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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Cómo perdió Venezuela su Península de la Goajira

Una historia de desaciertos 1.-Cómo se perdió la Península Goajira y Colombia puso un pie en el Golfo de Venezuela. Aunque parezca mentira todo comenzó con el “Mogote de los Frailes”, el hito geográfico que, desde tiempos inmemoriales, había marcado el inicio de los límites entre Venezuela y Colombia. Se encontraba situado en el extremo occidental de la Península Goajira en el Cabo de la Vela -hoy más claro que nunca- el límite indudable entre los dos países, conforme al “uti possidetti juris” de 1810. Pero ocurrió, que la comisión colombo-venezolana demarcadora de límites, al llegar al lugar en el año de 1900 no lo encontró, así de simple, se había esfumado, como los sueños de tantos venezolanos que han luchado en vano por mantener la integridad territorial de su país. Algo que no ha sido posible a través de nuestra historia, a causa de los políticos corruptos, diplomáticos improvisados y jefes militares ignorantes e incultos, hasta nuestros días. 2.- ¿Qué había ocurrido con el Mogote de los Frailes? Venezuela y Colombia habían mantenido una disputa territorial por la Península Goajira. Colombia sostenía que la mitad de la península pertenecía a Colombia (conforme señalaba el Tratado Michelena-Pombo (1), aprobado por el congreso colombiano). Venezuela reclamaba la totalidad de la Península Goajira, (el congreso venezolano negó su aprobación a ese tratado, que ya había sido aceptado por el congreso colombiano y daba a Venezuela la mitad de la Península Goajira). La reina regente María Cristina, a nombre del rey de España Alfonso XIII, encargado de dirimir la controversia, le otorgó a Colombia la casi totalidad de dicha península, dejando a Venezuela tan solo una minúscula franja, que aparece en los mapas a modo de afilado estilete, que bordea una buena parte de la costa. Pues bien, en el nuevo sitio en que se le buscaba, no se podía encontrar el Mogote de los Frailes, porque había quedado a centenares de kilómetros de distancia, al borde de un territorio antiguamente venezolano, que ahora pertenecía a Colombia en virtud de ese laudo arbitral español, dictado el 16 de marzo de 1891, que constituyó el único título que tuvo Colombia para arrebatarnos la Goajira venezolana. 3.- El hito de “Castilletes” surge como por arte de magia Tuvo lugar entonces un hecho insólito, la comisión demarcadora sustituyó el Mogote de los Frailes, por un hito cualquiera, escogido a capricho: esto es “Castillete”, un nombre infausto en la historia de Venezuela. Pero, antes de continuar esta relación veamos que decía esa sentencia arbitral, la cual estableció que la frontera entre los dos estados quedaba definida de este modo: “Sección I”: “Desde los Mogotes llamados los Frailes, tomando por punto de partida el más inmediato a Juyachi, en derechura a la línea que divide el Valle de Upar, de la Provincia de Maracaibo y Río de El hacha; por el lado arriba de los Montes de Oca…etc., etc.” Por favor, nos encontramos bastante adentro en la Península Goajira, y como si fuera poco, el laudo arbitral nos indica que debemos ir “por el lado arriba de los montes”, esto es lejos de la costa. Entonces, por qué razón la comisión demarcadora de fronteras procedió a escoger como hito para comenzar los límites entre Venezuela y Colombia, en contravención a lo indicado en la sentencia arbitral, un lugar en la costa venezolana situado a centenares de kilómetros de distancia del punto expresamente indicado en el laudo, por encima de una montaña. Se escogió, aunque usted no lo crea amable lector, un hito llamado “Castillete” que ni siquiera aparece en el laudo y para colmo de males se encuentra en la entrada del Golfo de Venezuela. Por supuesto que este hecho irregular siempre fue denunciado por Venezuela, y entre los estudiosos del tema de fronteras se alzaron muchas voces: los límites no podían comenzar en Castillete, porque esto no tenía base jurídica alguna y por lo demás contradecía el laudo arbitral. ¿Si el Mogote de los Frailes no aparecía, cómo podía ejecutarse el laudo arbitral? Entonces comenzó un proceso de sibilina astucia colombiana, que ablandó el corazón de los caudillos militares y de los líderes políticos improvisados como diplomáticos: “la hermandad bolivariana” todavía invocada en nuestros días por Colombia, la “solidaridad andina” que tanto daño ocasionó en el pensamiento del general Eleazar López Contreras y lo llevó a firmar un nefando tratado un mes antes de entregar la presidencia, y la “integración latinoamericana”, un slogan casi diario en nuestros días. Estos son precisamente los motivos que nos han llevado a escribir este artículo: ninguno de estos objetivos, por nobles que parezcan, pueden lograrse a expensas y a daño de la integridad territorial de la nación. 4.- “Tratado sobre demarcación de fronteras y navegación de los ríos comunes”, firmado en Cúcuta el 5 de abril de 1941 Pero, regresando al desaparecido Mogote de los Frailes y al aberrante hito de Castillete, que ha debido ser denunciado por el gobierno venezolano, ocurrió el absurdo: este hito fue consagrado como el inicio de los límites entre Venezuela y Colombia por el “Tratado sobre demarcación de fronteras y navegación de los ríos comunes”, firmado en Cúcuta el 5 de abril de 1941, por el general Eleazar López Contreras, presidente de Venezuela y por el presidente Eduardo Santos de Colombia, acompañaron al mandatario venezolano, el canciller Esteban Gil Borges y el ministro de educación Arturo Uslar Pietri; fue aprobado por el Congreso Nacional de Venezuela, el 18 de junio de 1941. En el Senado no hubo debates, se aprobó por unanimidad, pero en la Cámara de Diputados varias voces se alzaron contra la aprobación de este tratado, aquellas de los diputados por el estado Yaracuy Rafael Caldera Rodríguez y Ricardo Hernández Rovati, hicieron también magistrales intervenciones en este sentido, Pedro José Lara Peña, Andrés Eloy Blanco y Carlos Navas Spínola. Por el lado de los que apoyaban la firma, la más enjundiosa intervención la realizó el jurista Félix Saturnino Angulo Ariza. Este tratado significó en lenguaje simple y escueto, el instrumento “definitivo” por

