotons, convenció al alto gobierno y Venezuela presentó un recurso de inadmisibilidad de la demanda de Guyana, con lo cual aceptó participar en el proceso en la CIJ. Ahora la Corte debe decidir si acepta o no los argumentos de Venezuela; es muy improbable que lo haga. Pero, por ahora se suspendió el correr del año a disposición de Venezuela para presentar su “contramemoria”. Se ganaron unos meses de tiempo, ojalá se utilicen provechosamente. Sin embargo, no hay buenos indicios al respecto. Recientemente, Guyana y Venezuela presentaron sus argumentos ante la Corte, en relación al recurso de inadmisibilidad, una relativamente pequeña delegación guyanesa estaba acompañada por un equipo de asesores de altísimo prestigio y nivel académico. La delegación venezolana, en cambio, muy numerosa, pero con una asesoría internacional más débil y muchos asesores de habla española y casi ninguno de lengua inglesa. En la CIJ, los idiomas oficiales son sólo el inglés y el francés. Los agentes del Estado venezolano, son un historiador, una respetable profesora de derecho penal y un diplomático de carrera, Felix Plasencia, nombrado recientemente embajador en Colombia. Ojalá su sustituto sea un jurista experto en Derecho Internacional Público y se refuerce el equipo asesor en general. En particular debería contratarse un jurista experto angloparlante de primer nivel. Sadio Garavini Di Turno Doctor en Ciencias Políticas (UCV)- Profesor Universitario -Ex Embajador de Venezuela en Guyana, Guatemala y Suecia – Ex Viceministro de Justicia – Miembro Honorario del CODEIV y Miembro del Grupo Ávila @sadiocaracas

¿Cómo llegamos adonde quería Guyana?

Por Sadio Garavini di Turno En relación a la reclamación del Esequibo, la pregunta que deberían hacerse los venezolanos es: ¿Cómo es posible que dos Secretarios Generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, de acuerdo con el último Buen Oficiante el noruego Dag Nylander, decidieron escoger la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio para solucionar la controversia. La CIJ siempre ha sido, desde la misma firma del Acuerdo de Ginebra (AG) en 1966, el medio preferido por Guyana y rechazado por Venezuela. En el mismo AG se afirma que si no hubiese acuerdo entre las partes, el Secretario General de la ONU escogerá uno de los medios previstos en el art. 33 de la Carta de la ONU, que menciona varios medios de solución pacífica de controversias. La falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado al peor de los escenarios posibles para Venezuela. En el gobierno del Presidente Chávez, con Maduro en la Cancillería por 6 años, la megalomanía de creerse líder del hemisferio, la influencia de Fidel Castro, que siempre apoyó a Guyana  y el deseo de controlar los votos de los países caribeños, en la OEA y la ONU, acarrearon un abandono de la reclamación. En el 2004, Chávez declaró  que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías transnacionales en el Esequibo, si esto favorecía el desarrollo de la región, con lo cual acabó con  casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas cartas de negociación. En el  2007,  afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962,  fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el “gobiernito” de izquierda, autónomo en lo interno ,pero todavía dependiente  de la Gran Bretaña, del Primer Ministro de la Guayana Británica, Cheddi Jagan. Lo cual es una absoluta falsedad histórica, causada muy probablemente por la hipertrófica “ceguera ideológica” de Chávez. Cuando a finales del 2013, con el inicio de “era petrolera” en Guyana y después de la detención, por parte de la Armada venezolana de  un barco de exploración sísmica, el gobierno Ramotar manifestó que el proceso de los Buenos Oficios, a través de un Representante del Secretario General, no había dado ningún resultado en 25 años de vigencia y proponía al Secretario General optar por la CIJ. El gobierno Maduro insistió negligente y tercamente en continuar los Buenos Oficios, en cambio de proponer otro de los medios de solución, como la Mediación por ejemplo. Recientemente la CIJ ha decidido, en contra de la posición venezolana, que no