Hacia una nueva Guerra fría… cibernética

Por Agustin Urreiztieta En tiempos de post guerra nuestros abuelos leían sobre la Guerra fría, bombas nucleares, conflictos de baja intensidad, destrucción mutua asegurada, OTAN versus Pacto de Varsovia, entre otros términos que sazonaban extrañamente sus vidas. El “reparto” del mundo en zonas de influencia entre los Estados Unidos y la otrora Unión Soviética se fundaba en la simple relación de fuerzas de la carrera armamentista y la acumulación de montañas de cabezas nucleares de lado y lado. En 1989, con la caída del bloque soviético, la Guerra fría pasó a ser un término obsoleto, un recuerdo de las curiosidades trágicas de la Humanidad contemporánea, llevado a las letras y al cine por Ian Fleming, John Le Carré, Alfred Hitchcock, por solo citar a dos de una larga lista de novelistas, cineastas y actores. Sin embargo, vemos surgir la tensión de una nueva especie de Guerra fría, aupada por el interés de países, regímenes o sectores en dominar o debilitar adversarios o monetizar, por atajos, la creciente digitalización de nuestras sociedades. En efecto, no pasa un día sin que sepamos sobre algún ataque cibernético de cualquier naturaleza alrededor del mundo. Ningún individuo, país, región o industria están exentos de la velocidad de vértigo que el desarrollo tecnológico imprime al mundo.   Los eventos marcan el ritmo y muestran la urgencia. Los Estados Unidos acusan a China, Rusia, Irán y otros países de ser responsables de intrusiones masivas en sus sistemas informáticos y, aún más grave, de intrusión y consiguiente influencia en sus elecciones.  Además de la responsabilidad de los Estados en estos actos, la preocupación orbita en torno a ataques masivos perpetrados por ciber-delincuentes quienes, bajo el ala protectora o la vista gorda de sus gobiernos, disrumpen servicios públicos, infraestructuras y operaciones de empresas cuyas actividades son de importancia vital. Como ejemplo dramático de esta situación, recientemente el mayor oleoducto que surte gasolina a las principales ciudades de la costa este de los Estados Unidos, fue víctima de un “secuestro” de sus operaciones. Lo increíble se produjo, hubo escasez de gasolina hasta en Washington, la capital. Igual que en un secuestro ordinario, se pagó un rescate y el oleoducto volvió a operar con normalidad. Situaciones como ésta ocurren a diario y en un muy preocupante número creciente. Los ciber ataques o amenazas, afectan cualquier industria o actividad expuesta a redes de internet o móviles. Desde luego, mientras más digitalizado sea un país o sector de actividad, mayor el peligro. Sin embargo, la modesta digitalización de una región no la exime de riesgos. Por ejemplo, el 70% de las estaciones 4G en África son fabricadas por una sola compañía china. Esto plantea un problema de envergadura pues le otorga un control significativo a una potencia extranjera sobre la información, las comunicaciones, las cadenas de suministros y en teoría podría a distancia colapsar el funcionamiento de esa infraestructura. Menuda situación. Como en tiempos de la Guerra fría, los eventos van escalando. Incluso, ya la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, acuerdo de asistencia militar que hacía frente al bloque soviético) en concierto con los Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, culpan sin ambages a China por el ataque cibernético sufrido por la red Microsoft Exchange que afectaría a 30 mil empresas americanas y cientos de miles a nivel mundial.    Así, el artículo 5 de la Carta del Atlántico establece, y esta es la fibra vital de la OTAN, que, en caso de agresión contra uno de sus miembros, todos los demás se unen automáticamente. Adaptándose a los nuevos tiempos, esta reacción automática se extiende ahora a los ciberataques. De hecho, desde la OTAN y los Estados Unidos, ya se baraja la posibilidad de contra ataques cibernéticos proporcionales, preventivos o disuasivos, recompensas multimillonarias por la identificación y arresto de los responsables, cooperación internacional, regulaciones estrictas en torno a las criptomonedas y otras fuentes de financiamiento, entre otras medidas como parte del arsenal para enfrentar estas nuevas amenazas. Esta escalada se produce en una cancha sin reglas de juego, sin la más mínima transparencia y con crecientes riesgos de toda clase. En estas nuevas formas de conflicto, la identificación del agresor es a veces compleja, si no imposible, la evaluación de las capacidades del contrincante es una gran incógnita y la respuesta no es tan clara como en la guerra convencional. Por otro lado, en esta situación de conflicto cibernético entre países, la clasificación tradicional por recursos, habilidades, tamaño especifico, avance tecnológico, economías, población, etc… se antoja increíblemente incierta. Es así como se encuentran grandes contrastes entre los países que lógicamente tienen las capacidades tecnológicas y militares para ocupar este nuevo escenario, y aquellos que no necesariamente tienen los medios, pero han emprendido un camino estratégico en esa dirección. El ejemplo más elocuente seria Corea del Norte, marginalmente digitalizada y económicamente atrasada, pero que, en el campo nuclear o cibernético, ha desarrollado capacidades que rebasan sus posibilidades con creces. Otro ejemplo lo encontramos en Israel, pequeño en tamaño, pero cuyas capacidades cibernéticas son bien conocidas y que no dudan en utilizarlas, particularmente contra Irán. Entre los países protagonistas, el clima hoy es de total desconfianza, es probable que, como en la Guerra fría, se alcance una ciber-disuasión como existe con la amenaza atómica. Esto es lo que se conocía en la era nuclear “el equilibrio del terror”, cuando los Estados Unidos y la Unión Soviética tenían cada uno la capacidad de eliminar al otro. Por ello, cuando los principales países tengan la certeza de la ciber–capacidad destructiva de cada uno, allí comenzaran seriamente las conversaciones sobre el crimen cibernético internacional. Por ahora serán parte de nuestro cotidiano, noticieros relatando espectaculares ciber ataques y nos acostumbraremos al uso de nuevos anglicismos técnicos como el ransomware, cryptojacking, blockchain, hackers, phishing, por solo citar varios de una larguísima lista. En la reciente reunión de Joe Biden y Vladimir Putin en Ginebra, el Presidente de los Estados Unidos blandió bien alta la amenaza de represalias a los ataques cibernéticos orquestados desde Rusia contra objetivos

Nueva oferta formativa entre el CODEIV y el IECS

El Colegio de Internacionalistas de Venezuela y el Instituto Europeo Campus Stellae (IECS) suscriben convenio para una oferta formativa en los siguientes tópicos: Triple Máster en Derecho Internacional, Derechos Humanos y Cooperación Máster en Dirección y Gestión de Comercio Internacional Doble Máster en Protocolo y Eventos

Diplomado Alta Política Internacional. Agenda actual.

