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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Libertad creativa

Por Abraham Clavero Cuando la comunidad internacional continúa centrada en la evolución de la crisis entre Rusia y Ucrania o en las recientes divergencias de Estados Unidos con la República Popular China a causa de la visita de Nancy Pelosi a Taiwan, en el allanamiento de la residencia del ex presidente Donald Trump, e inclusive de los primeros días de gobierno de Gustavo Petro en Colombia, salta la noticia del atentado contra el escritor Salman Rushdie. El ataque realizado por Hadi Mata, el pasado 12 de agosto, encaja perfectamente en la denominada Intolerancia religiosa que se ha ido esparciendo de forma significativa, representada por la persecución religiosa que prevalecen en diversas zonas del mundo. El ataque contra el escritor Rushdie de inmediato nos remontó a aquella situación sucedida hacía más de 30 años, en aquel remoto 14 de febrero de 1989, el gobierno iraní emitió un edicto religioso, o fatwa, el cual fue leído en Radio Teherán por el entonces líder de la revolución el Ayatolá Ruhollah Jomeini, haciendo un llamado a la ejecución del escritor, y que debería extenderse a los editores que publicaran el libro. Dicha sentencia se vio neutralizada en 1998, cuando se produjo una especie de tregua por parte del gobierno iraní, durante el mandato del moderado Presidente Mohamed Jatami. De esta forma el régimen de los ayatolas dio un paso al costado, comprometiéndose públicamente a dejar sin efecto la sentencia. La justificación del cambio de postura iraní se debe atribuir, en gran parte, al acuerdo marco alcanzado con el Reino Unido para normalizar las relaciones bilaterales. A su vez el escritor, nacido en la India, también hizo su aporte para calmar los ánimos, adoptando una actitud prudente al declarar que dejaría de vivir oculto, y manifestando al mismo tiempo que estaba arrepentido de haber llegado a afirmar que era un musulmán practicante cuando, en realidad, no profesaba la fe musulmana ni era creyente en la religión.  Sin embargo, esa rectificación de Teherán ha contribuido a que muchos seguidores del islam, partidarios de la ejecución de la fatwa, manifestaran que dicha sentencia solo podría haber sido revocada por la persona que la emitió: el Líder religioso Jomeini, fallecido en 1989. En consecuencia, para determinados grupos fundamentalistas continúa vigente independientemente de la postura del gobierno iraní. Si bien la reacción oficial de la República Islámica, por el ataque de Hadi Mata fue relativamente moderada, diversos periódicos iraníes, de línea dura elogiaron su acción terrorista. Al respecto, el diario Kayhan, cuyo director es nombrado por el líder supremo, manifestó su respaldo al señalar: “mil aplausos al valiente y obediente que atacó al apóstata y malvado Salman Rushdie en Nueva York”, añadiendo: “la mano del hombre que desgarró el cuello del enemigo debe ser besada”. Cabe destacar, que lo menos que Teherán desea en estos momentos, cuando existe la posibilidad de restablecer el acuerdo nuclear del 2015 (Plan de Acción Integran Conjunta) con Occidente, desechado por el entonces presidente Donald Trump en 2018, es reabrir un frente que constituyó por mucho tiempo un motivo de enfrentamiento con aquellos países que protegían a Rushdie.  Tanto ayer como hoy, los Versos Satánicos aún se considera, en el mundo islámico, un libro blasfemo, acusándose al autor de apostasía, y de acuerdo con las tradiciones del profeta (ahadiz), dicha conducta debía castigarse con la muerte. Este intento de asesinato demuestra que las amenazas contra Rushdie aún perduran en la mente de muchos islamistas, aunque las protestas masivas han cesado de forma progresiva, mientras que los temas y las cuestiones planteadas en su novela siguen siendo objeto de intensos debates. Salman Rushdie es un escritor que se le conceptúa poseer un estilo que lo acerca al realismo mágico de los autores latinoamericanos del siglo pasado. Su amplia obra literaria “combina el realismo mágico con la ficción histórica, se ocupa principalmente de las numerosas conexiones, interrupciones y migraciones entre las civilizaciones orientales y occidentales, y gran parte de su ficción se desarrolla en el subcontinente indio”. Sin embargo, sus obras han suscitado muchas polémicas a consecuencia de las críticas realizan contra diferentes ideologías políticas y sociales. En relación con los Versos Satánicos, diversos críticos consideran que “es un libro que se adentra en el corazón de las creencias musulmanas cuando Rushdie, en secuencias oníricas, desafía y a veces llega a burlarse de algunos de sus principios más sensibles”. Por otra parte, uno de los personajes principales, Gibreel Farishta tiene una serie de sueños en los que se convierte en el arcángel Gabriel. Además, Rushdie eligió un nombre alternativo e incitador para Mahoma, al llamarlo Mahound, el cual fue utilizado por el cristianismo, durante la Edad Media, al considerarlo un demonio. A través de Mahound, Rushdie parece poner en duda la naturaleza divina del Corán. Otro aspecto indignante para los musulmanes es que en el libro se atribuye opiniones sexistas a Mahound de ciertos pasajes del Corán que colocan a los hombres “a cargo de las mujeres” y dándoles el derecho de golpear a las esposas de las que “temen la arrogancia”. Además, Rushdie, en su relato ficticio de acontecimientos clave del islam, da a entender que, más que Dios, el propio profeta Mahoma es la fuente de las verdades reveladas. En defensa de Rushdie, algunos estudiosos han argumentado que su “burla irreverente” pretende explorar, si es posible separar la realidad de la ficción. Ante la avalancha de comentarios y críticas surgidas después de su publicación el autor ha defendido que los textos religiosos deberían estar abiertos a la discusión. “¿Por qué no podemos debatir sobre el islam?”, dijo en una entrevista en 2015. Agregó que “es posible respetar a los individuos protegerlos de la intolerancia, y al mismo tiempo ser escéptico sobre sus ideas, incluso criticarlas ferozmente”. Este punto de vista, sin embargo, es contrario a la opinión de aquellos para quienes el Corán es la palabra sagrada de Ala. En relación al agresor, con miras a comprender su desquiciado comportamiento, hay que hacer referencia a sus orígenes libaneses. Su familia procede de Yarun,

