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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

El “flagelo” de la migración venezolana como excusa

Por María Alejandra Aristeguieta Un odontólogo que vende su consultorio, equipos, casa y carro y se lanza en una travesía a pie para entrar por la frontera terrestre de Estados Unidos; un estudiante perseguido por los colectivos en el interior de Venezuela que aparece en un centro migratorio de Basilea, un abogado que logra ser protegido en Bélgica luego de huir de Venezuela por la frontera; pueblos indígenas enteros que se desplazan a otro país fronterizo producto de la violencia y la persecución de su etnia; centros de acogida en Madrid que tienen más venezolanos que personas provenientes de las costas del norte de África. Las historias de nuestros migrantes son infinitas, y todos conocemos al menos una. A esas historias que nos llegan de cerca, le sumamos las que leemos a diario cuyos desenlaces fatales las hacen noticia al atravesar la selva del Darién, o recibir linchamientos en algún país de la región donde ha crecido la xenofobia producto de lo que han llamado el flagelo migratorio de nuestros connacionales. Y a esas historias, le vamos sumando las de los caminantes de los últimos años por las sierras colombianas, y noticias de trata de mujeres y de niños, de prostitución, de secuestros, de menores deambulando solos por las calles de Cúcuta, después de haber atravesado alguna trocha. Las organizaciones internacionales especializadas arrojan cifras espeluznantes y que ya representan 20% del total de los 30 millones que alguna vez fuimos. En el palmarés del exilio, hemos superado a Siria ya con 11 años de guerra civil encima, o a Ucrania, donde se libra la guerra mundial más reciente. Aunado a la tragedia humana que supone ser expulsado por las acciones de un déspota mafioso, le sumamos, además, la creciente instrumentalización de nuestro drama por parte de los protagonistas del debate político en los países del hemisferio. El más reciente episodio de esta dolorosa saga lo hemos presenciado en Estados Unidos, donde un grupo de migrantes venezolanos fueron a parar a una urbanización turística y acomodada de Massachussets, llamada Martha’s Vineyard. Como en Perú, Chile, y Colombia, en Estados Unidos la política migratoria ocupa una cada vez más importante posición en la agenda electoral, y en particular en la agenda de los Estados que reciben el mayor número de personas. Hasta hace poco se trataba de declaraciones demagógicas o de una respuesta efectista a un problema severo que cuenta con muchas aristas, pero al haber sido tratado de manera ineficiente, y, en algunos casos también de manera populista, se ha creado la tormenta polarizadora perfecta. En 2015, Angela Merkel permitió la entrada más de 1 millón personas provenientes de Siria y de otros países en conflicto a Alemania, generando una profunda controversia nacional que casi le cuesta el puesto y que abrió grietas en su propio partido. Su planteamiento surgía como respuesta a la incapacidad de los gobiernos europeos de ponerse de acuerdo en torno a las políticas de acogida y distribución de los demandantes de asilo, y la violencia con la que se trataba al éxodo más grande que había transitado por Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Esta crisis venía a sumarse a la crisis del euro y el consecuente rescate de las economías más frágiles como la griega, y ponía en riesgo los tratados de libre circulación de Schengen, así como el futuro mismo de la Unión Europea. Pero también asumió esa política de fronteras abiertas a los refugiados sirios, en medio de la emoción que embargó al mundo la muerte del niño Alan Kurdi ahogado en las costas mediterráneas. Merkel decía que esta medida humanitaria excepcional obedecía a la necesidad de, como europeos, estar a la altura de ese momento histórico. “Si Europa fracasa en la cuestión de los refugiados, no será ya la Europa cuyos valores fundacionales reposan sobre los derechos civiles universales”, habría dicho, para luego agregar: ¡lo lograremos! El balance que se hace hoy en día, siete años más tarde, es que sí se logró mucho, que hizo falta más que buena voluntad y solidaridad, que fue necesario desarrollar distintas políticas incluyendo de educación de la población alemana para superar resquemores y dudas naturales, y que ni ese contingente migratorio ha sido absorbido del todo a pesar de los esfuerzos, ni una buena parte del país le ha perdonado ese gesto, que abrió las puertas del parlamento a la extrema derecha alemana. Desde entonces, Alemania ha sido más conservadora en la manera de abordar el tema, ha impulsado con más fuerza la necesidad de que sus colegas europeos asuman su cuota de responsabilidad compartida, y que algunos Estados dentro y fuera de la UE apliquen las medidas necesarias contempladas en las leyes europeas para evitar abusos de lado y lado. Además, antes de retirarse, Merkel reafirmó su posición de que, los países europeos en su totalidad deben dar más financiamiento a los Estados que reciben el primer impacto migratorio, como sucede con Turquía, Grecia, Italia y España. Al igual que en el caso de Alemania y de Europa, el derecho de asilo está consagrado en la mayoría de las constituciones de los países del hemisferio, y estipulado en los tratados internacionales que han sido firmados y ratificados por ellos. Pero el derecho de asilo, o más ampliamente el derecho a la migración, debe venir acompañada de una serie de políticas públicas que vayan desde la acogida, apoyo y ubicación del migrante, hasta su integración en la vida productiva y social del país de acogida, como muestra el ejemplo de Alemania. Existen ejemplos más recientes con la llegada de los refugiados ucranianos a quienes buena parte de Europa les ha dado el derecho temporal de estadía. Suiza, por ejemplo, ha integrado a cientos de niños ucranianos al sistema escolar. Y en Suramérica, países como Brasil garantizan el traslado de los migrantes desde la frontera con Venezuela a las ciudades. Esto evita el congestionamiento y la inseguridad. Además, ofrece a los migrantes clases de portugués para facilitar su integración. Sin embargo, es allí donde fallan

