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Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

AUKUS y los hipersónicos

Por Agustin Urreiztieta El título del artículo suena a banda de rock progresivo, pero no lo es. AUKUS, no es el nombre del cantante líder, son las siglas del importante cambio geoestratégico que se produce en las inmediaciones del Mar del Sur de China. Las siglas (en inglés) reúnen a Australia, Reino Unido y los Estados Unidos en una sólida alianza militar que, sin nombrarla, hace contrapeso al avance de la China Comunista en la región.  Los temas de la alianza, además de los imperativos de seguridad regional, abre un abanico de cooperación en inteligencia artificial, tecnología cuántica y cibernética, investigación y desarrollo y mucho más. Los hipersónicos no son los otros miembros de la banda, son los misiles chinos cuyas pruebas en agosto pasado sorprendieron a los servicios de inteligencia estadounidenses por su avanzadísima tecnología. Incluso se intuye que rebasa los alcances americanos en ese campo. Los misiles hipersónicos, puede llevar cargas nucleares en vuelos espaciales de órbita baja, dar vueltas al planeta antes de dirigirse a su objetivo a 6.200 kilómetros por hora, cinco veces la velocidad del sonido. A esa velocidad, no existen sistemas de defensa antimisiles y quedaría el mundo cubierto por el manto de esta terrible amenaza militar china. Con este dato, ¿entra el mundo de lleno a una nueva carrera armamentista? A pocas semanas de la retirada americana de Afganistán, se vislumbra con más claridad el sentido del golpe de timón. Ante los ojos incrédulos del mundo por la debacle afgana, la respuesta americana no tardó en llegar. Más allá de las escenas impactantes de un imperio en retirada, huyendo de unos guerrilleros en harapos y chancletas, se aprecia el redespliegue de Estados Unidos contra China y el reposicionamiento claro de sus intereses. La materialización de la estrategia reviste la forma de una alianza tradicional entre países con valores e historia común, el AUKUS. Y es así como la impresión de una nueva Guerra Fría se concreta poco a poco. Esta vez se trata de occidente vs China, o de democracias liberales vs la China comunista, o aún más pragmático, por el dominio militar, económico, comercial, control de materias primas, alimentos, agua, energía y un largo etcétera.  El AUKUS nos trae viejos recuerdos de la “contención”, la contención de la expansión china, para usar una palabra de la primera Guerra Fría. El centro geográfico de estas tensiones se encuentra en el Mar del Sur de China, donde Pekín construye islas militarizadas y vislumbra la anexión de la añorada provincia rebelde de Taiwán, la cual intenta recuperar por todos los medios desde 1949. Sin embargo, otras señales neurálgicas de esta rivalidad se manifiestan de distintas formas. Una de ellas, es el esfuerzo milmillonario de Pekín, en desarrollar, en más de setenta países, una estrategia de inversiones en infraestructura conocida en inglés como la Belt and Road o, la Nueva Ruta de la Seda en español. Evidentemente, este programa facilita el acceso a materias primas y constituye la punta de lanza del soft power diplomático chinoen el mundo. En efecto, a través de esta nueva ruta de la seda, China financia y construye puertos, aeropuertos, carreteras, ferrovías, represas, túneles, plantas eléctricas, oleoductos, gasoductos, tejiendo así una densa urdimbre de conexiones, negocios, intereses y ultimadamente control y proyección. Los países y regiones son variadísimos. Comprenden el sudeste asiático, el océano Índico, el este de África y algunos puntos de Europa. Desde luego, América Latina no fue excluida del plan. China se hace muy presente en Panamá, Ecuador, Uruguay, Chile, Bolivia, Costa Rica, Cuba y Perú, sin olvidar a Venezuela. Las inversiones reflejan claramente la intención china en penetrar las fuentes de materias primas y alimentos que pueda ofrecer América Latina, a través del Belt and Road y mediante lo que los Estados Unidos llama “préstamos corrosivos”. Así, extiende el alcance y el peso de su garra a la hora de ejercer influencias en, las más bien vulnerables, democracias de la región. Otro punto álgido de esta competencia lo apreciamos en el rol de China como tenedora de bonos del Tesoro de los Estados Unidos, por aproximadamente 1.12 billones de dólares. Sin duda, esto agrega una pizca de condimento extraño a esta nueva guerra fría. Así, China a través de su “diplomacia de la deuda” pudiera blandir la amenaza de descargar los bonos estadounidenses en los mercados de capital con consecuencias nefastas. Paradójicamente, el revés de esta moneda nos muestra que el 38% de las reservas de divisas de China están denominadas en dólares americanos. Por ello, un remate de deuda americana por parte de China podría significar una devaluación importante del dólar, lo que paradójicamente, pudiera hacer más competitivos los productos y servicios americanos, amén de tantas otras consecuencias conocidas y desconocidas. Estaríamos en territorio no explorado. Es una extraña Guerra Fría, en donde los rivales están íntimamente conectados y, por ende, asociados por el comercio, por las finanzas y por miles de intereses comunes que, sin embargo, no eliminan la rivalidad por la cima del dominio mundial. El AUKUS es una de las variadas respuestas a estos desafíos. Sin embargo, el reposicionamiento estratégico no ha sido sin traumas. El primero, en Francia, al perder el colosal contrato por la fabricación de los submarinos para Australia. Estados Unidos, sin protesto, exige de sus aliados una actitud de enfrentamiento frente a China. Así, hace pagar a Francia por su “singularidad gaullista” (retiro de la estructura de comando de la OTAN, desarrollo de su propia fuerza de disuasión nuclear, oposición a la invasión de Estados Unidos, Irak en 2003, entre otros). Definitivamente, la alineación ideológica no significa siempre alineación estratégica. Francia hoy lo entiende muy bien. Otros choques son evidentes. Es el caso de Europa, quien recientemente anuncia su estrategia “27” para el Indo-Pacífico. Pareciera que, en esta pelea, Europa no quiere alinearse y más bien apunta a “la cooperación, no a la confrontación” con Pekín, defendiendo al mismo tiempo en una acrobacia retórica- acrobática, los valores democráticos. Difícil malabar. Es evidente que, para los Estados Unidos, la