Colombia: una espera necesaria

Por Luis Daniel Álvarez V. Calificar la gestión de una persona cuando apenas ha transcurrido una semana de haber asumido el cargo, puede resultar temerario. Lo justo sería dar un adecuado margen de espera para que se empiece a asomar en el horizonte una ruta de acción que permita formular escenarios y valorar el proceder. Por ello, algunos tienden a recomendar que se espere a que transcurran los primeros cien días de gestión, a efectos de poder tener un panorama más claro que permita valorar los ejes de trabajo, los equipos que constituyen el gobierno y la calidad de las decisiones que se han tomado. Sin embargo, dada la relevancia que para Venezuela y la región tiene la dinámica colombiana, conviene examinar las perspectivas que se asoman una vez Gustavo Petro se convirtió formalmente en el presidente de Colombia. En primer lugar había que dedicar algunas líneas a la estructura del gabinete, resaltando que varios cargos han sido entregados a personalidades de relevante desempeño en la sociedad como son Alejandro Gaviria en la cartera de Educación y José Antonio Ocampo en el Ministerio de Hacienda. A ellos podrían unirse Álvaro Leyva Durán y Alfonso Prada, actores de larga trayectoria y que tendrán la tarea de garantizar la negociación necesaria para que el gobierno obtenga la confianza requerida para cumplir sus objetivos. Sin embargo, algunos nombres generan inquietud, fundamentalmente la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, y la vicepresidenta de la República Francia Márquez (quien asumirá también el Ministerio de la Igualdad), personajes que poseen discursos y actitudes marcadamente radicales. El reto del presidente será escuchar a sus ministros y tratar que un gabinete tan diverso en posturas ideológicas y discursos no se convierta en una imposibilidad para generar acuerdos. La transición del poder se estructuró sobre la base del respeto y la armonía. Tanto el gobierno saliente como el entrante adecuaron sus puntos de vista y entendieron que era un perfil institucional el que debía privar. Probablemente la única piedra en el camino fue la solicitud de Petro para que en el acto de toma de posesión estuviese la espada de Simón Bolívar, iniciativa que no fue avalada por el presidente Duque. De allí que en una muestra, a nuestro juicio equivocada y altanera, Petro, ya en ejercicio del cargo, pidió que le llevaran la espada, deteniéndose el acto mientras funcionarios militares acataban la orden. Pareciera que el asunto fue mal manejado, pues dejó al nuevo mandatario como un ser soberbio que quiso imponer un símbolo que podía pasar, a juicio de muchos analistas, como un capricho. Si bien el discurso del presidente entrante no fue altisonante ni generó escándalos, el acto tuvo ciertos episodios que parecieran alejarlo de la solemnidad de rigor y moverlo hacia una línea de populismo que genera inquietud. El que suprimieran la alfombra roja por la que debía caminar el jefe del Estado, que la banda presidencial la colocara una senadora por ser hija de Carlos Pizarro –personaje con el que Petro compartió en la subversión- o el largo y acomodaticio discurso del presidente del Congreso, Roy Barreras, son simples aristas del inicio de una gestión que corre el riesgo de quedarse en las formas y no en el fondo. Le toca a Petro una presidencia dura que depende de su habilidad y de los aliados coyunturales que tiene. Radicalizarse es perder la gobernabilidad que le garantizaría tener tranquilidad, en un país en el que la mitad de los electores no acompañó su propuesta. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

Pasaportes para la migración venezolana

Por María Alejandra Aristeguieta El informe de Acnur sobre las tendencias globales de 2021 indica que el número total de personas que han migrado por razones de fuerza ha aumentado a 89,9 millones. De ellos, dos tercios vienen de 5 países: Siria, Venezuela, Afganistán, Sudán del Sur y Myanmar. En el caso de Venezuela, la cifra aumentó en 15% en relación con el año anterior por encima de medio millón de personas, y se estima que este aumento viene dado por el levantamiento de las restricciones debido a la pandemia del covid-19. Este informe nos hace de nuevo reflexionar sobre las razones del desplazamiento forzado en el caso de Venezuela y que se conceptualiza en la llamada emergencia humanitaria compleja. Pero más allá de los síntomas, o las razones inmediatas que obligan a las personas a migrar de su país, habría que determinar también las razones de Estado para hacerlo. Y es que en cuatro de los cinco países citados arriba estamos frente a persecuciones por conflicto armado producto de una guerra civil, como es el caso de Siria, o de un proceso de limpieza étnica como es el caso de las 740.000 personas de etnia rohingya en Myanmar, o el desplazamiento es por el regreso de un grupo terrorista al poder, como los talibanes en Afghanistán en agosto del año pasado. En el caso de Venezuela, en cambio, no hay conflicto armado, ni se trata de una limpieza étnica ni de un cambio de gobierno de unas mafias por unos terroristas. Se trata de una política de Estado para expulsar de su territorio a 20% de la población por una combinación de razones políticas y económicas. Por razones de persecución y violación masiva de los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de los venezolanos, tal como ha sido documentado en informes de organismos regionales y de la ONU. Tan es difusa la razón de fondo, que en los tratados internacionales relativos al tema migratorio no existe una figura jurídica o una situación de fuerza que contemple lo que sucede en Venezuela, porque ningún país hasta ahora se había dedicado a expulsar a su propia gente sin razón aparente. Debido a esto, hace pocos años ACNUR tuvo que inventar una categoría que no existía dentro de su mandato para poder cuantificar a los desplazados venezolanos en el exterior, y aunque en aumento, tal cifra todavía está lejos de los 6,5 millones identificados por la OEA y “apenas” abarca 4,4 millones de venezolanos. Hay que destacar que aunque las cifras no coincidan por razones técnicas, no significa que las agencias internacionales no sepan con exactitud la cantidad de migrantes. Al contrario, su experticia les permite identificar la migración por categorías y por problemas, puesto que logran documentar sus necesidades y conocen las posibles soluciones a los distintos casos. También esta labor les permite coordinarse entre agencias, y entre agencias y países de acogida, o países donantes, para de esta manera desarrollar programas conjuntos tanto en el terreno como en la diplomacia de cooperación internacional. En cambio, para Maduro y su régimen, acostumbrados a desintegrar para gobernar en la división y la precariedad, que 20% de la población viva en el exterior significa que poco a poco los migrantes participaremos significativamente en la economía venezolana a través de las remesas. Hoy en día algunos calificados economistas venezolanos cuantifican las remesas en aproximadamente 10% de nuestro PIB. No es algo insignificante, y lamentablemente tal acción de destruir para luego beneficiarse tampoco es muy original, no un invento “hecho en Venezuela”, puesto que en países muy pobres como Haití, por ejemplo, las remesas representan casi 24% de su PIB, y en países muy atrasados como Tonga, un minúsculo archipiélago en la Pacífico gobernado por un sistema férreo y medieval, las remesas representan casi 40% de su PIB, según cifras del Banco Mundial. Sin embargo, para que el tema de las remesas sea realmente un buen negocio, el régimen venezolano debería considerar un elemento clave: la emisión de pasaportes a los venezolanos en el exterior. Hasta el presente, a la política de expulsión por razones económicas se le ha sumado la de persecución política violatoria del derecho a la identidad y de esta manera precarizado la situación de millones de venezolanos en el exterior, a quienes se les dificulta la capacidad de educarse, trabajar, conseguir vivienda, atención médica, recibir documentos de residencia en los países de acogida o registrar actos civiles, entre otros tantos derechos debido a la ausencia de documentos de identificación. Sabemos que en ausencia de un Estado de Derecho, es poco lo que individualmente se puede hacer ante un consulado o ante el Saime. Tampoco es de interés otorgar documentos de identidad que permitan a la diáspora votar y eso lo han constatado los partidos políticos que se han abocado entonces a despertar el interés al interior del país dejando de lado esta importante reivindicación. Pero, ¿y si los venezolanos en el exterior nos convertimos en el nuevo producto de exportación? ¿Y si “diversifican” la economía y además de exportar petróleo, contrabandear oro del Arco Minero, también “producen” remesas? Somos seis millones y medio, y subiendo. Si cada uno de esos miembros de la diáspora mandamos 10 dólares al mes, son 780.000.000 de dólares al año, más de lo que se produjo por concepto de petróleo en 2020. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563

