Artículos

Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Una visión cinematográfica de la diplomacia

Por Gonzalo Álvarez Domínguez             El cine se ha ocupado de enseñarnos hechos que pudieron haber ocurrido, episodios que se pueden dar en la actualidad y acontecimientos que también es posible que ocurran en el futuro. Mucho de lo tratado se basa en la vida real, según anuncian, pero siempre bajo la óptica de la ficción e imaginación de los guionistas.             La diplomacia no se escapa de sus parámetros y así hay cintas cinematográficas que, imaginaria o realmente, narran aspectos de la incumbencia de las relaciones diplomáticas del pasado, otras de lo que acontece en las épocas recientes y algunas de la visión hacia el futuro.             Ahora vamos a abordar en este artículo solo dos de ellas que motivan a la reflexión sobre aspectos políticos, éticos y humanos en cuanto a lo que reflejan. Se trata de las denominadas en español “En Tierra de Nadie” y “Enemigo Invisible”.             La primera de ellas es una película dirigida por Danis Tanovic, con un guion de su misma autoría y está referida a la guerra de Bosnia de 1993.  Narra el encuentro en una trinchera de un soldado bosnio y uno serbio, que aunque forman parte de las etnias provenientes de la misma región, eran enemigos en un territorio que no estaba adjudicado a ningún país y por eso el título del filme. Al soldado de Bosnia, erróneamente dado por muerto, se le coloca una mina para matar a quien lo mueva y un sargento de los cascos azules de la ONU trata de intervenir para salvarlo. En medio de su desespero, el soldado de la Organización de las Naciones Unidas recurre a sus superiores, quienes, tras hundirse en burocráticas e inútiles discusiones, le ordenan que no se inmiscuya. Tal actitud demuestra la pasividad y la carencia de valores en la diplomacia internacional. El sargento, pese a las órdenes recibidas intenta mediar, pero no lo logra. Paralelo a ello, la prensa internacional se entera y cubre la noticia, pero impera la irresponsabilidad periodística, pues más que velar por la vida de los involucrados, solo expresa su interés mediático. Hay, pues, muchas aristas que mueven a la reflexión y a la idea de perfeccionar mecanismos éticos y humanitarios que permitan construir organizaciones internacionales eficientes y probas.             La otra cinta con el título antes referido se estrenó en el 2016 bajo la dirección de Gavin Hood. Se desarrolla en Nairobi, Kenia, donde un grupo terrorista pretende un atentado civil en una misión suicida. Como respuesta, una fuerza multinacional conformada por altos mandos militares de diversos países pretende acabar con drones y misiles la amenaza, realidad que se tornará compleja, presentándose un dilema filosófico cuando la persona encargada de disparar el misil observa que se encuentra una niña vendiendo panes muy cerca de la casa donde están los terroristas. Indudablemente, la niña puede verse afectada e incluso morir, surgiendo el problema ético de los daños colaterales y la discusión de si se justifica la muerte de la niña en aras de la salvación de muchas personas que fallecerían en el atentado si no se impide. Finalmente se decide efectuar el disparo y mueren, tanto algunos terroristas con lo cual se aborta el ataque que pretendían realizar, como también la niña, tipificándose la baja como un simple “daño colateral”. Queda así en el tapete la reflexión sobre la posición ética más adecuada y si el sacrificio de la niña era imprescindible para salvar cientos de personas. ¿Han podido hacer algo más? Tal vez en otra producción cinematográfica nos den alguna respuesta.             El cine no proporciona las soluciones, sino que plantea las problemáticas. Está en manos de los diplomáticos y las personas a quienes competen las mismas, tomar sus propias decisiones y a la humanidad debatir sobre ellas. Sólo queda la esperanza de que sean las más favorables para el ser humano y el planeta, para que de esta manera la película tenga un final feliz.     Gonzalo Álvarez Domínguez Abogado egresado de la UCV en 1968, con título homologado en Colombia. Magister de la Corporación Universitaria Minuto de Dios y Especialista de la Universidad de Medellín. Miembro Honorario del Colegio de Internacionalistas de Venezuela y de la Asociación Latinoamericana de Comunicación y Análisis Político (ALCAP). Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia designado y juramentado por la Asamblea Nacional de Venezuela en julio de 2017.

