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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

La gesta de Schuman

Por Luis Daniel Álvarez V. El escenario europeo de hace 72 años podía no ser el más patético, pues las traumáticas heridas que había dejado una guerra, como todas, atroz y dolorosa, no terminaban de cerrar. Aunque la paz tenía un lustro de haber llegado, todavía la desconfianza privaba y las miradas vengativas aparecían por doquier. La disyuntiva entre vencedores y vencidos sembraba una brecha peligrosa que podía provocar un estallido de proporciones incalculables, mientras la ira, el hartazgo y la desesperanza impedían evocar una era diferente en la que pudiese vislumbrarse un escenario de entendimiento y desarrollo. En medio de un panorama tan tétrico y desolador el ministro francés de asuntos Exteriores, Robert Schuman optó por dar un paso ejemplarizante y plantear una propuesta que podía resultar revolucionaria y ambiciosa. Sin proponérselo, el emblemático dirigente sembró una semilla que no solo germinó al poco tiempo en una alternativa factible y creíble, sino que con el transcurrir de los años se erigió como un frondoso bosque de democracia que se ha convertido en un referente para las libertades, la integración y la reivindicación de la humanidad. El responsable de la diplomacia francesa se atrevió a formular un programa factible en el sentido de que lejos de las grandes apuestas, lo fundamental era trazarse tareas concretas y puntuales. De esta manera, propuso la construcción de un acuerdo para que una autoridad común regulara la producción de carbón y acero entre Francia y Alemania. Esta idea, compleja dada la realidad, pero fundamental para reivindicar la seriedad y la trascendencia política, serviría de pivote para un nuevo modelo de institucionalidad, una renovada estructura de integración y un impulso fundamental para la paz. La Declaración Schuman permitía eventuales adhesiones, por ende, paulatinamente comenzaron a sumarse países que dotaron al experimento de renovada visión, dándole un dinamismo inusitado que permitió una transformación eficaz para imprimirle enorme relevancia y adaptarla a las necesidades de cada época. Tuvimos la gran oportunidad de participar en el Programa de Visitantes de la Unión Europea en 2016, encontrando un entramado apasionante en el que las regiones que conforman cada Estado tienen voz y donde el Estado ha dado paso a un modelo de plena reivindicación en el que incluso los adversarios del modelo, tienen voz en las distintas instancias, lo que sin lugar a dudas es un ejemplo de democracia y pluralidad. La Unión Europea afronta retos y necesidades de atender ciertas inquietudes. Pese a ello, y a algunas voces agoreras que la critican, sigue siendo baluarte de la libertad y de un camino de rectitud y entendimiento. El Día de Europa seguirá recordando como aquel 9 de mayo de 1950, Robert Schuman comprendió que la humanidad debía seguir un camino distinto, por lo cual puso la primera piedra para el entendimiento y la convivencia, tal vez sin saber que su acto se convertiría en una gesta que sin lugar a dudas, a pesar de sus problemas, es de los mayores ejemplos de integración y de que los sueños pueden alcanzarse. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

Reaccionando frente al autoritarismo

Por Félix Gerardo Arellano Porras Las tendencias autoritarias lamentablemente están logrando avances, como lo confirman todos los estudios sobre el progresivo deterioro de las democracias y, la invasión de Rusia a Ucrania se presenta como una de sus expresiones más violentas. Vladimir Putin con su chantaje nuclear, ahora destacando unas potenciales armas tácticas nucleares, mantiene en vilo a la humanidad; adicionalmente despliega su menosprecio por las instituciones liberales y, para profundizar su deriva autoritaria, humilla insistentemente a las Naciones Unidas, la principal institución del actual orden internacional. Al iniciar la invasión de Ucrania´ (jueves 24 de febrero), en el momento que sesionaba el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y, recientemente, bombardear a Kiev, en plena visita del Sr. Antonio Guterrez, Secretario General de las Naciones Unidas, quien previamente se había reunido con el Presidente Putin en Moscú, evidencian claramente su desprecio por las instituciones y los compromisos internacionales, El comportamiento autoritario y cruel del Presidente Putin debería servir de evidencia contundente para que sus aliados y admiradores, del populismo y radicalismo a escala mundial, indiferente de la orientación ideológica, revisen su posición; empero, estamos conscientes que el fanatismo atrofia el pensamiento y, el amor al líder es ciego e irresponsable. En ese contexto, toda acción de presión contra la actitud del Presidente Vladimir Putin, es conveniente y necesaria. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha logrado un importante precedente al suspender al gobierno ruso del Consejo de los Derechos Humanos, por “las violaciones y los abusos graves y sistemáticos de los derechos humanos tras la invasión de Ucrania”. La Organización de Estados Americanos (OEA), por su parte, también está asumiendo un papel histórico al suspender el carácter de observador del gobierno ruso en la organización. El Señor Karim Khan, Fiscal de la Corte Penal Internacional, se ha fortalecido al visitar a Ucrania, en plena invasión rusa, para confirmar directamente la magnitud de los delitos de lesa humanidad y cumplir con las funciones inherentes a su cargo, en el marco del Estatuto de Roma. Adicionalmente, la Organización Mundial del Turismo (OMT) está contribuyendo en el esfuerzo de incrementar la presión contra el autoritarismo ruso, al suspender, con el voto mayoritario de sus miembros, la participación de Rusia en la organización, por “violar los valores de las Naciones Unidas”. Cada uno de nosotros también enfrentamos un desafío, pues debemos contribuir a la conformación de la sociedad civil internacional y participar, en la medida de nuestras posibilidades, en la promoción del activismo transnacional, la formación de redes y grupos de reflexión interconectados globalmente, que contribuyan a la difusión de las bondades de las libertades, los derechos humanos y la institucionalidad democrática y, de esta forma, apoyar a la construcción de límites al expansionismo del autoritarismo. Resulta fundamental sensibilizar a los pueblos, en particular a los sectores más vulnerables, que son presa fácil de la manipulación de las narrativas populistas y radicales, sobre los perversos efectos del autoritarismo, para su bienestar individual y de la sociedad en su conjunto. El expansionismo del Presidente Putin reabre de nuevo el debate sobre las opciones para la construcción de gobernabilidad en el contexto internacional, tema central de las relaciones internacionales, desde sus orígenes como disciplina académica. La visión de la anarquía internacional, que propicia el enfrentamiento de “todos contra todos” en una suerte de “estado de naturaleza”, la visión hobesiana de las relaciones internacionales, se fortalece con el ascenso de la geopolítica del autoritarismo y, en especial, con el expansionismo ruso, que también ha marcado como un objetivo a Moldavia, donde está instigando el secesionismo, e incluso amenaza a países plenamente occidentes y de tradición pacifista como Suecia y Finlandia. Aprovechando la osadía disruptiva de Rusia, Kim Jong-un, el dictador de Corea del Norte, se suma al chantaje nuclear y, recientemente, ha encabezado un desfile militar que incluyó la exhibición de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), diseñados para lanzar armas nucleares de largo alcance, que están prohibidos por acuerdos internacionales. Adicionalmente, ha amenazado que “utilizará preventivamente armas nucleares”, sin ningún temor frente a posibles reacciones de la comunidad internacional, seguro del apoyo que le brindan otros miembros del club de gobiernos autoritarios, en especial el gobierno comunista chino. Occidente, que está actuando con la prudencia necesaria frente a la invasión de Ucrania, para evitar una conflagración de proporciones impredecibles, enfrenta la posibilidad de divisiones, como está ocurriendo con el gobierno de Viktor Orbán en Hungría, que violenta la mayoría de los compromisos comunitarios, en particular, los acuerdos que se están adoptando para sancionar al gobierno ruso, que considera un aliado fundamental. El tema energético se presenta como otro potencial factor de contradicciones. Antes que occidente hiciera efectivo un posible boicot a la compra de energía rusa, debido a que constituye un financiamiento del agresor, el Presidente Putin decidió suspender el suministro de gas a Polonia y Bulgaria, exigiendo el pago de las facturas en su moneda nacional, los rublos. Las posibilidades de sustituir la fuente energética rusa no se presentan fácil ni de corto plazo, la crisis energética golpea la zona de confort de una población, que, si bien en principio se presenta solidaria con Ucrania, no pareciera muy dispuesta a enfrentar las vicisitudes y los costos que pueden generar las sanciones. La crisis también se proyecta para otros sectores, como la agricultura, por los fertilizantes; los alimentos, por los cereales. En estos momentos se aprecia una tendencia inflacionaria que puede afectar todos los mercados y, en particular, a los países en desarrollo, con mayor énfasis a los más vulnerables en el sector agrícola. El Presidente Putin por su parte, juega al tiempo, al cansancio, al desasosiego de la población occidental y las potenciales divisiones de los gobiernos, ya lo ha logrado con Hungría, con el objetivo de debilitar la reacción unida y contundente de occidente.  Adicionalmente, conviene observar que el gobierno comunista de China, mantiene una posición de aparente ambigüedad, que define como equilibrada, pero que en el fondo privilegia la visión autoritaria, pues también tiene sus planes expansionistas en su vecindario y,

