Democracias andinas en tensión

La Comunidad Andina ha logrado mantenerse como un esquema de integración, pero como bloque se ha debilitado en los últimos años. Sus cuatro países miembros (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) lograron importantes niveles de crecimiento económico previo a la pandemia del covid-19; empero, en el plano político están enfrentando serios desafíos en su institucionalidad democrática, situación que se agrava, producto de las consecuencias sociales de la pandemia. Brevemente recordemos que el bloque andino fue creado en el año 1969, con la firma del Acuerdo de Cartagena y como una reacción ante el agotamiento que enfrentaba el proceso de integración regional, por la dificultad de avanzar en la conformación de la zona de libre comercio regional en el marco de la vieja ALALC, que se había conformado con la firma del Tratado de Montevideo de 1960. Desde su creación el Grupo Andino, que luego con las diversas reformas del tratado constitutivo ha sido definido como Comunidad Andina, ha atravesado múltiples complicaciones, una muy significativa, fue el retiro de Chile (1976), país fundador que, con el golpe de estado del General Augusto Pinochet, no logró compatibilidad con el resto de los países miembros, en particular, con los gobiernos democráticos de Colombia y Venezuela, que se presentaban como instituciones sólidas y defensoras de los derechos humanos. La democracia se fue imponiendo en los diversos países miembros, lo que estimuló la creación a nivel del bloque del Parlamento Andino (1979), con muy limitadas funciones, pero como una expresión de los sistemas políticos plurales. En este contexto, también conviene recordar la adopción de la Cláusula Democrática (2000), que consagra a la democracia como un requisito institucional para la pertenencia en el bloque. No podemos realizar una evaluación de los avances jurídicos y conceptuales que en diversas áreas sociales han sido adoptados en la normativa andina, pero no podemos desconocer que se ha conformado un sistema de integración que cuenta con un acervo jurídico multidisciplinario, que contempla una diversidad de acuerdos sociales y un innovador mecanismo de solución de controversias, que permite la acción de los particulares en la defensa de sus intereses comerciales. Lamentablemente esos avances se han visto afectados con la incorporación del radicalismo ideológico que penetró el proceso andino, caracterizado, entre otros, por una narrativa de rechazo a los aspectos comerciales de la integración económica. El discurso sataniza el libre comercio sin valorar sus aportes, entre otros, en las transformaciones productivas, la generación de empleos, promoción de la competitividad, atracción de inversiones y el fortalecimiento del  bienestar social. El proceso bolivariano, que se fue radicalizando progresivamente, se enfrentó con la dinámica de la integración andina, en particular, con el gobierno colombiano del Presidente Álvaro Uribe Vélez, quien había asumido la decisión de negociar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, lo que sirvió de excusa para que el Presidente Hugo Chávez justificara su equivocada decisión de retirarse del bloque, que se anunció en el año 2006 y se hizo efectiva, en el 2011, cumpliendo las condiciones establecidas en el Acuerdo de Cartagena. El retiro de Venezuela y la posterior decisión de los cuatro países que permanecen en el bloque, de suspender el arancel externo común y, en tal sentido, los compromisos fundamentales de la unión aduanera, ha representado un debilitamiento del bloque. Pero las diferencias ideológicas no desaparece con el retiro del proceso bolivariano de Venezuela,  se mantienen presentes y el bloque se presenta dividido en dos frentes; por una parte, Colombia y Perú con una visión de apertura de mercado, más interesados en la Alianza de Pacifico y, por otra parte, el Ecuador de Rafael Correa y la Bolivia de Evo Morales más orientados al tema ideológico y la protección del mercado interno. Ahora bien, es importante destacar que en cada uno de los cuatro países miembros se han mantenido en la senda de la democracia; empero, en los últimos años se aprecia un progresivo deterioro de las instituciones. Situación que se aprecia con mayor rigor en los últimos meses por la intensa por los procesos electorales que se han presentado. Luego de muchas dificultades, en particular por la pandemia del covid-19, Bolivia logró avanzar en elecciones generales para la renovación, tanto del poder ejecutivo como de los miembros del poder legislativo, en octubre del 2020, con el triunfo de Luis Arce, el delfín de Evo Morales, lo que ha representado un duro golpe para la lucha por una democracia pluralista, competitiva y más comprometida con la defensa de los derechos humanos en Bolivia. Ecuador, luego de la primera vuelta para la elección presidencial (07 de febrero), en las que se logró el triunfo de Andrés Arauz, delfín de Rafael Correa, entró en fuerte cuestionamiento para definir el segundo participante en el balotaje previsto para el 11 de abril, entre Guillermo Lasso del partido CREO y Yaku Pérez del movimiento Pachakutik; lo que ha evidenciado las debilidades institucionales y las rigideces de los movimientos democráticos para lograr acuerdos de unidad. Perú también se encuentra en plena campaña electoral para elegir al Presidente y renovar los miembros del Congreso, cuya primera vuelta está prevista confidencialmente para el 11 de abril y la mayoría de los analistas la definen como una elección atípica, a la que se llega luego de cuatro cambios de presidentes en cuatro años y con un gran escepticismo de la población frente a los partidos y los políticos. Colombia, por su parte, con serios problemas internos, tiene prevista la elección de carácter general para la renovación de sus autoridades el 29 de mayo del 2022. No es fácil, ni conveniente realizar comparaciones entre diversos procesos políticos nacionales, toda vez que cada uno tiene su especificad; empero, es posible establecer algunas tendencias que caracterizan la situación política en los países miembros de la Comunidad Andina y que podríamos calificar como potenciales amenazas para la estabilidad de la democracia. Naturalmente que el primer gran problema que enfrenta todos los países de la subregión andina tiene que ver con los perversos efectos de la pandemia del covid-19. Todos los indicadores

EL CEREMONIAL Y PROTOCOLO COMO MEDIO DE BUENAS COSTUMBRES EN PLENO SIGLO XXI.