Nobleza y ética en los deportes, chapucerías en la Diplomacia

  Por Hugo Álvarez Pífano El corredor de Kenia Abel Mutai (medalla de oro de los 3.000 con obstáculos, en Londres) creyó haber cruzado la meta, muy fatigado aminoró su paso, detrás a muchos metros de distancia corría el español Iván Fernández (la mejor promesa de España en atletismo), quien en lugar de pasarle por un lado y ganar la carrera, le indicó que tenía que cruzar la meta para ser el ganador. ¿Qué tiene esto que ver con la Cancillería de Venezuela? A continuación, les narro dos historias de dos diplomáticos venezolanos -dos cancilleres de Venezuela: Marcos Falcón Briceño e Ignacio Iribarren Borges- que al parecer en temas de la diplomacia no compartían esos valores de nobleza y ética que a veces se dan en los campos deportivos.  I Abel Mutai e Iván Fernández En efecto, el corredor de Kenia creyó que había cruzado la meta, a esta percepción errónea contribuyeron tal vez una poco efectiva y precisa señalización de la meta, la fatiga y la emoción de una merecida victoria. Muy por detrás del keniano corría el español Iván Fernández, quien al percatarse del error de Abel Mutai le indicó que tenía que cruzar la línea final de la carrera, a escasos metros de distancia, más aún lo empujó para que pisara la demarcación final, pues el keniano no entendía lo que estaba pasando. Entonces, el director técnico de la escuadra de atletismo de España le preguntó: ¿Por qué lo dejaste ganar? Cuando podías ser tú el vencedor de esa carrera. A lo que Iván Fernández respondió: Yo no lo dejé ganar, fue él quien ganó esa carrera, pues yo nunca lo pude alcanzar y menos aún superar, yo solo le indiqué que debía cruzar la meta para alcanzar su merecido triunfo. El técnico muy enfadado riposto: Pero, con eso privaste a España de tener una medalla de oro más. -Entonces, qué quiere usted que yo le diga a mi madre: Te he traído una medalla de oro que gané porque un corredor que llegó primero se confundió y no cruzó la meta. Pues no, esa no es la medalla de oro que yo quiero ganar, mi medalla de oro será la que yo gane con la nobleza de un verdadero vencedor. Medalla de oro: Abel Mutai; Medalla de plata: Iván Fernández. Felicitaciones a Abel Mutai; Chapeau a Iván Fernández, con mi más profundo respeto y admiración. II Marcos Falcón Briceño e Ignacio Iribarren Borges Winston Churchill falleció el 24 de enero de 1965, la Reina Isabel II le concedió el honor de un funeral de estado, el cual tuvo lugar en la Catedral de San Pablo, fue este el primer funeral realizado en esta Catedral a una persona que no era miembro de la familia real. En esa ocasión asistieron al mismo, el mayor número de dignatarios extranjeros en la historia de Gran Bretaña, con representantes de más de 100 países. Es de notar, que nunca se vieron reunidos en ningún lugar del mundo, tal cantidad de jefes de Estado, en una ceremonia de este género. En un primer momento, el Gobierno venezolano ignorando la magnitud de este funeral de estado acreditó como representante de Venezuela a su embajador en Londres: Ignacio Iribarren Borges, más tarde al tomar conciencia de la trascendencia histórica de este acontecimiento, envió como jefe de la representación de Venezuela al ministro de Relaciones Exteriores, Marcos Falcón Briceño, quien según rumores no fue acreditado como tal por la embajada en Londres. También se barajó la hipótesis que el protocolo real no podía a cada momento variar el orden de precedencia de las delegaciones y mantuvo su estructura original. Lo cierto fue que, la Catedral de San Pablo resultó insuficiente para acogerlos a todos.  En resumen, por parte de Venezuela concurrieron: Marcos Falcón Briceño, ministro de Relaciones Exteriores jefe de la delegación de Venezuela e Ignacio Iribarren Borges, embajador de Venezuela inicialmente acreditado para presidir el evento. Mientras Iribarren Borges fue ubicado dentro de la Catedral, con la Familia Real, los jefes de Estado y miembros de la Cámara de los Lores; Falcón Briceño fue colocado afuera, en un lugar ad hoc preparado al efecto, para que tomaran asiento los “comunes” y otros miembros menores de las numerosas delegaciones. Esta “circunstancia protocolar” no la olvidó Falcón Briceño, esto lo amargó durante toda su vida. III Ignacio Iribarren Borges y Shridath Ramphal, En lo personal, la última imagen que conservo del Canciller Iribarren Borges fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en ocasión en que se llevó ante esa instancia la reclamación venezolana de la Guayana Esequiba. Hacía uso de la palabra Shridath Ramphal, el más distinguido diplomático guyanés de largo alcance internacional, secretario general del British Commonwealth (1975-1990), ministro de Relaciones Exteriores de Guyana (1972-1975) y presidente de la comisión que atendía la reclamación venezolana a finales de los años 60. Ramphal se dirigió al presidente de la Asamblea General, giró su espalda y encaró a todos los asistentes a esa sesión, y les dijo: -por favor, dirijan su mirada al lugar donde se encuentra la delegación de Venezuela. Todos hicieron caso a la invitación. Allí estábamos, Ignacio Iribarren Borges, quien la presidía; a su lado Carlos Sosa Rodríguez, Embajador ante la ONU; después Pedro Zuluaga, Embajador Alterno; detrás Nelson Hernández; al lado quien escribe esta crónica y después, Laura Guardia Bossi, una internacionalista, muy linda como son la mayor parte de ellas. Entonces Ramphal explicó: Venezuela es un país cuya población, en su casi totalidad es producto de un mestizaje, después añade un pequeño núcleo de amerindios, otro también pequeño de afro venezolanos y otro no muy numeroso de gentes blancas. Pero, este último pequeño grupo de blancos, desde hace siglos detenta el poder político, económico y la más alta posición en las esferas sociales. Estos blancos son los que ustedes ven sentados allá en esas sillas. ¿Debemos considerar que Venezuela es un país democrático? Con vocación para ofrecer a mestizos, descendientes de africanos e indios un mejor destino. En

Autócratas del Mundo….