De Ucrania a Venezuela, ¿Nuevo Equilibrio Energético?

Por Rafael Gallegos  La invasión de Rusia a Ucrania encendió alarmas en Europa acerca de los riesgos de su muy alta dependencia energética respecto a Rusia. Este país les entrega todos los días a los europeos cerca de 24 mil millones de pies cúbicos de gas. Para dar una idea de esta dimensión, equivale a unas cinco veces la producción gasífera de Venezuela, y representa alrededor de la mitad del consumo de ese continente. Para Europa, el gas significa además de industrias y cocinas, calor en invierno. No contar con el preciado gas entre octubre y febrero, puede ser la muerte por frio para millones de europeos. El gas ruso llega a Europa por tres tubos: el Yamal, que pasa por Bielorrusia y Polonia; El Soyus, que pasa por Ucrania, y el Nord Stream 1, por el Mar Báltico.  Finalmente, hay un cuarto tubo, el Nord Stream 2, que también tiene por ruta el Mar Báltico, cuya construcción acaba de finalizar a un costo superior a 10.000 millones de dólares. Pero debido al conflicto bélico, no se ha autorizado su puesta en marcha. EUROPA: DIVERSIFICACIÓN DE SU FUENTE ENERGÉTICA Para minimizar su dependencia del gas ruso, Europa busca diversificar sus fuentes energéticas: aumentar su provisión de gas desde Noruega, o la importación desde Argelia. Otra fuente es Estados Unidos, más costosa, ya que ese gas debe ser licuado (GNL) para trasladarlo a través del Océano Atlántico en tanqueros (por la distancia no hay otra opción), y al llegar a Europa, ese GNL debe ser regasificado, para incorporarlo a los gasoductos. Las tres fuentes alternas mencionadas, no lograrían ni de lejos suplir el gas ruso. EL SUMINISTRO DE OCCIDENTE Entre las opciones de Europa, está buscar suministro de fuentes occidentales. Por ello colocan su mira en América Latina. Por un lado, Guyana, nueva provincia de hidrocarburos. Por otro Brasil, cuya producción crece vertiginosamente en el Atlántico, y a más largo plazo Argentina, muy prometedora con su lutita de Vaca Muerta. VENEZUELA De las fuentes occidentales, la más importante es Venezuela. Estados Unidos busca resucitar la no lejana condición venezolana hasta hace pocos años, de país surtidor de energía más seguro de occidente. Por ello, se han iniciado las conversaciones Estados Unidos – Venezuela. Por un lado, USA requiere disminuir la dependencia (de Estados Unidos, Europa y Japón) en cuanto a los hidrocarburos de Rusia y de Irán. No se trata, como dicen algunos, de sustituir los seiscientos mil barriles rusos en Estados Unidos. Más bien se busca hacer de Venezuela un surtidor confiable en el mediano plazo. Además, Venezuela ha comenzado a transitar una ruta de libre mercado, de reducción de la hiperinflación, y de crecimiento (hasta ahora sólo burbuja, o rebote). Un camino hacia el capitalismo autocrático tipo los exsocialistas China, Viet Nam, o Rusia. Para sostenerlo, requiere urgentemente de inversiones, y por supuesto de resucitar a Pdvsa. Es decir, USA necesita suministro para occidente en el mediano plazo, y el gobierno venezolano, urgentemente, inversiones. “TE CAMBIO SANCIONES POR DEMOCRACIA” Estados Unidos y Europa están dispuestos a eliminarle algunas sanciones a Venezuela. Para ello exigen señales de democratización. Soltar presos políticos, llegar a acuerdos serios con la oposición, tal vez adelantar elecciones, o hacer elecciones generales. Por lo menos, garantizar condiciones comiciales suficientes para el 2024. Todo está en el tablero. UN NUEVO HITO PETROLERO La invasión soviética a Ucrania es un hito petrolero que traerá como consecuencia nuevas estrategias energéticas. Siempre ha sido así. Del Yom Kippur y el embargo, salieron la búsqueda de independencia energética y las reservas estratégicas. De la caída del Sha, la guerra Irán – Irak, a objeto de controlar la zona. De la invasión a Kuwait, salió Arabia Saudita como policía petrolero. Del atentado a las Torres Gemelas, la primavera árabe. De la invasión a Ucrania, ya se observa la búsqueda de menos dependencia de los hidrocarburos rusos, y la maximización de fuentes occidentales. En este aspecto, Venezuela juega un rol fundamental. De allí estas negociaciones que por momentos parecen contradictorias y estancadas. Venezuela busca aparentar (¿solo aparentar?) apertura democrática … para lograr apertura petrolera. Y Estados Unidos – Europa, utilizar las sanciones para presionar hacia una transición democrática. Ese es el juego. Veremos…   Y en el mundo, tal vez haya un intercambio de patios (Ucrania por el Caribe). Mientras la paciencia China … espera por Taiwán. La geopolítica se mueve y ratifica que los imperios existen y están al acecho para garantizar su supervivencia.   Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV   Comentarios