Importancia de la Formación Académica. Elegancia, Prestancia y Prudencia.             La historia como forma del saber humano, es la narración y exposición, diríase verdadera, de los acontecimientos pasados y de las cosas memorables.  También se da este nombre a los sucesos, hechos o manifestaciones, acaecido de la actividad humana.  En sentido amplio todo fenómeno, producto del ser humano, puede ser motivo de estudio en relación con sus momentos precedentes.              En fin, la ciencia histórica ha de buscarse en la posibilidad de una investigación que permita reconstruir el pasado.  Es como una reminiscencia que el historiador hace de una generación, de un hecho, o de un período de vida anterior.             No resulta posiblemente nada original, a estas alturas donde una Venezuela enmarcada en el contexto de las artes del ceremonial y Protocolo, poner de relieve o insistir siquiera en la trascendencia que tienen en el mundo en el que nos moveremos las reglas que disciplinan el protocolo de los actos oficiales, en todas sus manifestaciones posibles.                  Venezuela cuenta con excelentes profesionales, y gracias a la seriedad y dedicación de esta nueva generación que se levanta en éstas artes, se ha alcanzado en los ámbitos oficiales, especialmente en nuestro país, un desarrollo y casi una perfección considerable.  Las numerosas ceremonias en los distintos países del mundo y donde acuden distintas personalidades y honran con su presencia, demuestran que el protocolo merece en el mundo entero un interés preferente y destacado.  Estimo que el protocolo constituye, una de las herramientas necesarias para el buen funcionamiento de las relaciones entre las personas y entre los pueblos, y que, por lo tanto, su utilidad es innegable.              Las distintas definiciones que se le puede dar al Protocolo y Ceremonial, permite abrir el camino hacia la evolución de las distintas estructuras ordenadoras en el ámbito espacio temporal en que se desenvuelve el Poder Político. Ceremonial y Protocolo abarcan conjuntos que permiten colocar a cada uno en su lugar que le corresponde de acuerdo a su jerarquía.  Muchas veces adecuadamente.             Debo comentar que el Ceremonial y Protocolo, sirven como una parte indispensable de la vida pública y privada ayudar en la mejor organización de actos oficiales, así como ensalzar su prestigio, a menudo le unimos el carácter de importancia, lo cual nos da fuerza para advenirnos a la formalidad sacrificando su propio significado. Vivimos momentos difíciles y de constantes transición, donde es corriente el predominio de intereses materiales sobre el concepto de la espiritualidad y de los valores morales.  Por eso pienso en la conveniencia de prevenirnos contra el desprecio de la dignidad y de la educación, se consideran que éstas no reportan beneficios prácticos y rápidos.             El Ceremonial y Protocolo es precisamente el esfuerzo de recoger en normas y aplicarlas en la práctica esa educación y esas formas de urbanidad imprescindibles en las relaciones humanas.  El marco en que se encuentra Venezuela en el ámbito de las relaciones del Ceremonial y Protocolo de Estado, permite a través de sus respectivos representantes, el conocimiento de las normas, usos y costumbres que puedan delinear el buen desarrollo de las mismas exigencias que conlleva la ética del buen comportamiento de la etiqueta y el protocolo social.             En un intento por documentarme sobre materia de ceremonial y protocolo, por encima de mis experiencias profesionales y personales, no se me ha ocurrido pasar revista a un solo libro y prefiero tomar en cuenta muchos de los que se han escrito últimamente no tan sólo en Venezuela sino en el ámbito de otros países.             El Licenciado Carlos Alarico Gómez, Comunicador Social, historiador, experto en los criterios de ceremonias y protocolo, inspirador, redactor y promotor en organización de talleres, seminarios y congresos y autor de libros Corporativos y Relaciones Públicas; Profesora Isabelita González, experta en Protocolo Social, conferencista;  Embajador consejero permanente del saber y estar; experto en Protocolo Diplomático; Profesora Freddy Álvarez Yánes, Etna de Fagre, especialista en las normas del Ceremonial y Protocolo Académico, autora de libros en su materia respectiva; Licenciado Alberto Arzola, Julio Díaz, Manola Bustillos, Jeannette Rodríguez, J:G. Guerrero Lobo, Milagros Blanco, Antonio Perales,  Laura Mora, Nelson Fernández, Rafael Rodríguez, Kristhel Moreno, Cecilia Arcay, José Gregorio Flores, Francisco Alzuru, Adalberto Pérez entre otros, son Profesionales que dictan Catedra en sus respectivas disciplinas,  todos ellos y muchos otros que no alcanzo a señalar, son autores imprescindibles para conocer las reglas del ceremonial y protocolo y ayudarnos a  desenvolvernos  en la vida social.             El ceremonial y el protocolo hoy día es un arte.  El jefe de protocolo, y en general, los encargados de hacerlo efectivo han de reunir condiciones especiales que para ejercer su función a veces pueden parecer contradictorias. Sin embargo, hay que tener paciencia y buen humor, energía suave y amable rigor, ordenar evitando que se les note que ejercen autoridad; es decir una frase agradable en un momento de tensión o de incomodidad, sonreír al hacer una advertencia o atraer a las personas al lugar que le corresponde, más que empujarla hacia su sitio; tratar de cumplir el horario previsto, disimulando la paciencia por el retraso.             Hablar del ceremonial y protocolo, es hablar de una nueva disciplina, de una nueva modalidad, que permite enlazar los conocimientos en el área diplomática, eclesiástica, académico, deportivo, militar, regional, municipal y de estado.  Creo que como parte del avance de las nuevas tecnologías y el intercambio verbal entre las distintas instituciones nacionales e internacionales lograremos el éxito de justificar un bien anteproyecto de ley de precedencia en nuestro país.  La sociedad venezolana ha sentido un cambio que avanza hacia formas difíciles de prever entre los grupos sociales que se acrecienta cada día más en cuanto a sus normas, usos, costumbres y cortesías.              Hoy, es fundamental mantener los canales de comunicación abiertos en forma permanente para así ajustar los instrumentos y los medios de relación a reglas que aseguren su eficacia, el respeto y la dignidad de los seres humanos.  El ceremonial y protocolo, que en nuestro medio no deja de