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MODULO I   LAS RELACIONES INTERNACIONALES Y LAS ORGANIZACIONES GLOBALES INTRODUCCIÓN A LA DIPLOMACIA Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES Emb. Freddy Álvarez Yanes Y Prof. Felix Arellano 5 horas   LA IMPORTANCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES Prof. Adalberto Urbina 5 horas   LA ONU, LA GOBERNANZA MUNDIAL Y LA SOLUCIÓN PACIFICA DE CONTROVERSIAS Prof.  Juan Francisco Contreras A 10 horas   LA CORTE PENAL INTERNACIONAL Y EL ESTATUTO DE ROMA) Prof. Nelson Chitty la Roche 5 horas   25 MODULO III CONFLICTOS INTERNACIONALES CONFLICTO EN LA PENÍNSULA COREANA Ministro Consejero Eloy Torres 5 horas   CONFLICTOS EN EL MEDIO ORIENTE: ISRAEL – PALESTINA, ISRAEL – IRÁN, IRÁN – IRAK Emb. Freddy Álvarez Yanes 5 horas   LA PRIMAVERA ARABE: SIRIA, IRAK, LIBIA, ARGELIA, MARRUECOS, EGIPTO, TÚNEZ / EL ESTADO ISLAMICO. Emb. Julio Cesar Pineda 5 horas   NACIONALISMOS Y MOVIMIENTOS SECESIONISTAS: CASOS CATALUÑA, HONG KONG Y FLANDES. PROF. Yanira Velázquez 5 horas   20 MODULO IV SITUACION POLITICA LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE Situación Política de América Latina y del Caribe Prof. Luis Daniel Álvarez 5 horas   Situación Política de Venezuela – Relaciones con Colombia y Guyana Emb. Sadio Garavini Di Turno 5 horas   EFECTO DE LAS MIGRACIONES EN LATINOAMERICA. EL CASO VENEZOLANO Ministro Consejero Manuel Rodríguez Moreno 5 horas   GEOPOLITICA DEL CARIBE / POLÍTICAS PÚBLICAS / SEGURIDAD Y DEFENSA Prof. Jesús Enrique Briceño García 5 horas 20 MODULO V POLITICA EXTERIOR Y GEOPOLITICA LA POLÍTICA EXTERIOR DE LOS ESTADOS UNIDOS Prof. Luis Daniel Álvarez 10 horas   LA POLÍTICA EXTERIOR DE RUSIA Y SU GEOPOLITICA. LA EXPANSIÓN RUSA EN GEORGIA, UCRANIA Y MOLDOVA. Ministro Consejero Eloy Torres 5 horas   CHINA NUEVA POTENCIA ECONOMICA Y SU GEOPOLITICA. EL CASO DE TAIWÁN Y TIBET. Emb. Milos Alcalay 5 horas   EL PETROLEO COMO PRINCIPAL FUENTE DE ENERGIA GLOBAL Prof. Rafael Gallegos 5 horas   25

Diplomado “Diplomacia petrolera y otras energías”

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MODULO I: Historia del Petróleo, Ing. Rafael Gallegos 10 horas.  Exploración y Producción de Petróleo, Ing. Rafael Gallegos 10 horas. 20 Horas MODULO II: Nociones sobre el Gas Natural, Ing. Nelson Hernández  10 horas   10 Horas   MODULO III: Procesamiento del Petróleo y Petroquímica, Dr. Francisco Javier Larrañaga 10 horas 10 Horas   MODULO IV: Comercialización de los Hidrocarburos creando valor para el negocio, Ing. Elizabeth Cruz 10 horas  Financiamiento de Proyectos Energéticos Ing. Gilberto Morillo  5 horas 15 Horas MODULO V: Entorno energético mundial. El futuro de la energía, Ing. Diego González   5 horas  El Sistema Eléctrico Nacional, Ing. Pablo J. Bueno Gutiérrez  5 horas 10 Horas MODULO VI: Comportamiento Territorial de la Economía y Estrategias de Gestión, Dr. Elías Cordero 10 horas 10 Horas MODULO VII: Negociación en el entorno energético, Prof.  Juan F. Contreras A. 5 horas Diplomacia Petrolera, Prof. Freddy Álvarez Y  5 horas   10 Horas MODULO VIII: Metodología para impulsar el Desarrollo de una Industria Petrolera Eficiente, Ing. Aminta Carrasquel  5 horas Foro: El futuro de la Industria Petrolera en Venezuela,  Ing. Aminta Carrasquel/ Ing. Rafael Gallegos 5 horas   10 Horas MODULO IX: El petrolero como líder integral, Dr. Jesús E. Briceño García 10 horas.  Valores y trabajo en equipo, Ing.  Rafael Gallegos   5 horas   15 Horas

Diplomado “Relaciones Internacionales: Diplomacia y Protocolo”

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MÓDULO I:  Aspectos Generales de la Diplomacia, Prof. Luis Manuel Carapaica    5 horas Las Relaciones Internacionales y el Servicio Exterior, Emb-Prof. Freddy Álvarez Yánez    5 horas   10 horas   MÓDULO II: Protocolo y Ceremonial de Estado, Emb-Prof. Freddy Álvarez Yanes 5 horas   5 horas    MÓDULO III: Aspectos generales del Ceremonial y Protocolo de Estado, Regional y Municipal: Nuevo perfil de las precedencias en Venezuela, Prof. Víctor Mendoza Coronado  15 horas 15 horas MÓDULO IV: Solución Pacífica de Controversias Internacionales, Prof. Juan Francisco Contreras Arrieche 10 Horas 10 horas MÓDULO V: Ceremonial y Protocolo Académico,  Prof(a): Dra. Etna de Fagre 5 Horas Protocolo Militar, Prof. (Alm). Jesús E. Briceño García   5 Horas  Protocolo Empresarial, Prof(a). Jeannette Rodríguez 5 Horas 15 horas     MÓDULO VI:   Diplomacia Multilateral Emb.Prof. Milos Alcalay 5 Horas Los Derechos Humanos en las Relaciones Internacionales Prof. Adalberto Urbina  5 Horas     10 horas MÓDULO VII:  Casos de Estudio La Integración Regional, Prof. Félix Gerardo Arellano 5 Horas Colombia Prof. Leandro Area 5 Horas  Guyana y el Esequibo Emb-Prof. Sadio Garavini Di Turno  5 Horas  Política Exterior de Venezuela, Prof. Luis Daniel Álvarez 5 Horas  20 horas   MÓDULO VIII: La Economía del Petróleo, Prof. Rafael Quiroz 5 Horas La Diplomacia del Petróleo, Prof. Rafael Gallegos Castro 5 Horas Geopolítica del Medio Oriente, Emb-Prof.  Julio Cesar Pineda   5 Horas    15 horas    MÓDULO IX: Liderazgo y motivación al logro y Valores y trabajo en equipo,    Prof. (Alm). Jesús E. Briceño García 5 horas   5 horas MÓDULO X: La Imagen en los Eventos Protocolares. Prof. Carlos Alarico Gómez 10 Horas   15 horas 

