Turquía: fortaleciendo el autoritarismo

Erdogan pretende convertirse en una referencia en el mundo musulman No podríamos afirmar que la Turquía moderna se haya caracterizado por la solidez de las libertades o de su institucionalidad democrática; empero, desde su refundación por Mustafá Kemal Ataturk se establecieron bases para la conformación de un Estado secular, vinculado con occidente en especial con Europa y prudente en el escenario internacional. Al respecto cabe recordar uno de los adagios que citaba Ataturk: “paz en casa, paz en el mundo”. En este contexto, se observan con preocupación los cambios institucionales que está desarrollando el Presidente Recep Tayyip Erdogan, en un  giro autoritario y expansionista que está encendiendo alarmas en la comunidad internacional. El giro revisionista, autoritario y anti occidental del Presidente Erdogan rompe, tanto con las bases fundacionales de la Turquía moderna, como con las propuestas que el mismo promovía al asumir por primera vez el cargo de  Primer Ministro en el 2003, (en el que permaneció por sucesivas reelecciones hasta el 2014), cuando consideraba que la incorporación de Turquía como miembro pleno en la Unión Europea, era una prioridad. Dos acontecimientos potencian el giro radical del Presidente Erdogan; por una parte, que el primer intento de incorporación formal en la Unión Europea, fue rechazado en las consultas realizadas en Francia y en los Países Bajos, lo que representó un punto de quiebre en el complejo proceso de adhesión. El otro factor desencadenante ha sido el golpe de estado, promovido por un reducido grupo militar, en el año 2016, que algunos califican como un autogolpe, y que Erdogan aprovechó para desarrollar una fuerte oleada represiva contra sectores incomodos de las fuerzas armadas y, en general, contra la oposición democrática. La magnitud de la represión incrementó las diferencias con los países europeos y con la institucionalidad jurídica de la integración, fundamentada en el respeto de las normas, los procedimientos y las libertades fundamentales. No obstante conviene destacar que el proceso de acercamiento a Europa, logró resultados importantes tales como: para 1963 paso a ser estado asociado de la CEE, para 1992 miembro del Consejo Europeo, en 1995 firmó un acuerdo de unión aduanera con la UE y desde 1999 se constituye en candidato a miembro pleno. Por otra parte, debemos señalar que también forma parte de la OTAN (1952). En el giro autoritario, la reingeniería institucional del sistema político ha sido una pieza fundamental. En este sentido Erdogan, luego de ser electo a la Presidencia en el 2014, y aprovechando el alzamiento militar del 2016, promueve una consulta popular (2017), que conduce a la transformación política de Turquía, en un presidencialismo centralizado. La presidencia asume la gran mayoría de atribuciones y Erdogan se mantiene en ese cargo hasta el presente. Otro de los cambios orientados a fortalecer el poder centralizado y autoritario, tiene que ver con el progresivo desmantelamiento del Estado secular, uno de los ejes fundamentales para garantizar la convivencia en la diversidad religiosa turca. Adicionalmente, debemos destacar que las fuerzas armadas han jugado un papel importante para garantizar separación entre el Estado y la religión. El tema del Estado laico ilustra las contradicciones de Erdogan, que como Primer Ministro, y a los fines de avanzar en la integración a la UE, promovía la libertad religiosa; luego, para concentrar poder, sigue el ejemplo de países fundamentalistas como Irán, e inicia un proceso de progresiva incorporación del islamismo en la dinámica pública. En la práctica, Erdogan está utilizando la religión como instrumento de cohesión, control y dominación, para fortalecer su poder. Una manifestación simbólica de esta tendencia, ha sido la reciente transformación en mezquita del museo basílica de Santa Sofía, que ha recibido un rechazo internacional. El giro autoritario también contempla la manipulación de una narrativa histórica, retomando el pasado glorioso del imperio otomano, para exacerbar el nacionalismo. Se encuentra en pleno desarrollo el “nuevo otomanismo” utilizado como medio para cohesionar, tanto a las fuerzas armadas, poco favorables a los cambios religiosos, como al pueblo en general. En este contexto, “Erdogan como el nuevo sultán”, que busca posicionar a Turquía como potencia global regional y presentarse como el líder de los pueblos musulmanes. Pero el pueblo turco debe estar evaluando que la orientación expansionista para posicionar a Turquía y particularmente promover el liderazgo personalista del Presidente, está resultando costoso, tanto en términos económicos, pues los problemas económicos crecen, más aún en tiempos de la pandemia del Covid-19, pero también en términos políticos, la diversidad de enfrentamientos, algunos de ellos con posibles consecuencias militares, están afectando los intereses turcos a escala global. La lista de los frentes abiertos en el contexto internacional es larga y compleja, pudiéramos destacar en primer lugar, por su antigüedad, el enfrentamiento con Grecia, entre otros, por delimitaciones en áreas marítimas, por la explotación de los recursos en el mediterráneo oriental y por el choque directo en Chipre. Recordemos que Turquía ha promovido la República Turca del Norte en Chipre y tropas turcas protege la zona desde 1974. Adicionalmente, en el marco de la primavera árabe, Turquía respaldo al movimiento de los Hermanos Musulmanes en Egipto, lo que conllevó el rechazo de varios países del oriente medio. La guerra con el pueblo kurdo constituye otro de los conflictos de raíces históricas, que se ha exacerbado en los últimos años. En tal sentido, Turquía ha intervenido en el conflicto de Siria, principalmente para enfrentar el pueblo kurdo en el norte de ese país. Pero Turquía también ha intervenido en otra diversidad de escenarios de crisis, tales como: Libia, Irak, Sudan, Afganistán y en los Balcanes. Recientemente observamos la participación activa de Turquía en otro frente de guerra, apoyando a Azerbaiyán contra Serbia en el conflicto de Nagorno Karabaj. Por si fuera poco, en estos últimos días Erdogan, tratando de consolidar su liderazgo en el pueblo musulmán, ha propiciado un fuerte ataque contra el Presidente Macron de Francia, por su firme posición contra del radicalismo y terrorismo musulmán, que ha realizado varios sangrientos atentados en Francia. Erdogan, como líder del mundo musulmán promueve el boicot a los productos franceses;

