Domingo Electoral

Por Abraham Clavero Toro En ambos lados del Atlántico, los resultados electorales del 19-J dejaron su impronta en el devenir político de tres procesos políticos de gran significación. El factor ideológico no pasó inadvertido, viéndose favorecidas por igual la izquierda republicana, la derecha moderada y el centro. Las presidenciales en Colombia, las legislativas francesas y las autonómicas de Andalucía podrán servir para marcar un cambio de paradigma, pudiendo definir una tendencia irreversible a corto y mediano plazo. De estos sufragios, los de Colombia representaron el derrumbe del predominio de los partidos tradicionales que han gobernado prácticamente desde finales del Siglo XIX. Esta fue la razón por la cual centraron una gran expectativa, ante la posibilidad que el Socialismo del Siglo XXI finalmente se posesionara en el hermano país. La gran influencia que durante todo ese tiempo desempeñó la iglesia católica en las áreas de educación y la salud, han dejado una marca indeleble como en ningún otro país del continente. En los comicios galos, el Presidente Emmanuel Macrón (Coalición Ensemble) debió enfrentar, principalmente, a los sectores de izquierda agrupados alrededor de la figura de Jean-Luc Mélenchon (NUPES) conformada por la Francia Insumisa, socialistas, comunistas y ecologistas. A pesar de su reciente triunfo en las presidenciales, la situación se planteaba compleja vislumbrándose la perdida de la mayoría parlamentaria que disponía, lo que complicará el desempeño de su próximo gobierno.    En cuanto a las elecciones andaluzas, las mismas se convirtieron en una especie de referéndum para reafirmar el distanciamiento, de esa parte de España, con los sectores socialistas desde 2019.  Estos comicios se realizaron en el momento menos propicio para el gobierno de Pedro Sánchez, en medio de una seria crisis de gobernabilidad, de descontento y de falta de credibilidad por parte de la sociedad española en general. Al analizar de manera detallada estos tres resultados podemos decir que, en el caso colombiano, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández representaron alternativas ideológicas alejadas del sistema político que ha prevalecido en los últimos doscientos años. Liberales y conservadores quedaron fueran de la contienda con la eliminación de Federico Gutiérrez (Equipo por Colombia). Calificados de “outsiders”, llegaron al 19-J técnicamente empatados, con mensajes que provocaban una gran incógnita tanto interna como internacionalmente. Eran el mal menor ante la dura crisis que atraviesa el país cafetalero, dividido prácticamente por la mitad, y en la que muchos votaron no por convicción sino para evitar el triunfo del contrario. El triunfo del Pacto Histórico, integrado por partidos y movimientos políticos de izquierda y centroizquierda​, de ideología progresista​ y socialdemócrata, se gestó debido a la convergencia de un conjunto de factores de índole diversa. Gracias al descontento social con la clase política tradicional, a la desigualdad y al estancamiento económico, Petro se convierte en la más reciente figura de la izquierda latinoamericano en llegar al poder por la vía electoral. Ganó, porque grandes sectores de la población estaban saturados de las promesas incumplidas, logrando captar al final de la campaña el voto de sectores juveniles que se habían mantenido al margen de la contienda. Ganó por la actitud displicente de Rodolfo Hernández negándose inclusive a debatir con su oponente. Ganó, porque parte del pueblo colombiano está convencido que el Socialismo de Siglo XXI es la solución para el país. Y como lo dijo Martin Caparros por disponer de “un contrincante impresentable”. Muchos votantes se vieron ante la disyuntiva de escoger entre dos políticos conocidos, pero poco fiables. La amplia experiencia política de Petro, sin embargo, terminó por inclinar la balanza a su favor. Su mensaje de hacerse pasar por garante de la estabilidad institucional y de un cambio tranquilo termino calando en la conciencia de diversos sectores. Ahondando un poco más, se debe hacer referencia al Acuerdo de Paz firmado con las FARC (2016) el cual no se ha aplicado de forma adecuada especialmente en el actual gobierno de Iván Duque. Al respecto, sobresalen el incumplimiento de las promesas de la reforma agraria y de combatir el recrudecimiento de la violencia en el campo, donde los grupos armados se disputan el control del tráfico de cocaína y las economías ilícitas. El Covid19, de igual manera, contribuyó a ampliar las diferencias entre ricos y pobres. En esta situación destaca la inoportuna decisión de la administración actual de establecer nuevos impuestos, que desencadenaron grandes manifestaciones nacionales de rechazo, obligando al gobierno a retirarlos dejando de paso una sensación de debilidad. Los estudiosos de la realidad colombiana coinciden en señalar el retroceso en los últimos diez años en combatir la pobreza. El aumento de los precios de la canasta básica ha ejercido una gran presión sobre los presupuestos familiares conduciendo a una situación social explosiva. Según una encuesta del Instituto Gallup publicada en mayo pasado, el 75% de los colombianos opinaron que el país transitaba por un camino equivocado. Otro aspecto, que no deben pasar desapercibido, fue la escogencia de Francia Márquez para la Vicepresidencia. Es la primera mujer de color, feminista y ambientalista que llega a esa posición, demostrando el deseo de acercarse a temas de género, raza y clima de una izquierda más joven como la que representa Boric en Chile. Pero al mismo tiempo, entendió la necesidad de distanciarse de una figura tan controvertida como Piedad Córdova. El pasado revolucionario de Gustavo Petro es otro elemento a tomar en cuenta, así como su identificación con el Socialismo del Siglo XXI. Hubo mucha especulación durante la campaña electoral sobre la posibilidad que pondría en práctica procesos de expropiaciones, la colectivización de la economía y monopolizar el poder. No obstante, en su discurso triunfal manifestó que “vamos a desarrollar el capitalismo. No es que el sistema que nos gusta, pero porque tenemos que salir del feudalismo y entrar en la modernidad” y que “el nuevo gobierno que entrará en funciones el 7 de agosto será el de vida, paz, justicia social y justicia ambiental”. Prometió además que “solo habrá respeto y diálogo”, así como sus deseos de un gran acuerdo nacional para sacar al país de la crisis y consolidar