El desafío iraní

Los intereses de Iran representan un gran desafio para Occidente Irán constituye un tema complejo y desafiante en la agenda internacional; una amenaza para la paz y seguridad, tanto por su programa nuclear, caracterizado por una marcada opacidad, como por la política expansiva de su fundamentalismo religioso chiita y la añoranza del viejo y glorioso imperio persa; estrategia expansiva que se apoya fundamentalmente en las milicias paramilitares. En el espectro de amenazas destaca su posición beligerante en el medio oriente, frente a todos los vecinos sunitas (la gran mayoría de países árabes) y, en particular con Israel. Por otra parte, una creciente amenaza contra los valores occidentales y en especial contra Estados Unidos. Actualmente también empiezan a encenderse las alarmas en la región, por su activa presencia política en países como Cuba y Venezuela. Sobre el caso específico de Venezuela, recientemente Monseñor Mario Moronta ha alertado muy claramente sobre el proceso de islamización de nuestro país y, en su escrito ha resaltado: “Lejos de lo que muchos piensan, a los iraníes no les interesa tanto como a otras naciones los recursos venezolanos (ciertamente que sí hay un interés en ellos)… lo que les animó a ‘penetrar’ Venezuela lo están consiguiendo: fijar una base estratégica de carácter geopolítico,… Venezuela se convierte ahora de una manera clara y ‘pacífica’ en un partner de Irán, permitiéndole que ponga sus bases de operaciones en nuestro país…No es cuestión de recibir petróleo, o de compartir el uranio… no seamos ingenuos. Su presencia tenía y tiene un objetivo de tipo geopolítico: lograr un espacio de penetración en un lugar privilegiado de América Latina”. Dos elementos son claves en la agresiva estrategia internacional de Irán. Por una parte, el fundamentalismo religioso, sustrato para la conformación de la red de grupos paramilitares defensores del chiismo; por otra, el rechazo a los valores occidentales: las libertades, la democracia y la defensa de los derechos humanos, que tiene como epicentro a los Estados Unidos, pero también el histórico rechazo al Estado de Israel. La tensa relación con los Estados Unidos, que podría ser calificada como expresión de una “guerra fría”, inicia desde que la revolución islámica, encabezada por el ayatolá Ruhollah Musavi Jomenei, asume el poder en 1979, con la salida del Shah Mohammad Reza Pahlevi. Desde ese momento se registra una larga lista de desencuentros y hostilidades, entre las que destacan: la toma de la Embajada de los Estados Unidos en Teherán y el mantenimiento de varios diplomáticos como rehenes desde 1979 a 1981. Luego, el apoyo que Estados Unidos brindó a Irak en la guerra contra Irán, que se extendió desde 1980 hasta 1988. En los últimos años han sido varios los ataques de milicias chiitas contra intereses norteamericanos. En el plano doméstico, con la revolución islámica se ha incrementado el autoritarismo, reduciendo sensiblemente los espacios de libertad. Si bien aún existen elecciones, y un grupo reformista intenta mantenerse en la vida política con una fuerte represión, toda candidatura debe ser aprobada previamente por el actual líder supremo el ayatolá Ali Hoseini Jameni y su Consejo de Guardianes. En este contexto, la Guardia Revolucionaria, una rama de las fuerzas armadas creada por la revolución islámica en 1979, que se calcula en más de 125 mil efectivos para acciones de tierra, mar y aire, y que se complementa con un grupo paramilitar (Basij), que se calcula en unos 90 mil miembros; ejercen un papel decisivo en el control y mantenimiento de la hegemonía en el orden interno. Para acciones especiales a nivel internacional se ha conformado un grupo de elite denominado Al-Quds, cuyo máximo líder, el General Qasem Soleimani fue asesinado en una operación especial de los Estados Unidos el pasado 03 de enero del presente año. En materia de equipamiento se calcula que la Guardia Revolucionaria cuenta con misiles balísticos de medio y corto alcance, que han sido utilizados, entre otros, en la crisis de Yemen. En la estrategia de expansión internacional de la revolución chiita un recurso fundamental lo constituye la red de grupos paramilitares que se han extendió por varios países. Uno emblemático es el Hezbolá, establecido en el Líbano, que se estima cuenta con una fuerza de más de 25 mil miembros y uno de sus objetivos fundamentales es el enfrentamiento con Israel. Pero existen otros grupos paramilitares promovidos por la revolución fundamentalista chiita, tal es el caso de la milicia Huthi en Yemen; el apoyo al grupo Hamás en Palestina; los Talibanes en Pakistán y Afganistán; la yihad islámica en Egipto. En el caso de Irak se estima que Irán apoya varios grupos, tales como: Asaib Ahí al-Haq, Kateb Hezbolá, Organización Badr y las Fuerzas de Movilización Popular. Por otra parte, conviene destacar el apoyo que ha brindado Irán a la dictadura de Bachir el Asad en la guerra civil en Siria Durante la administración del Presidente Barack Obama las tensiones con Irán se reducen, toda vez que su administración optó por una estrategia de contención, en particular del programa nuclear iraní. Estrategia que contó con el apoyo de la Unión Europea, China y Rusia, lo que llevó a la firma del acuerdo nuclear 6+1 (14/07/2015), con una activa participación de la Organización de Energía Atómica de las Naciones Unidas. Los críticos del acuerdo, que son muchos, consideran que no logró contener los avances del programa nuclear y, muchos menos, la política expansiva apoyada en milicias paramilitares. Con la llegada de Donald Trump al poder el conflicto se incrementa, en parte, debido a la decisión del Presidente de retirarse el acuerdo nuclear 6+1, adoptada en mayo del 2018, dando paso a una estrategia de máxima presión contra Irán, que incluye la aplicación de sanciones económicas, lo que ha incrementado la llamada guerra fría. Ya finalizando la administración Trump, podríamos afirmar que la estrategia de máxima presión tampoco generó resultados efectivos; por el contrario, ha estimulado una reacción más agresiva del gobierno teocrático de Irán, tanto en lo que respecta al programa nuclear, como a su actuación internacional. Ahora bien, un elemento interesante en la estrategia del