Colombia y la Comunidad Andina

La Comunidad Andina de Naciones es el mas serio esfuerzo de integración en la region La Comunidad Andina es probablemente una de las más hermosas ideas de integración y crecimiento global. Es una concepción que de desarrollarse plenamente, puede llevar a que la región se democratice de manera íntegra y emblemática, fortaleciéndose a través de valores de equidad. Lamentablemente, factores propios de su estructura y fenómenos externos, frenaron la posibilidad de que se consolidara para trascender en el tiempo.Si bien hay algunas iniciativas que han buscado calar en la región, su profundidad no es tan marcada como la de la Comunidad Andina que se empeñó en diseñar un mecanismo que llevase a formular alternativas que garantizaran la libre circulación de personas y bienes, el intercambio educativo y unas instancias judiciales y parlamentarias que rigieran y obligaran.Poco a poco la idea del Pacto Andino fue asumiéndose como una prioridad que adquiría enorme relevancia y que vislumbraba escenarios emotivos e insospechados de progreso. En el anhelo surgía una idea similar a la que los europeos lograron aplicar y que ha permitido al viejo continente, más allá de las diferencias lingüísticas, culturales y de idiosincrasia, edificar un emblemático y admirable mecanismo de unión. A finales de los años noventa los vientos turbulentos comenzaron a socavar las bases de las cordilleras que fijaban el modelo. Primero Venezuela optó por mirar hacia Brasil y luego, ya en el poder un régimen enemigo de la integración sensata, sacó al país de la comunidad para avanzar en una aventura sin sentido hacia el Mercosur. Posteriormente, en una polémica medida de intereses poco transparentes, Colombia buscó la manera de desarmar al Parlamento Andino, dejándolo prácticamente convertido en un edificio a medio iluminar y con poca capacidad real de incidir.Colombia puede jugar un rol relevante en el rescate de una institución visionaria que supo transformar la inequidad reinante en la subregión, en una oportunidad de crecimiento conjunto. Un área andina consolidada puede ser factor idóneo para transformar a la región de manera determinante y vencer los embates del populismo. El tener al Parlamento en su territorio (Bogotá) y ser bisagra con otras iniciativas de integración de enorme alcance, puede colocar a Colombia en el rol protagónico de apostar por la recuperación de la Comunidad Andina. Esperemos que se comprenda la enorme responsabilidad en trabajar a favor de ello.  Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCVluisdalvarezva@gmail.com @luisdalvarezva 

The U S. might ban TikTok. Record labels are cutting ties. What’s music’s Plan B? Los Angeles Times

Content Dreaming About Alcohol Relapse – What Does It Mean? Digital Health and Wearable Devices What If Being Sober Sucks? – Tips To Boost Your Mood! You’re more productive. But complaining about it not being fair, and focusing on the injustice of it all will just make you feel down and make you more likely to fall deeper into the “poor me” trap. I really wasn’t ready to work today but I was gonna go and then I got lucky and we had bad weather so I’m home another day. Depending on the severity of the addiction or substance being used, a medically supervised detox may be necessary to safely help you. Social media can be a great support system and there are always people out there to offer words of encouragement. Quit lit books might have got you through times before, so pick one up and take time out to read a little bit. If you sit and actually have an inquisitive, conversation with us and not instantly judge us, because we are not drinking. I mean obviously, we don’t have to, we can continue destroying our bodies, mental health, relationships, and everything we encounter. If you or someone you know experiences mental health issues, it is important to seek help from a qualified professional. Our Resource Specialist can help you find expert mental health resources to recover in your community. Contact us now for more information on this free service to our users. Dreaming About Alcohol Relapse – What Does It Mean? It might sound counter-intuitive, but drinking or using drugs really isn’t that much fun. Think about it – being intoxicated might feel good for a while, but are you really enjoying yourself? Being sober lets you push your boundaries and have fun in ways that aren’t possible when you’re drunk or high. SELF does not provide medical advice, diagnosis, or treatment. Any information published on this website or by this brand is not intended as a substitute for medical advice, and you should not take any action before consulting with a healthcare professional. Yes, asking for help was already listed, but it is so important that it is worth repeating. Getting through recovery’s ups and downs requires you to do more than just occasionally show up and interact with people who may be able to support you. Anything you can do to improve your overall health and wellness will serve double duty and improve your ability to stay sober. You can always improve how you fare in sobriety by looking at where you can improve your quality of life. Digital Health and Wearable Devices However, when it has happened, I have to speak up to point out that I didn’t drink and I’m not subsidizing their drinking. If you’re https://ecosoberhouse.com/ like me, this can feel entirely terrifying. I have always hated the feeling that I’m putting people out or being difficult. It may also be helpful to get to know yourself on your own, first. Spending sober time becoming familiar with your body intimately can help you better communicate your needs to someone else when you feel ready for that step. If people press that response, I’ll either stare at them and hold an uncomfortable silence (this is enjoyable at some point), or just change the subject. There are being sober sucks exceptions to this, like if someone alludes to their own struggle with alcohol, and then I might offer up a bit more of my personal experience. Ask any sober person whether they want to go to a cocktail party or stay in with a pack of La Croix, The Crown, and a bathrobe. I’d bet nine out of 10 of us won’t even answer, and we’ll just laugh because it’s such a ridiculous question. What If Being Sober Sucks? – Tips To Boost Your Mood! For musicians and industry insiders, whose careers now depend on TikTok, they aren’t sure who to root for. A government ban, or a dug-in conflict between the app, labels and publishing companies, would upend assumptions about how to grow an audience. No one disputes TikTok’s importance for reaching younger audiences today. But insiders say the app’s well of instant virality could be drying up. The House has passed a bill that would lead to a nationwide ban on the popular video app TikTok if its China-based owner doesn’t sell. If you are feeling exhausted, refresh with a quick walk outside or a coffee nap if you can. August Brown covers pop music, the music industry and nightlife policy at the Los Angeles Times. “When I posted it, my publisher called me and said, ‘Go check TikTok,’ and I saw so many people going through the same things,” Zahm said. The song’s earned nearly 30,000 fan video creations, and Zahm has 1.2 million followers there. Sobriety doesn’t necessarily turn you into Liz Lemon, but it can give you the clarity to understand that you’ve been Liz Lemon your whole life. When I was drinking, it never occurred to me that I was an introvert. I would have classified myself as someone who loved to be around people and go out with them at night. Thinking back to before I was sober, I usually had to drink to be around people. When I stopped drinking, not only did my recovery dictate that I needed lots of time to myself, lots of self-care, and lots of nights in, I discovered that I was, in fact, someone who relishes in alone time. I recharge when I’m by myself, and I deplete when I’m with others—especially big groups. When you’re sober, you have more time and mental energy to spend on the people who matter most to you. Even if you are making one small choice to improve how you feel each day, like working out more or eating better, track it. You may again seek out the people and situations that support your alcohol use. Universal Music Group could pull all of

Una Nueva Era de Paz recorre el Medio Oriente, seguirá así?