La OEA y la calidad de la democracia en la Región

20 años después de la aprobación de la Carta Democrática Interamericana Por Juan Francisco Contreras Arrieche El pasado 11 de septiembre se cumplieron 20 años de la aprobación de la Carta Democrática Interamericana, este evento que fue realizado en Lima, Perú, no tuvo la debida difusión mediática ya que la noticia de este importante acto hemisférico, fue opacado por que el mismo día se produjeron los ataques por parte de los terroristas de Al Qaeda al territorio de los Estados Unidos. Sin embargo, este documento es uno de los principales instrumentos políticos que ha aprobado la Organización de Estados Americanos (OEA), ya que en él se establecen los criterios que son inherentes a la calidad de la democracia. La OEA, es la organización regional más antigua el planeta y es el foro político más importante del hemisferio, ha tenido altas y bajas durante su historia, sin embargo, no existe razón para tratar de restarle peso, creando otras organizaciones que como hemos visto en tiempos recientes se convierten en elefantes blancos que responden a situaciones coyunturales, vinculadas al tema político ideológico, como específicamente resultaron ser entre otras, UNASUR o la CELAC En sus 28 artículos la Carta Democrática, señala que el sistema democrático, es algo más que realizar eventos electorales, que, por supuesto deben ser libres, universales, secretos, transparentes y auditables, es mucho más que eso, ya que esta consustanciado con la libertad de expresión y de asociación política y fundamentalmente con la protección de los derechos humanos. De la misma manera también se requiere que exista la independencia y separación de poderes públicos, con lo cual se establece un sano equilibrio que no permite que se cometan excesos, ya que se produce un sistema de contrapesos a través de regulaciones institucionales. Luego de transcurridos 20 años, se han producido algunos eventos contra la democracia en varios países de la región, los más relevantes son los de Venezuela, Bolivia y Nicaragua, que están poniendo a prueba la voluntad política de la región para aplicar la Carta Democrática y el resultado en estos tres casos hasta ahora no es muy alentador. Ya que no hay democracia con presos políticos, no hay democracia con partidos políticos intervenidos, no hay democracia con candidatos inhabilitados. Sin embargo, el balance que podemos hacer sobre la democracia en líneas generales en la mayoría de los países del hemisferio occidental, a pesar de algunos traspiés, es positiva para la Carta Democrática.  En el año 2001, con una gama de matices, había democracia en todos los países de la región, sin embargo, hoy en día observamos que se esta produciendo el surgimiento de liderazgos autoritarios, los cuales a través de un discurso populista y utilizando los mecanismos que ofrece la democracia para llegar al poder, luego de llegar al gobierno se dedican a implosionar y destruir las instituciones democráticas, con la pretensión de perpetuarse en el poder a cualquier costo. En la Carta Democrática se le asigna al secretario general de la OEA, la responsabilidad de ser el garante del cumplimiento de la misma, en los últimos años el actual secretario general Luis Almagro, asumió esta función, por lo que le ha resultado incomodo para algunos países miembros que han manifestado no estar satisfechos y critican su gestión al frente de la OEA, ya que hubieran preferido alguien con un perfil mucho más bajo, pudiera pasar por debajo de la mesa algunas violaciones a la Carta. Vale la pena recordar que, en junio del 2.009, por solicitud de un grupo de países miembros de la OEA, se le ofreció a Cuba la posibilidad de volver a formar parte de la OEA, al aprobarse una resolución en la cual se dejaba sin efecto la resolución del año 1.962 a través de la cual se expulsaba del sistema interamericano, por intentar desestabilizar los gobiernos de varios países de la región, cuestión que por cierto no ha dejado de hacer durante todos estos años. Ante esta oferta, la respuesta de la dictadura cubana, fue que por supuesto no estaba interesada en formar parte ya que no tiene ninguna intención de pertenecer a una organización en la cual debe comprometerse a cumplir los principios y reglas básicas de la calidad de la democracia. En la actualidad existe una crisis de legitimidad en las organizaciones multilaterales, ya que no han logrado adaptarse a las nuevas realidades internacionales y su estructura se mantiene casi intacta que al momento de su creación en la primera mitad del siglo pasado. El sistema internacional ha cambiado y se requiere organizaciones que puedan dar respuestas más rápidas a los nuevos retos. En este sentido la OEA, no es la excepción, por lo que se hace necesario una reforma, sobre todo en el mecanismo de tomar decisiones importantes, resulta absurdo que en estas organizaciones todos los países miembros tengan un voto con el mismo valor, mientras no se produzca un cambio que legitime las decisiones, los temas que se traten en las Organizaciones multilaterales siempre serán intrascendentes o de difícil cumplimiento. En el caso de la OEA, no responde a ninguna lógica, ni sentido continuar con la practica que países muy distintos en extensión territorial, población y economía tengan un voto con el mismo peso. Como ejemplo, el voto de la isla de Dominica, no puede ser igual al voto de un pais de la magnitud y población de Canadá o que el voto de Brasil sea igual al del pais caribeño de San Vicente y las Granadinas, el cual podría tener un tamaño y contar con una población similar a un municipio en Curitiba o Boavista.   La OEA, es una Organización útil y necesaria para el hemisferio, que cuenta además de la Carta Democrática, con un sistema de vigilancia y protección de los derechos humanos muy respetable. Por lo tanto, los miembros lejos de intentar disminuirla, deben buscar apuntalarla y consolidarla, realizando los cambios necesarios para su fortalecimiento y que pueda seguir siendo el foro político más importante de la región. Juan Francisco Contreras Arrieche Internacionalista UCV