EL DRAMA DE LA MIGRACION DE LOS VENEZOLANOS

Una realidad que quedara como uno de los capítulos de la triste historia de la Venezuela contemporánea Se estima que más de un quinto de la población ha huido de Venezuela, esta cifra en frio dice muy poco de la tragedia que más de seis millones de venezolanos, han tenido que vivir. Miles de historias trágicas de compatriotas, que huyen sin recursos del drama humanitario que se vive a diario en nuestro país. La inmigración venezolana se ha convertido en un problema regional, ya que la región no estaba preparada para enfrentar una crisis humanitaria de esta dimensión. El éxodo de los venezolanos representa el mayor desplazamiento de personas de un país, después de la Siria, país que se encuentra inmerso en una cruenta guerra civil desde hace varios años. En la actualidad y a pesar de pandemia la salida de los venezolanos, continua, a través de las distintas trochas o caminos en las fronteras con Colombia y Brasil. También los venezolanos se lanzan al Mar Caribe en precarias embarcaciones, hacia las islas vecinas de Aruba, Curazao, Bonaire o hacia Trinidad y Tobago, donde la actitud del gobierno de este país hacia los venezolanos que llegan ilegalmente ha sido realmente condenable. La travesía de los que deciden irse a otros países del sur del continente, comienza por Colombia, muchos se quedan en ese país, pero otros deciden continuar más hacia el sur, por un periplo muy peligroso.  Los venezolanos que deciden hacer esta ruta en su mayoría lo hacen sin recursos, solo armados con la esperanza de lograr una vida mejor que la tienen en Venezuela. Muchos realizan el trayecto caminando, atravesando cientos de kilómetros con parajes inhóspitos, paramos, selvas y desiertos. En este recorrido incierto no siempre consiguen personas de buena voluntad que los ayuden, si no que muchos terminan siendo estafados o víctimas de las redes de la delincuencia organizada, que en cantidad de casos terminan siendo sometidos y los explotados. Oficinas de Naciones Unidas como ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), han tratado de improvisar mecanismos para ayudar a los venezolanos. Sin embargo, esta es insuficiente para cubrir el enorme volumen de los migrantes, que buscan sobrevivir del caos que se vive en Venezuela, aun a riesgo de sus vidas y de enfrentar acciones xenofóbicas en algunos piases . En este sentido hay que reconocer el esfuerzo que ha realizado el gobierno de Colombia. El presidente Iván Duque ha anunciado que otorgara a los venezolanos un régimen de protección temporal, a través del cual se regularizara su permanencia en Colombia y podrán tener derecho a trabajar en ese país. Una decisión humanitaria que contrasta con el trato que se les ofrece en otros países como, por ejemplo, Trinidad y Tobago y Perú. Por más esfuerzo que se realice a nivel internacional, este problema no tendrá solución, si no se ataca la raíz del mismo. Mientras el gobierno de Venezuela, continúe empobrecido a su población, a través de la inflación más alta del planeta y la pulverización del bolívar, con un salario mínimo y pensiones que representan menos de un dólar al mes, mientras los bienes y servicios se cobran en dólares americanos, a precios más altos que en los Estados Unidos, la migración continuara creciendo. Pero los problemas no son solo económicos, se pueden seguir enumerando cosas como, que mientras no funcionen los servicios públicos, mientras los hospitales y servicios de salud estén colapsados, mientras la educación a todos los niveles continúe cayendo en picada, mientras la delincuencia siga gobernando zonas del país y de la Capital de la Republica, mientras no se consiga gasolina (apropiada) y repuestos para los vehículos y un largo, etc. Los problemas sociopolíticos, quedaran para otro Editorial, Mientras tanto, afirmamos que hasta que no se realice un cambio de régimen político, esta situación continuara, así, como el drama de los venezolanos que emigran. Nuestros compatriotas continuaran huyendo del país, que hasta hace unos pocos años, era considerado una potencia energética y el de mayor potencial de América Latina.

El día en que fui acusado de palmotear al Nuncio Apostólico

    La visita de Monseñor Luigi Dadaglio, a la Cancillería Venezolana de los años 60                                   El Director de Protocolo de la Cancillería venezolana, embajador don Enrique Gil Fourtul estaba de plácemes: en su despacho de la Casa Amarilla recibía al Nuncio Apostólico, Monseñor Luigi Dadaglio, el diplomático más importante en la Venezuela de los años 60. Pero ¿por qué razón se le debía conceptuar en esta forma superlativa? Una entre varias: Monseñor Dadaglio había sido acreditado en Venezuela para lograr que el Patronato eclesiástico, que regía las relaciones entre la Santa Sede y el estado venezolano, fuera transformado en un Concordato. ¿Qué significa todo esto? Veamos. El patronato es el derecho que tiene el Estado de participar en la creación de diócesis y en la designación de sus titulares. El Patronato fue otorgado por la Santa Sede a la corona española, facultándola a crear diócesis y a designar obispos en las tierras de la América española. El Patronato fue heredado y continuado por los gobiernos republicanos. En el caso específico de Venezuela, la Ley de Patronato Eclesiástico fue aprobada por el Congreso de la Gran Colombia, presidido por Simón Bolívar en 1824 y más tarde ratificada por el Congreso de Venezuela en 1833. Por el lado contrario, el Concordato es una figura que rechaza la interferencia del poder civil en los asuntos del clero y le da a la Iglesia una libertad de acción bastante grande. El Concordato tiende a asegurar a la Iglesia Católica la libertad necesaria para el cumplimiento de su alta misión espiritual -erigir nuevas circunscripciones eclesiásticas, así como también fijar sus límites o suprimirlas, nombramiento de los arzobispos y obispos dentro de una competencia amplísima de la Santa Sede- dando así satisfacción al pedido del Concilio Vaticano II. Pues bien, esta era la misión de monseñor Dadaglio en Venezuela: la sustitución de un instrumento jurídico de casi 400 años de antigüedad, por uno nuevo (1). La otra razón para considerarlo el más fino diplomático del Vaticano y más aún el de mayor importancia, fueron sus actuaciones posteriores: En 1967, el Papa Pablo VI lo nombra Nuncio Apostólico en España, cargo que ocupó hasta1980. Allí tuvo participación activa en la transición política del franquismo a la democracia. A través de Dadaglio, Pablo VI preparó la renovación del episcopado español, introduciendo prelados jóvenes que tuvieron un fuerte protagonismo en la vida española de la transición democrática y lo que es más importante, en el cambio a un nuevo Concordato, que tuvo lugar en 1979 y es el convenio que regula las actuales relaciones entre España y la Santa Sede. En 1985, el Papa Juan Pablo II, lo nombra Cardenal. Se justificaba entonces todo el orgullo del Embajador Gil Fourtul de tener en su despacho a tan ilustre personaje, pero como la dicha no es completa, existía un pequeño detalle: el Nuncio no estaba allí para hablar del “modus vivendi” (eso no es materia a tratar en una Dirección del Protocolo) su visita obedecía a otras razones, él quería ampliar el inmueble que servía de sede a la embajada del Vaticano en Caracas, mediante la adquisición de una casa anexa. Se trataba entonces de un simple asunto jurídico-administrativo. El embajador Gil Fourtul le dijo: -Excelencia, voy a llamar al Dr. Ramón Carmona Figueroa, Consultor Jurídico, el embajador de mayor rango actualmente en Venezuela. Al parecer, los dioses benefactores no estaban de parte de Gil Fourtul, pues el maestro Carmona había regresado de una recepción en la embajada de Francia y tenía entre pecho y espalda algunos copetines y en seguida le respondió: -yo no puedo asistir, tengo un fuerte resfriado, discúlpeme con su excelencia el Nuncio, en mi lugar irá mi asistente, el Dr. Álvarez Pifano. Al escuchar esto, un insondable abismo se abrió a los pies del director de protocolo, quien espetó: -Esto es inaudito ¡fin de mundo! en la Cancillería venezolana, un tercer secretario no puede atender al Decano del Cuerpo Diplomático. Además, es un recién llegado, muy joven, de unos 24 años y para colmo procede de la provincia, me han dicho que viene de un pueblo llamado Cocorote, nadie sabe adónde queda eso. Entonces explíqueme ¿Cómo puede “un pobre muchacho de Cocorote” atender al diplomático más importante acreditado en Venezuela? El maestro Carmona era un hombre sabio y con capacidad para resolver situaciones aún más complicadas que esa y le respondió: Cálmese Don Enrique, en todas las cancillerías del mundo existen simples funcionarios que atienden temas puntuales, como adquisiciones de inmuebles y sus ampliaciones, explíquele al Nuncio que Álvarez Pifano es el funcionario que tiene asignada esta materia y en efecto, así es. Luego, hay un elemento muy importante, monseñor Dadaglio además de sacerdote es graduado de abogado y de diplomático; Álvarez Pifano es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia, en cierto modo es un colega en estudios universitarios en Italia. Otra cosa también muy significativa para el Nuncio: No le hable de Cocorote, por favor, los Pifano vienen de un pueblecito del Golfo de Policastro, en el mar Tirreno de la península itálica, esto era en la antigüedad la Magna Grecia; por su parte los Dadaglio son originarios de otro pueblecito del Piamonte, que a kilómetros de distancia dirige su mirada con nostalgia histórica a ese mismo mar. Estas dos regiones se integraron al Reino de las dos Sicilias (2). Abrumado de infaustos presagios, con este bagaje de inconvenientes protocolares a cuesta y con una Constitución de Venezuela (1961), encuadernada en piel de Rusia con letras doradas, que mi maestro me había dado, fui a atender al Nuncio Apostólico. Al llegar, le hice una profunda reverencia, creo que se me vio hasta la coronilla. Esto provocó una gran risa por parte del Prelado y me dijo: Bravo Pifano, de manera que somos del “Regno delle Due Sicilie” y soltó otra risa alegre y jovial. Para la ocasión me habían preparado una silla muy alejada del Nuncio y del director de protocolo, desde allí debía hacer de pie una intervención de