El monumento de Páez en Cocorote

Por Hugo Álvarez Pífano                                                                                                                                 ¿Cuál es la diferencia entre una estatua y una escultura? La diferencia consiste en la forma en que las estatuas y las esculturas nos miran a nosotros y el modo en que nosotros las vemos a ellas. Generalmente las estatuas nos observan desde lo alto hacia abajo, están inmóviles, son frías y no trasmiten ningún sentimiento. Las esculturas por el contrario poseen el don del movimiento, cuando las miras desde ángulos distintos, la expresión de su rostro cambia y puedes captar los estados del ánimo que nos trasmiten: alegres y felices o tristes y dolorosas. Hablan directamente al corazón, a pesar de ser mudas y silenciosas -poseen el toque mágico del hechizo- por esa razón amamos a muchas esculturas y las recordamos toda la vida.  La escultura más famosa: La piedad de Miguel Ángel, muestra el rostro de dolor de la Virgen María al momento de recibir en sus brazos a su hijo recién bajado de la cruz. La estatua más fría e inexpresiva es la de un militar argentino: Julio Argentino Roca -uno de los mayores genocidas en la historia de la humanidad, asesinó a millones de indígenas de la Patagonia argentina, para asegurar que su país fuera una nación de gentes blancas- su monumento, en una calle de Buenos Aires, tiene un rostro inexpresivo, carente del más mínimo sentimiento de humanidad.  Cuando visites Cocorote no dejes de ir a admirar la escultura del general José Antonio Páez, el estará esperándote para contarte, con la expresión de su rostro y sus movimientos corporales, los sentimientos que vivió y experimento como un héroe de mil batallas en la gesta emancipadora de Venezuela.   1.- La estatua de José Antonio Páez en Cocorote A la entrada de Cocorote, lanza en ristre, montado en su caballo con actitud de alzar el vuelo -las patas delanteras del corcel suspendidas al viento, con un gesto altanero de desafiar al horizonte inatrapable- una curva bien definida de su torso, indica su intención de girar completamente sobre sí mismo, al tiempo que su rostro dibuja la expresión de gritar “vuelvan caras” Así de simple, en actitud minimalista,  se alza el monumento de José Antonio Páez, el más intrépido de los generales de la gesta emancipadora de nuestra independencia. La estatua ecuestre es obra del escultor valenciano Andrés Pérez Mujica, quién la llevó a cabo en 1903, al ganar el premio único para la realización del proyecto. El monumento de Cocorote es una réplica en bronce, llegó al Yaracuy en 1973, algunos dicen que el original se encuentra en Caracas en un sector de la Plaza Madariaga, llamado Plaza Páez, el otro está a la salida de Valencia camino al campo de Carabobo. A mí siempre me ha parecido que las tres estatuas son distintas, pues si bien las tres tienen en común un mismo autor, el vaciado en bronce fue hecho por escultores venezolanos diferentes y esto les comunica expresiones propias de cada artista. Ahora bien, sin ánimo de polemizar, yo encuentro que la mejor es la de Cocorote, por diversas razones que explico a continuación: 1, está montada sobre un hermoso pedestal, en una plazoleta, situada en la cumbre de una pequeña colina sembrada de gramilla fina o grama pata de perdiz, rodeada de arbustos típicos de la zona. Se puede acceder a la misma por mosaicos de terracota, franqueados por un brocal de piedras. 2, Cuando se llega a Cocorote por la avenida perimetral que viene de San Felipe, el Centauro de los Llanos emerge de pronto, al improviso, encarándose de frente con el viajero desde su monumento. 3, es entonces cuando nos damos cuenta de la fiereza de su mirada, el gesto decidido de su rostro, expresado a través de su mandíbula volitiva y su enorme lanza, que sin lugar a dudas, alguna vez lució intensamente roja de sangre, como las lanzas coloradas que portaban sus célebres lanceros. 2.- Tres observaciones previas para entender esta reláfica Hay tres acotaciones que tengo que hacer de seguidas para que se entienda el desenlace final de esta historia. 2, a.- Inauguración de la estatua de Páez en Cocorote El 7 de mayo de 1973, conjuntamente con la inauguración de la Avenida San Felipe-Cocorote, se procedió también a inaugurar la estatua ecuestre del General en Jefe, José Antonio Páez en Yaracuy, con motivo del centenario de su fallecimiento. Ambos actos estuvieron precedidos por el Presidente de la República Dr. Rafael Caldera Rodríguez, quien al referirse al héroe escribió las siguientes palabras: “Nacido en Curpa, en los llanos de Portuguesa, formado en el Yaracuy, endurecido por la brega en las sabanas de Barinas, a pesar de su escasa instrucción escolar, alcanzó a convertirse a fuerza de tesonera y admirable voluntad en hombre de fina cultura. Supo desempeñar los más altos cargos de gobierno con soltura y decisión. Todo lo cual redondeó su personalidad para hacerla una de las más representativas del gentilicio venezolano» (presentación del libro de Alfredo Boulton, «20 retratos del General José Antonio Páez»  2, b.- Daños sufridos por la estatua en su montaje  Cuando se trató de montar esta pesada estatua ecuestre de seis mil kilos sobre su pedestal, se utilizó una gigantesca grúa, que por impericia en su manejo o falta de fuerza de la misma dejó caer el monumento, el resultado fue un machucón en la pierna del héroe y una grieta en la panza del caballo. Los periodistas locales registraron el suceso, pero no explicaron cómo se remediaron los daños, debemos presumir que el problema fue resuelto como mejor se pudo en un pequeño pueblo. 3, b.- Yaracuy, una visión emocional de un mundo mágico  La otra, es que el Yaracuy no puede prescindir de historias y leyendas, la hermosa nuez de su mágico mundo interior gira montada en un carrusel en el que cobran vida, casi a diario, las figuras mitológicas de El Negro Miguel, Rey en su corte de abalorios; Faustino Parra, “negro el pelo, negro el rostro, negro el caballo trotón, negra como

Rusia, ¿Otra vez el general frio?