Las Naciones Unidas de Guterres

Por William Santana Torrealba El Secretario General de la ONU, António Guterres, fue recibido el martes 27 de abril en Moscú por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, con quien abordo la situación humanitaria en Ucrania tras dos meses de invasión armada rusa en la gira diplomática  que comenzó  en Ankara y culmino en Kiev con el objetivo de: “poner fin a la guerra cuanto antes y crear las condiciones para terminar con el sufrimiento de los civiles”.  Dicha visita, que pareciera ser lógica, normal y necesaria en este contexto, merece dos consideraciones mas allá de sus loables intenciones:  El Secretario General actúa o reacciona tarde en extremo puesto que la invasión ya ha cobrado decenas de miles de vidas, la mayoría de ellos civiles, ha causado destrucción material indiscriminada e innecesaria, se han producido crímenes de guerra y probablemente genocidio, éxodo masivo, uso de armas prohibidas y consecuencias graves, por ahora evidentes en el ámbito europeo, pero que con seguridad tendrá alcances mundiales. Igualmente el retardo frente a la actuación del Consejo de Seguridad, aunque nula por el veto ruso, y  la de la Asamblea General con dos condenas políticas y morales a la invasión a pocos dias de iniciarse el conflicto.  La Carta de la ONU establece que su función principal es la de preservar la paz y seguridad internacionales y es explicita en cuanto a la resolución de los conflictos por medios pacificos o mediante el uso de la fuerza.  Los asuntos de derecho humanitario, agendados por el SG en su gira, contemplados en las Convenciones de Ginebra y sus protocolos adicionales son competencia de la Cruz Roja Internacional la cual tiene la experticia de larga data para gerenciar y coordinar la asistencia a las victimas en un conflicto armado. Por tanto, las imagenes del SG observando las fosas comunes en Ucrania me hicieron recordar una frase un tanto lapidaria acerca de la disminucion de sus funciones y competencias: “La ONU ahora pareciera que solo tiene  actividades forenses: contabilizar victimas e informar las causas de la muerte”.   Ahora bien  ¿que nos revela o reafirma esta visita?: La perdida de la importancia de las Naciones Unidas en la resolución de los conflictos agravada por la dirigencia de la figura mas deslucida e incompetente que ha tenida en toda su historia la SG, lo cual me permito contrastarlo con dos experiencias que tuve como funcionario diplomático del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela en el contexto de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU.  En verano de 1993 participe en un seminario patrocinado por la fundación norteamericana Centro de Estudios para la Paz, el cual se realizo en Viena-Austria a pocos cientos de kilómetros de donde se desarrollaba el conflicto de Bosnia-Herzegovina. Con la guerra en pleno desarrollo un grupo de diplomáticos analizamos las actividades de la ONU correspondientes a peace keeping, peace making and peace building operations, es decir, la actuación antes, durante y después del conflicto para garantizar la paz y seguridad internacionales. A través de los expositores, funcionarios de la organización y diplomáticos acreditados en el terreno, pudimos conocer de primera mano los esfuerzos llevados a cabo que finalmente dieron como resultado el fin del conflicto, el enjuiciamiento y castigo de los perpetradores de crímenes de guerra y genocidio asi como el proceso diseñado para la etapa post-conflicto fundamentado en las medidas de fomento de la confianza entre las partes. En ese momento Venezuela tuvo una participación protagónica a través del Embajador Diego Arria quien era el representante en Nueva York.  La otra oportunidad de tener contacto  con una operación de este tipo fue en el periodo de 1998-2000 como Encargado de Negocios a.i de la Embajada de Venezuela en Haiti a  la vez que representante en el Grupo de Amigos de Haiti de la ONU (Estados Unidos, Francia, Canada, Argentina y nosotros).  La coordinación permanente con la Misión de Paz (MINUHA), de carácter militar y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo no solo garantizo el cese de la violencia política producto del golpe de estado que derroco a al expresidente Aristide, sino también logro importantes avances institucionales como la formación de la Policia Nacional de Haiti, del sistema judicial y el electoral entre otros. Igualmente en esos tiempos otro venezolano, el Embajador Enrique ter Horst, dirigió de manera destacada la MINUHA.  Sin desmerecer los logros que pueda obtener el Señor Guterres en la resolución de asuntos graves producto de la invasión rusa, el lector podrá deducir que hubo tiempos en los cuales la ONU se preocupaba y ocupaba y que quizás el conflicto actual sea un punto de inflexión para un cambio de paradigma en la gobernanza global que de como resultado instituciones solidas, agiles, eficaces y eficientes para la resolución de los asuntos de la paz y seguridad internacionales y no ensayos gatopardianos como lo ha sido el cambio de Comisión a Consejo de los Derechos Humanos cuyos resultados están a la vista. William Santana Torrealba Internacionalistas UCV, Ex funcionario de Carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores Williamsantana2016@outlook.com 