La autocracia es uno de los grandes males de la humanidad en todas las épocas, quedando para la posteridad una larga lista de políticos, recordados por los abusos que identificaron sus gobiernos. Existe toda una gama de verdaderos azotes para sus pueblos, comenzando por Hitler y continuando con Stalin, Mao Zedong, Mussolini, Franco, Ceaușescu, Idi Amin hasta llegar a autócratas de la talla de Khomeini, Muhammad Zia-ul-Haq, Kim Il-sung, Gaddafi, Trujillo, Somoza, Perón, Castro, Pinochet, además de Ortega. Por cierto, algunos de los autócratas más connotados en América Latina rindieron un tributo a Chávez el pasado 5 de marzo. Existen, también, un conjunto de países que llevan implícito en su ADN el fundamento de la autocracia: la R.P. China, Corea del Norte, la República Islámica de Irán, Vietnam y Cuba.    En el siglo XX, muchos autócratas se consolidaron gracias a la anuencia de Occidente que velaba por la seguridad de ciertas zonas geoestratégicas de gran valor. Fue el caso del Medio Oriente a consecuencia de sus inmensas reservas petroleras. Posteriormente, al estallar la denominada “Primavera Árabe” continuaron respaldando a esos gobiernos, bajo la excusa de servir de muro de contención ante la expansión del islamismo radical. A medida que el Siglo XXI ha ido avanzando, una nueva forma de autocracia ha tomado auge, basados en principios según las cuales dichos sistemas asegurarán un gran bienestar económico a sus pueblos a cambio de un control total en todos los ámbitos. Este es el caso de la República Popular China. Luego de los sangrientos sucesos de Tiananmen (1989), enfatizó el proceso de apertura económica conocido como socialismo con características chinas, bajo la dirección de Deng Xiaoping. La llegada de Xi Jinping ha servido para reforzarlo, especialmente en la esfera política. En base a estas medidas, R.P. China alcanzó tasas de crecimiento de alrededor del 11% anual, desde la Presidencia de Hu Jintao en la primera década del presente siglo, contribuyendo a su ​ingreso en la Organización Mundial de Comercio (2001). La actual tasa de crecimiento es de alrededor del 5,5% (2023) la más baja en décadas. Sin embargo, su record en materia de derechos humanos sigue constituyendo una materia pendiente, no solo por la manera de manejar la pandemia, sino además por la represión contra las manifestaciones anti gubernamentales en Hong Kong y las persecuciones raciales en la provincia autónoma de Xinjiang.     De la misma manera, Vladimir Putin se ha aferrado al poder poniendo en práctica algunas acciones que hacen recordar el periodo soviético. El líder ruso siempre ha calificado el desmantelamiento de la Unión Soviética “de tragedia nacional a gran escala”, de la cual “solo las élites y los nacionalistas sacaron provecho.” Esto constituye el fundamento de Moscú para enfrascarse en la invasión a Ucrania, con miras a restablecer el antiguo imperio ruso. La opinión generalizada es que, bajo el liderazgo de Putin, se ha experimentado un retroceso democrático y un giro al totalitarismo caracterizado por la corrupción endémica, el encarcelamiento y la represión de los opositores políticos, la intimidación y la represión de los medios independientes y la falta de elecciones libres y trasparentes. En el plano económico, Putin pronosticó (2007) que Rusia se convertirá en una de las cinco economías más grandes del mundo. Sin embargo, en el 2013 el país era una de las cinco economías más grandes en términos de producto interno bruto, pero aún estaba rezagada con respecto a otros países en indicadores como la productividad laboral. Estas nuevas tendencias gubernamentales han sido acogidas por diversos países cuyos gobernantes se encuentran entre los nuevos autócratas. Al respecto, destaca el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (2014) poniendo en práctica una seudo democracia para acabar con sus opositores aunada a “una limpieza” en los poderes públicos y en el ejército, y valiéndose inclusive de un auto golpe de estado (2016). El referéndum (2016) sirvió para ampliar el control del aparato administrativo. A finales del año pasado, el poder judicial controlado por Erdogan, condenó a casi tres años de prisión al Alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, su principal rival político, por insultar a los miembros del Consejo Supremo Electoral. En los actuales momentos, Erdogan atraviesa su peor momento, no solo por el descontento popular causado por las altas tasas de inflación, sino también por el manejo de la ayuda humanitaria a las provincias más afectadas por el fuerte terremoto de febrero pasado. Existe la percepción que estos hechos tendrán consecuencias políticas a corto plazo, con la escogencia, reciente, de un candidato único de la oposición, Kemal Kilicdaroglu para las elecciones del próximo mes de mayo. En América Latina, la autocracia ha sido un mal prevaleciente prácticamente desde la independencia. En los actuales momentos, solo basta referirse a Daniel Ortega, a causa de las continuas violaciones de los derechos humanos la detención de todos aquellos que osaron intentar disputarle la presidencia y la expulsión de más de 200 disidentes, a quienes además despojó de la nacionalidad violando la constitución nacional y la declaración Universal de los Derechos Humanos. No conforme con ello procedió a retirarles sus pensiones. El caso venezolano, es otro claro ejemplo de esta nueva forma de autocracia llegando hasta el colmo de reconocer, públicamente, que nunca permitirán que un gobierno que no esté presidido por el PSUV gobierne el país. Un hecho significativo para Venezuela ha sido la actuación de la Corte Penal Internacional, al dar su visto bueno para continuar investigando un conjunto de hechos considerados crímenes de lesa humanidad y violación de derechos humanos. El nuevo Fiscal de la Corte, Karim Khan, manifestó, en fecha recientemente, que se está terminando el plazo para la presentación de pruebas en descargo de las acusaciones. La respuesta del oficialismo en su comunicado fue un claro ejemplo del desprecio hacia las instituciones internacionales, considerando que “habla de las falacias de la agresión mediática y geopolítica puesta en marcha para acusar a Venezuela de supuestos crímenes de lesa humanidad, que nunca han ocurrido”, Al avanzar en el tema, es evidente que la autocracia no es una forma

Los pueblos no lloran… pasan factura

Por Rafael Gallegos                          La multitud es una mujer y ama a los hombres fuertes, decía Mussolini. Claro que el Duce se refería a algunas mujeres de las de antes, a las que lloraban, a las que se creían inferiores a los hombres, a las que hasta se dejaban pegar, a las que se despechaban. No a las del siglo XXI y menos a las insignes luchadoras venezolanas, porque nuestras valientes mujeres, no lo dude, cada vez son más de las que … no lloran, sino que pasan factura. Y nos hacen sentir muy orgullosos. En todo caso, Mussolini afirmaba con los paradigmas de la época, que las masas son débiles ante el líder dominador. Que les encanta un mesías simpático y embusterazo, que en lugar de ofrecer soluciones ofrece culpables. Que se doblegan ante un líder que reprima y no respete la Ley… ¿Le suena? Nosotros humildemente, afirmamos que, si queremos superar este casi ex país en que nos hemos convertido, no debemos llorar ante los desaguisados del régimen, sino que llegó la hora de pasar factura. ¿Y CÓMO SE PASA FACTURA? Primero dejando de andar cada uno por su lado pregonando Yo no creo en elecciones porque el gobierno hace trampa, o Yo no voy a votar porque no creo en el CNE y vamos a perder; o quedarse en su casa Porque los líderes políticos no sirven, o Porque la oposición está muy dividida y así no vamos a ninguna parte, o Porque los líderes no dan la talla, o Porque ya me cansé de luchar, o Porque yo estoy depre. O peor resignarse a que este régimen va a durar para toda la vida porque jamás va a entregar el poder. Puro llanto. Al contrario, “nosotros pueblo” y prefiero decir “nosotros ciudadanos”, no podemos llorar haciéndole juego a la desesperanza generada por este régimen, sino que tenemos que ser proactivos y crear una fuerza – usted, su vecino y yo – que capitalice el inmenso rechazo al gobierno que reflejan las encuestas, estar conscientes que en la unión está la fuerza y que, si votamos todos y tenemos testigos en todas las mesas electorales, no hay manera que el gobierno gane en el 2024, ni siquiera en el 2023 si se les ocurre adelantar las elecciones. Tenemos que capitalizar la gigantesca mayoría que somos. Creer en nosotros. Organizarnos para exigir todos los días al CNE que tiene que abrir los registros en todas partes para que se incorporen los millones de jóvenes, y los millones de venezolanos de la diáspora. Que unidos seremos una fuerza incontenible. Que si no nos gustan los líderes opositores impongamos otros, para eso somos millones que tenemos la opción de votar en las primarias. No hay que llorar, hay que pasar factura…organizándonos desde nuestro deseo, votando en las primarias y votando en las presidenciales. Ya está bueno que, por falta de voluntad y organización de los ciudadanos, siga gobernando gente que no nos gusta y ha desvalijado a Venezuela. La desidia es una forma de llanto. Contraria a la voluntad y la organización, que son una excelente factura. ¿Que es difícil? Claro que sí. Pero como dijo Betancourt, adelante por arriba de las tumbas adelante. Lo otro es seguir contemplando desde las gradas, o desde un teléfono, cómo deconstruyen a este casi ex país y a nuestras propias vidas.   Es hora de bajar al centro del ruedo a forjar nuestro destino. Sí, usted … y yo. HAY QUE PASAR FACTURA Factura al gobierno… cobrándole las deudas que debe cancelar a los venezolanos, como haber roto las familias al alejar de la patria a siete millones de nuestros padres, hijos, nietos y amigos que se marcharon buscando un futuro que les negaba la “revolución”, y de paso nos quedamos sin médicos, sin técnicos y profesionales, sin relevo… un país de viejos. Un pase de factura que contemple las confiscaciones de empresas y haciendas que nos dejaron sin bienes y sin trabajo, o sea… hambre. Que contemple la destrucción de Pdvsa, que nos dejó sin divisas, sin gasolina, gas, electricidad y provocó esta hiperinflación. Que anote el quiebre de las empresas básicas de Guayana, de las empresas de luz, de agua, los hospitales, las escuelas; la corrupción.  Factura que contemple los presos políticos, los sueldos y pensiones que antes de la “revolución” servían para vivir, y hoy vergonzosamente avivan el hambre y la cantidad de niños desnutridos. Que exponga la desaparición de los créditos, las hipotecas, los periódicos, emisoras televisoras y de radio. Facturas serias y sin lágrimas. No es hora de llorar. Es hora de cobrar. Y a los dirigentes opositores hay que prevenirlos contra un gigantesco pase de factura si siguen perdiéndole velas al archipiélago nacional, si no se unen, si no se sientan en una misma mesa y elaboran un Acuerdo Nacional que contemple aspectos básicos para la reconstrucción de Venezuela, si no sacrifican sus ambiciones personales en aras de las necesidades del país… ya está bueno de ser más, tener razón y perder siempre. ¿Hasta cuándo seguimos asfaltando la ruta de la derrota? LA VENEZUELA QUE MERECEMOS Es la hora de elevar nuestra autoestima. La suya y la mía. De exigir, no de mendigar, lo que nos merecemos. De saber que lo que merecemos es un país digno, democrático, con comida en la mesa, con trabajos competitivos, con acceso a la salud y la educación… usted y yo tenemos derecho a ser felices. ¡Hasta cuando! Salga de su marasmo particular. Comience por exigirse a sí mismo… y a sus amigos. No acepte ese argumento de No trabajo en los procesos electorales porque estoy desencantado de la oposición que no sirve. Eso es precisamente lo que quiere el gobierno que usted piense. Que se desparrame. Que no crea en su poder de triunfar en las elecciones. Si usted es realmente opositor… luche porque la oposición sirva. Fuerce la barra que en el 2024 se nos va todo. Las elecciones presidenciales del 2024 son un tiro al suelo si rompemos