Cronograma electoral de Latinoamérica para el año 2021

 El 2021 se perfila como un año bastante activo en materia electoral. A continuación el cronograma electoral de Latinoamérica para el año 2021  El 2020 representó un reto para los procesos electorales en el continente. Las restricciones establecidas por la pandemia no evitaron la celebración de las elecciones programadas, pero sí impusieron un nuevo reto: atraer a los votantes en un contexto muy atípico. La pandemia de COVID-19 ha alterado el curso de muchos procesos, y a pesar de los pronósticos el confinamiento no detuvo el sufragio en América. Países como Bolivia y EE.UU., no detuvieron su proceso electoral en 2020 en busca de un nuevo Presidente.  Las campañas políticas no pudieron desarrollarse como tradicionalmente sucede. En EEUU, por ejemplo, el voto por correo tuvo mucha importancia en esta coyuntura. Sin embargo, estos ajustes dejaron algunos visos de duda sobre la transparencia de los procesos. Justificados o no, solo el tiempo lo aclarará. En todo caso, fueron una oportunidad para considerar nuevos aspectos para que los ciudadanos no tengan que posponer su derecho a elegir sus gobernantes. Durante el 2021 podría repetirse esta situación. Son varios los países que se encuentran dentro del cronograma electoral de este año y la situación de la pandemia aún no ha sido superada. Cronograma electoral en Latinoamérica para el año 2021 De acuerdo al cronograma electoral de este continente, 8 países celebrarán elecciones el año entrante. Dentro de la lista de países Latinoamericanos se encuentran Argentina, Bolivia, El Salvador, Ecuador, México, Perú, Honduras y Chile. Algunas naciones de latinoamérica celebrarán más de un proceso electoral en el año 2021, en diferentes niveles de elección de representantes.  Estas elecciones gozarán de mecanismos distintos por llevarse a cabo en un contexto de pandemia, así como una mayor promoción de la propaganda política por medios digitales.  Cronograma electoral Ecuador será el primero en celebrar elecciones presidenciales en el 2021. Concretamente el 07 de febrero es la fecha que tienen establecida para esas elecciones, en la que también elegirán a sus 137 representantes a la Asamblea. El Salvador por su parte, celebrará elecciones Parlamentarias, de Alcaldes y Regidores Municipales el 28 de febrero.   En Bolivia, el 07 de marzo se realizará el proceso para elegir los Gobernadores que dirigirán los 9 Departamentos del país y los 337 Alcaldes. Bolivia llevará a cabo simultáneamente las elecciones legislativas para elegir 270 legisladores departamentales y 2000 concejales municipales.  El día 11 de abril, en Perú se efectuarán las votaciones generales para elegir su próximo Presidente, Vicepresidentes y sus 130 congresistas.  Ese 11 de abril también se llevará a cabo en Chile la primera vuelta en la elección de Gobernadores, Alcaldes, Constituyentes y Concejales. De ser necesaria una segunda vuelta para los comicios de gobernadores, se llevarán a cabo el 09 de mayo.  Las votaciones presidenciales se llevarán a cabo el 21 de noviembre y de ser necesaria una segunda vuelta, se efectuará el 19 de diciembre. Argentina tendrá elecciones el 24 de octubre para escoger a los Diputados nacionales, las Legislaturas Provinciales de 13 Distritos y dos Gobernadores de Provincia. Por su parte, se tiene previsto elecciones en México, las cuales se llevarán a cabo el 06 de junio, con el fin de elegir 500 Diputados federales y los 32 Diputados locales.  Por último, Honduras celebrará elecciones presidenciales en noviembre. También en esa oportunidad, elegirá a 128 Congresistas, sus Alcaldes, Vicealcaldes y Regidores.  Como puede observarse, América Latina estará bien activa en lo que a elecciones se refiere durante el año 2021. Sin duda, tendrán una oportunidad más para que cada uno de estos países fortalezcan su democracias materializando el principio de alternabilidad.  Apostamos a la madurez de cada Nación, para que voten de forma consciente y escojan a quienes representen la mejor alternativa para preservar y trabajar en función del interés nacional de cada país. Licenciada en Estudios Internacionales – UCV y Abogada Asesora de Asuntos Legales y Jurídicos del CODEIV Twitter: @yaniravel

TOTALITARISMO INTERNACIONAL, UNA AMENAZA REAL Y TANGIBLE

El comunismo y el progresismo se valen de las libertades propias de los Estados democráticos para minar sus instituciones e imponer totalitarismos El discurso varía de acuerdo al país que se quiera destruir. Se usa el discurso del racismo, la igualdad social, la libertad de género, el feminismo, el aborto, el ataque a la iglesia, la descalificación sistemática del adversario, en fin una mezcla de posibilidades aderezada con manipulación mediática, noticias y discursos llenos de falsedades, compra de conciencias y, no podía dejar de mencionarse, la destrucción de lo público y lo privado con revueltas coordinadas y dirigidas que subyuguen al oponente. La idea de todo esto es lograr el cambio político; y cuando alcanzan el poder, se inicia un proceso de desmontaje de las instituciones alegando que las anteriores eran responsables de todos los padecimientos. Se inicia así el amordazamiento de los medios, el nombramiento de jueces, el desmembramiento de los cuerpos de seguridad del Estado (“defunding” a nivel local) a la vez que el fortalecimiento de policías nacionales y brigadas de choque devotas al régimen. Otro elemento característico es la promoción de una necesidad imperiosa de modificar la Constitución. Ello les permite estructurar la base de todos los cambios necesarios para ilegalizar hasta el pensamiento con supuestas leyes contra el odio. Los progres se valen de dos tipos de ciudadanos: los jóvenes, cuya cultura general es escasa y maleable y la gente que está pasando situaciones económicas complejas. Esta es la misma gente que se observa en revueltas y cuando no destruyen nutren filas de votación.Hay otra categoría de gente clase media, estudiada que ha sido víctima de la Academia infiltrada. Durante décadas la izquierda ha utilizado las universidades y Academia para esparcir un supuesto mensaje liberador, revolucionario, anti sistémico capaz de traer, a quien se involucre, felicidad extrema. Muchos caen en el discurso y se convierten en esos líderes necesarios, “influencers”, periodistas, profesores e intelectualidad Progre que repiten un mensaje normalmente divorciado de la racionalidad, de la protección a las libertades individuales o de la simple lógica económica. En la cúspide vamos a encontrar el “establishment”, un peligroso e inescrupuloso grupo pleno de recursos económicos gracias a multiplicidad de actividades delictivas. Llevan años perfeccionando la formula de cómo llegar al poder para nunca más salir de él y condenar así a los humildes a sobrevivir su día a día; acabar con la clase media; destruir al empresario de tradición para sustituirlo por el empresario de maletín improductivo que les contribuya a viabilizar proyectos plenos de corrupción. Se termina imponiendo un régimen de control Estatal férreo que anula toda oposición. Los opositores son encarcelados, obligados a asilarse, huir del país, asesinados o, en el mejor de los casos, comprados para simular ante el mundo la existencia de libertades políticas. El comunismo o el progresismo ha derivado en crimen organizado violento, que impone totalitarismos, saquea el erario público, empobrece a las mayorías, a la vez que crea una casta que les soporte y apoye todas las fechorías bajo pena de ser considerados como opositores con sus respectivas consecuencias.Descrito lo anterior me voy a atrever a introducir al virus chino como un elemento extraordinario para apoyar el logro de todo lo anterior. La pandemia permite un control absoluto de la población, precipita la violación de libertades individuales, contribuye a la quiebra generalizada, obliga a una dependencia mayor hacia el Estado y sus dádivas. Elimina memoria histórica al fulminar con más facilidad personas de edad avanzada que cobran una pensión, la cual pueden redirigir a otras causas innoble, mientras eliminan personas de convicciones consolidadas que podrían meter ruido intrafamiliar frente a los cambios a implementar.El virus chino es un arma biológica para reforzar dictaduras y socavar democracias. España y USA. Creo que, más España que USA se reflejan en este escrito. Sin embargo la razón es clara. España ya está en poder de quienes la van a destruir, mientras USA será víctima fatal a partir del 20 de enero 2021.La derecha mundial tiene que aglutinarse y actuar para contrarrestar un proceso liderado por la fábrica del mundo, en un marco de paciencia China. China ha utilizado el capitalismo más salvaje para construir un imperio industrial exportador con mano de obra esclava que compite en el Mundo copiando productos y tecnologías obviando la necesaria inversión en investigación y desarrollo.Al convertirse en la fábrica del mundo, ha acumulado un extraordinario poder económico que le permite comprar voluntades políticas en América, de allí su cada vez más notable presencia. Recordemos que China es un país donde impera el pensamiento único y un totalitarismo que no vacila en eliminar al oponente.El mundo está bajo ataque. Un sistema totalitario versus otro que defiende libertades. Los totalitaristas llevan mucha ventaja, llevan años construyendo este escenario. Se han hecho con decenas de países de economías  miserables que hoy día son mayoría en votos dentro de los organismos internacionales y la misma ONU, de allí que sus directivas sean mayoritariamente Progres y no tomen acciones contundentes contra países que, en flagrancia, violan a diario los derechos humanos. Simplemente producen reportes para salvaguardar apariencias.  Internacionalista UCV, Ex-diplomático @EspertCarlos

Turquía: fortaleciendo el autoritarismo

Erdogan pretende convertirse en una referencia en el mundo musulman No podríamos afirmar que la Turquía moderna se haya caracterizado por la solidez de las libertades o de su institucionalidad democrática; empero, desde su refundación por Mustafá Kemal Ataturk se establecieron bases para la conformación de un Estado secular, vinculado con occidente en especial con Europa y prudente en el escenario internacional. Al respecto cabe recordar uno de los adagios que citaba Ataturk: “paz en casa, paz en el mundo”. En este contexto, se observan con preocupación los cambios institucionales que está desarrollando el Presidente Recep Tayyip Erdogan, en un  giro autoritario y expansionista que está encendiendo alarmas en la comunidad internacional. El giro revisionista, autoritario y anti occidental del Presidente Erdogan rompe, tanto con las bases fundacionales de la Turquía moderna, como con las propuestas que el mismo promovía al asumir por primera vez el cargo de  Primer Ministro en el 2003, (en el que permaneció por sucesivas reelecciones hasta el 2014), cuando consideraba que la incorporación de Turquía como miembro pleno en la Unión Europea, era una prioridad. Dos acontecimientos potencian el giro radical del Presidente Erdogan; por una parte, que el primer intento de incorporación formal en la Unión Europea, fue rechazado en las consultas realizadas en Francia y en los Países Bajos, lo que representó un punto de quiebre en el complejo proceso de adhesión. El otro factor desencadenante ha sido el golpe de estado, promovido por un reducido grupo militar, en el año 2016, que algunos califican como un autogolpe, y que Erdogan aprovechó para desarrollar una fuerte oleada represiva contra sectores incomodos de las fuerzas armadas y, en general, contra la oposición democrática. La magnitud de la represión incrementó las diferencias con los países europeos y con la institucionalidad jurídica de la integración, fundamentada en el respeto de las normas, los procedimientos y las libertades fundamentales. No obstante conviene destacar que el proceso de acercamiento a Europa, logró resultados importantes tales como: para 1963 paso a ser estado asociado de la CEE, para 1992 miembro del Consejo Europeo, en 1995 firmó un acuerdo de unión aduanera con la UE y desde 1999 se constituye en candidato a miembro pleno. Por otra parte, debemos señalar que también forma parte de la OTAN (1952). En el giro autoritario, la reingeniería institucional del sistema político ha sido una pieza fundamental. En este sentido Erdogan, luego de ser electo a la Presidencia en el 2014, y aprovechando el alzamiento militar del 2016, promueve una consulta popular (2017), que conduce a la transformación política de Turquía, en un presidencialismo centralizado. La presidencia asume la gran mayoría de atribuciones y Erdogan se mantiene en ese cargo hasta el presente. Otro de los cambios orientados a fortalecer el poder centralizado y autoritario, tiene que ver con el progresivo desmantelamiento del Estado secular, uno de los ejes fundamentales para garantizar la convivencia en la diversidad religiosa turca. Adicionalmente, debemos destacar que las fuerzas armadas han jugado un papel importante para garantizar separación entre el Estado y la religión. El tema del Estado laico ilustra las contradicciones de Erdogan, que como Primer Ministro, y a los fines de avanzar en la integración a la UE, promovía la libertad religiosa; luego, para concentrar poder, sigue el ejemplo de países fundamentalistas como Irán, e inicia un proceso de progresiva incorporación del islamismo en la dinámica pública. En la práctica, Erdogan está utilizando la religión como instrumento de cohesión, control y dominación, para fortalecer su poder. Una manifestación simbólica de esta tendencia, ha sido la reciente transformación en mezquita del museo basílica de Santa Sofía, que ha recibido un rechazo internacional. El giro autoritario también contempla la manipulación de una narrativa histórica, retomando el pasado glorioso del imperio otomano, para exacerbar el nacionalismo. Se encuentra en pleno desarrollo el “nuevo otomanismo” utilizado como medio para cohesionar, tanto a las fuerzas armadas, poco favorables a los cambios religiosos, como al pueblo en general. En este contexto, “Erdogan como el nuevo sultán”, que busca posicionar a Turquía como potencia global regional y presentarse como el líder de los pueblos musulmanes. Pero el pueblo turco debe estar evaluando que la orientación expansionista para posicionar a Turquía y particularmente promover el liderazgo personalista del Presidente, está resultando costoso, tanto en términos económicos, pues los problemas económicos crecen, más aún en tiempos de la pandemia del Covid-19, pero también en términos políticos, la diversidad de enfrentamientos, algunos de ellos con posibles consecuencias militares, están afectando los intereses turcos a escala global. La lista de los frentes abiertos en el contexto internacional es larga y compleja, pudiéramos destacar en primer lugar, por su antigüedad, el enfrentamiento con Grecia, entre otros, por delimitaciones en áreas marítimas, por la explotación de los recursos en el mediterráneo oriental y por el choque directo en Chipre. Recordemos que Turquía ha promovido la República Turca del Norte en Chipre y tropas turcas protege la zona desde 1974. Adicionalmente, en el marco de la primavera árabe, Turquía respaldo al movimiento de los Hermanos Musulmanes en Egipto, lo que conllevó el rechazo de varios países del oriente medio. La guerra con el pueblo kurdo constituye otro de los conflictos de raíces históricas, que se ha exacerbado en los últimos años. En tal sentido, Turquía ha intervenido en el conflicto de Siria, principalmente para enfrentar el pueblo kurdo en el norte de ese país. Pero Turquía también ha intervenido en otra diversidad de escenarios de crisis, tales como: Libia, Irak, Sudan, Afganistán y en los Balcanes. Recientemente observamos la participación activa de Turquía en otro frente de guerra, apoyando a Azerbaiyán contra Serbia en el conflicto de Nagorno Karabaj. Por si fuera poco, en estos últimos días Erdogan, tratando de consolidar su liderazgo en el pueblo musulmán, ha propiciado un fuerte ataque contra el Presidente Macron de Francia, por su firme posición contra del radicalismo y terrorismo musulmán, que ha realizado varios sangrientos atentados en Francia. Erdogan, como líder del mundo musulmán promueve el boicot a los productos franceses;

Colombia y la Comunidad Andina

La Comunidad Andina de Naciones es el mas serio esfuerzo de integración en la region La Comunidad Andina es probablemente una de las más hermosas ideas de integración y crecimiento global. Es una concepción que de desarrollarse plenamente, puede llevar a que la región se democratice de manera íntegra y emblemática, fortaleciéndose a través de valores de equidad. Lamentablemente, factores propios de su estructura y fenómenos externos, frenaron la posibilidad de que se consolidara para trascender en el tiempo.Si bien hay algunas iniciativas que han buscado calar en la región, su profundidad no es tan marcada como la de la Comunidad Andina que se empeñó en diseñar un mecanismo que llevase a formular alternativas que garantizaran la libre circulación de personas y bienes, el intercambio educativo y unas instancias judiciales y parlamentarias que rigieran y obligaran.Poco a poco la idea del Pacto Andino fue asumiéndose como una prioridad que adquiría enorme relevancia y que vislumbraba escenarios emotivos e insospechados de progreso. En el anhelo surgía una idea similar a la que los europeos lograron aplicar y que ha permitido al viejo continente, más allá de las diferencias lingüísticas, culturales y de idiosincrasia, edificar un emblemático y admirable mecanismo de unión. A finales de los años noventa los vientos turbulentos comenzaron a socavar las bases de las cordilleras que fijaban el modelo. Primero Venezuela optó por mirar hacia Brasil y luego, ya en el poder un régimen enemigo de la integración sensata, sacó al país de la comunidad para avanzar en una aventura sin sentido hacia el Mercosur. Posteriormente, en una polémica medida de intereses poco transparentes, Colombia buscó la manera de desarmar al Parlamento Andino, dejándolo prácticamente convertido en un edificio a medio iluminar y con poca capacidad real de incidir.Colombia puede jugar un rol relevante en el rescate de una institución visionaria que supo transformar la inequidad reinante en la subregión, en una oportunidad de crecimiento conjunto. Un área andina consolidada puede ser factor idóneo para transformar a la región de manera determinante y vencer los embates del populismo. El tener al Parlamento en su territorio (Bogotá) y ser bisagra con otras iniciativas de integración de enorme alcance, puede colocar a Colombia en el rol protagónico de apostar por la recuperación de la Comunidad Andina. Esperemos que se comprenda la enorme responsabilidad en trabajar a favor de ello.  Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCVluisdalvarezva@gmail.com @luisdalvarezva 

Una Nueva Era de Paz recorre el Medio Oriente, seguirá así?

Al finalizar el 2020, seremos conscientes de los profundos cambios producidos Se puede decir que estamos viviendo un año que las generaciones futuras seguramente leerán en libros, artículos especializados, artículos de prensa, medios electrónicos, blogs, etc. El primer día del año 2020 nada hacía presagiar lo que nos esperaba, una gran mayoría festejaba la entrada en una nueva década en el Siglo XXI. Sin embargo, ya en enero del año 2020 algunos pensaron que se podría desatar una III Guerra Mundial, por la muerte del General iraní Qasem Soleimani, debido a un ataque aéreo que llevó acabo Washington y que inmediatamente elevó las tensiones entre los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU) e Irán. Irán prometió represalias y ellas se resumen en los ataques a bases norteamericanas y el posterior ataque a un avión ucraniano, que derribaron por error, que significó la muerte de 176 pasajeros.  La tendencia en las redes sociales e internet era #terceraguerramundial. Otro hecho a destacar son los incendios de Australia, si bien es cierto que comenzaron a finales del año 2019, en el 2020 fue que cobraron una intensidad de un nivel histórico y no nada más hay que subrayar la destrucción de la quinta parte de los bosques de Australia, árboles y plantas, si no de la muerte de miles de animales que fueron atrapados por el fuego. Todavía en enero la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 12 de enero emitió un comunicado en el que se identificó al nuevo virus SARS-CoV-2, una cepa que no había sido reportada en humanos. Las investigaciones señalan que surgió en un mercado de Wuhan. Las consecuencias de esta pandemia siguen cobrando vidas y se han ramificado a muchos otros sectores como el político, económico y por supuesto social. Una de esas consecuencias económicas fue que en el mes de abril, el precio del petróleo de EEUU sufrió un desplome y los contratos que vencían en mayo se colocaron por debajo de los cero dólares por barril, esto ante la preocupación de los inversionistas por la falta de lugar para almacenarlo y una baja en la economía global causada por la pandemia del coronavirus. Otro golpe despiadado fue el atentado en el Líbano, el 4 de agosto de 2020, cuando los habitantes de la ciudad de Beirut vivieron uno de sus peores momentos de sus vidas. En el puerto de la capital, se registró una fuerte explosión, cuya onda expansiva provocó una tragedia de dimensiones muy graves. La sustancia responsable fue el nitrato de amonio; había 2,750 toneladas que llevaban seis años almacenadas, lo que provocó 160 muertos, unos 6 mil heridos y 300 mil personas se quedaron sin hogar. Hay otros acontecimientos desgraciados este año 2020, sin embargo la lista es larga y también es crucial y fundamental rescatar los aires de la Paz del Oriente Medio o Medio Oriente. Los conocidos como los Acuerdos de Abraham o la normalización de las Relaciones Diplomáticas entre el Estado de Israel y el Reino de los Emiratos Arabes Unidos (EAU), el Estado de Israel y el Reino de Baréin y por los momentos el Estado de Israel y la República de Sudán. Acuerdo de Paz entre Israel y EAU: es un Tratado de Paz, relaciones diplomáticas y plena normalización entre ambos actores. Declaración Israel Baréin: es una Declaración de Paz, cooperación y relaciones diplomáticas y amistosas entre el Estado de Israel y el Reino de Baréin. Normalización de las relaciones entre Israel y Sudán. Desde la creación del Estado de Israel en el año de 1948 (después de la partición de Palestina por parte de las Naciones Unidas (NNUU) el 29 de noviembre de 1947) por parte del primer Primer Ministro David Ben Gurión, Israel ha peleado literalmente por su existencia, desde la primera guerra que fue la Guerra de Independencia (1948-1949), hasta el denominado conflicto armado Escudo Defensor o Pilar Defensivo (2012). La Historia es larga y complicada. Es así como el propio David Ben Gurión una vez dijo ”un judío que no cree en milagros no es realista”. Ha llegado a lo mejor el tiempo en los milagros y las realidades, personalmente creo en los milagros, más creo en el trabajo y en el trabajo realista que se ha llevado a cabo por todos los actores un gran acto de la realpolitik, la región se atrevió a romper paradigmas, junto con la ayuda de los EEUU, a trabajar por una nueva era de cooperación, crecimiento y paz. Sin menoscabar el derecho a la existencia de un Estado Palestino, con seguridad para ambas partes, Israel y Palestina, es en mi humilde opinión que los líderes de ambos pueblos también establezcan negociaciones para futuros acuerdos que lleven a la paz. Son los líderes fuertes los que pueden y son capaces de hacer la Paz, vamos adelante. Cuál será el próximo país de la región en sumarse a este tren? No lo sé, espero que muchos, la idea es sumar y sumar. Shalom, Salam. Internacionalista – UCV. PhD en Ciencias Políticas

¿Orden o Desorden Internacional?

La incertidumbre en la “era del desorden” La pandemia del Covid-19 está acelerando procesos de transformación que venían avanzando en el contexto global y generando nuevas presiones disruptivas, frente a este panorama, expertos del Deutsche Bank consideran que desde este año se inicia un nuevo ciclo económico internacional que definen como “era del desorden” (elEconomista, 12/09/20). Tal definición podría resultar exagerada o incluso una perogrullada, si consideramos que la realidad internacional se caracteriza por su complejidad, dinamismo e incertidumbre; pretender establecer un orden rígido es prácticamente imposible. Es evidente que el llamado orden liberal que se va conformando finalizada la segunda guerra mundial mediante, entre otros, la Carta de San Francisco que crea las Naciones Unidas y sustituye la vieja Sociedad de Naciones y los Acuerdos de Bretton Woods que establecen tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), como el Banco Mundial (BM); un orden basado en principios y reglas, que privilegia las libertades y los derechos humanos; está enfrentando serias amenazas, desde las estrategias de los gobiernos autoritarios, que promueven la visión rígida de la soberanía y una anarquía atenuada por pactos, pero también desde los propios países democráticos, donde avanzan tendencias radicales que estimulan el nacionalismo y la exclusión.   Son múltiples las presiones que enfrenta el orden internacional y podrían conforman la llamada “era del desorden”; empero, la gran amenaza que subyace en el conjunto de factores tiene que ver con el desasosiego social, que se potencia con los efectos de la pandemia. Diversas organizaciones internacionales están alertando sobre el incremento de la pobreza, el autoritarismo la exclusión, la intolerancia, la marginalidad, en tales condiciones, que los radicales definen como “caldo de cultivo”, resulta obvio esperar tiempos de gran tensión social en el planeta. En este sentido, consideramos que la “era del desorden”, se vincula fundamentalmente con el descontento social que crece y sus potenciales desviaciones al populismo, el radicalismo, la anarquía y la violencia. Al puntualizar más concretamente en la fuerzas disruptivas que estimulan la llamada  “era del desorden”, entre otras, podríamos resaltar: i) las crecientes contradicciones de la globalización que se agudizan desde la crisis financiera mundial del 2008; ii) las crecientes tendencias nacionalistas que debilitan la gobernabilidad internacional y tiene en los gobernantes Donald Trump de Estados Unidos y Boris Johnson del Reino Unidos expresiones muy significativas; iii) el progresivo deterioro del multilateralismo; iv) la crisis ecológica a escala global; v) el creciente conflicto entre Estados Unidos y China que afecta a la economía en su conjunto; y en estos momentos vi) los negativos efectos en todos los ámbitos de la pandemia del Covid-19. Cada una de esas fuerzas presenta su especificidad y complejidad que debería ser analizada con atención, pero además, todas ellas están interconectados, forman parte de la llamada interdependencia compleja del orden global que estamos viviendo. Tanto la comprensión del conjunto, como de las potenciales soluciones exige de una visión holística e interdisciplinaria. Estamos frente a un conjunto de múltiples variables que se condicionan unas con otras y todas ellas generan consecuencias en el ámbito social. Desde nuestra perspectiva la “era del desorden” tiene que ver con la diversidad de variables que intervienen, coexisten y se interrelacionan, pero sobre todo, con los efectos sociales que están planteados, tanto por la dinámica de funcionamiento de cada una de las variables, como por los efectos perversos de la pandemia del Covid-19, que inciden con mayor rigor en los sectores más vulnerables, entre ellos los países más pobres. Pudiéramos ilustrar la tesis de los efectos sociales en la era del desorden abordando brevemente el tema del desarrollo científico tecnológico, que si bien evidencia un crecimiento exponencial y lineal, los efectos sociales también representan una seria amenaza. Cada día encontramos mayores y más sofisticados avances técnicos, como se puede apreciar en la llamada IV Revolución Industria o el internet de las cosas. Los procesos productivos, el sistema financiero y comercial, la educación, la salud, la recreación todo fundamentado en el desarrollo e interconexión electrónica; empero, paralelamente van creciendo los perdedores, los excluidos, los desempleados, los no formados, los más vulnerables; todos ellos potenciales factores de inestabilidad social. Las consecuencias sociales del avasallante desarrollo tecnológico se acentúan con  los efectos de la pandemia. La situación se presenta grave para los países en desarrollo, pero también se está presentando en los países prósperos. Son múltiples los casos, podríamos mencionar en la región; al respecto, son significativas las protestas sociales que se ha presentado en dos países ejemplares por su dinámica de crecimiento económico, como son Chile y Costa Rica. El mundo ha quedado impactado ante el incremento de las protestas en estos países que han representado un oasis de crecimiento en la región; empero, ahora se reconoce que crece la economía, pero no la equidad. En este contexto, debemos recordar que en los sistemas democráticos los excluidos prontamente expresan su malestar, en algunos casos también pueden ser objeto de manipulación de los movimientos radicales. Pero es evidente que en el fondo subyacen problemas sociales que no han sido atendidos adecuadamente. En las economías prosperas encontramos muchos otros factores de tensión social que genera inestabilidad tal es el caso de las migraciones. Las poblaciones más vulnerables de los países en desarrollo, algunos de ellos antiguas colonias, que migran buscando mejores condiciones de vida; o migran para salvar sus vidas de zonas de guerras o de gobiernos autoritarios que violan sistemáticamente los derechos humanos o por hambre. Esta tendencia, que ha crecido significativamente en los últimos años, ha conllevado, entre otros, el incremento de la xenofobia. El desasosiego social no atendido representa una potencial bomba de tiempo, tanto contra las democracias, como contra el orden internacional liberal basado en principios y reglas. Adicionalmente la pandemia está reactivando y multiplicando el descontento.  Dejar a su suerte a los más vulnerables en el contexto de pandemia conlleva promover un mayor desorden mundial que afectará a todos. Internacionalista UCV, Ex Director y Profesor Titular de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV

Elecciones en Bolivia ¿Regreso al pasado o la búsqueda de un futuro diferente?

Las elecciones en Bolivia, la oportunidad para salvar su Democracia, luego de un fraude electoral, la renuncia de Evo Morales y un gobierno de Transición Las elecciones en Bolivia se celebrarán el próximo 18 de Octubre. En este proceso se escogerán los representantes a la Asamblea y el nuevo Presidente de la República. Es uno de los procesos electorales más importantes en la historia democrática de Bolivia. Es una oportunidad para fortalecer su Democracia y poner fin al Gobierno de transición iniciado en noviembre del 2019. Dicho Gobierno de transición se estableció posteriormente a la renuncia de Evo Morales a la Presidencia. Vale recordar que, luego de la supuesta victoria de Evo Morales para ejercer un cuarto período presidencial en octubre de 2019, se dieron fuertes protestas populares en contra de lo que se consideró un fraude electoral. Esas protestas se centraron en La Paz y fueron tan contundentes que lo obligaron a presentar su renuncia. Tras su dimisión, Jeanine Añez asumió de forma interina la presidencia de Bolivia. Iniciando así un gobierno de transición que buscaba garantizar la estabilidad política de ese país. Las elecciones en Bolivia han sido suspendidas en dos oportunidades por la pandemia del COVID-19. Finalmente el Tribunal Supremo Electoral estableció el 18 de octubre como fecha para elegir el nuevo Presidente. Las encuestas indican que los candidatos Luis Arce y Carlos Mesa estarían encabezando la intención de voto. Por su parte, Luis Fernández, el abogado que encabezó las protestas contra Evo Morales se encuentra en el tercer lugar. Este candidato se muestra muy optimista, pues para él la encuesta real es la que ha mostrado la calle. ¿Quiénes son los candidatos a la Presidencia en las elecciones en Bolivia? Estos son los candidatos que ocupan las tres primeras posiciones de preferencia por los electores bolivianos: Luis Arce Es el candidato por el Movimiento al Socialismo, MAS. Este es el partido al cual pertenece el ex Presidente Evo Morales. Arce es economista de profesión y ejerció como Ministro de Economía durante el gobierno de Morales. Luis Arce defiende los procesos de nacionalización. Cuestiona cualquier proceso que implique la privatización de propiedades del Estado. Su triunfo, implicaría de alguna forma el respaldo de los bolivianos a Evo Morales. Carlos Mesa Es apoyado por Comunidad Ciudadana. Su plataforma política da vida a una coalición de partidos de centro. Mesa es historiador de profesión y  fue Presidente de Bolivia en los períodos de 2003 y 2005. Fue candidato presidencial en las elecciones del año 2019 y acusó al gobierno de Evo Morales de robarle su triunfo. Su discurso se enfoca en lograr la reconciliación entre los bolivianos. Luis Fernando Camacho Es abogado, con postgrado en Derecho Financiero. Fue militante en el Movimiento Nacionalista Revolucionario. En el año 2019 asumió la Presidencia del Comité Cívico de Santa Cruz. Fernández se destacó como el líder en las movilizaciones contra Evo Morales. En consecuencia, es reconocido como la figura que hizo posible la caída de ese gobierno. Es apoyado por la alianza política Creemos. Alianza conformada por los partidos Unidad Cívica Solidaridad, Partido Demócrata Cristiano y Acción Democrática Nacionalista. ¿Qué pasará luego de las elecciones en Bolivia? Los bolivianos se debaten entre darle un espaldarazo a Evo Morales o confirmar definitivamente que su tiempo pasó. Con Arce encabezando las encuestas pareciera claro que la influencia del ex-mandatario se mantiene con mucha fuerza entre los bolivianos. Sin embargo, el sector opositor no bajó la guardia y sigue maniobrando para continuar los cambios iniciados en octubre de 2019. Buscan así, lograr  que la alternabilidad exista realmente en ese país. Lo evidente en estos momentos, es la fuerte polarización existente entre los bolivianos. Esta polarización se centra entre los que quieren que regrese el MAS al poder y los que rechazan esta posibilidad. No hay duda que la estructura del partido MAS y la influencia que aún ejerce en la población, sigue siendo muy fuerte. Esto lleva a pensar en una elección nada fácil para la oposición. Además, que la sombra de un fraude sigue siendo una preocupación para los candidatos de la oposición. No obstante, con la renuncia de la actual Presidente de la República, Jeanine Añez, a su candidatura, con la finalidad de ayudar a unir el voto de la oposición, en una opción con verdaderas posibilidad de triunfo, se abrió también la posibilidad de una alianza estratégica por parte de Mesa y Fernández para poder asegurar que el MAS no retorne al poder. Pero a sólo horas que se inicie el proceso electoral la alianza no se materializó, por lo que la opción del masista Arce sigue siendo la más fuerte.  Sin embargo, pareciera que Arce no logrará lo suficiente para imponerse en la primera vuelta y una segunda sería necesaria para definir quién será el nuevo presidente de Bolivia. En un escenario de segunda vuelta, pareciera que Mesa tendría más oportunidad puesto que se espera que el Candidato Luis Fernández se defina y termine dándole su apoyo. Lo cierto es que, en estas elecciones, los bolivianos tienen una nueva oportunidad para decidir el futuro de su país. Tienen en sus manos volver a un gobierno masista y pro Evo Morales o continuar con los cambios políticos iniciados en octubre del año 2019. En todo caso, los ciudadanos bolivianos y los países democráticos del mundo esperan que las instituciones responsables del proceso garanticen el respeto a la voluntad de los electores, que triunfe la Democracia y las Instituciones del país salgan fortalecidas. Licenciada en Estudios Internacionales – UCV y Abogada Asesora de Asuntos Legales y Jurídicos del CODEIV @yaniravel

