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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

La Guerra de Ucrania llega a la CPI

Por Abraham Clavero Toro El establecimiento de la Corte Penal Internacional ha sido uno de los grandes logros en materia de derechos humanos, con la aprobación del Estatuto de Roma (1998). De esta forma, la comunidad internacional continuó el proceso de consolidación, destinado a impartir justicia en todos aquellos casos de violación en este ámbito. Esta decision fue precedida por un largo camino, cuyo punto de partida se remonta a la instauración de los Tribunales de Núremberg (1945) destinados a juzgar a los responsables de los abusos contra la humanidad, cometidos en nombre del Tercer Reich, entre el 1 de septiembre de 1939 hasta la caída del régimen en mayo de 1945. Conjuntamente, el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente (Tribunal de Tokio), procedió a imputar a los responsables de los crímenes recogidos en el Estatuto o Carta de Londres del 8 de agosto de 1945. Como lo señalamos en nuestro articulo intitulado “De los Tribunales de Núremberg y Tokio a la Corte Penal Internacional”, todos ellos constituyeron elementos útiles para continuar aplicando normativas penales cuando se comenzaron a desarrollar los denominados “conflictos internos”, a medida que se diluyeron los “conflictos internacionales”. Dichos conflictos, surgieron en la década noventa del siglo pasado, con el desmembramiento de la antigua Yugoslavia (1993) y las atrocidades raciales cometidas en Ruanda (1994) que dieron lugar a la creación de Tribunales Penales ad-hoc para estos hechos. Dentro de este esquema, se crearon, además, otros tribunales: los Paneles Especiales para Crímenes Graves en Dili (Timor Oriental – 1999), el Tribunal Especial para Sierra Leona (2002), las Cámaras Extraordinarias para las Cortes de Camboya (2003) y el Tribunal Especial para El Líbano (2007) establecidos por decision del Consejo de Seguridad. A pesar de estos importantes avances en materia penal, el objetivo que realmente se perseguía era la elaboración de un Código de Crímenes contra la Humanidad, y la instauración de un órgano supranacional permanente para juzgar a quienes habían cometido esos tipos de delitos. La Comisión de Derecho Internacional (C.D.I.) de la O.N.U., decidió presentar ante la Sexta Comisión, una serie de informes anuales sobre esta materia. Desafortunadamente, no fue posible lograr el más mínimo avance en la consecución de este objetivo. Es en la Asamblea General de la O.N.U. de 1994, cuando la Sexta Comisión dio a conocer un proyecto preliminar para el establecimiento de una Corte Penal Internacional (C.P.I.). Se conformó, entonces, el Grupo de Trabajo Especial que se reunió en el primer trimestre de 1995, con miras a mejorar y actualizar dicho proyecto, lo que permitió a la Asamblea General la integración de un Comité ad-hoc a fin de revisarlo. Entre 1996 y 1998 se llevaron a cabo seis sesiones de dicho comité, durante las cuales la Coalición de ONG por una Corte Penal Internacional aportaron sus criterios. Su contenido fue reestructurado con la participación de reconocidos estudiosos de todos los sistemas jurídicos prevalecientes (Zutphen, Países Bajos, enero de 1998). Este avance, propició la convocatoria de una Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas para el Establecimiento de una Corte Penal Internacional, destinada a “finalizar y adoptar una convención sobre su establecimiento”. Dicha reunión, conocida como Conferencia de Roma (15 de junio al 17 de julio, 1998), contó con la participación de 160 países para las negociaciones finales. Hasta la presente fecha, 139 Estados lo han firmado y 124 han ratificado el Estatuto de Roma, conformado por un Preámbulo y Trece Partes que abarcan una amplia gama de temas que van desde el Establecimiento de la Corte, la Investigación y el Enjuiciamiento, las Penas, la Asamblea de los Estados, el Financiamiento y las Enmiendas. Es importante resaltar, que la C.P.I. actúa sobre la base del principio “de complementariedad con las jurisdicciones nacionales de los Estados Parte”, interviniendo únicamente en los casos en que aquéllos no ejerzan su competencia, o no estén en condiciones de hacerlo. Esta jurisdicción puede ser activada por el Fiscal de la Corte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y por los Estados Parte del Estatuto de la Corte (ex Oficio). Las ONG, (nacionales e internacionales) también pueden enviar información al Fiscal, para que ex oficio, pueda remitir el caso a la jurisdicción de la Corte. La C.P.I. tiene competencia, únicamente, respecto a crímenes perpetrados a partir de la vigencia del Estatuto (1 de julio de 2002). En este sentido manifiesta que, “si un Estado hubiese ratificado el Estatuto después de esta fecha, la Corte podrá ejercer su competencia únicamente en relación con los crímenes cometidos luego de la entrada en vigor del Estatuto respecto de ese Estado, a menos que dicho Estado haya hecho una declaración aceptando la competencia de la Corte desde el 1 de julio de 2002”. El Art. 27 del Estatuto señala que “su aplicación es igual para todas las personas sin distinción alguna basada en el cargo oficial”: sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un gobierno o parlamento, representante elegido o funcionario de gobierno, y en ningún caso le eximirá de responsabilidad penal, ni constituirá por sí mismo un atenuante para imposición de la pena. Washington, Beijing, Moscú cree que la Corte no es competente para enjuiciar a nacionales de Estados que no han ratificado el Estatuto de Roma. En fecha reciente, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, manifestó que las decisiones de la CPI son “nulas y sin efecto”. En el marco del Estatuto de Roma existen tres fases fundamentales a objeto de poder llevar a cabo la acción judicial: 1. las cuestiones preliminares, 2. la fase de investigación y 3. el enjuiciamiento.  Debido a la importancia que tiene “las Cuestiones Preliminares”, hay que hacer referencia a lo establecido en el Art. 57, según el cual se debe precisar aspectos significativos: a. el ámbito de aplicación de la jurisdicción de la C.P.I., y b. la legitimación activa para la remisión de casos ante la C.P.I. Desde su vigencia (1 de julio del 2002), tres juristas han desempeñado el cargo de Fiscales de la C.P.I.: Luis Moreno Ocampo