Al finalizar el 2020, seremos conscientes de los profundos cambios producidos Se puede decir que estamos viviendo un año que las generaciones futuras seguramente leerán en libros, artículos especializados, artículos de prensa, medios electrónicos, blogs, etc. El primer día del año 2020 nada hacía presagiar lo que nos esperaba, una gran mayoría festejaba la entrada en una nueva década en el Siglo XXI. Sin embargo, ya en enero del año 2020 algunos pensaron que se podría desatar una III Guerra Mundial, por la muerte del General iraní Qasem Soleimani, debido a un ataque aéreo que llevó acabo Washington y que inmediatamente elevó las tensiones entre los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU) e Irán. Irán prometió represalias y ellas se resumen en los ataques a bases norteamericanas y el posterior ataque a un avión ucraniano, que derribaron por error, que significó la muerte de 176 pasajeros.  La tendencia en las redes sociales e internet era #terceraguerramundial. Otro hecho a destacar son los incendios de Australia, si bien es cierto que comenzaron a finales del año 2019, en el 2020 fue que cobraron una intensidad de un nivel histórico y no nada más hay que subrayar la destrucción de la quinta parte de los bosques de Australia, árboles y plantas, si no de la muerte de miles de animales que fueron atrapados por el fuego. Todavía en enero la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 12 de enero emitió un comunicado en el que se identificó al nuevo virus SARS-CoV-2, una cepa que no había sido reportada en humanos. Las investigaciones señalan que surgió en un mercado de Wuhan. Las consecuencias de esta pandemia siguen cobrando vidas y se han ramificado a muchos otros sectores como el político, económico y por supuesto social. Una de esas consecuencias económicas fue que en el mes de abril, el precio del petróleo de EEUU sufrió un desplome y los contratos que vencían en mayo se colocaron por debajo de los cero dólares por barril, esto ante la preocupación de los inversionistas por la falta de lugar para almacenarlo y una baja en la economía global causada por la pandemia del coronavirus. Otro golpe despiadado fue el atentado en el Líbano, el 4 de agosto de 2020, cuando los habitantes de la ciudad de Beirut vivieron uno de sus peores momentos de sus vidas. En el puerto de la capital, se registró una fuerte explosión, cuya onda expansiva provocó una tragedia de dimensiones muy graves. La sustancia responsable fue el nitrato de amonio; había 2,750 toneladas que llevaban seis años almacenadas, lo que provocó 160 muertos, unos 6 mil heridos y 300 mil personas se quedaron sin hogar. Hay otros acontecimientos desgraciados este año 2020, sin embargo la lista es larga y también es crucial y fundamental rescatar los aires de la Paz del Oriente Medio o Medio Oriente. Los conocidos como los Acuerdos de Abraham o la normalización de las Relaciones Diplomáticas entre el Estado de Israel y el Reino de los Emiratos Arabes Unidos (EAU), el Estado de Israel y el Reino de Baréin y por los momentos el Estado de Israel y la República de Sudán. Acuerdo de Paz entre Israel y EAU: es un Tratado de Paz, relaciones diplomáticas y plena normalización entre ambos actores. Declaración Israel Baréin: es una Declaración de Paz, cooperación y relaciones diplomáticas y amistosas entre el Estado de Israel y el Reino de Baréin. Normalización de las relaciones entre Israel y Sudán. Desde la creación del Estado de Israel en el año de 1948 (después de la partición de Palestina por parte de las Naciones Unidas (NNUU) el 29 de noviembre de 1947) por parte del primer Primer Ministro David Ben Gurión, Israel ha peleado literalmente por su existencia, desde la primera guerra que fue la Guerra de Independencia (1948-1949), hasta el denominado conflicto armado Escudo Defensor o Pilar Defensivo (2012). La Historia es larga y complicada. Es así como el propio David Ben Gurión una vez dijo ”un judío que no cree en milagros no es realista”. Ha llegado a lo mejor el tiempo en los milagros y las realidades, personalmente creo en los milagros, más creo en el trabajo y en el trabajo realista que se ha llevado a cabo por todos los actores un gran acto de la realpolitik, la región se atrevió a romper paradigmas, junto con la ayuda de los EEUU, a trabajar por una nueva era de cooperación, crecimiento y paz. Sin menoscabar el derecho a la existencia de un Estado Palestino, con seguridad para ambas partes, Israel y Palestina, es en mi humilde opinión que los líderes de ambos pueblos también establezcan negociaciones para futuros acuerdos que lleven a la paz. Son los líderes fuertes los que pueden y son capaces de hacer la Paz, vamos adelante. Cuál será el próximo país de la región en sumarse a este tren? No lo sé, espero que muchos, la idea es sumar y sumar. Shalom, Salam. Internacionalista – UCV. PhD en Ciencias Políticas

¿Orden o Desorden Internacional?