Cuando la diplomacia pierde su esencia y el deterioro del servicio exterior venezolano

La detención en España de antiguos funcionarios de la representación diplomática venezolana, vinculados según las informaciones publicadas a una investigación por tráfico de cocaína, no debería ser vista únicamente como un episodio policial. Es, sobre todo, una señal profundamente preocupante sobre el deterioro de la función diplomática venezolana y sobre la manera en que se ha entendido la representación del Estado en el exterior.Las autoridades españolas mantienen la investigación bajo secreto de sumario, por lo que corresponde respetar plenamente la presunción de inocencia y el debido proceso. Sin embargo, los hechos conocidos son suficientemente graves como para abrir una discusión que va mucho más allá de las personas investigadas. En septiembre de 2026 fueron detenidos en España José Rafael Escorihuela Pereira y Kelvin Jesús Matos Pérez en el marco de una investigación relacionada con la incautación de 50 kilos de cocaína en Madrid. Medios españoles y venezolanos han informado que ambos habían desempeñado funciones en la representación venezolana en España; Matos figuraba además en registros oficiales españoles como Primer Secretario.La pregunta que debemos hacernos es incómoda, pero necesaria: ¿cómo llegaron personas vinculadas a una representación diplomática de Venezuela a estar relacionadas con un asunto de esta naturaleza? Ser diplomático no significa simplemente ocupar una oficina en una embajada, utilizar pasaporte diplomático o asistir a recepciones oficiales. La diplomacia es una profesión y, sobre todo, una responsabilidad.La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas establece que las misiones diplomáticas tienen, entre otras funciones, representar al Estado, proteger sus intereses y los de sus nacionales, negociar con el Estado receptor, informar a su gobierno por medios lícitos y promover relaciones amistosas.Detrás de cada funcionario diplomático debería existir una carrera profesional, una formación especializada y una comprensión profunda de lo que significa representar a millones de ciudadanos.Por eso resulta particularmente grave que personas que no cuentan con la preparación, experiencia y trayectoria propias del servicio exterior puedan terminar ocupando posiciones desde las cuales hablan y actúan en nombre de Venezuela.El problema no es solamente quién ocupa un determinado cargo. El problema es qué concepto de diplomacia se está transmitiendo al mundo. Del servicio exterior a la política de cuotasDurante décadas, Venezuela construyó un servicio exterior profesional con diplomáticos de carrera que pasaron buena parte de su vida preparándose en relaciones internacionales, derecho internacional, negociación, protocolo, idiomas y análisis político.Esa tradición no era un lujo burocrático. Era una herramienta de Estado.Un diplomático venezolano debía comprender que, independientemente del gobierno de turno, estaba representando a la República.La politización extrema del servicio exterior ha contribuido, sin embargo, a desdibujar esa frontera. Cuando la lealtad política, las relaciones personales o la cercanía con determinados grupos pesan más que la preparación profesional, la diplomacia deja de ser una política de Estado y comienza a convertirse en una extensión del poder de turno. No todos los funcionarios son diplomáticosConviene hacer una distinción importante.Una persona puede ser designada por un gobierno para ocupar un cargo en una embajada y, jurídicamente, formar parte de una misión diplomática. Pero eso no significa necesariamente que posea la formación profesional, la experiencia y la cultura de servicio público que históricamente han caracterizado a un diplomático de carrera. Esta diferencia es fundamental.Un verdadero diplomático entiende que representa a Venezuela, no a un partido, una familia, un grupo económico o un gobierno circunstancial.Sabe que detrás de su comportamiento está el prestigio de una nación.Por eso, cuando un funcionario acreditado en el exterior aparece involucrado en un escándalo de esta magnitud, el daño no queda limitado a su persona. Afecta la credibilidad de toda la representación venezolana. El daño también lo pagan los diplomáticos honestos Mientras algunos funcionarios aparecen vinculados a investigaciones de esta naturaleza, existen diplomáticos venezolanos de carrera que durante años han servido al Estado en condiciones difíciles y que han mantenido una conducta profesional.Son ellos quienes terminan pagando también el costo de la pérdida de reputación.Un funcionario que ha dedicado veinte o treinta años al servicio exterior puede encontrarse de repente teniendo que explicar ante colegas extranjeros una conducta con la que no tiene ninguna relación.La conducta individual de quienes sean finalmente responsables no puede convertirse en una condena colectiva contra todos los venezolanos que trabajan en la diplomacia.Precisamente por eso resulta indispensable recuperar la profesionalización del servicio exterior. España y Venezuela: una relación que merece respetoEspaña no es un escenario cualquiera para Venezuela. Los vínculos históricos, humanos, culturales, económicos y familiares entre ambos países son extraordinariamente profundos. Millones de venezolanos tienen algún vínculo con España y miles de españoles mantienen relaciones personales y económicas con Venezuela.Por ello, cada actuación de un funcionario venezolano en Madrid tiene una dimensión adicional.No solo está en juego la relación entre dos gobiernos. Está también la imagen de Venezuela ante una sociedad que conoce profundamente nuestra realidad.El comportamiento de quienes representan a Venezuela en España debería contribuir a fortalecer esa relación, no a deteriorarla. La verdadera preguntaMás allá de lo que determine la justicia española, existe una responsabilidad política e institucional que no puede desaparecer detrás de un expediente judicial.¿Quién seleccionó a esas personas? ¿Qué antecedentes profesionales tenían? ¿Qué controles existían? ¿Qué mecanismos de supervisión funcionaban?Y, sobre todo: ¿qué ocurrió con el principio de que representar a Venezuela en el exterior debe ser una responsabilidad reservada a personas preparadas para ejercerla? Porque el problema no es únicamente el posible comportamiento ilícito de determinados individuos. El problema es el sistema que permitió que personas cuestionadas pudieran llegar a ocupar posiciones desde las cuales tenían acceso a los símbolos, recursos y representación de la República. Recuperar la diplomacia como política de EstadoVenezuela necesitará, tarde o temprano, reconstruir sus instituciones, esa reconstrucción tendrá que incluir necesariamente al servicio exterior.Será necesario recuperar la carrera diplomática, establecer criterios profesionales de ingreso y ascenso, fortalecer los mecanismos de control y evaluación y separar la representación del Estado de la militancia política. La diplomacia venezolana necesita volver a ser una profesión de Estado, como lo fue durante la democracia.Porque Venezuela no necesita funcionarios que simplemente ocupen embajadas. Necesita diplomáticos que entiendan y sepan representar a