José Ángel Lamas

La luz de las estrellas desaparecidas Por Hugo Álvarez Pífano Hace millones de años desaparecieron del universo muchas estrellas, pero la luz que una vez ellas dieron continúa viajando por el espacio infinito y puede verse durante las noches en todo su esplendor. Así ocurre con José Ángel Lamas, ni siquiera sabemos a dónde han ido a parar sus restos, pero la música que el compuso brilla como la luz de las estrellas desaparecidas, acompañando siempre a los venezolanos durante la Semana Mayor. Cuando tomamos conocimiento de lo que fue la vida de José Ángel Lamas (1775-1814), una pregunta inquietante se nos plantea: ¿Por que sufren los hombres justos? Esta pregunta es tan antigua como la primera lagrima que derramo el ser humano que sintió dolor por vez primera y tan nueva, como una carta cuajada de esperanzas que nos llega a través de un servicio de correos que funciona con prontitud y eficiencia, un bien que nunca hemos conocido los venezolanos. Siempre el hombre se ha sentido desconcertado ante la injusticia del mundo que lo rodea. Cuando hacemos esa pregunta a los teólogos cristianos- y es a ellos a quienes debemos dirigirnos, ya que José Ángel Lamas es esencialmente uncompositor de música religiosa y nuestro músico más importante en este genero- ellos nos indican que Dios, conforme a su propia naturaleza, no puede hacer distinciones: El hace nacer el sol para buenos y malos. Hace que la lluvia caiga sobre justos y pecadores. En pocas palabras, la ley de la causalidad prescinde de que seamos o no virtuosos. Los teólogos también nos enseñan, que los buenos padecen porque el sufrimiento es el medio de que Dios se vale para sacar a la luz lo mejor del ser humano y proyectar la elevación moral de nuestra especie. Entonces, aquí hemos llegado al concepto clave que nos lleva a entender la música de José Ángel Lamas y el sentido de su breve, modesta y fructífera vida: el sufrimiento como inspiración para la música y su música misma como una forma de elevación moral de la condición humana. Pocas veces ha habido en las obras universales de la música un cristo más lleno de dolor, más dotado de la condición humana del sufrimiento que el redentor concebido por José Ángel Lamas para su Popule Meus. En este compositor se combinan en forma muy bella, la emoción intensa de sus sentimientos con una gran pureza espiritual,para crear en su música una profunda tristeza, pocas veces lograda por otros músicos. Lamas tuvo la rara cualidad de trasmitir a través de su creación musical y en la forma de un mensaje dirigido al corazón humano su propia vivencia interior: el sufrimiento. Pero, veamos, ¿Que ocurrió con José Ángel Lamas? Lamas fue un músico a quien sus contemporáneos nunca evaluaron adecuadamente, estaba tan por encima de ellos que fueron incapaces de darse cuenta del alto nivel de su espíritu y de su condición de hombre superior. Algo que ocurre a menudo con los verdaderos artistas. Posteriormente, los autócratas y demás gobernantes que ha tenido Venezuela, tampoco han podido encontrar alguna diferencia entre él y los otros hombres y mujeres de su entorno, a quienes ellos conceptúan como grandes figuras del gentilicio venezolano. Pero lo curioso de esta historiaes que ha sido precisamente el pueblo de Venezuela quien ha recibido a José Ángel Lamas como el músico que ha llegado a lo más profundo de su corazón. En efecto, desde que se estreno el Popule Meus en el año de 1801, nunca ha dejado de interpretarse los jueves o los viernes santos, en todas las iglesias de Venezuela, aun en las más remotas y más humildes. ¿Qué venezolano no ha escuchado el Popule Meus durante la Semana Mayor? Cuando yo rondaba los cinco años de edad lo escuche por vez primera. Entonces mi madre nos llevaba a la vieja Catedral de San Felipe, en el Estado Yaracuy, allí existía un órgano aflautado, presunto heredero de los antiguos “hidraulos.” El sochantre de la Catedral, el Maestro Rafael Limardo, un viejo de muy mal carácter, pero de gran talento interpretativo, con pasos lentos y pausados subía al instrumento musical, como esos experimentados capitanes de mar suben a sus grandes navíos. Después se escuchaban los graves y solemnes acordes de la música de Lamas. Yo sobrecogido por la emoción me acurrucaba muy pequeñito al costado de mi madre. Popule Meus (Miqueas 6:3-4) es el angustioso grito del hombre que se siente abandonado. Pero, ¿cuan abandonado ha debido sentirse este músico introvertido, profundamente místico y sensible, como pocos? A Lamas le toco vivir una época terrible para Venezuela: sequías, pérdidas de las cosechas, hambre y miseria; conspiraciones contra el poder real, sofocadas en sangre; espantosas matanzas perpetradas por los realistas, etc. Al final de sus días, a la edad de 39 años murió en la miseria. Según el acta de defunción, no hizo testamento porque no tenía bienes. Se le dio sepultura en el cuarto tramo de la iglesia de San Pablo, la cual fue demolida en 1876, por orden del presidente Guzmán Blanco. Los difuntos allí enterrados no fueron exhumados. Cuatro años más tarde se inicio la construcción del Teatro Municipal. Nuevamente en 1948, el peristilo del Municipal fue amputado para ensanchar la calle, en ocasión de los trabajos de construcción del Centro Simón Bolívar. Apareció entonces el fragmento de una lapida con las primeras tres letras del apellido Lamas y algunos huesos. Todo esto fue colocado en un cajón, que se depositóen la barraca donde los obreros guardaban sus herramientas y materiales. El dictador de turno exigía que las obras públicas fueran entregadas en fecha convenida. Todo debía estar limpio y en orden para ese momento. La barraca, el cajón y lo que parecían ser unos restos mortales, desaparecieron en el fragor de los preparativos para una inauguración en fecha ya fijada: 2 de diciembre, día del “Nuevo Ideal Nacional”. Venezuela es un caso singular: los restos de José Ángel Lamas- el más grande de los artistas de

Los enredos de Petro

Por Luis Daniel Álvarez V. Gustavo Petro puede estar afrontando las horas más aciagas de su gobierno. Los valores que lo llevaron a ser electo presidente de Colombia parecieran estar en confrontación con la realidad y las promesas de una campaña de cambios, reformas y crecimientos se desmoronan de forma acelerada en medio de una cotidianidad en la que los disensos se hacen cada vez más palpables y las muestras de contrariedad y crítica se tornan manifiestas y rotundas. A Petro le ha empezado a suceder lo que antes le pasó a Boric y lo que le acontecerá a Lula en Brasil. Incluso podrían entrar en este lote el presidente ecuatoriano Guillermo Lasso y el exprimer mandatario de Perú Pedro Castillo en el sentido de que llegan al poder aglutinando a un entramado variopinto de factores que se unen simplemente para evitar que otro sector llegue al mando o para hacer que su candidato pueda triunfar. Son apoyos que carecen de base y sentido doctrinal por lo que al poco tiempo la antipolítica crece y la conflictividad se transforma en recurrente cuando los jefes de Estado no logran complacer a todos los grupos que les dan base generándose entonces resquemores y rupturas. Se entrampan los líderes en sus propias decisiones y en la incapacidad de contentar simultáneamente a todos los que los respaldan. La conflictividad más dura para el presidente colombiano ha sido amalgamar un equipo de gobierno que trascienda a las figuraciones y peculiaridades. El objetivo es actuar como un todo, algo que pareciera difícil cuando confluyen figuras polémicas como Francia Márquez o la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, con personajes como José Antonio Ocampo o Álvaro Leyva Durán. Maniobrar para Petro se torna arduo, de allí que hace algunas semanas tuviera que enfrentar una enorme crisis cuando fueron retirados del gabinete, no sin polémica, el ministro de Educación Alejandro Gaviria, la ministra de Deporte, María Isabel Urrutia y la ministra de Cultura, Patricia Ariza. Como si eso fuese poco, al primer mandatario colombiano le han criticado con vehemencia la polémica construcción de su servicio exterior, el manejo del metro de Bogotá, la partidización en la conducción de Ecopetrol y su obsesión por una paz generalizada que pareciera ser abiertamente boicoteada por algunos de los recipiendarios.    De todas maneras el presidente de Colombia ha señalado que continuará con la oferta de remozar totalmente la estructura del país por lo que continúa aplicando medidas, muchas de las cuales son tildadas de improvisadas. Pero el centro de la política pareciera ir resquebrajándosele al no poder continuar con la tan promovida reforma política y no tener claridad en la denominada reforma de salud, propuesta de la que se desmarcó el Partido Liberal y sobre la que tanto los conservadores como el Partido de la U mostraron reservas marcadas que incluso llevó a amenazar con impedir su aprobación. Petro se está quedando solo, siendo una de las evidencias más claras que esto puede tener, la actitud tomada por el presidente del Congreso, Roy Barreras, quien aunque señala continuar respaldando al primer mandatario, ha decidido montar tienda aparte.  De seguir así, el presidente colombiano terminará asilándose y será fagocitado por las peleas intestinas de un grupo de actores que dicen rodearlo y respaldarlo, pero que pareciera que juegan a su caída o al menos apuestan a la pérdida de su liderazgo. Horas aciagas las de Colombia, pues en cambio de haber aprovechado la oportunidad para un viraje fuerte y en democracia, las imposiciones y las disputas siguen marcando la agenda. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