Bienvenido Míster Marshall

 Crónica de la visita de Henry Kissinger a Caracas Por Hugo Álvarez Pifano                                                                                                                                                    1.- A modo de introducción, la reseña de una película histórica 1, a.- La película “Bienvenido Míster Marshall” está considerada como una obra maestra del cine español. Se trata de una comedia costumbrista, ubicada en los años cincuenta del franquismo, con fuertes dosis de ironía, crítica social y por sobre todo esto, ofrece una muestra resaltante de burlas y propensión al ridículo por parte de la sociedad española de la época, al parecer, esperanzada en recibir los beneficios del Plan Marshall, el más amplio programa de cooperación internacional dirigido a la reconstrucción económica de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Pero, como es sabido, España no recibió gracia alguna del Plan Marshall. Esta película es la obra más significativa del director Luis García Berlanga, del productor Vicente Sempere y contó como actores principales a: José Isbert, Manolo Morán y Lolita Sevilla. 1, b.- ¿Cuál es el argumento? La historia se desarrolla en el pueblo de Villar del Río, donde los americanos (así llaman en España a los estadounidenses) harán una visita para implementar el desarrollo del Plan Marshall en ese país. Todos los habitantes del poblacho se disponen a dar su contribución para lograr que la misión diplomática americana sea todo un éxito. Surgen los tipos característicos de la sociedad española de la época: el poder, representado por el alcalde; el influyente clero, por el cura; las fuerzas vivas: por el boticario, el pulpero, la maestra, agricultores, campesinos, niños, ancianos y pare de contar, todos muy interesados en atender a los americanos. Se discute el papel que cada uno desempeñará, lo que deberán decir en un momento dado. Se prepara el comité de recepción a un lado de la carretera. ¡La caravana de carros se aproxima al pueblo! El alcalde tiene listo su discurso. ¡Ah, pero que gran desilusión! Entre una nube de polvo, todos los carros pasan, ninguno se detiene en el pequeño pueblo, como se dice en Venezuela, todos se quedaron con los crespos hechos. 1, c.- A modo de moraleja, siempre he tenido la impresión de que en América Latina, en una forma u otra, en algún momento de nuestra historia, nos hemos quedado con los crespos hechos a la hora de hacernos ilusiones acerca de lo que pueden los estadounidenses hacer por nosotros y creo que ahora y siempre, como en el pasado, somos los venezolanos quienes debemos empeñarnos en resolver nuestros asuntos con esfuerzo propio. Fueron los españoles quienes sacaron con su brillante iniciativa y esfuerzo creador ese gran país que es España.  Algo así como lo narrado en la película “Bienvenido Mr. Marshall” en mi apreciación personal, esto lo pude vivir en la visita del Secretario de Estado Henry Kissinger a Venezuela. 2.- Escenario internacional sobre el cual se realizó la visita 2, a.- Para el momento de la visita de Henry Kissinger a Venezuela, 17 de febrero de 1976, Estados Unidos vivía una etapa sumamente compleja, la Guerra de Vietnam había llegado a su fin el año anterior, siempre hubo una fuerte oposición a esa guerra dentro de los Estados Unidos de América, además las tensiones con la Unión Soviética estaban en su punto más álgido.  Kissinger desde comienzos de los 70, se desempeñaba como catedrático de la Universidad de Harvard, donde era famoso por ser el creador de la idea de la despolarización. Nixon se interesó por su planteamiento y le encomendó la tarea de explorar las posibilidades de materializar su tesis. Dentro de este contexto, su visita a Venezuela se ubica en un esfuerzo por lograr el apoyo de nuestro país, como un aliado activo a esa causa. 2, b.- De parte de Venezuela ¿qué queríamos los venezolanos obtener de esta visita?  En pocas palabras: En enero de 1975, los Estados Unidos excluyeron a Venezuela del sistema de preferencias arancelarias por ser nuestro país miembro de la OPEP, esto significó que los productos venezolanos de exportación deberían pagar aranceles altos para ingresar y ser comercializados en los Estados Unidos de América. Esto era sin lugar a dudas una discriminación, pues los otros estados latinoamericanos no tenían este mismo tratamiento. La medida fue catalogada por el presidente Carlos Andrés Pérez como una actitud inamistosa para con un país amigo y se esperaba su revisión. Para febrero de 1976, la corrección de la medida no había sido ejecutada, elevando las fricciones políticas. Esto motivó la presencia del Secretario de Estado Henry Kissinger en Venezuela, con una propuesta dirigida principalmente al diálogo sobre el petróleo. Durante la visita, con el ánimo de disminuir asperezas Henry Kissinger afirmó en su alocución presentada en el “II Simposio Norteamericano-Venezolano” en Macuto el 17 febrero, que la América Latina ocupaba un “lugar especial” dentro de la política exterior de Washington. El Secretario de Estado avaló la idea del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) y el apoyo de su país a la integración latinoamericana, mostrándose dispuesto a resolver las diferencias con Venezuela, país clave para el suministro energético estadounidense. 3.- Los personajes de la visita, vistos a modo de una película venezolana-estadounidense 3, a.- Henry Kissinger, Secretario de Estado de USA, de quien hemos hablado en precedencia y nos referiremos ampliamente en la parte final de esta crónica. 3, b.- Ramón Escovar Salóm, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela su contraparte. Ramón Escovar Salom fue un hombre culto, de inteligencia brillante, excelente orador y un político de dilatada trayectoria, fue en la historia de la diplomacia venezolana, el canciller que realizó el mayor número de visitas oficiales a países con intereses de importancia y más aún vitales para Venezuela. En todas ellas tuve el honor de acompañarle, como asesor, redactor de los documentos oficiales y como negociador de los mismos. Igualmente, en no pocas ocasiones me tocó la preparación de discursos. En aproximadamente, tres años de gestión, realizó 25 visitas oficiales, en particular a 18 países: Guyana (1975); Brasil (1975); Curazao, Aruba y Bonaire (1975); Argentina (1975); Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda

Esa hermosa casa pintada de amarillo

Por Omar Zurita A Imágenes de una época de la Cancillería Nuestra vieja Casa Amarilla, ha vivido cambios, no siempre para su bien. Con el correr de los tiempos y para adaptarla a servir de sede a las oficinas de Cancillería, se fueron haciendo modificaciones en sus instalaciones, así por ejemplo para permitir el uso de la electricidad, se incrustaban y escondían cables sin tener en cuenta la mas elemental técnica; un personaje regordete y bonachón a quien llamábamos “Tomazón”, fungía de electricista y acudía presuroso a empatar cables y poner cinta “tape”, cada vez que algún funcionario se quejaba de un apagón en su oficina o necesitaba enchufar una nueva máquina de escribir. Sobra decir que aquella maraña de cables, toma corrientes y fusibles constituían una bomba de tiempo que efectivamente estalló una madrugada de abril de 1989, cuando se desató un incendio que arrasó casi totalmente con el piso superior de la casa, incluido el amplio y majestuoso comedor con su fabuloso techo de madera, lámparas de cristal y sus tapices. Vienen a mi memoria algunas anécdotas de lo que otrora fue el centro de nuestro diario acontecer en la Casa Amarilla, aquellos marmoles negros y blancos siempre brillantes e inmaculados que reflejaban las columnas que cercan el patio y los fabulosos azulejos de sus paredes; algunos decían que era de mala suerte cruzar el patio por lo que para evitar alguna, se daban la vuelta por los pasillos para acudir a una oficina al otro lado. Muy cerca ya la Navidad, recuerdo que en diciembre de 1984, la esposa del para entonces Canciller, doctor Isidro Morales Paúl, colocó en el centro del patio central un inmenso y bello árbol navideño formado exclusivamente con las llamadas matas de navidad, alrededor del cual tuvo lugar la fiesta de navidad que en aquellos tiempos se ofrecía al Cuerpo Diplomático acreditado ante nuestro Gobierno. Como no recordar el Salón de Embajadores, antesala del despacho del Ministro, con su imponente “Dante y Beatriz” o el Salón Bolívar, quizás el mas protocolar de los espacios de la Casa Amarilla, reservado para la ocasión solemne de la presentación y saludo al Cuerpo Diplomático de un nuevo Canciller y alguna vez también para la salutación de estilo con motivo de Año Nuevo por el Presidente de la República. La tradición convirtió al Salón Bolívar en sala velatoria de Cancilleres y Embajadores, recordando con inmensa tristeza el del Canciller Calvani, su esposa Adelita e hija. Se dice que “la política exterior no la determinan los salones o despachos de una casa, sino quienes desde ella la conducen e instrumentan”. De nuevo el recuerdo acude presuroso: corría el mes de agosto de 1965, un grupo muy pequeño de jóvenes internacionalistas acudimos al llamado del primer concurso de oposición para ingresar al Servicio Exterior, los pioneros de la Carrera Diplomática en Venezuela; unas veces con apoyo y siempre venciendo obstáculos, la realización de concursos de oposición se fue imponiendo durante los años siguientes, con lo cual se logró incorporar al Servicio Exterior un numeroso grupo de profesionales altamente preparados, expertos en la materia. Lamentablemente, hoy la casi totalidad del personal de nuestro Servicio Exterior no es profesional, con el resultado del aislamiento cada vez mas evidente de nuestro pais en el ámbito internacional”. OMAR ZURITA A. Lic. Estudios Internacionales UCV 1964, Abogado UCV 1966, Magister Ciencias Políticas USB, Embajador de Carrera jubilado, desempeñó cargos en Londres, México, Washington, Director de Gabinete del Ministro, Director Inmunidades y Privilegios, Consultor Jurídico del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Paradojas chinas ¿Siempre grande?