El Heroísmo del humilde

Por Hugo Álvarez Pífano A la vuelta del pasado año en el Mundial de Qatar, asistimos a una de las más grandiosas ymejor orquestadas ceremonias de exaltación que se hayan realizado jamás, para glorificar aun futbolista: el argentino Lionel Messi. Pero, así como toda moneda tiene dos caras -unanverso y un reverso- también existen héroes del futbol, que jamás fueron glorificados ninada parecido y en nuestros días están completamente en el olvido, héroes desconocidos:Hablamos de Joseph Ilunga Mwepu, nacido en el Congo belga, llamado después Zaire yactualmente República Democrática del Congo, quien con la más irracional y disparatadajugada que el futbol haya visto, salvó la vida de todos los jugadores de esa entera escuadraafricana. Veamos entonces, quien es este auténtico héroe del futbol a nivel mundial, al quejamás se le hizo reconocimiento alguno y a quien pudiéramos con todo cariño ponerle unaetiqueta a su actuación como futbolista: La grandeza de lo pequeño y la debilidad del poder. IExposición de los hechosLa única y sola vez que Zaire asistió a una Copa del Mundo, fue en el mundial de 1974celebrado en la República Federal de Alemania, esto lo logró después de vencer a Marruecos yCamerún -dos países de vieja y excelente tradición futbolística- entonces fue llamada “lasorprendente Zaire” Este triunfo sin par a nivel africano, dio lugar a que Mobutu Sese Seko eldictador más cruel, feroz y despiadado de África, como propaganda política de su gobiernoutilizara al equipo de futbol para proyectarse y darse a conocer internacionalmente, en forma positiva. ¡Qué mejor pantalla que una Copa del Mundo celebrada en Alemania Occidental!Pero, que gran contrariedad para el autócrata Mobutu: Zaire perdió 2 a 0 frente a Escocia y 9 a0 ante Yugoeslavia, este último resultado irritó profundamente al dictador, quien comunicó asu escuadra que no aceptaría un abultado escore en el juego entre Zaire y Brasil, nunca jamásun resultado mayor de 3 a 0. De ocurrir una derrota humillante por encima de este resultado elentero equipo de futbol sería decapitado. El 22 de junio de 1974 tuvo lugar un partido único en la historia: La singularidad de esteencuentro consistía en que la poderosa Brasil, campeón del mundo, se enfrentaba a una de laspeores escuadras que se presentaba a un mundial de futbol: Zaire. Hay tres aspectos de esteencuentro que merecen ser destacados: el Brasil del técnico Mario Zagallo; a) No contaba conlas grandes figuras del pasado reciente, los atacantes Pele, Garrincha, Tostao y pare de contarni con los defensores Nilton Santos y Dialma Santos, era un equipo en plena reestructuracióncon futbolistas jóvenes; b) Venía de lograr dos empates a cero con Escocia y Yugoslavia, por lotanto para avanzar a finales debía lograr un abultado escore frente a la modesta Zaire; c) Enaquellos tiempos no existía la red, Internet, televisión por cable, tampoco las plataformasdigitales, solo existía la televisión de las trasmisiones internacionales con las cuales el genocidaMobutu proyectaba promocionar su imagen, con la amenaza de cortarle el pescuezo a suentera escuadra de futbol. Corría el minuto 80 de partido y Brasil, como favorito dominaba en el marcador, pero no conun escore de contundencia: La ‘canarinha’ vencía 0-3, muy distante del 9-0 que Yugoslaviahabía propinado al conjunto africano tan solo cuatro días antes. Zaire estaba mostrando unaimagen digna y gratificante. Pues bien, en un momento único para recordar llegó la jugada másinexplicable en la historia de los Mundiales: una acción que dio la vuelta al mundo y que, eneste mundial de Qatar y glorificación a Messi, cumple 49 años, por un pelo medio siglo. Mwepu Ilunga fue el protagonista. Entonces, el árbitro Nicolai Rainea cobró una falta a favorde Brasil en la mitad del medio y en la puerta que da a la frontal del arco rival. Roberto Rivelinofamoso por sus potentes disparos a balón parado y ejecutando penaltis -tenía el apodo depatada atómica- colocó el balón para chutar y cuando el árbitro pitó, ante la sorpresa de todoel público, un jugador zaireño salió de la barrera -como poseído por el demonio- para golpearel balón y mandarlo a las tribunas. Lo inverosímil apareció ante los aficionados presentes enGelsenkirchen y entre aquellos que seguían el partido desde sus casas: ¡Un jugador, queestaba en un Mundial, ni tan siquiera conocía las reglas! Un primitivo e ignorante jugadorafricano de futbol: Mwepu Ilunga, quien fue amonestado no fue echado del partido, pero loque Rivelino presenció -sorprendido y estupefacto- fue a un jugador que temblaba de miedoante el cobro de una falta. El colegiado pitó de nuevo y la bola pateada por Rivelino pasó porencima del arco. En los quince minutos restantes Brasil no hizo gol se mantuvo el 3 a 0.Ahora bien, una pregunta esencial para entender esta historia: Por qué temblaba de miedo eljugador defensa central de Zaire y realizó la jugada de un lunático. Esto lo explicamos acontinuación, a través del bosquejo de los rasgos fundamentales y la personalidad de los doscausantes de la jugada histórica. Seres humanos que tuvieron muy poco de buenos, fueronmás bien miserables; para nada generosos, por el contrario, mezquinos; nunca valientes, unosverdaderos cobardes, que transformaron el Congo -un país de bellezas naturales admirables ygrandes recursos- en un horrible infierno sobre la tierra, el peor de todos los infiernos. IIMobutu Sese SekoMobutu modificó su nombre de pila por el de Mobutu Sese Seko Kuku Ngendu Wa Za Banga,que significa literalmente “el guerrero todopoderoso que va de conquista en conquista y dejafuego a su paso” ¡Que solemnidad y pompa! Nada más y nada menos, exacto como la autoglorificación de un cochino provisto de inmensa fuerza en su trompa. Joseph Mobutu gobernó el Congo -más bien llamado Zaire en su época y actualmente comoRepública Democrática del Congo- con mano de hierro por poco más de tres décadas (1965-1997), fue apreciado por Occidente como un factor de estabilización, la garantía del ordenfrente a la irrupción comunista representada por Patrice Lumumba, un líder republicano ynacionalista, orientado a hacer del Congo una nación de oportunidades para todos susciudadanos, en la recuperación y administración de sus inmensos recursos naturales, muy lejosde la explotación de las