LA DIRIGENCIA DE IZQUIERDA EN LAS NACIONES UNIDAS Y SU INFLUENCIA EN LOS ESTADOS MIEMBROS

                                                                                                              Desde hace cierto tiempo las criticas negativas a la gobernanza global de expertos y el común, especialmente hacia el sistema de las Naciones Unidas, han ido en aumento por los cada vez más escasos resultados  que exhibe la Organización frente a los mandatos  que originalmente le ha dado la comunidad internacional, tendencia que parece irreversible a estas alturas del siglo lo cual ha llevado a planteamientos como la de reformular el sistema o encontrar un cambio de paradigma. Entre las discusiones se encuentran los aspectos normativos del sistema global, el nuevo papel del Estado-Nación producto de la herencia de Westfalia y de la Carta Fundacional de la ONU en San Francisco, la “revisión” de los valores de la democracia y de la soberanía,  así como nuevas realidades que conviven con corrientes políticas que hasta hace poco considerábamos retrógradas como el socialismo.   Dentro de ese marco se encuentra por supuesto reflejado el asunto burocrático  en la ONU y su repercusión, no solo en las decisiones que producen sus órganos, sino aún más serio quizás, en las ejecuciones de las políticas públicas de los Estados, entre ellas por supuesto las políticas exteriores.   Efectivamente, la dirigencia de izquierda en la ONU que va desde su Secretaria General hasta los directores de sus principales órganos como el Alto Comisionado UN para los Derechos Humanos, la Organización Internacional para  las Migraciones, el Fondo UN para la Alimentación y la Agricultura,  la Organización UN para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la Organización Mundial de la Salud nos lleva a preguntarnos hasta adonde puede llegar su influencia a través de sus informes, proyectos y evaluaciones e incidir en  la toma de decisiones de la estructura gubernamental de muchos Estados miembros.    Adicionalmente hay muchas instituciones  que tienen injerencia directa y fuerte de  China. En la ONU es emblemático el caso de la OMS, además de la dirigencia que mantienen en ONUDI, OIEA, OACI y las principales financieras del mundo —Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros— que están empleados numerosos  exfuncionarios del régimen chino, situación no solo  preocupante por la nula autonomía en la toma de decisiones de dichas instituciones, sino también porque representa el avance del sistema totalitario chino a escala global en detrimento de los valores occidentales, que tienen a la democracia y a la libertad como pilares fundamentales..   Dentro del sistema se ha facilitado la conducción socialista, progresista y totalitaria porque como lo destaca W. Andy Knight en su articulo “Democracy and Good Governance” en la publicación The Oxford Handbook on the United Nations :  “Cerca de 120 países, que representan las dos terceras partes de la población mundial, aún se encuentran en situaciones de fragilidad en lo  que respecta al cumplimiento de las normas democráticas, como serían el respeto de los derechos humanos, elecciones libres, lucha contra la corrupción y respeto a los líderes de la oposición”. Muchos gobiernos de este tipo se encuentran representados en el Consejo de Seguridad y en el Consejo de Derechos Humanos, así como en organismos e instituciones internacionales de todo tipo   y actúan como un obstáculo en muchos temas que de sí son de justicia o de derecho, todo debido a sus afinidades políticas. Adicionalmente tienen una ventaja, al aliarse como ha venido ocurriendo, gobiernos comunistas con dictaduras, los cuales tienen la capacidad de concertarse en posiciones comunes de manera muy ágil en lo que llaman en muchos casos “solidaridad automática”, puesto que no necesitan, por su condición autoritaria, de un proceso interno en sus países para formular su política exterior, algo que no es usual en los países que ejercen  los preceptos de “Buen Gobierno”.   Ahora bien, al interior de los Estados miembros ¿De que manera ejercen su influencia?:   Aquí me permito citar a Luis Hernandez Arroyo, autor del Blog Cuadernos de Arena- Libertad Digital- para luego continuar: “Los prestigiosos informes que emitían anualmente el Fondo Monetario Internacional y la OCDE han cambiado radicalmente en muy pocos años. Cierto es que estos gigantes, perdido hace décadas el papel para el que fueron creados, llevan años pidiendo a gritos un cierre compasivo, pero a nivel doctrinal mantenían una cierta dignidad. Grandes economistas de entonces, que conservan íntegro su prestigio todavía (Michael Mussa, Kenneth Rogoff o Raghuram Rajan, por ejemplo), han sido convenientemente sustituidos por otros. Aquellos eran clásicos en el sentido de que priorizaban lo que desde siempre ha sido el paradigma de la inmensa mayoría de los economistas: el crecimiento y la estabilidad. Ahora las prioridades han cambiado y la preocupación en los últimos informes de ambos centros son la distribución no equitativa y su corrección, el calentamiento global y las medidas para frenarlo, los “negativos” efectos del avance tecnológico, las “secuelas” de la globalización, las bondades de un salario mínimo legal o de la educación pública, etc.”  Luis Hernández Arroyo se refiere a organismos financieros  o de desarrollo a los cuales yo agregaría el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otros  de la familia ONU que no solo han cambiado una línea de pensamiento, el modelo conceptual que influye en aspectos técnicos, sino que también han dado reconocimientos inmerecidos a gobiernos por la afinidad ideológica además de obviar en sus informes situaciones de por si condenables o  presentar realidades edulcoradas a conveniencia.  ¿Cuál es el alcance y el propósito entonces de las publicaciones, especialmente los informes anuales de los entes u organismos internacionales? Obviamente los primeros receptores son los gobiernos de los Estados miembros, seguidos de centros académicos y entes privados con la diferencia de que para los primeros se convierten en muchos casos en referencia obligatoria para la planificación, ejecución y evaluación de sus políticas   públicas y no solamente desde el punto de vista técnico sino que la carga conceptual implícita o explícita es food for thouhg, o aún más, el ABC, especialmente en aquellos casos de países con escasa educación o poca intelectualidad en su dirigencia, así como otros  bajo una ideología receptiva a aquello que le ayude a refirmarse sin tener en cuenta otras consideraciones.  Por consiguiente, el fin último de esos informes termina convirtiéndose en política inducida y no en  lo que deberían ser estrictamente los