Chile en la encrucijada

Por Félix Gerardo Arellano Porras El contundente rechazo del pueblo chileno con un 62%, al proyecto de una nueva Constitución, en el plebiscito efectuado el pasado 04 de septiembre, que contó con una masiva participación del 85% del padrón electoral (la votación era obligatoria), representa un punto de inflexión que conlleva, entre otros,  transformaciones en la dinámica política interna de Chile, con un gobierno que apenas llega a los seis primeros meses de gestión; pero también para la región en su conjunto, toda vez que evidencia cómo el pueblo, no obstante las manipulaciones que enfrenta, particularmente con las nuevas tecnologías de las comunicaciones, puede reaccionar contra los radicalismos ideológicos. Promover una nueva Constitución y optar por el mecanismo de una asamblea constituyente originaria, sin vinculación con la institucionalidad existente, en particular el poder legislativo, fue la salida política que se negoció para calmar las profundas protestas sociales del 2019, decisiones consagradas en el Acuerdo por la Paz (15/11/2019), suscrito por la gran mayoría de organizaciones políticas chilenas, con la excepción del partido comunista y algunos miembros del Frente Amplio de izquierda. Cumpliendo la hoja de ruta establecida, en las consultas efectuadas el 25 de octubre del 2020, la propuesta de adoptar una nueva Constitución logró un respaldo del 78% y el carácter originario de la asamblea constituyente un 79% de los votantes. Luego, se avanzó en la selección de los 155 miembros de la constituyente, conformada de forma paritaria en términos de género, quienes fueron electos popularmente los días 15 y 16 de mayo del 2021. Todo este complejo proceso de consultas asignó especial legitimidad al proceso de transformación política del país y, en buena medida, ha contribuido a superar la grave crisis de gobernabilidad que generaron las protestas sociales del 2019. Los 155 constituyentes electos fueron presentados como una mayoría independiente, precisión que, al subrayarse, pone de manifiesto el ambiente de rechazo a la política y a los políticos tradicionales. La exclusión del poder legislativo dentro del proceso, también evidencia el ascenso de la antipolitica en la sociedad chilena. Se resaltaba la independencia de los constituyentes, sin hacer referencia a la falta de experiencia en temas políticos y particularmente jurídicos, elementos fundamentales para desarrollar la ambiciosa tarea de construir una nueva Constitución. Situación que ha quedado en evidencia, al presentar un documento de 178 páginas, 388 artículos y 54 normas transitorias; cargado, en gran medida, de incoherencias, contradicciones y lagunas; por otra parte, en algunos temas, parecía más un reglamento que un texto constitucional. Ante la evidencia de las debilidades del documento, el alto gobierno chileno, superando diferencias internas, se decantó por el respaldo; empero, adicionalmente informó al país que luego de la esperada aprobación, se efectuarían algunos cambios al texto. Tal observación dejo claro a la opinión pública, en particular a los indecisos, que el proyecto no merecía ser aprobado. Al profundizar en los hechos, tratando de apreciar lecciones, podemos observar que los constituyentes, en términos generales, se sintieron iluminados y se desconectaron de la realidad, iniciando una competencia para plasmar en el texto sus sueños e intereses, sin mayor preocupación por las reales necesidades del pueblo chileno y menospreciando la experticia y la técnica jurídica. Es importante tener presente que los extremos siempre hacen daño. En algunos casos, los expertos se creen dueños de la verdad y tienden a excluir al conjunto social, en particular a los más débiles, por su supuesta ignorancia. En el caso chileno observamos que los independientes se consideraron la auténtica expresión de la realidad popular; en consecuencia, perdieron conexión con la sociedad. La decisión popular en el plebiscito se debe leer como un rechazo a los radicalismos, los extremismos y las manipulaciones ideológicas; al respecto, cabe destacar el carácter transversal del resultado, abarcó todo el país, el 97% de comunas en todas las regiones, incluyendo la región metropolitana, lo que evidencia que incluye todos los sectores sociales, incluso las zonas consideradas bastiones de la izquierda y, resulta paradójico, que también fue rechazada por algunos sectores indígenas. Algunos de los constituyentes, inicialmente definidos como independientes, fueron asumiendo posiciones radicales, rupturistas, antisistema, de orientación iliberal, propiciando la desconstrucción de las instituciones existentes. Las narrativas postliberales, postintitucionales y, en ese contexto, las nuevas corrientes de indigenismo transnacional, sirven la mesa para avanzar en la destrucción de las instituciones. Es evidente que existe una crisis estructural de discriminación y exclusión en la región y Chile no es la excepción. También nos enfrentamos con una política tradicional que, en muchos casos, se ha desconectado de la realidad social. Pero los populistas y autoritarios están aprovechando la crisis estructural y los procesos constituyentes para reproducir una narrativa manipuladora, orientada a lograr el poder con el objetivo de perpetuarse. En ese contexto, llama la atención que, durante el tiempo transcurrido en el cumplimiento de la hoja de ruta prevista en el Acuerdo por la Paz, el país se mantuvo en relativa tranquilidad; empero, luego del resultado del plebiscito, se ha iniciado un proceso de protestas, promovido principalmente por la organización estudiantil definida como Coordinadora de Secundaria Revolucionaria (CSR), alegando que el gobierno del Presidente Boric “tiene recursos para la policía, pero no para la educación”. Desde el 05 de septiembre se han efectuado varias jornadas de protesta, pareciera que el radicalismo, que no logró hacer realidad la desconstrucción de la institucionalidad chilena por la vía de un nuevo texto constitucional, se prepara para iniciar un nuevo proceso de desestabilización. El Presidente conoce el monstruo por dentro, él inició su carrera política en esos predios, él debería saber reconocer cuánto hay de protesta legitima, cuánto de vandalismo desestabilizador, que seguramente cuenta con el respaldo del autoritarismo transnacional. Para el Presidente Boric el plebiscito debería constituir una lección transformadora. Emocionalmente acumula varios factores adversos, entre otros, la luna de mil en el inicio de la gestión resultó muy breve, la popularidad ha bajado; paradójicamente algunos grupos indígenas han declarado la guerra a un Presidente indigenista y pareciera que los aliados radicales de la época de las protestas se empiezan a