La marrana Jiménez, un niño vendedor de maní

 La pobreza no solo es el origen de la explotación infantil, sino que es también su causa principal y una carga de por vida, porque los niños y niñas al tener que trabajar, abandonan la escuela y no se forman para acceder a trabajos mejores. Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 20 de noviembre de 1989.  Por Hugo Álvarez Pifano 1.- El Cine Tropical de San Felipe, “el local de las orquídeas y de los grandes estrenos” Hoy por puro caso, encontré en un supermercado de Caracas un paquete de maní horneado en su cáscara. Rápidamente, en un maravilloso viaje al pasado, mi memoria me transportó a unos de los lugares favoritos de mi infancia: el Cine Tropical de San Felipe, en el estado Yaracuy, de José Manuel Avendaño “el local de las orquídeas y de los grandes estrenos” como rezaba su slogan. Un sitio único perdido en la provincia venezolana que, como un arco iris de caleidoscópicos colores, desgranó nuestros viajes de niños hacía un universo de sueños e ilusiones, solamente concebido en el cine y distribuido entre una inquieta chiquillería de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, desapareció a finales de los años sesenta. 1, a.- Casablanca y la declaración de amor más bella y conmovedora Allí escuchamos por primera vez en Casablanca la frase “siempre nos quedará París” Según los críticos y los cineastas es la declaración de amor más bella y conmovedora jamás pronunciada en el cine. Se la dice Bogart a Ingrid Bergman al final de la película, en el momento en que ambos saben que se separan y no se volverán a ver jamás. “Siempre nos quedará París”. Pero, qué significado real tiene este parlamento: A pesar de que pueda ocurrir lo peor –pase lo que pase- para todos los seres humanos siempre quedará un lugar en el cual podamos amarnos y ser felices, donde manifestar libremente nuestra alegría -reír y por qué no, llorar, expresar nuestra tristeza- el punto de inicio de un retorno al país de los sueños. Este sitio, por supuesto, no puede ser otro que el cine, pues solamente es allí donde todo sale bien, a la medida de un cuento de hadas. Pero, para unos modestos niños de provincia como éramos nosotros qué significado tenía esta esperanzadora frase: no tenía otro que el Cine Tropical de San Felipe, el único lugar de sueños e ilusiones, no había nada más en el pequeño pueblo para echar a volar nuestras fantasías infantiles: para nosotros era como trepar sobre los tejados del arco iris, para alcanzar detrás un resquicio, suficiente para ver una luz haciendo cálida compañía a nuestras esperanzas. 1, b.- Las enseñanzas de la película “Lo que el viento se llevó” También allí con la película Lo que el viento se llevó (Gone with the wind, 1939) con Clark Gable, Vivien Leigh y Olivia de Havilland, nos enteramos de que en 1860 existía un conflicto interno en los Estados Unidos de América, conocido como Guerra de Secesión, una contienda entre el norte y el sur. ¿Qué estaba en juego? Esta guerra no se hizo para la liberación de los esclavos del sur. Lo que se trató de decidir entonces, mediante las armas, era un modelo de país: un sur con su economía aferrada en los grandes latifundios, especialmente en el monocultivo del algodón y por supuesto afincada en la esclavitud; y un norte industrializado, dirigido a la fabricación de manufacturas, producidas por obreros. Al sur no le importaba un país, solo quería vender sus materias primas en el exterior, con el objeto de sostener el deslumbrante estilo de vida de los aristócratas sureños. Al norte, con mejor visión, le interesaba configurar un proyecto económico de país industrial, con peso propio: una nación con fuerza de trabajo, cargada de obreros capaces de dar vida a muchas industrias, dentro de un país unificado donde vender esas manufacturas. 1, c.- Los venezolanos, eternos vendedores de materias primas. En los últimos veinte y tres años víctimas de un proyecto político personal y egoísta, que nos llevó a la ruina. También a los venezolanos cuando nos tocó decidir que modelo de país escoger, nos fuimos desde muy antiguo, por el camino del sur: de vendedores de materias primas. Atrás en el pasado, café, cacao, algodón, madera, etc. Nunca intentamos ser un país de industrias, con una clase obrera sólida y bien estructurada. Pero, lo más dramático de la historia reciente de Venezuela es que a la llegada del Siglo XXI, tomados de la mano de Hugo Chávez Frías, éste nos condujo nuevamente por la senda de vendedores de materia prima y el “monocultivo” solamente el petróleo y peor aún, de regalador de nuestros recursos, para desperdiciar la gran oportunidad para Venezuela, de ser el modelo de país industrializado de América latina, como fue el norte en los Estados Unidos de América. ¡Qué inmensa oportunidad desperdiciada por un proyecto político personal y la codicia de unos pocos! 2.- La marrana Jiménez, vendedor de “maní horneado a locha el paquete” Pero tornando al punto inicial de nuestra historia, en el Cine Tropical, una voz ronca y penetrante, a manera de los cantantes de ópera, anunciaba su pregón: “maní horneado, a locha el paquete” Era un muchacho de unos 10 años edad, muy pobre, lo llamábamos “la marrana Jiménez” compañero de todos nosotros en la Escuela Padre Delgado y después en el Grupo Escolar República de Nicaragua. En efecto, su madre horneaba el maní en un horno de leña, lo envolvían en papel de periódicos, en paqueticos que parecían “origami”, papel doblado al etilo japonés. Él debía vender 8 paqueticos para reunir un bolívar y nosotros de manera desconsiderada le decíamos: “marrana, estos paquetes no tienen nada de maní, puro papel de periódico” La voz de “la marrana Jiménez” era inconfundible: “maní horneado, a locha el paquete”. Una vez, en un acto conmemorativo de la muerte del Libertador, cuando se guardaba el minuto de