Panorama Energético de los Estados Unidos

Por Carlos Espert La economía de los Estados Unidos se ha visto severamente afectada por una importante cantidad de acciones de política interna que adelanta la administración Demócrata y de la cual siempre responsabilizan a terceros o a situaciones exógenas. A los fines de dar explicación a lo que ocurre en la mayor potencia del Mundo, hemos considerado interesante analizar algunas de las estadísticas que una entidad especializada del Gobierno Federal publica. Es claro que el precio de los combustibles se ha duplicado desde que Biden asumió su posición como 47mo Presidente de los Estados Unidos. La Casa Blanca señala que el incremento es consecuencia directa de la invasión de Rusia a Ucrania. ¿Pero, es realmente este conflicto bélico el único responsable de lo que acontece en esta materia? En enero de 2017, la producción de petróleo crudo en USA se ubicaba en 8,873 millones de b/d, justo iniciaba la Administración Trump, quien cuatro años después, en enero de 2020,  dejó la producción en 12,785 millones de b/d. (1) Apenas llegar Biden a la Casa Blanca , en tan solo 4 meses, (mayo 2020) la producción de petróleo crudo cayó a 9,711 millones de b/d, una caída del 25% de la capacidad productiva nacional, no compensada de manera inmediata por importaciones. Esta caída fundamentada en una serie de decisiones ejecutivas para paralizar nuevas exploraciones y campos de producción tuvo un efecto inmediato de alza en los precios en los combustibles e inflación, que obligó a la Administración Biden a flexibilizar su posición y recuperar los niveles a 11,655 millones de b/d (todavía 1.1 MM b/d por debajo de la marca dejada por la administración anterior. (1) A estos números hay que agregar la producción de gas natural (aprox. 5.3 MM b/d); biocombustibles (1.1MM b/d) y procesos de recuperación en refinería (0.95MMb/d) para un total de producción de 16.5 MM b/d) en 2021 Cuando contrastamos las cifras de producción con las cifras de consumo observamos un déficit de 3.2MM b/d en 2021 de los cuales 1.1MM b/d son solo la diferencia en materia de producción de petróleo crudo. Este déficit se suple con importación de petróleo, el cual se cotiza en el mercado internacional por encima de los US$100 por barril (WTI) pero es importante recordar que la administración Trump alcanzó durante el período 2019-2021 la autosuficiencia energética, de allí el bajo costo de los combustibles y crecimiento económico registrado. Ahora bien, la mayoría del combustible fósil empleado en USA, lo consume el sector transporte (37%), seguido del industrial con 35%; residencial 16% y comercial 12%, de allí los ingentes esfuerzos de la administración Biden por cambiar el insumo básico del sector transporte a electricidad el cual observa un comportamiento caracterizado por la presencia marginal del petróleo crudo, veamos: Básicamente El 60% de la generación eléctrica de los Estados Unidos utiliza combustibles fósiles (38% gas natural, 21.5% carbón y 0.5% petróleo), mientras el remanente 40% se comparte a partes iguales entre renovables y energía nuclear. (1) A continuación una gráfica que detalla perfectamente lo señalado: En otras palabras, la producción petrolera de los Estados Unidos contribuye a través del Gas Natural y el petróleo con un 33% del total de la generación eléctrica nacional, pero la participación del petróleo crudo es insignificante. Cambiar la demanda de petróleo del sector transporte a electricidad, conlleva a un importante esfuerzo de producción de vehículos de todo tipo; financiación e incentivos para estimular el cambio tecnológico. Hasta ahora los estímulos fiscales para este concepto han sido bloqueados desde el Senado en una mezcla de actuaciones de poderosos Lobbys y sentido común vista la galopante inflación que lidera los Estados Unidos y en particular dentro del Grupo de los 7 (8.5% Seguidos de Alemania con 7.3%. Fuente: Bloomberg) esto a causa del desmedido gasto público y endeudamiento. Pero todo apunta que los elevados precios de los combustibles son la estrategia básica de la administración Biden para justificar la necesidad del cambio tecnológico, denominada como transición energética, pero esta estrategia ha quedado atrapada en un esquema económico de estanflación del cual no podrá recuperarse en el corto plazo toda vez el agravamiento del escenario internacional y la subida del tipo de interés impuesta recientemente por la Reserva Federal. Ante la situación que acabamos de describir, la administración Biden ha iniciado contradictorios esfuerzos con regímenes como el de Venezuela donde el Gobierno Federal sigue ofreciendo recompensa por la captura de figuras públicas relevantes, incluido el propio Nicolas Maduro. O aproximaciones con el Príncipe Mohamed bin Salman quien ordenó la desaparición física del periodista opositor Khashoggi, en una clara repulsa a la libertad de expresión como un valor de la democracia. En otras palabras, Biden prefiere doblegarse y pactar con regímenes anti democráticos para subsanar su déficit de producción petrolera e invitarlos a producir mas para presionar los precios hacia la baja, antes que promover nuevamente su autosufiencia energética. Sin embargo, ni Arabia Saudita está por la labor de apoyar una iniciativa como esta, ni Venezuela en capacidad técnica de responder con mayor producción cuando incluso importa destilados desde Irán. La oferta de Venezuela de permitir una concesión de operación a Chevron, no solo deja en evidencia nuevamente la contradicción en materia de las sanciones aplicadas a Venezuela sino que demorará en ofrecer resultados. En definitiva, la administración demócrata anda dando tumbos en el área energética y económica, lo que ha complicado tremendamente la cotidianidad de sus ciudadanos. Todo apunta a que en Noviembre perderán el control de la Cámara baja en las elecciones de medio término y a partir de ese momento su gobierno tendrá una poderosa camisa de fuerza entre la nueva configuración parlamentaria y la actual Corte Suprema de Justicia. Lo que renovará las esperanzas en fortalecer nuevamente a los Estados Unidos, hasta que se verifique una inminente derrota electoral a los demócratas y los desalojen de la Casa Blanca. (1) Fuente: US Energy Information Administration Carlos Espert Internacionalista UCV, Ex- funcionario diplomático. Articulista @EspertCarlos

