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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

A manera de introducción

Por Diego Arria    “La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ha dejado de existir”, nos anunció Yuli Vorontsov, embajador soviético en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la tarde del 25 de diciembre de 1991.    Los embajadores de Colombia, México, España y Venezuela habíamos sido convocados por Javier Pérez de Cuéllar a su residencia oficial como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas. Desde hacía tres años nuestros gobiernos mediaban en las negociaciones directas entre el gobierno de El Salvador y los jefes del frente guerrillero Farabundo Martí para la Liberación Nacional MFLN para ponerle fin a una guerra que desangraba a esa nación centroamericana desde 1981. Era un último esfuerzo para terminar la redacción final del acuerdo con la esperanza de que las partes lo firmaran, a más tardar, el 31 de diciembre, último día del segundo período de Pérez de Cuéllar en su cargo.     Vorontsov interrumpió nuestra reunión con aquellas 10 palabras que resumían la sorprendente e  histórica noticia que nosotros recibimos con gran entusiasmo, que además de constituir el acta de defunción de la guerra fría, le arrebataba al MFLN el único respaldo que conservaban, lo que haría posible, que pasado casi una hora  después de la medianoche del 31 de diciembre, las partes firmaran el Acuerdo de Paz.         Guerra y terrorismo en el corazón de Europaes el testimonio de mi experiencia personal como embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas y como presidente de su Consejo de Seguridad, responsable de asegurar la paz y la seguridad internacionales,  en aquellos tiempos de grandes cambios en la realidad política internacional. Había llegado a las Naciones Unidas a mediados de 1990, en plena agonía de la URSS, un suceso gracias al cual  cesaría la confrontación entre ella y Estados Unidos, que dominaba casi exclusivamente el funcionamiento del Consejo desde el fin de la segunda guerra mundial. A partir de ese instante crucial, pensábamos, que sin el sistemático veto de uno o del otro contrincante, el organismo podría finalmente ejercer su autoridad para entregarse de lleno a consolidar el imperio de la paz, de los derechos humanos, de la seguridad y de la soberanía de todas las naciones del planeta por igual. Una nueva realidad puesta a prueba con la invasión en agosto de 1990 de Kuwait por las tropas del régimen iraquí de Sadam Hussein, que sin la menor duda representó un punto de inflexión en la historia de las Naciones Unidas, en el que me correspondió asumir muy complejas responsabilidades.    Muchas de las páginas de este libro se refieren a las turbulencias que amenazaban la estabilidad del planeta y que no desaparecieron, como muchos creyeron que pasaría, tras desplomarse el imperio soviético. Perturbaciones que no solo serían efectos de aquel colapso, sino el estallido de desafiantes situaciones imprevistas, como las interminables secuelas de la Guerra del Golfo, la inestabilidad creciente en el Medio Oriente, el terrorismo como política de estado de Libia y la crisis de estado fallido en Somalia, por ejemplo, pero he decidido concentrar mi esfuerzo, al igual que hizo el propio Consejo de Seguridad en el análisis de los sangrientos conflictos bélicos que una vez más devastaron la región de los Balcanes después de la desintegración de la antigua Federación Yugoslava. Guerras alimentadas por las ambiciones territoriales y los odios étnicos de los ultranacionalistas dirigentes de Serbia, cuyo análisis, más allá de la propia significación del suceso, nos permiten aproximarnos a la nueva y muy decepcionante realidad que se manifiesta en las relaciones, a veces explosivas, entre los intereses de las grandes potencias y los de las medianas y pequeñas naciones, en las que la guerra y el terrorismo han pasado a ser factores determinantes de la ecuación, y en las insuficiencias de las Naciones Unidas como órgano encargado de ser el fiel de la balanza. Desequilibrios y carencias que desde aquellos años noventa dominan y enmarañan la agenda del Consejo de Seguridad.     Contra todas expectativas generadas por el derrumbe del muro de Berlín y el fin de la guerra fría, el Consejo de Seguridad no ha dejado de ser escenario de las graves tensiones que mantienen al mundo en perenne estado de alerta. Desencuentros de sus miembros permanentes y no permanentes, y la incomunicación entre los miembros más poderosos del Consejo y el resto de los estados miembros de la Organización, que han sido dejados al margen de las deliberaciones y arbitrajes más trascendentales; y por encima de todo, la desinformación como pieza clave del funcionamiento real del Consejo, suerte de sistemática indigencia institucional impuesta por los gobiernos más poderosos, que me honra haber contribuido a medio dejar atrás durante mi tránsito por la Presidencia del Consejo de Seguridad, en 1992, al promover lo que se denominó desde entonces “Fórmula Arria”, un mecanismo que el Consejo de Seguridad  viene utilizando hasta el día de hoy permitiendo una mayor transparencia a sus deliberaciones.  Me he esforzado en presentar  aquí un conjunto de reflexiones acerca de eventos que presencié, de las experiencias que me hicieron actuar y de las lecciones aprendidas para compartir un capítulo en la vida del mundo tal como puede observarse desde la perspectiva de las Naciones Unidas. Estas páginas también constituyen un testimonio de mi empeño por hacer prevalecer y dar sentido a los principios y valores humanos como hilo conductor de las relaciones internacionales. Expresión cabal de mi obsesión por hacer valer el criterio de que crímenes contra la humanidad, como el genocidio, el terrorismo, la limpieza étnica y la conquista de territorios por la fuerza no sigan violentando el orden internacional. De ahí los esfuerzos personales y profesionales que hicimos diplomáticos y altos funcionarios de pequeñas y medianas naciones miembros de la ONU para enfrentar muchas crisis, algunas de ellas de dimensiones insospechadas, incluso en el corazón de Europa, como las guerras yugoslavas, una de cuyas consecuencias ha sido y sigue siendo el terrorismo.    En este sentido, para mí resultó decisiva la oportunidad que me brindó haber encabezado la