El tusero nuclear

Por Rafael Gallegos Castro     Dicen que cuando Albert Einstein observó la destrucción total provocada por la bomba de Hiroshima se sintió muy incómodo, ya que él había convencido al presidente Franklin Roosevelt para desarrollar el proyecto de la construcción de la bomba atómica. Sin embargo, su móvil fue el riesgo de que Hitler lograra primero que los norteamericanos tamaña arma, situación que hubiera borrado del mapa muchos países, e instalado al régimen nazi en buena parte el mundo. La bomba de Hiroshima inició la era nuclear. La inteligencia del hombre había creado una espada de Damocles – García Márquez dixit – que colgaba sobre la cabeza de la civilización… el riesgo de una guerra atómica, donde sólo quedarían las cucarachas como sobrevivientes.  Por su parte Bernard Shaw (el de “Pigmalión” que sirvió de base para la película “My fair lady”) expresó que la bomba atómica serviría para que, ante el temor de la destrucción total, cesaran las guerras mundiales… pronosticó el equilibrio del terror. Cuando en 1953 los soviéticos desarrollaron su arma atómica. Estados Unidos, atónito y tal vez aterrorizado, acusó y electrocutó a una pareja de científicos, los esposos Rossemberg, por haber pasado la información a Stalin. Por cierto, con el tiempo se demostró que eran inocentes.  El 30 de octubre de 1962, el mundo no durmió, esperaba el encuentro entre los buques soviéticos y norteamericanos en medio de la crisis de los cohetes en Cuba. El presidente John Kennedy, sobre quien pesaba el reciente fracaso de Bahía de Cochinos, lideró a Estados Unidos en el conflicto. Con paciencia de estadista – se graduó de tal en esa crisis y algunos dicen que con honores – tuvo que contener a los militares norteamericanos para evitar la guerra. El primer ministro soviético Nikita Kruchev, era la contraparte en el conflicto. Seguramente también haría maromas para detener a sus militares. La intervención de Juan XXIII fue decisiva. A última hora se llegó a un arreglo que evitó el fin de la civilización. El mundo respiró aliviado. Fidel Castro, el Lex Luthor latinoamericano, en una carta azuzó a Kruchev para que disparara primero. Y luego de la paz, le reclamó airadamente al premier soviético por no haber lanzado la bomba sobre una o dos ciudades norteamericanas. En sus manifestaciones callejeras de Caracas, los estudiantes hacían coro con Castro y voceaban: Nikita mariquita… Los siguientes años se caracterizaron por una creciente rivalidad entre las potencias nucleares. Richard Nixon en 1972 rompió paradigmas, visitó al líder chino Mao Tse Tung, y conversó amigablemente con el premier soviético Brezhnev. Comenzaba la distensión. Luego vinieron los tratados de limitaciones de armamento nuclear denominados SALT.  El mundo se acostumbró a vivir entre armas nucleares, pero daba cierta tranquilidad la creencia en que a ninguno de los líderes importantes se le ocurriría iniciar la hecatombe. Realmente ningún país nuclear amenazaba con utilizar el arma total. Inclusive con altos costos políticos. Por ejemplo, en los setenta, Estados Unidos prefirió perder la guerra de Viet Nam, que ganarla con armamento atómico. Sabían que una bomba nuclear significaba la muerte de la humanidad. Las armas nucleares se han expandido. Ocho o nueve países las poseen. Otros trabajan para ello. Las bombas actuales pueden sacar a la tierra de su eje… y todo habrá acabado. Los anticuados little boy de Hiroshima y fat man de Nagasaki, hoy equivalen si acaso a saltapericos. Corea del Norte una y otra vez amenaza a sus vecinos y el mundo observa impotente. Cada día la tecnología hará más fácil la adquisición de estos artefactos. En diez o veinte años, tal vez varias decenas de países los posean. ¿Nos llenaremos de hítleres con bombas atómicas? ¿Cuántos Kim Jong-un habrá entre sus líderes, capaces de acabar con la humanidad como si manipularan video juegos? Hoy Putin, el presidente de Rusia y agresor de Ucrania, dice y repite que está dispuesto a utilizar bombas “controladas”, como si esas de todas formas no generaran alguna respuesta que significaría la hecatombe. ¿Qué tal si Biden, Xi Jinping y otros líderes fundamentales, cual gallitos responden a las amenazas? Cómo cobra vigencia la frase de Borges: “el portentoso y frágil destino humano”. A pesar de tantos avances sociales y económicos, y el velocísimo desarrollo tecnológico, las bajas pasiones del ser humano poco han evolucionado desde la época de las cavernas. Tecnología por el ascensor y pasiones por la escalera… he ahí el dilema.  Einstein expresó: “dos cosas son infinitas, la estupidez humana y el universo… y de la segunda no estoy seguro”. EL valor de los valores Para revertir esta amenaza nuclear es imperativo comenzar por el comienzo. Por el alma humana. Reforzar (o cambiar) los valores. La sobrevivencia, la solidaridad, el ambientalismo. El respeto a la divergencia, y sobre todo el amor, deben dirigir las acciones de los hombres. Para lograr esto deben surgir líderes con visión holística que sean capaces de crear nuevos rumbos. De hacer sentir la paz como una cuestión de sobrevivencia. Es difícil; pero tal vez no haya otra salida. La sociedad pare los líderes en los momentos críticos. En la segunda guerra se dio la increíble conjunción de Churchill, Roosevelt, De Gaulle y Adenauer. La doble K de Kennedy y Krucheff salvó la crisis de los misiles. La llave Gorbachov, Reagan y Juan Pablo II terminó con el comunismo europeo. Y en Venezuela la generación del 28, que surgió en medio del oscurantismo gomecista y alumbró la democracia del siglo XX. La humanidad necesita “parir” un nuevo liderazgo que nos conduzca al siglo XXII. Sería triste que se materializara la frase de Einstein: “no sé con qué armas será la tercera guerra mundial, sólo sé que la cuarta sería con palos y piedras”. Hay que aprender a bailar en este tusero nuclear que nos ha tocado. Nunca la humanidad se ha visto tan amenazada. Es obligatorio que los seres humanos seamos del tamaño de tan gigantesco reto… si queremos seguir. Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías”