Por Agustin Urreiztieta Evergrande Group, el grupo inmobiliario chino al borde de la quiebra se ha salvado, por ahora, mediante negociaciones tras bambalinas. La mano del gobierno chino impide in extremis la insolvencia inminente del gigante de pies de barro y mantiene por los momentos la tapa sobre una olla financiera y social en ebullición. Esta es una de las curiosas paradojas que el mundo postmoderno nos estruja en la cara. China, “siempre grande” digna de admiración por su progreso y objeto de temor y estupor ante su crecimiento desmesurado. El mundo sufre de escalofríos ante su poderío económico, militar, científico, demográfico, pero también tiembla de miedo cuando es frágil y temblorosa, como lo demuestra el caso del conglomerado Evergrande. Evergrande es el segundo grupo inmobiliario más grande de China, un coloso en un país de 1.400 millones de habitantes que se urbaniza a un ritmo acelerado. Su portafoliode negocios es impresionante. Para ello los números son más elocuentes que las palabras: 100 millardos de dólares americanos en ventas en el 2020, 12 millones de propietarios/clientes,132 millones de metros cuadrados en proyectos en construcción, 231 millones de metros cuadrados de parcelas para construcción, solo por brindar algunos datos de acceso público. Asimismo, produce vehículos eléctricos, invierte en temas de salud, en bancos, es dueño de un equipo de futbol y mucho más. Pero bien dice el viejo adagio, no todo lo que brilla es oro. A pesar del nombre pomposo y trascendente, Evergrande: siempre grande y, si lo leemos sin la “e” al final, siempre grandiosa, la empresa pretendía ser un reflejo de la majestad eterna del Imperio Celeste, la gran China moderna bajo el estoico diktat del neomandarinato. Pero la realidad es cruel y muerde. La acción de Evergrande pierde 90% de su valor y se encuentra al borde de la quiebra. Aplastada bajo el peso de una montaña de deuda de unos 300 millardos de dólares americanos. Léase bien la cifra, es un número 3 con 11 ceros a la derecha (300.000.000.000 dólares americanos) de deuda. Un hedor de riesgo sistémico al estilo 2008 sacudió los mercados globales de capital. Enseguida se temió un “Lehman Brothers chino”, en trágica referencia a la quiebra del banco americano que disparó la Gran Crisis financiera de 2008. Al borde del abismo, Evergrande anunció que podrá saldar un primer tramo de la deuda vencida. Paliativo que logró calmar los excesos por el momento. Aunque nada definitivo pues la burbuja inmobiliaria china permanece intacta. Esta situación merece varias lecturas paradójicas. La primera, nos muestra que una de las grandes diferencias entre la Guerra Fría con la Unión Soviética y la que se está formando con China es la globalización económica y financiera. En los días de la Unión Soviética, habría sido imposible que los aprietos financieros de una empresa soviética motivaran una caída de los mercados de capital occidentales. Sorprendentemente, los banqueros hiper capitalistas del mundo occidental, pierden el sueño por la salud de un grupo inmobiliario chino. Al mismo tiempo, Demócratas y Republicanos en Washington se quiebran la cabeza para frenar la expansión e influencia de Pekín. Mundo de curiosas paradojas. La segunda y, probablemente la más importante lectura, es que el Partido Comunista Chino no puede permitirse un “Lehman Brothers” nacional. El riesgo sistémico es palpable. El tamaño de Evergrande y su impacto en millones de clientes, familias y modestos propietarios podrían verse perjudicados si el conglomerado cierra las puertas definitivamente. Es extremadamente peligroso y políticamente imposible. Otra cifra nos muestra el tono del problema: se calcula que la empresa tiene pendiente la entrega de un 1.6 millones de apartamentos en construcción para los cuales los compradores hicieron adelantos, contrataron deudas y compromisos con bancos y prestamistas. Fácilmente se intuye el efecto dominó de una debacle. En la economía híbrida china, a pesar de las apariencias capitalistas, la política siempre tiene la última palabra. China es un bastión sobreviviente del capitalismo salvaje. Sin sindicatos, sin derecho a protesta, sin libertad de expresión ni libertades y garantías al estilo occidental. Al mismo tiempo, con un poderoso capitalismo de Estado que ha amparado el crecimiento vertiginoso de un enorme sector privado. Sin embargo, permanece sujeto al gobierno central del Partido Comunista Chino. Por ello, el mismo tinglado burocrático que de un plumazo decide apartar al magnate del Internet Jack Ma, sin mayor trámite y debate se permitirá rescatar a Evergrande de la bancarrota irreversible, mientras aplica castigos ejemplares a sus ejecutivos. Es la tónica del momento en China, moderar el entusiasmo de sus capitalistas salvajes. Así se ha hecho en los últimos meses con los casinos, la educación, los mercados financieros, las criptomonedas, los medios, el precio de los inmuebles, los servicios banqueros informales “bajo la sombra” y tantos otros sectores. En efecto, la convivencia del capitalismo y el comunismo en China ha dado lugar a extremos. Por un lado, enriquecimiento súbito y actividad empresarial galopante y por el otro los desajustes legales y regulatorios propios de un sistema comunista no diseñado para el control y supervisión de un motor económico privado increíblemente dinámico. Por ello, el neomandarinato decide en su estilo totalitario imponer el orden. No con negociaciones, ni diálogos entre partes interesadas, como sucedería en una verdadera democracia, sino con imposiciones, medidas perentorias y castigos ejemplares. Aún estarían pendientes las consecuencias para el presidente ejecutivo de Evergrande, Hui Ka Yan, quien según la revista Forbes desde el 2009, recibió unos 8 millardos de dólares americanos en dividendos mientras la empresa apilaba su montaña de deuda y se iba al garete. Y las sorpresas no se agotan por esas remotas latitudes. Se trata de un régimen comunista totalitario, donde se desconocen libertades básicas, la gente no protesta y no exige sus derechos individuales. Sin embargo, son los problemas de una empresa capitalista china en un régimen comunista, los que provocan las protestas de inversionistas frente a su sede en Shenzhen. Singulares paradojas evocadoras de la novela “Cambios” del premio Nobel de literatura chino, Mo Yan. Este es el peor escenario que