Cecilia Mujica, la heroína del Yaracuy

Por: Hugo Álvarez Pífano “Todo masón es dueño de decir que lo es, si lo considera útil para un noble fin; pero ningún masón debe decir que otro lo es. Esa reserva nos da fuerza”. Roger Leray (Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, elegido al frente del GODF entre 1979 y 1981 y luego entre 1984 y 1987).         I     Aporte de los masones al desarrollo de la humanidad 1.- Un secreto masón muy bien guardado. Es tal la fuerza integral de esta reserva que el doctor James Anderson (1678-1739), un escocés a quien se considera el mayor historiador de la masonería, autor del Libro de las Constituciones, que reunió por primera vez las reglas generales de la masonería es considerado por los masones del mundo actual, como una persona de quien no se sabe con certeza si fue realmente un masón, pues él nunca lo declaró en forma expresa y nadie se atrevió a decir que lo era. Este “secreto masónico” por una parte, los preservó de la persecución y el exterminio desatado en su contra por autócratas como Hitler, Mussolini, Franco, Lenin y Stalin, para citar solo algunos. Pero si existe una verdad a favor de la masonería es que esta sobrevive y continúa existiendo, porque responde a muchas esperanzas, anhelos espirituales y a una gran cantidad de necesidades humanas. 2.- El secreto masón crea incertidumbre. Por otra parte, esta misma reserva ha dado lugar a incertidumbre acerca del aporte de los masones al avance de la educación y la cultura, al desarrollo de la humanidad y a la consolidación de la civilización. Pero, una cosa es cierta, la Orden desde el siglo XVII hasta nuestros días, como una estrategia general de la masonería, ha participado en todas las revoluciones, en especial en las inglesas del siglo XVII, en la norteamericana de 1776, en la gran revolución de Francia de 1789, en el movimiento emancipador latinoamericano de 1800 en adelante, en la Revolución rusa de 1917, en la Revolución mexicana y en la lucha y resistencia antifascista. 3.- Presencia de los masones en la independencia de las naciones americanas. En efecto, en las guerras de independencia de las naciones americanas destaca en primer lugar “El Precursor” Francisco de Miranda, el masón de mayor universalidad, brillo y prestancia de su tiempo. También se dijo de Simón Bolívar que frecuentaba las logias masónicas suramericanas. En Argentina, José de San Martín, un miembro destacado de la Logia Lautaro, que albergó entre otros, a Domingo Faustino Sarmiento. En México a Benito Juárez, estadista de primer plano en la emancipación mexicana. Al lado de estos, vienen figuras de primera línea en las luchas por la libertad y la justicia en Europa, los integrantes de la joven Italia del Rissorgimento: Giuseppe Manzini, Cavour y Garibaldi, de las logias italianas. Hegel, Goethe y Herder, de las logias iluministas alemanas. En Suiza, Henri Dunant creador de la Cruz Roja Internacional, un masón del más elevado rango. En Inglaterra, Robert Baden Powell, el fundador del Movimiento Scout Mundial, masón que fungió como destacado guía en materia de educación y formación juvenil. Recientemente albergó en el cetro británico al conservador Winston Churchill y al laborista Clement Attlee. Se decía, que Harry Truman no aprobó el Plan Marshall para España porque era masón y miembro de la Iglesia Bautista y por lo tanto adiaba a Francisco Franco que era católico, nada más alejado de la realidad: Francisco Franco siempre fue para Harry Truman un criminal de guerra. Los masones favorecieron al republicano Bob Dole, alto dignatario de la masonería estadounidense y al demócrata Bill Clinton, presidente de su país y devoto de la misma. En Asia, la orden participó en el movimiento emancipador chino que estableció la República, liderado por el masón Sun Yat Sen. 4.- Contradicciones generadas por el secreto masónico en Latinoamérica.  En el ámbito latinoamericano, siempre esta reserva generó contradicciones e incertidumbres, como si los masones trataran de demostrar que nunca han sido un cuerpo compacto, sino que cada uno actúa en un mundo propio, personal, como en la Flauta Mágica de Mozart (el masón de más alto vuelo en la creación artística), basada en un rito masón del Egipto de los faraones. En efecto, al decir de Carrera Damas, ABRO COMILLAS: “Bolívar es uno de los hombres más importantes y extraordinarios de la historia de la humanidad. Su epopeya agotó el sentido de la creatividad. Pero, así como hizo cosas grandiosas, hizo cosas muy malas. La peor, en el aspecto político, fue un acto absolutamente injustificable y vergonzoso: entregar a su comandante en jefe, Miranda, a Monteverde, su enemigo, para recibir a cambio un pasaporte que le permitiría irse al exterior” CIERRO COMILLAS. Más aún, el líder rebelde Augusto César Sandino perteneció a la masonería nicaragüense y los estadounidenses inscribieron en la suya a Anastasio Somoza, jefe de la Guardia Nacional, quien articuló su asesinato y fue posteriormente presidente de Nicaragua. En Guatemala, el presidente de izquierda Jacobo Árbenz fue masón, igualmente Carlos Castillo Armas quien lo derrocó. Así mismo, en la masonería chilena figuraron el socialista Salvador Allende y el moderado Jorge Alessandri, su antagonista. En Puerto Rico, la Gran Logia Nacional, tuvo en su ceno al nacionalista revolucionario Pedro Albizu Campos, pero tuvo también a su gran adversario político Luis Muñoz Marín, quién creo la pérfida formula neocolonialista del “estado libre asociado” En Argentina hay dudas acerca de la filiación de Perón a la masonería –aunque existen documentos que lo acreditan como tal- pero tuvo muchísimos ministros enrolados, como su canciller Juan Atilio Bramuglia y el vicepresidente Alberto Teissaire. Fueron también masones quienes impulsaron en centro América las luchas contra las dictaduras, como José Figueres en Costa Rica y más al sur Víctor Raúl Haya de la Torre, en Perú.                                            II                                              La masonería en Venezuela 1.- Sus hombres, sus doctrinas y sus tendencias Frente a una sociedad tan reservada y muchas veces contradictoria, a los historiadores venezolanos de la masonería, les ha sido difícil desentrañar las raíces de la Orden