La Relatora de la ONU y el ajedrez de los Derechos Humanos

Las declaraciones sin fundamento y poco precisas de Alena Douhan, Relatora Independiente de la ONU sobre los derechos humanos y las sanciones han causado sorpresa y revuelo en los medios de comunicación las redes sociales venezolanas. Lo sorprendente es que hayan sorprendido. En realidad, esas declaraciones eran totalmente predecibles, puesto que son parte de una estrategia de largo plazo diseñada por quienes desde hace mas de veinte años detentan o controlan el poder en Venezuela. Nunca es un azar, y aunque a veces se retrasen, el tener un objetivo claramente definido les permite llevar a cabo cada actividad por conveniencia táctica o por aprovechamiento de oportunidades. Veamos por partes. El sistema universal de derechos humanos monitorea la protección y promoción de los derechos fundamentales en todos los países parte de la Organización de Naciones Unidas. Venezuela no es una excepción, y aunque el organismo a cargo de proteger y promover tales derechos tardó bastante en reaccionar ante las primeras violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Hugo Chávez, el mismo ha ido documentando cada caso traído por abogados, defensores o activistas de la sociedad civil a alguna de sus instancias. Más recientemente, y en particular desde la llegada al poder de Nicolás Maduro, este monitoreo se ha acentuado y profundizado vista la escalada que se inicia a partir del 2014. Si revisamos la documentación existente, podremos constatar que se pasó de la erosión de los derechos a la libertad de expresión y a la propiedad, o de casos ejemplarizantes, a patrones sistemáticos para aterrar y someter a la población.  Es decir, en un primer nivel,  se persiguieron los medios de comunicación y se cerraron periódicos, estaciones de radio y canales de televisión, se expropiaron bienes muebles e inmuebles. Luego pasamos a casos de detenciones arbitrarias en los que se evidenciaba la ausencia de independencia del poder judicial, como fue el caso de la jueza María Lourdes Afiuni, a quien Hugo Chávez encarceló para indicar a otros jueces que correrían con la misma suerte de ella si no se atenían a las exigencias de quienes controlaban el poder judicial desde su cúpula.   Sin embargo, es entre los años 2014 y 2017, y en particular durante los períodos de protesta estudiantil, que descubrimos una estrategia clara de persecución y exterminación del adversario, entendido éste como objetivo enemigo. Ante este punto de inflexión,  surgieron múltiples declaraciones y llamados de alerta desde los distintos mecanismos de supervisión del sistema universal, incluyendo los Procedimientos Especiales, entre los que se encuentran los Relatores independientes para áreas temáticas. En total, más de 20 Relatores Independientes han pedido se les permita visitar Venezuela para constatar la situación de los derechos humanos en sus áreas especificas, sobre todo, aquellos que supervisan y hacen recomendaciones relativas a los derechos civiles y políticos, que son en definitiva los considerados como derechos nucleares, es decir, sobre detenciones arbitrarias, tortura, independencia del poder judicial, o sobre libertad de expresión y asociación.  En paralelo, en 2017, el entonces Alto Comisionado Zeid Al Hussein, decide iniciar una investigación ex officio, ante el abuso en el uso de la fuerza de los organismos de seguridad del Estado frente a las protestas estudiantiles, y sobre todo, ante las denuncias de torturas atroces cometidas por estos cuerpos de seguridad. El informe desnuda una realidad que muchos desconocían y otros tantos se negaban a aceptar. Es durante este período, que el gobierno de Nicolás Maduro, a través de su cancillería, decide extender  invitación a tres Relatores Independientes: el de derecho al desarrollo, el de la promoción de un orden democrático y equitativo,  y el de derechos humanos y  sanciones. A diferencia de los otros Relatores Independientes, aquí se trata de tres mecanismos impulsados por razones políticas, que obedecen a esquemas geopolíticos “Norte-Sur” propios del otrora expansionismo soviético a través del discurso victimista/desarrollista, y que dentro del esquema de Naciones Unidas, goza aun de muy buena salud. En 2017 fue Alfred De Zayas, en ese entonces Relator Independiente para la promoción de un orden democrático equitativo. Su visita se llevó a cabo a finales de noviembre del 2017, poco después del primer informe sobre Venezuela aludido antes. Según lo presentado, el experto centró su misión en la necesidad de “promover una mayor cooperación regional e internacional, hacer un seguimiento de las políticas dirigidas a detener los flujos financieros ilícitos y los paraísos fiscales, garantizar la libertad de comercio y realización de transacciones financieras sin discriminación, atacar los problemas de la reestructuración de la deuda soberana, obtener información sobre políticas relativas a la distribución de recursos y la regulación del sector privado, y explorar medios para fortalecer la asistencia letrada mutua en los casos penales.” En su informe final encontramos los siguientes apartados:  “Obstáculos que impiden el disfrute de los derechos humanos: guerra económica”, “multilateralismo y el principio de no intervención”, “las sanciones económicas” y “crisis humanitaria e intervención humanitaria”, cuyo primer párrafo apunta: “Mediante una inquietante campaña mediática se procura forzar a los observadores a adoptar una visión preconcebida de que existe una “crisis humanitaria” en la República Bolivariana de Venezuela. La señora Alena Douhan es relatora independiente para los derechos humanos y las sanciones. Es la segunda de los tres invitados, y su informe preliminar fue presentado el 12 de febrero pasado, en vísperas de la próxima reunión del Consejo de Derechos Humanos en el que se va a recibir un informe oral de la Misión de Determinación de Hechos, la misma que en septiembre pasado indicó que había elementos para pensar que en Venezuela se estaban cometiendo crímenes de Lesa Humanidad. El informe preliminar de la Sra. Douhan consta de varios apartados cuyos títulos son los siguientes: “Situación económica y humanitaria en Venezuela”, “Evaluación de la base legal para la imposición de sanciones”, e “Impacto en el disfrute de los derechos humanos”. El primer apartado de este informe da a entender que es debido a las sanciones que se ha deteriorado la economía en Venezuela y se ha creado la situación humanitaria actual. Ya

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN LA CORTE PENAL INTERNACIONAL?