La Diplomacia y el Golf

Por Ignacio Arcaya “La mejor credencial para un diplomático es un hándicap de un solo digito en el Golf” (Ego dixit)  Siguiendo la pasión  de mi padre  por el golf,  me  inicié  con  él a los  10 años  de edad en el Caracas Country Club, el cual fue fundado  el  1919,  inter  alia  por  mi  tío abuelo Pedro Manuel Arcaya y del cual donde  todavía  soy  miembro  y  jugador activo (Mi hijo y mi nieto  han  continuado  con  la pasión,  mejorando  considerablemente a las dos generaciones anteriores) Mi primer destino diplomático  fue en 1966 como Tercer Secretario  en Ginebra,  allí solo jugué, un par de veces cuando acompañé al entonces embajador venezolano de turno, a la antigua sede del Golf Club de Genève Estando en Ginebra  me trasladé a Caracas  a presentar  el Concurso  de Oposición  para ingresar a la Cancillería  como  Diplomático  de  Carrera  y casarme.  Cosas  que  hice, regresando a Ginebra como funcionario de carrera, con Lilí ya que sin ella no hubiera llegado ni a primera base. En 1968. re g re s e a la Cancillería, como Jefe de la Oficina ( Segundo Secretario) de los Comisionados de Venezuela en La Comisión Mixta de Limites con Guyana y jugué golf con cierta regularidad en el Caracas Country Club y en La Lagunita.  También  tuve oportunidad jugar durante los viajes a las reuniones de la Comisión en México, Barbados, y Trinidad. Luego de mi paso por el Servicio Interno, fui nombrado, en 1969 , Primer Secretario en la Delegación Permanente ante la OEA en Washington, donde comencé a usar el golf como un instrumento diplomático. Ingresé al Bretton Woods Golf Club, creado por al Fondo Monetario Internacional (FMI)  para  la comunidad  internacional  de Washington, i.e.  el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), la Organización de Estados Americanos (OEA) y donde los diplomáticos acreditados en esos organismos podían ser miembros.  mientras  tuvieran  esa  calidad.  Allí tuve  la oportunidad  de jugar  con  diplomáticos de distintas misiones permanentes, acreditados ante esas Instituciones,  así como  con funcionarios de las mismas En 1972 fui trasladado a  Caracas  como  Consejero  en  el Instituto  de  Comercio Exterior (ICE). Continúe jugando golf con regularidad en el Caracas Country  Club  y La Lagunita, así como en los viajes a reuniones en el exterior que me tocaba asistir como Jefe de Relaciones Internacionales del ICE, como sucedió en visitas de trabajo, a Colombia, Perú, Chile, la India, México, Suiza y Estados Unidos. Volví al exterior en 1975 como Ministro  en la Embajada  en Paris.  En vista  de que el Golf Club de Saint –  Cloud,  mi preferido,  solo admitía  como  socios  diplomáticos  a embajadores,   me hice miembro de Saint Nom La Breteche Golf Club, donde jugué, durante mi permanencia en Paris,  con diplomáticos  acreditados  en Francia,  la UNESCO  y la OTAN,   así como  también con funcionarios gubernamentales, principalmente del Quai D’Orsay En 1978, fui designado Embajador en Australia con jurisdicción en Nueva Zelandia y Fiyi. Fue para mi un alto honor pues ello significaba que era el primer Funcionario de Carrera en la historia republicana de nuestra Patria que llegaba al Rango de Embajador Apenas llegué “Down Under” me hice  miembro  diplomático  del Royal Canberra  Golf Club donde verdaderamente comencé a usar al máximo el Golf como un instrumento diplomático. Los embajadores y altos comisionados golfistas, con la ayuda de la Dirección del Protocolo organizaban torneos de golf seguidos  de actividades  sociales.  Al poco tiempo  de mi llegada tuvo lugar el primer Torneo en que participé y fue con el Primer Ministro Malcom Fraser y miembros de su Gabinete, seguido de una  recepción  en la Embajada  de Francia.  Luego vinieron  otros  torneos,  ya que se trataba  de tener  ese evento  una vez al año. Participé   en tres de esos torneos Con igual formato se hicieron torneos anuales de golf y tenis, con los miembros del Parlamento. Tuve la oportunidad    de participar en cuatro  de ellos.  La informalidad característica del golf hacia que la relación  personal  entre  los embajadores  y los altos funcionarios y parlamentarios fuera mas fluida y cordial, lo cual facilitaba enormemente la labor diplomática Cuando presenté credenciales en Nueva Zelandia, aproveché para jugar con unos amigos golfistas en el Royal Wellington Golf Club En una visita Oficial del Primer Ministro de Fiyi, Ratu Sir Kamisese Mara, a Canberra,  el Protocolo  australiano  le organizó  una partida de golf y fui invitado  a participar  en  ella. Cuando me tocó ir a Suva a presentar credenciales al Gobernador  General,  de Fiyi,  después del acto protocolar el Primer Ministro me invitó a jugar en el Fiji Golf Club con los Altos Comisionados de Vanuatu y Tonga, para luego a cenar en su Residencia Oficial. Terminadas mis funciones diplomáticas en Australia, cuando  me fui a despedir  de las autoridades fiyianas, el Protocolo fiyiano organizó para que la ceremonia tuviese lugar en El Pacific Harbour Golf Resort, después de dos partidas “four ball” con el Primer Ministro,  los titulares de Relaciones Exteriores, Defensa y Turismo, así como los embajadores de Francia, Australia y Japón. Luego del golf y de la ceremonia, el Embajador francés nos invitó a todos a un agasajo que ofrecía a bordo de un destructor francés en Suva de visita en Fiyi. Allí terminó mi relación diplomática – golfistica en ese país Estando en Australia tuvo lugar en Manila la V Conferencia de la UNCTAD, como yo había formado parte de las delegaciones de Venezuela  en dos  de las cuatro  conferencias anteriores, (Delhi y Santiago) y dado que muchas veces participé, como delegado de Venezuela en los comités y comisiones de esa organización, fui incorporado a nuestra delegación Al final de la primera semana de la Conferencia,  el Gobierno  Filipino  organizó  un torneo  de golf de dos días (sábado y domingo, Shutgun – mejor pelota por pareja) en el Manila Country & Golf Club y en el Wack  Wack  Golf Club.  Por  el ser el Delegado  con menor  hándicap  (8), me tocó jugar de pareja con el Presidente Ferdinand  Marcos  (hcp.4).  El primer  día jugamos