MAS ALLA DEL PROTOCOLO

LA IMPORTANCIA DE LAS REGLAS Y NORMAS PROTOCOLARIAS *Por Víctor M. Mendoza Coronado Las normas usos y costumbres de utilización de las reglas del Ceremonial y Protocolo, deben ser establecidas por las mismasautoridades que fijen desde el punto de vista legal no tan sólo el protocolo diplomático sino el protocolo y ceremonial de estado,Regional, Municipal, militar, eclesiástico, así como también el social y la etiqueta, entre otros, sin perder de vista que habrá espaciosque son imposibles de dominar, pero que no la mayoría, sino la excepción. Los distintos manuales y reglamentos acerca del ceremonial y protocolo, ha permitido rescatar el orden, la majestad y el respetohacia las distintas ceremonias que se realiza no tan sólo en los entes gubernamentales sino en las organizaciones internacionales.Una explicación es que el Ceremonial y Protocolo no surgió para ser controlados, pues ya desde sus inicios en la historiapertenecen al ámbito del sagrado e incluso de los secretos, transmitiéndose generalmente más que a través de lasmanifestaciones culturales y rituales, y que sólo con el paso del tiempo comiencen a ser descritas verbalmente como parte de lacotidianidad de la vida de soberanos y dignidades. Otra anotación está en la gran variedad de confluencias que circula por las artes de las precedencias de las personalidadesdel mundo que ocupan cargos con jerarquía. Sin embargo, la misma experiencia del servicio que aplica elceremonial de Estado, es aplicable donde el punto de vista de precedencia en el ente antes mencionado. De cualquier manera,cada día se hace más imperiosa la presencia del Servicio Protocolar en cualquier Institución. Como idea general, por consiguiente,básicamente se trataría de pensar como definición adecuada, que Protocolo es organización, que recibe distintas denominaciones enmarcado en el campo de la educación, buenas maneras, protocolo oficial o Urbanidad. Quiero referirme, a que los sucesivos cambios políticos siempre conllevan tendencias ideológicas en escalas valorativasdiferentes, pero que también han influido en esos factores como la comodidad, la simplificación, las modas al uso, el desconocimiento,e incluso la interpretación caprichosa o arbitraria. Todo lo dicho nos conduce a una conclusión, donde no sepretende en modo alguno que el Protocolo marque modas, pero sí que responda con rapidez. Así pues, los conceptos y contenidos básicos en relación con la planificación, coordinación, supervisión y ejecución de los actosprotocolares, se reviste de un seguimiento en cuanto a los detalles se refiere. El éxito consiste en la supervisión y, en la prudencia.Hay que recordar que la formación en Protocolo no nos ha venido de la mano de la Universidad, sino por la lectura de libros,completando la formación con alguna charla, cursos, seminarios, conferencias, Congreso Internacionales, como el que ofrece laOrganización Internacional de Ceremonial y Protocolo (OICP), sede en Madrid, España; junto a la práctica y las mejores dosis de buenavoluntad y, poder así darle la importancia a las reglas y normas protocolarias. En el ámbito de la Formación Académica. Así sea. Victor Mendoza Coronado Comunicador Social UCV CNP 23.782Individuo de Número Sillón 20 de la AcademiaInternacional de Ceremonial y ProtocoloSede en Brasil. Miembro Honorario del CODEIV

Polarización peligrosa

Por Félix Gerardo Arellano Porras Tiempos de polarización y de radicalismos destructivos nublan el horizonte a escala global, con particular rigor en nuestra región y, la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, efectuada el 29 de mayo, donde las propuestas radicales han logrado el mayor respaldo del electorado, pasando a la segunda vuelta prevista para el 19 de junio, confirma claramente tal tendencia. La política como el espacio para el debate de ideas y construcción de proyectos de progreso, bienestar social y equidad, sostenibles y sustentables; se enfrenta con un ambiente de polarización, enfrentamientos, exclusión y violencia; que desperdicia oportunidades, afectando a la sociedad en su conjunto y, con mayor intensidad, a los más vulnerables. El radicalismo en sus diversas variantes ideológicas y con diferentes grados de intensidad se posiciona en: México, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Bolivia. El caso de Perú se presenta tan complejo, que se podría definir como un desgobierno, en un contexto de radicalismo efervescente. Adicionalmente observamos un autoritarismo hegemónico, avanzando en el camino de las democracias iliberales de partido único, en los casos de Nicaragua y Venezuela y, en Cuba se consolida el control totalitario del país por parte del partido comunista. Por otra parte, crece la incertidumbre, tanto por la evolución de los acontecimientos políticos en Chile, con el progresivo deterioro de la popularidad del joven Presidente Gabriel Boric, en un ambiente político de alta crispación; como por las perspectivas de los procesos electorales en Colombia y Brasil, en pleno desarrollo, y cargados de radicalismo y polarización. Las propuestas de centro que intentan promover equilibrios, facilitar la convivencia y la gobernabilidad están perdiendo terreno en la mayoría de los países; por el contrario, se está fortaleciendo la polarización radical, lo que pareciera conducirnos a nuevas décadas perdidas en términos de progreso y bienestar. En el caso específico de Colombia, la Coalición Centro Esperanza, movimiento político que reunía una importante representación de líderes y grupos de centro, con propuestas que privilegiaban el diálogo y la inclusión, no contó con el respaldo del electorado, en la consulta de primarias, que permitió la selección de los candidatos para el proceso electoral, proceso que se efectuó, paralelamente a las elecciones legislativas, el domingo 13 de marzo. Para las elecciones en su primera vuelta, ya el centro había perdido protagonismo y, para complicar el panorama, Federico Gutiérrez (Fico) el candidato de la Coalición Equipo por Colombia, quien había desarrollado una campaña electoral relativamente moderada, tratando de atraer el voto de centro y reducir la crispación en la política colombiana, fue desplazado en el voto popular por Rodolfo Hernández quien desarrolló una campaña cargada de radicalismo. En consecuencia, la primera vuelta ha dejado a Colombia dividido en las dos posturas más radicales, Gustavo Petro con un proyecto de izquierda radical y Rodolfo Hernández de la visión radical conservadora. En estos momentos Colombia enfrenta una de las polarizaciones más radicales de su historia democrática En el caso de Brasil, no existe ninguna posibilidad de una tercera opción, ante el choque de trenes que ya están desplegando el Presidente Jair Bolsonaro quien opta por la reelección, y el Expresidente Ignacio Luiz Inacio Lula da Silva quien, al superar la larga lista de investigaciones judiciales, ha lanzado su candidatura. Conviene recordar que, en las pasadas elecciones presidenciales de Bolivia (18 de octubre 2020), no fue posible que los partidos democráticos, por personalismos, lograran construir un proyecto de centro unitario, para enfrentar el radicalismo del partido de Evo Morales Movimiento al Socialismo (MAS), lo que conllevó una elección con la participación de siete partidos de oposición democrática frente al MAS, un resultado claramente anunciado. En el caso de Perú, el electorado se encontró con diecisiete candidatos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (11 de abril 2021), la oposición democrática fragmentada en su máxima expresión y, la decisión del electorado fue apoyar los extremos radicales, Keiko Fujimori de Fuerza Popular expresión del radicalismo conservador y Pedro Castillo representando a Perú Libre un partido que se podría calificar de la ultraizquierda. El resultado ya lo conocemos, el triunfo de Pedro Castillo (06 junio 2021), por un margen muy reducido y, en estos momentos, un país enfrentando una grave crisis política. Incluso en los Estados Unidos, para las elecciones de medio término del Congreso previstas para el mes de noviembre, la polarización y el radicalismo están dominando la escena. En el partido republicano se consolida el liderazgo hegemónico del Expresidente Donald Trump, promotor de una rígida agenda conservadora. Por otra parte, en el partido demócrata, el sector progresista se radicaliza, al extremo de asumir propuestas claramente socialistas, situación impensable un tiempo atrás. Pareciera que se desvanece la estrecha y exitosa coordinación bipartidista que caracterizaba el manejo de los temas de alta política con implicaciones para la seguridad nacional. Conscientes que las especificidades de cada país limitan la definición de generalidades, es evidente que podemos apreciar algunas tendencias que están facilitando el progresivo ascenso de los proyectos populistas, radicales y autoritarios. En este contexto, destacan los problemas histórico estructurales de exclusión por diversas razones, entre otras, étnicas, económicas, político ideológicas, de género; que enfrentan la mayoría de los países de la región. Los excluidos y vulnerables se presentan como la base fundamental de los proyectos populistas radicales. Estos grupos humanos llevan años enfrentando menosprecio; en consecuencia, visualizan los discursos radicales como un camino de reivindicación o venganza. El maltrato histórico limita la capacidad para reflexionar, además están enfrentando las perversas consecuencias de la pandemia del covid-19 y todo indica que la irracional invasión de Ucrania con sus negativas consecuencias globales incrementara la pobreza. La desconexión de los partidos tradicionales con los graves problemas de la población, ha facilitado el terreno para el populismo, que se presenta con las banderas del nacionalismo, el patriotismo, los valores tradicionales, la xenofobia y estimula pasiones y fanatismo. Para la gran mayoría de los excluidos, con resentimiento y hambre, no es fácil discernir que son objeto de una manipulación. Una gran mayoría de pobres del Perú que