Mijail Sergueievich Gorbachov

Hace apenas unos días murió una figura muy importante del siglo XX. Aun cuando muchos de sus proyectos no fueron exitosos Mijaíl Serguéievich Gorbachov merece ser recordado como una persona, que puso sus cualidades humanas al servicio de su país y de la paz en el mundo. “No dejen que se les escape el futuro el futuro es suyo”, dijo Gorbachov, en noviembre de 2019, cuando en una entrevista de prensa se le pidió un consejo a los jóvenes.  Cuando Gorbachov asumió el poder, en 1985, estaba claro que la Unión Soviética había sido muy útil para cimentar las diferencias sociales, en el que los miembros de la nomenklatura ocupaban el vértice de la pirámide del poder en Rusia. En ese momento, ya no había dudas de que el sistema instaurado por Vladímir Lenin, líder de la revolución de octubre de 1917, se encaminaba a una crisis profunda, si no se realizaban reformas con una relativa celeridad, sobre todo en el campo de la economía. Mientras estuvo en el poder, emprendió dos reformas fundamentales que cambiaron la historia de la URSS: la perestroika, que significa “reestructuración” en ruso y la glasnost que puede traducirse como “transparencia”. Estas medidas estaban dirigidas a darle un carácter moderno y humano al régimen soviético. Con la primera, Gorbachov construyó una nueva base económica más abierta al mercado internacional y a la libertad de empresa. Pese a ser un régimen comunista, la URSS permitió cierta autonomía local y autorizó la propiedad privada en artículos personales básicos. El objetivo fue pasar de una economía planificada y controlada por el Estado, a una economía de mercado, bajo la ley de oferta y demanda. Tengo la impresión de que Gorbachov aspiraba poner en práctica un sistema económico similar al que se estaba desarrollando en otros lugares del mundo, pero siempre desde las bases del socialismo. Con la segunda, y dentro del marco creado de la apertura hacia Occidente, se buscaba una mayor transparencia y democratización de la Unión Soviética. Mientras la perestroika se centraba en el plano económico, la ‘glasnost’ buscaba liberalizar el sistema político. Entre otras se pusieron en marcha diferentes medidas: liberación a disidentes políticos, se permitió la venta de libros hasta entonces prohibidos y se apostó por la libertad de prensa, el pluralismo político y la transparencia informativa, rebajando el control político sobre los medios de comunicación. Lo anterior cobra sentido al poder comprender que para el sostenimiento de la apertura económica con occidente, lo cual iba en contra de las políticas que se habían implantado en la Unión Soviética desde sus orígenes, había que asegurarse el apoyo de los soviéticos a las nuevas reformas. En ese sentido, la glasnost busco crear un debate interno entre los ciudadanos de la URSS, con el objetivo conseguir una actitud positiva frente a las nuevas reformas aperturistas. A eso los analistas políticos del mundo le llaman “TENER VISION POLITICA DE LARGO PLAZO” No obstante lo anterior lo que sucedió a continuación ya era cantado en todos los rincones de la ex Unión Soviética: la caída del Muro de Berlín y la proclamación de la independencia de las repúblicas que formaban parte de la URRSS, Azerbaiyán Letonia, Ucrania y Moldavia, Kirguistán y Uzbekistán. El inicio del fin de Unión Soviética, una federación de repúblicas que fue fundada tras la Revolución de octubre 1917. Sin embargo, esta situación le creo innumerables enemigos en la sociedad rusa, los llamados “viudas del comunismo”. Parece mentira que esto pueda suceder, difícil de explicar, pues para la sociedad soviética la falta de un Estado fuerte que todo lo ve, todo lo controla, sin ningún signo de libertades, una justicia a la medida de los jerarcas del partido comunista, significo la pérdida del padre que todo lo puede, todo lo da y todo lo quita, tal y como lo dibujo George Orwell en su libro titulado 1984, escrito en 1949, el cual me permito recomendar ampliamente. Quien escribe este articulo vivió durante 5 años en un país de la órbita soviética, después de la caída de la llamada cortina de hierro (URSS), y puedo dar fe que observar a la gente caminar por las calles, después del derrumbe soviético, fue lo más parecido a estar participando de un velorio de un ser muy querido por su familia. La tristeza que se respiraba se podía cortar con un cuchillo. Parecía que había más muertos caminando por las calles que los que estaban en el cementerio. Una de esas viudas del comunismo es Vladimir Putin quien de forma violenta y rabiosa han ido deshaciendo toda la herencia de Gorbachov, uno de cuyos grandes méritos fueron los acuerdos de desarme que firmó con EE UU. La reducción de los arsenales nucleares y la voluntad de llegar a un mundo desnuclearizado son aún más valiosos si se comparan con la realidad actual en la que la amenaza del arma nuclear se repite de forma irresponsable. El desarme que Gorbachov predicaba era el resultado de una mirada global sobre el mundo, una mirada hacia el futuro y una advertencia sobre los peligros de las visiones imperiales. Hace 34 años de la histórica intervención del líder soviético Mijaíl Gorbachov en la que el primer y el último presidente de la URSS anunció su dimisión y admitió el fin de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Gorbachov pudo cambiar el destino del mundo aprovechando esa posición de poder en la Unión Soviética. Consiguió poner fin a la Guerra Fría, liberar al mundo de la amenaza de un conflicto nuclear y logró abrir las fronteras y trato, sin haberlo conseguido, que su país se uniera a Europa”. Luis Velásquez -Licenciado en Relaciones Internacionales, Universidad Central de Venezuela, Estudios de posgrado en París II, Universidad de la Sorbona (Francia) y Universidad de Belgrano (Buenos Aires, Argentina), donde estudié Comercio y Desarrollo y Política Económica, respectivamente. -Viceministro de Comercio, Negociador Principal de Venezuela en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de las Américas (ALCA), – -Viceministro de Industria. -Representante Permanente Adjunto ante ONU-Ginebra en la Misión Permanente de Venezuela en Ginebra, a cargo