sólo tiene jurisdicción para dirimir la controversia sino que el tema a dilucidar es la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899, que el Acuerdo de Ginebra había puesto de lado. Por cierto esta no es sólo la interpretación venezolana. El propio Cheddi Jagan, ex Presidente de Guyana y fundador del actual partido de gobierno, se opuso a la firma del Acuerdo de Ginebra y, en su obra “The West on Trial”, dice que, con el Acuerdo de Ginebra, Guyana “concedió reconocimiento a la espuria reclamación territorial venezolana y lo que era un caso cerrado desde 1899 fue reabierto.” Hay otras declaraciones similares aún más contundentes, de  dirigentes políticos guyaneses, como Rupert Roopnarine, líder del partido WPA y recientemente Ministro en el Gobierno de Granger. Sospecho  que el  régimen madurista no haya utilizado estos argumentos de los propios guyaneses, por desconocerlos, ante Ban Ki-moon, Guterres y la propia CIJ. Ahora que la CIJ ha tomado su decisión, todos los juristas serios afirman que como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos seriamente, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender nuestra posición de que el Laudo de 1899 es nulo. Pero la primera reacción del régimen fue acusar a los Magistrados de la CIJ, una de las instituciones internacionales más respetadas, de haber sucumbido a la presión de los EEUU y estar a “sueldo” de la EXXON. Me temo que las posibles simpatías hacia la posición de Venezuela, entre los Magistrados, no deben haber “aumentado”. Por cierto, al régimen se le olvidó mencionar que, en las concesiones petroleras entregadas por Guyana, el socio principal de la EXXON, con el 25% de las acciones, es la China National Offshore Oil Corporation, la compañía estatal china, relevante socia de PDVSA. “Curioso!”. Sadio Garavini Di Turno Doctor en Ciencias Políticas (UCV)- Profesor Universitario -Ex Embajador de Venezuela en Guyana, Guatemala y Suecia – Ex Viceministro de Justicia – Miembro Honorario del CODEIV y Miembro del Grupo Ávila @sadiocaracas

CITGO: Verdades, Posverdades … y Necedades

Por Rafael Gallegos   El libro de Moisés Naim “La revancha de los poderosos”, explica en que consiste la llamada posverdad, y cómo la utilizan las autocracias modernas para, a partir de construir tinglados de mentiras, elaborar falsas realidades intentando que la población culpe de sus padecimientos a los enemigos, al imperio, a la oligarquía, a los opositores, a las iguanas y a todo el mundo…  menos a la mala gestión de los gobiernos.   Posverdades habemus, y muchas, por ejemplo: –      Hiperinflación inducida… haciendo creer que algún “enemigo” de la “revolución” la indujo, obviando que el mismo gobierno inundó la economía de dinero inorgánico que generó devaluación, brutal alza de precios y desintegración de la moneda. –       Guerra económica… haciendo creer que la destrucción del PIB fue provocada por el imperio que envidia los “éxitos” de la “revolución”, obviando los exprópiese, empresa cerrada empresa tomada, las invasiones pistola en cinto. Además, los continuos insultos a los “oligarcas” y un largo etcétera, acciones todas del gobierno que generaron esta inseguridad, desinversión y la desaparición de dos de cada tres empresas. –       Las sanciones destruyeron a Pdvsa… como si no estuviera clarito que el acabose de Pdvsa radica en la expulsión de 23.000 trabajadores, algo así como botar a los pilotos, a los técnicos y a las aeromozas de una línea aérea, ¿cómo volarían los aviones? O en la politización de la empresa – el que no sea rojo rojito puede irse, expresó el otrora zar del petróleo y hoy solicitado Rafael Ramírez.  