Misión de la ONU sobre Venezuela debe continuar su labor

Mientras exista impunidad en Venezuela, mientras se sigan cometiendo atropellos a la libertad de expresión y de conciencia, mientras se persiga y se aprese por razones políticas, mientras no exista un sistema de justicia creíble y profesional y mientras prevalezca la dictadura por encima del Estado de derecho, la Misión Internacional Independiente para la Determinación de los Hechos en Venezuela, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, debe continuar su labor de recolección y documentación de violaciones graves de los derechos humanos, para establecer responsabilidades y asegurar la posibilidad de justicia y reparación para las víctimas. Durante este 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el mandato de la Misión debe ser renovado por cuarta vez. Creada en septiembre de 2019, en siete años de trabajo, la Misión ha logrado establecer patrones constitutivos de políticas de Estado, identificar las estructuras que cometen tales violaciones, así como sus cadenas de mando, presuntos perpetradores y patrones de represión. También se ha adentrado en la crisis preelectoral y postelectoral y ahora, durante este 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, debe presentar su último informe, que cubre el período comprendido entre septiembre de 2025 y agosto de 2026. En él analizará sus hallazgos a partir de su mandato original, es decir, la investigación de violaciones graves de derechos humanos ocurridas en Venezuela desde 2014, específicamente las referidas a ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, tortura y otros tratos crueles, así como violencia sexual y de género. En este informe abordará, además, lo que ha sucedido en Venezuela desde el 3 de enero hasta el presente y retomará las investigaciones sobre las estructuras de mando que tuvo que suspender para poder abordar la ola represiva de 2024 y 2025. A ello sumará el análisis de las modificaciones en el estamento militar realizadas por Delcy Rodríguez durante estos nueve meses de tutelaje. Por lo tanto, una parte de lo que se determine en este informe tendrá implicaciones respecto de la responsabilidad directa de la camarilla actualmente en el poder. A lo largo de estos años, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos ha marcado pauta. Ya en su primer informe, de 2020, concluyó que existían motivos razonables para creer —su estándar de prueba— que autoridades estatales, incluidas personas de los más altos niveles del Gobierno, habían diseñado y ejecutado una política destinada a “silenciar, desalentar y anular” a la oposición venezolana, y que esta incluía conductas constitutivas de crímenes de lesa humanidad. Los informes posteriores no abandonan esta tesis; por el contrario, la desarrollan y documentan su evolución. En los informes de 2022 y 2023, describió con certera claridad las estructuras de las fuerzas de seguridad del Estado y la combinación de mecanismos de “línea dura” con mecanismos más “blandos”, como la intimidación, la criminalización, la inhabilitación política, la censura y las restricciones a las ONG, los sindicatos, los medios y los partidos políticos. La Misión logró establecer con precisión la ubicación de centros de tortura en medio de urbanizaciones, bajo la apariencia de viviendas; los métodos de tortura, y la continuidad y evolución de todo el aparato represivo. Por ejemplo, en esos informes se pudo comprobar cómo se cometían ejecuciones extrajudiciales bajo el amparo de operativos de seguridad, primero con las OLP, luego con las FAES y, posteriormente, con la DAET, lo que permitió determinar la continuidad entre esas estructuras, más que su desmantelamiento efectivo. La Misión concluyó que durante el proceso electoral de 2024 se produjo una intensificación de la represión y del cierre del espacio cívico y democrático tras el 28 de julio, y constató la reactivación de los mecanismos más violentos del aparato represivo, al calificar ese período como una de las crisis de derechos humanos más agudas de los últimos años, similar a las de 2014 y 2017. La magnitud de la crisis postelectoral obligó a la Misión a reorientar sus investigaciones y posponer la conclusión de su investigación específica sobre la Guardia Nacional Bolivariana y su cadena de mando. La propia Misión dijo que la completaría si se renovaba su mandato y será seguramente parte del informe que escucharemos este 18 de septiembre. Durante la presentación ante el Consejo de Derechos Humanos del informe de 2025, escuchamos tres elementos que dan cuenta de los avances y de la profundización de sus investigaciones. El primero fue la determinación de patrones postelectorales, en los que se analizaron individualmente y de manera conjunta las seis categorías investigadas: detenciones arbitrarias; desapariciones forzadas; tortura y tratos crueles; muertes en protestas y bajo custodia; violencia sexual y de género, y persecución de opositores, defensores, periodistas y miembros de la sociedad civil. El segundo, y quizás el más importante de cara al futuro, fue determinar que la “continuación exacerbada del plan de aniquilar a opositores o personas percibidas como tales” constituiría un crimen de lesa humanidad de persecución por razones políticas, según lo establecido en el artículo 7.h) del Estatuto de Roma. Y el tercer elemento fue la determinación, por parte de los expertos, de un patrón de continuidad y adaptación del sistema represivo. En su actualización oral de marzo de este año, la Misión expresó que sus investigaciones llevaban a la conclusión de que el aparato represivo del Estado permanecía “intacto”, pese al cambio de liderazgo. Los expertos también pidieron que la incertidumbre política actual se tradujera en cambios significativos en materia de derechos humanos. Por todo lo anterior, se puede suponer que el nuevo informe que leeremos y escucharemos en los próximos días dará cuenta detallada de la evolución de las estructuras y cadenas de mando responsables de la represión; de la situación de las personas detenidas arbitrariamente y de las desapariciones documentadas, sobre todo luego del supuesto cierre del Helicoide, que no fue más que otro ardid para continuar con su patrón de adaptación; de los nuevos casos de tortura y violencia sexual; del funcionamiento del sistema judicial posterior al 3 de enero; de las responsabilidades individuales de personeros del régimen, y de