La indecisión de Venezuela en la Corte Internacional de Justicia

Guyana ha presentado formalmente su posición ante la CIJ en marzo pasado y Venezuela tiene hasta inicios de marzo del 2023 para presentar su “contramemoria” Por Sadio Garavini Di Turno La historia de la irresponsabilidad del actual régimen venezolano, en relación a la controversia con Guyana sobre el territorio Esequibo, está llegando a niveles realmente insólitos. Desde la misma firma, en 1966, del Acuerdo de Ginebra (AG), el tratado bilateral que enmarca la controversia, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha sido el medio preferido por Guyana y rechazado por Venezuela. El AG también menciona que el Secretario General de la ONU, si las partes no llegasen a concordar ningún arreglo, podrá decidir cuál de los medios de solución pacífica de controversias previstos en el Art 33 de la Carta de la ONU debe utilizarse para la controversia. La pregunta que deberían hacerse los venezolanos es: ¿Cómo es posible que dos Secretarios Generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, de acuerdo con el último Buen Oficiante el noruego Dag Nylander, decidieron escoger la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio para solucionar la controversia? Los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado al peor de los escenarios posibles para Venezuela. En el gobierno del Presidente Chávez, con Maduro en la Cancillería por 6 años, la megalomanía de creerse líder del hemisferio, la influencia de Fidel Castro, que siempre apoyó a Guyana y el deseo de controlar los votos de los países caribeños, en la OEA y la ONU, acarrearon un abandono de la reclamación. En el 2004, Chávez declaró que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías transnacionales en el Esequibo, si esto favorecía el desarrollo de la región, con lo cual acabó con casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas cartas de negociación. En el 2007, afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962, fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el “gobiernito” de izquierda, autónomo en lo interno, pero todavía dependiente de la Gran Bretaña, del Primer Ministro de la Guayana Británica, Cheddi Jagan. Lo cual es una absoluta falsedad histórica. Cuando a finales del 2013, con el inicio de “era petrolera” en Guyana y después de la detención, por parte de la Armada venezolana de un barco de exploración sísmica, el gobierno Ramotar manifestó que el proceso de los Buenos Oficios, a través de un Representante del Secretario General, no había dado ningún resultado en 25 años de vigencia y proponía al Secretario General optar por la CIJ, el gobierno Maduro insistió negligente y tercamente en continuar los Buenos Oficios, en cambio de proponer otro de los medios de solución, como la Mediación por ejemplo. Ahora que la CIJ ha decidido, en contra de la posición venezolana, que tiene la competencia para dirimir la controversia, todos los juristas serios afirman que, como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos seriamente, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender nuestra posición en la CIJ. Guyana ha presentado formalmente su posición ante la CIJ en marzo pasado y Venezuela tiene hasta inicios de marzo del 2023 para presentar su “contramemoria”. El régimen ha acusado a los magistrados de la CIJ de estar “a sueldo” de la EXXON, olvidando, “curiosamente”, que el socio de la EXXON en Guyana es la CNOOC, la compañía estatal china. Pero lo más grave es que todavía está debatiendo si se presenta ante la CIJ o rechaza el proceso. Esta indecisión, faltando apenas meses para presentar nuestra posición ante la CIJ, demuestra una suprema irresponsabilidad. Sadio Garavini Di Turno Doctor en Ciencias Políticas, Profesor Universitario, Embajador de Venezuela en Guyana. Guatemala y Suecia. Miembro Honorario del Colegio de Internacionalistas de Venezuela @sadiocaracas