La incertidumbre en la “era del desorden” La pandemia del Covid-19 está acelerando procesos de transformación que venían avanzando en el contexto global y generando nuevas presiones disruptivas, frente a este panorama, expertos del Deutsche Bank consideran que desde este año se inicia un nuevo ciclo económico internacional que definen como “era del desorden” (elEconomista, 12/09/20). Tal definición podría resultar exagerada o incluso una perogrullada, si consideramos que la realidad internacional se caracteriza por su complejidad, dinamismo e incertidumbre; pretender establecer un orden rígido es prácticamente imposible. Es evidente que el llamado orden liberal que se va conformando finalizada la segunda guerra mundial mediante, entre otros, la Carta de San Francisco que crea las Naciones Unidas y sustituye la vieja Sociedad de Naciones y los Acuerdos de Bretton Woods que establecen tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), como el Banco Mundial (BM); un orden basado en principios y reglas, que privilegia las libertades y los derechos humanos; está enfrentando serias amenazas, desde las estrategias de los gobiernos autoritarios, que promueven la visión rígida de la soberanía y una anarquía atenuada por pactos, pero también desde los propios países democráticos, donde avanzan tendencias radicales que estimulan el nacionalismo y la exclusión.   Son múltiples las presiones que enfrenta el orden internacional y podrían conforman la llamada “era del desorden”; empero, la gran amenaza que subyace en el conjunto de factores tiene que ver con el desasosiego social, que se potencia con los efectos de la pandemia. Diversas organizaciones internacionales están alertando sobre el incremento de la pobreza, el autoritarismo la exclusión, la intolerancia, la marginalidad, en tales condiciones, que los radicales definen como “caldo de cultivo”, resulta obvio esperar tiempos de gran tensión social en el planeta. En este sentido, consideramos que la “era del desorden”, se vincula fundamentalmente con el descontento social que crece y sus potenciales desviaciones al populismo, el radicalismo, la anarquía y la violencia. Al puntualizar más concretamente en la fuerzas disruptivas que estimulan la llamada  “era del desorden”, entre otras, podríamos resaltar: i) las crecientes contradicciones de la globalización que se agudizan desde la crisis financiera mundial del 2008; ii) las crecientes tendencias nacionalistas que debilitan la gobernabilidad internacional y tiene en los gobernantes Donald Trump de Estados Unidos y Boris Johnson del Reino Unidos expresiones muy significativas; iii) el progresivo deterioro del multilateralismo; iv) la crisis ecológica a escala global; v) el creciente conflicto entre Estados Unidos y China que afecta a la economía en su conjunto; y en estos momentos vi) los negativos efectos en todos los ámbitos de la pandemia del Covid-19. Cada una de esas fuerzas presenta su especificidad y complejidad que debería ser analizada con atención, pero además, todas ellas están interconectados, forman parte de la llamada interdependencia compleja del orden global que estamos viviendo. Tanto la comprensión del conjunto, como de las potenciales soluciones exige de una visión holística e interdisciplinaria. Estamos frente a un conjunto de múltiples variables que se condicionan unas con otras y todas ellas generan consecuencias en el ámbito social. Desde nuestra perspectiva la “era del desorden” tiene que ver con la diversidad de variables que intervienen, coexisten y se interrelacionan, pero sobre todo, con los efectos sociales que están planteados, tanto por la dinámica de funcionamiento de cada una de las variables, como por los efectos perversos de la pandemia del Covid-19, que inciden con mayor rigor en los sectores más vulnerables, entre ellos los países más pobres. Pudiéramos ilustrar la tesis de los efectos sociales en la era del desorden abordando brevemente el tema del desarrollo científico tecnológico, que si bien evidencia un crecimiento exponencial y lineal, los efectos sociales también representan una seria amenaza. Cada día encontramos mayores y más sofisticados avances técnicos, como se puede apreciar en la llamada IV Revolución Industria o el internet de las cosas. Los procesos productivos, el sistema financiero y comercial, la educación, la salud, la recreación todo fundamentado en el desarrollo e interconexión electrónica; empero, paralelamente van creciendo los perdedores, los excluidos, los desempleados, los no formados, los más vulnerables; todos ellos potenciales factores de inestabilidad social. Las consecuencias sociales del avasallante desarrollo tecnológico se acentúan con  los efectos de la pandemia. La situación se presenta grave para los países en desarrollo, pero también se está presentando en los países prósperos. Son múltiples los casos, podríamos mencionar en la región; al respecto, son significativas las protestas sociales que se ha presentado en dos países ejemplares por su dinámica de crecimiento económico, como son Chile y Costa Rica. El mundo ha quedado impactado ante el incremento de las protestas en estos países que han representado un oasis de crecimiento en la región; empero, ahora se reconoce que crece la economía, pero no la equidad. En este contexto, debemos recordar que en los sistemas democráticos los excluidos prontamente expresan su malestar, en algunos casos también pueden ser objeto de manipulación de los movimientos radicales. Pero es evidente que en el fondo subyacen problemas sociales que no han sido atendidos adecuadamente. En las economías prosperas encontramos muchos otros factores de tensión social que genera inestabilidad tal es el caso de las migraciones. Las poblaciones más vulnerables de los países en desarrollo, algunos de ellos antiguas colonias, que migran buscando mejores condiciones de vida; o migran para salvar sus vidas de zonas de guerras o de gobiernos autoritarios que violan sistemáticamente los derechos humanos o por hambre. Esta tendencia, que ha crecido significativamente en los últimos años, ha conllevado, entre otros, el incremento de la xenofobia. El desasosiego social no atendido representa una potencial bomba de tiempo, tanto contra las democracias, como contra el orden internacional liberal basado en principios y reglas. Adicionalmente la pandemia está reactivando y multiplicando el descontento.  Dejar a su suerte a los más vulnerables en el contexto de pandemia conlleva promover un mayor desorden mundial que afectará a todos. Internacionalista UCV, Ex Director y Profesor Titular de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV

Elecciones en Bolivia ¿Regreso al pasado o la búsqueda de un futuro diferente?