Destruyeron la empresa estatal más sólida y productiva de América Latina. Además, ojo … las sanciones llegaron después de la destrucción. SALVEMOS A CITGO Citgo es un importantísimo activo venezolano que corremos el riesgo de perder. Eso significaría dificultar la colocación y valor agregado de crudo y productos de alrededor de un millón de barriles en el mercado más importante del mundo, cuando se inicie la ruta de recuperación de la industria petrolera, que sigue siendo el primer motor para la resurrección de Venezuela. Por ello hay que abordar este caso con mucha seriedad. No solo los petroleros, porque esta Pdvsa desinflada nos afecta a todos. Hay que exponer las verdades, las falsedades y las posverdades que rodean a nuestra empresa en Estados Unidos. VERDADES de Citgo –      Cuando se nacionalizó el petróleo, una de las debilidades de Pdvsa era la comercialización internacional. Ésta seguía en manos de las transnacionales. –      Para incrementar esta capacidad, se diseñó y ejecutó la política de Internacionalización, que consistió en comprar refinerías y puertos de embarque en el extranjero, a objeto de llevar nuestro petróleo procesado, sin intermediarios y directamente a los centros de consumo del mundo. De la vaca a la boca, la idea fue sacar el petróleo de los pozos y llevarlo directamente a los tanques de gasolina de los principales centros de consumo del mundo. –      Citgo fue la empresa adquirida en Estados Unidos, con varias refinerías y asociada a muchos centros de distribución. Así, se garantizaba para nuestros difíciles crudos el mercado norteamericano y se preparaba al país para cuando la producción llegara a seis millones de barriles diarios. –      La “revolución” mostró poco interés en mantener la política de internacionalización. El ex zar Ramírez y su equipo no la consideraron estratégica. Comenzaron a vender las empresas adquiridas en Europa y Estados Unidos. –      Citgo fue vendida parcialmente. –      Como Pdvsa fue desvalijada y el país cayó en default, los acreedores vieron en Citgo una empresa que podían tomar como garantía de pago. Una empresa rusa le tomó como garantía de deuda el 49,9 %. Los bonos de la deuda el 50,1% restante. Otras empresas siguen en una larga cola. –      Citgo (de Pdvsa roja) pidió un préstamo y usó casi la totalidad para pagar… dividendos. Habrase visto. Como si un restorán tuviera pérdidas en su ejercicio y pidiera plata prestada para pagar las ganancias. ¿Cuáles ganancias? –      Cuando Citgo estaba a punto de embargo, el gobierno norteamericano se la entregó al gobierno interino.  Sin entrar en aspectos políticos, esa gestión por ahora, ha salvado a Citgo del embargo. El gobierno federal estadounidense paralizó posibles ejecuciones, y la empresa ha mejorado significativamente su situación financiera.  Por cierto, la Citgo roja, tenía más deudas que activos. –      Pero Citgo sigue en riesgo de embargo. Es imperativo que los venezolanos la salvemos. Como dice el presidente de Pdvsa ad hoc, Horacio Medina, la pérdida de Citgo no le conviene a ningún gobierno… y agregamos, ni a ningún venezolano. FALSEDADES (generadas por el gobierno) –      Pdvsa es una empresa productora, no le hacen falta las refinerías (frase del ex zar Ramírez) … Falso, Pdvsa es una empresa integrada, tal como Exxon, Shell y otras, cuyo negocio radica en el procesamiento y en el mercadeo. Producen menos de lo que refinan y venden más de lo que refinan.   –      La internacionalización da pérdidas… como sí este negocio no hubiera que verlo de manera sistémica y a largo plazo. –      Las refinerías compradas no procesan crudo pesado… basta observar las dietas ayer y hoy para desvirtuar esa frase. Además, el crudo extrapesado de la faja (que eran 600.000 bd que hoy serían mucho más de haber seguido la gestión de Pdvsa azul) era procesado en los mejoradores (por cierto, hoy deteriorados) para ser reconstituido como liviano y mediano. –      Nos vamos para China… sin patrioterismos ni altisonancias, hemos podido ir a China sin abandonar a Estados Unidos, el principal mercado del mundo, que nos queda muy cerca, y teníamos una sólida relación comercial de décadas. Y la verdad oculta, que no asoman ni por equivocación: minimizaron la internacionalización porque con la destrucción de la producción de Pdvsa (de 3,5 mmbd, a menos de 0,7) no justifica una gran transnacional de la vaca a la boca y con refinerías en todo el mundo. ¿Qué petróleo iban a colocar? Por favor… ¡Ah!, por cierto, la destrucción de Pdvsa fue estratégica. Tenían que tomar esa colina, como dijo su “gigante”. El mismo modelo cubano de poder para toda la vida, que se inicia destruyendo la economía. POSVERDADES (tinglado construido con falsedades) A Citgo la quebró la mala gestión