Entrega de las Memorias y Cuenta del Jefe del Estado

Descripción del ceremonial del mensaje presidencial ante el poder legislativo nacional Por Víctor Mendoza Coronado Esta es una ceremonia que se lleva a efecto todos los años en el Hemiciclo Protocolar del Palacio Federal Legislativo, en presencia de las altas autoridades nacionales, invitados especiales, Nuncio Apostólico, Cuerpo Diplomático y Organismos Internacionales, acreditado ante el gobierno nacional.  Se hace presente un trabajo de muchos detalles donde podemos encontrar una precedencia marcada en todos los ámbitos en el platillo protocolar.  La variante en cuanto el extinto Congreso de la República, es la creación de nuevas figuras y la colocación del nuevo perfil de Precedencia adecuadas, recordando que ya no es una Sesión conjunta de las Cámaras, debido a que antes era bicameral y hoy día es unicameral. El protocolo comparado, es producto de la misma transformación política que vive Venezuela en este nuevo proceso.  La misma Constitución lo dicta así; las distintas jefaturas de protocolo han tenido que modificar y alterar el orden de ubicación en los distintos actos donde asisten las altas personalidades no tan sólo del Poder Ejecutivo sino en el ámbito regional, estadal y municipal. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, establece en la Sección Segunda:  de las atribuciones del Presidente o Presidenta de la República, el Artículo 237, donde señala que el Jefe del Estado dará cuenta al Poder Legislativo de su gestión durante el año.  Cita textual: en el Artículo 237 dice: “Dentro de los primeros días siguientes a la instalación de la Asamblea Nacional, en Sesiones Ordinarias, el Presidente o Presidenta de la República, personalmente presentará, cada año, a la Asamblea un mensaje que dará cuenta de los aspectos políticos, económicos, sociales y administrativos de su gestión durante el año inmediatamente anterior”. Al respecto y dada la importancia de tan significativa ceremonia, la Secretaría de la Asamblea Nacional gira las instrucciones respectivas a fin de que se ejecute el protocolo correspondiente.  Las coordinaciones no se hacen esperar y los integrantes de los organismos que se involucran se sientan a una mesa de trabajo, que convoca la Dirección de Protocolo y Ceremonial del Poder Legislativo Nacional, con la finalidad de discutir y cuidar los detalles no tan sólo en el campo de atender a las personalidades sino el montaje de distintas precedencias en la Sesión Solemne.  Las mismas características y exigencia del acto con la presencia del Primer Magistrado Nacional, se reviste de un Protocolo de altura.  El equipo conformado por profesionales que han conocido momentos duros y difíciles en sus tareas, pero que perduran, ejecuta sin contratiempos el oficio en Referencia.  Entre tanto, los Honores militares anuncian en la parte norte del Palacio Federal Legislativo, la presencia del Primer Magistrado Nacional, que por cierto lleva la *Banda Presidencial* y el *Gran Collar de la Orden de El Libertador*.  La Mesa Directiva le recibe y le invita a pasar al Salón Tríptico donde intercambia saludos con las altas autoridades legislativas.  En el Salón, el Jefe de Estado, espera a la Comisión que le conducirá al acto protocolar de Sesión Solemne.          En el desplazamiento por los jardines del palacio, se observa una formación de Cadetes, representantes de los cuatro componentes de las fuerzas armadas, que le dan una vistosidad de rigor militar. La marcha presidencial y una alfombra que cubre los pasillos centrales del edificio señalan el desplazamiento de la comitiva.  En el portal de entrada a la cámara legislativa, la comitiva se detiene a fin de que se   interpreten los   Honores    al   Primer Magistrado Nacional.  La presencia del Señor Presidente de la República, es anunciada ante el recinto del Hemiciclo protocolar por el Secretario de la Asamblea Nacional.  Cinco sillas marcan la precedencia en el estrado presidencial donde se ubican los Poderes Públicos Nacionales; el Jefe de Estado toma asiento a la derecha del Señor Presidente del Poder Legislativo.          El Orden del Día, señala la secuencia del acto. Seguidamente el presidente del Poder Legislativo cede la palabra al Señor Presidente de la República.  Concluido el discurso de orden y consignado el informe anual, una comisión de parlamentarios es exhortada por el Presidente de la Cámara, para acompañar y despedir al Primer Mandatario Nacional con el mismo ceremonial de recibimiento. Víctor Mendoza Coronado Presidente del Centro de Coordinación de Ceremonial y Protocolo (CECOCEPRO) Sede en Caracas DC. Venezuela. Director de Publicaciones de la Organización de Ceremonial y Protocolo (OICP) con sede en Madrid, España. Miembro Honorario del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV). CNP 23782.    

Gorbachov, el otro hombre de la mancha

 Por Rafael Gallegos Castro          “En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” …  así inicia  el monumental Don Quijote, que muestra las aventuras de un hombre que se volvió loco, intoxicado de leer tantas novelas de caballería, se declaró caballero andante, y dedicó su vida a defender a cualquier precio las causas que consideró justas. “En un lugar del totalitarismo de cuyo nombre no quiero acordarme” …  podría iniciar la también monumental historia del hombre de la mancha (en la frente), Mijail Gorbachov. Un quijote del siglo XX, que dedicó su vida a defender la paz, el emprendimiento y las libertades, desde el seno de la URSS, una economía de guerra que se había constituido en uno de los regímenes más férreos, represivos y castradores. Gorbachov hizo una vertiginosa carrera en el partido comunista, y en 1985, a los 54 años, casi un bebé para la gerontocracia del Kremlin, llegó al poder en la URSS. Fue un quijote, porque soñó lo que para muchos era imposible, desmontar tamaño aparataje, aspecto al que ningún analista político hubiera apostado ni siquiera un rublo, meses antes. Sin embargo, la URSS de la década de los ochenta ya mostraba indicadores de decadencia. La productividad tendía a la baja, cada vez se alejaba más de la competitividad capitalista (hay quienes dicen que a la URSS la desmanteló el chip). La escasez de alimentos y de productos se incrementaba. Pobreza y hambre en medio de un implacable totalitarismo. La desesperanza era el plato del día. Gorbachov conocía el problema y decidió – con valentía y una gigantesca dosis de quijotismo – cambiar el fondo de las cosas. Hacer peso para para romper el marasmo y acelerar los cambios, que al final resultaron un colapso. Decretó la perestroika o reestructuración, que consistía en menor planificación central y más mercado, así como en estimular los emprendimientos y permitir negocios privados. Estas medidas las acompaño con un sistema de libertades denominado glasnost (transparencia) que se materializó en paulatina libertad de expresión, de religión, liberación de presos políticos. Realizó las primeras elecciones libres en la URSS. Todo ello trajo una gran resistencia de la nomenklatura, ya que desmantelaba el poder constituido. En el aspecto internacional, hizo buenas migas con el presidente norteamericano Ronald Reagan, se comprometieron a disminuir el arsenal nuclear, lo que enfrió el peligro atómico. Gorbachov pidió acabar con todas las armas nucleares, y en Ginebra acordó con Reagan que jamás iniciarían una guerra atómica. También se propuso a no repetir por ningún motivo, los lamentables espectáculos tipo invasión a Hungría o a Checoslovaquia.  Acabó con la Guerra Fría, que había aterrado al mundo desde los albores de la postguerra en 1945. Como consecuencia de las medidas de Gorbachov, los países tras la cortina de hierro comenzaron a respirar aires de libertad. En 1989 cayó el Muro de Berlín y con él las dictaduras comunistas de todos los países tras la cortina de hierro. Por otro lado, se deshizo la URSS. Gorbachov renunció al poder y se retiró en 1991. En sus seis años de gobierno cambió la faz del mundo… y sin disparar (él) un tiro. Por cierto, el poderoso partido comunista de la URSS, el más grande del planeta, con 70 millones de miembros … no movió ni un dedo para defender al comunismo cuando se desmanteló la Unión Soviética. Pura buchipluma, burócratas y oportunistas, como todos los partidos gobierneros que tanto les gustan a las revoluciones comunistas. Gorby (como le decían por cariño) fue un outsider, más que ello un cisne negro, que son muy frecuentes en política. Cerramos con esta observación porque no tendría nada de raro que ante esta monumental crisis de desmantelamiento que padecemos, se estuviera gestando algún Gorby en Venezuela… en cualquier parte… mire a su lado. Las sociedades son seres vivos y en las crisis, paren liderazgos. EL TRIUNFO DE LOS QUIJOTES Y parafraseando a Vargas Llosa, los quijotes siempre triunfan porque al final los sanchos nos terminamos pareciendo a ellos. Es que somos sustancia de sueños. Gorbachov, el hombre de la mancha en la frente que hasta una profecía anunció fallidamente como un anticristo (“por la mancha lo reconoceréis”), resultó un materializador de sueños. No es exagerado elucubrar que tal vez por él … llegamos al siglo XXI. EPÍLOGO La influencia de la obra de este gran líder fue tan decisiva, que el pensador japonés Fukuyama publicó un libro: “El fin de la historia”, donde planteó luego de la caída de la URSS, se acababan las luchas de las ideologías y que el mundo sería liberal. Sin embargo, pocos años después, otro autor, Huntington explicó en su “Choque de civilizaciones”, que sobrevendría una era de conflictos entre civilizaciones, (ortodoxa, musulmana, hindú, confucionista, occidental, etc.) de sociedades con valores diferentes, y que la occidental, saldría perdiendo. Gorbachov, que murió a los 91 años, sobreviviendo treinta años a su gobierno, pudo observar a Putin impregnando de autoritarismo al sistema ruso y tratando de restablecer el imperio: Georgia, Crimea, Ucrania. Y cómo las civilizaciones, ortodoxa (rusa), confuciana y musulmana, se enfrentan con la occidental, en Ucrania, Taiwán, e Irán. El mundo se mueve hacia quien sabe que derroteros, pero el legado de paz y libertades de Gorbachov, es un deber ser. ________________________________________________________________________________________________________________ Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