Las elecciones en Bolivia, la oportunidad para salvar su Democracia, luego de un fraude electoral, la renuncia de Evo Morales y un gobierno de Transición Las elecciones en Bolivia se celebrarán el próximo 18 de Octubre. En este proceso se escogerán los representantes a la Asamblea y el nuevo Presidente de la República. Es uno de los procesos electorales más importantes en la historia democrática de Bolivia. Es una oportunidad para fortalecer su Democracia y poner fin al Gobierno de transición iniciado en noviembre del 2019. Dicho Gobierno de transición se estableció posteriormente a la renuncia de Evo Morales a la Presidencia. Vale recordar que, luego de la supuesta victoria de Evo Morales para ejercer un cuarto período presidencial en octubre de 2019, se dieron fuertes protestas populares en contra de lo que se consideró un fraude electoral. Esas protestas se centraron en La Paz y fueron tan contundentes que lo obligaron a presentar su renuncia. Tras su dimisión, Jeanine Añez asumió de forma interina la presidencia de Bolivia. Iniciando así un gobierno de transición que buscaba garantizar la estabilidad política de ese país. Las elecciones en Bolivia han sido suspendidas en dos oportunidades por la pandemia del COVID-19. Finalmente el Tribunal Supremo Electoral estableció el 18 de octubre como fecha para elegir el nuevo Presidente. Las encuestas indican que los candidatos Luis Arce y Carlos Mesa estarían encabezando la intención de voto. Por su parte, Luis Fernández, el abogado que encabezó las protestas contra Evo Morales se encuentra en el tercer lugar. Este candidato se muestra muy optimista, pues para él la encuesta real es la que ha mostrado la calle. ¿Quiénes son los candidatos a la Presidencia en las elecciones en Bolivia? Estos son los candidatos que ocupan las tres primeras posiciones de preferencia por los electores bolivianos: Luis Arce Es el candidato por el Movimiento al Socialismo, MAS. Este es el partido al cual pertenece el ex Presidente Evo Morales. Arce es economista de profesión y ejerció como Ministro de Economía durante el gobierno de Morales. Luis Arce defiende los procesos de nacionalización. Cuestiona cualquier proceso que implique la privatización de propiedades del Estado. Su triunfo, implicaría de alguna forma el respaldo de los bolivianos a Evo Morales. Carlos Mesa Es apoyado por Comunidad Ciudadana. Su plataforma política da vida a una coalición de partidos de centro. Mesa es historiador de profesión y  fue Presidente de Bolivia en los períodos de 2003 y 2005. Fue candidato presidencial en las elecciones del año 2019 y acusó al gobierno de Evo Morales de robarle su triunfo. Su discurso se enfoca en lograr la reconciliación entre los bolivianos. Luis Fernando Camacho Es abogado, con postgrado en Derecho Financiero. Fue militante en el Movimiento Nacionalista Revolucionario. En el año 2019 asumió la Presidencia del Comité Cívico de Santa Cruz. Fernández se destacó como el líder en las movilizaciones contra Evo Morales. En consecuencia, es reconocido como la figura que hizo posible la caída de ese gobierno. Es apoyado por la alianza política Creemos. Alianza conformada por los partidos Unidad Cívica Solidaridad, Partido Demócrata Cristiano y Acción Democrática Nacionalista. ¿Qué pasará luego de las elecciones en Bolivia? Los bolivianos se debaten entre darle un espaldarazo a Evo Morales o confirmar definitivamente que su tiempo pasó. Con Arce encabezando las encuestas pareciera claro que la influencia del ex-mandatario se mantiene con mucha fuerza entre los bolivianos. Sin embargo, el sector opositor no bajó la guardia y sigue maniobrando para continuar los cambios iniciados en octubre de 2019. Buscan así, lograr  que la alternabilidad exista realmente en ese país. Lo evidente en estos momentos, es la fuerte polarización existente entre los bolivianos. Esta polarización se centra entre los que quieren que regrese el MAS al poder y los que rechazan esta posibilidad. No hay duda que la estructura del partido MAS y la influencia que aún ejerce en la población, sigue siendo muy fuerte. Esto lleva a pensar en una elección nada fácil para la oposición. Además, que la sombra de un fraude sigue siendo una preocupación para los candidatos de la oposición. No obstante, con la renuncia de la actual Presidente de la República, Jeanine Añez, a su candidatura, con la finalidad de ayudar a unir el voto de la oposición, en una opción con verdaderas posibilidad de triunfo, se abrió también la posibilidad de una alianza estratégica por parte de Mesa y Fernández para poder asegurar que el MAS no retorne al poder. Pero a sólo horas que se inicie el proceso electoral la alianza no se materializó, por lo que la opción del masista Arce sigue siendo la más fuerte.  Sin embargo, pareciera que Arce no logrará lo suficiente para imponerse en la primera vuelta y una segunda sería necesaria para definir quién será el nuevo presidente de Bolivia. En un escenario de segunda vuelta, pareciera que Mesa tendría más oportunidad puesto que se espera que el Candidato Luis Fernández se defina y termine dándole su apoyo. Lo cierto es que, en estas elecciones, los bolivianos tienen una nueva oportunidad para decidir el futuro de su país. Tienen en sus manos volver a un gobierno masista y pro Evo Morales o continuar con los cambios políticos iniciados en octubre del año 2019. En todo caso, los ciudadanos bolivianos y los países democráticos del mundo esperan que las instituciones responsables del proceso garanticen el respeto a la voluntad de los electores, que triunfe la Democracia y las Instituciones del país salgan fortalecidas. Licenciada en Estudios Internacionales – UCV y Abogada Asesora de Asuntos Legales y Jurídicos del CODEIV @yaniravel

Tres razones para seguir impulsando las investigaciones de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos en materia de DDHH.