Reflexiones sobre Colombia

Por Félix Gerardo Arellano Porras Pese a los esfuerzos del Presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, por generar tranquilidad y confianza; tanto en el país, como en la comunidad internacional, prevalece incertidumbre y aprehensión. Algunos temen que el actual tono dialogante y prudente del Presidente Petro, constituya una actitud estratégica, el ardid para calmar las aguas, lograr aliados y luego poder desarrollar con más facilidad un proyecto autoritario. En el ambiente político se aprecia la indecisión de cómo actuar frente a la complejidad de los cambios. En ese contexto, un respaldo automático, por lo esperanzador el discurso y la urgencia de las trasformaciones, puede resultar en el camino para fortalecer el personalismo; empero, una actitud de oposición radical extrema, puede llevar a un desgaste improductivo. Pareciera que lo ideal, que tiende a chocar con la realidad, sería mantener una actitud crítica, reflexiva y constructiva; incluso, que la oposición democrática impulse proyectos de cambio que contribuyan a consolidar las instituciones democráticas y los derechos humanos. Diversas razones justifican los temores sobre el Presidente electo, pero también el Sr. Petro tiene sus prevenciones frente a la dinámica institucional. Sobre el Presidente destaca, entre otras, un expediente de actividad política de tendencia agresiva y opaca; algunos resaltan una trayectoria poco ética y, la guerra sucia de la reciente campaña electoral, confirma la tendencia. Adicionalmente, gran parte de sus amistades políticas nacionales e internacionales están relacionadas o forman parte de corrientes populistas y autoritarias. Desde una perspectiva democrática, prevalecen temores sobre el ambicioso proyecto fundacional de “construir un capitalismo social” y superar “el feudalismo de minorías privilegiadas”, que para el Presidente prevalece en Colombia. La magnitud del proyecto podría requerir de mucha discrecionalidad y un tiempo mayor al que permite la normativa constitucional para el ejercicio de la presidencia. En ese contexto, es factible que, en corto tiempo, el Presidente Petro asuma el tema de la reforma constitucional, como una de sus banderas políticas. Ahora bien, es importante observar que, ante un potencial autoritarismo del Presidente electo, el sistema político colombiano cuenta con controles institucionales, que seguramente preocupan al Presidente Petro, ante el temor que puedan paralizar la acción de gobierno. Entre los controles institucionales destaca el Congreso de la Republica, donde si bien el Pacto Histórico cuenta con un numero interesante de miembros en cada una de las cámaras, no tiene el control, lo que le obliga a negociar, en particular, con los partidos tradicionales (liberales y conservadores), que resultaron bien posicionados en las recientes elecciones legislativas. Pero el Presidente electo tiene amplias posibilidades de lograr apoyos en el nuevo Congreso y, en efecto, el partido liberal ya ha informado que asume una posición de respaldo; adicionalmente, es factible que contará con el apoyo de otros grupos políticos como los representantes de la plataforma centro esperanza o de cambio radical. Frente a los potenciales escenarios en el Congreso preocupan posiciones extremas. Por un lado, un apoyo mecánico y automático, que podría facilitar el camino del autoritarismo. Al respecto, la experiencia de Nicaragua resulta uno de los graves precedentes, pues los partidos que han respaldado al dúo Ortega-Murillo, han facilitado la conformación del régimen autoritario que se está enfrentando ese país. Resultaría peligroso que unos aliados complacientes en el Congreso permitan al Presidente electo desarrollar un gobierno plebiscitario, “gobernar por decretos”, con poderes especiales o leyes habilitantes. Instrumentos jurídicos que pueden fomentar la discrecionalidad y la evasión de los controles institucionales que caracterizan a la democracia. Por otro lado, una actitud radical, de satanización del nuevo gobierno, podría generar una guerra de trincheras que menosprecie, tanto la necesidad de cambios estructurales, que lo ha exigido el electorado colombiano; como la legitimidad de origen del nuevo Presidente y desconociendo que el importante respaldo popular que ha logrado. Desarrollar la estrategia del ataque puede llevar a un conflicto largo y agotador, que estimule la cohesión del bloque en poder y debilite la fuerza democrática con una creciente fragmentación, con peores consecuencias para el país en su conjunto, en especial para los más vulnerables y, el caso venezolano puede ser aleccionador. Pero el Presidente Petro también tiene sus temores; por ejemplo, frente algunas instituciones, como la Defensoría, la Contraloría o la Fiscalía. En principio, considera que sus autoridades han sido designadas por la administración saliente y pueden obstruir la labor de gobierno; empero, podrían ser temores infundados. Por una parte, esas instituciones deberían cumplir con las leyes vigentes y, por otra, si el Presidente desarrolla una gestión respetuosa del ordenamiento jurídico, como lo está prometiendo, no sería objeto de mayores controles. En la lista de las instituciones que hacen parte del clima de incertidumbres y tensiones también destacan las fuerzas armadas y policiales, el sector empresarial, los medios de comunicación e incluso la comunidad internacional, en particular los Estados Unidos, la OCDE de la que Colombia es miembro e incluso la OTAN donde Colombia tiene el estatus de aliado preferencial estratégico. Frente a todos ellos el actual discurso del Presidente electo es de prudencia y tranquilidad, promoviendo confianza para la nueva administración. Como parte de la estrategia de generación de confianza, se espera la designación de un gabinete de técnicos, expertos en las áreas, que evidencien profesionalismo y responsabilidad en el ejercicio de sus funciones. Ahora bien, el actual discurso de promoción de confianza también es motivo de amplia discusión, los más críticos estiman que constituye un juego estratégico para calmar las aguas, lograr tranquilidad y progresivamente desarrollar el proyecto autoritario. En este contexto, el escritor colombiano Nicolás Martínez ha vinculado la situación actual en Colombia, con la llamada “Patria Boba”, la primera fase de los bolcheviques en la vieja Rusia, en su proceso para logar el control totalitario del país (worldpress.com; 25/06/2022). El Sr Martínez recomienda la final de su artículo al pueblo colombiano mucha oración. Estamos conscientes que la oración es importante y ayuda a calmar las pasiones, pero no es suficiente. Se requiere que la oposición democrática colombiana, que incluya a todos los sectores, aprovechando la actual actitud de apertura y diálogo del

Del virreinato de Nueva Granada,  de la Capitanía General de Venezuela hasta  el día de hoy.