Una carta desalentadora

Por Félix Gerardo Arellano La integración económica se mantiene en la agenda política de la región y, en estos días, ha logrado un renovado protagonismo, por la carta que, entre otros, un conjunto de expresidentes (7), excancilleres (11) y exministros (15), han enviado a varios Presidentes en ejercicio de la región (14/11/2022), con el objetivo de reactivar la desahuciada UNASUR, incorporando una serie de propuestas interesantes, conocidasy reiteradas; orientadas a viabilizar y fortalecer el proceso de integración; empero, al profundizar en la misiva se aprecia un sesgo desequilibrado, generando algunas contradicciones. En el plano formal, la difusión del documento se ha caracterizado por desorganización y poca transparencia, lo que ha facilitado la manipulación de algunos gobiernos. Los organizadores no realizaron un acto público de presentación, lo que permitió que, en algún caso, algún gobierno la presentará como una carta remitida con exclusividad. Ese ha sido el caso en Venezuela, donde algunos medios difundieron el documento como una comunicación exclusiva para nuestro país, pero en realidad es un texto colectivo. Ahora bien, sobre Venezuela la carta ha debido incluir una sección especial, que resaltara las negativas consecuencias para la integración económica regional, de unas decisiones equivocadas, como el retiro de la Comunidad Andina, del Grupo de los Tres y el estancamiento de los pocos acuerdos vigentes con otros países de la región, en particular, la falta de adecuación a las complejas circunstancias que enfrenta el país. Adicionalmente, en la carta se ha debido denunciar la política de exoneraciones que se ha desarrollado en los últimos años, que paraliza los esfuerzos de la integración económica. Cualquier exportador al mercado venezolano, prefiere utilizar el decreto de exoneraciones, que le permite entrar al mercado nacional libre de aranceles y sin cumplir ninguna normativa adicional, en detrimento de la producción nacional.Por el contrario, en los esquemas de integración económica, para gozar de la eliminación de los aranceles, se debe cumplir con las normas de origen, las normas técnicas y de calidad y, las aduanas nacionales son responsables del cumplimiento de las normativas. El decreto de exoneraciones conlleva desventajas tanto para la producción nacional, como para cualquier esfuerzo de integración económica. Como se puede apreciar, Venezuela no registra el mejor expediente en materia de integración y, los promotores de la carta han debido realizar un llamado para superar tal situación. Adicionalmente, sobre aspectos formales, llama la atención el caso de Brasil, pues la carta fue remitida al Presidente electo Ignacio Lula Da Silva, quien asumirá tales funciones el primero de enero del próximo año. Los aspectos formales van engrosando las contradicciones. Conviene destacar que la carta enfatiza la importancia de la pluralidad, como una regla fundamental para lograr la estabilidad del proceso de integración. Ahora bien, al excluir al Presidente Jair Bolsonaro, en pleno ejercicio de sus funciones, se está generando un sesgo discriminatorio que, por cierto, caracterizó la gestión de gobierno de algunos de los firmantes. Los promotores de la carta seguramente alegan que al Presidente Bolosonaro le quedan pocos días en el cargo, pero no sería extraño que el tema ideológico se encuentre sea la causa de la decisión, desplazando el objetivo pregonado de respetar la pluralidad. Entrando en temas de fondo, en la carta se resalta la necesidad de promover la convivencia en el contexto de la diversidad, principio fundamental de las relaciones internacionales, empero, en varias oportunidades destacan que, gracias a los nuevosgobiernos electos en Chile, Colombia y Brasil, ahora será posible avanzar en la integración. Debemos observar que la realidad no confirma tal afirmación, recordemos que la experiencia previa de la ola roja en la región no generó mayores beneficios a la integración; por el contrario, ha dejado un panorama desolador, de estancamiento y desintegración. La insistencia en la