Por Rafael Gallegos                        Cuando Napoleón llegó a Moscú en 1812 esperando rendir al ejército ruso, la encontró vacía y víctima de constantes incendios. Los valientes soldados rusos prefirieron acabar con su ciudad, que rendirse. En escombros, Moscú no le era útil a Napoleón. Luego de un mes, emprendió el regreso a París, en pleno invierno. Con nieve en lugar de pasto, sus caballos morían y los hambrientos soldados, literalmente, los devoraban. El frío fue diezmando al ejército francés. Los rusos, más adaptados al clima, aprovecharon su debilidad y les propinaron unas cuantas derrotas durante el retorno. Napoleón perdió el 80% de sus hombres en su excursión a Rusia. Más de 300.000 bajas. No es exagerado afirmar que allí comenzó su visado para la isla de Elba. El general Frío y la quema de Moscú, lo acabaron. El mismo Bonaparte dijo que lo había derrotado el terrible invierno ruso. Igual sucedió a Hitler cuando en 1941 se le ocurrió abrir dos frentes, e ir a conquistar la URSS. Algunos de manera simplona argumentan que fue una locura. Sin embargo, a Hitler le urgía el petróleo ruso. Como se consideraba un genio militar creyó que la campaña sería rápida. Tardó más de lo esperado y lo agarró un terrible invierno. Morían de frio más de 800 soldados al día. Otro triunfo del general Frío.  El fracaso en la URSS, determinó la derrota de Hitler en la Segunda Guerra Mundial.    UCRANIA Y EL GENERAL FRÍO Hoy, el general Frío actúa en dos frentes: Rusia y Europa.  La invasión a Ucrania ha resultado para Putin – al igual que Hitler cuando invadió URSS – más larga que lo planificado. Eso significa costos y sobre todo desgaste. Y al igual que a Hitler, los puede perjudicar el general Frío. Claro, también afectaría a los ucranianos; pero ellos están en su tierra. Además, los costos de guerra son altos. Y se acrecientan con el terrible invierno. Ya se anuncia que Rusia decrecerá por lo menos al 6 % en 2023. Es decir que, si Rusia “gana” la guerra, los beneficios serán pírricos desde el punto de vista económico y de calidad de vida de su población. Y sobre todo, los rusos pueden obstinarse de los sacrificios una guerra permanente y para muchos sin sentido.    En Europa, el general Frío puede ejercer su rol más influyente. Antes de la guerra, el continente consumía alrededor de 50 mil millones de pies cúbicos diarios de gas (mmmpcd). De ellos, 23 procedían de Rusia.   De esos 50 mmmpcd, los europeos se han propuesto rebajar un 15% de consumo, es decir unos 7 un 8 mmmpcd. Y todavía requerirían unos 15 mmmpcd de Rusia, que hoy le exporta a Europa una cantidad muy baja respecto a la pre guerra. Sólo en el gasoducto Nord Stream 1 han pasado enviar 5 mmmpcd, a una cifra que oscila entre uno y dos. La política no permite poner en funcionamiento el Nord Stream 2. Las restantes rutas, están muy disminuidas. Y siempre está latente un recorte total. Los Estados Unidos hacen esfuerzos para suplir la demanda europea con su gas natural licuado (GNL), producto de la explotación de la lutita; pero este requiere de regasificadoras en Europa, cuyo número es insuficiente para suplir la potencial demanda. Con todo esto, es bastante probable que el racionamiento se quede corto. ¿Qué invierno le espera a Europa? La escasez de gas para el continente además de reflejarse en menor funcionamiento del parque industrial, significa enfrentar las gélidas temperaturas, con riesgo de muerte. Por supuesto que no imitarán a sus antepasados que, en eras glaciares, por ignorancia tecnológica, murieron por miles estando encima de gigantescas reservas de carbón; pero indudablemente el general Frío hará de las suyas de manera significativa. Los europeos imitarán a sus antepasados en el sentido que, teniendo fuente de calor cercana en Rusia, no la podrán utilizar plenamente. En Europa la escasez de gas se ha reflejado en precios del gas récord, daños al ambiente por más utilización de carbón, reactivación de las otrora desprestigiadas plantas nucleares, inflación que casi llega a dos dígitos, devaluación del euro, decrecimiento del PIB con amenaza de recesión, y sobre todo frío, mucho frío, con su potencial dosis de mortalidad. Algunos agoreros hasta hablan de tambaleo de la Unidad Europea. El general Frío está avisando que los hidrocarburos están más vigentes que nunca, y que se mantiene la vieja máxima del SXX, que algunos creyeron superada: quien tenga el petróleo, gana las guerras.  Anotemos esto, porque los hidrocarburos están más vivos que nunca en la geopolítica del siglo XXI.   Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Articulista. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