Vamos a conversar sobre el protocolo y la toma de posesión presidencial. Por María Enriqueta Álvarez La toma de posesión presidencial de un gobierno, se produce  a través de una ceremonia oficial. Es un acto solemne y ceremonioso, no sólo por la relevancia y transcendencia que tiene; sino también por las relaciones comerciales, política y diplomática, entre otras, que se tendrá con el nuevo gobierno. El pasado domingo, 19 de junio del año en curso, se realizó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, ganando el candidato Gustavo Francisco Petro Urrego, líder de la coalición política Pacto Histórico. En Colombia, la toma de posesión es el 7 de agosto, ya que es una fecha patriótica, puesto que se celebra la Batalla de Boyacá (1819), poniendo fin  al virreinato de la Nueva Granada y creando luego, por el Congreso de Angostura la Gran Colombia (diciembre 1819) uniendo a Venezuela y la Nueva Granada hasta 1830. Cuando se toca el tema de protocolo, no podemos olvidar una de sus tantas acepciones como es “Conjunto de normas que junto a los usos, costumbres y tradiciones de los pueblos, rige la celebración de los actos oficiales”. Costumbres y tradiciones, de eso hablaremos en éste artículo. En el caso de Venezuela, desde que se instaló la democracia (1958) la toma de posesión presidencial se realizaba en el Congreso de la República, donde los presidentes iban en traje absolutamente formal de mañana, es decir, en palto levita.  Éste traje se usó hasta el año 1989, cuando el presidente entrante de la época, Sr. Carlos Andrés Pérez, sacó la toma de posesión del Congreso de la República, para llevarlo al teatro mas moderno de América Latina, al Complejo Teresa Carreño, donde el aforo (2714 personas)  era mayor que en el Congreso.  La vestimenta también cambió de palto levita para el flux.  Pero hablando de flux, no debemos olvidar el tema de los colores, ya que esto transmite mensaje, y es por eso, que usualmente los políticos visten de traje azul marino, ya que éste color significa poder. Colombia, por su parte,  la toma de posesión se realiza cada 4 años ( es lo que dura el periodo presidencial) en el día indicado por la Constitución, es decir, el 7 de agosto,  y se hace durante una sesión del congreso en pleno. El presidente electo hace un recorrido junto a su familia caminado, desde el Palacio  San Carlos hasta la plaza de Bolívar, donde allí, al aire libre  se toma juramento como presidente de la República. Iván Duque, próximamente presidente saliente de Colombia, fue el presidente número  60. y además, es la primera vez en la historia que se lleva a una mujer como vice presidenta. En una transmisión de mando presidencial son muchos los mensajes que se transmite a través del protocolo, esto sin necesidad de mediar palabras.  Los invitados que asisten es importante para saber por donde irá el nuevo gobierno. Vimos, cuando el presidente Andrés Pastrana (1908 -2002), hizo una breve parada en la Iglesia San Ignacio, donde reposan los restos de su padre , el también ex presidente de Colombia, Misael Pastrana. Cuando Juan Manuel Santos  (2010 – 2018)  realizó una ceremonia de posesión simbólica ante las comunidades indígenas.  Con esto quiero decir que el protocolo no es estático, por el contrario, podemos encontrar, organizar, realizar múltiples eventos dentro de un mismo evento, pero con un  mismo objetivo.  Ese objetivo lo decide la persona principal de dicho acto. El próximo 7 de agosto del 2022 veremos si el protocolo tendrá algún cambio, ya que es la primera vez que “ la izquierda” gana las elecciones en ese país, tanto en vestimenta como en lugar, tanto en el recorrido  que se hace, como en el mensaje, los presentes, los pequeños tópico, por muy pequeñas que parecen, son las que nos dan una idea de lo que podemos esperar. Nota curiosa, dos venezolanos han sido presidentes de Colombia: Simón Bolívar y Rafael Urdaneta. María Enriqueta Álvarez Gómez Internacionalistas, egresada de la UCV, directora de Protocolo en diversas instituciones, profesora universitaria, presidente de SPADE ( Sistema Protocolario y Asesoría de Eventos)

Colombia ¿y en este instante?

Por Luis Daniel Álvarez V. Evidentemente es muy temprano para poder hacer escenarios que permitan presagiar lo que eventualmente ocurrirá en Colombia en los próximos años. Aventurarse con hipótesis es más un ejercicio de adivinación que un trabajo analítico. Lo que si queda claro es que en la segunda vuelta presidencial del pasado 19 de junio, se mostró poco debate propositivo, el populismo estuvo a la orden del día, la abstención siguió siendo elevada y hay un país dividido en dos trozos similares, evidenciando un centro de la nación que sufragó por Hernández -más que por él, contra su adversario- y una periferia que votó por Petro. No es un secreto que el mandatario electo genera inquietudes, no solo por su discurso -en muchos casos poco concreto y contradictorio- y por el balance de sus distintas funciones políticas, sino también por el equipo que lo acompaña en el que actúan personas con distintas inclinaciones y que representan tendencias que parecen unirse solamente por su aspiración de llegar al poder. De allí que si Petro busca disminuir las sombras que aparecen en torno a su figura, es preciso que envíe ciertas señales que mitiguen los peligros con los que lo etiquetan. En ese sentido, urge que cuanto antes señale el nombre de los ministros del área económica, de Relaciones Exteriores y de Defensa, colocando actores probos que generen confianza por sus ideas, su perfil y su experticia en el área. Luego vendrá el siguiente reto, pues no es suficiente con designarlos, sino que para completar el esquema, tiene que escucharlos. En el escenario de la transición han aparecido ciertos nombres como Mauricio Lizcano que tienen experiencia y manejan el tema político. A eso se une la postulación de Roy Barreras, un político que ha respaldado a presidentes anteriores y que puede tender puentes con otras fuerzas, como presidente del Senado, en detrimento de Gustavo Bolívar, un factor mucho más radical y poco dado a generar respaldos. Adicional a lo anterior, Petro ha dado una imagen institucional al plantear reuniones con actores disímiles como el presidente Duque, a quien visitó en la casa de gobierno, y el expresidente Uribe, quien de manera gallarda y elegante le respondió que acudiría al encuentro. De la misma manera, si quiere asegurarse una gobernabilidad, requiere el apoyo de otras fuerzas, por ende, el respaldo vigilante que ofreció el Partido Liberal es a la vez una carta que aspirará generar control por si al primer mandatario se le ocurriese tratar de explorar atajos. Petro en sus manos tiene la posibilidad de hacer las cosas bien y de demostrar que las muestras de amplitud no son producto de lo edulcorado del triunfo. Diferenciarse de las experiencias demagógicas, violatorias de los derechos humanos y que han querido atribuirse una alianza ideológica con él, es vital. De hacerlo, a Colombia podría irle bien. De fracasar y repetir escenarios malogrados, no solo su país se estancará, sino que para sus seguidores, y los que votaron por él cansados de no tener opciones que se diferencien de muchos años de vida política, será una frustración marcada que podría abrir la puerta al caos. Luis Daniel Álvarez V. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Secretario General del CODEIV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva

Latinoamerica: ¿”Autosuicidio” rojo?

Por Rafael Gallegos         Ni en su máximo delirio Fidel Castro soñó que los comunistas podían ganar elecciones en América Latina. Bastante que le costó organizarse y guerrear en la Sierra Maestra, tomar el poder y después engañar al mundo repitiendo “yo no soy comunista, yo no soy comunista”, intentando hacer creer que su revolución era democrática. Paralelamente adoctrinaba, entrenaba y armaba guerrilleros, y los enviaba para intentar derrocar sistemas democráticos a Venezuela, Colombia, Uruguay, Bolivia, Argentina y paremos de contar. Su meta era tomar el poder por la fuerza e implantar un comunismo tipo soviético. El mismo que años después se derrumbó por su propio peso. Venezuela fue la cabeza de puente. El estadista Rómulo Betancourt liderando un grupo de valientes civiles y militares, le propinó una gran derrota. Al final, Castro fracasó en todas partes.  Dos lustros después, Allende, con su revolución socialista democrática (¿oxímoron?), fue una esperanza fallida para Castro. Luego en Nicaragua se consolidó la primera sucursal de Cuba. Unos muchachos que tumbaron a una sangrienta dinastía dictatorial y con el tiempo se convirtieron en unos dictadores peores que Somoza. Hugo Chávez fue el primer líder socialista de la nueva era. Por cierto, cada uno de los votantes por Chávez, que asuma su barranco. Chávez abrió la ruta del comunismo electoral. En su gobierno utilizó los abundantes recursos petroleros para repartir bienes y servicios mientras destrozaba la institucionalidad y la economía. El resultado: esta Venezuela desvalijada. Toda una estrategia de destrucción para permanecer por siempre en el poder. El modelo cubano. Hoy, corroborando a frase del Libertador “un pueblo ignorante es un instrumento de su propia destrucción”, los pueblos de Perú, Honduras, México, Bolivia y ahora Colombia, pasando por Argentina y Chile, están eligiendo, cual ratones de Hamelin, gobiernos socialistas, o mejor, neocomunistas. En honor de análisis imparciales, hay que aclarar que, en estos triunfos, también han influido los fracasos de las democracias en acabar con la pobreza y la improductividad de sus países. En el balance, ha sido un gran triunfo del Foro de Sao Paulo, cuyo objetivo es imponer comunismos trasnochados en Latinoamérica. Y de paso, se han entreverado a un movimiento internacional: Rusia, China, Irán, fuerzas ilegales, etc. Así, han teñido de rojo el mapa de nuestro subcontinente. Claro que el rojo tiene variantes en cada país, desde el rojo intenso hasta el rosado.  Nicaragua y Venezuela han sido os mejores alumnos de Cuba. En los otros hay matices ideológicos, o limitantes internas. En México, AMLO parece cercado por la institucionalidad. El chileno Boric, que resultó más de centro de lo que se esperaba, de todas maneras, no tiene muchos grados de libertad, las instituciones chilenas son sólidas y los militares están por lo menos muy pendientes. Petro, tendrá que andar derecho por la presencia de un ejército activo y muy curtido debido a su larga lucha contra el movimiento guerrillero. Sin embargo, sus primeras declaraciones indican que viene con todo lo que pueda en Colombia, y que hará un equipo implacable con Maduro contra los opositores venezolanos. Cada país tiene su particularidad; pero todos son producto de una izquierda internacional que está siendo exitosa, y su intención última es implantar el modelo cubano en nuestros países… aunque sea por la vía electoral.   O la dirigencia democrática se pone las pilas (liderazgo más democracia más productividad y tendencia a pobreza cero), o nuestro continente se irá convirtiendo paulatinamente en otra Cuba, con el insólito apoyo de las víctimas. Este menú rojo que están escogiendo los pueblos incluye expropiaciones que se convierten en desaparición de empresas, control de precios que deviene en escases, inseguridad que se refleja en devaluación e inflación, eliminación de medios de comunicación que construye una hegemonía comunicacional, ventajismos electorales que acaban con las elecciones vinculantes, intentos de reelección indefinida a fin de permanecer en el poder forever… Es imprescindible que los líderes latinoamericanos luchen – en equipo- por el logro una Latinoamérica de países con elecciones libres, libertad de empresa y de expresión, separación de poderes, alternabilidad, enfoques productivos que generen desarrollo económico. Y que tomen como fundamental el desarrollo de estrategias de pobreza cero que acaben con el hambre y la marginalidad.   El nuevo péndulo parece ser democracias vs. autocracias. Es la hora de la internacional de las democracias. Rafael Gallegos Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Articulista. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