Putin: El anti-líder…

Por Agustín Urreiztieta     Los antihéroes son tipos de personajes de ficción que sirven de protagonistas y que carecen de las cualidades heroicas tradicionales, como el valor, la honestidad, la compasión. Sin embargo, en su proceder, producen consecuencias insólitas, muchas de ellas contrarias a sus intenciones. Para estas líneas, tomo prestado del género ficción, el concepto del antihéroe y, lo transformo en el del anti-líder. Aquel quien, en contra de su propia voluntad, se constituye como el punto de partida de una nueva etapa, de profunda transformación social y geopolítica. Todo, sin haberlo planeado, en palabras planas, se da por carambola. Y es así como Vladimir Putin, con la locura de invadir a Ucrania y desplegando una guerra sin cuartel, incluyendo la muerte masiva de civiles, ha agitado al mundo y ha logrado lo inalcanzable. No se trata de remendar su pésima reputación, ni es un esfuerzo cosmético por redondearle las esquinas. Seguirá siendo lo que ha sido en el pasado y, lo que demuestra ser, en el trágico presente: un dictador sin escrúpulos, capaz de los peores crímenes de lesa humanidad, para conseguir sus objetivos.  Sin embargo, usando la trillada lógica del “vaso medio lleno”, la invasión a Ucrania ha traído resultados, hasta hace poco, difíciles de alcanzar. Para empezar, logró que la Unión Europea sacudiera la inercia de décadas y tomara la batuta de líder mundial ante la barbarie. Atrás quedó su imagen de organización anquilosada. Lejos está, la mala reputación de su burocracia y del liderazgo de Bruselas. En realidad, Putin le ofreció una repotenciada razón de ser y estrechó los lazos de unión entre sus países miembros. Hoy, sostienen la lucha entre la civilización y la barbarie, entre la dictadura y la democracia, entre la opresión y la libertad. Crispada por largos años de crisis económica y por la pérdida de competitividad de su economía, la Unión Europea daba la imagen de una potencia en retroceso, ahogada por la desmovilización de sus democracias y el auge de los extremos políticos. Ahora, retoma la iniciativa, afina su política de defensa y de independencia energética, organiza la integración de nuevos miembros y, sus ciudadanos, al ver claramente la amenaza autoritaria, dan un espaldarazo al proyecto común. También, no deja de sorprender que Suiza decidiera, en esta oportunidad, dejar a un lado su antigua tradición de neutralidad (existe desde 1515…)  y asumiera el paquete de sanciones en contra de Rusia. Esto es verdaderamente extraordinario. Ni el Kaiser Guillermo durante la Primera Guerra Mundial, ni el salvaje de Hitler, lograron que Suiza abandonara su neutralidad. Putin lo logró. Por otra parte, hace apenas unos meses, el presidente de Francia, Enmanuel Macron, señalaba a la OTAN como victima de muerte cerebral. Con semejante afirmación, subrayaba la falta de adecuación histórica en un mundo en constante evolución.  Ante los retos del mundo actual, la OTAN observaba, imperturbable, los acontecimientos del mundo. Muchos se preguntaban por su papel tras la caída del Muro de Berlín y el imperio soviético, o su rol ante la primavera árabe. ¿Qué opinaba del avance de Putin en Armenia, en Georgia, en Transistria, en Crimea? ¿Cuál posición ante las actividades mercenarias del grupo Wagner conducidas tras telones por los matones de Putin? y tantas otras preguntas abiertas en frentes geopolíticos actuales. En pocas semanas, Putin logró la resurrección de la OTAN, colocándola de nuevo en el mapa, entregándole, en bandeja de sangre, su propósito ante el mundo. Ahora se apresta, a acoger en su seno, a Finlandia y Suecia y, ante los retos, baraja sus opciones para crear nuevas categorías de miembros. Putin, amenazante, había esgrimido el crecimiento de la OTAN y su cosecha de nuevos miembros entre las antiguas repúblicas soviéticas, como una de las razones de su invasión.  Aseguraba que Rusia había sido engañada por Mitterrand, Kohl, Bush (padre), quienes en su momento aseguraban, a Gorbachov primero y a Boris Yeltsin después, que la OTAN no avanzaría ni un centímetro hacia el Este. Apostaba a la pusilanimidad de las democracias occidentales. Ya vemos, como el viento cambió y, en vez de asustarse y definitivamente desdibujarse, la locura de Putin unió y repotenció a la OTAN y al Occidente. Antes de su dislate, el mundo observaba el avance de Rusia. El crecimiento económico fue vertiginoso durante la década de los 2000, sus instituciones se fortalecieron, dejando atrás la volatilidad y el caos causado por la caída de la Unión Soviética.  Bajo lo que se percibía como un liderazgo duro, pero democrático (Putin fue nombrado personaje del año por la revista Times en el 2007) Rusia avanzaba y era admirada por su franca recuperación e inserción en el mundo. Pero llegó la locura y, con ella, la furia de Putin. El mundo civilizado reaccionó al unísono. La condena ha sido total. En pocas semanas Putin logró unir al mundo en contra de Rusia. Asimismo, en su delirio, ha llevado al matadero, según distintas fuentes, a unos 26.900 soldados rusos, ha destruido el arresto militar convencional y ha dado al traste la fantasía de la superioridad militar rusa. Hoy solo se habla de desorganización logística, de comandos políticos y complacientes con Putin, de deserciones y ajustes de cuentas entre la oficialidad rusa. Y no solo en lo militar. Su ola destructiva se extiende a todos los ámbitos de la vida rusa. Putin paró en seco el avance ruso en el mundo moderno. El avance en el comercio mundial, el del sitial preponderante en el mercado de energía, el de market maker de la seguridad alimentaria global, por solo cubrir un par de ejemplos. Pronto en Rusia, los trenes dejarán de rodar, los aviones no volarán, los autos no encenderán. Un sinfín de consecuencias devastadoras se ciernen sobre el pueblo ruso resultado de la forja del anti-líder Putin. Por último, y no menos sorprendente, es haber sentado definitivamente los cimientos de Ucrania como nación. Justo lo contrario a sus planes. Putin pretendía desconocer su existencia y, de un zarpazo, apuntaba a incorporarla a su visión medieval de la Rusia eterna.