Resultados de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos ocurridos en Venezuela en las áreas de detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales Venezuela en la más deplorable y vergonzosa compañía. Para los internacionalistas, que conocen la historia de la política exterior de Venezuela desde su creación, y que saben que la misma hasta hace veinte años estaba basada en principios rectores y postulados apegados a los principios generales del derecho internacional como son la cooperación y solidaridad internacional, la indivisibilidad de las políticas internas y externas en favor del desarrollo de un país, la defensa de la democracia como forma de gobierno basado en la institucionalidad, las libertades fundamentales, y los derechos humanos, resulta desolador ver al país que una vez ocupó lugares privilegiados en la escena mundial, ahora subyugado a una ideología del odio y la destrucción, y al lado de los graves violadores de derechos humanos, perpetradores de genocidios y crímenes de guerra como lo son Burundi, la República Democrática del Congo, Myanmar, Siria y Sudán del Sur. Y al igual que con esos países, en el caso de Venezuela, luego de constatar a través de varios de informes hechos desde el 2017 por la Secretaría de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y debido al creciente deterioro generalizado de los derechos humanos en Venezuela, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU decide en 2019, aprobar un instrumento más robusto para avanzar en la vigilancia y control de esos derechos. Pero, sobre todo, lo hace para abordar la urgente necesidad de establecer un mecanismo investigación y de rendición de cuentas que permita avanzar en la justicia internacional, debido a las claras y evidentes fallas del sistema judicial nacional. Según se describe en el portal de Internet de la propia oficina del Alto Comisionado, las comisiones de investigación y las misiones de determinación de los hechos “se utilizan cada vez más para responder a situaciones de graves violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, tanto si estas son prolongadas, como si se derivan de acontecimientos súbitos, y para promover la responsabilidad por dichas violaciones y combatir la impunidad.” Varios órganos del Sistema de Naciones Unidas recurren a este tipo de mecanismos de investigación y rendición de cuentas, incluyendo, además del Consejo de DDHH, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.    Es así como se aprueba una Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos ocurridos en Venezuela en las áreas de detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales desde el año 2014 con miras a asegurar la plena rendición de cuentas de los autores y la justicia para las víctimas. La Misión debe durar en principio un año y rendir un informe, el cual fue publicado hace poco más de tres semanas. La valentía de las víctimas en su búsqueda de justicia y reparación. El informe publicado y presentado en el marco del 45° período de sesiones del Consejo de DDHH, describe con crudeza y en profundidad 223 casos individuales y 2891 violacionesde derechos fundamentales de estas víctimas, de acuerdo con el derecho internacional de derechos humanos. Hablamos de personas de carne y hueso, que tuvieron la valentía de dar su testimonio a los expertos que conformaron la Misión, a pesar de la persecución, de la represión y del desamparo en el que se han encontrado muchos de ellos durante todo este tiempo.  En las 443 páginas del informe se leen hechos como palizas, asfixias con bolsas o sumergimiento en agua, descargas eléctricas, violencia verbal y física, incluyendo actos de violencia sexual a hombres y mujeres con partes del cuerpo  u objetos, a veces en presencia de otros incluyendo sus familiares, o bajo amenaza de torturas a la víctima o sus familiares, castigos que van desde el aislamiento en sitios oscuros sumamente pequeños, sin ventilación a sitios permanentemente iluminados y con aire acondicionado a muy bajas temperaturas, a suspensión de acceso a medicamentos o comida por muchos días. Todos los lugares de reclusión están llenos de ratas e insectos, casi ningún preso tiene acceso a agua o a unas mínimas condiciones de higiene. Aunado a lo anterior, el informe describe con lujo de detalles desapariciones forzadas por períodos cortos o largos, sin que los familiares sepan de los paraderos de las víctimas, en algunos casos, con información falsa para burlarse de ellos. Casi todas las personas que han sido detenidas de manera arbitraria pasan un período desaparecidas, sin acceso o contacto con sus familiares o abogados, y muchas veces en ese espacio de tiempo, son golpeados, maltratados y torturados. En cuanto a las ejecuciones extrajudiciales, se trata de operativos de limpieza o control social, parecidos a los que se leen en informes de países en conflicto armado o donde se desarrolla un genocidio. Miles de personas tanto en el interior del país como en barriadas populares de Caracas fueron ejecutadas por las FAES y el SEBIN o el DGCIM a sangre fría, y en presencia de sus familiares. En uno de los testimonios recogidos por la Misión, se describe como una señora fue desalojada de su casa, junto con las mujeres y niños de su grupo familiar, y vio como ponían de rodillas a los cuatro hombres, cubrían sus caras, y los ejecutaban entre gritos de horror e insultos. Dice que oyó alrededor de diez descargas antes de desmayarse de la impresión por lo que estaba presenciando. El horror vivido por cada víctima y sus familiares merece el respeto y consideración de todos los venezolanos. Y también la admiración, pues sin su testimonio el informe no hubiese sido posible. Un paso más cerca de las garantías de no repetición. De manera general, las Misiones Internacionales Independientes y las Comisiones de Encuesta, en tanto que mecanismos de investigación y rendición de cuentas del Sistema de NNUU, han ido evolucionando y constituyéndose en una herramienta clave en materia de justicia

Más que una misión electoral

Son necesarias condiciones mínimas para realizar un proceso electoral, que debe ser para elegir Presidente y Asamblea Nacional Enorme expectativa se ha formado en la comunidad internacional con la posibilidad de que la Unión Europea acompañe el denominado proceso electoral que se ha convocado para el próximo 6 de diciembre y que no cuenta con el reconocimiento, ni de la mayoría de los factores democráticos venezolanos, ni de la comunidad internacional. De hecho, la Unión Europea ha señalado en reiteradas oportunidades, la última de ellas a finales de septiembre, que no hay condiciones en el país para llevar adelante las elecciones.   Algunos factores separándose del discurso emanado de la Asamblea Nacional –ente reconocido por más de sesenta países- han señalado que posponer el proceso puede servir para que se concrete una misión de observación europea. Incluso, enorme polémica se ha desatado alrededor de Josep Borrell, pues se dice que el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de espaldas a la institución, envió una comitiva a Venezuela para buscar alguna negociación.El asunto es que una misión de observación no es la máxima aspiración que puede conseguirse. No se gana nada con que personalidades calificadas viajen a Venezuela para dejar constancia de un proceso plenamente controversial y en lo absoluto transparente. La aceptación de unos comicios en el país pasa por reformas integrales, es necesario auditar el registro electoral, así como los recursos que se utilizan en la campaña, de no llevarse a cabo, dejarían dudas y unos resultados viciados.El proceso, que ya inició con la controversial eliminación del sufragio directo para la elección de  los diputados indígenas y con un ampliación inexplicable del número de parlamentarios, ambos elementos violatorios de la constitución, está convocado por un Consejo Nacional Electoral que no emana de la Asamblea Nacional, llegando el colmo de la arbitrariedad al hecho de que un rector que renunció no fuese sustituido por su suplente, sino por una persona externa, a solicitud de unas toldas políticas. Aunado a ello, el ente que nombró, el Tribunal Supremo de Justicia, está mal constituido, pues 13 de los magistrados electos y juramentados por la Asamblea Nacional no han podido asumir sus funciones, permaneciendo en sus cargos unos individuos cuya condición de magistrados fue anulada por el legislativo.    Algunos ingenuos, y otros cómplices que quieren sacar provecho de la situación, dicen que una misión de observación es suficiente, cuando lo necesario es que se lleve a cabo un proceso presidencial y parlamentario con plenas garantías y supervisión internacional. Además, es primordial que la Asamblea Nacional recupere sus atribuciones, entre ellas la de nombrar el CNE y garantizar que los magistrados por ella designados se integren al TSJ. Por último, las tarjetas electorales secuestradas deben ser devueltas a sus autoridades regulares. Si ello no ocurre, la misión de observación electoral no será más que una gira vacacional. Afortunadamente, el mundo parece entenderlo.