Venezuela y Colombia: potenciales escenarios

Por Félix Gerardo Arellano Porras El inventarios de casos sensibles para la nueva administración del Presidente Gustavo Petro en Colombia, que inicia el próximo 07 de agosto, debe ser muy larga y, entre ellos, las relaciones con Venezuela se presentan de alta intensidad, por la diversidad y complejidad de factores interconectados que están en juego y sus repercusiones, tanto en el plano interno como internacional; en ese contexto, en términos de prospectiva, nos plantearnos algunos escenarios, pero su factibilidad depende, en gran medida, de la actitud que asuma el Presidente y, sobre ese detalle, reina la incertidumbre. El Presidente electo debe conocer a fondo los aspectos más delicados en la relación bilateral. Seguramente tiene información de buenas fuentes, entre otros, sobre la presunta presencia en nuestra frontera, -extensa, porosa y activa- de grupos irregulares, las FARC disidentes, el ELN, el narcotráfico, el lavado de capitales, las redes transnacionales de los negocios ilícitos, el contrabando y las vinculaciones de algunos de esos temas con el poder. Nos enfrentamos con una frontera cargada de problemas sociales, entre otros, la magnitud de migrantes venezolanos, en su mayoría vulnerables, que se suman a las dificultades internas del país y, además, está generando una creciente xenofobia. Hoy prevalece en la frontera: pobreza, exclusión y un alto índice de delincuencia. Un territorio de oportunidades perdidas, por el irracional enfrentamiento entre los dos gobiernos que, por razones ideológicas o personalistas, han destruido un espacio que en los años noventa, inicio un proceso que, con limitaciones, avanzaba en prosperidad y creatividad. Un espacio que ofrecía opciones de progreso en particular para la pequeña y mediana industria, en especial, en la zona del Táchira y el Norte de Santander. El nuevo gobierno colombiano se plantea el desafío de reiniciar las relaciones, pero es necesario limitar las expectativas, no se puede devolver el pasado, la realidad venezolana en este momento es profundamente diferente. De la Venezuela saudita, con la chequera del despilfarro, ha quedado un país en crisis humanitaria compleja, con burbujas de ostentación y una profunda desigualdad. Los radicales a ambos lados de la frontera, enceguecidos por las ideologías, que paralizan la capacidad de reflexionar, seguramente esperan un escenario de apertura inmediata y solidaridades mecánicas, retomar el libreto de la lucha contra el sistema. La irracional narrativa de destruir la riqueza, que solo genera mayor pobreza, pero facilita el control social. Desde la visión radical, las relaciones se deben reiniciar inmediatamente, privilegiando los temas políticos e ideológicos, para avanzar en el eje antisistema a escala regional. Ya deben circular proyectos cagados de fantasía revolucionaria, sin factibilidad ni sustentabilidad. En este contexto, un objetivo fundamental es la recomposición de las vinculaciones geopolíticas para enfrentar el imperio. Un escenario de esta naturaleza solo es posible en un marco de autoritarismo, con el control de los medios de comunicación, las instituciones y las visiones disidentes El escenario radical se presenta destructivo e insensato; empero, existe la preocupación que el Presidente electo, en su larga trayectoria política, ha promovido esas narrativas y seguramente muchos de sus fanáticos aspiran una gestión de gobierno radical, donde se privilegien las expropiaciones y la exclusión de los críticos, que seguramente serán calificados de “traidores a la patria”. Una dinámica harto conocida y la historia ha demostrado que no resuelve nada, solo genera pobreza; pero estimulan las hormonas y las pasiones. Ahora bien, debemos reconocer que, desde la segunda vuelta de la campaña electoral colombiana y, en particular, luego de los resultados de la elección, el Presidente electo ha asumido una actitud de prudencia necesaria y conveniente; seguramente, algunos de sus asesores le deben alertar, que el giro a la prudencia no ha resultado muy favorable, en términos de apoyo popular, al Presidente Gabriel Boric en Chile. Desde la perspectiva del Presidente Petro ecuánime y dialogante, que para construir gobernabilidad eficiente está creando puentes con las diversas fuerzas políticas del país; que está conformando, con minucioso cuidado, un equipo de gobierno con expertos, atento de la inclusión y la diversidad; es de esperar que las relaciones con Venezuela se manejen con creatividad, flexibilidad y meticulosa prudencia. En un escenario de cordura, es de esperar que se asuma la propuesta de reiniciar progresivamente las relaciones diplomáticas y la reapertura de la frontera y, en lo inmediato, el establecimiento de las relaciones consulares, fundamentales para los más vulnerables y para todos en general. Pero como se indicó anteriormente, existen muchos problemas en la agenda bilateral, varios de ellos cargados de opacidad, que exigen la atención del nuevo gobierno: El inicio de las relaciones diplomáticas y políticas, requiere de una adecuada atención del conjunto de variable que conforman el conjunto. Por una parte, no debería conllevar una alteración abrupta de otras relaciones ya existentes y de particular importancia para Colombia. En este contexto, la reciente reunión del Presidente electo y parte de su equipo, con una delegación de alto nivel del gobierno de los Estados Unidos, encabezada por Jon Finer, asesor de seguridad nacional; contribuye a despejar temores y evidencia el nivel de madurez y equilibrio que se espera del nuevo gobierno en su política exterior. La dinámica de la geopolítica internacional, con sus narrativas que destruyen oportunidades, se ha insertado en las relaciones bilaterales, incrementando las diferencias y las aprensiones; en consecuencia, deslastrar la paralizante diatriba geopolítica en las relaciones bilaterales e incluso de la región, por lo ingenuo que parezca, representaría una autentica transformación, que podría abrir espacios para emprender diversidad de proyectos beneficiosos para ambas partes. El comercio y las inversiones son temas interesantes en las relaciones bilaterales, con positivas experiencias en el pasado, que requieren de una pronta y exhaustiva atención; empero, no se deben sobredimensionar las expectativas, Venezuela se ha empobrecido, su poder de compra ha menguado significativamente y, además, existen diversos obstáculos que se deberían enfrentar. En el caso específico del comercio de bienes y servicios, donde existe un legítimo interés en muchos sectores de ambos países, para retomar prontamente las relaciones, son varios los aspectos que requieren atención, con el objeto de lograr

La jugada de Lula

Por Luis Daniel Álvarez V. Hace cuatro años iniciaba para Brasil una época que no ha podido superar. El país estabasumido en una contienda electoral en la que los matices desaparecieron y las pugnasmarcadas irrumpieron de manera feroz. La disputa entre Jair Bolsonaro y Fernando Haddad–quien cada vez que podía recalcaba que era el candidato de Lula– suprimieron cualquieratisbo de alternativa, llevando al país a una escogencia entre blanco y negro que tiró por laborda a las otras propuestas que se presentaban. En una contienda en la que los programasse desdibujaron, dando paso al lugar común, el militar retirado y polémico político derrotóal candidato que se vendía como la continuidad de Lula. Uno de los perfiles más castigados por la antipolítica fue el de Geraldo Alckmin, a juicio dealgunos analistas, el candidato más preparado en esas elecciones. Su experiencia lo hallevado a tener responsabilidades legislativas y ejecutivas, además de contar en esemomento con el respaldo de estructuras relevantes como el Partido de la Social DemocraciaBrasileña (PSDB) y Demócratas, entre otras agrupaciones. Sin embargo, lo que sin lugar adudas hubiese podido resultar ventajoso, se convirtió en una visión negativa en la que alaspirante se le asociaba con una postura tradicional y de una era política que, a juicio debuena parte del electorado, debía ser superada. El candidato no alcanzó ni el 5% en laprimera vuelta, quedando relegado al cuarto lugar. Desde aquel momento, mucha agua ha corrido por la política brasileña, sin que el país logresuperar la dicotomía en la que quedó inmerso en 2018, con la diferencia de que quienenfrentará a Bolsonaro, quien busca la reelección, no será alguien que promueva la visiónde Lula, sino que el mismo expresidente y líder del Partido de los Trabajadores será elabanderado de su organización. Lo funesto del escenario es que no hay matices ni colores.Todo queda circunscrito, nuevamente, a un ejercicio del sufragio en el que se haga lonecesario, no para que gane el propio aspirante, sino para que el otro pierda. En medio de toda la dureza que se asoma, de ataques destemplados, de dudasinstitucionales y de una violencia que emerge con peligrosidad, Lula ha dado un pasointeresante que podría llevarlo a la victoria. En una habilidosa maniobra ha optado pordesignar como su compañero de fórmula a Geraldo Alckmin, quien hace un tiempoabandonó su partido, el PSDB, afiliándose al Partido Socialista Brasileño. Con estadecisión el exmandatario envía un mensaje de moderación, de necesidad de entendimientoy de enfrentamiento conjunto contra Bolsonaro y su visión, tarea en la que eventualmentefiguras emblemáticas como el expresidente Cardoso o sectores aledaños a Ciro Gomes,parecieran coincidir, al menos en una segunda vuelta donde prefieren que pierda el actualjefe de Estado. Alckmin aportará tranquilidad y sosiego a un Lula que, pese a las marcadas polémicas yseñalamientos, regresa con experiencia y que se nutre del desastre de los últimos cuatroaños. Tan acertada será la escogencia del compañero de fórmula, que sectores radicales delPartido de los Trabajadores han criticado a su líder, recordando a Temer y su acción contraDilma Rousseff. Pero la decisión resulta mucho más favorable y le trae al abanderado delPartido de los Trabajadores más beneficios que costos. La moderación de Alckmin no solopuede agilizar el retorno de Lula al poder, sino ser un factor que se convierta en llamadosde alerta a tentaciones arbitrarias y a guiños a experiencias traumáticas en la región. El granreto del candidato a vicepresidente, una vez llegue, será hacerse oír. Conociendo a Alckminy viendo su perfil, lo logrará y conociendo a Lula y viendo su evidente habilidad política, loescuchará. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com@luisdalvarezva