La complejidad del mundo actual

Por Arnoldo Claret Véliz La visión de un mundo de fantasía organizada expuesta por el poeta francés Paul Valery hace muchos años, cobra mayor vigencia hoy día. Porque ninguno de los paradigmas presentados por muchos científicos e investigadores alcanzan a explicar e interpretar por completo la complejidad del mundo actual. Edgar Morín, otro célebre investigador social, creó la teoría de la complejidad basada en un universo de interrelaciones entre los diversos  actores y organizaciones de la sociedad que pueden coadyuvar a un entendimiento, convivencia y desempeño entre ellos. Entre los múltiples factores que caracterizan el sistema internacional actual encontramos los siguientes: Iniciamos en años recientes con las fuentes sustitutivas de energía, entre ellas el petróleo, para avanzar hacia una reconfiguración del poder nunca antes vista. En estos momentos el mundo entero se estremece ante la amenaza permanente de un nuevo conflicto nuclear o tercera guerra mundial, sospechas fuertes de guerra bacteriológica manifiesta en fenómenos como la pandemia del covid 19. El cambio climático y sus efectos desbastadores en sismos, sunamis y otros fenómenos naturales como los acontecidos recientemente en Siria y Turquía. En otro orden emergen nuevos polos y alianzas de poder en el escenario internacional como los protagonizados por países como China, Corea del norte, Turquía,  entre otros. Núcleos de poder que van dejando atrás y sustituyendo los tradicionales sistemas y organizaciones para la resolución pacífica de controversias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Organización de Estados Americanos (OEA), por mencionar algunos. En muchos lugares, ciudadanos del mundo entero, alzan sus voces clamando por el respeto a los derechos humanos, de las mujeres, así como por la igualdad de género. Pero sin duda, uno de los fenómenos más impactantes de la actualidad es el desarrollo inusitado y vertiginoso de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC), además de las nuevas formas para la movilización de los recursos, del talento humano y para la gestión del conocimiento. Esto convierte a cualquier ciudadano, celular en mano, en un verdadero reportero y evaluador de las condiciones socio económicas, religiosas, políticas, étnicas, ideológicas, culturales, éticas, morales y de calidad de vida en general, en cualquier rincón del planeta. Un suceso impactante fue el siguiente. Ante un supuesto fraude en el certamen Miss Universo 2022, la titular que resultó electa en representación de Estados Unidos, asistió a una gira por Tailandia. Al momento de visitar una universidad en aquel país y ofrecer una rueda de prensa, la Miss Universo vivió una situación muy incómoda, pues se le presentó un adolescente transgénero con la banda de Venezuela, como diciéndole : “ eres una impostora “, ya que a nivel internacional se creó en la opinión pública una tendencia de que Amanda Dudamel, representante de Venezuela en ese certamen, era la verdadera triunfadora y quien merecía la corona. Entonces, observamos como la tecnología ha creado una aldea global, asomada por Marshall Macluhan en la década de los 80, que hace que emerjan hasta manifestaciones de tipo ético y moral. Las grandes migraciones, como la que experimenta nuestro país en la actualidad, son otras realidades de la gran complejidad del mundo actual, dignas de profundos análisis, reflexiones e interpretaciones. Esto es el reflejo del avance de los regímenes de izquierda, sin que estos puedan superar sus contradicciones en dotar a las naciones donde se instalan de progreso y calidad de vida para sus habitantes.  Arnoldo Claret Véliz Internacionalista (UCV), Comunicador Social, Especialista en Gerencia Púbica, Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales: Escuela Diplomática de Madrid España. Doctor en Desarrollo Social y Post Doctorado en Ciencias Gerenciales. Autor de diez libros. @arclave