Tres razones para seguir impulsando las investigaciones de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos en materia de DDHH.

Resultados de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos ocurridos en Venezuela en las áreas de detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales Venezuela en la más deplorable y vergonzosa compañía. Para los internacionalistas, que conocen la historia de la política exterior de Venezuela desde su creación, y que saben que la misma hasta hace veinte años estaba basada en principios rectores y postulados apegados a los principios generales del derecho internacional como son la cooperación y solidaridad internacional, la indivisibilidad de las políticas internas y externas en favor del desarrollo de un país, la defensa de la democracia como forma de gobierno basado en la institucionalidad, las libertades fundamentales, y los derechos humanos, resulta desolador ver al país que una vez ocupó lugares privilegiados en la escena mundial, ahora subyugado a una ideología del odio y la destrucción, y al lado de los graves violadores de derechos humanos, perpetradores de genocidios y crímenes de guerra como lo son Burundi, la República Democrática del Congo, Myanmar, Siria y Sudán del Sur. Y al igual que con esos países, en el caso de Venezuela, luego de constatar a través de varios de informes hechos desde el 2017 por la Secretaría de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y debido al creciente deterioro generalizado de los derechos humanos en Venezuela, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU decide en 2019, aprobar un instrumento más robusto para avanzar en la vigilancia y control de esos derechos. Pero, sobre todo, lo hace para abordar la urgente necesidad de establecer un mecanismo investigación y de rendición de cuentas que permita avanzar en la justicia internacional, debido a las claras y evidentes fallas del sistema judicial nacional. Según se describe en el portal de Internet de la propia oficina del Alto Comisionado, las comisiones de investigación y las misiones de determinación de los hechos “se utilizan cada vez más para responder a situaciones de graves violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, tanto si estas son prolongadas, como si se derivan de acontecimientos súbitos, y para promover la responsabilidad por dichas violaciones y combatir la impunidad.” Varios órganos del Sistema de Naciones Unidas recurren a este tipo de mecanismos de investigación y rendición de cuentas, incluyendo, además del Consejo de DDHH, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.    Es así como se aprueba una Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos ocurridos en Venezuela en las áreas de detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles inhumanos o degradantes, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales desde el año 2014 con miras a asegurar la plena rendición de cuentas de los autores y la justicia para las víctimas. La Misión debe durar en principio un año y rendir un informe, el cual fue publicado hace poco más de tres semanas. La valentía de las víctimas en su búsqueda de justicia y reparación. El informe publicado y presentado en el marco del 45° período de sesiones del Consejo de DDHH, describe con crudeza y en profundidad 223 casos individuales y 2891 violacionesde derechos fundamentales de estas víctimas, de acuerdo con el derecho internacional de derechos humanos. Hablamos de personas de carne y hueso, que tuvieron la valentía de dar su testimonio a los expertos que conformaron la Misión, a pesar de la persecución, de la represión y del desamparo en el que se han encontrado muchos de ellos durante todo este tiempo.  En las 443 páginas del informe se leen hechos como palizas, asfixias con bolsas o sumergimiento en agua, descargas eléctricas, violencia verbal y física, incluyendo actos de violencia sexual a hombres y mujeres con partes del cuerpo  u objetos, a veces en presencia de otros incluyendo sus familiares, o bajo amenaza de torturas a la víctima o sus familiares, castigos que van desde el aislamiento en sitios oscuros sumamente pequeños, sin ventilación a sitios permanentemente iluminados y con aire acondicionado a muy bajas temperaturas, a suspensión de acceso a medicamentos o comida por muchos días. Todos los lugares de reclusión están llenos de ratas e insectos, casi ningún preso tiene acceso a agua o a unas mínimas condiciones de higiene. Aunado a lo anterior, el informe describe con lujo de detalles desapariciones forzadas por períodos cortos o largos, sin que los familiares sepan de los paraderos de las víctimas, en algunos casos, con información falsa para burlarse de ellos. Casi todas las personas que han sido detenidas de manera arbitraria pasan un período desaparecidas, sin acceso o contacto con sus familiares o abogados, y muchas veces en ese espacio de tiempo, son golpeados, maltratados y torturados. En cuanto a las ejecuciones extrajudiciales, se trata de operativos de limpieza o control social, parecidos a los que se leen en informes de países en conflicto armado o donde se desarrolla un genocidio. Miles de personas tanto en el interior del país como en barriadas populares de Caracas fueron ejecutadas por las FAES y el SEBIN o el DGCIM a sangre fría, y en presencia de sus familiares. En uno de los testimonios recogidos por la Misión, se describe como una señora fue desalojada de su casa, junto con las mujeres y niños de su grupo familiar, y vio como ponían de rodillas a los cuatro hombres, cubrían sus caras, y los ejecutaban entre gritos de horror e insultos. Dice que oyó alrededor de diez descargas antes de desmayarse de la impresión por lo que estaba presenciando. El horror vivido por cada víctima y sus familiares merece el respeto y consideración de todos los venezolanos. Y también la admiración, pues sin su testimonio el informe no hubiese sido posible. Un paso más cerca de las garantías de no repetición. De manera general, las Misiones Internacionales Independientes y las Comisiones de Encuesta, en tanto que mecanismos de investigación y rendición de cuentas del Sistema de NNUU, han ido evolucionando y constituyéndose en una herramienta clave en materia de justicia