Mandela, más vigente que nunca

Por Abraham Clavero Toro El 10 de noviembre de 2009 la Asamblea General de Naciones Unidas (A/RES/64/13) proclamó el 18 de julio día Internacional de Nelson Mandela“reconociendo la larga trayectoria como líder y promotor de la lucha por la liberación y la unidad de África, y su excepcional contribución a la creación deuna Sudáfrica no racial, no sexista y democrática.” En diciembre del 2015 se decidió ampliar el alcance de esta decisión aprobando la Resolución A/RES/70/175 constituyéndose en unas nuevasnormativas que se conocen como “Reglas Nelson Mandela a objeto de promover condiciones de encarcelamiento dignas, sensibilizar acerca delhecho de que los reclusos son parte integrante de la sociedad y valorar la labor del personal penitenciario como servicio social de particularimportancia”. Según las palabras del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres el pasado 18 de julio “hoy el mundo rinde homenaje a un gigante denuestro tiempo; un líder con una valentía sin parangón y que alcanzó imponentes logros; y un hombre de sobria dignidad y profunda humanidad.Nelson Mandela trabajó para superar las divisiones de las comunidades y fue un mentor de generaciones. Sigue siendo un ejemplo de moralidad y unareferencia para todos nosotros. Madiba recorrió el camino hacia la libertad y la dignidad con férrea determinación, y con compasión y amor.Demostró que todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad -y la responsabilidad- de construir un futuro mejor para todos. Nuestro mundo de hoy se ve empañado por la guerra; abrumado por las emergencias; gravemente afectado por el racismo, la discriminación, lapobreza y las desigualdades; y amenazado por el desastre climático. Busquemos la esperanza en el ejemplo de Nelson Mandela y en la inspiraciónde su visión. Hoy y todos los días, honremos el legado de Nelson Mandela por medio de la acción. Pronunciándonos claramente contra el odio ydefendiendo los derechos humanos. Aceptando nuestra humanidad común, rica en diversidad, con la misma dignidad, unida en solidaridad. Y, juntos, hagamos de nuestro mundo unlugar más justo, compasivo, próspero y sostenible para todos”. Varios años han pasado desde el estreno de la película “Invictus” dirigida porClint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon que sirvió para dar a conocer diversas facetas de la figura de Mandela,prevaleciendo su actitud conciliatoria y de unidad. Luego de tantos años injustamente en cárcel puso en práctica un proceso de reconciliación en lasociedad sudafricana, que evitó una guerra fratricida que hubiese causado pérdidas irreversibles no solo de carácter económicas sino también humanas.Su iniciativa de ponerse la gorra del equipo nacional de rugby, conocidos como los Springboks símbolo de la supremacía blanca y de los sectores másretrógrados en la sociedad sudafricana, fue un acontecimiento sin parangón junto con la escogencia del anterior presidente Frederick de Klerk para laselecciones de 1994 que sirvió para crear la primera democracia multirracial en el país africano. Recuerdo que para ese momento escribí un artículo mediante el cual comparaba la posición altruista de Mandela que a pesar de haber pasado 27años por defender principios establecidos en la Carta de los Derechos Humanos, puso en práctica procedimientos destinados a desmontar laestructura social y política heredada del apartheid a través del combate del racismo institucionalizado, la pobreza, la desigualdad social y la promociónde la reconciliación social. En el reverso de la moneda, señalaba en ese artículo, estaba otro personaje que habiendo intentado un golpe de estado y haber pasado un tiempoinsignificante en prisión, al recuperar su libertad salió con una actitud muy diferente, prevaleciendo la de desmontar todo un sistema que había servidopara llevar al país por un proceso de desarrollo que, a pesar de sus fallas, nos había colocado como un ejemplo a seguir en America Latina.En pleno Siglo XXI la actitud de Mandela sigue siendo reconocida por toda la comunidad internacional como ejemplo a seguir, permitió que su país sepudiera encausarse en un proceso de reconciliación de toda la sociedad sudafricana. En cambio, Venezuela es un ejemplo de lo equivocado que estaban aquellos que nos condujeron por un proceso revolucionario pero perpetrando diversas acciones incluyendo violaciones de derechos humanos,arbitrariedades y desafueros de diversas índole que hoy nos mantiene sumergidos en la típica situación de una nación fallida, con una diáspora demás de seis millones de compatriotas dispersos por toda la geografía mundial y con un régimen enquistado que sigue monopolizando los poderes públicosy haciendo caso omiso a las críticas de las que ha sido objeto por diversas instancias internacionales. Ojalá que el nuevo Fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, logre hacer que prevalezca el principio del Estatuto de Roma que estipula en elArtículo 1 que “la Corte será una institución permanente, estará facultada para ejercer su jurisdicción sobre personas respecto de los crímenes másgraves de trascendencia internacional de conformidad con el presente Estatuto y tendrá carácter complementario de las jurisdicciones penalesnacionales. La competencia y el funcionamiento de la Corte se regirán por las disposiciones del presente Estatuto”. De esta manera, el objetivo que se persigue no es imponer posiciones revanchistas, sino evitar la impunidad de aquellos que amparados por laindiferencia y la anuencia de la justicia de un Estado cómplice llevaron a cabo crímenes estipulados en esta instancia judicial internacional. Pero por encima de todos estos aspectos, se considera que lo más difícil será reconciliar a la sociedad venezolana sembrada de profundas divergencias de la que nos habíamos liberado desde el siglo XIX con la Guerra Federal, y convertido en una en la cual independientemente de los rasgos raciales, sociales y culturales no impedían que todos nos reconociéramos y nos respetáramos. Éramos un modelo frente a lo que ha vivido y siguen viviendo otras sociedades de América Latina en las cuales persisten marcadas divisiones sociales. En conclusión, no hay que olvidar lo que decía Mandela: “Lo más fácil es romper y destruir. Los héroes son los que firman la paz y construyen”. Abraham de J. Clavero Toro Egresado de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV 1972. Estudios de Posgrado en Fletcher School Law and Diplomacy, Boston, Massachusetts 1976-1978. Funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores 1981- 2007