A manera de introducción

Por Diego Arria    “La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ha dejado de existir”, nos anunció Yuli Vorontsov, embajador soviético en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la tarde del 25 de diciembre de 1991.    Los embajadores de Colombia, México, España y Venezuela habíamos sido convocados por Javier Pérez de Cuéllar a su residencia oficial como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas. Desde hacía tres años nuestros gobiernos mediaban en las negociaciones directas entre el gobierno de El Salvador y los jefes del frente guerrillero Farabundo Martí para la Liberación Nacional MFLN para ponerle fin a una guerra que desangraba a esa nación centroamericana desde 1981. Era un último esfuerzo para terminar la redacción final del acuerdo con la esperanza de que las partes lo firmaran, a más tardar, el 31 de diciembre, último día del segundo período de Pérez de Cuéllar en su cargo.     Vorontsov interrumpió nuestra reunión con aquellas 10 palabras que resumían la sorprendente e  histórica noticia que nosotros recibimos con gran entusiasmo, que además de constituir el acta de defunción de la guerra fría, le arrebataba al MFLN el único respaldo que conservaban, lo que haría posible, que pasado casi una hora  después de la medianoche del 31 de diciembre, las partes firmaran el Acuerdo de Paz.         Guerra y terrorismo en el corazón de Europaes el testimonio de mi experiencia personal como embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas y como presidente de su Consejo de Seguridad, responsable de asegurar la paz y la seguridad internacionales,  en aquellos tiempos de grandes cambios en la realidad política internacional. Había llegado a las Naciones Unidas a mediados de 1990, en plena agonía de la URSS, un suceso gracias al cual  cesaría la confrontación entre ella y Estados Unidos, que dominaba casi exclusivamente el funcionamiento del Consejo desde el fin de la segunda guerra mundial. A partir de ese instante crucial, pensábamos, que sin el sistemático veto de uno o del otro contrincante, el organismo podría finalmente ejercer su autoridad para entregarse de lleno a consolidar el imperio de la paz, de los derechos humanos, de la seguridad y de la soberanía de todas las naciones del planeta por igual. Una nueva realidad puesta a prueba con la invasión en agosto de 1990 de Kuwait por las tropas del régimen iraquí de Sadam Hussein, que sin la menor duda representó un punto de inflexión en la historia de las Naciones Unidas, en el que me correspondió asumir muy complejas responsabilidades.    Muchas de las páginas de este libro se refieren a las turbulencias que amenazaban la estabilidad del planeta y que no desaparecieron, como muchos creyeron que pasaría, tras desplomarse el imperio soviético. Perturbaciones que no solo serían efectos de aquel colapso, sino el estallido de desafiantes situaciones imprevistas, como las interminables secuelas de la Guerra del Golfo, la inestabilidad creciente en el Medio Oriente, el terrorismo como política de estado de Libia y la crisis de estado fallido en Somalia, por ejemplo, pero he decidido concentrar mi esfuerzo, al igual que hizo el propio Consejo de Seguridad en el análisis de los sangrientos conflictos bélicos que una vez más devastaron la región de los Balcanes después de la desintegración de la antigua Federación Yugoslava. Guerras alimentadas por las ambiciones territoriales y los odios étnicos de los ultranacionalistas dirigentes de Serbia, cuyo análisis, más allá de la propia significación del suceso, nos permiten aproximarnos a la nueva y muy decepcionante realidad que se manifiesta en las relaciones, a veces explosivas, entre los intereses de las grandes potencias y los de las medianas y pequeñas naciones, en las que la guerra y el terrorismo han pasado a ser factores determinantes de la ecuación, y en las insuficiencias de las Naciones Unidas como órgano encargado de ser el fiel de la balanza. Desequilibrios y carencias que desde aquellos años noventa dominan y enmarañan la agenda del Consejo de Seguridad.     Contra todas expectativas generadas por el derrumbe del muro de Berlín y el fin de la guerra fría, el Consejo de Seguridad no ha dejado de ser escenario de las graves tensiones que mantienen al mundo en perenne estado de alerta. Desencuentros de sus miembros permanentes y no permanentes, y la incomunicación entre los miembros más poderosos del Consejo y el resto de los estados miembros de la Organización, que han sido dejados al margen de las deliberaciones y arbitrajes más trascendentales; y por encima de todo, la desinformación como pieza clave del funcionamiento real del Consejo, suerte de sistemática indigencia institucional impuesta por los gobiernos más poderosos, que me honra haber contribuido a medio dejar atrás durante mi tránsito por la Presidencia del Consejo de Seguridad, en 1992, al promover lo que se denominó desde entonces “Fórmula Arria”, un mecanismo que el Consejo de Seguridad  viene utilizando hasta el día de hoy permitiendo una mayor transparencia a sus deliberaciones.  Me he esforzado en presentar  aquí un conjunto de reflexiones acerca de eventos que presencié, de las experiencias que me hicieron actuar y de las lecciones aprendidas para compartir un capítulo en la vida del mundo tal como puede observarse desde la perspectiva de las Naciones Unidas. Estas páginas también constituyen un testimonio de mi empeño por hacer prevalecer y dar sentido a los principios y valores humanos como hilo conductor de las relaciones internacionales. Expresión cabal de mi obsesión por hacer valer el criterio de que crímenes contra la humanidad, como el genocidio, el terrorismo, la limpieza étnica y la conquista de territorios por la fuerza no sigan violentando el orden internacional. De ahí los esfuerzos personales y profesionales que hicimos diplomáticos y altos funcionarios de pequeñas y medianas naciones miembros de la ONU para enfrentar muchas crisis, algunas de ellas de dimensiones insospechadas, incluso en el corazón de Europa, como las guerras yugoslavas, una de cuyas consecuencias ha sido y sigue siendo el terrorismo.    En este sentido, para mí resultó decisiva la oportunidad que me brindó haber encabezado la

