Artículos

Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Kissinger: Cien años de Diplomacia viva

 Por  Rafael Gallegos      Henry Kissinger (HK) acaba de cumplir cien años. Se inició en la vida pública acompañando a Nelson Rockefeller en las campañas electorales que lo convirtieron en gobernador de Nueva York desde 1958 hasta 1970, así como en los fallidos intentos de hacerlo candidato presidencial republicano en 1960, 64 y 68. En 1974, HK influyó en el presidente Ford para que nombrara a Rockefeller vicepresidente de EEUU. Pero su fama proviene de la diplomacia. El presidente norteamericano Richard Nixon lo nombró en 1969 asesor de Seguridad Nacional, y una vez reelecto en 1972, lo convirtió en   secretario de Estado. Al llegar Nixon al gobierno, la guerra de Viet Nam estaba perdida para USA. El único recurso de victoria era la bomba atómica, remedio peor que la enfermedad. Nixon quería zafarse de la guerra; pero no quería pasar a la historia como el primer presidente de Estados Unidos derrotado. Kissinger le barajó el término “paz con honor”, que pareció aceptar el presidente. En Estados Unidos el movimiento contra la guerra en Viet Nam era gigantesco: marchas, protestas, violencia.  Kissinger inició las conversaciones de paz en París mientras continuaban los enfrentamientos en Viet Nam. Se convirtió en la sombra de Nixon. Mientras adelantaba las negociaciones mantuvo el bombardeo a Camboya, que mató centenares de civiles. De él dijo el escritor D. Greenberg “poseía toda la inteligencia; pero sin la base moral o ética”. En 1973 le otorgaron el Nobel de la Paz, compartido con su contraparte en las conversaciones, Le Duc Ho, quien no aceptó el premio aduciendo que todavía no había paz. La guerra de Viet Nam formaba parte de la estrategia norteamericana para evitar el “efecto dominó” del comunismo en Asia. USA perdió guerra y los comunistas de Viet Nam del Norte comenzaron a gobernar todo el país. Lo que nadie imaginó es que Viet Nam en este siglo XXI se convertiría en un pujante capitalismo, dirigido por un férreo partido comunista. Cosas veredes Sancho. Cuando el mundo respiró aliviado… Al llegar HK a la Casa Blanca, la guerra fría estaba en su apogeo. Las potencias nucleares eran enemigas a muerte. Kissinger ideó una, hasta ese momento improbable, política de acercamiento con China. Inició conversaciones secretas con el premier chino Chu en Lai que redundaron en la sorpresiva visita de Nixon a Mao en febrero de 1972, que dio pie a una larga distensión chino – norteamericana y al reinicio de relaciones diplomáticas, rotas tras el triunfo del comunismo chino en 1949. Tres meses después, mayo de 1972, Nixon visitó al jefe de estado de la URSS, Leonidas Brezhnev. La visita fue el resultado de las reuniones secretas que sostuvo el premier soviético con Kissinger. Luego, Nixon y Brezhnev se encontraron varias veces. Se abrió una nueva era de relaciones entre las potencias. El mundo respiró aliviado en cuanto el peligro nuclear. Por lo menos ahora los dueños del arsenal nuclear, conversaban. Que ya era bastante. El embargo árabe En 1973, como secretario de Estado de Nixon, a HK le correspondió intermediar en la guerra de Yom Kippur. Parecía inminente que el resultado del choque árabe – israelí redundara en una guerra nuclear. HK ayudó a crear las condiciones para lograr un alto al fuego, que resultó duradero y dio paso a otras negociaciones. América Latina, la parte caliente de la guerra fría HK tuvo una presencia muy activa en el golpe de estado contra Salvador Allende y luego apoyó la terrible dictadura de Pinochet, mirando para otra parte ante la violación de derechos humanos. Igual hizo con la dictadura argentina.  También respaldó a nombre de Estados Unidos la Operación Cóndor, campaña de represión política y terrorismo de Estado implementada por los regímenes dictatoriales de América del Sur. Seguía Estados Unidos su estrategia – que se creía superada – de apoyar dictaduras militares para evitar regímenes comunistas, tal como en los años 30, 40 y 50 del siglo XX, cuando las internacionales de los sables en América Latina.  Su consejo a Trump En general HK apoyó las políticas de Trump. Por ejemplo, estuvo de acuerdo con la retirada de Estados Unidos del Acuerdo que había hecho Obama con Irán en referencia a las armas nucleares. En cuanto a Rusia, le recomendó a Trump se acercara a este país, para contrarrestar la influencia de China. Lo contrario que él había hecho décadas atrás, cuando se acercó a la China para … contrarrestar la influencia de la URSS. ¿Alta política? ¿Equilibrio estratégico? Su consejo para acabar con la invasión de  Rusia a Ucrania HK cree que se ha podido evitar el conflicto. Que Putin no tiene toda la culpa. Inicialmente pensaba que Ucrania no debía pertenecer a la OTAN, hoy, cambió de opinión. Para solucionar el conflicto, plantea que las partes se sienten a negociar, que Rusia devuelva los territorios ocupados, y que Crimea sea objeto de negociación. HK en la historia A sus 100 años, Kissinger sigue siendo de las voces más autorizadas en política internacional, y sin duda la más legendaria. Tiene su lugar en la historia, con sus virtudes y defectos, al lado de hombres muy influyentes como Bismark, Metternich y de muchas eminencias grises que ayudaron significativamente a moldear su tiempo. Será recordado por siglos. Rafael Gallegos Castro Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

