Artículos

Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Símbolos Patrios de Venezuela

Por Víctor Mendoza C. y Etna de Fagre A solicitud de la Academia Internacional de Ceremonial y Protocolo (AICP), en este artículo se especifican las características, usos y honores tipificados en la Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacional promulgada en 1954 en Venezuela y en la Ley de Reforma General de la Ley de Bandera Nacional, Himno Nacional y Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela sancionada en marzo de 2006. En esta última, se modifican dos aspectos: la dirección y posición de la figura del caballo ubicada en el cuartel inferior del Escudo de Armas y la incorporación de una octava estrella en el Pabellón Nacional. En lo que se refiere a la Bandera Nacional, se puede señalar que fue ideada por el precursor Francisco de Miranda en 1806 y fue adoptada y enarbolada por el Primer Congreso de Venezuela como República Independiente en Caracas el 14 de julio de 1811. Con el tiempo sufrió varios cambios en sus características hasta llegar al diseño que se mantiene en la actualidad. Tal como está establecido en la Ley de Bandera Nacional, Himno Nacional y Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela (2006), en el Capítulo II “De la Bandera Nacional”, artículo 3, la Bandera Nacional está formada por: Artículo 3: … los colores amarillo, azul y rojo, en franjas unidas, iguales y horizontales en el orden que queda expresado, de superior a inferior y, en el medio del azul, ocho estrellas blancas de cinco puntas, colocadas en arco de círculo con la convexidad hacia arriba. La Bandera Nacional que usen la Presidencia de la República y la Fuerza Armada Nacional, así como la que se enarbole en los edificios públicos nacionales, estadales y municipales, deberá llevar el Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela en el extremo de la franja amarilla cercano al asta (sic). La Bandera Nacional usada por la Marina Mercante solo llevará las ocho estrellas (pp.1-2). Figura 1. Bandera Nacional de Venezuela En lo que respecta a su uso, los artículos 4 y 5 de la mencionada Ley señalan que: Artículo 4: La Bandera Nacional debe enarbolarse: En el Palacio Federal Legislativo durante las sesiones de la Asamblea Nacional y en los edificios donde se reúnan los Consejos Legislativos, mientras estén en Sesión. En las oficinas públicas nacionales, estadales y municipales, los días declarados de Fiesta Nacional y las demás fechas en que por resoluciones especiales lo dispongan las autoridades competentes. En los edificios de las embajadas, legaciones, consulados y agencias del país en el exterior, los días de Fiesta Nacional o cuando lo prescriba el protocolo de cada país. En el edificio del Despacho del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, diariamente. En las instalaciones de la Fuerza Armada Nacional, las fortalezas y demás edificios militares, en los casos determinados por las leyes y reglamentos pertinentes. En las naves mercantes venezolanas, en la forma y oportunidad que determinen las leyes y reglamentos sobre navegación (p.2). Artículo 5: Los venezolanos y venezolanas, los extranjeros y extranjeras residentes de la República Bolivariana de Venezuela deben enarbolar la Bandera Nacional en sus casas particulares, oficinas y establecimientos, en los días de Fiesta Nacional y en aquellas oportunidades que señalen las autoridades competentes. En estos casos, así como en los días de sus fiestas patrióticas, los extranjeros y extranjeras residentes de la República Bolivariana de Venezuela, podrán también enarbolar la bandera de su nacionalidad, junto con la de la República Bolivariana de Venezuela, correspondiendo a esta última el puesto de honor, o sea, el de la derecha extrema del sitio donde se enarbole (pp. 2-3). Estas disposiciones se cumplen en todo el territorio nacional y sumada a ellas, en los momentos de alegría o de fervor patriótico los venezolanos la avivamos con orgullo.  En efecto, las calles, avenidas y edificios oficiales se visten de gala en las fechas conmemorativas a la Patria y en otros actos que decrete el Ejecutivo Nacional. Igualmente, con ella también cubrimos nuestros héroes, sea para celebrar sus victorias, o para honrar sus muertes. En resumen, la Bandera Nacional no es tan sólo un distintivo de la nacionalidad, sino un símbolo de nuestra soberanía, por lo tanto, no rinde honores en ningún momento; todo lo contrario, a ella se le rinde Honores en los actos oficiales. Esta afirmación encuentra respaldo en el artículo 7 de la Ley (2006), cuando señala que: Artículo 7: En desfiles y otros actos protocolares donde vaya la Bandera Nacional en compañía de otras, esta deberá estar colocada en sitio de honor, en el centro si son impares y a la extrema derecha si son pares (p.3). “El orden para las demás banderas será el alfabético de los nombres de los países a que pertenezcan y alternado” (Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacional,1954). Como puede observarse, todo funcionario que trabaje en la organización de actos protocolares debe conocer estas disposiciones legales no solo para cumplirlas, sino también para respetar el Honor que demanda este símbolo Patrio y el principio de igualdad entre las naciones. Una costumbre instaurada oficialmente es que cuando se usa la Bandera Nacional para engalanar salas de conferencia o actos similares, se coloca detrás, a mayor altura del estrado y a la derecha de la autoridad que presida el acto. Igualmente, cuando se cuenta con invitados extranjeros se colocan banderitas (miniaturas) delante del sitio que ocupa cada uno de ellos para señalar la respectiva nacionalidad y como un ordenador de precedencia. Por otra parte, se tiene por costumbre evitar el uso de la Bandera Nacional o igual combinación de sus colores y proporción para efectos de decoración.  Sin embargo, se utiliza como identificación de vehículos en las caravanas presidenciales de jefes de Estado extranjeros en miniatura así como también en aviones y navíos. Otro detalle importante del uso de la Bandera Nacional, es cuando se decreta un Duelo Público u Oficial, para lo cual se iza a media asta y así permanece, de acuerdo al horario establecido desde la

El adiós silencioso de Pololo, educador de un público para la buena música

Por Hugo Álvarez Pífano Forsan et haec olim meminisse iuvabit: “Quizás un día nos acordemos deesto con júbilo”. Frase del último verso de La Eneida de Publio VirgilioMarón Hace unos pocos años murió Leopoldo Márquez Muñoz-Tébar –Pololo- como solían llamarlosus amigos. Muy pocas veces hemos tenido ocasión de apreciar con justeza y reconocer enjusticia el trabajo inteligente, modesto y callado, de este hombre culto, de excelenteformación humana, orientado profesionalmente a la docencia dentro de la músicaacadémica, quien dedicó sus mejores esfuerzos a la producción de óperas, conciertos demúsica sacra y a la formación de un público en Venezuela, a través de sus magníficos cursosde apreciación musical, en especial dentro del excelso mundo de la ópera. 1.- Manuel Caballero y los intentos de reescribir la historia de VenezuelaEn los últimos días de su vida, el historiador venezolano Manuel Caballero publicó un libro deprofundidad en sus ideas y muy bien documentado en su rigurosidad histórica: Historia de losvenezolanos en el siglo XX, Editorial Alfa, Caracas 2010. Se trata de un trabajo maravilloso ysingular, cuyo mérito principal consiste en que entra de lleno en el debate llevado a caborecientemente en nuestro país, por los intentos de reescribir la historia de Venezuela. Enapretada síntesis, cuatro ideas constituyen el encuadre que articula el pensamiento de ManuelCaballero: Primeramente, indica al lector que en los estados modernos, los aportes de los civiles en el quehacer humano son más importantes y consistentes que los de los hombres dearmas; luego, nos toma de la mano y nos conduce a encontrar la esperanza que ofrece lademocracia y la política frente al caudillismo y a los cuartelazos; después, muestra que lapalabra y el análisis discursivo de los ciudadanos son la única alternativa válida ante una ordende mando y el mero ejecútese de los autócratas. Finalmente, a manera de recordatorio, señalaque gobernar no es simplemente mandar y menos aún, hacer uso del engaño mediante unahabilidosa propaganda política.No tengo dudas de que, si este libro hubiese sido escrito en Italia por un italiano, en el mismoestarían presentes Federico Felini, Luchino Visconti, Michelangelo Antonioni, Vittorio de Sica,Roberto Rosselini y tantos otros cineastas que llevaron por todo el mundo su visión del cinecomo un arte. Igualmente, en sus páginas encontraríamos a Enrico Caruso, Tita Rufo, GiacomoLauri Volpi, Ettore Bastianini, Rossana Cartieri, Renata Tebaldi y decenas de grandes cantanteslíricos que lucieron sus voces en los más prestigiosos teatros y salas de concierto a nivelplanetario, mostrando el arte del “bel canto” italiano. No tengo dudas que estarían en eselibro, los grandes maestros de la moda italiana, entre los mejores del mundo: Laura Biagiotti,Mario Valentino, el inolvidable Gianni Versace, Krizia, Paola Fendi, Valentino Garavani,Gianfranco Ferrè, Mila Shon, Giorgio Armani, Ottavio Missoni, Franco Moschino e LucianoSoprani. En el fondo, se trata de una forma de valorar la cultura al interior de las diversassociedades. Entonces, ¿Por qué en un libro dedicado a los venezolanos en el siglo XX, noaparecen cineastas, contantes líricos, poetas, compositores, científicos, maestros de las artesplásticas, diseñadores de la moda etc., etc.? Acaso no tenemos en Venezuela personas que sededican a estas ramas del saber humano. ¿En un libro sobre los venezolanos en el siglo XX,deberíamos encontrar en todas sus páginas solo a políticos y militares? Pues bien, sí tenemoscompositores de óperas, sinfonías, conciertos para guitarra, piano, violín y todos losinstrumentos musicales, cantantes, ejecutantes y grandes concertistas, directores de orquestay pare de contar. Ocurre que no aparecen en nuestros libros porque, al parecer, nadie seocupa de ellos, son figuras públicas que no generan noticias con sus hechos culturales. 2.- La muerte de Pololo pasó casi desapercibidaAhora bien, lo que me ha movido a estas reflexiones es que la muerte de Pololo pasó casidesapercibida, como si en la Venezuela de nuestros días no hubiese lugar para quienesdedicaron su vida a la divulgación de la música venezolana y de los valores musicales ligados ala misma. Se siente un gran vacío, la perdida de espacios para la cultura y sus protagonistas,grandes, medianos o modestos. Para fines del año en curso tengo el proyecto de publicar unlibro de mi autoría: Música, músicos y público de Venezuela (hablo de un proyecto, puespublicar un libro de música en Venezuela cuesta mucho más que invertir en un ojo de la cara)Un capítulo del mismo lo he dedicado a Pololo, se refiere al montaje de mayor jerarquíarealizado por él: la ópera Virginia de José Ángel Montero en el Teatro Teresa Carreño. Seapropicia la ocasión para reproducir esta parte de mi trabajo como homenaje póstumo a mibuen amigo y colega musicólogo: Leopoldo Márquez Muñoz-Tébar.3.- Música, músicos y público en VenezuelaAbundando un poco más sobre mi libro, pues viene al caso en la Venezuela actual, en el mismohe seleccionado unos cincuenta y tantos artículos de prensa, crónicas y presentacionesmusicales –de unos 300 que escribí en El Nacional, como columnista de música de ese diario,en el período 2000 al 2011- que creo pueden tener un cierto valor histórico, para mostrar avuela pluma, lo que ha sido en Venezuela la formación de una entera generación de músicos:compositores e intérpretes –ejecutantes de instrumentos musicales, cantantes, directores deorquestas y agrupaciones corales- y por qué no incluirlos, musicólogos y críticos de música ypor encima de todo esto, un público de gran interés, por lo nuestro y lo de afuera, que llenólos teatros, auditorios y salas de conciertos, para escuchar con deleite el mensaje de unacultura auténticamente venezolana. Todos ellos pensaron que ofrecían a su país unacontribución válida a su cultura y a su permanencia histórica como nación. Al lado de ellos,entre mis gentes, me tocó vivir esta maravillosa experiencia, como parte de una enteracolectividad que hizo vida dentro de la existencia venezolana. Ahora, en la Venezuela denuestros días todo esto ha desaparecido, como sal en el agua, sin dejar rastros. Casi no noshan quedado ni siquiera los restos flotantes de ese gran naufragio que es la Venezuela actual.Para quienes atesoramos en nuestra memoria recuerdos felices de esa vida musical de calidaden lo que fue nuestra Venezuela, solo nos resta repetir la frase del último verso de La Eneidade Publio Virgilio Marón:

La nueva era de Brasil

Por Luis Daniel Álvarez V Empieza una etapa para Brasil en la que las expectativas sobre lo que puede ser el gobierno deLula da Silva dejan atrás cuatro años de una era oscura, polémica y arbitraria, en la que elentonces presidente Jair Bolsonaro administró con una discrecionalidad precaria y con unaconflictividad marcada el poder, siendo recordado por sus loas al militarismo, su adhesión apersonajes de dudosa reputación y el irrespeto a las instituciones.La nota discordante que puede ser el colofón a una gestión patética fue su inasistencia a la tomade posesión del nuevo mandatario, señalando que más allá de las diferencias y de la dureza de unacampaña electoral cuyo resultado fue el triunfo de Lula por estrecho margen, la no comparecenciaa la entrega del mando es la evidencia del desprecio a la tradición democrática, profundizando ellamentable silencio que mostró para admitir su derrota, dejando un escenario de opacidad quefue llenado por radicales que clamaban por una salida militar que desconociera los comicios.Irresponsablemente Bolsonaro dejó el camino para interpretaciones, incurriendo incluso en latorpeza de no salir con altura y dejar la puerta abierta para un posible retorno, proceder queprovocó críticas de algunos aliados a su gestión.A Lula no le queda un panorama sencillo, pues le toca gobernar un país roto en dos trozosprácticamente similares en los que no priva el favoritismo a ninguno de lo actores sino el temorhacia el otro, teniendo Lula en su base electoral a buena parte de un sector que sufragó por élpara evitar otros cuatro años de Bolsonaro, mientras que el aspirante a la reelección recibió unapoyo importante de sectores que no lo querían, pero que temían el retorno al poder del líder delPartido de los Trabajadores. Aunado a los retos que enfrenta el nuevo mandatario, la relación conel legislativo será difícil.De todas maneras el nuevo presidente ha iniciado con muestras de amplitud en la conformaciónde su gabinete al incluir a personajes de distinta tendencia entre los que están el vicepresidenteGeraldo Alckmin y las excandidatas presidenciales Marina Silva y Simone Tebet, la última de ellascrucial en el triunfo, pues al quedar en el tercer lugar en la primera vuelta, no se limitó a llamar avotar por Lula sino que hizo activa campaña por él. Entre los numerosos ministros que componenel gobierno hay actores con experiencia en gestiones regionales como Camilo Santana, WellingtonDias y Márcio França; líderes políticos como Fernando Haddad, Luciana Santos y Carlos Lupi; yactores con carreras legislativas, judiciales, académicas e incluso diplomáticas como el canciller –quien también ocupó el cargo durante la administración de Dilma Rousseff- Mauro Vieira.Aunque la diversidad de la composición de su equipo puede ser un aliciente para dar tranquilidada su ejercicio, la heterogeneidad puede traer complicaciones, pues llegará un punto en que serádifícil complacer intereses tan disímiles y encontrados. Además, en la misma mesa estaránsentados potenciales aspirantes para las próximas elecciones, lo cual puede provocar choques,rencillas y ansias de protagonismo. Lula puede desempeñar un rol regional importante impulsando la integración e incentivando unasalida electoral transparente y la reinstitucionalización de Venezuela. Si lo hace, pasará a lahistoria con acierto y las amenazas de los revanchistas como Bolsonaro no generarán mayortemor. correoacademicoldav@gmail.com@luisdalvarezva

¿Por qué con Brasil sí y con otros no?

Por María Alejandra Aristeguieta Hace unos días una turba atentó contra las instituciones de Brasil. Las instituciones, quiero decir con esto, contra los símbolos de la democracia: los poderes que representan a los ciudadanos y que garantizan la libertad, la justicia, y la igualdad ante la ley. Los líderes del mundo entero condenaron tal acción. Algunos de manera más enérgica que otros, pero se hicieron presentes y dejaron escuchar o leer su mensaje inequívoco. Algunos, como Rusia, China o Venezuela, de manera bastante cínica, puesto que ni creen en la democracia, ni tienen instituciones democráticas. El presidente Lula, pero sobre todo la democracia brasileña, recibió un necesario respaldo. Al mismo tiempo, en las redes se ha hablado del doble rasero con el que condenan este asalto al orden constitucional de un país, esta revuelta que atentaba contra el poder del presidente legítimamente electo (nos guste o no) en contraste con la indiferencia, tibieza o el simple silencio ante hechos en la región que también han atentado contra el Estado de Derecho, las instituciones, el orden constitucional y la democracia.  Una rápida búsqueda en Google y confirmamos que casos como el que recientemente se vivió en Perú no recibió la misma atención, y hasta, por el contrario, una vez que se había destituido al presidente que intentó un autogolpe de Estado, muchos gobiernos y líderes regionales condenaron su destitución sugiriendo un golpe de Estado al presidente (que venía de quebrantar el orden constitucional). Y en ese mismo orden de ideas, ni que decir de las poquísimas condenas cuando las hordas chavistas asaltaron el parlamento venezolano. Había que arrancarle una declaración a cualquier organismo internacional salvo la OEA, y muy pocos presidentes se manifestaron directamente delegando el mensaje en sus cancillerías y embajadores. Uno se pregunta, entonces, por qué con unos sí y con otros no. También se ve tentado a decir que se trata de una desviación ideológica, un sesgo característico de las izquierdas del mundo frente a las derechas. Pero lo cierto es que, más allá del folklore político regional, en este caso hay mucho más. Brasil es un país con 215 millones de habitantes, su PIB se acerca a los 490.000 millones de dólares, y forma parte de las 25 economías más importantes del planeta. Como tal, integra el G20, y, junto con la India, China, Rusia y Suráfrica forma parte del BRICS, grupo informal de coordinación de posiciones originalmente en temas comerciales, pero que, con el tiempo, al igual que ha sucedido con el G20, va ampliando el número de temas abarcados. Aunado con ello, el rol de Brasil en el mapa geopolítico mundial tiene una relevancia particular por ser uno de los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, en momentos en que es necesario abordar el fin de la invasión de Rusia a Ucrania, donde Brasil puede ser considerado como un gestor honesto porque tiene una buena relación con las democracias liberales por una parte, y con sus socios del BRICS por la otra. Pero, además, desde el punto de vista comercial, Brasil tiene excelentes relaciones con China, su principal mercado de exportación y que constituye el 25% de su comercio, y con su segundo socio comercial,  Estados Unidos, cuya política de acercamiento en la región para competir con China, se ve ahora reforzada ante la necesidad de crear un “cordón sanitario” frente a la Rusia de Putin y, por supuesto, garantizar el flujo de importaciones en momentos en que tanto el COVID como la guerra lo han impactado. Brasil es pues un actor de relevancia mundial, un socio comercial confiable y un apoyo político y diplomático en un sistema internacional que necesita de su presencia. Y que lo necesita estable y fuerte. La amenaza a la democracia y el Estado de Derecho en América Latina nos recuerda su fragilidad y nos coloca ante la realidad de su declive mundial. Hasta hace unos treinta años, la democracia era todavía considerada como el sistema idóneo para lograr mayor igualdad, desarrollo, equidad, libertad y justicia. No en vano, una vez caída la Cortina de Hierro los países de Europa oriental que habían estado bajo el yugo del comunismo soviético dieron rápidamente los pasos necesarios para una transición democrática, lo que les permitió posteriormente a muchos de ellos unirse a la Unión Europea. Pero, fue justamente con la caída del muro de Berlín, el fin de la Guerra Fría y el mundo bipolar, que Estados Unidos y Europa bajaron la guardia y pensaron que el comercio y la globalización bastaban. Olvidaron que los esfuerzos democratizadores tanto en América Latina como el resto del mundo promovían una alternativa distinta a los totalitarismos de China y la URSS. Los países pasaron a ser mercados, y antes que nos diéramos cuenta, se dio prioridad al fortalecimiento de nuevas economías y con ello a nuevos relacionamientos (que han derivado en la fragmentación del poder) por encima de las bases sólidas de convivencia que entendíamos como democracia. Por eso Brasil importa, o importa el petróleo de Venezuela en este escenario de guerra, pero ni América Latina es relevante, ni se está defendiendo realmente la democracia. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563

Adiós Qatar

Por Abraham Clavero Toro Un mundial para el olvido y para el recuerdo, que concluyó con el apoteósico triunfo de la Argentina, con un Leonel Messi alcanzado su mayor anhelo de llevar a su país a la cima del balompié universal, regresando para America Latina tan preciada copa desde 1998 con el triunfo de Brasil en el de Corea del Sur. Siempre se dijo que Messi merecía ganar este mundial por todo lo que él ha significado para el deporte rey y ojalá le alcance para el del 2026 en México, Estados Unidos y Canadá. Honor a quien honor merece.    Sin embargo, este evento será siempre considerado como uno de los más polémicos desde que se instauró en 1930, conquistado por Uruguay, y que reúne cada cuarto años a los mejores equipos del mundo de un deporte que trasciende todas las fronteras de la comunidad internacional. Atrás han quedado un sinfín de situaciones que seguirán siendo motivo de discusión y de investigaciones partiendo desde su escogencia que generó tantas dudas respecto a la pulcritud de la misma. Proliferan historias que hablan de cómo se forjó dicha designación que dejó perplejo a muchos, debido a que el Estado de Qatar es un Emirato sin una tradición futbolística, a lo que hay que agregar de no contar, para ese momento, con una infraestructura elemental a fin de realizar un evento de esa categoría.  Se dice, que todo se debe al empeño de la familia reinante, los Al Thani, que ha gobernado esta pequeña península en el Golfo Pérsico desde su fundación en 1850. En 1995 se produce un acontecimiento significativo con el golpe estado, no violento, en el cual Hamad bin Khalifa al Thani, depuso a su padre Jalifa bin Hamad Al Thani cuando éste se encontraba en Suiza por problemas de salud. Este cambio de mando contribuyó a modificar, de manera significativa, el enfoque político que el país debía desempeñar en esta zona del tan estratégica. Según explica Peter Salisbury, a partir de ese acontecimiento, Qatar ha sido considerado “el hijo problemático” de los países del Golfo Pérsico, y los Al Thani, “la familia más difícil del barrio”. Qatar ha mantenido disputas diplomáticas con varios de sus vecinos, incluidos Arabia Saudita, Bahréin y Egipto, e inclusive se le acusa de apoyar a grupos terroristas. Se argumenta que pasó “de ser una familia que formaba parte de una tribu vinculada con la familia Saud de Arabia Saudita, que no merecía ninguna atención, a convertirse en un grupo de individuos reconocibles que participan en la escena internacional”. Fue un cambio relevante que ha servido para generar todo tipo de comentarios dejando aversiones en el mundo del Medio Oriente. Gran parte de las divisiones que en la actualidad definen la relación de Qatar con sus vecinos comenzaron con las políticas del Emir Hamad bin Khalifa al Thani tras deponer a su padre. Arabia Saudita consideró este acto como un mal ejemplo para los otros países de la región gobernados también por dinastías familiares. Peter Salisbury agrega: “entonces los vecinos se dieron cuenta del enorme cambio ocurrido en Qatar entre el régimen del padre, que había reinado de forma callada, sin hacer bulla, y la del hijo, más joven y energético, una voz más independiente, un activista y agitador que pedía cambios”. En 1996 surgieron acusaciones contra Riyadh de estar implicada en un intento de contragolpe de Estado para reinstalar al Jeque Khalifa. Entre las políticas iniciales de Hamad destacan acelerar el desarrollo de sus reservas de gas natural y en 1996 la pequeña península comenzó a exportar gas natural licuado por primera vez en su historia. Con sus exportaciones, Qatar se convirtió rápidamente en una potencia regional. En la actualidad es el principal exportador de gas natural licuado del mundo y comparte con Irán, el principal enemigo de Arabia Saudita, el desarrollo de su enorme yacimiento de gas natural, el South Pars-North Dome el más grande del mundo. De manera que Hamad junto con su Ministro de Relaciones Exteriores, el Jeque Haman bin Jassim Thani, fueron piezas fundamentales del ascenso de Qatar en el escenario internacional y como potencia regional se embarcaron en una expansión enorme no sólo en el ámbito de la política internacional. Fundó el canal Al Jazeera, que pronto se transformó en un influyente medio de comunicación en el mundo árabe y el país se convirtió en un inversor global masivo. En 2013, Hamad decidió abdicar y entregar el poder a su cuarto hijo, Tamim bin Hamad Al Thani, que entonces tenía 33 años. Los países vecinos consideraron la posibilidad que el nuevo Emir pudiera poner en práctica una posición equilibrada en su enfoque sobre los asuntos regionales. No obstante, tiempo después de su ascenso varios informes apuntaban que el Emir Tamim estaba permitiendo que se reagruparan en Doha los miembros de los Hermanos Musulmanes, luego de que el entonces Presidente Mohamed Morsi había sido derrocado en Egipto. En julio de 2017, Arabia Saudita, Bahréin y EAU retiraron a sus embajadores de Doha. Esta organización islamista sunita, fundada en Egipto, estaba ganando adeptos en el mundo árabe y pronto fue declarado como un grupo terrorista por los gobiernos de Bahréin, Egipto, Rusia, Siria, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Qatar finalmente aceptó reubicar a los Hermanos Musulmanes en Turquía, y la disputa terminó en enero de 2021, gracia a la mediación de Kuwait y Estados Unidos. Otro aspecto sobresaliente, es que Qatar se ha convertido en uno de los grandes inversores a nivel global. Sólo en el Reino Unido la multimillonaria familia Al Thani ha invertido US$50.000 millones. En Londres son dueños de la lujosa tienda por departamentos Harrods, varios grandes hoteles, The Shard (95%), el rascacielos más alto de Europa, tienen participación en Canary Wharf un complejo empresarial y también compraron la Villa Olímpica en 2012 además de tener intereses en los yacimientos de gas natural de Gales. Asimismo, entre sus pertenencias se encuentran la mitad del edificio de departamentos más caro de Londres, el One Hyde