El Sonido de los Aborígenes Venezolanos

Por Hugo Álvarez Pífano ¿Es posible escuchar en nuestros días la música que tocaban los aborígenes venezolanos en tiempos de la llegada de Cristóbal Colón a estas tierras: 1498?  Yo considero que sí es posible. Más aún, un buen número de músicos académicos venezolanos han tomado los motivos indígenas para la realización de importantes obras musicales. Si mis lectores están en consonancia con este tema, es porque intuyen que la diplomacia cultural es una poderosa herramienta de la política internacional para dar a conocer y defender los valores culturales de un país: Una nación sin cultura propia, es un gentío condenado a desaparecer. Organización de las Naciones Unidas 1971                                                                      I       LA MÚSICA DE LOS POBLADORES AUTÓCTONOS DE VENEZUELA 1.- Los aborígenes venezolanos y su musicalidad.  Entre los seres humanos ha existido siempre a escala universal la necesidad de hacer música y vivir en compañía de la música, bien sea entonando un canto, al tocar algún instrumento -aunque solo se trate de un rudimentario artefacto rítmico- mientras se realizan las faenas cotidianas, se ejecuta una danza o se lleva a cabo una ceremonia religiosa. Esto ocurre, porque tanto el habla como la musicalidad son rasgos inherentes a la condición humana (1). Debemos asumir por lo tanto que, así como existieron en Venezuela aborígenes que tallaron sobre la piedra los llamados petroglifos y estos se conservan como expresiones ideográficas de una cultura autóctona, también hubo otros que cantaban canciones, bailaban y hacían sonar algunos instrumentos. El testimonio de estas manifestaciones son los cantos, danzas e instrumentos musicales, que ellos han trasmitido de generación a generación hasta nuestros días. Los antropólogos han encontrado en los indígenas venezolanos creaciones artísticas, que comprenden cuentos, leyendas, mitos, juegos y juguetes (especialmente en los niños pemones) danzas, canciones líricas escenificadas, cantos, ritos escenificados e invocaciones mágicas. En todos está siempre presente la poesía. Dice Fray Cesáreo de Armellada y Carmela Bentivenga de Napolitano “Nadie hasta lo presente ha encontrado poesía meramente recitada, siempre la hemos encontrado cabalgando sobre ritmos o melodías, es decir hemos encontrado cantares. Cantares simplemente o en danzas profanas o religiosas; cantares de piaches con abundante escenificación. Y, finalmente, se han encontrado los investigadores con ritos escenificados” (2). 2.- ¿Por qué algunas civilizaciones viven en un estancamiento permanente?  Antes de examinar las manifestaciones musicales de los indígenas venezolanos, debemos formular una pregunta que es muy importante porque fija un punto de partida para nuestras observaciones: ¿Es posible escuchar en nuestros días la música que tocaban los aborígenes venezolanos en tiempos de la llegada de Cristóbal Colón a estas tierras?  Yo considero que sí es posible y para hacer esta afirmación tomo como elemento de juicio la tesis del filósofo estadounidense de origen español George Santayana (1863-1952), un humanista y un moralista, autor de importantes obras de estética, “The Reason in Art”, en que expone su filosofía del arte y “The Sense of Beauty”, en que da a conocer su teoría de lo bello. Santallana en su obra más importante “The Life of the Reason” (3), trata de explicar porque algunas civilizaciones han tenido un desarrollo gradual y sostenido, mientras que otras han experimentado una situación de estancamiento, se han ido quedando por decirlo así, en una especie de infancia permanente. Es evidente que la España que vino a las costas de Venezuela en 1498, traía junto con sus carabelas una serie de creencias, valores, procesos de pensamiento, instintos, deseos y un sistema de vida, muy diferentes a la manera de ser y de pensar de los españoles del presente Siglo XXI. No se trata de calificar en esta sede, si ese proceso evolutivo ha marchado de malo a bueno o de mejor a peor, pero sí de poner en evidencia que los españoles del pasado eran muy diferentes a los españoles de nuestros días; para citar un ejemplo muy simple, aquellos no fabricaban automóviles, ni se casaban un hombre con otro hombre como los españoles actuales. En todo caso, ha tenido lugar una evolución, a la que se suele llamar progreso. Por otra parte, los habitantes originarios de esta “tierra de gracia”, como la llamó el misterioso almirante, tenían también sus valores, creencias y un modo de vida, que después de 500 años no ha cambiado mucho, como lo demuestran los Yanomami, encontrados a finales del Siglo XX, sin haber llegado a la edad de los metales y sin haber tenido contacto con el “hombre blanco”. (Huelga decir que los Yanomami, para citar el mismo ejemplo, no tienen todavía fábricas de automóviles y continúan uniéndose un hombre con una mujer, como lo han hecho siempre). Ahora bien, ¿A que se debe esa diferencia en el proceso evolutivo de ambas civilizaciones? ¿Por que algunos grupos no cambian, mientras que otros experimentan grandes transformaciones?  La tesis de Santayana a que hemos hecho referencia, se suele resumir en la frase siguiente: “Todos aquellos que no pueden recordar el pasado, están condenados a repetirlo”. Esto significa que cuando la experiencia no es retenida, la infancia de los hombres se hace perpetua, tienden a no evolucionar. El alba de cada día anuncia a éstos, que las experiencias y lecciones que tuvieron ayer han sido olvidadas. En estas condiciones de olvido permanente, una persona o un grupo es incapaz de tomar decisiones acertadas para corregir los errores. Más bien ellos actúan según sus instintos y sus reflejos, que son por naturaleza repetitivos. Cada día es poco más o menos el mismo día y esto es lo que Santayana llama “repetir el pasado”. El progreso, según el filósofo citado, requiere de una cierta estabilidad y de capacidad de retentiva en los individuos y en las sociedades. Esta es la base para la evolución humana: un comportamiento educado, basado en la experiencia y la práctica de la comunicación para intercambiar creencias, valores y conocimientos, que se van adquiriendo y no se olvidan. Para los indígenas, su historia es muy corta, todo les resulta reciente. De los abuelos para atrás, no hay nada, solo el olvido. Sus registros históricos son