Petróleo: Acuerdo y desacuerdos

 Premisas En materia petrolera Venezuela es socio natural de EEUU. Igualmente existe consenso en que la reconstrucción de nuestra desvencijada industria petrolera, se basa en la incorporación de empresas privadas. Por otra parte EEUU necesita el petróleo venezolano. Sus reservas indican que en pocos años la producción de ese país comenzará a declinar, y su compensación está en las cercanas y cuantiosas reservas venezolanas. La crisis de Ormuz enfatiza este aspecto. Finalmente Venezuela- a excepción de los años de la “revolución”- ha sido un tradicional y seguro proveedor de ese país. Entonces, hacer críticas al Acuerdo petrolero – que deja demasiado que desear – no significa criticar que empresas norteamericanas exploten los yacimientos venezolanos. Al contrario, son indispensables; pero eso sí, con tratos justos, ganar-ganar.   El Acuerdo –      El lenguaje… Ni somos botín de guerra, ni nuestras reservas duplican las estadounidenses. Importante, porque las palabras generan creencias, paradigmas, comportamientos, y se reflejan en la autoestima. –      La opacidad… Ya es suficiente con la confidencialidad de los CPP, contrataciones de donde salieron los accidentes fatales en La Victoria y en el Lago. Es imperativo que los venezolanos conozcamos – y participemos – en el Acuerdo. Y que conozcamos en los contratos: quién, condiciones fiscales, arquitectura jurídica, etc. Recordemos la Apertura de los años noventa que se hizo por televisión… Transparencia. –      La discrecionalidad… Ningún funcionario puede firmar tamaño Acuerdo sin consultar con el país. Por ello es necesaria una amplia consulta, y hacia un próximo futuro una LOH que contemple Agencias de Energía que seleccione los paquetes energéticos, organice Rondas de Licitación y subaste al mejor oferente. Más sistémico, y beneficioso para la industria y el país. La rebatiña perjudica a Venezuela. –      Los socios… Éticamente muy cuestionado el socio principal. Y escogido a dedo. El otro socio (Estado norteamericano) con acción de oro, dirigirá la empresa. Por cierto, ¿quién le pagará a China si gana sus reclamos por confiscación? … Adivine. –      Petróleo al costo… El 20 % de la venta del petróleo será a costo, lo que implica – saque cuentas- que el promedio ponderado del precio de venta es alrededor de 56 $ por barril y no 65. Además ¿USA cobrará por manejo el 10% de los ingresos?… unos veinte mil millones de dólares de los doscientos mil que ingresarían al Fisco. ¿Qué tal?  –      Los 100.000 millones de dólares… Solo las pueden traer las grandes empresas, que han dicho hasta la saciedad que no vienen hasta que cambien las condiciones. Confianza, Seguridad Jurídica, Respeto, Separación de Poderes, etc. O sea… –      Ganancia del gobierno… Eso que llaman goverment take. La Regalías + Impuestos ofrecida es 19 $ por barril. Y el precio 65 $ por barril. 19/65 da casi 30 %. Este parámetro es Inferior a Colombia, Brasil, México y otros países, donde esa cifra es mínimo 45%. ¿Venezuela en oferta? –      En síntesis… El Acuerdo es insatisfactorio. Cierto que habrá más taladros y más empleo en las zonas petroleras, y allí se incrementará el nivel de vida. Lo cual es excelente pero no suficiente. Venezuela tiene derecho a una negociación consensual y justa. Tenemos infraestructura, reservas, y gente muy conocedora para negociar. Debemos aplicar una LOH sistémica, productiva, transparente y con Agencia de Energía. Cero rebatiñas. Negociar para desarrollar una empresa petrolera de primera, que magnifique los beneficios para Venezuela y que nos permita manejar nuestro negocio. Y este Acuerdo… está muy lejos. El entorno político No lo dude, petróleo es política. El Acuerdo no viene solo. Ya suenan las piedras del río en cuanto a la salida de Venezuela de la OPEP. Esta organización permite a Venezuela mantener relaciones con los países productores. Retirarnos de la OPEP es perder capacidad de negociación con las transnacionales. Porque la Soberanía no es de izquierda ni de derecha, es el aprovechamiento estratégico de nuestros recursos, más en una industria fundamental para Venezuela que si no la controlamos nosotros, la controlarán otros. Verbigracia… También es imprescindible salvar a Citgo. Si algo especial debe hacer la Mesa de Diálogo, es solicitar que NO se subaste Citgo. Y menos por siete mil millones de dólares, demasiado por debajo de su valor. Temor: que se la cambien a Conoco por participación en el Acuerdo. Como dice Rafael Poleo: el imperio existe y es malo.  Mensaje para inocencios. Por otra parte, dada la camaralenta (¿inducida?) de la Mesa de la Unidad, nada de raro tendría que tras este Acuerdo, las elecciones presidenciales se realizaran en 2029… o después. “No están listos”… Los políticos tienen que fijar posición sobre este trascendente Acuerdo. Tenemos el deber de  – por fin- transformar las reservas petroleras en calidad de vida sustentable de los venezolanos.  Y precisamente, no debemos entregar “por nada”. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades. Rafael Gallegos Castro   Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV 

Más allá del fútbol: la lección que Noruega deja al mundo

Cuando una nación comprende que solo se avanza remando juntos Cada gran torneo deportivo deja algo más que campeones. Nos deja historias, símbolos y lecciones que, muchas veces, trascienden el deporte. Una de las imágenes más llamativas fue la de los aficionados noruegos recreando el “Viking Row”, una tradición inspirada en sus antiguos barcos vikingos, donde todos reman al mismo ritmo y hacia un mismo destino.Puede parecer una simple celebración, pero encierra una enseñanza que va mucho más allá de un estadio.Los antiguos vikingos sabían que, en alta mar, no bastaba con tener un buen capitán. Si cada remero seguía su propio ritmo, la embarcación perdía velocidad, dirección e incluso podía naufragar. Solo la coordinación y la confianza permitían llegar a puerto.Esa misma lógica explica, en buena medida, el éxito de Noruega en el mundo contemporáneo. Aunque es un país pequeño en población, ha logrado convertirse en un referente internacional gracias a instituciones sólidas, una cultura de cooperación y una visión compartida de país. Su influencia no proviene del poder militar ni del tamaño de su economía, sino de la confianza que ha sabido construir dentro y fuera de sus fronteras.Esta imagen también deja una reflexión para Venezuela.Durante muchos años hemos remado en direcciones distintas. La confrontación política, la desconfianza y la división han debilitado nuestra capacidad para enfrentar desafíos comunes. Ningún país puede construir un futuro cuando cada sector empuja el barco hacia un destino diferente.Las relaciones internacionales nos enseñan que el prestigio de una nación comienza en casa. Los países que proyectan estabilidad, liderazgo e influencia son aquellos que primero logran construir consensos internos, fortalecer sus instituciones y colocar el interés nacional por encima de las diferencias políticas.Quizás esa sea la mayor enseñanza que deja este Mundial. No la encontramos en una táctica de juego ni en un resultado, sino en una sencilla imagen de cientos de personas remando al unísono. Es un recordatorio de que el progreso colectivo siempre exige coordinación, confianza y un objetivo compartido.Venezuela ha demostrado, a lo largo de su historia, que posee talento, recursos y una enorme capacidad de resiliencia. Tal vez haya llegado el momento de recuperar una idea tan antigua como vigente: ningún pueblo llega lejos si cada uno rema por su cuenta.Como enseñaban los antiguos vikingos, la fuerza de un barco nunca dependió del vigor de un solo remero, sino de la capacidad de todos para avanzar juntos.Ese es, probablemente, el mejor mensaje que el deporte puede ofrecer hoy a la política y a las relaciones internacionales.