Tres Santos con el nombre Tomas

Por Hugo Álvarez Pífano La relación de estos tres santos, de la más alta importancia en la Iglesia Católica, con la política exterior y la Cancillería venezolanas.                             I                                     Santo Tomás de Aquino (1225-1258) Se cuenta que una vez le preguntaron a Santo Tomás de Aquino -el intelecto más vigoroso de la Iglesia Católica en toda su historia- cuál de los múltiples dones que Dios le había otorgado, era el más apreciado por él, Tomás sin vacilar respondió: mi capacidad de entendimiento, quiero decir, que de todos los libros que he leído, no existe ni uno solo que yo no haya comprendido a cabalidad. Esto lo escuché en una conferencia y en seguida cruzó por mi mente la figura de un reputado economista venezolano: Domingo Felipe  Maza Zavala (1922-2010) y me dije a mí mismo, el buen santo hace esa afirmación porque nunca tuvo que leer algún libro de Maza Zavala, de haber sido así, con toda seguridad se le hubiera “trancado el serrucho” Al profesor Maza Zavala no hubo nadie que pudiera entender lo que escribía (salvo sus congéneres: los comunistas y unos pocos genios venezolanos de la economía), así ocurrió hasta la recta final de sus días, cuando siendo Director del Banco Central de Venezuela, este fue privado de su autonomía y el afamado economista guardó un profundo silencio, tan insondable como el entendimiento de su pensamiento económico. Sin dudas Tomasso d´ Aquino fue un genio, dotado de brillantez intelectual, inconmensurable erudición y un ícono del catolicismo que hasta nuestros días, goza la bien merecida fama de ser el más respetado y mejor conceptuado teólogo de la Iglesia Católica. A todo esto, podemos añadir algunas notas más: Hombre de gran bonhomía, modesto, sencillo, de un radiante sentido del humor, muy simple y completamente alejado de las pedanterías intelectuales. Corren fundados rumores que, cuando joven sus otros compañeros en el convento, monjes de corta edad, en una aparente confusión de su inocencia con la falsa percepción de estar en la presencia de un tonto, le dijeron: Tomás asómate a la ventana centenares de marranos están volando en el cielo. Tomás con prontitud se levantó de su cama y corrió a la ventana. Sus compañeros se morían de la risa, celebraban la ocurrencia con sonoras carcajadas. Tomás les respondió: Prefiero darme cuenta con gran alegría y risas que no existen cerdos volando en el cielo, antes de comprobar que mis compañeros monjes, se ríen a carcajadas por haberme engañado con una mentira.  II   Santo Tomás Apóstol (Año 1 de nuestra era) 1.- Santo Tomás de Aquino -a quien llamaban “el buey” por su corpulencia física- no debe ser confundido con Santo Tomás apóstol, uno de los doce apóstoles, discípulo de Nuestro Señor Jesucristo, tal vez uno de los apóstoles más significativos en la edificación de la primitiva iglesia cristiana llevada a cabo por San Pablo. Existe un Evangelio de Santo Tomás considerado apócrifo por la iglesia católica. Pues bien, a este santo le tocó desempeñar en aquella pequeña comunidad cristiana, el mismo papel que en las novelas de Sherlock Holmes llevó a cabo el doctor Watson: Era el compañero del afamado detective a quien formulaba preguntas interesantes, para que este expusiera sus ideas y conclusiones, por ejemplo: -Amigo Sherlock ¿Cómo supiste que el asesino era un marinero? Elemental querido Watson, porque en el barro dejó las huellas de unas botas que en Inglaterra solo las usan los marineros. Así mismo, Santo Tomás hace a Jesús preguntas muy interesantes e inteligentes que le permiten explanar sus ideas sobre su papel como salvador de la humanidad. Me sea consentido exponer un ejemplo: Al final de la última cena Jesús se despide de sus discípulos, las palabras del Señor referentes a su inminente separación de ellos afligieron a todos los apóstoles, es el momento en que Jesús les anuncia que irá a preparar un lugar para los discípulos, a fin de que también ellos estén donde él se encuentre; y especifica: «Y adonde yo voy sabéis el camino» (Jn 14, 4).  Entonces Tomás le pregunta: “Señor, no sabemos a dónde vas ¿cómo entonces, podemos saber el camino?” Esta intervención de Tomás da la entrada a la más famosa frase de Cristo -la más bella, conmovedora y llena de esperanzas para la salvación de toda la humanidad, sin tener en cuenta a pueblos elegidos y exclusivos- contenida en el Evangelio de San Juan: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA (Juan 14:5–6). 2.- Santo Tomás Apóstol, testigo de la resurrección de Cristo Existe otra frase atribuida a Santo Tomás apóstol: “Ver para creer” Nunca el santo pronunció esta afirmación. Entonces, ¿Qué ocurrió realmente según los evangelios, especialmente el de San Juan que otorga mucha importancia a las intervenciones de Tomás? Lo explicaremos a continuación. 2, a.- Su famosa actitud de escepticismo que dio lugar al nacimiento de las religiones cristianas  Cuando sus compañeros le cuentan que han visto al Señor resucitado: “Si no veo -dice- las señales dejadas en sus manos por los clavos y meto mi dedo en ellas, si no meto mi mano en la herida abierta en su costado, no creeré” (Juan 20,25) Jesús le permite hacer esto, entonces Tomas manifiesta su proclamación de Fe: “Señor mío y Dios mío” (Juan 20,26-29). ¿Cómo es posible que un discípulo que acompaño a Jesús durante tanto tiempo no lo reconozca al ver su rostro? y tenga que meter sus dedos y sus manos en sus heridas para cerciorarse de su presencia en ese momento. Aquí radica la importancia de Tomás, lo que este apóstol está buscando no es una prueba real de la presencia de Cristo, el busca otra cosa: Una evidencia de la resurrección de Cristo. SIN LA RESURRECCIÓN DE CRISTO NO EXISTIRÍAN LAS RELIGIÓNES CRISTIANAS.  La invitación de Jesús al apóstol Tomás de «Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Sus heridas son para Tomás una prueba de su resurrección,