Elecciones Presidenciales EEUU 2020

Venezolanos y Venezuela en dos colores. En los Estados Unidos se repite un ritual electoral que desde 1788, ocurre de manera ininterrumpida. El sistema creado en la Convención de Philadelphia en junio de 1788 introducía elementos novedosos para sus tiempos. El diseño de un sistema donde la Jefatura de Estado y la de Gobierno convergen en la misma figura, sumado a un sistema electoral de segundo grado, le otorga características muy peculiares a los ojos de quienes viven en sistemas presidenciales de primer grado o en sistemas parlamentarios. Si bien el Congreso y los Estados han aprobado enmiendas para ajustar algunos elementos de las elecciones presidenciales, las mismas se han concentrado en mecanismos relativos a la elección del presidente (12ª, 20ª, 22ª y 25ª Enmiendas) y a la ampliación del acceso al derecho al voto (15ª, 19ª, 23ª y 26ª Enmiendas). Sin embargo, el sistema electoral de 2º grado basado en colegios electorales nunca ha sido modificado en su fundamento, y en este peculiar año 2020 se repite ininterrumpidamente por 59ª ocasión. Considerando la importancia de los Estados Unidos como nación, sus elecciones suelen captar una atención casi universal. En nuestro caso particular, muchos de estos procesos han tenido un impacto tangencial en las relaciones con Venezuela. Sin embargo, estas elecciones 2020 capturan de una manera excepcional la atención de los venezolanos. No sólo por el impacto de las sanciones sobre el régimen, o el apoyo al Gobierno Interino encabezado por Juan Guaido, sino por la gran cantidad de venezolanos- americanos que participan con su voto en estas elecciones. Efectivamente, gran parte de la diásporavenezolana concentrada en Estados como Florida y Texas habiendo completado sus procesos de nacionalización, participan entusiastamente en un ritual sólidamente implantado en el ADN cultural de los venezolanos. Al igual que como ocurría en los procesos electorales de la 4ª Republica, la polarización entre Demócratas y Republicanos está presente en nuestras discusiones más cotidianas y razones no faltan. Quienes aspiran a la salida del régimen mediante opciones decisivas, incluyendo mas sanciones yposibles acciones directas, ven en la reelección de Donald Trump la oportunidad de concretar el final de la usurpación. Por otro lado, no son pocos los venezolanos, que ven en Joe Biden la posibilidad de cambiar el tono de la Presidencia en niveles más cívicos y mesurados. Hago un paréntesis en este punto para destacar que el tema Venezuela es tratado en todo un párrafo del documento de 92 paginas de la Plataforma Nacional Demócrata, un logro no menor del Caucus Demócrata de Florida. Es probable que muchos compatriotas se sorprendan por el nivel de agresividad de las criticas reciprocas entre los candidatos. Tuve la oportunidad de participar en la campaña de 1988 con ambos partidos, y ciertamente la dureza de los ataques entre los candidatos me resultaban más que sorprendentes, en comparación con los procesos electorales en Venezuela. Sin embargo, este tono agresivo exacerbado forma parte de cultura electoral de los Estados Unidos desde 1800, pasando por las elecciones de 1828 hasta las pasadas elecciones del 2016. En las elecciones de 1800 los panfletos anti-Adams le señalabande tener “un desagradable carácter hermafrodita, que no posee ni la fuerza y firmeza de un hombre, ni la gentileza y sensibilidad de una mujer”. Por otro lado, la campaña de Adams señala a Jefferson de ser “un tipo mezquino y de la baja vida, hijo de una india mestiza, engendrado por un padre mulato de Virginia”. En este sentido, mucho se comenta sobre el impacto del estilo comunicacional y otros rasgos del Presidente Trump en la extrema división planteada en estas elecciones 2020. Sin embargo, en la perspectiva histórica pareciera que este comportamiento de Trump sólo mantiene la tradición. Desde el punto de vista programático, la construcción de los Estados Unidos como Superpotencia Global estuvo sólidamente apalancada por un alto nivel de convergencia política entre los dos grandes partidos. Esta realidad fue particularmente visible durante la mayor parte del Siglo XX. Al margen de las crisis políticas sufridas por el Partido Republicano, en 1912 con Theodore Roosevelt como candidato del Partido Progresista, o la crisis del Partido Demócrata de 1968, con la candidatura de George Wallace como independiente, esta convergencia era visible en el plano doméstico con acuerdos bipartidistas en materia de Seguridad Social y Derechos Civiles. Estos acuerdos también eran claramente observables en el plano Internacional, con periodos alternativos de aislacionismo e intervencionismo global. El siglo XXI comienza con eventos que marcan el distanciamiento de estas posturas. Las elecciones disputadas en el año 2000, y en particular el ataque terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York, marcan un punto de inflexión en el distanciamiento progresivo de ambos partidos. El surgimiento del llamado “Tea Party” en el Partido Republicano, y los “Socialist Democrats” en el Partido Demócrata, son en gran parte reflejo de esta situación Con estos antecedentes encontramos la elección Presidencial de este año 2020 con niveles de conflictividad pocas veces observables y amplificados por su prevalencia en las redes sociales. En el plano doméstico, el debate político está enmarcado en una terrible pandemia con importantes efectos en términos humanos y económicos; la reaparición del racismo como argumento de campaña; las grandes manifestaciones y disturbios civiles en importantes núcleos urbanos de la nación; todo ello bajo la sombra del juicio por Impeachment contra el Presidente Trump. La polarización del debate alcanza temas tradicionalmente consensuados. Como ejemplo, lo referente a la política migratoria, donde al margen de lo que se proyecta en los medios, en particular en torno al “muro de la frontera”, no se registran grandes diferencias entre la actual administración y su predecesor. En el plano internacional, la brecha entre los dos grandes partidos también se expandió. Las líneas de acción de la administración Trump representan un cambio radical en cuanto a las relaciones con China, tanto en el terreno comercial como en el plano geopolítico; en su interacción con las naciones del Medio Oriente, con prioridades centradas en el fortalecimiento de la Alianza con Israel y la confrontación con la República Islámica