El ágil caballito de Benito Chapellín

Por Hugo Álvarez Pifano Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido                                                                                                               Charles Chaplin Hace poco, por puro caso, encontré en la red un retrato a lápiz, que mi apreciado amigo José Martín Estaba hizo de Benito Chapellín, uno de los artistas de mayor habilidad que he conocido en el espléndido arte de la talla de la madera. Rápidamente, al ver el expresivo rostro de Benito: mi otro amigo, pintor, escultor y maestro en la talla de la madera, me trasladé a la década de los 60 en la ciudad de Los Teques, donde compartí con ellos -mis queridos compañeros tequeños, en especial Julio Barroeta Lara, el más honesto y competente de los periodistas venezolanos- muchas vivencias y en especial, mis inicios en la carrera diplomática. Aún recuerdo, los delgados dedos de Chapellín moviéndose con la industriosa habilidad de una abeja y la firmeza de las tenazas de un cangrejo, para conducir su navaja sobre la rústica corteza de un tronco. ¡Que ingenio de artesano renacentista, en ese oficio de bordar una hilacha usando encajes de hebra fina! Las virutas de madera saltaban con fuerza, a los cuatro vientos, mientras en la superficie del viejo tronco aparecía la serena mirada de Jesús de Nazaret en el acto de bendecir, como salvador de toda la humanidad; en otras ocasiones, se dejaba ver el rostro huesudo y severo de Don Quijote de la Mancha, con su frente surcada por un fugaz e inteligente pensamiento; y muy a menudo también, la cara triste del Libertador Simón Bolívar, cabizbajo y meditabundo, en actitud de recordar su última frase: he arado en el mar. Estos eran los tres personajes que más a menudo le encargaban sus clientes, como temas para sus tallas, él los vendía por separado o en un combo -como se dice hoy en día- en este caso, sus clientes llamaban al trío “los tres majaderos” un nombre sin duda irreverente, pero que mueve a profundas reflexiones en la religión, ética del comportamiento humano y en la política. Pues bien, hacia los años 70, específicamente en torno a 1978, fui designado como representante de Venezuela a una conferencia en Ginebra, cuyo objetivo era elaborar un código de conducta para el transporte internacional. Estaba preparando mi maleta, cuando mi madre me dijo que Benito Chapellín tocaba a la puerta de nuestro apartamento en Los Teques. Traía en sus manos un hermoso caballo de madera de pequeñas dimensiones, con tres palabras gravadas: liberté, égualité y fraternité. Me entregó la talla y me pidió que la depositara sobre la tumba de Charles Chaplin en Suiza. Esa noche escuché por primera vez que Charlot estuviera enterrado en Suiza. Me contó también que, a poco tiempo de su entierro, unos malhechores profanaron la tumba y su cuerpo fue secuestrado, con el objeto de pedir un rescate a su familia. Al final, los delincuentes fueron detenidos y Charles Chaplin regresó al cementerio de Corsier-sur-Vevey a descansar en paz. Entonces, al concluir su relato, me guiñó un ojo y me dijo: el caballito tiene también por objeto, de que si lo vienen a secuestrar nuevamente, “tenga tiempo de montar en su caballo, antes de que pistola en mano se le echen a montón” Se refería por supuesto al célebre corrido mejicano “Juan Charrasqueado”. Ya en el umbral de la puerta de mi casa, celebró su chiste con una carcajada y me confió una frase que he recordado siempre, Charlot solía decir:” Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido”. También yo solté una carcajada, no tanto para no perder un día de mi vida, sino para celebrar precisamente, que ese mismo día, había aprendido con Benito Chapellin tres cosas nuevas que no conocía. 1.- En medio de la conferencia, un domingo lleno de sol, invité a mis amigos a entregar en las manos de Charles Chaplin el hermoso caballito que un artista de Los Teques había creado para él. La idea produjo un gran entusiasmo, en una caravana de automóviles partimos: Gustavo Rodríguez, secretario de la delegación de Venezuela en Ginebra; Oscar Villegas, experto en transporte marítimo; Efraín Mazzei, experto en transporte aéreo; Freddy Ríos, técnico en aduanas; Hernán Villanueva, funcionario del finado Instituto de Comercio Exterior, a quien llamábamos “el maquiritare”. Fue un día inolvidable, encontramos la tumba de Charlot completamente cubierta de flores y de regalos, entonces en la parte frontal de la última morada del más humano de los actores británicos –del cómico que enseñó a sonreír a todo el mundo- coloqué el caballito que le ofreció Benito Chapellín. No sé, tal vez pronuncié la expresión, misión cumplida. 2.- Pasaron muchos años, tantos como diez o más, y un día en Nueva York encontré en una librería, un grueso volumen de una biografía de Charles Chaplin, en el capítulo final, relacionado con su tumba, en un espléndido primer plano, aparecía el caballo de Chapellín en una foto de deslumbrante belleza. De Benito Chapellín no se han escrito libros, tampoco estudios sobre su arte, tal vez uno que otro artículo de prensa, pero para las gentes de Los Teques y para mí en lo personal, ha sido el artesano que creó miles de tallas de madera, el pintor que dejó en sus lienzos centenares de paisajes de Los Teques, el artista plástico más representativo de su pueblo. Pero, más allá de todo esto, fue un hombre que entendió como una forma de comportamiento ante vida, el profundo significado de tres palabras: liberté, égualité y fraternité, las mismas que estuvieron siempre presentes en la existencia de Charlot, que están contenidas en el escudo de la República francesa y en el frontón de la Gran Logia de Francia. Fue precisamente, en este contexto, que Benito Chapellín le hizo llegar un reconocimiento a Charles Chaplin, en la forma de un ágil y precioso caballito y a nombre de todos los artistas venezolanos que creen en estos tres principios. 3. Para terminar, solo me