Libertad creativa

Por Abraham Clavero Cuando la comunidad internacional continúa centrada en la evolución de la crisis entre Rusia y Ucrania o en las recientes divergencias de Estados Unidos con la República Popular China a causa de la visita de Nancy Pelosi a Taiwan, en el allanamiento de la residencia del ex presidente Donald Trump, e inclusive de los primeros días de gobierno de Gustavo Petro en Colombia, salta la noticia del atentado contra el escritor Salman Rushdie. El ataque realizado por Hadi Mata, el pasado 12 de agosto, encaja perfectamente en la denominada Intolerancia religiosa que se ha ido esparciendo de forma significativa, representada por la persecución religiosa que prevalecen en diversas zonas del mundo. El ataque contra el escritor Rushdie de inmediato nos remontó a aquella situación sucedida hacía más de 30 años, en aquel remoto 14 de febrero de 1989, el gobierno iraní emitió un edicto religioso, o fatwa, el cual fue leído en Radio Teherán por el entonces líder de la revolución el Ayatolá Ruhollah Jomeini, haciendo un llamado a la ejecución del escritor, y que debería extenderse a los editores que publicaran el libro. Dicha sentencia se vio neutralizada en 1998, cuando se produjo una especie de tregua por parte del gobierno iraní, durante el mandato del moderado Presidente Mohamed Jatami. De esta forma el régimen de los ayatolas dio un paso al costado, comprometiéndose públicamente a dejar sin efecto la sentencia. La justificación del cambio de postura iraní se debe atribuir, en gran parte, al acuerdo marco alcanzado con el Reino Unido para normalizar las relaciones bilaterales. A su vez el escritor, nacido en la India, también hizo su aporte para calmar los ánimos, adoptando una actitud prudente al declarar que dejaría de vivir oculto, y manifestando al mismo tiempo que estaba arrepentido de haber llegado a afirmar que era un musulmán practicante cuando, en realidad, no profesaba la fe musulmana ni era creyente en la religión.  Sin embargo, esa rectificación de Teherán ha contribuido a que muchos seguidores del islam, partidarios de la ejecución de la fatwa, manifestaran que dicha sentencia solo podría haber sido revocada por la persona que la emitió: el Líder religioso Jomeini, fallecido en 1989. En consecuencia, para determinados grupos fundamentalistas continúa vigente independientemente de la postura del gobierno iraní. Si bien la reacción oficial de la República Islámica, por el ataque de Hadi Mata fue relativamente moderada, diversos periódicos iraníes, de línea dura elogiaron su acción terrorista. Al respecto, el diario Kayhan, cuyo director es nombrado por el líder supremo, manifestó su respaldo al señalar: “mil aplausos al valiente y obediente que atacó al apóstata y malvado Salman Rushdie en Nueva York”, añadiendo: “la mano del hombre que desgarró el cuello del enemigo debe ser besada”. Cabe destacar, que lo menos que Teherán desea en estos momentos, cuando existe la posibilidad de restablecer el acuerdo nuclear del 2015 (Plan de Acción Integran Conjunta) con Occidente, desechado por el entonces presidente Donald Trump en 2018, es reabrir un frente que constituyó por mucho tiempo un motivo de enfrentamiento con aquellos países que protegían a Rushdie.  Tanto ayer como hoy, los Versos Satánicos aún se considera, en el mundo islámico, un libro blasfemo, acusándose al autor de apostasía, y de acuerdo con las tradiciones del profeta (ahadiz), dicha conducta debía castigarse con la muerte. Este intento de asesinato demuestra que las amenazas contra Rushdie aún perduran en la mente de muchos islamistas, aunque las protestas masivas han cesado de forma progresiva, mientras que los temas y las cuestiones planteadas en su novela siguen siendo objeto de intensos debates. Salman Rushdie es un escritor que se le conceptúa poseer un estilo que lo acerca al realismo mágico de los autores latinoamericanos del siglo pasado. Su amplia obra literaria “combina el realismo mágico con la ficción histórica, se ocupa principalmente de las numerosas conexiones, interrupciones y migraciones entre las civilizaciones orientales y occidentales, y gran parte de su ficción se desarrolla en el subcontinente indio”. Sin embargo, sus obras han suscitado muchas polémicas a consecuencia de las críticas realizan contra diferentes ideologías políticas y sociales. En relación con los Versos Satánicos, diversos críticos consideran que “es un libro que se adentra en el corazón de las creencias musulmanas cuando Rushdie, en secuencias oníricas, desafía y a veces llega a burlarse de algunos de sus principios más sensibles”. Por otra parte, uno de los personajes principales, Gibreel Farishta tiene una serie de sueños en los que se convierte en el arcángel Gabriel. Además, Rushdie eligió un nombre alternativo e incitador para Mahoma, al llamarlo Mahound, el cual fue utilizado por el cristianismo, durante la Edad Media, al considerarlo un demonio. A través de Mahound, Rushdie parece poner en duda la naturaleza divina del Corán. Otro aspecto indignante para los musulmanes es que en el libro se atribuye opiniones sexistas a Mahound de ciertos pasajes del Corán que colocan a los hombres “a cargo de las mujeres” y dándoles el derecho de golpear a las esposas de las que “temen la arrogancia”. Además, Rushdie, en su relato ficticio de acontecimientos clave del islam, da a entender que, más que Dios, el propio profeta Mahoma es la fuente de las verdades reveladas. En defensa de Rushdie, algunos estudiosos han argumentado que su “burla irreverente” pretende explorar, si es posible separar la realidad de la ficción. Ante la avalancha de comentarios y críticas surgidas después de su publicación el autor ha defendido que los textos religiosos deberían estar abiertos a la discusión. “¿Por qué no podemos debatir sobre el islam?”, dijo en una entrevista en 2015. Agregó que “es posible respetar a los individuos protegerlos de la intolerancia, y al mismo tiempo ser escéptico sobre sus ideas, incluso criticarlas ferozmente”. Este punto de vista, sin embargo, es contrario a la opinión de aquellos para quienes el Corán es la palabra sagrada de Ala. En relación al agresor, con miras a comprender su desquiciado comportamiento, hay que hacer referencia a sus orígenes libaneses. Su familia procede de Yarun,