Domingo Electoral

Por Abraham Clavero Toro En ambos lados del Atlántico, los resultados electorales del 19-J dejaron su impronta en el devenir político de tres procesos políticos de gran significación. El factor ideológico no pasó inadvertido, viéndose favorecidas por igual la izquierda republicana, la derecha moderada y el centro. Las presidenciales en Colombia, las legislativas francesas y las autonómicas de Andalucía podrán servir para marcar un cambio de paradigma, pudiendo definir una tendencia irreversible a corto y mediano plazo. De estos sufragios, los de Colombia representaron el derrumbe del predominio de los partidos tradicionales que han gobernado prácticamente desde finales del Siglo XIX. Esta fue la razón por la cual centraron una gran expectativa, ante la posibilidad que el Socialismo del Siglo XXI finalmente se posesionara en el hermano país. La gran influencia que durante todo ese tiempo desempeñó la iglesia católica en las áreas de educación y la salud, han dejado una marca indeleble como en ningún otro país del continente. En los comicios galos, el Presidente Emmanuel Macrón (Coalición Ensemble) debió enfrentar, principalmente, a los sectores de izquierda agrupados alrededor de la figura de Jean-Luc Mélenchon (NUPES) conformada por la Francia Insumisa, socialistas, comunistas y ecologistas. A pesar de su reciente triunfo en las presidenciales, la situación se planteaba compleja vislumbrándose la perdida de la mayoría parlamentaria que disponía, lo que complicará el desempeño de su próximo gobierno.    En cuanto a las elecciones andaluzas, las mismas se convirtieron en una especie de referéndum para reafirmar el distanciamiento, de esa parte de España, con los sectores socialistas desde 2019.  Estos comicios se realizaron en el momento menos propicio para el gobierno de Pedro Sánchez, en medio de una seria crisis de gobernabilidad, de descontento y de falta de credibilidad por parte de la sociedad española en general. Al analizar de manera detallada estos tres resultados podemos decir que, en el caso colombiano, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández representaron alternativas ideológicas alejadas del sistema político que ha prevalecido en los últimos doscientos años. Liberales y conservadores quedaron fueran de la contienda con la eliminación de Federico Gutiérrez (Equipo por Colombia). Calificados de “outsiders”, llegaron al 19-J técnicamente empatados, con mensajes que provocaban una gran incógnita tanto interna como internacionalmente. Eran el mal menor ante la dura crisis que atraviesa el país cafetalero, dividido prácticamente por la mitad, y en la que muchos votaron no por convicción sino para evitar el triunfo del contrario. El triunfo del Pacto Histórico, integrado por partidos y movimientos políticos de izquierda y centroizquierda​, de ideología progresista​ y socialdemócrata, se gestó debido a la convergencia de un conjunto de factores de índole diversa. Gracias al descontento social con la clase política tradicional, a la desigualdad y al estancamiento económico, Petro se convierte en la más reciente figura de la izquierda latinoamericano en llegar al poder por la vía electoral. Ganó, porque grandes sectores de la población estaban saturados de las promesas incumplidas, logrando captar al final de la campaña el voto de sectores juveniles que se habían mantenido al margen de la contienda. Ganó por la actitud displicente de Rodolfo Hernández negándose inclusive a debatir con su oponente. Ganó, porque parte del pueblo colombiano está convencido que el Socialismo de Siglo XXI es la solución para el país. Y como lo dijo Martin Caparros por disponer de “un contrincante impresentable”. Muchos votantes se vieron ante la disyuntiva de escoger entre dos políticos conocidos, pero poco fiables. La amplia experiencia política de Petro, sin embargo, terminó por inclinar la balanza a su favor. Su mensaje de hacerse pasar por garante de la estabilidad institucional y de un cambio tranquilo termino calando en la conciencia de diversos sectores. Ahondando un poco más, se debe hacer referencia al Acuerdo de Paz firmado con las FARC (2016) el cual no se ha aplicado de forma adecuada especialmente en el actual gobierno de Iván Duque. Al respecto, sobresalen el incumplimiento de las promesas de la reforma agraria y de combatir el recrudecimiento de la violencia en el campo, donde los grupos armados se disputan el control del tráfico de cocaína y las economías ilícitas. El Covid19, de igual manera, contribuyó a ampliar las diferencias entre ricos y pobres. En esta situación destaca la inoportuna decisión de la administración actual de establecer nuevos impuestos, que desencadenaron grandes manifestaciones nacionales de rechazo, obligando al gobierno a retirarlos dejando de paso una sensación de debilidad. Los estudiosos de la realidad colombiana coinciden en señalar el retroceso en los últimos diez años en combatir la pobreza. El aumento de los precios de la canasta básica ha ejercido una gran presión sobre los presupuestos familiares conduciendo a una situación social explosiva. Según una encuesta del Instituto Gallup publicada en mayo pasado, el 75% de los colombianos opinaron que el país transitaba por un camino equivocado. Otro aspecto, que no deben pasar desapercibido, fue la escogencia de Francia Márquez para la Vicepresidencia. Es la primera mujer de color, feminista y ambientalista que llega a esa posición, demostrando el deseo de acercarse a temas de género, raza y clima de una izquierda más joven como la que representa Boric en Chile. Pero al mismo tiempo, entendió la necesidad de distanciarse de una figura tan controvertida como Piedad Córdova. El pasado revolucionario de Gustavo Petro es otro elemento a tomar en cuenta, así como su identificación con el Socialismo del Siglo XXI. Hubo mucha especulación durante la campaña electoral sobre la posibilidad que pondría en práctica procesos de expropiaciones, la colectivización de la economía y monopolizar el poder. No obstante, en su discurso triunfal manifestó que “vamos a desarrollar el capitalismo. No es que el sistema que nos gusta, pero porque tenemos que salir del feudalismo y entrar en la modernidad” y que “el nuevo gobierno que entrará en funciones el 7 de agosto será el de vida, paz, justicia social y justicia ambiental”. Prometió además que “solo habrá respeto y diálogo”, así como sus deseos de un gran acuerdo nacional para sacar al país de la crisis y consolidar