La proliferación de las protestas populares

Por Abraham Clavero Toro En esta era de las telecomunicaciones en la cual la cambiante situación en las relaciones internacionales es una constante, desplazando del centro de atención acontecimientos de primera magnitud que emergen diariamente: la guerra rusa-ucraniana, el incidente de los globos chinos, las aterradoras consecuencias de los terremotos en Turquía y Siria, etc, etc, vemos como diversos hechos de gran importante pasan a segundo plano, llegando incluso a desaparecer del interés de los grandes medios de comunicación.    Este es el caso de aquellas manifestaciones que se han producido en varias partes mundo. Al respecto, desde el último trimestre del 2022 ha tenido lugar un resurgir de las protestas populares, de índole política y social, que han mantenido su efervescencia en el inicio de este 2023. Desde la República Islámica de Irán, pasando por la República Popular China hasta llegar a las manifestaciones en Perú y las más recientes en Israel, Francia, España e incluso en Venezuela. Cada vez más, en diversos puntos del planeta, los pueblos han tomado las calles para mostrar su descontento, por diversas razones, que incluyen la discriminación hacia las mujeres, los efectos del confinamiento por el COVID 19, la represión oficial contra los que respaldan a un mandatario saliente, los efectos de las políticas económicas que han perjudicado de manera significativa a los sectores más populares, así como las pretensiones de reducir el papel del poder legislativo.   Indiscutiblemente que una cosa en manifestar en un país donde se respeta el estado de derecho, con todos los excesos que se puedan cometer, y otro muy diferente, hacerlo en aquellos países donde no existe libertad de expresión.      Es precisamente a estas últimas a las que nos referiremos en esta ocasión. Dos de las autocracias más representativas, una de carácter teocrático y la otra ideológica, se han visto convulsionadas por protestas populares de verdadero alcance. Primero fue la República Islámica de Irán y más recientemente la R.P. China. Desde el pasado 16 de septiembre, el régimen de los ayatolas mantiene un estado de confrontación, especialmente con los sectores más jóvenes de la población, a causa del asesinato de la adolecente Mahsa Amini. Este hecho constituyó la chispa que desató dichas protestas las cuales, a pesar de haber perdido fuerza, se mantienen activas en gran parte del país, clamando por un cambio de régimen. Ante esta situación, el gobierno decidió realizar un gesto sin que se considerara que claudicaba en forma definitiva. Al respecto, el Fiscal General Mohamad Yafar Montazerí anunció el desmantelamiento de la policía de la moral, al señalar “que no tiene nada que ver con el poder judicial”. Fue evidente que este anuncio buscaba calmar las revueltas públicas que ha dejado hasta ahora alrededor de 500 fallecidos y más de 20.000 personas arrestadas, según “Human Rights Activists in Irán”. No obstante, impuso ciertas condiciones: “que el poder judicial seguirá supervisando el comportamiento de la sociedad e insistió que la vestimenta de las mujeres continuará siendo muy importante″. También mencionó que “el Parlamento y el Poder Judicial estaban trabajando en la cuestión del velo obligatorio”. Este relajamiento anunciado por el Fiscal General, sin embargo, se contradice con las posteriores medidas llevas a cabo por el gobierno al ajusticiar a varios manifestantes: el 8 de diciembre Mohsen Shekari fue ejecutado por participar en la ola de protestas antigubernamentales, luego de ser declarado culpable por un Tribunal Revolucionario del delito de “moharebeh” que significa odio contra Dios. Cuatro días después, Majid Reza Rahnavard fue ahorcado en público en la ciudad sagrada de Mashad por el presunto asesinato de dos agentes de seguridad del Poder Judicial, según la información emanada de la agencia Mizan. Mohammad Mehdi Karami, campeón de kárate de tan solo 22 años, ha sido el último en ser ajusticiado, luego de un juicio considerado injusto, al solo disponer de 15 minutos para su defensa, según la información publicada por la BBC. A los casos anteriores hay que agregar el de Amir Nasr-Azadani, exjugador de fútbol. Ante su posible ajusticiamiento suscitó una condena mundial, especialmente en aquellos momentos cuando la comunidad internacional estaba imbuida por el Mundial de Qatar. Posteriormente, la pena fue conmuta y sentenciado a 26 años de cárcel. Las sentencias capitales han provocado una oleada de protestas internacionales, en especial por parte de los países occidentales, que han pedido a Teherán que ponga fin a este tipo de ajusticiamientos. Al respecto, la UE reaccionó aprobando una serie de nuevas sanciones contra responsables iraníes de violaciones de los derechos humanos, tras criticar duramente la ejecución de Shekari. Cabe señalar que, entre los detenidos, hay 109 personas a los que pueden dictárseles pena de muerte, como lo ha indicado Amnistía Internacional. A estas sanciones se agregan las impuestas recientemente por la organización al manifestar que “la UE condena enérgicamente el uso brutal y desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades contra las manifestaciones pacíficas”. En la lista de los sancionados destacan las ramas regionales de la Guardia Revolucionaria. Estas medidas se producen en un momento en el que crece el debate sobre si incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas de la UE. Se necesitaría que por lo menos un integrante de la organización declare a dicho organismo como terrorista.       Hay que recordar que el 14 de diciembre pasado, el Consejo Económico y Social, en una decisión sin precedentes, y por votación (29-8 y 16 abstenciones), expulsó a Irán por el resto de su mandato en la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que expiraba en 2026. Esta comisión se encarga de discutir temas sobre el empoderamiento de las mujeres y el logro de la igualdad de género. A su vez, el nuevo Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk consideró que las ejecuciones tienen por objeto amedrentar a los manifestantes. No obstante, el régimen no ha logrado aplacar del todo la rebeldía popular y las protestas, aun que han mermado de manera significativa, continúan incluyendo las marchas

El metaverso en las Relaciones Internacionales

Por Yanira Velázquez El metaverso ofrece una forma de reunir a personas de todo el mundo en un espacio virtual, lo que permite la interacción y el diálogo entre diferentes culturas y naciones. Según la Comisión Europea, el metaverso “es un mundo virtual inmersivo en el que se utilizan unos cascos para entrar en un espacio que conecta todo tipo de entornos digitales”. Así tenemos un entorno que funciona para realizar actividades de la vida cotidiana como jugar y trabajar, pero también para asuntos de interés Nacional para los Estados. A medida que aumenta la experiencia virtual en diferentes áreas, cambia la forma en que las personas se comunican y relacionan entre sí. Este cambio tiene su impacto no solo en las relaciones interpersonales, sino también en las relaciones internacionales. El metaverso se está convirtiendo en una nueva dimensión para que los representantes de los Estados interactúen. De hecho, en la actualidad ya se utiliza el metaverso en plataformas para realizar de forma virtual cumbres, reuniones de alto nivel e incluso trabajar permanentemente en proyectos de cooperación. Esto se potenció con el confinamiento tras la pandemia por el COVID-19. Desafíos que representa el metaverso para las relaciones internacionales Como muchas de las herramientas tecnológicas que brindan grandes beneficios, también existen aspectos que hay que considerar para asegurar que las metas se cumplan. En el campo de las Relaciones Internacionales algunos de los desafíos que tiene el metaverso son: Seguridad Son muchas las reuniones entre representantes de los Estados en las que se discuten temas críticos y confidenciales. De allí que sea fundamental garantizar la protección frente a ciberataques, ciberespionaje, así como garantizar que los datos y la privacidad de los usuarios estén protegidos. Nuevas regulaciones Otro desafío es el de la regulación. A medida que el metaverso crece en popularidad, se están desarrollando nuevas formas de comercio, propiedad, contratos, etc. La falta de regulación permitiría que los países más poderosos impongan situaciones que les favorezcan a la hora de tomar decisiones o limiten el acceso a información o reuniones. Inclusión Además, el metaverso también presenta desafíos en términos de inclusión. A medida que el mundo se vuelve más digital y se pretenda aprovechar estas herramientas por el mundo diplomático, es fundamental garantizar que todos tengan acceso a las oportunidades que ofrece el metaverso. Esto está directamente relacionado con la necesidad de regulación para crear un entorno legítimo y seguro. No hay duda que Internet, el boom de las redes sociales, y ahora el metaverso, han generado que muchas actividades se realicen de forma diferente. Ya que la presencialidad no es imprescindible para cumplir diferentes objetivos, y esto incluye lo referente a temas propios de las relaciones internacionales. De allí la necesidad de que los Estados trabajen para establecer un marco que les permita actuar, en el campo de relaciones internacionales, de forma equitativa, segura y en el que impere la confianza de los diferentes actores. Yanira Velázquez Licenciada en Estudios Internacionales y Abogada. Profesora universitaria. @yaniravel

99 globos rojos

Por María Alejandra Aristeguieta En 1983 el grupo Nena hizo muy famosa una canción new wave alemana llamada “99 Luftballons” que hablaba de cómo el acto inocente de 99 globos rojos volando en el horizonte son identificados por un general como una agresión al espacio aéreo de su país y desatado una guerra nuclear. La letra nació de la inspiración de uno de los jóvenes miembros de la banda, quien, durante un concierto de los Rolling Stones en Berlín Occidental en el que lanzaron globos de helio al cielo, se preguntó qué pasaría si esos globos volaran por encima del muro que partía la ciudad en dos y llegaran a Berlín Oriental, capital de la entonces comunista República Democrática Alemana. En medio de la excitación del concierto, el joven pudo, sin embargo, imaginarse un mundo distópico en el que aquel vuelo de 99 globos por el horizonte pudiese desencadenar una reacción soviética de proporciones tales que se dispararan todas las alarmas nucleares y que, al atacar, todos los países reaccionaran en cadena. La canción no hacía más que poner de manifiesto los miedos que sentía la juventud alemana, epicentro de la división geopolítica del mundo, ante un futuro incierto causado por el ambiente de tensión y escaladas permanentes características de la Guerra Fría, y muy particularmente, en un período de intensificación de la carrera armamentista a finales de los años setenta y principio de los ochenta en el que tanto la Unión Soviética como Estados Unidos trataban de mostrar su superioridad a través de la retórica política, ejercicios militares y despliegue de misiles y armamento (capaces de aniquilar buena parte de Europa, y sobre todo, Alemania), así como a través de la diplomacia hacia países parte de sus respectivos ejes de influencia. Con su tono acelerado y sus palabras irónicas, la canción encerraba también críticas a la ligereza con la que se manejaba la amenaza nuclear tanto en los medios de comunicación, como en el mundo del espectáculo y entretenimiento en el que aparecían con frecuencia referencias al botón rojo que cualquiera podía accidentalmente apretar, en una especie de pulsión colectiva que no hacía más que echarle, tal como decía la propia canción, cerillos encendidos a los bidones. Tal fue el éxito de la versión alemana, que un año después aparecía una versión aún más incisiva en inglés en la que se describía un mundo aterrorizado que hace saltar la máquina de la guerra, y en el que 99 ministros se reúnen 99 veces para tomar 99 decisiones y sacar a las tropas en medio del éxtasis de ver finalmente su sueño hecho realidad. Ambas versiones, como es de suponer, terminan describiendo un mundo devastado en el que ya no quedan ni generales ni aviones, pero tampoco ciudades, y en medio de aquella destrucción, aparece un globo rojo, que la protagonista lanza de nuevo al aire. No obstante lo lejano del escenario descrito arriba, cuarenta años más tarde aparecen en nuestro horizonte otros “globos rojos” que inocentemente vuelan por el espacio aéreo de Estados Unidos, Costa Rica y Colombia y que solo cuando Estados Unidos derriba uno de ellos, China condena la acción al tiempo que los identifica como propios y los describe como globos destinados a fines científicos meteorológicos que se desviaron por fallas técnicas y aparecieron en cielo estadounidense y latinoamericano. No sabremos con certeza las características ni objetivos de los artefactos hasta que los expertos estadounidenses hayan analizado los desechos que cayeron al mar, derribados por su fuerza aérea. Mientras tanto, Biden ha aprovechado el hecho, ocurrido en vísperas de su intervención anual sobre el Estado de la Unión, para escalar la retórica, postergar el viaje de su secretario de Estado a China como una acción simbólica de nuevo enfriamiento de las relaciones, para así mostrar firmeza y aglutinar la nación en torno a sí mismo y de cara al (potencial) enemigo. Asimismo, no escapa la posición asumida por el presidente de Colombia, viejo aliado de Estados Unidos, que no solo no condenó el sobrevuelo del globo chino sobre su espacio aéreo, sino que anunció su viaje a China con el fin de buscar financiamiento para una nueva construcción del metro de Bogotá. En un tiempo signado por el posicionamiento geopolítico del mundo posguerra fría en franco reacomodo y en el que Rusia y China trabajan concertadamente para abrir frentes simultáneos de tensión, como la guerra en Europa o los misteriosos globos, elementos como la retórica política de los distintos actores que repite su tono incrementalista del pasado, o las alianzas y los nuevos ejes de influencia, e incluso la amenaza cada vez menos latente y más presente de una escalada nuclear, nos dan señales tanto del camino que estamos transitando como del camino que corremos el riesgo de transitar. Por eso, si yo me acuerdo de la canción de los 99 globos rojos y lo que ella representaba, Biden, Xi Jinping y Putin se deben acordar de mucho más, por lo que deberían seriamente pensar en poner sus cerillos lejos de los bidones. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563