importancia de la coherencia ideológica para avanzar en el proceso, desvirtúa los buenos propósitos a favor de la pluralidad y hace evidente el sesgo desequilibrado. No podemos desconocer que el enfrentamiento y la polarización ideológica, ha sido uno de los factores que limitan los avances en la integración. En la medida que se incrementa el clima ideológico, se estacan los esquemas de integración existentes. Adicionalmente, se promovieron nuevos esquemas, caracterizados por una marcada visión ideológica, que han generado fragmentación y desintegración.Cuando los gobiernos de varios de los expresidentes firmantes promovían proyectos como la Comunidad Suramericana de Naciones, sustituida por la UNASUR, la ALBA y la CELAC; se relegaban instituciones ya existentes como la ALADI y el SELA. En el caso de la ALADI, su acuerdo fundacional, el Tratado de Montevideo de 1980, contempla entre sus objetivos: la convergencia regional de los diversos proyectos de integración, la apertura al comercio intrarregional y la posibilidad de avanzar en múltiples áreas que los gobiernos podían aprobar. En relación al SELA, desde su creación (1975) tiene previsto el desarrollo de la cooperación intrarregional y la coordinación de posiciones regionales frente al mundo, en particular, frente a los Estados Unidos y otras economías desarrolladas, empero, por razones políticas, ideológicas y mediáticas se promovió un nuevo esquema como la CELAC, argumentando que cumpliría otras funciones eminentemente políticas, pero los resultados evidencian fragmentación y duplicación de esfuerzos. El comentario que sobre PROSUR presenta la carta; “PROSUR no pasó de ser un emprendimiento improvisado y precario, con nulas capacidades operativas como quedó demostrado con su total inoperancia”, confirma el sesgo desequilibrado, pues con objetividad, las experiencias de la ALBA, UNASUR y la CELAC podrían definirse en los mismos términos, pero en la son presentadas como importantes proyectos. Debemos reconocer que la carta no evidencia una actitud autocritica y un real propósito de enmienda. Al respecto, en el texto se enfatiza sobre la necesidad de la inclusión de todos los sectores de la sociedad para la construcción de la integración, en particular, el empresariado, los gremios, los sindicatos, las ONG. Al abordar esos temas, ha podido ser una oportunidad para la autocrítica, pues los gobiernos radicales de algunos de los firmantes, se caracterizaron por una marcada exclusión y descalificación de quienes piensan diferente. La carta resalta la grave situación social

¿Para qué sirven las Cumbres del G20?

Por María Alejandra Aristeguieta Bali es el centro de la atención mundial en esta semana por ser sede de la Cumbre del G20 que se celebra en esa isla del sur de Indonesia, cuyo gobierno ocupa la presidencia pro tempore del grupo. El G20, foro surgido de la necesidad de coordinar esfuerzos ante la crisis financiera de finales del siglo pasado y posteriormente del 2008, ha sido con frecuencia visto como el “club de los ricos”, al contar entre sus miembros a las 20 economías más importantes del planeta, que mueven cerca del 80% del comercio y cuentan con más de la mitad de la población mundial. Aunque se trata de una alianza bastante flexible e informal que no surge de un tratado internacional como la ONU ni tiene un cuerpo de normas que lo rijan, el G20 se ha convertido en una referencia entre tantos grupos de diplomacia multilateral. Originalmente centrado sobre todo en intentar coordinar esfuerzos globales en materia financiera y económica, el foro permite abordar temas que sean de mayor interés estratégico mundial, y ayudan a crear espacios de cooperación, que, en un escenario como el de Naciones Unidas, con 193 miembros, sería imposible de lograr. Sin embargo, debido al impacto que los temas más políticos y de seguridad tienen sobre las economías, el foro se ha ido indefectiblemente acercando cada vez más a estos asuntos. Recientemente, una gran parte de sus miembros se han enfocado particularmente en el tema de la invasión por parte de Rusia a Ucrania, debido a la crisis energética que la guerra ha desatado, así como su influencia en el