El Petróleo seguirá siendo poder

Por Rafael Gallegos      En 1911 el Primer Lord del Almirantazgo Winston Churchill, vislumbrando la relación petróleo – poder que se avecinaba, se empeñó en sustituir el carbón por petróleo, en el combustible de los navíos de la Marina Real.   En 1919, al finalizar la gran guerra, Francia y Gran Bretaña con un mapa, reglas y lápices, se repartieron el medio oriente. Ya había certeza del potencial petrolero en la zona. En 1928, los grandes productores de hidrocarburos se reunieron en el Castillo de Achnacarry en Escocia y se distribuyeron el mundo petrolero. De allí salieron las llamadas Siete Hermanas, que dominaron sin oposición el negocio por casi cincuenta años. Crearon y tumbaron gobiernos y, a su antojo manejaron la producción y los precios del petróleo. La segunda guerra mundial la ganó… el que tenía más petróleo. Hitler lo buscó desesperadamente. Su apertura de dos frentes no fue una locura, sino una desesperada búsqueda del petróleo soviético. La escasez de hidrocarburos de los nazis fue palpable cuando los tanques de Rommel se quedaron paralizados en el desierto por falta de combustible. Por otro lado, Pearl Harbor se produjo luego que los norteamericanos le negaran petróleo a Japón. Por cierto, el petróleo venezolano jugó un rol fundamental en esa guerra. VENEZUELA La revolución mexicana aceleró la búsqueda de petróleo en Venezuela. Zumaque y luego Barrosos, marcaron un crecimiento acelerado. Venezuela llegó a ser el primer exportador y segundo productor mundial de petróleo cuando Juan Vicente Gómez. El dictador fue implacable y represivo para con sus paisanos y un cachorro sumiso con las petroleras, que hicieron lo posible por mantenerlo en el poder. Gómez fue un dictador de petróleo. La nacionalización del petróleo mexicano y la segunda guerra mundial, estimularon al vertiginoso crecimiento de la producción petrolera en Venezuela, que se convirtió por décadas en el surtidor más confiable de petróleo en el mundo occidental. DE LA TÍMIDA OPEP AL EMBARGO PETROLERO En 1960, se funda la OPEP. Su objetivo era muy tímido: coordinar políticas petroleras a fin de lograr precios justos para los países productores. Las siete hermanas dominaban el mercado.  Sin embargo, en 1973, se desarrolló la Guerra del Yom Kippur. Los árabes embargaron a los países que apoyaban a Israel. El precio se multiplicó por cuatro. Había comenzado el reino de la OPEP, y el dolor de cabeza de los países consumidores. Los altos precios de la gasolina y de los hidrocarburos en general desestabilizaron las economías. Se inició la llamada estanflación (inflación con decrecimiento del PIB) y se hicieron comunes las colas por gasolina. Los países occidentales no entendían como la maravillosa maquinaria tecnológica e industrial que habían desarrollado, dependía para su funcionamiento de las “decisiones de unos bárbaros”, (los árabes y claro, los venezolanos). Estados Unidos aceleró la búsqueda de energías alternas que les dieran independencia energética, y creo la reserva estratégica, que consistió en unos 500 millones de barriles que depositaron en cuevas de sal para utilizarlas sólo en casos de emergencia. Curiosamente la aproximación a la independencia energética, la conseguiría EEUU décadas después en el mismísimo petróleo… de lutita. DE LA LLEGADA DE JOMEINI A LAS TORRES GEMELAS En 1979, cayó el Sha de Irán, el policía del petróleo en el mundo árabe. Estaba armado hasta los dientes por las petroleras, y todas esas municiones pasaron a un enemigo de USA y Europa, el Imán Jomeini. Los precios volvieron a multiplicarse y llegaron a 30 dólares. Para restablecer el equilibrio en la zona, mandaron a Hussein a invadir Irán y se inició una guerra de ocho años. Al final, Hussein quedó como el policía petrolero de la zona. Pero se creyó su leyenda de invencible e invadió Kuwait. El mundo occidental reaccionó inmediatamente. Hussein fue derrotado, y dos años después, con la excusa fallida de tener armas nucleares, fue invadido, perseguido, juzgado y finalmente ahorcado. El nuevo policía de la zona fue Arabia Saudita. Sin embargo, luego del atentado a las Torres Gemelas, los occidentales observaron que Bin Laden era saudita y que se podría repetir una voltereta. Entonces… llegó (¿provocada?) la primavera árabe, que trajo como consecuencia el Isis y el conflicto en Siria. De Siria salió un nuevo esquema geopolítico: Estados Unidos, Europa y Arabia Saudita, por una parte, y Rusia, China e Irán, por el otro. Petróleo y poder de la mano. UCRANIA La invasión a Ucrania ha traído otro giro estratégico: la búsqueda de independencia energética de occidente respecto a Rusia e Irán, la consideración del gas y la energía atómica como energías alternativas, la aceleración de búsqueda de tecnologías limpias y… la opción de hacer de Venezuela nuevamente un surtidor confiable de occidente. Para ello negocian y ofrecen al gobierno cambiar sanciones por democracia. El problema energético es tan grave que Estados Unidos, por tercera vez en 50 años, ha decidido liberar petróleo de la reserva estratégica. Lo hace a razón de un millón de barriles diarios por seis meses (el 40 % de dicha reserva). Esta cifra por sí sola muestra la necesidad perentoria de lograr surtidores occidentales confiables. EL FUTURO Todo indica que las energías limpias no han desarrollado la velocidad suficiente para sustituir al petróleo en poco tiempo. Ya los expertos pronostican que el petróleo va a estar en primer plano más décadas que las esperadas. Y ello implica que el petróleo seguirá siendo poder por muchos años del siglo XXI. —————————————————————————————– Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

AMLO y sus contradicciones

Por Félix Gerardo Arellano El apoyo popular tanto del partido Morena, actualmente en el gobierno en México, como de la gestión del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se deterioran progresivamente; incluso, la fortaleza del propio Presidente se estanca. Ya han enfrentado algunas derrotas contundentes y, ante las elecciones locales (gobernaciones y ayuntamientos) previstas para el presente año y las presidenciales para el 2024, pareciera que la estrategia del gobierno se orienta a la radicalización: incrementar la presión y la manipulación, para tratar de subir los números en las encuestas. En el marco de la nueva estrategia de presión, se inscribe la sorpréndete propuesta de reformas en el sistema electoral, presentada recientemente por el gobierno, que conlleva cambios en la Constitución, para lo cual se requiere un importante apoyo en el poder legislativo, que no se percibe actualmente, entre otros, debido a que en las pasadas elecciones legislativas, el partido Morena perdió la mayoría absoluta en el Congreso. Por otra parte, el reciente intento de imponer una reforma en el sector energético, no contó con el apoyo de la oposición, que frente a esa maniobra ha logrado actuar coordinadamente (los partidos PRI, PAN y PRD), lo que el Presidente calificó como una “traición a la patria”; es decir, a sus intereses. Entre los principales elementos que contiene el proyecto de reforma electoral destacan: cambios en su composición y procedimientos de elección de sus autoridades, eliminación de los diputados plurinominales y reducción del número de miembros de los órganos legislativos regionales. Sin menospreciar la conveniencia de realizar reformas en las instituciones, a los fines de su modernización, todo pareciera indicar que, con el proyecto de reforma electoral, el Presidente incrementa la presión sobre el INE, pues su objetividad en el manejo de los resultados del reciente referéndum revocatorio, confirmó claramente el deterioro de la popularidad del gobierno. En efecto, si bien el Presidente ganó la consulta, ha resultado una victoria pírrica, pues el nivel de participación resultó tan bajo que apenas alcanzó un 18% del padrón electoral. Desde una perspectiva más crítica se podría interpretar que el Presidente y su partido aspiran lograr una reforma que permita el control del órgano electoral, una jugada típica de los gobiernos populistas y autoritarios, paso previo para promover una democracia plebiscitaria, mediante la cual, un supuesto respaldo del pueblo (muy cuestionable por el control del órgano electoral), se convierte en la fundamentación para la eliminación de los controles y equilibrios propios de la democracia, de esa forma MORENA podría ir despejando  el camino para perpetuarse en poder. Por otra parte, posicionar en el debate público una reforma electoral, podría facilitar la introducción del complejo tema de la reelección presidencial, que está claramente prohibida en el Artículo 83 de la Constitución; empero, dado que el rechazo popular castiga más fuertemente al partido, el objetivo sería repetir con el Presidente AMLO, quien sigue manteniendo un importante respaldo en los sectores humildes y en las zonas rurales, para las elecciones del 2024. Ahora bien, sin el control del Congreso y con el reciente fracaso de la reforma energética, para poder avanzar en la reforma electoral el gobierno podría retomar viejas prácticas autoritarias y fraudulentas, que predominaron durante la larga hegemonía de 70 años del PRI en el poder y, en consecuencia, incrementar la presión sobre los críticos, los partidos de oposición, los medios de comunicación; pero también, la compra de conciencias y saltos de talanquera, que permita alcanzar los votos necesarios para aprobar la polémica reforma electoral. Al inicio de la gestiona del Presidente AMLO se podía calificar de grave injuria dudar de su probidad, asociándole a prácticas fraudulentas; empero, también la imagen del “ascético Presidente. paladín en la lucha contra la corrupción”, ha enfrentado un fuerte golpe, con la información sobre la ostentosa vida de su hijo José Ramón López Beltrán, quien vive en los Estados Unidos, que circuló ampliamente y el gobierno desmintió de forma categórica; pero, ha dejado huella en los sectores humildes, que constituyen la base dura del respaldo popular. También impacta el silencio del Presidente AMLO y de su gobierno, frente al asesinato sistemático de periodistas, más de once periodistas asesinados en lo que va del año; los más críticos alertan sobre la presunta complicidad de miembros del gobierno con tan dramática situación. Por otra parte, la política exterior, en particular la relación con Estados Unidos constituye otro de los temas que han influido en el deterioro del respaldo, en particular de los grupos más radicales, que califican de debilidad, incluso de traición, la posición del Presidente AMLO frente al imperio. En relación a este tema conviene recordar que, desde los inicios en la política del Presidente AMLO, en la década de los setenta, particularmente en sus intentos de llegar a la presidencia (2006, 2012), cultivo una narrativa antisistema, anti imperialista y rupturista. En esos largos años de lucha política AMLO, entre otros, se vinculó con los movimientos radicales que participan el Foro de San Pablo, ha sido un admirador de la dictadura comunista de Cuba, promovió la satanización del acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos y participó en la creación del Grupo de Puebla un movimiento político antisistema.  Para varios miembros de esos grupos, la actuación del Presidente, frente a los Estados Unidos, en particular frente a la administración del Presidente Donald Trump, constituye una traición de los principios revolucionarios originales. Pero la posición del Presidente AMLO frente a la compleja administración del Presidente Trump, puede ser calificada como una hábil y exitosa estrategia; empero, el Presidente AMLO no ha tenido la honestidad de reconocer los errores del pasado y reconocer ante el país la importancia y conveniencia del acuerdo de libre comercio, donde México está logrando importantes beneficios. Pareciera que el Presidente AMLO aspira mantener el respaldo duro de los radicales y fanáticos y, en tal sentido, no alterar el falso discurso frente a las instituciones liberales. El Presidente podría reconocer que el libre comercio genera beneficios significativos que México está disfrutando, pero también puede conllevar inequidades,