Ronald Peña R. | Imagen propiedad de: EFE

Venezuela vive la mayor crisis humanitaria de su historia

Foto cortesia de EFE La zona centro norte costera de Venezuela, sufrió el pasado 24 de junio el devastador doble terremoto de magnitudes 7.5 y 7.2. La catástrofe, ocasionó daños en muchas regiones, sin embargo, las zonas más afectadas son La Guaira y Caracas. Hasta ahora el saldo ofrecido por las fuentes oficiales ya supera los 4.829 muertos, así como, miles de heridos y decenas de miles de personas desaparecidas, estas cifras que no se corresponden con lo que se observa en el área del desastre. A medida que se va conociendo de forma detallada la situación posterior a los sismos, se pone de manifiesto la premura necesaria para atender la tragedia en los siguientes aspectos: • Población Afectada: Hay estimaciones que señalan que el número total de afectados directos e indirectos podría escalar hasta los siete millones de personas, a los cuales hay que dar respuestas concretas. • Refugios de Emergencia: El Estado mantiene activos al menos 108 campamentos que albergan a cerca de 20.000 refugiados que perdieron la totalidad de sus viviendas, sin embargo, hay zonas en el interior del país, donde todavía no ha llegado ayuda. • Colapso Sanitario: Los centros de salud, que operaban al límite de sus capacidades antes del 24 de junio, se encuentran desbordados y requieren dotación urgente de insumos médicos y quirúrgicos masivos. • Vulnerabilidad Infantil: De acuerdo con reportes de UNICEF, aproximadamente 3.9 millones de niños, niñas y adolescentes habitan en las zonas de desastre. Enfrentan severas carencias de agua potable, alimentos y sistemas de protección frente a riesgos de separación familiar u orfandad. • Colapso de Infraestructura: El desplome de más de 180 grandes edificaciones residenciales y los severos daños estructurales en cientos de condominios, situación que requerirá proyectar y construir viviendas y edificaciones para al menos 25.000 nuevas viviendas en planicies seguras. En cuanto a las edificaciones dañadas total o parcialmente, se va a requerir un plan extraordinario de apoyo a los damnificados, a través de subsidios directos a juntas de condominio y la habilitación de terrenos en zonas estables de La Guaira y otras regiones afectadas, para intentar mitigar el déficit habitacional. • Pérdidas Materiales: Algunos economistas, en cálculos preliminares,  estiman que el costo directo del desastre natural supera los 37.000 millones de dólares. Esto podría provocar una contracción de hasta el 6% en el Producto Interno Bruto (PIB) del país. Ante esta situación, la población venezolana se encuentra en una lamentable situación de vulnerabilidad, producto del colapso institucional, de la salud, de la educación, de los servicios públicos que se vive en el País, desde hace más de dos décadas. así que los terremotos, han traído como consecuencia el agravamiento de la “Crisis Humanitaria Compleja”, que ya se vivía antes del 24 de junio. La respuesta a la tragedia por parte del “gobierno socialista” se basó en mantener el control de la población; mientras que la mayoría de los afectados se vieron imposibilitados de lograr la ayuda necesaria para rescatar a sus familiares y amigos, a pesar de la rápida y eficiente ayuda de los rescatistas internacionales, también se ha violado el derecho irrenunciable a sepultar a sus seres queridos. Milagrosamente, han aparecido informaciones y videos en las redes sociales, sobre el rescate de personas vivas bajo los escombros, después de transcurridos más de dos semanas de los terremotos del 24 de junio, de lo cual se infiere que de haberse producido una respuesta rápida y coordinada se pudo haber rescatado con vida, un mayor número de personas atrapadas bajo los escombros. Como en anteriores ocasiones, la opacidad en la información y los registros oficiales, como el caso de las cifras reales de víctimas o de desaparecidos, no se trata de un error logístico, es el reflejo de un sistema que teme asumir la magnitud real de una catástrofe natural, que la corrupción, la falta de respuesta, de mantenimiento y/o infraestructura resistente a los sismos, multiplicó. De igual forma es importante señalar que la diáspora en muchos países, y poblaciones grandes y pequeñas, donde existen organizaciones venezolanas, se movilizo y organizo rápidamente para recolectar centenares de toneladas de medicamentos e insumos para enviar a Venezuela, sin embargo, el gran reto ahora, consiste en que esa ayuda llegue a los que realmente lo necesitan y no se desvíe o se quede en el camino, producto de la arbitrariedad de algunos funcionarios públicos. Como resultado de la tragedia, se ha comenzado un debate político sobre el modelo de gobernanza necesario para administrar la crisis, La reconstrucción de Venezuela, requiere un gran consenso nacional, no puede ser realizada por los mismos responsables que generaron la situación actual, Esta tragedia debe iniciar la reconstrucción no solo desde el punto de vista de la infraestructura física y de los servicios públicos, sino del cambio moral y político que el país requiere. Juan Francisco Contreras Arrieche Internacionalista UCV / Magister en Seguridad y Defensa (IAEDEN- Caracas, Venezuela) / Magister en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho (Universidad Rey Juan Carlos – Universidad Francisco de Vittoria – Madrid, España) / Presidente del CODEIV / Miembro de Real-Latam.org

¿Nuevas Cruzadas?