Colombia: una espera necesaria

Por Luis Daniel Álvarez V. Calificar la gestión de una persona cuando apenas ha transcurrido una semana de haber asumido el cargo, puede resultar temerario. Lo justo sería dar un adecuado margen de espera para que se empiece a asomar en el horizonte una ruta de acción que permita formular escenarios y valorar el proceder. Por ello, algunos tienden a recomendar que se espere a que transcurran los primeros cien días de gestión, a efectos de poder tener un panorama más claro que permita valorar los ejes de trabajo, los equipos que constituyen el gobierno y la calidad de las decisiones que se han tomado. Sin embargo, dada la relevancia que para Venezuela y la región tiene la dinámica colombiana, conviene examinar las perspectivas que se asoman una vez Gustavo Petro se convirtió formalmente en el presidente de Colombia. En primer lugar había que dedicar algunas líneas a la estructura del gabinete, resaltando que varios cargos han sido entregados a personalidades de relevante desempeño en la sociedad como son Alejandro Gaviria en la cartera de Educación y José Antonio Ocampo en el Ministerio de Hacienda. A ellos podrían unirse Álvaro Leyva Durán y Alfonso Prada, actores de larga trayectoria y que tendrán la tarea de garantizar la negociación necesaria para que el gobierno obtenga la confianza requerida para cumplir sus objetivos. Sin embargo, algunos nombres generan inquietud, fundamentalmente la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, y la vicepresidenta de la República Francia Márquez (quien asumirá también el Ministerio de la Igualdad), personajes que poseen discursos y actitudes marcadamente radicales. El reto del presidente será escuchar a sus ministros y tratar que un gabinete tan diverso en posturas ideológicas y discursos no se convierta en una imposibilidad para generar acuerdos. La transición del poder se estructuró sobre la base del respeto y la armonía. Tanto el gobierno saliente como el entrante adecuaron sus puntos de vista y entendieron que era un perfil institucional el que debía privar. Probablemente la única piedra en el camino fue la solicitud de Petro para que en el acto de toma de posesión estuviese la espada de Simón Bolívar, iniciativa que no fue avalada por el presidente Duque. De allí que en una muestra, a nuestro juicio equivocada y altanera, Petro, ya en ejercicio del cargo, pidió que le llevaran la espada, deteniéndose el acto mientras funcionarios militares acataban la orden. Pareciera que el asunto fue mal manejado, pues dejó al nuevo mandatario como un ser soberbio que quiso imponer un símbolo que podía pasar, a juicio de muchos analistas, como un capricho. Si bien el discurso del presidente entrante no fue altisonante ni generó escándalos, el acto tuvo ciertos episodios que parecieran alejarlo de la solemnidad de rigor y moverlo hacia una línea de populismo que genera inquietud. El que suprimieran la alfombra roja por la que debía caminar el jefe del Estado, que la banda presidencial la colocara una senadora por ser hija de Carlos Pizarro –personaje con el que Petro compartió en la subversión- o el largo y acomodaticio discurso del presidente del Congreso, Roy Barreras, son simples aristas del inicio de una gestión que corre el riesgo de quedarse en las formas y no en el fondo. Le toca a Petro una presidencia dura que depende de su habilidad y de los aliados coyunturales que tiene. Radicalizarse es perder la gobernabilidad que le garantizaría tener tranquilidad, en un país en el que la mitad de los electores no acompañó su propuesta. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