¿VENEZUELA, POR FIN, EN LA MIRA DE UN JUICIO JUSTO? El 15 de junio de 2021 terminará un largo período de 9 años de desidia culpable exhibida por parte de la fiscal de la Corte Penal Internacional con sede en La Haya (Holanda), Fatou Bensouda, nacional de Gambia, con respecto al reconocimiento de las atroces y reiteradas violaciones de los derechos humanas cometidas por el actual régimen venezolano con 21 años de ejercicio. O quizás de muchos años más: desde la puesta en vigencia del Tratado de Roma, pues le había tocado a la mencionada nacional de Gambia desempeñar el cargo de vice-fiscal bajo el latinoamericano que antecedió en la responsabilidad de fiscal, el argentino Luis Moreno Ocampo, quien en su momento tampoco atendió a las acusaciones de crímenes de lesa humanidad cometidos por el autoproclamado régimen revolucionario de Hugo Chávez Frías. En esas condición, se había hecho caso omiso entonces de los primeros testimonios de persecución, tortura y muerte documentados por las ONGs de derechos humanos venezolanas, presentados en múltiples ocasiones, sobre el caso de la marcha ciudadana del 11 de abril de 2002, en la cual murieron asesinadas 19 personas y 71 fueron heridas de bala por parte de los defensores de Chávez, todo bajo el argumento de que no había entrado todavía en vigencia el Tratado de Roma que creaba la Corte Penal Internacional (CPI). APENAS EL HORROR DE PERSECUCIÓN POLÍTICA Y SOCIAL COMENZABA EN ESE 2002 El caso fue que, justamente en 2002, vino a arrancar con todo rigor el asedio desatado por el régimen chavista contra la creciente oposición democrática conformada en Venezuela contra él, proceso del que formaron parte:  -La persecución de los trabajadores del petróleo desafectos al gobierno, que aparte del despido de más de 15.000 profesionales, destacó el llamado caso de “Los Semerucos”, una urbanización situada en el área de la ciudad falconiana de Punto Fijo donde un número de familias de dicha industria fueron desalojadas a media noche violentamente, con uso de gases lacrimógenos, de sus viviendas de habitación. -La persecución de los militares desarmados de la Plaza Altamira, en Caracas, congregados allí por varios días en protesta cívica y el posterior asesinato, en el mismo lugar, el 6 de diciembre de 2002, por parte de un fanático progubernamental, de 3 personas civiles, y las lesiones inferidas a 6 más, todo ello por arma de fuego.  – La persecución política de los electores venezolanos que pedían, desde el 2003, un referéndum revocatorio contra el gobierno de Chávez, solicitud que condujo a la elaboración de las llamadas “ Listas Tascón”, en cuya virtud, miles personas fueron privadas de sus cargos públicos por haber firmado a favor del mencionado referéndum, todo ello posteriormente acompañado del asesinato de 14 opositores que marcharon al centro de Caracas, junto a otros  miles, el 27 de febrero de 2004, para exhibir su oposición a las  llamadas “firmas planas”. De igual manera se produjo una treintena heridos de bala y perdigón ejecutados por las fuerzas de seguridad del estado, así como la ejecución de numerosas detenciones arbitrarias. –El inicio de los procesos de expropiación de tierras agrícolas productivas y ganaderas en perjuicio de numerosas familias legalmente poseedoras, desembocado en el  caso emblemático de la huelga de hambre hasta la muerte, en el mes de agosto de 2010, emprendida por el ingeniero Franklin Brito, al desatenderse su reclamo de devolución de su pequeña propiedad agraria ocupada por el gobierno. -A los actos criminales generalizados contra los disidentes políticos se unieron los casos muy particulares del asesinato del hijo de la senadora Haydée Castillo y el de 3 soldados que fueron quemados con lanzallamas en las celdas de castigo en el Fuerte Mara, en el estado Zulia, en el mes abril de 2004, por el simple hecho de su sentimientos antigubernamentales. -¿Cómo olvidar, igualmente, la persecución bajo el régimen de Chávez,  a los medios de comunicación social en el caso del cierre de Radio Caracas Televisión y de 33 estaciones del radio nacionales, con el designio de  silenciar toda voz opositora, que produjo tras las protestas desarrolladas en todo el país el asesinato de dos estudiantes y 6 heridos de bala ejecutados por bandas parapoliciales en la ciudad de Mérida? ¿Podía hacer oídos sordos ante todos estos casos, de los que se le dio debida noticia, el entonces fiscal de la CPI, el citado fiscal Moreno Ocampo –casos, por cierto, elevados a él con mucho esfuerzo por parte de los familiares de las citadas víctimas del régimen de Chávez y que no fueron atendidos en la sala de la Fiscalía de la CPI-. ¡Podía y, por desgracia, no lo hizo! EL HORROR CONTINUADO EN VENEZUELA Muchos se preguntan por qué solamente ahora se están encausando los delitos de lesa humanidad en Venezuela desde el 2014. La razón alegada es la de que no se puede enjuiciar al autor o al responsable de tales crímenes –en el caso, Hugo Chávez- si el mismo ha muerto. La muerte de Chávez fue anunciado el 05 de marzo de 2013, si bien había señalamientos de que había muerto mucho antes en La Habana, en diciembre de 2012. Se pensó en un primer momento por algunos que las cosas podrían cambiar para bien. Pero desde el mismo 2013, tras unas cuestionadas elecciones que llevaron a la Presidencia a Nicolás Maduro, se produjo el inicio de asesinatos y crímenes en serie: -43 asesinados en las protestas opositoras de 2014; -153 asesinados en las protestas estudiantiles de 2017; – la llamada “masacre de El Junquito”, en la que se da muerte al inspector Oscar Pérez, miembro políticamente disidente de la antigua Policía Técnica Judicial, y a 6 acompañantes, el 15 de enero de 2018; -el asesinato bajo custodia policial del concejal Fernando Albán, el 8 de octubre de 2018;  -16 estudiantes asesinados entre el 22 y 23 de enero de 2019 que protestaban por la instalación ilegítima del segundo mandato de Nicolás Maduro; -51 manifestantes asesinados, a partir del 23 de febrero de 2019  que, a

Comercio e integración nuevas paradojas

El tema de la apertura comercial y la integración económica, no obstante las contradicciones y dificultades que ha enfrentado en varias décadas, se mantiene como una de las prioridades en la agenda internacional en el mundo global. Con el inicio de la pandemia del covid-19, se presentaron tendencias nacionalistas y proteccionistas que vislumbraron tiempos complejos para la apertura comercial; empero, finalizado el 2020, el panorama se proyecta paradójico, pero interesante, con potenciales oportunidades para la región, si los gobiernos asumen con responsabilidad los compromisos pendientes en la agenda desde hace varios años. Conviene recordar brevemente que la década de los ochenta del siglo pasado fue calificada como fase perdida de la integración económica, se contaba con varios proyectos: ALALC, ALADI, Grupo Andino, Mercado Centro Americano, etc.; muchos discursos, pero muy pocos avances. Luego, desde los noventa se inicia un proceso de avances interesante, con la suscripción de múltiples acuerdos de libre comercio, varios de ellos suscritos en el marco de la ALADI. También se desarrolla una interesante transformación de la agenda de negociación, incorporando a los temas clásicos de bienes, los llamados nuevos temas que abarcan: servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras públicas; con el tiempo se han incorporado los temas ecológicos, laborales y sociales vinculados al comercio. Estados Unidos ha jugado un papel importantes en tales cambios, esa fue la agenda que utilizó, tanto en las negociaciones que concluyeron con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC, 1994) con Canadá y México; como en  la Ronda Uruguay del viejo GATT, que culmina con la firma de los acuerdos de Marrakech y la creación de la Organización Mundial del Comercio (0MC, 1995). Por otra parte, progresivamente se fue conformando una tendencia de cuestionamiento radical, que aprovechó algunas de las debilidades de la fase de crecimiento liberal de la apertura comercial y la integración económica, como la deficiente participación social y la poca atención por la equidad frente a los más débiles y perdedores; pero, menospreciando los avances alcanzados, entre otros, en la generación de empleos, atracción de inversiones, mejoras en productividad y bienestar social.  La crisis financiera del 2008 representó otro hito en el cuestionamiento de la hiperglobalización económica y, en consecuencia, la apertura comercial y la integración económica. En buena medida se asumió que la apertura comercial contribuía directamente en la generación de las contradicciones de la globalización, lo que estimuló otro movimiento también critico desde la perspectiva liberal conservadora, que retomó las banderas del nacionalismo, la soberanía absoluta, la exclusión, la xenofobia y la satanización de la apertura comercial. La visión crítica radical fue promovida en la región, entre otros, por el partido de los trabajadores en Brasil, el movimiento bolivariano en Venezuela y el Foro de San Pablo a escala regional. Esta nueva tendencia, definida como fase postliberal de la integración regional, logró un importante respaldo cuando varios gobiernos críticos, populistas y radicales asumen el poder en la región y adoptan nuevos proyectos como la ALBA, la UNASUR y la CELAC. Se paraliza el proceso de apertura comercial, pero no se superan las debilidades, ni se avanza ni en el fortalecimiento de la integración, todo lo contrario, nos encontramos con una región más fragmentada, desintegrada y con mayores niveles de pobreza y exclusión. La situación de la UNASUR, ilustra claramente sobre el fracaso del proyecto postliberal. Creada en el 2008 como una transformación de la Comunidad Suramericana de Naciones por doce países de la región, entró en vigencia en el 2011 y para agosto del 2018 Colombia anunció su retiro, posteriormente, en marzo del 2019 se retirar el gobierno de Ecuador, país sede de la organización y unos meses después informaron su retiro Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. Por otra parte, luego que el expresidente Ernesto Samper culminó su periodo como Secretario General (2014-2017), por las serias diferencias entre los países miembros no ha sido posible designar un nuevo Secretario. Pero la situación es más compleja, toda vez que  en la perspectiva liberal también se va conformando una tendencia crítica conservadora, que cuestiona la globalización y la integración económica; fortaleciendo el nacionalismo, la visión rígida de la soberanía, la exclusión, el proteccionismo comercial y la xenofobia. Dicha tendencia se vincula en Europa con el euroescepticismo, que logra su máxima expresión con el Brexit, el retiro del Reino Unido de la UE. En el caso de Estados Unidos destaca el discurso nacionalista y las prácticas proteccionistas de Donald Trump. La decisión del Reino Unido de retirarse de la integración europea, a la que ingreso tardíamente en el año 1973, y desde su incorporación mantuvo una actitud crítica, es así como para el año 1975 ya convocó a un referéndum consultivo para definir su presencia en el proceso, definición que finalmente se adoptó en el año 2016, cuando otro nuevo referéndum consultivo, arrojó un 52% a favor del retiro de la Unión Europea, proceso, que luego de unas complejas negociaciones, ha concluido al finalizar el 2020. Todo indica que el nacionalismo y el euroescepticismo se están incorporando como temas permanente en la agenda de algunos partidos conservadores en varios países miembros de la UE. En tal sentido, no debería sorprendernos que la equivocada estrategia del retiro del bloque europeo se convierta en una bandera de manipulación política e ideológica. Otra expresión del pensamiento conservador crítico de la apertura comercial y la integración económica ha sido Donald Trump en los Estados Unidos. Conviene recordar que en la campaña electoral para llegar a la presidencia, desarrolló una narrativa que vinculaba directamente la apertura comercial con los problemas sociales que enfrentaba el país, desconociendo los problemas estructurales de productividad y competitividad que viene arrastrando Estados Unidos; pero además menospreciando las bondades de la apertura comercial. Fundamentado en el discurso crítico al asumir la presidencia de los Estados Unidos, en sus primeras decisiones se retiró de las negociaciones del acuerdo transatlántico con la Unión Europea, se retiró del acuerdo transpacífico ya concluido con varios países de Asia, que por razones geopolíticas expresamente excluía a China; también promovió la revisión del acuerdo de

FEDERICO DE MARTENS Y ROY CHADERTON MATOS

Dos caballos de Troya: británico y guyanés respectivamente, muy efectivos, en la posible pérdida definitiva del territorio esequibo venezolano.                                                                                                                        Venezuela no pudo tener un árbitro peor que Federico de Martens e Inglaterra uno mejor para sus apetitos expansionistas, pero más allá de todo esto, en nuestros días, Guyana jamás contó con la colaboración de un “tonto útil” y un mentecato como Roy Chaderton Matos, para agenciarse con el territorio arrebatado a Venezuela.  A continuación, explico con claridad lo que he dicho. Primera parte 1.- Negativa de Gran Bretaña a tratar directamente con Venezuela Inglaterra nunca aceptó dirimir con Venezuela la controversia sobre el territorio esequibo, en razón de que consideraba a nuestra nación como un conglomerado de semisalvajes, los cuales no merecían ser tratados en relaciones de igualdad política, jurídica y menos aún sociales, con Gran Bretaña. Por el contrario, en ejercicio de su autoridad como imperio conquistador de otras naciones, pretendía fijar una línea de límites a su entera conveniencia e imponerla con el poder de su fuerza como potencia colonizadora. Por lo demás, se trataba del siglo XIX, un mundo regido por la actitud dominante de los grandes imperios colonizadores: Gran Bretaña, a la cabeza, el más infame de todos: fue llamada con oportuno cinismo “la pérfida Albión”; Bélgica, el más cruel, cometió atrocidades increíbles en el Congo belga y lo exprimió hasta la agonía, de allí extrajo su prosperidad y su riqueza; Holanda, de un voraz apetito devorador de los recursos de sus colonias: Indonesia, Surinam, Curazao, Aruba, Bonaire, San Eustació, San Martens y Saba; Alemania, de infausta recordación en sus colonias en África y Asia, todas perdidas y disfrutadas por otras potencias colonizadoras; y la Rusia zarista, la peor de todas, con una explotación inhumana en todos sus territorios. Este grupo de potencias poseían un común denominador: la fuerte marca candente, al rojo vivo, de un despiadado racismo contra África, Asia y América latina. Venezuela, como todos los otros mencionados, tuvo que sufrir esa humillación. 2.- Interviene un país democrático: Estados Unidos de América. Entonces, hace acto de presencia la figura de Grover Cleveland, Presidente de los Estados Unidos de América (1885-1889 y 1893-1897) quien en aplicación de la doctrina Monroe, en su forma más simple: América para los americanos, manifestó a los ingleses que su gobierno no aceptaba en territorio americano ese tipo de imposiciones coloniales, en consecuencia –de igual a igual- si ellos se negaban a aceptar a Venezuela como contraparte, los Estados Unidos de América representarían en esta disputa territorial a Venezuela. 3.- Un problema histórico planteado por la izquierda tradicional Ahora bien, a este punto surge un problema histórico un tanto delicado, algunos historiadores de la izquierda tradicional han señalado que los estadounidenses ejercieron presión indebida para que Venezuela aceptara que ellos la representaran en este litigio territorial. Esto no es cierto, la verdad sea dicha: la intervención de Cleveland paró las apetencias territoriales de Inglaterra que quería llegar hasta la desembocadura del río Orinoco, como límite de la Guayana británica. Lamentablemente se cometieron, como veremos a continuación, varios errores, en especial la designación del presidente del tribunal arbitral: Federico de Martens, un probritánico y convencido racista –un colosal Caballo de Troya- que favoreció un laudo que otorgó a Inglaterra un 90 por ciento del territorio venezolano en disputa. 4.- Constitución del Tribunal Arbitral. Sigamos adelante, Inglaterra y los Estados Unidos de América –como representantes de Venezuela- acordaron que el tribunal se compondría de dos juristas británicos, de dos estadounidenses y un quinto “arbitro neutral”. Este último fue el Profesor Federico de Martens, funcionario de la Cancillería de San Petersburgo de la Rusia zarista. Como puede observarse, el tribunal se constituyó sin jueces venezolanos –nunca aceptados por Gran Bretaña- para dirimir una controversia territorial que afectaba la integridad territorial de Venezuela. La constitución de este tribunal fue establecida así en el Convenio de Washington del 2 de febrero de 1897. 5.- La irrespirable atmosfera política del Siglo XIX Se trataba del siglo diecinueve, un mundo configurado internacionalmente con arreglo a la lógica del imperialismo imperante, en que se imponían las decisiones de las grandes potencias, a daño de las pequeñas naciones. A nuestro país se le reconocía una soberanía de tipo colonial o en el mejor de los casos de protectorado. Inglaterra siempre se mantuvo firme en negar a Venezuela la escogencia de un juez venezolano e impuso que solo aceptaría examinar los alegatos de Venezuela si estos eran presentados por abogados estadounidenses, a quienes correspondió asumir la defensa de la posición de Venezuela. Lamentablemente –otro error, se escogió un bufete privado de abogados, nunca funcionarios del Departamento de Estado, con experiencia diplomática- así nuestro país fue discriminado y con la única opción de participar en un proceso, sin precedentes en el mundo, que culminó en el conocido y nefando Laudo Arbitral de 1899. Hoy en día se diría: se violó el derecho que tiene todo estado a defender, con sus propios representantes plenipotenciarios, sus legítimos derechos. 6.- Qué sabemos de trucos y artimañas de Gran Bretaña. Actualmente, se sabe que el ruso De Martens era un pro-británico por intereses creados: partidario del entendimiento entre Rusia e Inglaterra. Desde un punto de vista académico, estaba convencido que el Derecho Internacional Público era asunto de naciones civilizadas, mientras que el Derecho Natural era el trato reservado a las naciones primitivas o en proceso de ser civilizadas, como él consideraba a Venezuela. Dentro de este orden de ideas, de Martens entró en una vil e infame componenda con los jueces británicos que condujo a despojar a Venezuela de 160.000 kms. de su territorio. Gran Bretaña, por su parte, con la astucia de una zorra en un corral de gallinas, antes de la firma del convenio de 1897, comenzó a diseñar la constitución de un jurado, que hiciera posible la dirección de un falso brazo de la justicia hacia el lado de los intereses británicos:  dos jueces ingleses (por supuesto a favor de Inglaterra) dos jueces estadounidenses (en defensa de los intereses

El CODEIV y su compromiso

Por Luis Daniel Álvarez V. Hace 63 años Venezuela dejó atrás una oprobiosa y dantesca experiencia gubernamental. Se pensaba que para siempre la acción de vulnerar y mancillar la dignidad humana se execraban y entraba la nación en una era de plena libertad, enfocada en el desarrollo, en la satisfacción de las necesidades y en la consecución de los anhelos más hermosos. En ese propósito, la institucionalización se tornó prioritaria por lo que con el amanecer de la libertad comenzaron a surgir diferentes instancias que se esmeraron en dar su aporte a la construcción de un país que debía recuperar el tiempo que la dictadura había gobernado y que representaba un atraso sustancial. Había llegado el momento de revertir el personalismo y apostar por la claridad. Uno de los ámbitos que requería mayor impulso era la esfera internacional, por lo que el 31 de enero, apenas días después de derrocada la asesina autocracia, se constituyó el primer ejercicio gremial de los estudiosos de la diplomacia, naciendo lo que sesenta y tres años después es el honorable Colegio de Internacionalistas de Venezuela. Actualmente, Venezuela requiere nuevamente superar una era negra y catastrófica. Al igual que hace más de seis décadas, la prioridad tiene que ser la reconstrucción nacional, por lo que revisar la actualidad y trazar metas a corto, mediano y largo plazo, es imperioso. En la estructuración de una política exterior de Estado, basada en la profesionalización y el carácter técnico, el gremio de los internacionalistas desempeña un papel fundamental. El país se desmorona en una realidad de confrontación que ha llevado a la vulneración de la soberanía por grupos hamponiles, a la destrucción de un modelo de consenso y a la proliferación de acercamientos con actores de dudosa aceptación en la comunidad internacional. Por ello, una vez se concrete el paso a la libertad, el Colegio de Internacionalistas de Venezuela estará a la cabeza para aportar, soñar y colaborar en la reconstrucción de nuestra Venezuela, al igual que lo hizo aquel sentido 31 de enero de 1958.  Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV correoacademicoldav@gmail.com @luisdalvarezva