Lecciones perversas

Por Félix Gerardo Arellano Porras Cada día que pasa la invasión rusa a Ucrania acrecienta el desastre humano y, adicionalmente, genera lecciones destructivas, que incrementan las angustias e incertidumbres sobre la paz y la convivencia a escala mundial. Ahora bien, ante las amenazas que está generando el expansionismo ruso y, en general la geopolítica del autoritarismo, como ciudadanos y miembros de la sociedad civil, enfrentamos el desafío de defender y fortalecer los valores libertarios, los derechos humanos y la institucionalidad democrática. Entre las lecciones negativas que está estimulando la invasión rusa, destaca el fortalecimiento del aforismo de raíces romanas: “si quieres la paz, prepárate para la guerra” (Si vis pacem, para bellum, Publio Flavio Vegécio). El mundo ha entrado en una vorágine conflictiva y militarista, que está consumiendo las fuerzas pacifistas, desplazando la agenda social y los valores liberales; incluso temas tan sensibles como el cambio climático están perdiendo el interés de los gobiernos. La gravedad de la amenaza militar rusa frente a Europa y occidente en su conjunto, paradójicamente, ha obligado al nuevo gobierno alemán, conformado por partidos políticos de marcada tradición pacifista, a incorporar en la agenda el fortalecimiento militar de Alemania. La Unión Europea, una institución que nació para promover la paz y la prosperidad de sus países miembros, también ha iniciado los debates del tema de la defensa común y está participando activamente en la reactivación de la OTAN, una organización que había perdido su horizonte. En este contexto, debemos incorporar la difícil situación que están enfrentando Suecia y Finlandia, países tradicionalmente promotores de la paz y la convivencia que, ante la amenazan expansionista rusa, están considerando seriamente la posibilidad de incorporarse en la OTAN y, por esa razón, ya han recibido la amenaza del chantaje nuclear ruso. La tendencia militarista también forma parte de la agenda estratégica de China, lo que tiene encendidas las alarmas en la mayoría de sus vecinos, con los que mantiene tensas relaciones, son los casos de los países ribereños del mar de la China Meridional (Brunéi, Indonesia, Malasia, Filipinas, Taiwán, Vietnam), la India en la zona de Cachemira y, con mayor intensidad, el caso de Taiwán, que enfrenta la amenaza de una posible invasión, toda vez que el gobierno chino la define como “la isla rebelde”. Otra de las lecciones destructivas que está promoviendo la invasión, tiene que ver con el fortalecimiento del armamento nuclear, como medio de disuasión e instrumento para un reposicionamiento estratégico en el contexto internacional. Con la invasión de Ucrania, el Presidente de Rusia Vladimir Putin, ha iniciado un chantaje nuclear contra occidente, que los gobiernos democráticos occidentales prudentemente están tratando de enfrentar, con dificultades. Desde Ucrania se presenta la percepción que los han dejado solos. En efecto, no se ha adoptado una reacción militar contundente. Por una parte, debido a que Ucrania no pertenece a la OTAN y, por otra, por el legítimo temor, que una reacción en conjunto abra la puerta para una tercera guerra mundial. Críticos radicales manejan diversas tesis para descalificar el comportamiento de los gobiernos occidentales, entre ellas, el pragmatismo acomodaticio o la cobardía. La prudencia de occidente frente al tema nuclear, está estimulando las posiciones desafiantes de países como Corea del Norte o Irán, que perciben los programas nucleares como sus paraguas de defensa y fortalecimiento en el contexto internacional. El caso de Irán merece un breve comentario, pues desde hace un año se están desarrollando negociaciones con Estados Unidos, bajo la intermediación de la Unión Europea, para reactivar el acuerdo de control del programa nuclear iraní, firmado en el 2015, que contó con la participación de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania; empero, el Presidente Donald Trump lo denunció en el 2018. A principios del presente año parecía inminente la reincorporación de los Estados Unidos en el acuerdo, lo que implicaba la reactivación de los mecanismos de control y supervisión, con la activa participación de la Organización Internacional de Energía Atómica. Pero en estos momentos, se presenta como una decisión muy compleja para la administración del Presidente Biden, además de la crisis con Rusia, el acuerdo cuenta con la oposición del partido republicano, las monarquías sunitas del Golfo e Israel, su tradicional aliado en el medio oriente. Los críticos de las actuales negociones coinciden en afirmar, que el acuerdo representa una válvula de escape, que facilita el desarrollo del programa nuclear iraní, al eliminar las diversas sanciones que está aplicando el gobierno de los Estados Unidos contra Irán, luego de la denuncia del acuerdo. Un argumento importante, pero que no plantea soluciones y exacerba el enfrentamiento con el gobierno teocrático de Irán. En el inventario de las lecciones destructivas, el chantaje nuclear ruso, seguramente está estimulando que otros gobiernos autoritarios consideren la opción de incursionar en el ámbito nuclear, como parte de sus posiciones revisionistas y anti sistema, que también contribuyen a consolidar a los autócratas en el poder. Por otra parte, para muchos, la invasión rusa a Ucrania ha herido de muerte al orden liberal internacional y los valores libertarios que constituyen su base fundacional. Al respecto, no podemos negar que la institucionalidad internacional existente resulta inútil para enfrentar la invasión, entre otras, por la figura del veto en manos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Rusia entre ellos. Si bien la eliminación del veto no constituye garantía de éxito, podría contribuir a dinamizar el papel de la organización, en situaciones tan complejas como la que estamos enfrentando. Adicionalmente, debemos reconocer que las limitaciones y debilidades de las instituciones, no implica que los valores liberales han fracasado, por el contrario, la invasión a Ucrania ha dejado clara la naturaleza del autoritarismo, que no tiene límites internos, pues los destruye progresivamente y tampoco acepta limites o controles a nivel internacional y por eso trabaja para eliminar el orden liberal internacional. La invasión también está evidenciando que la capacidad de acción de los gobiernos en el contexto internacional se presenta limitada, tanto por el chantaje nuclear, como por

Venezuela y el Sahara Occidental

Por Abraham Clavero T. La reciente modificación de la postura del Gobierno de España respecto al Sahara Occidental, avalando el Plan de Autonomía diseñado por Rabat, nos permite hacer referencia a las relaciones bilaterales entre Venezuela y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Desde el 8 de agosto de 1982, en el gobierno de Luis Herrera Campins, se procedió a su reconocimiento. De esta manera, pasamos a integrar el grupo de países latinoamericanos que han adoptado esa decisión: Panamá (1978), Bolivia, Argentina, México, Perú, Uruguay, Cuba, Nicaragua y Ecuador.   Cabe destacar que existe otro grupo de países del continente que han decido congelar dichas relaciones: Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Paraguay y República Dominicana, todo ello como resultado de la labor diplomática marroquí que ha presionado utilizado diversos mecanismos, para conseguir su objetivo de aislar a la RASD internacionalmente. En total 82 países de la comunidad internacional aceptan a la RASD. La formalización de las relaciones diplomáticas bilaterales tuvo lugar cuando la embajada saharaui en Caracas fue aperturada en 1982, y, a su vez, por medio de nuestra embajada en Argelia.  Los primeros años de esta relación se caracterizaron por el respaldo permanente de Venezuela a la posición de la RASD ante los organismos internacionales, favoreciendo el principio de la obligatoriedad de hacer cumplir las disposiciones de las Naciones Unidas, con miras a la realización de un referéndum consultivo que conduciría a la auto determinación del pueblo saharaui. Debido a la vinculación de Marruecos con el tema y objeto de dar visión completa, hay que destacar, igualmente, la apertura de nuestra embajada en Rabat (1997), que, además de sus objetivos de afianzar de las relaciones bilaterales, permitió exponer la posición oficial respecto a dicho contencioso reafirmado que Caracas solo favorecía el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas. Esta postura frente a la situación del Sahara Occidental, en cierta forma, contribuyó a debilitar las relaciones bilaterales. A esto hay que agregar las críticas manifestadas por la Cancillería marroquí en el sentido que Venezuela abrió primero vínculos diplomáticos con el Polisario ante que con la Monarquía alauita. Con la llegada al poder de Hugo Chávez Frías, las relaciones bilaterales pasaron a otro nivel y se intensificaron por medio de la firma de diversos acuerdos. Al respecto, el 5 de octubre de 2004 se rubricó un Convenio Integral de Cooperación entre el Ministerio de Energía y Minas y el de Cooperación de la RASD. ​ En ese mismo mes se firma el Acuerdos de Cooperación Bilateral en virtud del cual, jóvenes saharauis pueden realizar estudios en diversos centros universitarios públicos venezolanos. A partir del 2006, el grupo venezolano en el Parlamento Latinoamericano impulsó acciones de solidaridad con el pueblo saharaui. Ese mismo año, el Presidente Chávez se reunió en Caracas con su homólogo, Mohamed Abdelaziz, ratificando el compromiso de Venezuela en favor de la descolonización de dicho territorio. El 31 de enero de 2007, once estudiantes saharauis fueron aceptados para realizar estudios en el área de refinería petrolera dentro del marco del Programa Internacional de Becas de Venezuela. ​ En el 2009, Venezuela se convirtió en el primer país latinoamericano en colaborar con la Escuela de Cine del Sahara mediante la donación de equipos tecnológicos por parte del Ministerio de Cultura. De esta forma se apoyó la realización de un Curso Audiovisual Introductorio, en el que participaron profesionales venezolanos en las disciplinas de guion, dirección, cámara-sonido y edición. A su vez, la Dirección General del Laboratorio Nacional Hidráulica (LNH) del Ministerio del Ambiente y el Instituto Hidráulico Saharaui desarrollan un proyecto de administración de aguas subterráneas, que incluía la capacitación a técnicos de la RASD en las áreas de hidrogeología y perforación. En abril de 2010, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Embajada de la República Saharaui revisaron las diversas posibilidades de cooperación educativa. ​ El 27 de octubre de 2011, se firma el acuerdo complementario de los recursos hídricos con rango de Convenio de Cooperación, por parte del Viceministerio de Agua del Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas, y la Embajada de la RASD. Como parte de la cooperación educativa entre Cuba y Venezuela, fue creada la Escuela Secundaria Básica “Simón Bolívar” ubicada en el mayor campamento de refugiados saharauis en Argelia, cercano a la Wilaya de Smara. La primera etapa del proyecto entró en funcionamiento con una matrícula de 360 alumnos, mientras que en la segunda etapa se incorporaron otros 300 estudiantes. El 27 de febrero de 2020 la representación diplomática de la RASD celebró el cuadragésimo cuarto aniversario de la proclamación del Estado Saharaui con un acto solemne en el Panteón Nacional y el Mausoleo del Libertador Simón Bolívar. Dentro de la evolución de las relaciones a tres banda, destaca la decisión del Reino de Marruecos de cerrar su embajada en Venezuela (2009), alegando entre otros motivos que el gobierno venezolano apoyaba el “separatismo”. A partir de esa fecha la embajada marroquí en República Dominicana cumple la función de concurrente. Por su parte, la Embajada en Venezuela en Rabat ha continuado funcionado a nivel de encargado de negocio.    En importante acotar que, en 1997, precisamente cuando Venezuela abrió su embajada en el país magrebí, Naciones Unidas designó a James Baker III, ex Secretario de Estado norteamericano como enviado especial. Esta decisión estaba destinada a la apertura de un diálogo con las partes en conflicto para proceder a la aplicación inmediata del “Plan de Arreglo” y celebrar el referendo previsto en el mismo. Esto condujo a los Acuerdos de Houston estableciéndose un calendario concreto sobre las diferentes fases del proceso para la descolonización del Sáhara Occidental. La celebración de la consulta electoral tendría  lugar el 8 de diciembre de 1998. Sin embargo, tal como lo han señalado Amnistía Internacional​ y Human Rights Watch, las presiones del Reino alauita impidieron que el pueblo saharaui se expresar al respecto. Tanto en el gobierno del Rey Hassan II como de su hijo Mohamed VI, Rabat han utilizado la presión política, el arresto de activistas humanitarios

La formación de la Cancillería Venezolana

  El primero y más grande esfuerzo por modernizar el estado venezolano – salido de la barbarie y oscuridad en la dictadura de Juan Vicente Gómez- y construir las bases para iniciar la profesionalización del servicio exterior. Éxitos, frustraciones y alguna graciosa anécdota, que sin duda hará reír a mis lectores, dotados de un usual buen sentido del humor. Por Hugo Álvarez Pífano   I Consideraciones Generales 1.- El Estatuto del Personal del Servicio Exterior A mediados de la década de los años cuarenta, la Junta Revolucionaria de Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela emprendió la tarea de organizar el Servicio Exterior de este país, para lo cual promulgó el Decreto N° 256 Estatuto del Personal del Servicio Exterior, que dotó al Ministerio de Relaciones Exteriores de tres componentes operativos: Servicio Diplomático, Servicio Consular y Servicio Interno. Ahora bien, el Servicio Diplomático era desempeñado por funcionarios clasificados en seis categorías -desde Primera categoría a Sexta Categoría- que en escala descendiente eran: Embajadores, Ministros Plenipotenciarios, Consejeros, Primeros secretarios, Segundos secretarios y Terceros secretarios. El servicio Consular estaba a cargo de funcionarios de cinco categorías, en razón de que ningún cargo consular era equivalente al rango de Embajador – Primera categoría- los rangos consulares comenzaban, en escala descendente, en la segunda categoría hasta la sexta, ellos eran: Cónsules Generales de Primera Clase, Cónsules Generales de Segunda Clase, Cónsules de Primera Clase, Cónsules de Segunda Clase y Vicecónsules. Los cargos del Servicio Interno de la Cancillería eran ejercidos también por funcionarios de cinco categorías, no existía en los mismos el rango de Embajador -Primera categoría- comenzaban en escala descendiente en la segunda categoría hasta la sexta, ellos eran: Consultor, Director, Consultor auxiliar, Introductor de ministros públicos, jefe de oficina, jefe de sección, jefe de servicios y adjunto a las direcciones. Por supuesto, los Consultores Jurídicos como Edgar Sanabria y Ramón Carmona Figueroa tenían el rango de embajadores porque venían de haber ostentado este rango en el exterior, así mismo Don Enrique Gil Fourtul Director de Protocolo, Rafael Armando Rojas Director de Política Internacional y Ramón Delgado Valderrama Director de Relaciones Culturales, para citar unos pocos ejemplos, en diversas épocas. 2.- La aurora de los nuevos tiempos en la modernización del servicio exterior No escapará a la perspicacia de mis lectores con conocimientos de diplomacia y de derecho internacional que esta nomenclatura de cargos, categorías y funciones, y las relaciones entre los tres servicios, no se compadecía con las exigencias de un mundo moderno y de rápidos cambios, que exigía uniformidad, por esta razón la Organización de las Naciones Unidas, en el año 1961 abrió a la firma de todos sus estados miembros la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de 1961, la más amplia convención codificatoria de los usos, costumbres y normas del derecho internacional que se refieren al establecimiento de relaciones diplomáticas, clasificación del personal de las embajadas, sus inmunidades y privilegios y demás asuntos conexos. Dos años más tarde, en 1963 la ONU abrió a la firma de sus estados miembros la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, una convención también codificatoria, pero no tan amplia como la anterior, pues algunos países como los Estados Unidos de América preferían celebrar acuerdos bilaterales para regular sus relaciones consulares, ellos decían que no se podía dar a todos los cónsules de diversos países el mismo tratamiento, esto se refería en especial a la Unión Soviética, que amparada en los privilegios e inmunidades de los cónsules podía colocar espías soviéticos en todas las ciudades de los Estados Unidos de América. De igual modo -para citar un ejemplo- el tratamiento que ellos daban a los cónsules británicos no podía ser el mismo que se otorgaba a los cónsules de las islas Comoras, el país donde se descubrió el celacanto, el único animal prehistórico con vida en el planeta. Dentro de este orden de ideas, yo tuve la ocasión de negociar, en mi condición de Jefe de la División de Consulados Extranjeros, al lado de John Rafael Franklin, Director de Consulados, el Convenio bilateral sobre relaciones consulares entre Venezuela y los Estados Unidos de América y otros convenios en materia consular (1). A este punto, me sea consentido expresar que conforme al Estatuto (1946) y a las convenciones de Viena sobre relaciones diplomáticas (1961) y de relaciones consulares (1963) no es posible designar en Venezuela los llamados embajadores del servicio interno ni tampoco Cónsules Generales de Primera con el rango de embajadores (2) No obstante, aunque durante los primeros veinte años del chavismo se promulgaron dos leyes del servicio exterior que tal vez pudieran permitir este “disclaimer” para decir lo menos. Pero, con un otro pero, de mayor impedimento: es oportuno señalar, que las dos convenciones de Viena fueron aprobadas por el Congreso de la República mediante leyes especiales y las leyes especiales privan sobre las leyes generales (leyes chavistas del servicio exterior) en la materia que constituye su especialidad.  II  El desarrollo histórico del Estatuto del Servicio Exterior 1.- Antes, marchemos a lo anecdótico Por favor, fijemos nuestra atención en el artículo 5 del estatuto, sobre un cargo del servicio interno, el llamado “Introductor de Ministros Públicos” equivalente al rango de consejero en el servicio diplomático y cónsul general de segunda clase, en el servicio consular. Para la fecha de nuestro ingreso a la Cancillería estos funcionarios habían cambiado su denominación se les llamaba: introductor de embajadores, se desempeñaban en la Dirección del Protocolo y su función más importante era esperar a los embajadores que tenían audiencia con el Canciller en la entrada principal de la Casa Amarilla, frente a la Plaza Bolívar y de allí conducirlos hasta el Salón de Embajadores y finalmente, brindarles compañía hasta que ingresaran al despacho del canciller. A la sazón los introductores de embajadores eran dos: Heriberto Aponte, un carismático funcionario procedente de La Victoria, estado Aragua, bien dotado en el arte de agradar a las personas, de buen tacto diplomático y con buen dominio del francés, era hermano del conocido y estupendo comediante y cantante de ópera