Cecilia Mujica, la heroína del Yaracuy

Por: Hugo Álvarez Pífano “Todo masón es dueño de decir que lo es, si lo considera útil para un noble fin; pero ningún masón debe decir que otro lo es. Esa reserva nos da fuerza”. Roger Leray (Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, elegido al frente del GODF entre 1979 y 1981 y luego entre 1984 y 1987).         I     Aporte de los masones al desarrollo de la humanidad 1.- Un secreto masón muy bien guardado. Es tal la fuerza integral de esta reserva que el doctor James Anderson (1678-1739), un escocés a quien se considera el mayor historiador de la masonería, autor del Libro de las Constituciones, que reunió por primera vez las reglas generales de la masonería es considerado por los masones del mundo actual, como una persona de quien no se sabe con certeza si fue realmente un masón, pues él nunca lo declaró en forma expresa y nadie se atrevió a decir que lo era. Este “secreto masónico” por una parte, los preservó de la persecución y el exterminio desatado en su contra por autócratas como Hitler, Mussolini, Franco, Lenin y Stalin, para citar solo algunos. Pero si existe una verdad a favor de la masonería es que esta sobrevive y continúa existiendo, porque responde a muchas esperanzas, anhelos espirituales y a una gran cantidad de necesidades humanas. 2.- El secreto masón crea incertidumbre. Por otra parte, esta misma reserva ha dado lugar a incertidumbre acerca del aporte de los masones al avance de la educación y la cultura, al desarrollo de la humanidad y a la consolidación de la civilización. Pero, una cosa es cierta, la Orden desde el siglo XVII hasta nuestros días, como una estrategia general de la masonería, ha participado en todas las revoluciones, en especial en las inglesas del siglo XVII, en la norteamericana de 1776, en la gran revolución de Francia de 1789, en el movimiento emancipador latinoamericano de 1800 en adelante, en la Revolución rusa de 1917, en la Revolución mexicana y en la lucha y resistencia antifascista. 3.- Presencia de los masones en la independencia de las naciones americanas. En efecto, en las guerras de independencia de las naciones americanas destaca en primer lugar “El Precursor” Francisco de Miranda, el masón de mayor universalidad, brillo y prestancia de su tiempo. También se dijo de Simón Bolívar que frecuentaba las logias masónicas suramericanas. En Argentina, José de San Martín, un miembro destacado de la Logia Lautaro, que albergó entre otros, a Domingo Faustino Sarmiento. En México a Benito Juárez, estadista de primer plano en la emancipación mexicana. Al lado de estos, vienen figuras de primera línea en las luchas por la libertad y la justicia en Europa, los integrantes de la joven Italia del Rissorgimento: Giuseppe Manzini, Cavour y Garibaldi, de las logias italianas. Hegel, Goethe y Herder, de las logias iluministas alemanas. En Suiza, Henri Dunant creador de la Cruz Roja Internacional, un masón del más elevado rango. En Inglaterra, Robert Baden Powell, el fundador del Movimiento Scout Mundial, masón que fungió como destacado guía en materia de educación y formación juvenil. Recientemente albergó en el cetro británico al conservador Winston Churchill y al laborista Clement Attlee. Se decía, que Harry Truman no aprobó el Plan Marshall para España porque era masón y miembro de la Iglesia Bautista y por lo tanto adiaba a Francisco Franco que era católico, nada más alejado de la realidad: Francisco Franco siempre fue para Harry Truman un criminal de guerra. Los masones favorecieron al republicano Bob Dole, alto dignatario de la masonería estadounidense y al demócrata Bill Clinton, presidente de su país y devoto de la misma. En Asia, la orden participó en el movimiento emancipador chino que estableció la República, liderado por el masón Sun Yat Sen. 4.- Contradicciones generadas por el secreto masónico en Latinoamérica.  En el ámbito latinoamericano, siempre esta reserva generó contradicciones e incertidumbres, como si los masones trataran de demostrar que nunca han sido un cuerpo compacto, sino que cada uno actúa en un mundo propio, personal, como en la Flauta Mágica de Mozart (el masón de más alto vuelo en la creación artística), basada en un rito masón del Egipto de los faraones. En efecto, al decir de Carrera Damas, ABRO COMILLAS: “Bolívar es uno de los hombres más importantes y extraordinarios de la historia de la humanidad. Su epopeya agotó el sentido de la creatividad. Pero, así como hizo cosas grandiosas, hizo cosas muy malas. La peor, en el aspecto político, fue un acto absolutamente injustificable y vergonzoso: entregar a su comandante en jefe, Miranda, a Monteverde, su enemigo, para recibir a cambio un pasaporte que le permitiría irse al exterior” CIERRO COMILLAS. Más aún, el líder rebelde Augusto César Sandino perteneció a la masonería nicaragüense y los estadounidenses inscribieron en la suya a Anastasio Somoza, jefe de la Guardia Nacional, quien articuló su asesinato y fue posteriormente presidente de Nicaragua. En Guatemala, el presidente de izquierda Jacobo Árbenz fue masón, igualmente Carlos Castillo Armas quien lo derrocó. Así mismo, en la masonería chilena figuraron el socialista Salvador Allende y el moderado Jorge Alessandri, su antagonista. En Puerto Rico, la Gran Logia Nacional, tuvo en su ceno al nacionalista revolucionario Pedro Albizu Campos, pero tuvo también a su gran adversario político Luis Muñoz Marín, quién creo la pérfida formula neocolonialista del “estado libre asociado” En Argentina hay dudas acerca de la filiación de Perón a la masonería –aunque existen documentos que lo acreditan como tal- pero tuvo muchísimos ministros enrolados, como su canciller Juan Atilio Bramuglia y el vicepresidente Alberto Teissaire. Fueron también masones quienes impulsaron en centro América las luchas contra las dictaduras, como José Figueres en Costa Rica y más al sur Víctor Raúl Haya de la Torre, en Perú.                                            II                                              La masonería en Venezuela 1.- Sus hombres, sus doctrinas y sus tendencias Frente a una sociedad tan reservada y muchas veces contradictoria, a los historiadores venezolanos de la masonería, les ha sido difícil desentrañar las raíces de la Orden