Pasaportes para la migración venezolana

Por María Alejandra Aristeguieta El informe de Acnur sobre las tendencias globales de 2021 indica que el número total de personas que han migrado por razones de fuerza ha aumentado a 89,9 millones. De ellos, dos tercios vienen de 5 países: Siria, Venezuela, Afganistán, Sudán del Sur y Myanmar. En el caso de Venezuela, la cifra aumentó en 15% en relación con el año anterior por encima de medio millón de personas, y se estima que este aumento viene dado por el levantamiento de las restricciones debido a la pandemia del covid-19. Este informe nos hace de nuevo reflexionar sobre las razones del desplazamiento forzado en el caso de Venezuela y que se conceptualiza en la llamada emergencia humanitaria compleja. Pero más allá de los síntomas, o las razones inmediatas que obligan a las personas a migrar de su país, habría que determinar también las razones de Estado para hacerlo. Y es que en cuatro de los cinco países citados arriba estamos frente a persecuciones por conflicto armado producto de una guerra civil, como es el caso de Siria, o de un proceso de limpieza étnica como es el caso de las 740.000 personas de etnia rohingya en Myanmar, o el desplazamiento es por el regreso de un grupo terrorista al poder, como los talibanes en Afghanistán en agosto del año pasado. En el caso de Venezuela, en cambio, no hay conflicto armado, ni se trata de una limpieza étnica ni de un cambio de gobierno de unas mafias por unos terroristas. Se trata de una política de Estado para expulsar de su territorio a 20% de la población por una combinación de razones políticas y económicas. Por razones de persecución y violación masiva de los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de los venezolanos, tal como ha sido documentado en informes de organismos regionales y de la ONU. Tan es difusa la razón de fondo, que en los tratados internacionales relativos al tema migratorio no existe una figura jurídica o una situación de fuerza que contemple lo que sucede en Venezuela, porque ningún país hasta ahora se había dedicado a expulsar a su propia gente sin razón aparente. Debido a esto, hace pocos años ACNUR tuvo que inventar una categoría que no existía dentro de su mandato para poder cuantificar a los desplazados venezolanos en el exterior, y aunque en aumento, tal cifra todavía está lejos de los 6,5 millones identificados por la OEA y “apenas” abarca 4,4 millones de venezolanos. Hay que destacar que aunque las cifras no coincidan por razones técnicas, no significa que las agencias internacionales no sepan con exactitud la cantidad de migrantes. Al contrario, su experticia les permite identificar la migración por categorías y por problemas, puesto que logran documentar sus necesidades y conocen las posibles soluciones a los distintos casos. También esta labor les permite coordinarse entre agencias, y entre agencias y países de acogida, o países donantes, para de esta manera desarrollar programas conjuntos tanto en el terreno como en la diplomacia de cooperación internacional. En cambio, para Maduro y su régimen, acostumbrados a desintegrar para gobernar en la división y la precariedad, que 20% de la población viva en el exterior significa que poco a poco los migrantes participaremos significativamente en la economía venezolana a través de las remesas. Hoy en día algunos calificados economistas venezolanos cuantifican las remesas en aproximadamente 10% de nuestro PIB. No es algo insignificante, y lamentablemente tal acción de destruir para luego beneficiarse tampoco es muy original, no un invento “hecho en Venezuela”, puesto que en países muy pobres como Haití, por ejemplo, las remesas representan casi 24% de su PIB, y en países muy atrasados como Tonga, un minúsculo archipiélago en la Pacífico gobernado por un sistema férreo y medieval, las remesas representan casi 40% de su PIB, según cifras del Banco Mundial. Sin embargo, para que el tema de las remesas sea realmente un buen negocio, el régimen venezolano debería considerar un elemento clave: la emisión de pasaportes a los venezolanos en el exterior. Hasta el presente, a la política de expulsión por razones económicas se le ha sumado la de persecución política violatoria del derecho a la identidad y de esta manera precarizado la situación de millones de venezolanos en el exterior, a quienes se les dificulta la capacidad de educarse, trabajar, conseguir vivienda, atención médica, recibir documentos de residencia en los países de acogida o registrar actos civiles, entre otros tantos derechos debido a la ausencia de documentos de identificación. Sabemos que en ausencia de un Estado de Derecho, es poco lo que individualmente se puede hacer ante un consulado o ante el Saime. Tampoco es de interés otorgar documentos de identidad que permitan a la diáspora votar y eso lo han constatado los partidos políticos que se han abocado entonces a despertar el interés al interior del país dejando de lado esta importante reivindicación. Pero, ¿y si los venezolanos en el exterior nos convertimos en el nuevo producto de exportación? ¿Y si “diversifican” la economía y además de exportar petróleo, contrabandear oro del Arco Minero, también “producen” remesas? Somos seis millones y medio, y subiendo. Si cada uno de esos miembros de la diáspora mandamos 10 dólares al mes, son 780.000.000 de dólares al año, más de lo que se produjo por concepto de petróleo en 2020. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563

El monumento de Páez en Cocorote

Por Hugo Álvarez Pífano                                                                                                                                 ¿Cuál es la diferencia entre una estatua y una escultura? La diferencia consiste en la forma en que las estatuas y las esculturas nos miran a nosotros y el modo en que nosotros las vemos a ellas. Generalmente las estatuas nos observan desde lo alto hacia abajo, están inmóviles, son frías y no trasmiten ningún sentimiento. Las esculturas por el contrario poseen el don del movimiento, cuando las miras desde ángulos distintos, la expresión de su rostro cambia y puedes captar los estados del ánimo que nos trasmiten: alegres y felices o tristes y dolorosas. Hablan directamente al corazón, a pesar de ser mudas y silenciosas -poseen el toque mágico del hechizo- por esa razón amamos a muchas esculturas y las recordamos toda la vida.  La escultura más famosa: La piedad de Miguel Ángel, muestra el rostro de dolor de la Virgen María al momento de recibir en sus brazos a su hijo recién bajado de la cruz. La estatua más fría e inexpresiva es la de un militar argentino: Julio Argentino Roca -uno de los mayores genocidas en la historia de la humanidad, asesinó a millones de indígenas de la Patagonia argentina, para asegurar que su país fuera una nación de gentes blancas- su monumento, en una calle de Buenos Aires, tiene un rostro inexpresivo, carente del más mínimo sentimiento de humanidad.  Cuando visites Cocorote no dejes de ir a admirar la escultura del general José Antonio Páez, el estará esperándote para contarte, con la expresión de su rostro y sus movimientos corporales, los sentimientos que vivió y experimento como un héroe de mil batallas en la gesta emancipadora de Venezuela.   1.- La estatua de José Antonio Páez en Cocorote A la entrada de Cocorote, lanza en ristre, montado en su caballo con actitud de alzar el vuelo -las patas delanteras del corcel suspendidas al viento, con un gesto altanero de desafiar al horizonte inatrapable- una curva bien definida de su torso, indica su intención de girar completamente sobre sí mismo, al tiempo que su rostro dibuja la expresión de gritar “vuelvan caras” Así de simple, en actitud minimalista,  se alza el monumento de José Antonio Páez, el más intrépido de los generales de la gesta emancipadora de nuestra independencia. La estatua ecuestre es obra del escultor valenciano Andrés Pérez Mujica, quién la llevó a cabo en 1903, al ganar el premio único para la realización del proyecto. El monumento de Cocorote es una réplica en bronce, llegó al Yaracuy en 1973, algunos dicen que el original se encuentra en Caracas en un sector de la Plaza Madariaga, llamado Plaza Páez, el otro está a la salida de Valencia camino al campo de Carabobo. A mí siempre me ha parecido que las tres estatuas son distintas, pues si bien las tres tienen en común un mismo autor, el vaciado en bronce fue hecho por escultores venezolanos diferentes y esto les comunica expresiones propias de cada artista. Ahora bien, sin ánimo de polemizar, yo encuentro que la mejor es la de Cocorote, por diversas razones que explico a continuación: 1, está montada sobre un hermoso pedestal, en una plazoleta, situada en la cumbre de una pequeña colina sembrada de gramilla fina o grama pata de perdiz, rodeada de arbustos típicos de la zona. Se puede acceder a la misma por mosaicos de terracota, franqueados por un brocal de piedras. 2, Cuando se llega a Cocorote por la avenida perimetral que viene de San Felipe, el Centauro de los Llanos emerge de pronto, al improviso, encarándose de frente con el viajero desde su monumento. 3, es entonces cuando nos damos cuenta de la fiereza de su mirada, el gesto decidido de su rostro, expresado a través de su mandíbula volitiva y su enorme lanza, que sin lugar a dudas, alguna vez lució intensamente roja de sangre, como las lanzas coloradas que portaban sus célebres lanceros. 2.- Tres observaciones previas para entender esta reláfica Hay tres acotaciones que tengo que hacer de seguidas para que se entienda el desenlace final de esta historia. 2, a.- Inauguración de la estatua de Páez en Cocorote El 7 de mayo de 1973, conjuntamente con la inauguración de la Avenida San Felipe-Cocorote, se procedió también a inaugurar la estatua ecuestre del General en Jefe, José Antonio Páez en Yaracuy, con motivo del centenario de su fallecimiento. Ambos actos estuvieron precedidos por el Presidente de la República Dr. Rafael Caldera Rodríguez, quien al referirse al héroe escribió las siguientes palabras: “Nacido en Curpa, en los llanos de Portuguesa, formado en el Yaracuy, endurecido por la brega en las sabanas de Barinas, a pesar de su escasa instrucción escolar, alcanzó a convertirse a fuerza de tesonera y admirable voluntad en hombre de fina cultura. Supo desempeñar los más altos cargos de gobierno con soltura y decisión. Todo lo cual redondeó su personalidad para hacerla una de las más representativas del gentilicio venezolano» (presentación del libro de Alfredo Boulton, «20 retratos del General José Antonio Páez»  2, b.- Daños sufridos por la estatua en su montaje  Cuando se trató de montar esta pesada estatua ecuestre de seis mil kilos sobre su pedestal, se utilizó una gigantesca grúa, que por impericia en su manejo o falta de fuerza de la misma dejó caer el monumento, el resultado fue un machucón en la pierna del héroe y una grieta en la panza del caballo. Los periodistas locales registraron el suceso, pero no explicaron cómo se remediaron los daños, debemos presumir que el problema fue resuelto como mejor se pudo en un pequeño pueblo. 3, b.- Yaracuy, una visión emocional de un mundo mágico  La otra, es que el Yaracuy no puede prescindir de historias y leyendas, la hermosa nuez de su mágico mundo interior gira montada en un carrusel en el que cobran vida, casi a diario, las figuras mitológicas de El Negro Miguel, Rey en su corte de abalorios; Faustino Parra, “negro el pelo, negro el rostro, negro el caballo trotón, negra como