4F 1992, UN PUNTO DE INFLEXIÓN… HACIA ABAJO

Por Rafael Gallegos                        Se cumplen 31 años del intento de derrocamiento contra el presidente democrático Carlos Andrés Pérez. A corto plazo una derrota militar, a mediano plazo una victoria política para los golpistas, y a largo plazo la destrucción (estratégica) de Venezuela. En ese entonces, yo trabajaba en Corpoven Barinas. No tenía teléfono en mi casa, así que debí ser uno de los pocos venezolanos que durmió completo esa noche. Al despertarme encendí el televisor como de costumbre. El periodista Carlos Fernandes mostraba la famosa foto de la tanqueta subiendo las escaleras de Miraflores. Fernandes dijo: aquí tienen una foto del golpe de estado. –      ¿Un golpe? –  me dije en un ejercicio de inocencia – debe ser en Argentina o en Haití… Cuando llegué a la empresa encontré a tres gerentes viendo los acontecimientos por TV. –      Aquí todos estamos con el golpe- me dijo bromeando y buscándome la lengua uno de ellos. –      El que esté con el golpe es un traidor a la patria – me salió del alma. Yo no podía comprender la existencia de golpistas luego de treinta y cuatro años continuos de democracia y menos en las puertas del siglo XXI. Para mí, eso era prueba superada. Pensaba que esa intentona era un regreso a las cavernas de Trucutrú. Cierto que Venezuela tenía problemas muy serios. La administración de los cuantiosos ingresos petroleros de los setenta había resultado un fracaso. Devaluación, inflación, el 60% de pobreza, aflojamiento de los resortes morales, cuantiosa deuda. Sin embargo, la superación de esta problemática debía ser por la vía democrática. La perfectibilidad de la democracia, como decía el presidente Herrera Campins. Además, el actual gobierno de CAP mostraba buenos indicadores. El llamado paquete económico comenzaba a dar resultados. Bajaban la pobreza y la inflación, aumentaban las inversiones, la empresa petrolera se abría al capital privado, el estado privatizaba empresas como Cantv, las de Guayana, etc. … el país comenzaba a revertir lo que Pérez Alfonzo llamó “el desastre”. Al decir de Miguel Rodríguez, estábamos en la ruta de un Qatar, o algo así. Me sorprendió el apoyo que tenía Hugo Chávez en Barinas. Mucha gente lo conocía y había jugado pelota con él, o cantado serenatas. El apoyo era general. En Caracas – y en Venezuela – los padres disfrazaron de Chávez a sus niños ese carnaval. La gente vio a los golpistas como unos simpáticos muchachones, no como los responsables de decenas de muertos y heridos, y sobre todo de una fractura hasta ahora irrecuperable, de la república civil. Un joven, hoy de unos 35 años, me contó la pena que sentía al verse disfrazado de esa manera en una foto de la época. Chávez y otros militares fueron apresados, con unas libertades y publicidad que ni sueñan los presos políticos de hoy. Para muchos, los jóvenes militares habían hecho una travesura. La travesura más cara de la historia de Venezuela. UN GOLPE CON VEINTE AÑOS DE GESTACIÓN Los “muchachos” eran el producto de una estrategia elaborada entre Fidel Castro (siempre Fidel, el Lex Luthor latinoamericano) y comandantes guerrilleros derrotados en el proceso subversivo de los sesenta. Consistía en penetrar las escuelas militares para tomar el poder.  Luego de varias generaciones de oficiales, maduraron las condiciones…  y vino el 4F. Por eso Chávez al salir de la cárcel, sobreseído por el presidente Caldera, fue invitado por Fidel Castro a Cuba. Mayúscula sorpresa la de Chávez al asomarse por la ventanilla y ver al mismísimo “caballo” esperándolo al pie de la escalerilla. No podía creerlo.  Al comandante del 4F le dieron tratamiento de jefe de Estado. El plan cubano estaba en camino. Castro alucinó a Chávez. –      Dios mío yo no creo en ti, Tú sabes que yo soy ateo – y que rezó el dictador cubano – pero gracias, mil gracias por mandarme este muchachote. “ Luego de más de treinta años, Castro estaba en vías de lograr lo que no pudo con el presidente electo Rómulo Betancourt en 1959, cuando le pidió dinero “para echarle una vaina a los gringos”. –      El tesoro está en la inopia -le respondió de malas pulgas y con su voz chillona, el venezolano. Años después en un “Aló presidente”, Castro recordaría a Betancourt como un individuo muy antipático. Gracias a Dios, agregamos nosotros.  Como sabemos, en 1998, la masiva votación de este mismo pueblo que hoy pasa hambre con salarios y pensiones de indigentes, llevó a Hugo Chávez a la presidencia de la República. Entonces, Fidel Castro comenzó a ejecutar su plan: 1.- “Echarles una vaina a los gringos” … con el petróleo venezolano, 2.- Mejorar significativamente las finanzas de la revolución cubana … con el petróleo venezolano y 3.- Iniciar la destrucción estratégica de Venezuela (copiar el modelo comunista habanero), para gobernarla forever. Para mantener su dominio sicológico, Castro alababa a Chávez con frases como: tú manejas mal; pero eres un conductor de pueblos. Cuando visitaron la casa natal de Chávez en Sabaneta, el jefe cubano le dijo: serás tan grande, que en el futuro tendrán que hacer una autopista de seis canales para que venga la gente a visitar tu casa. Al montarse en el carro para regresar, el inusual silencio del comandante presidente Chávez por muchos minutos, asombró al mismo Fidel Castro y a los otros pasajeros, nada menos que Luís Miquilena y JV Rangel.   Fidel le había dado a Chávez en todo el centro de su ego. 4F, ANTÍPODA DEL 23E El 23E fue para restaurar la democracia… el 4F para derrocar un gobierno democrático. El 23E implantó un proceso democrático de 40 años… el 4F inició la destrucción de la democracia. Los gobiernos producto  del 23E construyeron Pdvsa… los gobiernos producto del 4F, la destruyeron. Los gobiernos surgidos del 23E construyeron la siderúrgica, las empresas de aluminio, las eléctricas, las de agua, el Metro de Caracas… los gobiernos surgidos del 4F, las acabaron. Los gobiernos emanados del 23E construyeron Guri, el puente sobre el Lago, el puente sobre el Rio Orinoco, el sureste de Caracas, miles de escuelas que funcionaban, universidades, hospitales y centros