LA IX CUMBRE DE LAS AMERICAS

Este evento comenzó con mucha polémica, particularmente sobre las invitaciones realizadas por el pais anfitrión y los países que no fueron invitados.  A tal fin, los anfitriones aclararon que los mandatarios invitados, fueron los que han mostrado un compromiso con el cumplimiento de las normas establecidas en la Carta Democrática Interamericana, a lo cual valdría agregar que los gobiernos de Nicaragua y Venezuela, han denunciado el sistema Interamericano y han dejado sus sillas, en el principal órgano político de la región, que es la Organización de Estados Americanos, por su parte Cuba, se le ofreció la posibilidad de volver a ingresar al Organismo y lo rechazo, así que ellos mismos se auto excluyeron. Este polémico evento termino, sin mucho brillo, lo más resaltante que se puede mencionar es la “Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección”, en la cual se buscan paliativos al drama humano que se vive en la región. Sin embargo, en estas Cumbres es mejor estar, que no estar, sobre todo por la posibilidad de poder reunirse con los jefes de Estados y de Gobiernos de la región, así como con los organismos regionales y globales que asisten a estos eventos. En esta Declaración se establecen algunas medidas puntuales, pero insuficientes, para resolver el problema, como es el caso que Estados Unidos ofreció, ampliar la cuota de refugiados a 20.000 entre los años 2023 y 2024. O que Canadá, ofrecerá mas visas temporales a los trabajadores, provenientes de los países mas pobres de la región, también algunos compromisos asumidos por México, Costa Rica, Guatemala y Ecuador, sobre el tema. Hay que resaltar la participación de España quien asistió a la Cumbre, como observador. Mientras se desarrollaba esta Cumbre en la ciudad de Los Ángeles. Partía desde la frontera sur de México, una gran caravana de migrantes, de distintas nacionalidades de Latinoamérica, incluso algunos africanos, quienes, pretenden llegar caminando a la frontera con los Estados Unidos. En las imágenes transmitidas por la televisión alemana (DW), se veía que la marcha se agrupaba en algunos casos por nacionalidades, hondureños, venezolanos, guatemaltecos, haitianos, etc.  Particularmente, resultó muy triste, ver en las imágenes a miles de venezolanos, cantando el himno nacional, durante el trayecto. Estas movilizaciones a través de Centroamérica, se han venido incrementando en numero y revelan el gran fracaso de los distintos gobiernos latinoamericanos, los cuales, han generado en la región, una gran crisis política, social, económica y humanitaria. La falta de oportunidades y la brecha social, origina que los migrantes decidan emprender esta aventura, ya que muchos consideran, no tienen nada que perder y se arriesgan a recorrer miles de kilómetros, una ilusion, que incluso les puede costar la vida. Una mención especial al caso de los venezolanos, que deciden emprender la salida del pais, utilizando “los caminos verdes”, para buscar un futuro mejor. Muchos son víctimas de estafas por parte de las bandas organizadas que se dedican al tráfico de inmigrantes, otros son explotados y violados sus derechos durante el recorrido y otros fallecen en el camino. En el interior del pais, habla de que decenas de familias enteras, deciden emprender estos recorridos, siendo varios casos los que terminan en tragedia. No hay derecho que los venezolanos estemos pasando por esto. Finalmente la IX Cumbre de las Américas, resulto ser una nueva oportunidad perdida, al no producir soluciones concretas para los múltiples problemas de la region

MAS ALLA DEL PROTOCOLO

LA IMPORTANCIA DE LAS REGLAS Y NORMAS PROTOCOLARIAS *Por Víctor M. Mendoza Coronado Las normas usos y costumbres de utilización de las reglas del Ceremonial y Protocolo, deben ser establecidas por las mismasautoridades que fijen desde el punto de vista legal no tan sólo el protocolo diplomático sino el protocolo y ceremonial de estado,Regional, Municipal, militar, eclesiástico, así como también el social y la etiqueta, entre otros, sin perder de vista que habrá espaciosque son imposibles de dominar, pero que no la mayoría, sino la excepción. Los distintos manuales y reglamentos acerca del ceremonial y protocolo, ha permitido rescatar el orden, la majestad y el respetohacia las distintas ceremonias que se realiza no tan sólo en los entes gubernamentales sino en las organizaciones internacionales.Una explicación es que el Ceremonial y Protocolo no surgió para ser controlados, pues ya desde sus inicios en la historiapertenecen al ámbito del sagrado e incluso de los secretos, transmitiéndose generalmente más que a través de lasmanifestaciones culturales y rituales, y que sólo con el paso del tiempo comiencen a ser descritas verbalmente como parte de lacotidianidad de la vida de soberanos y dignidades. Otra anotación está en la gran variedad de confluencias que circula por las artes de las precedencias de las personalidadesdel mundo que ocupan cargos con jerarquía. Sin embargo, la misma experiencia del servicio que aplica elceremonial de Estado, es aplicable donde el punto de vista de precedencia en el ente antes mencionado. De cualquier manera,cada día se hace más imperiosa la presencia del Servicio Protocolar en cualquier Institución. Como idea general, por consiguiente,básicamente se trataría de pensar como definición adecuada, que Protocolo es organización, que recibe distintas denominaciones enmarcado en el campo de la educación, buenas maneras, protocolo oficial o Urbanidad. Quiero referirme, a que los sucesivos cambios políticos siempre conllevan tendencias ideológicas en escalas valorativasdiferentes, pero que también han influido en esos factores como la comodidad, la simplificación, las modas al uso, el desconocimiento,e incluso la interpretación caprichosa o arbitraria. Todo lo dicho nos conduce a una conclusión, donde no sepretende en modo alguno que el Protocolo marque modas, pero sí que responda con rapidez. Así pues, los conceptos y contenidos básicos en relación con la planificación, coordinación, supervisión y ejecución de los actosprotocolares, se reviste de un seguimiento en cuanto a los detalles se refiere. El éxito consiste en la supervisión y, en la prudencia.Hay que recordar que la formación en Protocolo no nos ha venido de la mano de la Universidad, sino por la lectura de libros,completando la formación con alguna charla, cursos, seminarios, conferencias, Congreso Internacionales, como el que ofrece laOrganización Internacional de Ceremonial y Protocolo (OICP), sede en Madrid, España; junto a la práctica y las mejores dosis de buenavoluntad y, poder así darle la importancia a las reglas y normas protocolarias. En el ámbito de la Formación Académica. Así sea. Victor Mendoza Coronado Comunicador Social UCV CNP 23.782Individuo de Número Sillón 20 de la AcademiaInternacional de Ceremonial y ProtocoloSede en Brasil. Miembro Honorario del CODEIV