¿Qué significa la “Privatización” de PDVSA

 Por Rafael Gallegos Castro     A pesar de la destrucción estratégica de Pdvsa en medio de una ola delincuencial digna de Guinness, nuestra industria petrolera sigue siendo una potencial herramienta que bien utilizada, sería fundamental para el futuro de Venezuela. Es falso el dilema de privatizar o no privatizar Pdvsa que discuten algunos políticos presidenciables. Nuestro problema energético es mucho más complejo. Es imperativo enriquecer la conceptualización en aras de enrumbar a esta industria. Urge un diálogo franco acerca de las potencialidades de la industria petrolera venezolana. Para conversar, no para verse el ombligo. Para observar áreas de convergencia y de disidencia.  Y comparar criterios como: I.- Diferentes estrategias de organización e inversión Hay concepciones diferentes en cuanto la organización de la industria. Las más importantes son: –      A.- Concepción Estatista… Plantean que hay que rescatar Pdvsa. Volver al pre chavismo, a la “segunda empresa petrolera del mundo”. Para sus defensores, la soberanía pasa por el Estado realizando las operaciones. En nuestra opinión, esta opción es inviable. Pdvsa no está en condiciones de volver a su glorioso pasado. La nacionalización, de gigantescos logros, se dio entre otros aspectos porque siguió la inercia de las transnacionales. Empresas serias, funcionales, con mística de trabajo y gente muy capaz. El resultado fue el emporio energético hasta 1998, cuyo desmantelamiento comenzó cuando “llegó el comandante y mandó parar”. ¿Recuerdan cuando Chávez botó a 23.000 gerentes y técnicos? … El daño está consumado. Pdvsa a duras penas maneja el 20% de su otrora importante producción y sus refinerías están desvalijadas. Corrupta, sin mística y sin personal suficiente… es irrecuperable. La concepción estatista plantea atraer capitales privados con la actual Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH). Lo harían mediante empresas mixtas con capital mayoritario del Estado, lo que implicaría que Pdvsa tendría que desembolsar capitales para su participación, ¿de dónde? –      B.- Concepción Nueva industria petrolera … Plantean la creación de una nueva industria petrolera integrada por empresas privadas y una Pdvsa reducida compitiendo con como una más. Para ello requieren de una LOH que contemple Agencia de Energía autónoma que seleccione los campos a subastar, realice Rondas de Licitación para asignar lotes a inversionistas, y con esquemas de contratación flexibles. Esta LOH sería similar a las de México, Brasil, Ecuador, Colombia y Argentina, que arrojan una participación promedio del Estado superior a 60%. Sus defensores manejan opiniones diversas en cuanto a: – La propiedad estatal de Citgo y las refinerías de la internacionalización en Europa, que significan una gran ventaja para Venezuela en mercadeo de sus crudos pesados. – Y el control de la producción a efecto de subir o bajar los niveles en momentos determinados para estabilizar precios, como hace la OPEP+. Nosotros, que apoyamos esta concepción, creemos que estos aspectos son necesarios. – C. -Concepción Privatización Total … y que el Estado se limite a cobrar impuestos y regalías. También requerirá una nueva LOH. Nosotros no la compartimos porque sería regresar a la época de Gómez, donde las transnacionales controlarían el negocio (y la política) de los venezolanos. II.- El entorno mundial de la energía Para Venezuela se muestran oportunidades de desarrollo petrolero:   – Las energías alternas han tenido un repunte más lento del estimado, y las matrices energéticas han retardado el pico de la demanda petrolera. Se estima por lo menos en 25 años, con el agregado que en el mundo subdesarrollado el pico puede superar los 50 años. –La invasión rusa a Ucrania redefinió las fuentes energéticas de Europa y occidente. Entre las fuentes a mediano plazo volvió a cobrar importancia Venezuela con su petróleo y su gas.  –China post covid resurge con altas tasas de crecimiento, lo que incrementará la demanda de hidrocarburos. No hay que olvidar que los altos precios petroleros que despilfarró el chavismo en los años cero del sXXI, fueron en parte producto del crecimiento chino. -En el 2023 se batirá récord de demanda de hidrocarburos (102 mmbd), y se estima para final de año un nuevo precio del crudo por arriba de 100$/Bl. O sea… -Las cifras de producción de la lutita de Estados Unidos, que en su momento casi triplicó la producción de ese país desde 6 hasta casi 14 millones de barriles diarios, parece que van a decrecer más rápido de lo esperado. -La necesidad de hidrocarburos es tan gigantesca que Biden, llevado al poder con el apoyo verde, está retornando a Alaska. –Como contrapartida, Brasil tiende a crecer hasta casi 5 millones de B/D, y Guyana y Argentina incrementan significativamente. O sea, ya no somos el monopolio petrolero de América Latina. III.- Fortalezas de los hidrocarburos venezolanos –Suficiente crudo liviano / mediano para producir más de dos millones de barriles por décadas. -Posibilidades de desarrollar los proyectos de la Faja, más competitivos que el bitumen de Canadá que produce más de 3 millones de bd. –Reservas de gas para llegar (según planes) a producir 10.000 millones de pies cúbicos por día. Incluyendo más de 3.000 en el Mar Caribe, para transformarlos en gas natural licuado y exportarlos. Así como para las industrias incluyendo las de Guayana, el gas doméstico, la electricidad. Y por supuesto, la petroquímica… el petróleo del futuro.  – Rentabilidad en rescate del sistema refinador, adaptando las refinerías adaptándolas a la petroquímica, y a la producción de gasolina y gasoil para el transporte y para exportar. -Finalmente, capacidad para hacernos competitivos en energías alternas, así como en la tecnología CAC, captura y almacenamiento de carbono, que redundará en unos hidrocarburos más limpios. IV.- La industria de los hidrocarburos como catalizador del desarrollo nacional Es imprescindible que se diseñe una estrategia de utilización de los impuestos y regalías para generar desarrollo sustentable del país. Conviene utilizar estos recursos únicamente en inversiones (para no hacer crecer el gasto público y repetir esquemas inflacionarios), y descentralizar la regalía.  Por otra parte, deben aplicarse políticas de Responsabilidad Social que redunden en mayor calidad de vida en las zonas aledañas a las operaciones (buena parte del país), y eviten la repetición de pueblos fantasmas al finalizar la operación. Finalmente, deben maximizarse la industrialización del gas y la petroquímica, como pivotes de un país lleno de industrias

Una visión cinematográfica de la diplomacia

Por Gonzalo Álvarez Domínguez             El cine se ha ocupado de enseñarnos hechos que pudieron haber ocurrido, episodios que se pueden dar en la actualidad y acontecimientos que también es posible que ocurran en el futuro. Mucho de lo tratado se basa en la vida real, según anuncian, pero siempre bajo la óptica de la ficción e imaginación de los guionistas.             La diplomacia no se escapa de sus parámetros y así hay cintas cinematográficas que, imaginaria o realmente, narran aspectos de la incumbencia de las relaciones diplomáticas del pasado, otras de lo que acontece en las épocas recientes y algunas de la visión hacia el futuro.             Ahora vamos a abordar en este artículo solo dos de ellas que motivan a la reflexión sobre aspectos políticos, éticos y humanos en cuanto a lo que reflejan. Se trata de las denominadas en español “En Tierra de Nadie” y “Enemigo Invisible”.             La primera de ellas es una película dirigida por Danis Tanovic, con un guion de su misma autoría y está referida a la guerra de Bosnia de 1993.  Narra el encuentro en una trinchera de un soldado bosnio y uno serbio, que aunque forman parte de las etnias provenientes de la misma región, eran enemigos en un territorio que no estaba adjudicado a ningún país y por eso el título del filme. Al soldado de Bosnia, erróneamente dado por muerto, se le coloca una mina para matar a quien lo mueva y un sargento de los cascos azules de la ONU trata de intervenir para salvarlo. En medio de su desespero, el soldado de la Organización de las Naciones Unidas recurre a sus superiores, quienes, tras hundirse en burocráticas e inútiles discusiones, le ordenan que no se inmiscuya. Tal actitud demuestra la pasividad y la carencia de valores en la diplomacia internacional. El sargento, pese a las órdenes recibidas intenta mediar, pero no lo logra. Paralelo a ello, la prensa internacional se entera y cubre la noticia, pero impera la irresponsabilidad periodística, pues más que velar por la vida de los involucrados, solo expresa su interés mediático. Hay, pues, muchas aristas que mueven a la reflexión y a la idea de perfeccionar mecanismos éticos y humanitarios que permitan construir organizaciones internacionales eficientes y probas.             La otra cinta con el título antes referido se estrenó en el 2016 bajo la dirección de Gavin Hood. Se desarrolla en Nairobi, Kenia, donde un grupo terrorista pretende un atentado civil en una misión suicida. Como respuesta, una fuerza multinacional conformada por altos mandos militares de diversos países pretende acabar con drones y misiles la amenaza, realidad que se tornará compleja, presentándose un dilema filosófico cuando la persona encargada de disparar el misil observa que se encuentra una niña vendiendo panes muy cerca de la casa donde están los terroristas. Indudablemente, la niña puede verse afectada e incluso morir, surgiendo el problema ético de los daños colaterales y la discusión de si se justifica la muerte de la niña en aras de la salvación de muchas personas que fallecerían en el atentado si no se impide. Finalmente se decide efectuar el disparo y mueren, tanto algunos terroristas con lo cual se aborta el ataque que pretendían realizar, como también la niña, tipificándose la baja como un simple “daño colateral”. Queda así en el tapete la reflexión sobre la posición ética más adecuada y si el sacrificio de la niña era imprescindible para salvar cientos de personas. ¿Han podido hacer algo más? Tal vez en otra producción cinematográfica nos den alguna respuesta.             El cine no proporciona las soluciones, sino que plantea las problemáticas. Está en manos de los diplomáticos y las personas a quienes competen las mismas, tomar sus propias decisiones y a la humanidad debatir sobre ellas. Sólo queda la esperanza de que sean las más favorables para el ser humano y el planeta, para que de esta manera la película tenga un final feliz.     Gonzalo Álvarez Domínguez Abogado egresado de la UCV en 1968, con título homologado en Colombia. Magister de la Corporación Universitaria Minuto de Dios y Especialista de la Universidad de Medellín. Miembro Honorario del Colegio de Internacionalistas de Venezuela y de la Asociación Latinoamericana de Comunicación y Análisis Político (ALCAP). Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia designado y juramentado por la Asamblea Nacional de Venezuela en julio de 2017.

Nobleza y ética en los deportes, chapucerías en la Diplomacia

  Por Hugo Álvarez Pífano El corredor de Kenia Abel Mutai (medalla de oro de los 3.000 con obstáculos, en Londres) creyó haber cruzado la meta, muy fatigado aminoró su paso, detrás a muchos metros de distancia corría el español Iván Fernández (la mejor promesa de España en atletismo), quien en lugar de pasarle por un lado y ganar la carrera, le indicó que tenía que cruzar la meta para ser el ganador. ¿Qué tiene esto que ver con la Cancillería de Venezuela? A continuación, les narro dos historias de dos diplomáticos venezolanos -dos cancilleres de Venezuela: Marcos Falcón Briceño e Ignacio Iribarren Borges- que al parecer en temas de la diplomacia no compartían esos valores de nobleza y ética que a veces se dan en los campos deportivos.  I Abel Mutai e Iván Fernández En efecto, el corredor de Kenia creyó que había cruzado la meta, a esta percepción errónea contribuyeron tal vez una poco efectiva y precisa señalización de la meta, la fatiga y la emoción de una merecida victoria. Muy por detrás del keniano corría el español Iván Fernández, quien al percatarse del error de Abel Mutai le indicó que tenía que cruzar la línea final de la carrera, a escasos metros de distancia, más aún lo empujó para que pisara la demarcación final, pues el keniano no entendía lo que estaba pasando. Entonces, el director técnico de la escuadra de atletismo de España le preguntó: ¿Por qué lo dejaste ganar? Cuando podías ser tú el vencedor de esa carrera. A lo que Iván Fernández respondió: Yo no lo dejé ganar, fue él quien ganó esa carrera, pues yo nunca lo pude alcanzar y menos aún superar, yo solo le indiqué que debía cruzar la meta para alcanzar su merecido triunfo. El técnico muy enfadado riposto: Pero, con eso privaste a España de tener una medalla de oro más. -Entonces, qué quiere usted que yo le diga a mi madre: Te he traído una medalla de oro que gané porque un corredor que llegó primero se confundió y no cruzó la meta. Pues no, esa no es la medalla de oro que yo quiero ganar, mi medalla de oro será la que yo gane con la nobleza de un verdadero vencedor. Medalla de oro: Abel Mutai; Medalla de plata: Iván Fernández. Felicitaciones a Abel Mutai; Chapeau a Iván Fernández, con mi más profundo respeto y admiración. II Marcos Falcón Briceño e Ignacio Iribarren Borges Winston Churchill falleció el 24 de enero de 1965, la Reina Isabel II le concedió el honor de un funeral de estado, el cual tuvo lugar en la Catedral de San Pablo, fue este el primer funeral realizado en esta Catedral a una persona que no era miembro de la familia real. En esa ocasión asistieron al mismo, el mayor número de dignatarios extranjeros en la historia de Gran Bretaña, con representantes de más de 100 países. Es de notar, que nunca se vieron reunidos en ningún lugar del mundo, tal cantidad de jefes de Estado, en una ceremonia de este género. En un primer momento, el Gobierno venezolano ignorando la magnitud de este funeral de estado acreditó como representante de Venezuela a su embajador en Londres: Ignacio Iribarren Borges, más tarde al tomar conciencia de la trascendencia histórica de este acontecimiento, envió como jefe de la representación de Venezuela al ministro de Relaciones Exteriores, Marcos Falcón Briceño, quien según rumores no fue acreditado como tal por la embajada en Londres. También se barajó la hipótesis que el protocolo real no podía a cada momento variar el orden de precedencia de las delegaciones y mantuvo su estructura original. Lo cierto fue que, la Catedral de San Pablo resultó insuficiente para acogerlos a todos.  En resumen, por parte de Venezuela concurrieron: Marcos Falcón Briceño, ministro de Relaciones Exteriores jefe de la delegación de Venezuela e Ignacio Iribarren Borges, embajador de Venezuela inicialmente acreditado para presidir el evento. Mientras Iribarren Borges fue ubicado dentro de la Catedral, con la Familia Real, los jefes de Estado y miembros de la Cámara de los Lores; Falcón Briceño fue colocado afuera, en un lugar ad hoc preparado al efecto, para que tomaran asiento los “comunes” y otros miembros menores de las numerosas delegaciones. Esta “circunstancia protocolar” no la olvidó Falcón Briceño, esto lo amargó durante toda su vida. III Ignacio Iribarren Borges y Shridath Ramphal, En lo personal, la última imagen que conservo del Canciller Iribarren Borges fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en ocasión en que se llevó ante esa instancia la reclamación venezolana de la Guayana Esequiba. Hacía uso de la palabra Shridath Ramphal, el más distinguido diplomático guyanés de largo alcance internacional, secretario general del British Commonwealth (1975-1990), ministro de Relaciones Exteriores de Guyana (1972-1975) y presidente de la comisión que atendía la reclamación venezolana a finales de los años 60. Ramphal se dirigió al presidente de la Asamblea General, giró su espalda y encaró a todos los asistentes a esa sesión, y les dijo: -por favor, dirijan su mirada al lugar donde se encuentra la delegación de Venezuela. Todos hicieron caso a la invitación. Allí estábamos, Ignacio Iribarren Borges, quien la presidía; a su lado Carlos Sosa Rodríguez, Embajador ante la ONU; después Pedro Zuluaga, Embajador Alterno; detrás Nelson Hernández; al lado quien escribe esta crónica y después, Laura Guardia Bossi, una internacionalista, muy linda como son la mayor parte de ellas. Entonces Ramphal explicó: Venezuela es un país cuya población, en su casi totalidad es producto de un mestizaje, después añade un pequeño núcleo de amerindios, otro también pequeño de afro venezolanos y otro no muy numeroso de gentes blancas. Pero, este último pequeño grupo de blancos, desde hace siglos detenta el poder político, económico y la más alta posición en las esferas sociales. Estos blancos son los que ustedes ven sentados allá en esas sillas. ¿Debemos considerar que Venezuela es un país democrático? Con vocación para ofrecer a mestizos, descendientes de africanos e indios un mejor destino. En

Autócratas del Mundo….

La autocracia es uno de los grandes males de la humanidad en todas las épocas, quedando para la posteridad una larga lista de políticos, recordados por los abusos que identificaron sus gobiernos. Existe toda una gama de verdaderos azotes para sus pueblos, comenzando por Hitler y continuando con Stalin, Mao Zedong, Mussolini, Franco, Ceaușescu, Idi Amin hasta llegar a autócratas de la talla de Khomeini, Muhammad Zia-ul-Haq, Kim Il-sung, Gaddafi, Trujillo, Somoza, Perón, Castro, Pinochet, además de Ortega. Por cierto, algunos de los autócratas más connotados en América Latina rindieron un tributo a Chávez el pasado 5 de marzo. Existen, también, un conjunto de países que llevan implícito en su ADN el fundamento de la autocracia: la R.P. China, Corea del Norte, la República Islámica de Irán, Vietnam y Cuba.    En el siglo XX, muchos autócratas se consolidaron gracias a la anuencia de Occidente que velaba por la seguridad de ciertas zonas geoestratégicas de gran valor. Fue el caso del Medio Oriente a consecuencia de sus inmensas reservas petroleras. Posteriormente, al estallar la denominada “Primavera Árabe” continuaron respaldando a esos gobiernos, bajo la excusa de servir de muro de contención ante la expansión del islamismo radical. A medida que el Siglo XXI ha ido avanzando, una nueva forma de autocracia ha tomado auge, basados en principios según las cuales dichos sistemas asegurarán un gran bienestar económico a sus pueblos a cambio de un control total en todos los ámbitos. Este es el caso de la República Popular China. Luego de los sangrientos sucesos de Tiananmen (1989), enfatizó el proceso de apertura económica conocido como socialismo con características chinas, bajo la dirección de Deng Xiaoping. La llegada de Xi Jinping ha servido para reforzarlo, especialmente en la esfera política. En base a estas medidas, R.P. China alcanzó tasas de crecimiento de alrededor del 11% anual, desde la Presidencia de Hu Jintao en la primera década del presente siglo, contribuyendo a su ​ingreso en la Organización Mundial de Comercio (2001). La actual tasa de crecimiento es de alrededor del 5,5% (2023) la más baja en décadas. Sin embargo, su record en materia de derechos humanos sigue constituyendo una materia pendiente, no solo por la manera de manejar la pandemia, sino además por la represión contra las manifestaciones anti gubernamentales en Hong Kong y las persecuciones raciales en la provincia autónoma de Xinjiang.     De la misma manera, Vladimir Putin se ha aferrado al poder poniendo en práctica algunas acciones que hacen recordar el periodo soviético. El líder ruso siempre ha calificado el desmantelamiento de la Unión Soviética “de tragedia nacional a gran escala”, de la cual “solo las élites y los nacionalistas sacaron provecho.” Esto constituye el fundamento de Moscú para enfrascarse en la invasión a Ucrania, con miras a restablecer el antiguo imperio ruso. La opinión generalizada es que, bajo el liderazgo de Putin, se ha experimentado un retroceso democrático y un giro al totalitarismo caracterizado por la corrupción endémica, el encarcelamiento y la represión de los opositores políticos, la intimidación y la represión de los medios independientes y la falta de elecciones libres y trasparentes. En el plano económico, Putin pronosticó (2007) que Rusia se convertirá en una de las cinco economías más grandes del mundo. Sin embargo, en el 2013 el país era una de las cinco economías más grandes en términos de producto interno bruto, pero aún estaba rezagada con respecto a otros países en indicadores como la productividad laboral. Estas nuevas tendencias gubernamentales han sido acogidas por diversos países cuyos gobernantes se encuentran entre los nuevos autócratas. Al respecto, destaca el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (2014) poniendo en práctica una seudo democracia para acabar con sus opositores aunada a “una limpieza” en los poderes públicos y en el ejército, y valiéndose inclusive de un auto golpe de estado (2016). El referéndum (2016) sirvió para ampliar el control del aparato administrativo. A finales del año pasado, el poder judicial controlado por Erdogan, condenó a casi tres años de prisión al Alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, su principal rival político, por insultar a los miembros del Consejo Supremo Electoral. En los actuales momentos, Erdogan atraviesa su peor momento, no solo por el descontento popular causado por las altas tasas de inflación, sino también por el manejo de la ayuda humanitaria a las provincias más afectadas por el fuerte terremoto de febrero pasado. Existe la percepción que estos hechos tendrán consecuencias políticas a corto plazo, con la escogencia, reciente, de un candidato único de la oposición, Kemal Kilicdaroglu para las elecciones del próximo mes de mayo. En América Latina, la autocracia ha sido un mal prevaleciente prácticamente desde la independencia. En los actuales momentos, solo basta referirse a Daniel Ortega, a causa de las continuas violaciones de los derechos humanos la detención de todos aquellos que osaron intentar disputarle la presidencia y la expulsión de más de 200 disidentes, a quienes además despojó de la nacionalidad violando la constitución nacional y la declaración Universal de los Derechos Humanos. No conforme con ello procedió a retirarles sus pensiones. El caso venezolano, es otro claro ejemplo de esta nueva forma de autocracia llegando hasta el colmo de reconocer, públicamente, que nunca permitirán que un gobierno que no esté presidido por el PSUV gobierne el país. Un hecho significativo para Venezuela ha sido la actuación de la Corte Penal Internacional, al dar su visto bueno para continuar investigando un conjunto de hechos considerados crímenes de lesa humanidad y violación de derechos humanos. El nuevo Fiscal de la Corte, Karim Khan, manifestó, en fecha recientemente, que se está terminando el plazo para la presentación de pruebas en descargo de las acusaciones. La respuesta del oficialismo en su comunicado fue un claro ejemplo del desprecio hacia las instituciones internacionales, considerando que “habla de las falacias de la agresión mediática y geopolítica puesta en marcha para acusar a Venezuela de supuestos crímenes de lesa humanidad, que nunca han ocurrido”, Al avanzar en el tema, es evidente que la autocracia no es una forma

Los pueblos no lloran… pasan factura

Por Rafael Gallegos                          La multitud es una mujer y ama a los hombres fuertes, decía Mussolini. Claro que el Duce se refería a algunas mujeres de las de antes, a las que lloraban, a las que se creían inferiores a los hombres, a las que hasta se dejaban pegar, a las que se despechaban. No a las del siglo XXI y menos a las insignes luchadoras venezolanas, porque nuestras valientes mujeres, no lo dude, cada vez son más de las que … no lloran, sino que pasan factura. Y nos hacen sentir muy orgullosos. En todo caso, Mussolini afirmaba con los paradigmas de la época, que las masas son débiles ante el líder dominador. Que les encanta un mesías simpático y embusterazo, que en lugar de ofrecer soluciones ofrece culpables. Que se doblegan ante un líder que reprima y no respete la Ley… ¿Le suena? Nosotros humildemente, afirmamos que, si queremos superar este casi ex país en que nos hemos convertido, no debemos llorar ante los desaguisados del régimen, sino que llegó la hora de pasar factura. ¿Y CÓMO SE PASA FACTURA? Primero dejando de andar cada uno por su lado pregonando Yo no creo en elecciones porque el gobierno hace trampa, o Yo no voy a votar porque no creo en el CNE y vamos a perder; o quedarse en su casa Porque los líderes políticos no sirven, o Porque la oposición está muy dividida y así no vamos a ninguna parte, o Porque los líderes no dan la talla, o Porque ya me cansé de luchar, o Porque yo estoy depre. O peor resignarse a que este régimen va a durar para toda la vida porque jamás va a entregar el poder. Puro llanto. Al contrario, “nosotros pueblo” y prefiero decir “nosotros ciudadanos”, no podemos llorar haciéndole juego a la desesperanza generada por este régimen, sino que tenemos que ser proactivos y crear una fuerza – usted, su vecino y yo – que capitalice el inmenso rechazo al gobierno que reflejan las encuestas, estar conscientes que en la unión está la fuerza y que, si votamos todos y tenemos testigos en todas las mesas electorales, no hay manera que el gobierno gane en el 2024, ni siquiera en el 2023 si se les ocurre adelantar las elecciones. Tenemos que capitalizar la gigantesca mayoría que somos. Creer en nosotros. Organizarnos para exigir todos los días al CNE que tiene que abrir los registros en todas partes para que se incorporen los millones de jóvenes, y los millones de venezolanos de la diáspora. Que unidos seremos una fuerza incontenible. Que si no nos gustan los líderes opositores impongamos otros, para eso somos millones que tenemos la opción de votar en las primarias. No hay que llorar, hay que pasar factura…organizándonos desde nuestro deseo, votando en las primarias y votando en las presidenciales. Ya está bueno que, por falta de voluntad y organización de los ciudadanos, siga gobernando gente que no nos gusta y ha desvalijado a Venezuela. La desidia es una forma de llanto. Contraria a la voluntad y la organización, que son una excelente factura. ¿Que es difícil? Claro que sí. Pero como dijo Betancourt, adelante por arriba de las tumbas adelante. Lo otro es seguir contemplando desde las gradas, o desde un teléfono, cómo deconstruyen a este casi ex país y a nuestras propias vidas.   Es hora de bajar al centro del ruedo a forjar nuestro destino. Sí, usted … y yo. HAY QUE PASAR FACTURA Factura al gobierno… cobrándole las deudas que debe cancelar a los venezolanos, como haber roto las familias al alejar de la patria a siete millones de nuestros padres, hijos, nietos y amigos que se marcharon buscando un futuro que les negaba la “revolución”, y de paso nos quedamos sin médicos, sin técnicos y profesionales, sin relevo… un país de viejos. Un pase de factura que contemple las confiscaciones de empresas y haciendas que nos dejaron sin bienes y sin trabajo, o sea… hambre. Que contemple la destrucción de Pdvsa, que nos dejó sin divisas, sin gasolina, gas, electricidad y provocó esta hiperinflación. Que anote el quiebre de las empresas básicas de Guayana, de las empresas de luz, de agua, los hospitales, las escuelas; la corrupción.  Factura que contemple los presos políticos, los sueldos y pensiones que antes de la “revolución” servían para vivir, y hoy vergonzosamente avivan el hambre y la cantidad de niños desnutridos. Que exponga la desaparición de los créditos, las hipotecas, los periódicos, emisoras televisoras y de radio. Facturas serias y sin lágrimas. No es hora de llorar. Es hora de cobrar. Y a los dirigentes opositores hay que prevenirlos contra un gigantesco pase de factura si siguen perdiéndole velas al archipiélago nacional, si no se unen, si no se sientan en una misma mesa y elaboran un Acuerdo Nacional que contemple aspectos básicos para la reconstrucción de Venezuela, si no sacrifican sus ambiciones personales en aras de las necesidades del país… ya está bueno de ser más, tener razón y perder siempre. ¿Hasta cuándo seguimos asfaltando la ruta de la derrota? LA VENEZUELA QUE MERECEMOS Es la hora de elevar nuestra autoestima. La suya y la mía. De exigir, no de mendigar, lo que nos merecemos. De saber que lo que merecemos es un país digno, democrático, con comida en la mesa, con trabajos competitivos, con acceso a la salud y la educación… usted y yo tenemos derecho a ser felices. ¡Hasta cuando! Salga de su marasmo particular. Comience por exigirse a sí mismo… y a sus amigos. No acepte ese argumento de No trabajo en los procesos electorales porque estoy desencantado de la oposición que no sirve. Eso es precisamente lo que quiere el gobierno que usted piense. Que se desparrame. Que no crea en su poder de triunfar en las elecciones. Si usted es realmente opositor… luche porque la oposición sirva. Fuerce la barra que en el 2024 se nos va todo. Las elecciones presidenciales del 2024 son un tiro al suelo si rompemos

El Heroísmo del humilde

Por Hugo Álvarez Pífano A la vuelta del pasado año en el Mundial de Qatar, asistimos a una de las más grandiosas ymejor orquestadas ceremonias de exaltación que se hayan realizado jamás, para glorificar aun futbolista: el argentino Lionel Messi. Pero, así como toda moneda tiene dos caras -unanverso y un reverso- también existen héroes del futbol, que jamás fueron glorificados ninada parecido y en nuestros días están completamente en el olvido, héroes desconocidos:Hablamos de Joseph Ilunga Mwepu, nacido en el Congo belga, llamado después Zaire yactualmente República Democrática del Congo, quien con la más irracional y disparatadajugada que el futbol haya visto, salvó la vida de todos los jugadores de esa entera escuadraafricana. Veamos entonces, quien es este auténtico héroe del futbol a nivel mundial, al quejamás se le hizo reconocimiento alguno y a quien pudiéramos con todo cariño ponerle unaetiqueta a su actuación como futbolista: La grandeza de lo pequeño y la debilidad del poder. IExposición de los hechosLa única y sola vez que Zaire asistió a una Copa del Mundo, fue en el mundial de 1974celebrado en la República Federal de Alemania, esto lo logró después de vencer a Marruecos yCamerún -dos países de vieja y excelente tradición futbolística- entonces fue llamada “lasorprendente Zaire” Este triunfo sin par a nivel africano, dio lugar a que Mobutu Sese Seko eldictador más cruel, feroz y despiadado de África, como propaganda política de su gobiernoutilizara al equipo de futbol para proyectarse y darse a conocer internacionalmente, en forma positiva. ¡Qué mejor pantalla que una Copa del Mundo celebrada en Alemania Occidental!Pero, que gran contrariedad para el autócrata Mobutu: Zaire perdió 2 a 0 frente a Escocia y 9 a0 ante Yugoeslavia, este último resultado irritó profundamente al dictador, quien comunicó asu escuadra que no aceptaría un abultado escore en el juego entre Zaire y Brasil, nunca jamásun resultado mayor de 3 a 0. De ocurrir una derrota humillante por encima de este resultado elentero equipo de futbol sería decapitado. El 22 de junio de 1974 tuvo lugar un partido único en la historia: La singularidad de esteencuentro consistía en que la poderosa Brasil, campeón del mundo, se enfrentaba a una de laspeores escuadras que se presentaba a un mundial de futbol: Zaire. Hay tres aspectos de esteencuentro que merecen ser destacados: el Brasil del técnico Mario Zagallo; a) No contaba conlas grandes figuras del pasado reciente, los atacantes Pele, Garrincha, Tostao y pare de contarni con los defensores Nilton Santos y Dialma Santos, era un equipo en plena reestructuracióncon futbolistas jóvenes; b) Venía de lograr dos empates a cero con Escocia y Yugoslavia, por lotanto para avanzar a finales debía lograr un abultado escore frente a la modesta Zaire; c) Enaquellos tiempos no existía la red, Internet, televisión por cable, tampoco las plataformasdigitales, solo existía la televisión de las trasmisiones internacionales con las cuales el genocidaMobutu proyectaba promocionar su imagen, con la amenaza de cortarle el pescuezo a suentera escuadra de futbol. Corría el minuto 80 de partido y Brasil, como favorito dominaba en el marcador, pero no conun escore de contundencia: La ‘canarinha’ vencía 0-3, muy distante del 9-0 que Yugoslaviahabía propinado al conjunto africano tan solo cuatro días antes. Zaire estaba mostrando unaimagen digna y gratificante. Pues bien, en un momento único para recordar llegó la jugada másinexplicable en la historia de los Mundiales: una acción que dio la vuelta al mundo y que, eneste mundial de Qatar y glorificación a Messi, cumple 49 años, por un pelo medio siglo. Mwepu Ilunga fue el protagonista. Entonces, el árbitro Nicolai Rainea cobró una falta a favorde Brasil en la mitad del medio y en la puerta que da a la frontal del arco rival. Roberto Rivelinofamoso por sus potentes disparos a balón parado y ejecutando penaltis -tenía el apodo depatada atómica- colocó el balón para chutar y cuando el árbitro pitó, ante la sorpresa de todoel público, un jugador zaireño salió de la barrera -como poseído por el demonio- para golpearel balón y mandarlo a las tribunas. Lo inverosímil apareció ante los aficionados presentes enGelsenkirchen y entre aquellos que seguían el partido desde sus casas: ¡Un jugador, queestaba en un Mundial, ni tan siquiera conocía las reglas! Un primitivo e ignorante jugadorafricano de futbol: Mwepu Ilunga, quien fue amonestado no fue echado del partido, pero loque Rivelino presenció -sorprendido y estupefacto- fue a un jugador que temblaba de miedoante el cobro de una falta. El colegiado pitó de nuevo y la bola pateada por Rivelino pasó porencima del arco. En los quince minutos restantes Brasil no hizo gol se mantuvo el 3 a 0.Ahora bien, una pregunta esencial para entender esta historia: Por qué temblaba de miedo eljugador defensa central de Zaire y realizó la jugada de un lunático. Esto lo explicamos acontinuación, a través del bosquejo de los rasgos fundamentales y la personalidad de los doscausantes de la jugada histórica. Seres humanos que tuvieron muy poco de buenos, fueronmás bien miserables; para nada generosos, por el contrario, mezquinos; nunca valientes, unosverdaderos cobardes, que transformaron el Congo -un país de bellezas naturales admirables ygrandes recursos- en un horrible infierno sobre la tierra, el peor de todos los infiernos. IIMobutu Sese SekoMobutu modificó su nombre de pila por el de Mobutu Sese Seko Kuku Ngendu Wa Za Banga,que significa literalmente “el guerrero todopoderoso que va de conquista en conquista y dejafuego a su paso” ¡Que solemnidad y pompa! Nada más y nada menos, exacto como la autoglorificación de un cochino provisto de inmensa fuerza en su trompa. Joseph Mobutu gobernó el Congo -más bien llamado Zaire en su época y actualmente comoRepública Democrática del Congo- con mano de hierro por poco más de tres décadas (1965-1997), fue apreciado por Occidente como un factor de estabilización, la garantía del ordenfrente a la irrupción comunista representada por Patrice Lumumba, un líder republicano ynacionalista, orientado a hacer del Congo una nación de oportunidades para todos susciudadanos, en la recuperación y administración de sus inmensos recursos naturales, muy lejosde la explotación de las