Venezuela: Una historia impregnada de petróleo

Por  Rafael Gallegos    … Tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, afloraron las reprimidas ansias de libertad. Caracas salió a protestar en masivamente en febrero de 1936, y en diciembre estalló la huelga petrolera. Los partidos políticos trataban de emerger y el gobierno de López Contreras respondía con represión, no reconocimiento y exilio. Fue una difícil y tortuosa transición hacia la democracia. Por otra parte, el gobierno elaboró el “Plan de Febrero”, que abordaba el ataque a los graves problemas del país. Un equipo guiado por el doctor Arnoldo Gabaldón, acabó con las enfermedades endémicas. Durante los períodos de López y de Médina Angarita, Venezuela creció a más de 8% anual. Los ingresos eran superiores a los precedentes, a pesar que a Venezuela le correspondía muy poco del negocio petrolero, menos de tres veces por barril que por ejemplo México. En 1938 el ministro Néstor Luis Pérez propuso al Congreso una Ley de Hidrocarburos con muchos avances, que fue aprobada, pero nunca ejecutada. Ningún misterio, las presiones de las empresas petroleras… Medina Angarita encabezó la ley petrolera de 1943, que elevó la participación de Venezuela en el negocio. La producción se incrementó vertiginosamente desde 500.000 bd a comienzo de los cuarenta, hasta 3,7 millones en 1970. Los ingresos petroleros redundaron en una Venezuela con el crecimiento más alto del mundo durante unos cincuenta años. Durante el llamado trienio adeco, 1945-48, el crecimiento del PIB llegó hasta casi 14% anual.  En 1948 el Congreso aprobó el 50-50… once días después tumbaron al Maestro Rómulo Gallegos. Luego, el régimen militar, con crecimiento promedio de 8% anual, se caracterizó por muchas obras de infraestructura en medio de una gigantesca represión. Desde 1936 y por cuarenta años, los cuantiosos ingresos petroleros transformaron a Venezuela. La educación, autopistas, viviendas, la electrificación de todo el país, hospitales, escuelas, parque empresarial, el crecimiento de ciudades. El país dejó de ser rural y dio paso a una sociedad urbana. Se minimizó el analfabetismo, los índices de alimentación se reflejaron en venezolanos más altos, fuertes y saludables. La inmigración europea enriqueció en muchos aspectos. En 1958 se restableció la democracia, que fue modelo para el continente, y que muchos analistas la consideran como otro producto de la bonanza petrolera. La masiva educación se convirtió en la vía de ascenso social.  El pujante país de los años setenta no tenía nada que ver con el reprimido, endémico y semianalfabeta de los años treinta. Venezuela se había redimensionado. Pero paralelamente, los ingresos petroleros se reflejaban en el crecimiento ilimitado de las importaciones, se expandía la burocracia, la moneda se mantenía muy dura. La economía como en la época del cacao y del café, seguía dependiendo de un solo sector económico. La política de sustitución de importaciones, que al comienzo fue muy beneficiosa, se ralentizó en su segunda etapa. Las empresas crecieron y sobrevivieron a la vera del estado, con poca capacidad de competir. Además, se hizo significativo el crecimiento de la marginalidad. 1977, punto de inflexión El primer presupuesto de Carlos Andrés Pérez en 1974, cuadruplicó al último de Caldera, producto de la vertiginosa alza de los precios petroleros por la guerra de Yom Kippur. CAP nacionalizó la industria petrolera e hizo grandes obras de infraestructura, hospitales, universidades, becas de Ayacucho, aluminio, Sidor y muchos etcéteras; pero paralelamente la burocracia se duplicó y se generó el petroestado. Sin embargo, el crecimiento del gasto público no se pudo sostener, los ingresos petroleros no alcanzaban. El gobierno recurrió endeudamiento. Se cerraba un ciclo. Luis Herrera dijo recibir un gobierno hipotecado … y se siguió endeudando. En 1983 se devaluó la moneda. Ya en 1977, por primera vez en el siglo XX, comenzó a descender el PIB per cápita. Para 1998 la inflación de dos dígitos se había instalado en el país años ha, y la pobreza había crecido hasta 60%. La Enfermedad Holandesa había afectado al cuerpo venezolano. Y el Efecto Venezuela de Pérez Alfonzo se había cumplido, como el indigente de su ejemplo Venezuela… se descompensó. El modelo, estaba agotado. CAP en su segundo gobierno trató de desfacer entuertos, pero o no lo entendieron, o el país no estaba preparado. Era la hora de rectificar. Como dijo Luis Herrera, de recurrir a la perfectibilidad de la democracia. Pero… … ¿Cisne negro?… … La mayoría de los venezolanos se fueron – cual ratones de Hamelin – tras Hugo Chávez, que no estaba en las cuentas de nadie. Buena parte del pueblo lo adoró – Síndrome de Estocolmo – mientras su populismo y la estrategia de destrucción made in La Habana, desvalijaban a Venezuela. El gobierno de Chávez, impregnado de petróleo, fue la gran mezcla de los tres fenómenos enunciados, el holandés, el de Estocolmo y el de Pérez Alfonzo. Hoy no analizaremos, ese gobierno, ni el de su sucesor Maduro. ¿Para qué contarle cuentos a usted que padece esta historia? Es preferible que nos concentremos en profundizar: ¿qué nos pasó? ¿cómo llegamos a este estado de destrucción? ¿qué debemos hacer cuando rescatemos a Venezuela?  Es urgente que reflexionemos para no repetir errores. Hacer vigente la frase de Don Andrés Bello: Es la hora de la conciencia y del pensar profundo. Rafael Gallegos Castro Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

Respeto el resultado, solo si me favorece…

Por Agustin Urreiztieta    En Turquía, la noche del 14 de mayo fue de tensión y confusión, los dos principales candidatos a las elecciones presidenciales turcas, Erdogan y Kilicdaroglu, veían ya una segunda vuelta. Los riesgos son variados, sobre todo con la creciente tendencia en todo el mundo a rechazar los resultados que no son del agrado de cada uno. En el lado positivo, casi el 90% de los votantes turcos acudieron a las urnas, suficiente para que algunas democracias cansadas de Europa y América se pusieran verdes de envidia. Pero este deseo de participar y de influir, que es el sello de la ciudadanía, no impide una pérdida de confianza: en la madrugada del 15 de mayo, cuando se anunciaron las primeras cifras, volaron las acusaciones y se instaló la desconfianza. Era inevitable, tras veinte años de poder de un partido y sobre todo de un hombre, Recep Tayyip Erdogan, que han considerado el Estado como de su propiedad, y destilado la idea de que eran indispensables, de hecho, los únicos legítimos, para gobernar ¿suena familiar? Por otra parte, la oposición tras agotadoras negociaciones se presenta unida, por fin, en torno a un buen candidato, Kamel Kilicdaroglu, sintió que se levantaban vientos de cambio, hasta el punto de convencerse de que sólo el fraude podría impedirle ganar. Al final, tras horas de suspense, tensión y emoción, la segunda vuelta se hizo realidad. Incluso Erdogan lo admitió tras intentar cantar victoria en la primera vuelta. Estas últimas dos semanas han sido de alto riesgo en un país partido en dos, con una elección entre dos vías políticas y dos estilos personales. El riesgo de que las cosas se descontrolen es inmenso. Hay dos riesgos: en primer lugar, el riesgo de trucos sucios o violencia el mismo 28 de mayo, día de la segunda vuelta o, los días que le siguen. Luego está el riesgo de que se impugne el resultado final, como ocurre cada vez con más frecuencia. ¿Cuándo entraron los procesos electorales en Turquía -pero desgraciadamente no sólo allí- en la era de la sospecha? La responsabilidad de Donald Trump y de sus partidarios es evidentemente inmensa, con la guerrilla legal y luego el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 para impedir la validación de la elección de Joe Biden. Cuando el presidente saliente de la primera potencia mundial da mal ejemplo, ¿por qué extrañarnos de que otros le sigan? Como Bolsonaro en Brasil. Erdogan entra en la misma categoría de países donde las elecciones se celebran correctamente y en condiciones satisfactorias, pero donde el resultado es impugnado si no es favorable al líder populista saliente. Sin embargo, la democracia no está tan indefensa, como demuestran los ejemplos de Estados Unidos y Brasil, donde las salvaguardias democráticas han funcionado. Pero la amenaza persiste. De hecho, hay cincuenta matices de democracia en el mundo. Algunos son ficticios: Vladimir Putin puede ser elegido y reelegido sin riesgo, sus opositores están en la cárcel y la prensa está bajo llave. Pero sistemas como los de Narendra Modi en India, o Erdogan en Turquía, tienen elementos de autoritarismo. Por fortuna, no han bloqueado -o aún no lo han hecho- completamente el proceso electoral. En India, por ejemplo, el partido del primer ministro acaba de perder un Estado de 65 millones de habitantes, Karnakata. Este periodo intermedio permite avances democráticos, siempre que los partidos políticos se mantengan fuertes y la sociedad civil vigilante. A pesar de la implacable represión desde la intentona golpista de 2016, este sigue siendo el caso de Turquía. Sin duda, Erdogan tiene una base electoral sólida y aún puede ganar; esa fue la lección de la primera vuelta. Pero también debe aceptar que puede perder: es en la alternancia donde lo que queda de la democracia turca puede demostrar su resistencia. Sin embargo, parece que quedan pocas esperanzas en Turquía de ver Erdogan despedirse del poder el 28 de mayo. Desafiando las encuestas que le daban como perdedor, el jefe del Estado turco salió de la primera vuelta con el 49,5% de los votos y una cómoda ventaja sobre el candidato de la oposición unida, (44,9%, o 2,5 millones de papeletas menos). Finalmente, Turquía nos brinda otra curiosidad de nuestros tiempos. Erdogan negocia y recibe el apoyo del candidato ultranacionalista Sinan Ogan, que actúa como el “King Maker” gracias al 5% de votos aproximadamente que obtuvo el 14 de mayo. Inesperado. Los numerosos retos geopolíticos turcos seguirán allí. Su papel en la OTAN, sus medias tintas con Putin y la salvaje guerra en Ucrania, el chantaje kurdo con Suecia y su adhesión a la OTAN, el también chantaje, no menos atroz, de la “válvula turca” de la masiva inmigración siria hacia Europa, el diferendo con Grecia y el petróleo en aguas bajo pretendida influencia turca, sus ambiciones de potencia regional, el islam “moderado y de geometría variable”, su rol de arbitro del transporte de grano de Ucrania y tantos otros.  Una canasta de problemas sin verdaderos ánimos de ser resueltos, fichas para el juego. Agustin Urreiztieta Abogado especializado en banca y finanzas con enfoque en América Latina. Ha ocupado posiciones ejecutivas en bancos y despachos internacionales en Luxemburgo, Nueva York, Ginebra, Zurich y Panamá. Apasionado observador de la escena internacional, obtuvo un Máster en Finanzas de la Universidad de Rochester (2018), Máster en Administración Internacional de la Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne (1994), Abogado Universidad Santa Maria (1992) y Licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela (1991) Twitter: @A_Urreiztieta

Un Ministerio de la Diáspora para los venezolanos

Por María Alejandra Aristeguieta Con el proceso de las elecciones primarias en Venezuela, y con los incidentes ocurridos en Ciudad Juárez y Texas, así como las recientes medidas migratorias tomadas por Estados Unidos, Chile y otros países de la región, el tema de la diáspora venezolana cobra de nuevo particular relevancia. De acuerdo con las cifras proporcionadas a finales de marzo de 2023 por la plataforma de coordinación inter-agencia para refugiados y migrantes de Venezuela del sistema de Naciones Unidas, R4V, al menos 7.239.953 venezolanos viven en el exterior, de los cuales, 6.095.464 están en América Latina y el Caribe. Sin lugar a dudas, Venezuela se enfrenta a uno de los fenómenos migratorios más significativos de su historia. La diáspora venezolana ha dejado una huella profunda en diversos países alrededor del mundo y en particular del continente, generando una necesidad imperante de abordar las problemáticas que enfrentan los migrantes y establecer canales efectivos de comunicación y cooperación con ellos, más allá de las que ya estén en desarrollo a través de agencias humanitarias internacionales de la ONU, la sociedad civil internacional, o los gobiernos de acogida. Ante este panorama, y a sabiendas que el actual régimen expulsa a sus connacionales como parte de una política de Estado, surge la necesidad de considerar la creación de un Ministerio de la Diáspora en un futuro gobierno democrático venezolano, con el propósito de atender de manera integral y organizada las necesidades tan específicas de los venezolanos en el exterior y fortalecer los lazos con ellos, así como canalizar el posible retorno y reintegración de aquellos venezolanos que deseen regresar a su país de origen. Un Ministerio de la Diáspora podría promover la cultura, el idioma, las costumbres y tradiciones venezolanas en las nuevas generaciones, ya nacidas fuera del país de origen de sus padres, incluso podría promover programas educativos complementarios que transmitan historia y otros valores patrios. Podría además contribuir con la protección y asistencia de los venezolanos en el exterior como por ejemplo en materia de derechos humanos en los países de acogida, más allá de las labores normalmente llevadas a cabo a través de las actividades consulares. Y podría además ser una herramienta de promoción política, social y económica, como ha sido en el caso de grandes comunidades diaspóricas a nivel mundial. Por ejemplo, para comprender la relevancia de un Ministerio de la Diáspora en Venezuela, podemos analizar el impacto y la influencia que han tenido las diásporas judía y armenia en diferentes países del mundo. Ambas comunidades han demostrado la importancia de contar con instituciones y organizaciones dedicadas a la diáspora para promover sus intereses y garantizar la protección de sus ciudadanos en el extranjero. La diáspora judía ha trabajado incansablemente para influir en políticas relacionadas con Israel, el antisemitismo y los derechos humanos. Organizaciones como el Congreso Judío Mundial y el Comité Judío Americano han jugado un papel fundamental en la defensa de los derechos de los judíos en todo el mundo y en la promoción de la relación entre los países de acogida y el Estado de Israel. Por otro lado, la diáspora armenia se ha destacado en su lucha por el reconocimiento internacional del genocidio armenio y la defensa de los derechos y la causa armenia. A través de su activismo político, han logrado presionar a gobiernos y a instituciones internacionales para que tomen medidas favorables a sus preocupaciones y demandas. Estos ejemplos muestran cómo las diásporas, coordinadas a través de unas políticas de Estado bien diseñadas pueden ejercer una influencia política significativa y abogar por los intereses de sus comunidades en el extranjero. Un Ministerio de la Diáspora en Venezuela podría desempeñar un papel similar al promover los intereses de los venezolanos en el exterior y fortalecer temas de interés nacional. De igual manera, es importante destacar la atención que algunos países brindan a la salud de sus ciudadanos en la diáspora. Por ejemplo, Filipinas cuenta con la Comisión de Filipinos en el Extranjero (CFO), que ofrece servicios de asistencia médica a los filipinos en el extranjero a través de su Programa de Asistencia para la Salud. Este programa brinda servicios médicos y ayuda financiera a aquellos filipinos que enfrentan dificultades médicas graves y no pueden costear sus tratamientos. Del mismo modo, los ciudadanos italianos que viven en el extranjero y están registrados en el Registro de Italianos Residentes en el Exterior (AIRE) tienen derecho a recibir asistencia médica en Italia. En materia económica, un Ministerio de la Diáspora podría contribuir a salir de la actual “trampa de las remesas” y desempeñar un papel fundamental en el fomento de la innovación y la creación de sinergias entre la diáspora y los venezolanos que residen en el país, incluso haciendo uso de las tecnologías digitales que permitan fortalecer lazos económicos y empresariales entre connacionales situados en distintas partes del mundo. Un ejemplo de esto es el caso de la India, cuyo gobierno ha establecido el Ministerio de Asuntos de la Diáspora para fortalecer los lazos con los indios en el extranjero y promover la inversión y el desarrollo laboral. A través de programas de cooperación, intercambio de conocimientos y promoción de inversiones, un Ministerio de la Diáspora podría facilitar la colaboración entre los venezolanos dentro y fuera del país promoviendo así el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Por último, es importante distinguir un Ministerio de la Diáspora del Ministerio de Relaciones Exteriores. Un Ministerio de la Diáspora se enfocaría exclusivamente en atender las necesidades de los ciudadanos venezolanos en el extranjero, promover sus intereses y fortalecer los lazos con ellos, tanto en términos de protección como de desarrollo, así como en el regreso ordenado y estructurado de aquellos que quieran reinsertarse en la vida laboral y social dentro de Venezuela.  Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores es responsable de la gestión de las relaciones diplomáticas y consulares, y de la política exterior del país en general, abarcando una amplia gama de temas de interés nacional y no enfocándose específicamente en la diáspora. En

 “La operación especial militar” de la Rusia de Putin

Por Juan Francisco Contreras Arrieche La llamada “Operación Especial Militar” de Rusia, no es más que la invasión a un país soberano, que pertenece a Organización de Naciones Unidas. En otras palabras, es una acción militar unilateral contra un país al cual pretenden dividir y colocar un gobierno títere. En este acto de guerra, se están violando principios aceptados universalmente como la integridad territorial, la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la soberanía. Estas acciones bélicas, no solo dinamitan el derecho Internacional, sino también a las actuales instituciones que conforman el sistema internacional, específicamente las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad. Esa situación puede generar una mayor anarquía en el planeta. Lo grave de este asunto es que no es la primera vez que Rusia, realiza este tipo de acciones, vale la pena recordar que, en el año 2008, la Rusia de Putin, utilizo el mismo argumento con el que Hitler justifico la invasión de Checoeslovaquia, en el cual señalaba que las tropas alemanas irían a defender a la población de origen alemán de ese país. En el caso de la Rusia de Putin, protegería a la población rusa, con esta excusa invadió militarmente a Georgia, logrando dividir a ese país, así que “la operación militar especial” en Georgia culmino con la creación de dos “países satélites” de Rusia, como son Osetia del Sur y Abjasia. Los cuales son reconocidos en el planeta, por solo cinco países. Por supuesto Rusia, además de Siria, Nicaragua, Venezuela y Nauru (¿?). Logrando también imponer un gobierno en Georgia, que se mantenga cercano del Kremlin. La actitud indiferente de la comunidad internacional, ante la invasión a Georgia, envalentono a Putin y sus militares para ir por Ucrania.  en el caso de Ucrania, la crisis toma una dimensión distinta, luego de las manifestaciones populares, denominadas el “Maydan”, que culminan con la caída del gobierno prorruso de Yanukovich y su posterior huida a Rusia, en el año 2014. Las protestas en la “plaza de la Libertad” comenzaron por el descontento producido por el intento volver a la órbita rusa y alejarse de Europa, como era la voluntad de la mayoría. Ante esta situación, Putin decide intervenir y tomar militarmente la península de Crimea, utilizando nuevamente el argumento de proteger la población y los intereses rusos en la península, posteriormente activar las milicias prorrusas en la región del Dombas. Esta claro que Rusia pretendía en Ucrania, emular lo ocurrido en Georgia, sin embargo, transcurridos casi 15 meses, la invasión no ha logrado sus objetivos, a pesar de que se trata de un enfrentamiento militar muy desigual, que podría asemejarse al enfrentamiento de David contra Goliath. Sin embargo, los ucranianos continúan defendiéndose de forma heroica. Esta resistencia y la cantidad de bajas sufridas provoco que los rusos, desistieran de tomar la capital Kiev y colocar allí un gobierno títere, por lo que decidieron cambiar de estrategia y concentrarse en el este. Los rusos, teniendo cercano en el tiempo, lo ocurrido en Afganistán, donde el gobierno afgano huyo antes de que los talibanes lograran entrar en Kabul, posiblemente, consideraron que el gobierno del presidente ucraniano Zelenski, tomaría la decisión de salir de Ucrania, situación en la cual, Rusia podría restituir en el poder a Yanukovich o algún otro político ucraniano prorruso y de esa forma reestablecer un gobierno títere en Kiev. Esta situación no ocurrió. Llama la atención, la saña con que Rusia ha actuado en territorio ucraniano, tratándose de paises con raíces, historia y religión común. No se entiende, porque han sido bombardeadas constantemente, y arrasadas ciudades ucranianas, asesinando civiles, destruyendo indiscriminadamente, servicios de agua y energía eléctrica, así como instalaciones no militares, como escuelas y hospitales. Estos actos han sido condenados por personalidades, instituciones y organismos internacionales. Las investigaciones que se han realizado hasta ahora, señalan la existencia de posibles crímenes de guerra, debido a lo cual la Corte Penal internacional ya ha solicitado orden de detención para Putin y algunos de sus colaboradores. Por otra parte, no solo existe el riesgo de la actuación rusa en Georgia y Ucrania, sino también en Moldavia, en la frontera norte, limitando con Ucrania se encuentra un territorio llamado Transnitria, el cual es un territorio donde Rusia también tiene intereses, debido a que existe armamento militar desde la era soviética, que es custodiado por un contingente de militares rusos. Este territorio es considerado por Rusia, como independiente y es solo reconocido por otros territorios que formaron parte de la antigua Unión Soviética, como son Abjasia, Osetia del Sur y Artsaj (antigua Republica del Alto Karabaj). A pesar de la propaganda de guerra, es necesario recordar que el territorio invadido no pertenece a Rusia. Es Rusia la que esta invadiendo a Ucrania. Si bien es cierto que la OTAN, esta activada, no ha invadido ningún territorio, solo se ha limitado a apoyar a la defensa de Ucrania y servir de muro de contención, contra posibles acciones militares rusas, en otros países también amenazados como serían los Países Bálticos, Lituania, Letonia y Estonia, que limitan con Kaliningrado, que es un enclave ruso en el Mar Báltico, que también tiene fronteras con Polonia. Como vemos esto no se trata de un conflicto militar distante, sino de un conflicto que traerá consecuencias en el Derecho internacional y en las relaciones internacionales. Por esta razón llama la atención discurso de algunos gobiernos de América Latina, como Cuba, Nicaragua y Venezuela que han manifestado que apoyan los planes expansionistas de Rusia.  Estos países muestran una doble moral, ya que hablan de ser antimperialistas, sin embargo, parece que este termino lo usan para referirse a su antinorteamericanismo. Incluso en esa manipulación de terminologías, asoman argumentos contrarios a los valores y principios del mundo occidental, como el respeto a la vida y a los derechos humanos. Internacionalista UCV / Magister en Seguridad y Defensa (IAEDEN- Caracas, Venezuela) / Magister en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho (Universidad Rey Juan Carlos – Universidad Francisco de Vittoria – Madrid, España) / Presidente

Inteligencia Artificial, caja de Pandora…

Por Agustín Urreiztieta  Con frecuencia la expresión “caja de Pandora” enciende nuestras alarmas. La oímos y miramos al cielo en busca de salvación. La expresión es utilizada para referirnos a algo que, teniendo aparentemente un aspecto muy tentador y beneficioso, puede ser perjudicial y causar grandes males. Los venezolanos conocemos cajas de Pandora de distintas formas. Sin embargo, estas líneas no son sobre nuestras cajas de Pandora criollas. Transcienden nuestras fronteras y hablan de un momento en que la Inteligencia Artificial cruza umbrales decisivos y plantea enormes interrogantes. Hace pocos días la Casa Blanca reunió a los jefes de la inteligencia artificial en Estados Unidos para debatir sobre los “riesgos” asociados al meteórico avance de esta tecnología. Participaron los grandes del sector, entre ellos la empresa OpenAI, que desarrolló el ya famoso robot conversacional ChatGPT, Google y Microsoft. Recientemente, uno de los padrinos americanos de la inteligencia artificial, Geoffrey Hinton, dimitió de su cargo de ingeniero jefe en Google, para poder advertir libremente de los peligros que planean sobre nuestras cabezas. Se trata de los peligros del aprendizaje automático, es decir, la capacidad de mejorar con cada interacción y, por tanto, de ser permanentemente más eficiente. Y esto a un ritmo que ningún humano puede igualar. En una entrevista concedida al MIT de Boston, Geoffrey Hinton concluyó: “Estas cosas lo habrán aprendido todo de nosotros, se habrán leído todos los libros de Maquiavelo y, si son más inteligentes que nosotros, no tendrán ningún problema para manipularnos”. Fin de la cita. Preocupante, ¿verdad? No significa necesariamente que, como en las novelas de ciencia ficción, la máquina tomará el control sobre los humanos; pero sí que perturbará significativamente el funcionamiento de nuestras sociedades. Dos campos de aplicación me vienen inmediatamente a la mente: el empleo y la democracia. El empleo es obvio, y tampoco en este caso los análisis catastrofistas son certezas. Pero si los empleos desaparecen debido al auge de la inteligencia artificial, y ya es el caso, debemos prepararnos para ello ahora. La cuestión democrática es igualmente importante. Ya estamos siendo testigos del daño que el auge descontrolado de las plataformas digitales ha hecho al debate público. Conocemos las operaciones de manipulación de empresas como Cambridge Analytica o, más recientemente, Team Jorge, la misteriosa empresa israelí que ofrece un arsenal de servicios ilegales: desde hackeo de correos electrónicos de rivales políticos hasta campañas de influencia que impactaron decenas de elecciones en todo el mundo. Estas empresas utilizan la tecnología de forma sutil para influenciar en cuestiones de gran calado; quizá sean solo un anticipo de lo que nos espera con las herramientas de inteligencia artificial de fácil acceso y su impacto en la fiabilidad de la información. Se trata de la democratización de la desinformación. Suena distópico. Por ello, la Inteligencia Artificial plantea desafíos y preocupaciones. Estos incluyen cuestiones éticas, como la privacidad y la seguridad de los datos, el sesgo algorítmico y la falta de transparencia en los sistemas. Las tecnologías prestan inmensos servicios a la sociedad, en medicina, por ejemplo. Pero pueden ser duales, es decir, que lo que puede salvar una vida también puede arruinar otras. Es importante abordar estos desafíos de manera responsable y ética, estableciendo marcos legales y regulaciones adecuados para guiar el desarrollo y el uso de la Inteligencia Artificial. La consulta iniciada en la Casa Blanca también nos concierne: se trata de un gran problema social y, por tanto, político. Agustin Urreiztieta Abogado especializado en banca y finanzas con enfoque en América Latina. Ha ocupado posiciones ejecutivas en bancos y despachos internacionales en Luxemburgo, Nueva York, Ginebra, Zurich y Panamá. Apasionado observador de la escena internacional, obtuvo un Máster en Finanzas de la Universidad de Rochester (2018), Máster en Administración Internacional de la Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne (1994), Abogado Universidad Santa Maria (1992) y Licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela (1991) Twitter: @A_Urreiztieta 

Rafael Cadenas: nuestra ventana al futuro

Por María Alejandra Aristeguieta «El lenguaje del poder ¿Qué hace aquí colgada de un fusil la palabra amor?» Rafael Cadenas (En torno a Basho y otros asuntos) Cuando, dentro de un siglo, ya nadie recuerde más que la masa amorfa de lo que fue este negro período de la historia venezolana, tendremos un faro alumbrando la venezolanidad –tal como ella es– a través de la obra del poeta, ensayista y profesor universitario, Rafael Cadenas, quien el 24 de abril de 2023 pasó a la inmortalidad al recibir el más prestigioso premio a las letras de hispano-américa. No es que no tengamos otros venezolanos llenándonos de orgullo e insistiendo en mostrar que se puede aspirar a la excelencia, al compromiso con los valores que nos unen; a mostrar que somos capaces de ser calibrados internacionalmente. Todos los días leemos o vemos a algún venezolano triunfar en el exterior (indistintamente de donde viva) y vencer las sombras de lo que su patria decide negarle porque así esté escrito en ese libreto ideológico de crueldad y vileza que nos han impuesto. Incluso, aquellos que utiliza el régimen para lavar su cara como son los jóvenes músicos de la orquesta sinfónica juvenil de Venezuela que estuvieron recientemente en la ONU y en la más importante sala de conciertos de Ginebra, tienen el efecto de llenarnos de la esperanza del mejor país al que aspiraremos siempre, tanto como quien a través de su testimonio fílmico no da cuenta de las injusticias y torturas a las que fue sometido su padre –y con él, toda la familia– cuando se hace un espacio en el más reputado festival de cine documental de Suiza, en la ciudad de Nyon, apenas unos días más tarde. Dentro y fuera de Venezuela, hay miles de venezolanos que muestran que el deseo de superación brota a pesar de los barrotes. Y Rafael Cadenas cristaliza todo ello al recibir el premio Cervantes. Hace varios años, un maestro español cuyo oficio es escribir, dijo que cuando se lee una obra literaria hay que entenderla en su dimensión más completa, pues no se trata sólo de una buena narrativa, o de un texto que supuso un punto de inflexión en las letras, o de una obra de arte disruptiva y novedosa. Se trata de un hombre o una mujer que traspasó los tiempos y que nos trae al aquí y ahora una mirada –a través de esa hendija que es su obra– de lo que fue su mundo. Así, la rotunda honestidad de Rafael Cadenas permitirá a otros ver con claridad su compromiso con la democracia por imperfecta que haya sido y vaya a ser; con la separación de poderes, con los derechos, con los espacios cívicos de expresión y tolerancia. Con la libertad. El largo recorrido de Cadenas, cargado de rectitud e integridad, ponen de manifiesto el temple y la honestidad que lo caracterizan, y así lo han entendido sus pares, pues recordemos que puede recibir el premio cualquier autor cuya obra esté escrita total o parcialmente en castellano y ser presentado por las Academias de la Lengua, por instituciones que por su naturaleza, objetivos y contenido tengan relación con ella, o por autores premiados en convocatorias anteriores, así como por los miembros del jurado. Es decir, este galardón recibido por nuestro compatriota, el mayor de las letras en lengua castellana y que, tal como dijo el Rey Felipe VI le acredita con “todos los honores de la estirpe de Don Miguel de Cervantes Saavedra”, no es promocionado por un gobierno, al contrario, es un reconocimiento que nace de la excelencia de su obra, y de la admiración de sus colegas alrededor del mundo. En su corto discurso, el laureado apuesta por reforzar la democracia, reinventarla y fortalecerla contra los extremismos. Citando al Quijote cuando habla de la libertad como el más preciado de todos los dones, documenta nuestro momento histórico, y él lo sabe. Este profesor universitario que gana alrededor de cuatro dólares mensuales por culpa de un sistema que castiga el conocimiento y pretende la esclavitud moral y material de sus ciudadanos, con la modestia que lo caracteriza –esa que nace del conocimiento y la certidumbre de que nuestra vida y su paso por el mundo es apenas un puntico en el universo– ha vencido sin gritos ni ofensas a la barbarie, sin estridencias pero con su dominio de la palabra; y queda su referente para que traspase los tiempos. De ahí la importancia de esta distinción que no sólo nos debe llenar de orgullo, sino de confianza. Esperemos que, en el país del futuro, uno despojado de caudillismos militaristas y lleno de civilidad y orgullo por esos logros que ponen a Venezuela en el escenario internacional, veamos billetes venezolanos con el modesto rostro de Rafael Cadenas impreso en ellos, y junto a él, tantos otros grandes como Andrés Bello, Teresa de la Parra, José Gregorio Hernández, Jacinto Convit, Simón Díaz, Carlos Cruz-Diez, Luis Aparicio, Carolina Herrera o aquellos que aún están por venir, y que son todos reflejo de lo mejor de nosotros. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV, ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales. @MAA563