La decadencia del pragmatismo

Por Hamid Ramos “Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada las ideas, o no vale nada el hombre”Platon En el ambiente político, se puso de moda definirse como “pragmático”, en alusión directa a quien es capaz de moldear algunas convicciones en favor de la consecución de algunos objetivos. No ha tomado mucho tiempo para que los “señores pragmáticos” hayan convertido en un vicio dicha práctica, al punto que sus ideales perecen a merced de propósitos insignificantes. Su efecto natural ha sido la pérdida del discurso, puesto que las causas que defendían fueron relajadas por iniciativas efímeras. Sin embargo, hay quienes no modifican sus arengas, pero originan la repugnancia de la reducida audiencia que, por caridad, los siguen escuchando. Y mientras un importante sector de la pragmática dirigencia venezolana se parece al retrato de Dorian Gray, vemos como el ciudadano de pie que se enamoró de Capriles en 2013, de sus diputados en el 2015, de Henry en el 2016 y de Guaido en el 2019, se han desconectado de nosotros, precisamente porque no tenemos causas o ideales que puedan amalgamarnos al pueblo sencillo y, además, de haber subordinado nuestros intereses a los cálculos de otros paises. Alguien pudiera aducir que no somos gobierno y, en consecuencia, no podemos llevarle soluciones a la gente. Pero ahí está, gobernando en México Lopez Obrador, quien defiende ideales irreductibles desde hace 30 años, en la oligarquica Colombia, se prevee el triunfo de Petro, pues defiende causas de identidad nacionalista, y en Brasil, Lula anda por el 70% aún cuando fue perseguido politica y judicialmente por los enemigos de su gobierno. No juzgo ni valoro la probidad de esos hombres para funciones de estado, sólo hago este ejercicio para demostrar como hasta un loco como Bukele, que defienda sus principios, es capaz de llegar al poder. Con algunas excepciones, la malograda oposición ha convertido la ambición de alcanzar el poder en un fin en si mismo y no como un vehículo capaz de saldar las deudas políticas, sociales y económicas que se tienen con el pueblo venezolano. De allí se desprenden rasgos inequívocos como la de algunos arrogantes que afirman que la unidad es innecesaria. Otros que por graduarse de gritones, creen tener cualidades para ocupar plazas para las que no se han preparado y como sus delirantes alaridos son en favor de algun jefe, de vez en cuando les otorgan cargos como un premio y no como una responsabilidad. Y mientras los señores pragmáticos continúan en su errático proceder, vemos a los ideales postrados en la banca de suplentes observando, con frustración, la terrible actuación de la generación de jugadores titulares, con egos tan petulantes que no les permite reconocer que al rival se le derrota en equipo. Estan mas pendientes de un selfie que de un gol, o de una zancadilla a sus compañeros que de explotar las debilidades del contrincante. El día que corresponda juzgar a la generación pragmática no habrá referentes morales como Aristides Calvani, Alfredo Maneiro o Alirio Ugarte Pelayo. Tampoco hombres bien formados para el ejercicio de sus funciones como Leopoldo Sucre Figarella, Henry Ramos Allup o Pedro Tinoco. Quiza los señores pragmáticos alberguen la esperanza de ser recordados por los retuits y los likes coleccionados en sus redes sociales. Con Franqueza: La dirigencia debe empezar por reconocerse y por buscar los lugares comunes que permitan convertir a quienes nos oponemos a Maduro, en una alternativa de poder real que sinceramente conduzca a aliviar las penurias de un pueblo que, con razón, dejo de creer en unos y en otros. Hamid Ramos Abogado y Psicólogo con una especialización en Derecho tributario y otro en Terapia Psicosocial. Diputado al Consejo Legislativo del estado Carabobo