El peligro de convertir la geopolítica en “Guerra Santa” El reciente conflicto de Israel y Estados Unidos en contra de Irán, no solo es una crisis militar más en Oriente Medio; es también una especie de espejo donde se reflejan viejas narrativas, miedos y simplificaciones que en pleno siglo XXI, siguen moldeando la política internacional.En la historia hay palabras que no desaparecen del todo. Solo esperan el momento preciso para regresar, tal es el caso del significado de la palabra “Cruzada”. Aunque en la actualidad esta palabra no forma parte de los comunicados oficiales que se han emitido en este conflicto, su significado, está implícito en el lenguaje, en los discursos, en que ambas partes se refieren al enemigo.Cuando observamos el enfrentamiento entre Israel y Estados Unidos, quienes se presentan como defensores de los principios y valores de “la civilización occidental” y por la otra parte Irán y sus aliados (Hezbolah en el sur del Líbano y los Huties en Yemen), quienes asumen los principios y valores de “la civilización Islámica”. Surge, como consecuencia, la pregunta: ¿estamos viendo una guerra estratégica o el resurgimiento de la lógica de cruzada en pleno siglo XXI?Hoy, resulta muy obvio observar paralelismos discursivos. Cuando revisamos la historia universal, nos encontramos que en los siglos XI y XIII, se produjeron las llamadas Cruzadas, enfrentamientos bélicos entre cristianos y musulmanes, las cuales fueron justificadas como luchas sagradas, inevitables y existenciales. Al analizar lo que ocurre hoy en el Medio Oriente, encontramos que existen argumentaciones algo similares.Si analizamos el llamado del papa Urbano II en el año 1095 vemos que no solo apelaba a la fe cristiana, sino también a una narrativa de amenaza existencial: del “otro” (los musulmanes), los cuales, no solo ocupaban los territorios santos del cristianismo, sino que representaba un peligro para la existencia de toda la cristiandad. Sin embargo, detrás de ese lenguaje religioso también se escondían intereses muy concretos: control de rutas comerciales, territorios estratégicos y legitimidad política de Europa.En la actual situación, el llamado al conflicto no proviene del Vaticano, ni siquiera de Europa, sino de una parte de los herederos de la civilización judeo-cristiana. Para algunos analistas, las posiciones asumidas por los actores en conflicto recuerdan peligrosamente a las Cruzadas Medievales, Sin embargo, es relevante señalar, que, en teoría, el actual conflicto tiene menos que ver con religión que con otros aspectos como:• El control regional del poder en Oriente Medio y la influencia en la geopolítica global,• La seguridad y estabilidad energética global (particularmente en el transito e hidrocarburos a través del estrecho de Ormuz),• El desequilibrio militar en la región producto de la posibilidad que Irán desarrolle armamento nuclear, La religión como el lenguaje; el poder, el verdadero motor. Es importante conocer la historia como advertencia, no como destino determinante, es por esta razón, que el estudio de las Cruzadas nos enseña algo fundamental: los conflictos más devastadores suelen justificarse con grandes relatos morales o civilizatorios, basados en la fe religiosa (la lucha contra “los infieles”), que es un elemento que eleva la dimensión del problema.Hoy, el conflicto bélico entre Israel y Estados Unidos contra Irán y sus aliados, parece repetir ese recurrente patrón. No se declara como guerra religiosa, pero se construye en términos que evocan una lucha entre modelos de civilización: democracia versus teocracia, el mundo judeo-cristiano Occidental versus mundo islámico, el orden versus el caos. Samuel Huntington y la posibilidad que su profecía se cumplaCuando Samuel P. Huntington planteó el “choque de civilizaciones”, ofreció una narrativa seductora por su simplicidad: el mundo dividido en bloques culturales enfrentados de manera casi inevitable. En 1996, “The Clash of Civilizations”, propuso una idea tan influyente como polémica: los conflictos del futuro no serían ideológicos (Como la gran mayoría en el siglo XX), ni económicos, sino culturales. Según Huntington, el mundo se dividiría en grandes bloques civilizatorios, el occidental, el islámico, el confuciano, entre otros. cuyas diferencias serían irreconciliables.En el conflicto actual, existen elementos que permiten señalar que por los momentos no estamos en una guerra entre “Occidente” y “el Islam”. Cómo ejemplo, podemos señalar:1- Las alianzas que existen entre Estados Unidos y varios países musulmanes;2- Israel representa una fracción muy minoritaria de Occidente;3- La no participación directa de Europa en el conflicto;4- Las divisiones internas dentro del propio mundo islámico (Chiitas y Sunitas), Irán representa a los Chiitas, que son un sector minoritario del mundo Islámico5- Finalmente, la democracia en los Estados Unidos no representa una civilización homogénea.Sin embargo, la preocupación surge, cuando algunos actores políticos comienzan a actuar como si Huntington tuviera razón y su teoría deja de ser un análisis académico, pudiendo convertirse en una guía de acción. De Jerusalén a Teherán: paralelismos incómodosEl enfrentamiento que se produjo en las Cruzadas no fue solo guerras santas; fueron procesos de deshumanización. La contraparte no era un adversario político al que había que vencer, sino un enemigo de la fe, alguien a quien no se le reconocía legitimidad, ni humanidad plena, así que por seguridad y para cada civilización logre sobrevivir, había que eliminar a “la otra”.Hoy vemos ecos de esa lógica, a través de:• Discursos que presentan al adversario como una amenaza absoluta,• Justificaciones morales para realizar ataques preventivos contra enemigo,• La narrativa donde negociar la convivencia, parece una forma de debilidad.El reciente ataque de Israel y Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán, seguido de respuestas militares en cadena, no puede entenderse únicamente como una operación táctica. Es también un acto cargado de simbolismo: la idea de neutralizar un “peligro civilizatorio”, para garantizar la sobrevivencia.Del lado de Teheran, la respuesta tampoco es solo militar, utiliza también el tema económico como un recurso estratégico, ya que está consciente que la desestabilización de los recursos energéticos afecta a la comunidad internacional. Esto se constituye en una especie de resistencia frente a una agresión externa, casi como una defensa histórica frente a invasiones recurrentes de “los infieles”, además de intentar erigirse como el defensor de la civilización islámica. Los representantes de Occidente (particularmente Estados Unidos) suelen justificar sus

Irán Petróleo y más que petróleo (I/II)