Tres historias en el trajinar diplomático

Por Oscar Hernández Bernalette Con gusto reacciono a la   cordial invitación del Profesor Juan Francisco Contreras quien me pidió escribiera un artículo para la página web del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, sobre “algún tema relacionado con tu experiencia en el Servicio Exterior Venezolano o algún otro tema”. Pues confieso que había preparado un articulo relacionado a los retos del los Organismos Internacionales a partir de la Pandemia, pero reconsiderando, pensé  que no todos los días tenemos la oportunidad de recordar situaciones relacionadas con quehacer diplomático y dar a conocer esas historias a una audiencia amplia e interesada en estos temas. Me decidí, por enviar estas tres historias entre tantas otras que suman el acervo de la vida en el servicio exterior y que se desarrollaron a lo largo de más de 30 años  de carrera diplomática. Algunas de ellas se convierten de situaciones que obligan a la debida actuación que se resume en estar preparado para las alertas tempranas y saber hacer control de daños cuando ello así se requiere. En ese sentido , a lo largo de nuestras carreras diplomáticas no son pocos los episodios de alta política  y  hasta sencillas anécdotas que se producen como parte de nuestro ejercicio profesional en distintas categorías del servicio, en disímiles  países y por el hecho de vivir en culturas diferentes, no es extraño que funcionarios diplomáticos cumplan responsabilidades o sean testigos de excepción de hechos que muchas veces quedan atrapados en los archivos de nuestras cancillerías, sean como papel en viejos muebles arrumados, o ahora en  la data en donde quedan registrados episodios, anécdotas y situaciones que solo el historiador acucioso a veces desempolva cuando se trata de alguna investigación históricas. Muchas otras situaciones se nos presentan como resultado de vivencias, encuentros con personalidades nacionales o extranjeras o también como parte del inevitable recorrido que hacemos por la burocracia internacional. En esta oportunidad, les quiero ofrecer estas tres   “anécdotas del oficio”, de un grupo mayor de notas que resumo como parte de mi ejercicio profesional. Para este medio y como homenaje a cientos de colegas que a lo largo del tiempo han dejado lo mejor de sus capacidades para servir a su país, cuento estos episodios aislados, pero parte de los recuerdos que florecen del ejercicio de una actividad noble y llena de vivencias que hoy recordamos con nostalgia. El asilo que fue negadoEs el año 1985. República Dominicana. Tengo como responsabilidad en la Embajada la Sección Política. El Embajador era Abel Clavijo Ostos, diplomático de larga trayectoria y con quien había servido en Egipto años antes. Un martes, si mal no recuerdo. Un día más en la rutina de una Embajada. Me había correspondido revisar el télex en mi oficina y enviar algunos cifrados a la Cancillería. La embajada era una vieja casona en una avenida de bastante circulación en la capital, Santo Domingo. Desde mi oficina escucho unos gritos y salgo corriendo a la recepción. Me encuentro con un grupo de gente saltando las paredes de la Misión Diplomática mientras un policía de seguridad con  su fusil reglamentario estaba seriamente dispuesto a disparar a los intrusos. Lo obligo a no hacerlo y ordeno que deje que terminen de saltar a la sede. En esos momentos el Embajador se encontraba fuera de la capital. Se trataba de una treintena de ciudadanos haitianos que ingresaron violentamente para pedir asilo. Se le informa de inmediato a todo el personal lo que ocurría y se le pidió a los solicitantes que tuvieran calma y respetaran la sede diplomática. Su primera demanda es que querían hablar con el Embajador. Vía telefónica, éste, quien se encontraba fuera de la ciudad instruye al consejero de la Embajada -para aquel entonces Vasco Atuve- y a mi persona, que les pidiéramos que se retiraran de la entrada y esperáramos a que regresara a final de la tarde. Los exaltados aceptaron educadamente, nos acompañaran a la parte posterior de la Misión. El embajador se incorpora, nos reúne al personal diplomático incluyendo al agregado militar, el coronel Level y se comunica de inmediato con la Casa Amarilla, sede de nuestra Cancillería en Caracas, en donde ya un personal de la Dirección de Política Internacional monitorea y evalúa  la situación en la sede diplomática. El canciller para aquel entonces era Simón Alberto Consalvi, intelectual y político, quien fue un hombre de gran significación para la democracia venezolana. Las instrucciones y recomendaciones de Caracas eran las de que el Embajador no se apersonara para hablar con los demandantes y que recayera el contacto en mi persona como responsable del área política y  en ese momento el tercero en la  línea de precedencia de nuestra Embajada. Inicié así un proceso de negociación con los solicitantes. Todos ciudadanos haitianos dirigidos por un teniente retirado del ejército de Haití y quien desde ese momento y hasta la fecha en que se retiraron se convirtió en el único portavoz del grupo. Su demanda era simple. Querían salvoconducto para ser trasladados a Caracas en condición de asilados políticos. Su justificación era que a pesar de ser huéspedes como extranjeros del Gobierno de RD se consideraban perseguidos por las autoridades de ese país, cuyo Presidente era Joaquín Balaguer y el de Venezuela era Jaime Lusinchi. Su presencia duró 25 días mientras esperaban se les otorgara asilo. Me correspondió ser el único funcionario de la embajada que los trataba. Nos afectaba el trauma humano que su presencia significaba dentro de la Misión. Confinados a un patio trasero sin mayores facilidades y sometidos todos a presiones que incluían actos de desesperación y amenazas de su parte. Mi contacto con ellos tenía altibajos, entre  simpatías por su demanda, hasta sinsabores por su actitud violenta y amenazante a mi persona, toda vez que las autoridades de Caracas no otorgaban el asilo ni las de RD el salvoconducto respectivo. Después de mucha negociación, evaluación con nuestra cancillería y la de Santo Domingo, el Gobierno de Venezuela por primera vez negaba otorgar el correspondiente asilo. Me correspondió la dura tarea de comunicárselos y pedirles que se retiraran pacíficamente de nuestra Misión.

Souvenir de Cuba

Por Agustin Urreiztieta Una amigo europeo se quejaba de las restricciones impuestas por el gobierno de Cuba. Simulando candidez pregunté si era por el Covid o por las protestas que recientemente sacudieron el país. La respuesta podía anticiparse: “las del Covid … ¿Protestas? leí algo, pero ese no es mi problema, solo quiero irme de vacaciones, igual esa gente nunca cambiará”. Lapidario. Previendo la falta de interés que pudiera vivirse del otro lado del Atlántico, hice una búsqueda en Google sobre Cuba y no encontré nada reciente, silencio en las redes y en las fuentes noticiosas. ¿Es Cuba un “periódico de ayer”? Y así es la civilización del espectáculo. Una noticia es rápidamente remplazada por otra, por otra y por otra. Inundaciones en Alemania y Bélgica, los americanos abandonaron Afganistán, Nairo Quintana no ganó el tour de Francia, comenzaron los juegos olímpicos de Tokio y agosto llegó preñado de vacaciones… Con indiferencia se pasó la página y allí quedaron los cubanos, víctimas de la dictadura, de los sueños revolucionarios, saturados de proclamas y slogans sesenteros que ya no hablan a nadie desde hace años. Solo por algunos días de julio sonaron con estrépito los medios, volaron fotos y videos, verdaderos y falsos. Se encendió una luz de esperanza en la isla mártir. Un resplandor maravilloso al final del túnel de la dictatura y la quimera revolucionaria cubana. Desde la llegada de los barbudos de la Sierra Maestra el 1ero de diciembre de 1959 hasta julio del 2021, han pasado 62 años. Demasiado sufrimiento. Los admiradores de la Revolución Cubana se apresuraron en culpar a las sanciones estadounidenses reinstauradas por Donald Trump y dejadas intactas por Joe Biden. Por su parte, los críticos del castrismo lo ven como la quiebra de un régimen, una revolución agotada después de 62 años de dominio absoluto. La realidad es, sin duda, la suma de las dos, porque si bien es obvio que las sanciones económicas y financieras estadounidenses complican la vida de los cubanos, sí estamos ante un sistema que se muestra incapaz de regenerarse. Las manifestaciones en veinte ciudades de Cuba, y más espectacularmente en el Malecón, la famosa avenida frente al Caribe en La Habana, cobraron una escala casi sin precedentes desde la revolución cubana o al menos desde los disturbios de 1994 que habían provocado la salida de decenas de miles de balseros hacia Florida. El detonante inmediato fue la grave escasez de alimentos que se suma a una ya profunda crisis económica y social, un serio resurgimiento de la pandemia y su calamitosa gestión, en un país que continúa elogiando su sistema de salud, incluidas sus vacunas. Pero el contexto histórico también es esencial. Por primera vez en 60 años ya no es un Castro quien gobierna Cuba. Fidel murió y Raúl con 90 años fue sustituido por Miguel Díaz-Canel, quien no cuenta con el aura de un pasado guerrillero mítico. Mas bien se trata de un burócrata de la nomenklatura, formado como ingeniero electrónico y quien dispone de las garras necesarias para trepar la enredadera espinosa del Partido Comunista de Cuba. Para gran decepción, este relevo generacional no viene acompañado de ningún cambio político. En nada se vislumbra a un Gorbachov tropical. No se le nota el aleteo espiritual necesario para un cambio profundo en la sociedad cubana, como tampoco el olfato del pragmático para olisquear la oportunidad y sobrevivir con ella. A principios de año, el poder comunista lanzó reformas económicas, en particular las monetarias, a expensas de una devaluación del 2400% del peso cubano y un mayor margen de maniobra para el sector privado, pero por ahora, la población solo está sufriendo los efectos negativos, en particular la inflación de tres dígitos. Y, sobre todo, nada de “glasnost” o “perestroika”, como decían en Moscú, no hay apertura política. Los manifestantes marcharon al grito de “libertad”. Es decir, más allá de las penurias y dificultades de la vida cotidiana, también había una demanda de respiro de una sociedad demasiado tiempo empapada de consignas. Bandera de esta aspiración libertaria, un rap compuesto por jóvenes cubanos de La Habana y Florida, muy popular en la web fue entonado a coro por los manifestantes en las calles. Se trata de “Patria y Vida”, una desviación de la consigna revolucionaria “Patria o Muerte”, que es en sí mismo un crimen considerado “Castricida” y por tanto de alta traición a los intereses de la dictadura. El llamado urgente a la movilización de militantes comunistas lanzado por el desdibujado sucesor de los hermanos Castro, puede augurar lo peor, una represión bárbara de este movimiento popular acusado de estar a sueldo de los americanos. Desgraciadamente, y así lo han probado a través de 62 años, la dictadura comunista es capaz de sobrevivir a las peores situaciones, pero en el contexto de una crisis tan profunda como la que atraviesa la isla, y sin la legitimidad de los padres de la Revolución, la situación no se les presenta fácil. Para sostener su economía en harapos, Cuba reconoce la situación calamitosa de Venezuela después de haberla saqueado por 20 años y ante la evidente falta de interés de Rusia, emprende un sigiloso giro hacia otras fuentes. Por ello, ante las cámaras y las luces, intenta medir el uso de la fuerza para no comprometer sus relaciones comerciales con la Unión Europea y Canadá. El control de las manifestaciones aparentemente se hizo sin mayor brutalidad y sangre. Sin embargo, el adverbio “aparentemente” escondería las peores prácticas de la represión de la dictadura cubana. De eso y más son conscientes los manifestantes, del uso indiscriminado de los infames Avispas Negras, de la hiperactividad de los Comité de Defensa de la Revolución quienes “peinarán” todas las calles de la isla en busca de contrarrevolucionarios y de la aplicación de una justicia sesgada, parcial e instrumental para el mantenimiento de los jerarcas y su revolución de consignas. Estas tácticas probablemente contendrán esta ronda de protestas, al menos por ahora, pero no es una solución definitiva para Díaz-Canel. La interminable crisis

La profundidad del silencio

Por Hugo Álvarez Pífano Tres anécdotas para reír, en las que el silencio es protagonista elocuente, en sendos conciertos de música venezolana: 1.- Concierto auspiciado por la embajada de Venezuela en Brasilia (1977); 2.- Retreta en la plaza Bolívar de Cocorote, estado Yaracuy (1950) y 3.- Espectáculo de ballet en el Teatro Juáres de Barquisimeto (1983).                                                                      I                                               El silencio de una tecla del piano Si existe un silencio absoluto, sepulcral, en un concierto, ha sido -por lo que atañe a mis recuerdos- el que tuvo lugar en Brasilia, en el año de 1977, en un concierto auspiciado por la embajada de Venezuela en la capital de Brasil. A la sazón el embajador de Venezuela era un general de división de la fuerza aérea: Humberto de Jesús Moret Arellano, quien venía de ser jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, yo me desempeñaba como Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela. El embajador me encargó la tarea de organizar un concierto de música de cámara con el Trío Nacional de Venezuela: Lina Parenti (piano), Carlo Suzi (violín) y Alberto Calzavara (violonchelo). El piano de concierto que se encontraba en la residencia del embajador debía ser trasladado al lugar de la presentación. En el primer ensayo, la pianista comprobó que una tecla del piano estaba sorda. Inmediatamente lo comuniqué al embajador, quien me espetó: Álvarez Pifano ¿Cuántas teclas tiene un piano? Señor, le respondí, un piano tiene teclas blancas, que corresponden a los sonidos naturales y teclas negras que constituyen las alteraciones cromáticas, bemoles y sostenidos. Me disponía a continuar mi disertación sobre el piano de conciertos cuando el embajador me interrumpió: -Álvarez Pifano, déjese de tonterías, yo no le estoy preguntando eso, conteste a mi pregunta: ¿Cuántas teclas tiene un piano? Bueno, le dije, en este momento no sé cuántas teclas tiene un piano, pero puedo asegurarle que tiene alrededor de unas noventa, digamos más de ochenta y menos de noventa. Entonces, me dijo, si un piano tiene más de ochenta teclas, y solamente una no funciona, porque esa vieja necia no puede tocar ese piano. No acepto que se suspenda un concierto, porque una sola tecla no funciona, cuando las otras ochenta y pico están en perfecto estado. El concierto se realiza y usted responde que mis órdenes se cumplan. Usted es también responsable de que esa vieja no se acerque a mí con esas necedades. El concierto tuvo lugar y al parecer nadie se percató de que una sola tecla del piano estuvo en permanente silencio durante el mismo. Al día siguiente del concierto los músicos debían partir a Venezuela, fueron a la embajada a despedirse del embajador, a quien no habían visto ni una sola vez, expliqué al general: ellos solo quieren saludarlo, solo estrechar su mano y eso nada más, me respondió: Yo no tengo tiempo de atenderlos, ya bastantes atenciones usted les dispensó, tengo entendido que les dio una cena en su casa, usted no pretenderá que yo le pague los gastos de esa cena, pues usted no me ha pedido autorización para hacer esa comida. Le respondí, señor no le estoy pidiendo dinero, solo que reciba a los músicos, la respuesta fue: retírese inmediatamente de mi despacho. Cuando a un diplomático se le encomienda la misión de organizar un concierto y este es muy exitoso -como ocurrió en Brasilia- lo mínimo que el organizador espera de su embajador es que le dé las gracias, más aún, si el embajador es una persona decente, que le dé las gracias y lo felicite, todavía más aún, si es una persona responsable, le da instrucciones de preparar un informe sobre la excelencia artística de la ejecución de los músicos, la crítica de la prensa y la reacción del público de Brasil a esta manifestación cultural de Venezuela, pues los músicos contratados por la Cancillería  tienen derecho a que se informe como fueron sus actuaciones, buenas o malas, para la elaboración de su currículo y el prestigio de su fama. Tres músicos insignes, que merecían consideración y respeto. Por esta razón fui echado del despacho del embajador. Dos días después le fui a dar cuentas: -el concierto fue muy exitoso y muy aplaudido por el público, asistieron unas mil quinientas personas, el aforo total del teatro. Por lo demás, las críticas en la prensa han sido muy positivas. El embajador parecía sentirse bien con la noticia y aprobó mis palabras con un movimiento de su cabeza. Al final, en forma muy comedida le pregunté: -General, si un avión de la fuerza aérea debe volar y uno de sus instrumentos está en mal estado -digamos, el altímetro- ¿ordenaría usted que volara en esas condiciones? Entonces me dijo, con su inconfundible acento andino: -Álvarez Pifano, en donde tiene usted la cabeza ¡Cómo puede hacer esa comparación! Volar un avión de guerra es algo muy serio, tocar un concierto de piano es una soberana pendejada. Si alguna vez en su carrera, usted llega a ser embajador -vaina que dudo, pues usted no tiene cabeza para notar la diferencia que existe entre las cosas- debe aprender a distinguir entre asuntos importantes y otros que no lo son, fíjese que yo a esa tochada de concierto ni siquiera asistí. Eso lo dejé por cuenta suya. Gracias a Dios, contrariamente a la opinión del general, hice una carrera de 36 años en el Servicio Exterior de Venezuela, fui Embajador durante 17 años y en todo ese tiempo, entendí porque Juan Sebastián Bach es el más grande músico de la historia de la humanidad, he disfrutado de la música de Antonín Dvorak, uno de mis favoritos y he aprendido a sentir admiración por Inocente Carreño, un músico ejemplar de Venezuela procedente de la isla de Margarita, todos ellos constituyeron el programa de concierto, que ofrecimos en Brasil, con un piano en mal estado y una tecla sorda, pero inspirados en el inmenso deseo de todos los venezolanos residentes en ese país, de compartir y hacer partícipes a otros pueblos de nuestros

Dos paises y dos experiencias distintas

Mi labor como Embajador de Venezuela- Lapso 1.989 1.999 Por Lisan Stredel Balliache Durante mi carrera como diplomático en el Servicio Exterior, tuve la oportunidad de vivir y trabajar en varios países, con los cuales Venezuela mantenía relaciones diplomáticas.  Puedo afirmar que fueron excelentes destinos. El país receptor te ofrece alternativas para desarrollar un buen trabajo, y a la vez, uno mismo las puede profundizar y optimizar. Un cargo o destino diplomático lo moldeas  para hacerlo mejor, de ello depende mucho que la gestión bilateral sea efectiva     En cada uno de estos países, los vínculos y relaciones con los diversos sectores locales en los cuales ejercí el oficio, fueron positivos. Con las Cancillerías, con el sector público, así como con el privado.  Educación. Universidades. Partidos Políticos. Arte y Cultura. Me gustaría referir mi experiencia en dos de los países, en los cuales trabaje. En la Federación   de San Cristóbal y Nevis, fui Embajador durante el periodo 1989- 1995. La Federación fue colonia británica hasta cuando se declaró su Independencia, en 1983. Forma parte del Commonwealth y el Gobernador General representa a la Reina de Inglaterra, quien es el Jefe de Estado. El Jefe de Gobierno es el Primer Ministro.  En la oportunidad de mi designación como Embajador en SKN, tenía como respaldo el haber trabajado en la Dirección de Cooperación con el Caribe y Centroamérica, del Ministerio de Relaciones Exteriores. De manera que esta experiencia me ayudo muchísimo para establecer una buena relación con el país receptor. En la Cancillería, en la Dirección de Cooperación siempre se contó con un personal de Carrera o de Comisión, que se ocupaba de elaborar una programación anual de asistencia técnica, con los países del Área. Este  se realizaba en base a las necesidades y prioridades de cada Estado.  Es decir, en El Ministerio se diseñaba un plan que contenía áreas de cooperación prioritarias, con los diferentes Estados de la Región. Estos programas o se llevaban a cabo en el Estado receptor, o en Caracas. En este caso la Cancillería asumía todos los gastos de viajes y manutención de los beneficiarios.  Estos planes se hacían en colaboración con distintos entes de la administración publica, de la cultura, universidades, del sector privado y con profesionales, de manera individual, de acuerdo a la especialidad requerida. Es importante indicar que Venezuela era miembro  donante del Banco de Desarrollo del Caribe, con sede en Barbados. Venezuela tenía un Representante Principal (FIV-BCV) y un Alterno, de Cancillería.  Yo tuve esa responsabilidad, cuando trabajé en la Dirección de Cooperación con el Caribe. Asimismo, en todos los estados independientes del Caribe funcionaban Institutos para la Cultura y la Cooperación.  En estos centros se ensenaba el castellano, el titular era un profesor egresado del Pedagógico Nacional, o de las Escuelas de Idiomas de universidades venezolanas. Asimismo, se contaba con el apoyo de profesores, con conocimientos del español contratados localmente.  En las sedes de los Institutos también se organizaban y dictaban los cursos aprobados, en la programación anual, del Ministerio de Relaciones Exteriores. La fuente financiera para realizar estas actividades, formaba parte del presupuesto anual de Cancillería, PROCA. Con todo este apoyo, pudimos realizar un buen trabajo de equipo, en la Embajada de Venezuela en San Cristobal y Nevis. ( SKN)  En esa época  en la capital de la Federación Basseterre, la otra Misión Diplomática residente  era la de Taiwán. Durante mi permanencia en SKN,1992, hizo una visita oficial el entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez.  Fue invitado por el Caricom, para la Cumbre Anual de esa Organización. En esa oportunidad se firmó un Acuerdo de Cooperación Técnica, sin reciprocidad, entre Venezuela y Caricom. En estos años de gobierno de la Revolución Bolivariana, no conozco como procede la relación bilateral con los Estados del Caribe Oriental. Embajadas, Institutos de Cultura y Cooperación, y Banco de Desarrollo del Caribe. Con anterioridad, el vínculo con los Estados Independientes del Caribe Oriental se fundamentaba en la cooperación, la solidaridad y sobretodo una relación soberana y de respeto, con esos países. La política de Cooperación de Venezuela con la Región, fue pionera y de referencia, en el Continente. En ese periodo éramos el único país con Embajadas residentes en todos los estados independientes del Caribe Angloparlante. Después creo, hubo iniciativas bilaterales por parte de Colombia y México. Mi Jefatura de Misión finalizo a mediados de 1995 2- El siguiente destino fue un país nórdico, Finlandia. Diferente y  una experiencia en mi caso, optima. 1995-1999. Las relaciones diplomáticas entre Finlandia y Venezuela se establecieron en 1954.  A nivel de Embajadores residentes, en ambos países, se formalizaron en 1968. Tanto en Helsinki  como en Caracas , la dos Embajadas funcionaron con un Embajador como Jefe de Misión, hasta hace poco tiempo. Para mi ciertamente fue un reto servir en un país tan lejano y distinto.  En mi caso pase “del calor, al frio” con mayúsculas, sin intermedios, ni pausas. Fue una oportunidad única. Incluso la posibilidad de al menos aprender conocimientos básicos de ese idioma tan complicado, como es el fines. En todo caso creo que entre con buen pie y en el momento adecuado. Finlandia recién entraba como miembro pleno, en la Unión Europea, y esto significaba no solo meterse en Europa de lleno, sino también abrirse más, al mundo más allá de ese Continente. En el periodo en el cual serví en ese país, el Jefe de Estado era el Sr. Marti Ahtisaari, 1994-2000, quien tiempo después fue galardonado con el premio Nobel de la Paz 2008, por sus gestiones, contribución   y resolución, en África, Asia y Europa. Es decir en Namibia, los Balcanes y Aceh –Indonesia. El presidente Ahtisaari había sido designado, en 1978, Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas, para Namibia. Entre 1989 y1990 jugó un papel fundamental en la Declaración de Independencia de Namibia. Venezuela formo parte del Consejo de Namibia, de Naciones Unidas, razón por la cual el presidente Ahtisaari  conoció y trabajo  con altos funcionarios diplomáticos venezolanos.  La Ministro de Relaciones Exteriores era la Sra. Tarja Halonen.