EL STOPPEL

Hugo Alvarez Pifano LOS RIESGOS DE LLEVAR LA CONTROVERSIA CON GUYANA A LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA DE LA HAYA ¿Qué han estado cocinando Guyana, Trinidad Tobago, Barbados y Surinam, un daño de la integridad territorial de la nación venezolana? En el ámbito de las relaciones internacionales se entiende por estoppel la pérdida del derecho a alegar la nulidad de un tratado o de un acto jurídico, cuando una de las partes se ha comportado de tal manera que ha dado su aquiescencia a la validez del tratado o del acto que se pretende anular.                                                                                                              Este principio, aplicable a toda circunstancia jurídica, es también susceptible de serlo al conocido “Laudo sobre la cuestión de límites con la Guayana Inglesa”, dictado en París el 3 de octubre de 1899 y que atribuyó a la soberanía del Reino Unido de Gran Bretaña el territorio venezolano de la Guayana Esequiba. Venezuela siempre consideró este acto nulo e írrito y desde entonces ha mantenido su indeclinable posición de que ese territorio le pertenece de derecho y en consecuencia no reconoce las concesiones que Guyana otorgue para explotar las riquezas contenidas en el mismo y menos aún, supuestas delimitaciones que Guyana realice para modificar su geografía. En concordancia también con esta tesis, todos los actos que se realizan con Guyana han llevado siempre en forma expresa la reserva de los derechos venezolanos sobre el territorio esequibo. Desde la llegada al poder del teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías y su sucesor Nicolás Maduro Moros el gobierno venezolano ha guardado un pesado silencio y ha mantenido una inacción, que se aparta totalmente de la política del Estado venezolano en lo concerniente a esta reclamación territorial, y algo más grave aún, este silencio no es coherente con la reiteración de los derechos que Venezuela ha mantenido históricamente sobre el territorio Esequibo. No hay que olvidar, que esta reclamación territorial es el fruto de un gran consenso nacional –no es la idea personal de un caudillo- que une a todos los factores del país, incluyendo por supuesto a la Fuerza Armada, más allá de ideologías políticas, razas y credos religiosos. Así mismo, es el resultado de grandes esfuerzos diplomáticos, jurídicos, económicos y políticos llevados a cabo por la República durante más de 100 años, para defender su integridad territorial. ¿En qué consiste el problema? Existen muchos casos, pero vamos a citar tan solo cuatro: Cuando Guyana delimitó áreas marinas y submarinas con Surinam, utilizando como base un punto situado en el territorio en reclamación, Venezuela ha debido hacer cuanto menos una declaración de salvaguarda de sus derechos.  En la oportunidad en que Barbados suscribió con Trinidad y Tobago el tratado de delimitación de áreas marinas, en el que se desconocen algunas previsiones del Tratado entre Venezuela y Trinidad, firmado hace unos 30 años sobre la misma materia, la República ha debido al menos invocar el principio “pacta sum servanda” en salvaguarda de sus derechos.  Hace 10 años, cuando Guyana pretendió extender el límite de su plataforma continental a 350 millas, partiendo de la línea de baja marea situada en su costa atlántica, lo cual incluye el territorio en reclamación y que incide sobre la proyección de la plataforma continental generada por el Delta del Orinoco, Venezuela no debía guardar silencio, porque es precisamente en este acto, como en los otros, donde puede tener lugar la aplicación del estoppel. Ni que decir de numerosas declaraciones verbales contrarias a esta reclamación histórica en las voces del presidente Hugo Chávez Frías y su canciller Roy Chaderton Matos. El principio de las consecuencias jurídicas de la contradicción entre la conducta y las manifestaciones anteriores que fundamentan un derecho, existe en todos los sistemas jurídicos. En el derecho francés es llamado “forclusion” en el mundo anglosajón “stoppel” y entre hispano parlantes “doctrina de los actos propios” Ha sido aplicado en dos conocidas sentencias de la Corte Internacional de Justicia: el caso del Templo de Préah Vihéar y el de la Sentencia Arbitral dictada por el rey de España. En ocasión de la Conferencia Internacional sobre el Derecho de los Tratados, reunida en Viena en 1968-69, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, se solicitó la inclusión del estoppel en el texto del artículo 45 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, en las dos variantes de esta doctrina, que se refieren en sustancia: a) declaraciones expresas o firmadas; y, b) comportamientos o declaraciones verbales. El proyecto de artículo lo preparó el jurista británico Sir Humphrey Waldock y la oposición a la forma en que éste fue presentado para su aprobación la realizó el jefe de la delegación de Venezuela, Embajador Ramón Carmona, el jurista y diplomático, de intelecto más vigoroso y profundidad en sus conocimientos, que ha tenido alguna vez la Cancillería venezolana. Ramón Carmona oriundo de Carora, estado Lara, de la familia Carmona del diario “El Impulso” de Barquisimeto, fue el diplomático venezolano que tuvo a su cargo el estudio y la preparación de todo el material concerniente a las grandes convenciones codificatorias del derecho internacional, llevadas a cabo bajo los auspicios de las Naciones Unidas en los años 50 y 60. Me tocó el privilegio de ser su asistente durante varios años cuando rondaba los 25 años edad y había ingresado al servicio interno con el rango de tercer secretario, siempre lo he considerado como mi maestro, lo acompañé a una buena parte de estas conferencias y a las reuniones de las Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra. Si alguna vez ha existido una época de oro para la diplomacia venezolana fue la era de Ramón Carmona en los grandes foros internacionales. Al evocar su memoria, como reverso de la medalla de una edad dorada de la Cancillería venezolana, recuerdo la frase de un filósofo alemán August Strindberg: “cuando un mono se mira en un espejo, nadie puede pretender que aparezca reflejada en su cristal la figura de un apóstol, el comportamiento humano es un espejo en el que cada uno muestra su imagen”. Este es precisamente