Petróleo por alfombras persas… el 26 de mayo de 1908 a las cuatro y media de la madrugada, luego de siete años de búsqueda estéril en el desierto de Persia, en medio de ventiscas huracanadas, mosquitos gigantes y temperaturas que rozaban los cincuenta grados centígrados, se oyó un fuerte rugido proveniente del centro de la tierra seguido por una irrupción violenta de petróleo, que voló la cabria por los aires, inundó el campo y cubrió los rostros, las ropas y hasta las mentes de los hombres. Un reventón muy oportuno, ya que acababan de recibir un ultimátum para abandonar las operaciones que adelantaban en esa localización, denominada Mezquita de Salomón. Había comenzado una nueva historia para Persia. Las legendarias alfombras mágicas daban paso al milagroso petróleo. En 1909, la Burmah Oil Company, William Knox Darcy y otros empresarios privados fundaron la Anglo-Persian Oil Company (APOC). Las finanzas quedaron escuálidas luego de tanto esfuerzo y tuvieron que endeudarse para financiar el transporte y la manufactura. Debían construir un oleoducto de más de 200 kilómetros, así como una refinería para procesar el crudo. En 1913 Churchill, el visionario Winston Churchill, comulgaba con la ineludible necesidad de sustituir el carbón por hidrocarburos en la flota británica. Un combustible muy lejano, contrario al carbón tan abundante y a la mano, que alguien había expresado que Inglaterra era una isla de carbón. Para garantizar el flujo de combustible, Churchill – entonces Lord del Almirantazgo- convenció al parlamento de la imperiosa necesidad – en contra de los paradigmas ingleses- de que el Estado participara en la propiedad de la empresa petrolera. Así nació en 1914 la British Petroleum (BP), donde la corona británica poseía el 51 % de las acciones. Persia comenzaba su carrera petrolera como pieza estratégica – de vida o muerte – para la Marina Británica. En 1919, al finalizar la primera guerra mundial, ese país quedó convertido casi en protectorado británico, ya que como contrapartida de préstamos, los ingleses le controlaban las aduanas, las finanzas oficiales y el ejército. O sea… Derrocamiento del Sha… Durante la segunda guerra mundial, Irán (le habían cambiado el nombre en 1935), fue un surtidor de energía seguro para los ingleses. Su refinería de Abadán – la más grande del mundo – resultó fundamental en el triunfo de los aliados. Como se sospechaba de veleidades nazis en el Sha Reza Pahlavi, en 1941 ingleses y los rusos invadieron al país, lo expulsaron, y lo sustituyeron por su hijo Mohamad Reza Pahlavi, quien resultó un aliado incondicional del imperio británico. Nacionalización frustrada… Sin embargo no todo era color de rosa en la relación de Irán con el imperio británico. No tenían ni voz ni voto en el manejo de su industria petrolera, ni siquiera podían hacerle auditoría, lo que generaba descontento en los nativos y en los políticos. El vaso se rebozó cuando le negaron a Irán el derecho al fifti – fifti, medida originaria de Venezuela y ya adoptada por Arabia Saudita. Entonces, en 1951 el primer ministro Mohamad Mossadegh encabezó la Ley de Nacionalización del Petróleo que aprobó el parlamento. Les quitaron la concesión a los ingleses y la explotación del crudo quedó en manos de la estatal National Iranian Oil Company (NIOC). Las petroleras reaccionaron bloqueando al petróleo iraní, lo que minimizó la producción hasta apenas 100.000 barriles por día. La economía iraní quedó paralizada. En 1953 Mossadegh fue derrocado por efecto de la Operación Ajax dirigida por Estados Unidos e Inglaterra. El Sha, que había sido aventado al exilio, fue restituido a su puesto. Para las operaciones petroleras se creó el Consorcio de Petróleo de Irán, con participación de transnacionales del petróleo. Estados Unidos cobró su rol en el golpe de estado, pues quedó con el 40 % de las acciones del Consorcio a través de las empresas norteamericanas Esso, Chevron, Mobil, Gulf y Texaco. La BP mantuvo un 40%, Shell quedó con 14 % y los franceses (actual Total), un 6 %. Es decir – mensaje para los inocencios – las Siete Hermanas se repartieron el petróleo iraní. Por otra parte, las transnacionales reconocieron como modelo de distribución de ganancias con el Estado, al fifti- fifti. El Sha Mohamed Reza Pahlavi se convirtió en un monarca absoluto. Inició un fenómeno de occidentalización en Irán. Estados Unidos lo armó hasta los dientes y lo convirtió en el policía petrolero de la zona, mientras veía para otro lado con la represión del gobierno. Durante el Embargo Petrolero de 1973, Irán – al igual que Venezuela y Nigeria – no se involucró en el conflicto, pero salió beneficiado por los altos precios del crudo y por incrementar su producción para compensar los déficits generados por los países árabes. La represión, el desempleo, la inflación, la acelerada occidentalización que chocaba creencias locales, y la extrema desigualdad fomentaron mucha impopularidad del régimen iraní. La ultra dispendiosa celebración de los 2000 años del Imperio Persa, aunado a más de cien muertos en una manifestación de 1978 y a la creciente popularidad de los ayatolas, redundó en el derrocamiento del Sha y la llegada al poder del Ayatola Jomeini. Una patada al tablero geopolítico. El armamento del Sha cambió de signo y se convirtió en un arsenal profundamente antinorteamericano. Los Estados Unidos, de aliados se convirtieron en infieles con los que había que acabar, al igual que Israel. ¡Ah!, y había que buscar un nuevo policía del petróleo árabe. Continuará… Rafael Gallegos Castro   Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV   

Aniversario 68 del CODEIV

Estimados colegas y amigos del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV): Hoy celebramos un nuevo aniversario de nuestra institución gremial, pero, sobre todo, celebramos la labor de hombres y mujeres que han dedicado su vida a descifrar la complejidad global para posicionar el nombre de Venezuela en lo más alto. Ser internacionalista hoy es un acto de resiliencia y una apuesta constante por el entendimiento. Preparándonos para los nuevos tiempos Sabemos que Venezuela se encamina hacia una etapa de profundas transformaciones, y nuestra profesión está llamada a ser la punta de lanza de esta reconstrucción. Por ello, no solo celebramos el pasado, sino que construimos el futuro con acciones concretas entre otras: • Proyecto de Ley del Servicio Exterior: Estamos impulsando un marco legal moderno que profesionalice nuestra carrera, garantizando que la meritocracia y la excelencia sean los pilares de nuestra representación en el mundo. • Proyecto de Creación de la Agencia Venezolana de Cooperación Internacional: Una herramienta estratégica para articular la ayuda, el desarrollo y el intercambio técnico que nuestro país requiere para su reactivación plena. “La diplomacia es el arte de construir puentes donde otros ven abismos. Hoy, los internacionalistas venezolanos somos los arquitectos de los puentes que nos reconectarán con la prosperidad global.” ¡Sigamos adelante! El mundo nos espera y Venezuela nos necesita listos, formados y unidos. Que este aniversario sea el combustible para los retos que estamos por conquistar. ¡Felicidades en su día!