El outsider de Perú

Por Félix Gerardo Arellano El cansancio y desasosiego político que se vive en muchos países democráticos,alimentan la tendencia de la antipolitica, que podríamos resumir bajo la lapidariaexpresión “que se vayan todos”. Se buscan “caras nuevas, no contaminadas” por lapracticas políticas, la célebre figura del outsider.El radicalismo, el populismo y la polarización se presentan como banderasfundamentales en el rechazo a los partidos y a los políticos tradicionales, tendencia quese expande ampliamente, gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación política,en particular las redes sociales. Pero en términos generales, los resultados que seaprecian de algunas experiencias de las nuevas caras son decepcionantes.Las nuevas caras asumen discursos que estimulan pasiones y conquistan fanáticos.Ambiciosos y fraudulentos proyectos de trasformación de la política y del país. Una delas banderas es la lucha contra el flagelo de la corrupción y, en ese contexto,desarrollan la tesis que presenta a la política tradicional como una organización decómplices, con plena impunidad; situación exagerada, sobre la que insisten paradesplazar a los políticos y debilitar las instituciones.Muchas de las nuevas caras tienden a ser efímeras, en su mayoría no cuentan conformación ni experiencia política, pues precisamente esos valores los descalifican.Algunos aprovechan que han logrado un protagonismo, particularmente mediático quele garantiza algún respaldo popular de inicio. Pero eso no es tema que preocupe, puescon las tecnologías, el capital y una cara nueva, se construye un candidato y con laantipolitica se va preparando el terreno.Se cuestiona a los políticos tradicionales su desconexión de la grave situación queenfrentan las mayorías pobres y excluidas; empero, muchas de las nuevas carastampoco tienen mayor vinculación, ni conocimiento sobre la dramática situación de lapobreza. Son figuras que hacen de la política un negocio, una competencia de ego, unabanalidad.En este contexto, el caso peruano es digno de reflexión, pues la crisis de la política ylos políticos se viene desarrollando desde hace algunos años. Los partidostradicionales se han debilitado sensiblemente y algunos han desaparecido de la escenapolítica, el país vive una creciente fragmentación del espectro político, con elsurgimiento de diversos grupos muy efímeros, que se forman por un proceso electoralespecifico, sin mayor formación doctrinaria, ni trabajo con el electorado.Al respecto conviene destacar que, en la primera vuelta de la elección nacional(11/04/2021), en la que salen vencedores las dos tendencias radicales peruana; poruna parte, la Sra. Keiko Fujimori del Partido Fuerza Popular y, por la otra, PedroCastillo del partido Perú Libre, de tendencia marxista, la boleta electoral contemplaba20 candidatos, la mayoría de ellos sin liderazgo nacional, ni mayor formación política. A las elecciones generales del 2021 se llega en un contexto de inestabilidad política,con 5 presidentes desde el 2016: Pedro Pablo Kuczynsk (2016-2018), Martin Vizcarra(2018-2020), Manuel Merino (2020), Francisco Sagasti (2020-2021); y con la mayoríade los expresidentes vivos sujetos a investigaciones judiciales, dos de ellos condetención (Alberto Fujimori y Ollanta Humala) y uno se suicida antes de ser detenido ensu propia residencia (Alan García).Por otra parte, un poder legislativo altamente cuestionado, que ha abusado de lasfacultades constitucionales, en particular con la aprobación de la moción de vacancia,que permite la destitución del presidente, con el requisito fundamental de logra elmínimo de 87 votos de los 130 miembros del Congreso.En la segunda vuelta de las elecciones del 2021, triunfa la cara nueva y nocontaminada de la política peruana, el outsider de Pedro Castillo, sin mayor formaciónpolítica, un limitado liderazgo gremial en la zona de Cajamarca; empero, desde losmitos de la anti política, libre de la contaminación que representa la dinámica política deLima. Candidato por circunstancias fortuitas, ante la inhabilitación de Vladimir Cerrón eljerarca del partido Perú Libre, con un programa de gobierno anacrónico de contenidomarxista.Los resultados de la contienda electoral resultaron fuertemente cuestionados por lossectores conservadores, que poco trabajan con la población, particularmente con losexcluidos, que son muchos en el Perú, y que aspiran ganar las elecciones por laexperticia técnica que disponen. Partidos democráticos que en la mayoría de los casosse mantienen como burbujas desconectadas de la dramática situación de la población,en estos momentos agravada por las consecuencias sociales de la pandemia del covid-19.El órgano electoral peruano consolidó su autonomía y confirmó el triunfo electoral dePedro Castillo, una pequeña diferencia, que generó un lamentable resultado, en el queparticipó mucha población pobre del Perú. Al respecto, resulta lamentable oírdeclaraciones que asumen que el triunfo de los radicales en las elecciones nacionales,es producto del respaldo de fuerzas internacionales, desconociendo y menospreciandoel sentimiento de la población marginada y excluida, que vota con la esperanza que susituación va cambiar producto de la nueva política radical, para luego enfrentar la grandecepción.Con la cara nueva de Pedro Castillo Perú ha vivido año y medio de un desgobierno,una profunda incapacidad para construir gobernabilidad, sin estrategia, ni objetivos detransformación, solo concentrado en mantenerse en poder, pero sumando erroresprogresivamente. En el corto periodo de gobierno circularon cinco primeros ministros yen consecuencia cinco gabinetes y más de 80 ministros. Pero debemos recordar queun buen número de los promovidos a cargos ministeriales contaban con expedientes einvestigaciones que adelantaban el rechazo de parte del Congreso. Algunos de los renunciantes que dieron sus declaraciones coinciden en lo inaccesibledel Presidente, rodeado de un circulo de incondicionales. En este proceso también haacumulado 6 investigaciones fiscales que los vinculan con actos de corrupción.No podemos desconocer que el Congreso también ha jugado una rígida actitudobstruccionista, en ese contexto, cabe destacar que negó la autorización para viajesinternacionales importantes para el país: i) asistir a la toma de posesión del PresidenteGustavo Petro en Colombia (04/08/2022/); ii) una gira por Europa que incluía la visita alPapa Francisco (12-18/10/2022); iii) participar en la Cumbre de la Alianza del Pacificoen México (24-26/11/2022). Una posición lamentable, pues más que afectar alPresidente aislaba el país.El tema más sensible en la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, tiene quever con la moción de vacancia, un mecanismo que tiende a resultar demasiado flexibley, en algunos casos irresponsable, para destituir el Presidente de la Republica, pero nole resultó tan fácil al Congreso lograr la destitución del Presidente Castillo, debido a sumarcada fragmentación, donde ningún partido político tiene una fuerza decisiva, obligaa unas complejas negociaciones, que en el caso

La jodida historia del Perú

Por Luis Daniel Álvarez V. Los inicios de las novelas y cuentos, más que marcar el preámbulo de una historia, están llamados a cautivar al lector. La narración de la espera del coronel Aureliano Buendía frente al pelotón de fusilamiento que nos hace Gabriel García Márquez en Cien años de soledad podría equipararse a esa visión enigmática de la llanura que comenta Gallegos cuando Doña Bárbara inicia mostrando que un bongo remonta el Arauca. El magistral escritor peruano Mario Vargas Llosa en su novela Conversación en La Catedral no se queda atrás y en lo que será una historia de rencillas, disputas, terror y confabulaciones da el paso inicial preguntándose ¿En qué momento se había jodido el Perú? De esta manera nos adentra el Premio Nobel en una historia que es la de su país, pero que en realidad puede ser colocada como la descripción de todos los Estados de la región durante gran parte de su existencia.  Lo interesante del asunto es que el inicio de la novela publicada en 1969 deja abierta una interrogante que décadas después se sigue haciendo y que a la luz de los resultados que se perciben no tiene aún una respuesta. Esta semana, en medio de lo que sería una nueva oportunidad para destituir a través de los instrumentos legales a Pedro Castillo, el primer mandatario leyó un discurso adelantándose a lo que podía ser la decisión en contra y anuló el Congreso y las instancias judiciales. El repudio no se hizo esperar y en cuestión de minutos el pintoresco mandatario se quedó solo, al punto que algunos parlamentarios que iban a votar contra su salida, al ver la maniobra intentada le dieron la espalda y decidieron aupar su destitución en una sesión del legislativo que siguió adelante desconociendo el dictamen del otrora presidente. Para poner colofón literario a este artículo, podemos señalar que un dejo de realismo mágico también apareció cuando los pocos defensores de Castillo empezaron a sembrar la idea de que el presidente había sido manipulado a través de una bebida y que no sabía lo que hacía. Lamentablemente la misma clase política peruana es culpable de lo acaecido, pues habiendo podido desplazar constitucionalmente al mandatario, las rencillas internas y diferencias, aunado a una baja aceptación a los partidos, instituciones y dirigentes, mantuvieron como por inercia a Castillo en el cargo, permitiéndole asomar el absurdo de un autogolpe, con tal de mantenerse en el poder. La angustia peruana no pasa y si no se atienden las causas de la descomposición el país seguirá jodido, tal como lo escribió Vargas Llosa con su pregunta profética hace algunas décadas. Luis Daniel Álvarez Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV. Miembro del Grupo Avila correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

La Controversia Venezuela-Guyana, hoy

Sadio Garavini di Turno La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha decidido, en contra de la posición venezolana, que no sólo tiene jurisdicción para dirimir la controversia, sino que el tema a dilucidar es la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899 que, según Venezuela, había sido puesto de lado por el Acuerdo de Ginebra. La mayor parte de los juristas especialistas en el tema afirman que, como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender, en la Corte, nuestra posición de que el Laudo de 1899 es nulo e irrito. Pero la primera reacción del régimen ha sido acusar a los Magistrados de la CIJ, una de las instituciones internacionales más respetadas, de haber sucumbido a la presión de los EEUU y estar a “sueldo” de la EXXON y “curiosamente” siempre se le olvida mencionar que el socio de la EXXON, en Guyana es la CNOOC, la compañía estatal de China, “aliado estratégico” del régimen.  Hay quien cree posible que Guyana acepte de nuevo retomar la negociación bilateral. En mi opinión, no veo ninguna posibilidad de negociación bilateral sustantiva hasta tanto la CIJ haya tomado su decisión. Guyana ha presentado formalmente su posición ante la CIJ en marzo del 2022 y Venezuela tenía, en principio, hasta marzo del 2023 para presentar su “contramemoria”. Sin embargo, desde el mismo momento en que la CIJ decidió que tiene la jurisdicción para resolver la controversia, en el gobierno Maduro, se formaron dos “bandos”; el primero, muy pesimista en cuanto a la posibilidad de un resultado positivo para Venezuela en la CIJ, afirmaba que lo más conveniente era asumir una “narrativa” ideológica antimperialista y acusar a la CIJ de ser instrumento del Departamento de Estado y de la EXXON. Por tanto, había que rechazar participar en el proceso. El segundo, en cambio, estaba a favor de participar. Quizás, no olvidando que después de la decisión sobre el Laudo y la definición de la frontera terrestre, es muy probable que la CIJ tendrá que intervenir también en la delimitación de la áreas marinas y submarinas. Después de una indecisión, que duró aproximadamente tres meses, el segundo “bando”, probablemente orientado por el asesor internacional Antonio Remiro Brotons, convenció al alto gobierno y Venezuela presentó un recurso de inadmisibilidad de la demanda de Guyana, con lo cual aceptó participar en el proceso en la CIJ. Ahora la Corte debe decidir si acepta o no los argumentos de Venezuela; es muy improbable que lo haga. Pero, por ahora se suspendió el correr del año a disposición de Venezuela para presentar su “contramemoria”. Se ganaron unos meses de tiempo, ojalá se utilicen provechosamente. Sin embargo, no hay buenos indicios al respecto. Recientemente, Guyana y Venezuela presentaron sus argumentos ante la Corte, en relación al recurso de inadmisibilidad, una relativamente pequeña delegación guyanesa estaba acompañada por un equipo de asesores de altísimo prestigio y nivel académico. La delegación venezolana, en cambio, muy numerosa, pero con una asesoría internacional más débil y muchos asesores de habla española y casi ninguno de lengua inglesa. En la CIJ, los idiomas oficiales son sólo el inglés y el francés. Los agentes del Estado venezolano, son un historiador, una respetable profesora de derecho penal y un diplomático de carrera, Felix Plasencia, nombrado recientemente embajador en Colombia. Ojalá su sustituto sea un jurista experto en Derecho Internacional Público y se refuerce el equipo asesor en general. En particular debería contratarse un jurista experto angloparlante de primer nivel. Sadio Garavini Di Turno Doctor en Ciencias Políticas (UCV)- Profesor Universitario -Ex Embajador de Venezuela en Guyana, Guatemala y Suecia – Ex Viceministro de Justicia – Miembro Honorario del CODEIV y Miembro del Grupo Ávila @sadiocaracas

¿Cómo llegamos adonde quería Guyana?

Por Sadio Garavini di Turno En relación a la reclamación del Esequibo, la pregunta que deberían hacerse los venezolanos es: ¿Cómo es posible que dos Secretarios Generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, de acuerdo con el último Buen Oficiante el noruego Dag Nylander, decidieron escoger la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio para solucionar la controversia. La CIJ siempre ha sido, desde la misma firma del Acuerdo de Ginebra (AG) en 1966, el medio preferido por Guyana y rechazado por Venezuela. En el mismo AG se afirma que si no hubiese acuerdo entre las partes, el Secretario General de la ONU escogerá uno de los medios previstos en el art. 33 de la Carta de la ONU, que menciona varios medios de solución pacífica de controversias. La falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado al peor de los escenarios posibles para Venezuela. En el gobierno del Presidente Chávez, con Maduro en la Cancillería por 6 años, la megalomanía de creerse líder del hemisferio, la influencia de Fidel Castro, que siempre apoyó a Guyana  y el deseo de controlar los votos de los países caribeños, en la OEA y la ONU, acarrearon un abandono de la reclamación. En el 2004, Chávez declaró  que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías transnacionales en el Esequibo, si esto favorecía el desarrollo de la región, con lo cual acabó con  casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas cartas de negociación. En el  2007,  afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962,  fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el “gobiernito” de izquierda, autónomo en lo interno ,pero todavía dependiente  de la Gran Bretaña, del Primer Ministro de la Guayana Británica, Cheddi Jagan. Lo cual es una absoluta falsedad histórica, causada muy probablemente por la hipertrófica “ceguera ideológica” de Chávez. Cuando a finales del 2013, con el inicio de “era petrolera” en Guyana y después de la detención, por parte de la Armada venezolana de  un barco de exploración sísmica, el gobierno Ramotar manifestó que el proceso de los Buenos Oficios, a través de un Representante del Secretario General, no había dado ningún resultado en 25 años de vigencia y proponía al Secretario General optar por la CIJ. El gobierno Maduro insistió negligente y tercamente en continuar los Buenos Oficios, en cambio de proponer otro de los medios de solución, como la Mediación por ejemplo. Recientemente la CIJ ha decidido, en contra de la posición venezolana, que no sólo tiene jurisdicción para dirimir la controversia sino que el tema a dilucidar es la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899, que el Acuerdo de Ginebra había puesto de lado. Por cierto esta no es sólo la interpretación venezolana. El propio Cheddi Jagan, ex Presidente de Guyana y fundador del actual partido de gobierno, se opuso a la firma del Acuerdo de Ginebra y, en su obra “The West on Trial”, dice que, con el Acuerdo de Ginebra, Guyana “concedió reconocimiento a la espuria reclamación territorial venezolana y lo que era un caso cerrado desde 1899 fue reabierto.” Hay otras declaraciones similares aún más contundentes, de  dirigentes políticos guyaneses, como Rupert Roopnarine, líder del partido WPA y recientemente Ministro en el Gobierno de Granger. Sospecho  que el  régimen madurista no haya utilizado estos argumentos de los propios guyaneses, por desconocerlos, ante Ban Ki-moon, Guterres y la propia CIJ. Ahora que la CIJ ha tomado su decisión, todos los juristas serios afirman que como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos seriamente, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender nuestra posición de que el Laudo de 1899 es nulo. Pero la primera reacción del régimen fue acusar a los Magistrados de la CIJ, una de las instituciones internacionales más respetadas, de haber sucumbido a la presión de los EEUU y estar a “sueldo” de la EXXON. Me temo que las posibles simpatías hacia la posición de Venezuela, entre los Magistrados, no deben haber “aumentado”. Por cierto, al régimen se le olvidó mencionar que, en las concesiones petroleras entregadas por Guyana, el socio principal de la EXXON, con el 25% de las acciones, es la China National Offshore Oil Corporation, la compañía estatal china, relevante socia de PDVSA. “Curioso!”. Sadio Garavini Di Turno Doctor en Ciencias Políticas (UCV)- Profesor Universitario -Ex Embajador de Venezuela en Guyana, Guatemala y Suecia – Ex Viceministro de Justicia – Miembro Honorario del CODEIV y Miembro del Grupo Ávila @sadiocaracas

CITGO: Verdades, Posverdades … y Necedades

Por Rafael Gallegos   El libro de Moisés Naim “La revancha de los poderosos”, explica en que consiste la llamada posverdad, y cómo la utilizan las autocracias modernas para, a partir de construir tinglados de mentiras, elaborar falsas realidades intentando que la población culpe de sus padecimientos a los enemigos, al imperio, a la oligarquía, a los opositores, a las iguanas y a todo el mundo…  menos a la mala gestión de los gobiernos.   Posverdades habemus, y muchas, por ejemplo: –      Hiperinflación inducida… haciendo creer que algún “enemigo” de la “revolución” la indujo, obviando que el mismo gobierno inundó la economía de dinero inorgánico que generó devaluación, brutal alza de precios y desintegración de la moneda. –       Guerra económica… haciendo creer que la destrucción del PIB fue provocada por el imperio que envidia los “éxitos” de la “revolución”, obviando los exprópiese, empresa cerrada empresa tomada, las invasiones pistola en cinto. Además, los continuos insultos a los “oligarcas” y un largo etcétera, acciones todas del gobierno que generaron esta inseguridad, desinversión y la desaparición de dos de cada tres empresas. –       Las sanciones destruyeron a Pdvsa… como si no estuviera clarito que el acabose de Pdvsa radica en la expulsión de 23.000 trabajadores, algo así como botar a los pilotos, a los técnicos y a las aeromozas de una línea aérea, ¿cómo volarían los aviones? O en la politización de la empresa – el que no sea rojo rojito puede irse, expresó el otrora zar del petróleo y hoy solicitado Rafael Ramírez.  Destruyeron la empresa estatal más sólida y productiva de América Latina. Además, ojo … las sanciones llegaron después de la destrucción. SALVEMOS A CITGO Citgo es un importantísimo activo venezolano que corremos el riesgo de perder. Eso significaría dificultar la colocación y valor agregado de crudo y productos de alrededor de un millón de barriles en el mercado más importante del mundo, cuando se inicie la ruta de recuperación de la industria petrolera, que sigue siendo el primer motor para la resurrección de Venezuela. Por ello hay que abordar este caso con mucha seriedad. No solo los petroleros, porque esta Pdvsa desinflada nos afecta a todos. Hay que exponer las verdades, las falsedades y las posverdades que rodean a nuestra empresa en Estados Unidos. VERDADES de Citgo –      Cuando se nacionalizó el petróleo, una de las debilidades de Pdvsa era la comercialización internacional. Ésta seguía en manos de las transnacionales. –      Para incrementar esta capacidad, se diseñó y ejecutó la política de Internacionalización, que consistió en comprar refinerías y puertos de embarque en el extranjero, a objeto de llevar nuestro petróleo procesado, sin intermediarios y directamente a los centros de consumo del mundo. De la vaca a la boca, la idea fue sacar el petróleo de los pozos y llevarlo directamente a los tanques de gasolina de los principales centros de consumo del mundo. –      Citgo fue la empresa adquirida en Estados Unidos, con varias refinerías y asociada a muchos centros de distribución. Así, se garantizaba para nuestros difíciles crudos el mercado norteamericano y se preparaba al país para cuando la producción llegara a seis millones de barriles diarios. –      La “revolución” mostró poco interés en mantener la política de internacionalización. El ex zar Ramírez y su equipo no la consideraron estratégica. Comenzaron a vender las empresas adquiridas en Europa y Estados Unidos. –      Citgo fue vendida parcialmente. –      Como Pdvsa fue desvalijada y el país cayó en default, los acreedores vieron en Citgo una empresa que podían tomar como garantía de pago. Una empresa rusa le tomó como garantía de deuda el 49,9 %. Los bonos de la deuda el 50,1% restante. Otras empresas siguen en una larga cola. –      Citgo (de Pdvsa roja) pidió un préstamo y usó casi la totalidad para pagar… dividendos. Habrase visto. Como si un restorán tuviera pérdidas en su ejercicio y pidiera plata prestada para pagar las ganancias. ¿Cuáles ganancias? –      Cuando Citgo estaba a punto de embargo, el gobierno norteamericano se la entregó al gobierno interino.  Sin entrar en aspectos políticos, esa gestión por ahora, ha salvado a Citgo del embargo. El gobierno federal estadounidense paralizó posibles ejecuciones, y la empresa ha mejorado significativamente su situación financiera.  Por cierto, la Citgo roja, tenía más deudas que activos. –      Pero Citgo sigue en riesgo de embargo. Es imperativo que los venezolanos la salvemos. Como dice el presidente de Pdvsa ad hoc, Horacio Medina, la pérdida de Citgo no le conviene a ningún gobierno… y agregamos, ni a ningún venezolano. FALSEDADES (generadas por el gobierno) –      Pdvsa es una empresa productora, no le hacen falta las refinerías (frase del ex zar Ramírez) … Falso, Pdvsa es una empresa integrada, tal como Exxon, Shell y otras, cuyo negocio radica en el procesamiento y en el mercadeo. Producen menos de lo que refinan y venden más de lo que refinan.   –      La internacionalización da pérdidas… como sí este negocio no hubiera que verlo de manera sistémica y a largo plazo. –      Las refinerías compradas no procesan crudo pesado… basta observar las dietas ayer y hoy para desvirtuar esa frase. Además, el crudo extrapesado de la faja (que eran 600.000 bd que hoy serían mucho más de haber seguido la gestión de Pdvsa azul) era procesado en los mejoradores (por cierto, hoy deteriorados) para ser reconstituido como liviano y mediano. –      Nos vamos para China… sin patrioterismos ni altisonancias, hemos podido ir a China sin abandonar a Estados Unidos, el principal mercado del mundo, que nos queda muy cerca, y teníamos una sólida relación comercial de décadas. Y la verdad oculta, que no asoman ni por equivocación: minimizaron la internacionalización porque con la destrucción de la producción de Pdvsa (de 3,5 mmbd, a menos de 0,7) no justifica una gran transnacional de la vaca a la boca y con refinerías en todo el mundo. ¿Qué petróleo iban a colocar? Por favor… ¡Ah!, por cierto, la destrucción de Pdvsa fue estratégica. Tenían que tomar esa colina, como dijo su “gigante”. El mismo modelo cubano de poder para toda la vida, que se inicia destruyendo la economía. POSVERDADES (tinglado construido con falsedades) A Citgo la quebró la mala gestión