aumento de la crisis alimentaria que ya se venía gestando producto de las disrupciones durante los momentos más álgidos de la pandemia del COVID-19. Esta tendencia, aunado a las reacciones que se vieron durante la reunión del mes de julio, en las que varias delegaciones se pararon y salieron de la sala ante la presencia del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, generaron muchas dudas sobre cómo se desenvolvería el foro en esta oportunidad y cuál debería ser su agenda. Quizás haya sido una de las razones por las que Joko Widodo, el presidente de Indonesia,  haya puesto sobre la mesa tres temas que incorporan cuestiones de mayor interés para los países en desarrollo (la mayoría de ellos ausentes de estos debates) y que deberían tener un amplio consenso para ser abordados de manera general: reforzar la infraestructura sanitaria global, asegurar una transformación tecnológica inclusiva, y promover una transición energética sostenible. Y como suele suceder en la diplomacia multilateral, que cada quien llega con su agenda para tratar de que alguno de sus puntos sea incluido en la negociación, el secretario general de la ONU, António Guterres, también ha intentado incluir el tema climático como corolario a la reunión de la COP27, y en particular el fondo global de cooperación que promueve la ONU para lograr la disminución de la temperatura del planeta. Más aún, Guterres ha planteado de entrada abogar por una flexibilización de los impactos colaterales de las sanciones a Rusia en el suministro global de energía, alimentos y fertilizantes, para evitar una catástrofe alimentaria de características inimaginables sobre todo en África. Lo cierto es que la invasión de Ucrania por parte de Rusia sigue siendo un tema muy importante en la agenda del G20, incluso incidiendo sobre algunas formalidades, como la foto de grupo final, por lo que será inevitable que se traiga a la mesa de discusiones multilaterales, tanto como a los encuentros bilaterales que siempre ocurren en los márgenes de este tipo de foros, pues estos son una oportunidad para buscar nuevos aliados, acercar posiciones con miras a resolver primero bilateralmente algo que luego se debata ya cocinado a nivel multilateral, o incluso determinar dónde están los límites dentro de posiciones antagónicas y qué espacio hay para que esos temas antagónicos no obstaculicen las soluciones a otros temas. Un buen ejemplo de esto es la reciente reunión celebrada en vísperas del inicio de la Cumbre de Presidentes del G20 entre Joe Biden y Xi Jinping el día lunes 14. De acuerdo con lo expresado por ambas delegaciones, en la misma se buscaron acercamientos para resolver la crisis energética y alimentaria causada por la guerra de invasión a Ucrania. Y es que, aunque ambas delegaciones se refieren de manera diferente al fondo de los temas tratados en la reunión que duró más de tres horas, lo que trasluce es que abordaron las posiciones de ambos sobre Taiwán, tema de gran antagonismo entre ambos países, y sobre Rusia, asunto sobre el que también tienen grandes diferencias, pero algunas coincidencias en cuanto a las consecuencias de la guerra a nivel mundial y su impacto en la economía y el comercio internacional de ambos países. Aunado con ello, destacaron como prioritario fortalecer las relaciones bilaterales (que están en este momento en su punto más bajo), en especial, las económicas y comerciales. En su rueda de prensa, Biden dijo haber insistido en la competitividad evitando el conflicto, mientras que Xi habla de espacios de crecimiento económico compartido donde ambos países pueden ganar. En suma, lo que se desprende de esta reunión bilateral es que parece ser un punto de inflexión que llevaría las relaciones de las dos economías más grandes del G20 –y del mundo– a una nueva etapa, que podría incluir espacios de cooperación con miras a minimizar o revertir el impacto de la guerra en Ucrania en sus exportaciones. Si se logra profundizar en este aspecto, lo veremos reflejado, así sea someramente, en el documento resultante de la Cumbre del G20. Y nos acercará, un poco más, a la esperanza de paz. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563