Rusia, ¿Otra vez el general frio?

Por Rafael Gallegos                        Cuando Napoleón llegó a Moscú en 1812 esperando rendir al ejército ruso, la encontró vacía y víctima de constantes incendios. Los valientes soldados rusos prefirieron acabar con su ciudad, que rendirse. En escombros, Moscú no le era útil a Napoleón. Luego de un mes, emprendió el regreso a París, en pleno invierno. Con nieve en lugar de pasto, sus caballos morían y los hambrientos soldados, literalmente, los devoraban. El frío fue diezmando al ejército francés. Los rusos, más adaptados al clima, aprovecharon su debilidad y les propinaron unas cuantas derrotas durante el retorno. Napoleón perdió el 80% de sus hombres en su excursión a Rusia. Más de 300.000 bajas. No es exagerado afirmar que allí comenzó su visado para la isla de Elba. El general Frío y la quema de Moscú, lo acabaron. El mismo Bonaparte dijo que lo había derrotado el terrible invierno ruso. Igual sucedió a Hitler cuando en 1941 se le ocurrió abrir dos frentes, e ir a conquistar la URSS. Algunos de manera simplona argumentan que fue una locura. Sin embargo, a Hitler le urgía el petróleo ruso. Como se consideraba un genio militar creyó que la campaña sería rápida. Tardó más de lo esperado y lo agarró un terrible invierno. Morían de frio más de 800 soldados al día. Otro triunfo del general Frío.  El fracaso en la URSS, determinó la derrota de Hitler en la Segunda Guerra Mundial.    UCRANIA Y EL GENERAL FRÍO Hoy, el general Frío actúa en dos frentes: Rusia y Europa.  La invasión a Ucrania ha resultado para Putin – al igual que Hitler cuando invadió URSS – más larga que lo planificado. Eso significa costos y sobre todo desgaste. Y al igual que a Hitler, los puede perjudicar el general Frío. Claro, también afectaría a los ucranianos; pero ellos están en su tierra. Además, los costos de guerra son altos. Y se acrecientan con el terrible invierno. Ya se anuncia que Rusia decrecerá por lo menos al 6 % en 2023. Es decir que, si Rusia “gana” la guerra, los beneficios serán pírricos desde el punto de vista económico y de calidad de vida de su población. Y sobre todo, los rusos pueden obstinarse de los sacrificios una guerra permanente y para muchos sin sentido.    En Europa, el general Frío puede ejercer su rol más influyente. Antes de la guerra, el continente consumía alrededor de 50 mil millones de pies cúbicos diarios de gas (mmmpcd). De ellos, 23 procedían de Rusia.   De esos 50 mmmpcd, los europeos se han propuesto rebajar un 15% de consumo, es decir unos 7 un 8 mmmpcd. Y todavía requerirían unos 15 mmmpcd de Rusia, que hoy le exporta a Europa una cantidad muy baja respecto a la pre guerra. Sólo en el gasoducto Nord Stream 1 han pasado enviar 5 mmmpcd, a una cifra que oscila entre uno y dos. La política no permite poner en funcionamiento el Nord Stream 2. Las restantes rutas, están muy disminuidas. Y siempre está latente un recorte total. Los Estados Unidos hacen esfuerzos para suplir la demanda europea con su gas natural licuado (GNL), producto de la explotación de la lutita; pero este requiere de regasificadoras en Europa, cuyo número es insuficiente para suplir la potencial demanda. Con todo esto, es bastante probable que el racionamiento se quede corto. ¿Qué invierno le espera a Europa? La escasez de gas para el continente además de reflejarse en menor funcionamiento del parque industrial, significa enfrentar las gélidas temperaturas, con riesgo de muerte. Por supuesto que no imitarán a sus antepasados que, en eras glaciares, por ignorancia tecnológica, murieron por miles estando encima de gigantescas reservas de carbón; pero indudablemente el general Frío hará de las suyas de manera significativa. Los europeos imitarán a sus antepasados en el sentido que, teniendo fuente de calor cercana en Rusia, no la podrán utilizar plenamente. En Europa la escasez de gas se ha reflejado en precios del gas récord, daños al ambiente por más utilización de carbón, reactivación de las otrora desprestigiadas plantas nucleares, inflación que casi llega a dos dígitos, devaluación del euro, decrecimiento del PIB con amenaza de recesión, y sobre todo frío, mucho frío, con su potencial dosis de mortalidad. Algunos agoreros hasta hablan de tambaleo de la Unidad Europea. El general Frío está avisando que los hidrocarburos están más vigentes que nunca, y que se mantiene la vieja máxima del SXX, que algunos creyeron superada: quien tenga el petróleo, gana las guerras.  Anotemos esto, porque los hidrocarburos están más vivos que nunca en la geopolítica del siglo XXI.   Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Articulista. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV