Por Arnoldo Claret Véliz

La visión de un mundo de fantasía organizada expuesta por el poeta francés Paul Valery hace muchos años, cobra mayor vigencia hoy día. Porque ninguno de los paradigmas presentados por muchos científicos e investigadores alcanzan a explicar e interpretar por completo la complejidad del mundo actual. Edgar Morín, otro célebre investigador social, creó la teoría de la complejidad basada en un universo de interrelaciones entre los diversos  actores y organizaciones de la sociedad que pueden coadyuvar a un entendimiento, convivencia y desempeño entre ellos.

Entre los múltiples factores que caracterizan el sistema internacional actual encontramos los siguientes: Iniciamos en años recientes con las fuentes sustitutivas de energía, entre ellas el petróleo, para avanzar hacia una reconfiguración del poder nunca antes vista. En estos momentos el mundo entero se estremece ante la amenaza permanente de un nuevo conflicto nuclear o tercera guerra mundial, sospechas fuertes de guerra bacteriológica manifiesta en fenómenos como la pandemia del covid 19.

El cambio climático y sus efectos desbastadores en sismos, sunamis y otros fenómenos naturales como los acontecidos recientemente en Siria y Turquía. En otro orden emergen nuevos polos y alianzas de poder en el escenario internacional como los protagonizados por países como China, Corea del norte, Turquía,  entre otros. Núcleos de poder que van dejando atrás y sustituyendo los tradicionales sistemas y organizaciones para la resolución pacífica de controversias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Organización de Estados Americanos (OEA), por mencionar algunos. En muchos lugares, ciudadanos del mundo entero, alzan sus voces clamando por el respeto a los derechos humanos, de las mujeres, así como por la igualdad de género. Pero sin duda, uno de los fenómenos más impactantes de la actualidad es el desarrollo inusitado y vertiginoso de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC), además de las nuevas formas para la movilización de los recursos, del talento humano y para la gestión del conocimiento. Esto convierte a cualquier ciudadano, celular en mano, en un verdadero reportero y evaluador de las condiciones socio económicas, religiosas, políticas, étnicas, ideológicas, culturales, éticas, morales y de calidad de vida en general, en cualquier rincón del planeta. Un suceso impactante fue el siguiente.

Ante un supuesto fraude en el certamen Miss Universo 2022, la titular que resultó electa en representación de Estados Unidos, asistió a una gira por Tailandia. Al momento de visitar una universidad en aquel país y ofrecer una rueda de prensa, la Miss Universo vivió una situación muy incómoda, pues se le presentó un adolescente transgénero con la banda de Venezuela, como diciéndole : “ eres una impostora “, ya que a nivel internacional se creó en la opinión pública una tendencia de que Amanda Dudamel, representante de Venezuela en ese certamen, era la verdadera triunfadora y quien merecía la corona. Entonces, observamos como la tecnología ha creado una aldea global, asomada por Marshall Macluhan en la década de los 80, que hace que emerjan hasta manifestaciones de tipo ético y moral.

Las grandes migraciones, como la que experimenta nuestro país en la actualidad, son otras realidades de la gran complejidad del mundo actual, dignas de profundos análisis, reflexiones e interpretaciones. Esto es el reflejo del avance de los regímenes de izquierda, sin que estos puedan superar sus contradicciones en dotar a las naciones donde se instalan de progreso y calidad de vida para sus habitantes. 

Arnoldo Claret Véliz

Internacionalista (UCV), Comunicador Social, Especialista en Gerencia Púbica, Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales: Escuela Diplomática de Madrid España. Doctor en Desarrollo Social y Post Doctorado en Ciencias Gerenciales. Autor de diez libros.

@arclave

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