SWIFT vs CIPS: La crisis en Ucrania pone de relieve a dos adversarios

Por Agustín Urreiztieta En tiempos de conflicto, cualquier medio que disuada, destruya o empobrezca al adversario, es útil y estratégico.  Milenios de historias de guerras nos muestran que el dolor humano es relegado a un segundo plano y pasa simplemente a ser un medio más para ejercer presión. En épocas remotas, se desviaba (o envenenaba) el agua y se cortaban el flujo de víveres a las ciudades sitiadas. Se sometía a la población a atroces sufrimientos hasta reducir su moral a cero y, con ella la combatividad de los ejércitos. Ahora, se apunta al mismo objetivo primitivo, pero por otros medios, más “modernos”. Así, mientras la lucha armada hace estragos en las calles de Ucrania, la lucha económica adquiere cada vez más importancia. Rusia bombardea y, al mismo tiempo, el Occidente, junto con Ucrania, orquesta sanciones que evidentemente tendrán un efecto destructivo, tan arrollador como las bombas.  Los analistas calculan que la ristra de sanciones occidentales contra Rusia, harán retroceder su Producto Interno Bruto en un 15%. Se dice fácil, pero en detalle, se trata de miles de empresas quebradas o empobrecidas, millones de desempleados en las calles y otras tantas consecuencias, unas más funestas que otras. Por ello, las sanciones empujan a Rusia a reformular sus alianzas, e incluso, a acercarse a su gran rival histórico e ideológico, China. Una sanción de profundo impacto ha sido la expulsión de los bancos rusos de la red de comunicación financiera SWIFT y, para intentar paliar sus efectos, Rusia voltea hacia China y su red CIPS (Sistema de Pagos Interbancarios de China, en sus siglas en inglés). Evidentemente, más por pragmatismo que por ideología. A modo de recordatorio, el 28 de febrero de 2022, la Comisión Europea, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos publicaron una declaración conjunta sobre medidas económicas contra Rusia. Entre otras restricciones, siete bancos rusos seleccionados fueron retirados del sistema SWIFT. La mayoría de los bancos del mundo, incluidos los principales de Rusia, están conectados a la red SWIFT, que significa “Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication”. SWIFT es un sistema de mensajería que transmite instrucciones entre bancos y se utiliza sobre todo para las comunicaciones transfronterizas. Cada día maneja más de cincuenta millones de mensajes y permite realizar transacciones por un valor de 5 billones de dólares (esto son 5 millones de millones), en todo el mundo. Pero no es una institución financiera ni un sistema de pagos, ya que no puede mover dinero por sí mismo. Esta organización se fundó en 1973 como una empresa cooperativa con sede en Bélgica. Conecta a unas once mil instituciones financieras de doscientos países. A pesar de algunos ataques informáticos dirigidos a bancos individuales, el sistema global es seguro, ya que se gestiona desde tres centros de datos, que pueden manejar cada uno de ellos de forma independiente, todo el tráfico en caso de fallo de uno de los otros centros de datos. Dado que SWIFT es el primer y principal actor en este ámbito, también se ha convertido en la norma del lenguaje en la comunicación financiera, de modo que los mensajes formateados según la norma SWIFT pueden ser procesados en otros sistemas, aunque los mensajes no viajen por la red SWIFT. Se supone que el sistema es neutral, pero ya se ha utilizado varias veces para sancionar a un Estado. Como es sabido, la exclusión del sistema puede utilizarse como medida coercitiva. Desde la anexión de Crimea en 2014, Rusia, que ya había sido amenazada con este tipo de medidas, ha implementado su propia red, denominada SPFS (la traducción literal en inglés sería, System for Transfer of Financial Messages). Esta alternativa a SWIFT ha sido creada, precisamente, como medida de respaldo en caso de bloqueo. Por ahora, la utilizan sobre todo las instituciones nacionales. Alrededor del 20% de las transferencias dentro de Rusia se realizan a través de este sistema. En la actualidad, la red rusa es pequeña, ya que incluye como máximo veintitrés bancos extranjeros. Además de ser un plan de respaldo, el SPFS es para Rusia una herramienta que le permite ser más autosuficiente, disminuir su exposición a Occidente y contrarrestar la supremacía del sistema financiero mundial denominado en dólares. Al igual que Rusia, China tiene su propio sistema de mensajería, el CIPS. El “Sistema de Pagos Interbancarios de China”, es ligeramente mayor y más desarrollado que el SPFS. Incluye setenta y cinco participantes directos dentro de China y mil doscientos indirectos. Su infraestructura se basa en las normas de mensajería de SWIFT. Sin embargo, el sistema está diseñado únicamente para las operaciones en yuanes chinos. Hasta ahora, el CIPS maneja sólo una fracción de las transacciones de SWIFT, ya que sólo gestiona quince mil mensajes al día. Para Rusia, el CIPS podría ser una solución más viable a largo plazo para contrarrestar las sanciones, y si el CIPS y el SPFS trabajan juntos en esto, también se acercan a su objetivo de llegar a ser utilizados internacionalmente y erosionar la posición del dólar en el sistema financiero mundial. El yuan tiene más posibilidades que el rublo de convertirse en una moneda rival del dólar estadounidense. De hecho, aunque por ahora el yuan sólo cubre el 3% de los intercambios mundiales, mientras que el dólar alcanza el 40%, el rublo sigue estando muy lejos de esas cifras. Además, el 17,5% de los intercambios entre Rusia y China se realizan ya en yuanes. Esta proporción aumentará si Rusia hace un mayor uso de la solución CIPS. Aunque el desarrollo común tardará en consolidarse, demuestra que a China y a Rusia les interesa crear relaciones independientes de SWIFT. Estas razones son, en parte, las que hacen que Rusia tenga en cuenta a China y su red CIPS para continuar con las transferencias internacionales a pesar de las sanciones impuestas. En este contexto, ambos países acordaron una asociación “sin límites” el 4 de febrero de 2022, unos días antes de la crisis. Además, el CIPS y el SPFS ya están conectados. Este trabajo conjunto podría

Países olvidados

Por Luis Daniel Álvarez V. Existen naciones que parecen estar condenadas a quedar en el olvido. Remotas menciones en la prensa, escuetos pronunciamientos de organismos multilaterales y tímidas reacciones de sus vecinos -tal vez más por necesidad que por principios- son elementos recurrentes de una realidad a la que quedaron atadas cuando el caos y la descomposición se apoderaron de ellas. Aunque siguen apareciendo en los mapas e incluso tienen representación en ciertos organismos, no son más que un remedo de Estado, aunque la expresión sea dura. La característica de quienes comparten ese tétrico panorama pareciera repetirse inexorablemente. Regímenes autoritarios que despiertan inquietudes en la comunidad internacional, pero que poco se hace para promover cambios democráticos. Cuando el caos irrumpe y el conflicto se exacerba, ya es tarde para que pueda remediarse la situación, pues la anarquía se apodera de todo, entrando en escena actores que tienen intereses de tomar territorio, incidir en la administración o colocar estructuras de control. Al principio los medios de comunicación traerán en sus ediciones notas de lo que acontece. Algunos enviarán corresponsales para transmitir desde el lugar de los acontecimientos, pero paulatinamente sustituirán la presencia por insumos de agencias que cada día se tornarán repetitivos y generales. Los mismos estarán acompañados de pronunciamientos y enérgicos exhortos que al poco tiempo se olvidarán, siendo superados por otras realidades. Así empezaron Somalia, Libia, Sudán y Siria, por mencionar algunos países, que dejaron de ser tendencia en las redes sociales y no son más que curiosos ejemplos en los que el drama se apodera de lo cotidiano, los migrantes deambulan como seres sin esencia por distintos parajes, el hambre remacha una vida de incertidumbre y los barones de la guerra y el mercado negro se tornan en la característica más relevante del día a día. Ahora le tocó el turno a Yemen, una olvidada nación que es noticia porque su territorio es escenario de la pugna entre distintas potencias regionales y desde allí se organizan ataques contra instalaciones petroleras de Arabia Saudí. Ese país sin ley sirve tal vez para reflexionar sobre lo efímera que es la atención que se presta a los casos dramáticos. A veces los asuntos se usan para fomentar posiciones electorales que luego se dejan de lado. ¿Hasta dónde llegará la atención a coyunturas como la de Ucrania y Venezuela? ¿Terminarán olvidadas como Yemen? Por el bien de la dignidad, esperemos que no. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva