Artículos

Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Cumpleaños de olvido

Ben Ali, gobernó en Túnez hasta el surgimiento de la “Primavera árabe” Luis Daniel Álvarez V. Septiembre es un mes que da de que hablar dentro de la realidad tunecina, pues es el período en el que nació y falleció un funesto personaje que dejó una estela de terror en la historia nacional. El 3 de septiembre de 1936 nació Zine El Abidine Ben Ali, presidente que vendiendo una imagen de estadista se aprovechó de su cargo, instaurando una dictadura criminal hasta que masivas protestas lo llevaron al exilio a Arabia Saudita, viviendo en ese lugar hasta su muerte el 19 de septiembre de 2019. Ben Ali pasó a la historia a finales de su mandato por haber sido el mandatario al que le estalló el primer caso de la denominada Primavera Árabe con unas protestas ante el hastío que dejaba la falta de oportunidades en un país en el que las enormes carencias sociales contrastaban con el lujo y derroche de la élite dominante.   El retrato del primer mandatario formaba parte del paisaje recurrente al estar colocado en edificios, dependencias y avisos. La opulencia gubernamental quería vender la imagen de un líder al que le importaban los problemas sociales y estaba pendiente de todo. Como todos los tiranos de su tipo, su comportamiento se matizaba con el discurso de que sólo él podía garantizar el orden. Se acostumbró a anotarse controversiales éxitos electorales con votaciones exageradamente elevadas. Su continuidad lo llevaba a competir con otros dictadores que convirtieron a sus países en posesiones exclusivas que administraban a placer. Sin embargo, su idilio comenzó a desmoronarse cuando un joven ingeniero de la provincia, desempleado y dolido por la destrucción por parte de la policía de su precario puesto de frutas, se prendió fuego, convirtiéndose en una mecha que encendió el polvorín de una región marcada por la inequidad y la falta de libertad. Ben Ali huyó cobardemente, llevándose desde enormes cantidades de oro hasta enseres de las residencias oficiales. Él y su entorno más cercano se trasladaron a Arabia Saudita para resguardarse y terminar a la larga escuchando como al repudio de su pueblo se unía una sentencia en ausencia por uno de los muchos desmanes cometidos. En el día de su cumpleaños será recordado por lo perverso que puede ser un hombre al que la avidez por el poder corrompe. Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV luis.daniel.alvarez.v@gmail.com @luisdalvarezva

Importancia de las INSIGNIAS DEL PODER del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

ELEGANCIA, PRESTANCIA Y PRUDENCIA Víctor Mendoza Coronado Se trata del “Collar de la Llave del Arca” y la “Banda Presidencial          Las Insignias del Poder son las que el Ciudadano Presidente de la República lleva consigo en el Ejercicio de sus funciones.  Consiste en el “COLLAR DE LA LLAVE DEL ARCA” y “BANDA PRESIDENCIAL”.  La ceremonia se lleva a efecto en el momento de la Toma de Posesión de un Presidente Electo de la República.  Una vez que el Ciudadano Presidente del Poder Legislativo Nacional le tome el “JURAMENTO DE LEY” al Presidente Entrante, el Presidente Saliente coloca al sucesor legal las INSGNIAS DEL PODER.              Conocer las características de forma, simbolismo y colores de las condecoraciones, sólo puede lograrse en libros especializados o enciclopedias actualizadas.  Por ejemplo, en Venezuela se puede leer en sus respectivas leyes y reglamentos la descripción de Joyas de El Libertador, Miranda, Trabajo y otros.  Sin embargo, el extinto historiador Coronel Tomás Pérez Tenreiro, quién fuera además Individuo de Número de la Academia de la Historia, en su obra titulada “Condecoraciones” habla de las distintas formas y características de las Joyas antes mencionadas.  “COLLAR DE LA LLAVE DEL ARCA” Hablar del “COLLAR DE LA LLAVE DEL ARCA” es muy interesante, debido a que hay muy pocas personas que no conocen de cerca este lenguaje.  La LEY SOBRE LA LLAVE DEL ARCA QUE GUARDA EL LIBRO DE ACTAS DEL CONGRESO DE 1811, de fecha 3 DE JULIO DE 1911, el Congreso de los Estados Unidos de Venezuela decretó la Ley en referencia y, en su Artículo Primero describe con precisión las características de la Insignia.              El Salón Elíptico, ubicado en el Palacio Federal Legislativo, fue escenario de unas de las ceremonias más vistosas en cuanto al protocolo de entrega de la LLAVE DEL ARCA al Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, por parte del Presidente del Congreso de la República.  El acto Solemne además del Presidente del Parlamento, contó con la presencia del Presidente de la Cámara de Diputados, el Presidente de la Corte Federal y de Casación, así como también de las Altas Personalidades Nacionales.             Llama la atención la precedencia establecida para este acto, debido a que el Presidente del Consejo de Gobierno se sentó a la derecha del Presidente de la Corte Federal y de Casación y a la izquierda de éste se ubicó el Ministro de Relaciones Interiores.              En cuanto al uso del Collar de la Llave del Arca, el Primer Mandatario Nacional lo lleva en ceremonia específica.  Tal es el caso de la Conmemoración de la Firma del Acta de 1811, justamente el 5 de Julio de cada año.   De igual manera el día de la Toma del Juramento de Ley al   Presidente Electo de la República en el Parlamento Venezolano, hoy día llamado Hemiciclo Protocolar de la actual Asamblea Nacional. “BANDA PRESIDENCIAL”              En la Gaceta Oficial N°20.978, del 15 de diciembre de 1942, se publica el Decreto mediante el cual se reglamenta la forma y dimensiones de la creación de la Banda Presidencial.  La Banda Presidencial, se compone de los colores de la Bandera Nacional y el Escudo de Armas de la República, como insignia del Poder Ejecutivo.              Se lleva sobre el hombro derecho y el pecho, viniendo a caer a la altura de la cintura en el lado izquierdo.  Un ejemplo válido para conocer de cerca sobre todo en la práctica, es el acto de la Toma de Posesión de un Presidente Electo.                El Presidente Saliente de la República llega al Palacio Federal Legislativo con la Banda Presidencial y el Collar de la Orden del Libertador.  En el Salón del Tríptico, se le cambia el Collar de la Orden del Libertador por el Collar de la Llave del Arca, Insignias que debe entregar al sucesor legal en una Sesión Solemne del Poder Legislativo Nacional.              A título informativo, me permito recordarle que el Collar de la Orden del Libertador está compuesto por diez anillos elípticos, decorados con hojas de acanto de relieve, orlando sendos monogramas de oro con las iniciales del Libertador “SB”, en letra cursiva y esmaltadas en azul y rojo, alternado a su vez sobre las cadenas equidistantes, con nueve escudos de las Armas Nacionales en oro amarillo mate y de relieve, orlados por coronas de laurel figuradas en esmaltes.              Es una Joya que le corresponde por derecho al Presidente Electo de la República, y lo usa en los actos oficiales como el Mensaje Presidencial, Conmemoración de la Muerte de “El Libertador” en el Panteón Nacional u otros que decrete el Ejecutivo Nacional.  La creación de la Banda Presidencial bajo la Presidencia del General Isaías Medina Angarita, permitió que a cada Presidente Electo se le mandara hacer su propia Banda; y en el momento de la entrega de las Insignias, la Banda es canjeada en el momento de la imposición.  Ceremonias que están en el marco de la organización, coordinación, supervisión y ejecución del Programa Oficial del Juramento de Ley y Toma de Posesión de un Presidente Electo de la República Bolivariana de Venezuela y la importancia de la INSIGNIAS DEL PODER de un Jefe de Estado. Colegio Nacional de Periodista N° 23782. Director de Publicaciones de la Organización Internacional de Ceremonial y ProtocoloOICP, Madrid, España. Presidente del Centro de Coordinación de Ceremonial y ProtocoloCECOCEPRO-VENEZUELA vmendozacoronado@yahoo.com @mendozav018

El Protocolo Deportivo

MARIA ENRIQUETA ALVAREZ GOMEZ Si hay algo que me apasiona es hablar sobre protocolo. Mucha gente piensa que el protocolo es dejar de ser uno mismo, que es algo anticuado o fuera de moda; ciertamente, existe desde que el mundo es mundo, nace con el ser humano. En el Código de Hammurabi, por ejemplo, que es aproximadamente del año 1750 A.C., ya se habla de precedencia, tanto a nivel corporativo, como a nivel social. Pero, el protocolo, no es solamente para personalidades de la política o del mundo diplomático, ni solo para reyes, duques, presidentes o jefes de Estado. No, hablar de protocolo es hablar de normas, costumbres, tradiciones, cortesía, respeto, puntualidad… Vamos a encontrar muchas acepciones con su definición, pero también muchos tipos de protocolo, tales como: de Estado, social, empresarial, diplomático, en el turismo, deportivo, gastronómico… y más.   Pero hoy, vamos a referirnos al apasionante mundo del protocolo en el deporte. Vamos hablar de una fiesta. Organizada, donde los atletas son los protagonistas de la misma. En los diversos temas del protocolo siempre hay símbolos que usar, y el deporte no escapa de la misma. Hay bandera, Himno y la gran Antorcha, que es lo más representativo del deporte. ¿Pero, en qué consiste el protocolo deportivo? Aquí comenzamos con una controversia,  porque una  definición de  protocolo  deportivo ha  sido  un  tanto complejo,  ya  que  encontramos  autores  que  afirman que  el  protocolo deportivo como  tal  no  existe, sin  embargo,  observamos normativas protocolarias contempladas en la  Carta  Olímpica y  en  los reglamentos de  los  juegos  regionales,  como  podría  ser los  juegos  deportivos Panamericanos, los  juegos  deportivos Bolivarianos o  los  Centroamericano y  del  Caribe,  por  citar  algunos que  corresponde con Latinoamérica; y podemos ir a más, como son los Juegos Olímpicos. Podríamos definir protocolo deportivo como: Normativa establecida por usos y costumbres, que determinan el orden, precedencia y honores que deben tener  las  personas y  los  símbolos en  los  actos  deportivos,  así  como  la  solemnidad y  el  desarrollo ceremonial  de  dichos  actos,  donde  se  relacionan  las  personas,  en  sus  distintas  etapas. En el caso de una competencia que se promueva en el país, el orden de precedencia no es fija, pudiera ser de esta manera: Comité Olímpico Internacional Comité Olímpico Nacional Federación Deportiva Internacional Federación Deportiva Nacional Asociaciones Deportivas Regionales Ligas Distritales Deportivas Comisiones Deportivas Municipales Clubes Deportivos Atletas Es decir, la precedencia varía según el evento, lugar, objetivo, anfitrión. La mezcla de autoridades deportivas, gubernamentales, y de toda índole a nivel nacional, así como representantes del mundo privado (empresarial), es lo que el profesional del protocolo tiene que saber ubicar de forma correcta y, sobre todo con mucha sutileza, ya que obviamente, no todos pueden ser protagonistas. Al hablar de los juegos olímpicos, se debe recordar que estos   se llevan a cabo cada 4 años. Congregan aficionados de todas las naciones, en competencia igual y no se permite ninguna discriminación contra cualquier país o persona por motivo de raza, credo, sexo o afiliación política. La primera prueba documental de la celebración de los Juegos Olímpicos data del año 776 a. C. en la localidad griega Olimpia. En la época clásica, los juegos duraban cinco días, y los ganadores de las pruebas eran considerados como héroes por su propia ciudad. Todos, los que eran ciudadanos libres griegos, tenían el derecho de participar en los Juegos Olímpicos; sin embargo, las mujeres no podían competir, ni participar como espectadoras, ya que éstos eran privilegios sagrados de los hombres. En principio, el veto era por razones de pudor, ya que se pretendía impedir que las mujeres contemplasen el cuerpo desnudo de los atletas. Bajo Alejandro Magno y en tiempo de los romanos erosionó el sistema de valor y el significado de los juegos. Se suspendieron en  el  393 a.C. El resurgir olímpico se inició en 1896 cuando se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos en Atenas, Grecia, con la asistencia de 245 atletas de 13 naciones.  Así fue, como quince siglos después de la desaparición de las antiguas olimpiadas, el 4 de abril de 1896 el rey Jorge I de Grecia, declaró oficialmente inaugurados los Juegos Olímpicos de Atenas. Once días duró la competición y la prensa mundial no le dio mayor relevancia.  Desde entonces, el número de atletas, países representados y la variedad de los deportes se ha incrementado. El   gran percusor   y   fundador   de la era moderna de los Juegos Olímpicos fue Pierre de Fredi, Barón de Coubertain, quien formó el Comité Olímpico Internacional en París, 1894.   Fue   el impulsor de la reimplantación de la tradición olímpica, y además realizó numerosos aportes al ceremonial olímpico como es el traslado de la antorcha olímpica y la creación de la bandera con los cinco anillos entrelazados.  La meta del Movimiento Olímpico es contribuir a la paz, y a la construcción de un mundo mejor a través de la educación de los jóvenes con el deporte, sin discriminación de ningún tipo y con el espíritu olímpico que requiere entendimiento mutuo de amistad, solidaridad y justicia. En cuanto a sus símbolos, tenemos: La Bandera Olímpica, una tela blanca que significa paz, entrelazada por 5 aros que son los continentes y los aros tienen un color distinto (amarillo, azul, rojo verde y negro) estos colores representan las banderas de todos los países del mundo, es decir, al menos uno de los seis colores de la Bandera Olímpica está en todas las banderas de los países del mundo, y   los cinco anillos representan la unión de los cinco continentes, en paz, unidos por el deporte. En el caso de Venezuela es el amarillo, azul y rojo.  Así que debemos olvidar eso que siempre se había dicho que era la representación a un continente cada color de los aros.  No.  La Bandera Olímpica se iza en todas las Ceremonias de apertura, desde Amberes, Bélgica en 1920; aunque fue exhibida   por primera vez en 1914 en el Congreso Olímpico de Paris. Esta debe ondear desde el principio hasta el final de los Juegos Olímpicos, en un mástil erigido

La pobreza mundial y el Covid-19

Para superar las consecuencias del Covid-19, se requerirá un esfuerzo de las organizaciones internacionales FELIX G. ARELLANO – Las consecuencias sociales de la pandemia del Covid-19, particularmente en la generación de pobreza, desempleo y miseria, con especial énfasis en los países en desarrollo, son tan dramáticas, que se debería aprobar un ambicioso programa de auxilio internacional, utilizando como referencia el viejo Plan Marshall (1948-1952), que se concentró en la recuperación de Europa occidental, finalizada la Segunda Guerra Mundial. En esta oportunidad, se debería diseñar, y con urgencia, un programa novedoso, que debería contar con la participación de diversos donantes, y no solo los Estados Unidos como fue el caso del Pan Marshall. Además, debería contar con la activa participación de los organismos internacionales, en particular las Naciones Unidas, para su organización y ejecución. Las Naciones Unidas estiman que, producto de la pandemia, la pobreza extrema podría llegar a 34 millones de personas, para el Banco Mundial esa cifra podría alcanzar los 60 millones. Es evidente que la pobreza representa uno de los temas más acuciantes en el mundo globalizado, que hace más evidentes las diferencias e injusticias de unas minorías que despilfarran en frivolidades y unas mayorías que apenas logran sobrevivir y, ahora, la pandemia las castiga profundamente. El tema es tan urgente que ocupa el primer lugar en los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS). Es cierto que una gran mayoría de países, incluyendo economías desarrolladas, están enfrentando graves consecuencias sociales de la pandemia, pero estos países cuentan con el musculo financiero para enfrentar la situación. Muchos de ellos disponen de sistemas de subsidio al desempleo. El caso de la Unión Europea resulta significativo, pues además del multimillonario presupuesto comunitario para enfrentar la pandemia, estructurado mediante un Fondo de Recuperación de unos 750 mil millones, cada país está aprobando recursos adicionales en cifras impactantes. Conviene resaltar que en esta oportunidad pareciera que muchos países han aprendido la lección, y el apoyo financiero no se concentra exclusivamente en las empresas, como ha ocurrido en crisis anteriores, incrementando el desasosiego social y el radicalismo político. Es cierto que la corporación que recibe recursos de apoyo financiero debería mantener los empleos, pero no siempre ha sido el caso y, en algunas crisis financieras, la atención se ha centrado en los banqueros, menospreciando al público y sus hipotecas. Debemos aclarar que el covid-19 no es virus contra los pobres, pero las condiciones estructurales de la pobreza en el mundo entero y, en especial, en los países más vulnerables, los convierte en el sector más afectado. En la gran mayoría de los casos viven en condiciones de hacinamiento, grupos humanos extensos en un mínimo espacio, ¿cuál distanciamiento social? El agua, obviamente es un privilegio, ¿cómo lavarse las manos con frecuencia? Si en el día no hay ingresos, no hay comida, ¿cuál cuarentena?; es decir, cuarentena o hambre. En la complejidad de la crisis que enfrentan los países más vulnerables debemos sumar una diversidad de elementos, por eso se tipifica como crisis sistémica. Por ejemplo, no existen condiciones sanitarias para enfrentar la magnitud de afectados que puede genera la pandemia, por su fácil propagación y graves efectos en el organismo humano. En la mayoría de estos países no existe infraestructura sanitaria. Es realmente una fantasía pensar en las áreas de terapia intensiva o en los respiradores de última generación, la mascarilla de producción artesanal es un lujo. Esto significa que para muchos la muerte llega en casa, difícil contar con estadísticas exhaustivas y certeras en tales condiciones. Otro síndrome estructural de los más vulnerables, es la corrupción, cualquier nueva dotación de recursos en el sector sanitario se convierte en un potencial negocio, un drama que se presenta en cascada, desde las autoridades del ministerio, hasta el personal de limpieza. La dotación podría llegar y desaparece, pero muy cerca se pueden conseguir y comprar los productos a precios astronómicos. La situación resulta más trágica en los países con gobiernos autoritarios, pues la nomenclatura goza de impunidad. Abandonar a los países en desarrollo a su destino natural, bajo una perspectiva darwinista, y que sobreviva el más apto, no constituye la mejor decisión. Veamos el caso europeo, despreocuparse de los problemas sociales en África, en algunos casos utilizando el falso discurso del respeto de la soberanía o aprovechar los gobiernos autoritarios, ha estimulado migraciones que presionan permanentemente sus países y es un tema de discordia a nivel comunitario. Si la pandemia incrementa la pobreza, como está ocurriendo, la ecuación implica que se incrementaran las migraciones, sin importar los muros, de múltiples formas llegaran. En este complejo problema todos tienen una cuota de responsabilidad. El incremento de la pobreza supone una bomba de tiempo en múltiples sentidos, es migración segura, pero también estimula delincuencia y violencia. Algunos países en desarrollo han tratado de estructurar políticas que estimulen la estabilidad económica, la apertura del mercado, la atracción de inversiones; pero, no contaban con las devastadoras consecuencias de la pandemia. Dejarlos solos que enfrenten sus propias consecuencias, es la garantía de una mayor inestabilidad a escala mundial. En tal sentido, urge que los gobiernos democráticos coordinen, con el apoyo de múltiples instituciones, un ambicioso programa de auxilio financiero y de transformación económica, bien controlado y administrado; algo así como un nuevo Plan Marshall para enfrentar la pobreza mundial que se multiplica con la pandemia del coronavirus. Internacionalista UCV, Ex Director y Profesor Titular de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV

El personal diplomático y el Estado

JUAN FRANCISCO CONTRERAS ARRIECHE – La profesionalización del Servicio Exterior, desde siempre ha sido una preocupación del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV), recientemente el tema ha sido abordado por dos expresidentes del Colegio como son Freddy Álvarez Yanes y Alonso Pérez Marchelli quienes han hecho acertados señalamientos sobre la importancia de la necesaria profesionalización del Servicio Exterior venezolano. Los miembros del personal Diplomático de un país, son funcionarios de Estado, por lo tanto, el ingreso al Servicio Exterior no debe partir del establecimiento de cuotas, parcialidades políticas o nepotismo, ya que, en el ejercicio de sus funciones, deben velar y responder por los intereses de la nación y no a los de un partido o una ideología política. Estos funcionarios no se pueden improvisar, debido a que representan la cara más visible del país en el exterior. La formación debe responder a un proceso integral, que abarcan entre otras materias las teorías de las relaciones internacionales, el derecho internacional (público y privado), la geografía, la historia, economía, la negociación, protocolo y ceremonial y por supuesto los idiomas.  Por esta razón, le corresponde al Estado, invertir importantes recursos y tiempo en la preparación de este personal. En Venezuela se han formado cerca de cuatro mil (4.000) profesionales, egresados de las Escuelas de Estudios Internacionales de la UCV y recientemente en la USM que aspiran a desarrollar la vocación en la profesión que escogieron. La eliminación de la carrera diplomática un gran retroceso Se ha producido un gran daño al país, al eliminar la carrera diplomática, en las últimas dos décadas  Venezuela  camina en sentido contrario al resto de los países que pugnan por tener mejores profesionales cada vez más preparados y competitivos, los cuales ingresan por concurso al rango inferior de la carrera, que es tercer secretario de allí van ascendiendo, formándose y madurando en los distintos rangos hasta después de muchos años en el Servicio, logran por méritos propios cumplir los requisitos, obtener el conocimiento y la experiencia para desempeñar el rango de embajador. Si bien es cierto, el artículo 236, de la Constitución vigente, le otorga al presidente de la Republica, la atribución de dirigir las relaciones exteriores, pero esto no significa que cada presidente cuando asume el poder, debe remover y posteriormente, a todos los funcionarios del Servicio Exterior, como pretende la última e ilegal Ley de Servicio Exterior que se aprobó en la Asamblea Nacional, el año 2013, donde todos los cargos pasan a ser de libre nombramiento y remoción. Esta lamentable practica solo ha servido para colocar fichas políticas, familiares y funcionarios públicos fracasados, que solo responden a una parcialidad política. La profesionalización y la meritocracia Los internacionalistas, junto a otros profesionales afines, aspiramos devolver el brillo que el Servicio Exterior venezolano tuviera durante los años de la democracia y que concluyo el 30 de mayo del año 1999, cuando, Chávez despidió del Ministerio de Relaciones Exteriores. a la mayoría de   embajadores y cónsules, muchos de ellos funcionarios de carrera que habían alcanzado rangos superiores en base a méritos académicos y profesionales, de igual forma se persiguió, se acosó y en muchos casos se le quitaron las funciones a una gran cantidad de personal diplomático, a los cuales, legalmente, no podían despedir, de todos los rangos que se vieron en la necesidad de renunciar o acogerse a las “jubilaciones graciosas”. Esto ha representado un inmenso daño a la República, dilapidando la experiencia y conocimientos acumulados por décadas de estos funcionarios. Estas acciones continuadas, solo fueron superadas tiempo después por el despido de los veintitrés mil (23.000) gerentes y personal técnico de la industria petrolera nacional ocurrida en el año 2.003. Como resultado de estos dos casos, que no han sido los únicos, hoy en día, ya son palpables las trágicas consecuencias, que estas decisiones, han traído para nuestro país. Desde el año 2005, no se realizan concursos para el ingreso de funcionarios a la Cancillería, por esta razón exhortamos que en el momento que comience la transición política, se designe Ad-hoc, una Junta de Evaluación para el ingreso y la reestructuración de la Cancillería, que inicie el proceso de profesionalización del personal, para que se  pueda marchar en paralelo con la  elaboración y aprobación de una nueva Ley de Personal del Servicio Exterior, que contemple  la carrera diplomática basada en la meritocracia,  como la promulgada en 1962 y que de forma sustancial la mejore, atendiendo los nuevos tiempos y circunstancias, pero siempre dirigida a promover la profesionalización y excelencia de nuestro Cuerpo Diplomático y Consular.  Internacionalista UCV / Magister en Seguridad y Defensa/ Presidente del CODEIV @jfca

Después del Coronavirus

Algunas reflexiones de la Escuela de Vida que nos legó Cristo. RAFAEL GALLEGOS CASTRO – Si para algo debe servir este forzoso alto en el camino a que nos obliga la cuarentena, es para soltar el “automático” en que nos hemos acostumbrado a vivir, y pensar en las cosas que realmente valen la pena. No hay que ser gurú para entender que por encima de alimentar los egos y competir desmedidamente por riquezas y reconocimiento,  lo más importante es la familia, la salud, el trabajo como vía de sustento y realización, los amigos, la pareja, la pasión con que acometemos la vida. Hay una palabra que lo resume todo y es: amor. Amaos los unos a los otrosCuando Jesús dijo “amaos los unos a los otros” nos dio a entender que amemos a todos los seres humanos como si fuéramos  nosotros mismos, y tal cual amamos a   nuestros hijos. Pregunto: ¿alguno de ustedes me ama a mí como ama a sus hijos? Por supuesto que no… y no se sientan mal porque yo tampoco los amo a ustedes como a mis hijos.  Claro, es cuestión de nivel espiritual. El día que queramos a toda la humanidad como a nuestros hijos, habremos alcanzado el nivel de Cristo. El mensaje de Jesús es que debemos desarrollar tendencias hacia una sociedad menos individualista y más colectiva. Comprender que “mi” bienestar se enriquece con el  del bienestar de los demás y viceversa. Es más, nuestra verdadera dimensión humana se manifiesta cuando nos sentimos más felices en la medida que provocamos la felicidad de los otros. Todos los seres humanos somos hijos de Dios…… O sea, tenemos los mismos derechos. Nos ha costado siglos entenderlo. A lo largo de la historia la “civilización” ha practicado la máxima de pueblo conquistado, pueblo esclavizado. La “pureza de la raza  aria” llevó al terrible nazismo. Durante la conquista se discutía si los indios tenían alma. Hasta la Independencia, los hispanoamericanos  estuvimos divididos como metras, por colores: blancos, pardos, mestizos, mulatos, negros. Para que el muy ilustre José María Vargas pudiera ser Rector de la UCV, el Libertador tuvo que abolir el decreto que prohibía a los pardos ser rectores.Una de las páginas más macabras de nuestra historia, fue  cuando a los negros de África los cazaban en sus tierras, los montaban como sardina en lata en barcos “negreros”, los vendían como esclavos para las haciendas de azúcar, o algodón, o para las casas de los más pudientes.Y eso fue hace menos de trescientos años. La grandeza de Jesús consiste que habló de igualdad de los seres humanos hace dos mil años, en pleno Imperio Romano. Se adelantó… veinte siglos con creces, a la Declaración de los Derechos Humanos.Jesucristo por encima de todo fue un Adelantado. Un Maestro. Nos enseñó que la mejor manera de vivir es amando y en sociedades donde todos tengamos los mismos derechos. Que debemos buscar la felicidad, como tal vez diría el gran poeta Aquiles Nazoa, en “las cosas más sencillas”. Pero eso sí, si es necesario pidiéndole el látigo que usó contra los mercaderes en el templo. ¿Hacía falta que llegara el coronavirus para recordarnos las cosas realmente importantes? Amor es…Que quede claro que no estamos conversando acerca de vivir como santurrones, como si fuéramos rostros de los cuadros de santos, con ojos viendo al cielo, halo en la coronilla y una tristeza más contagiosa que el coronavirus. Ninguno se ríe.¿Y los dientes? ¿Cuál sería  el primer cuadro de la historia en mostrar una hermosa dentadura? Pocos tenían buenos dientes, por ello no los mostraban. El gran Cervantes confesó que apenas le quedaban seis dientes desconectados, medio podridos  y bailando. ¿Qué quedaba para los demás mortales de esa época?-Hablamos de amor activo y con sonrisas “a diente pelao”. Amar no es ser santurrón, es reírse, sentirse alegres y por supuesto felices. Yo soy feliz porque me siento bien, porque mi hijo es feliz y él es feliz porque sus amigos son felices y sus amigos son felices porque sus padres tienen trabajos que les permiten alimentarlos y eso es así porque hay empresas libres que les permiten laborar….Ese es el amor que dijo Jesús en su infinita sabiduría: Solidaridad, disposición, ayudar, trabajar, estudiar, pensar, parrandear, festejar, sentirnos felices con la felicidad de los otros.Si hubiera una lección aprendida en estos veintiún  años de plaga “revolucionaria” cuya guinda es el coronavirus, es que para yo ser feliz… mi país tiene que estar feliz. Ya lo dijo Bolívar los buenos gobiernos son los que buscan la mayor cantidad de felicidad posible.  El gobierno de Venezuela, como sabemos y padecemos es el que ha hecho más infeliz a la patria. Por eso somos un país tan triste… por ahora.La felicidad de los venezolanos pasa por intentar un nuevo país. Ya lo dijeron Gual y España, y lo dicen y lo repiten todos los líderes que quieren acabar con las injusticias.Veamos el inicio de la “Proclama a os habitantes libres de la América Española”, en 1797, de Gual Y España: ¿Hasta cuándo vuestra paciencia aguantará el peso de la opresión que crece todos los días? ¿Hasta cuándo besaréis servilmente el látigo con que os azotan?… ¿Tenéis gusto en vuestra miseria?¿Quién de ustedes tiene gusto en vuestra miseria? Miseria y hambre de mucho venezolano que no tiene que comer, o que tiene pésimos servicios de luz, agua, hospitales, escuelas, Internet. La tristeza de ganar tres vergonzosos dólares al mes y de paso, tener la familia sobreviviendo  a miles de kilómetros.Felicidad es prosperidad. Prosperidad es trabajo bien remunerado, buenos servicios, libertad de empresa, de expresión, democracia.Ser cristiano es amar y ser solidario, es estudiar y es luchar, es creer en nosotros mismos. ¿Cómo hacer?Hay pueblos que han revertido su destino. Japón superó la desgracia de dos bombas atómicas y  puso a Estados Unidos a comprarle computadores, carros, línea blanca. Y en medio de terremotos, maremotos y una muy densa población. Alemania superó el macabro nazismo y se convirtió en el país líder de la Comunidad Europea. España superó el franquismo y

Una democracia en crisis, pero perfectible

La democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás que se han inventado. Sir Winston Churchill             YOLANDA VANEGAS REYNALES –             Cuando el ser humano decide integrarse en comunidad después de muchísimos años de nomadismo, tiene que crear mecanismos culturales que regulen y controlen esa sociedad y permitan la subsistencia del hombre. De allí va surgiendo lo que posteriormente se constituye como Estado, del cual nace la idea de la ciudadanía y del ciudadano. Los Estados van a asumir históricamente diferentes concepciones, entre las cuales se encuentran los totalitarismos y las democracias, ambos en diversos grados y características. Estas últimas son, sin lugar a dudas, las más adecuadas para los fines que el hombre aspira, toda vez que es lo que más se acerca a la defensa de los derechos humanos y al respeto de la dignidad, pero como todas las concepciones culturales, cuando no logra los objetivos entra en crisis y hay que buscar los cambios necesarios. Se impone, entonces, reflexionar sobre lo que ha determinado esa crisis, comprenderla y actuar en consecuencia, como lo dice Andrés Rosler. No basta sólo comprender, sino que también hay que actuar.             Desde épocas muy remotas, ya las prácticas democráticas vienen arrastrando discriminaciones y exclusiones, como lo manifiesta el sociólogo Boaventura de Sousa Santos. En la antigua Grecia, por ejemplo, no todos gozaban del carácter de ciudadanos y existía exclusión de los que llamaban estigmatizados, como los esclavos, a quienes se les despreciaba socialmente. Sin tener que analizar los distintos períodos históricos en donde se han apreciado iguales desprecios, podemos afirmar que en este siglo todavía se observa la exclusión de los que se considera distintos y se relega al gay, a los enfermos mentales, a los que carecen de fortuna, a las minorías raciales y étnicas, estableciéndose un dualismo de nosotros-ellos. De esa manera, no se respetan, pese a que las legislaciones digan lo contrario, los derechos civiles, políticos y sociales de los que son despreciados, discriminados o excluidos.             De igual manera, se ha sostenido la tesis por parte de varios estudiosos, entre ellos el filósofo Yuner Flórez Eusse, de que el Estado ha pretendido siempre dominar a las masas representadas por los más desposeídos, con el fin de mantenerla enajenada, utilizando el derecho y las leyes como un medio para tal objetivo. El ser humano decidió constituir la sociedad y con ella al Estado como instrumento para organizarla y controlarla, pero se tergiversó ese concepto atendiendo intereses particulares de élites favorecidas. En ese orden de ideas, se observa que en la época contemporánea, los que detentan el poder con mucha frecuencia incurren en actos de corrupción, es notorio el tráfico de influencias y la manipulación de la ley en búsqueda de enriquecimiento o de la perpetuidad en el ejercicio de un mandato, todo ello en detrimento de las clases más vulnerables, siendo evidente el desprecio a la dignidad humana que es el bien protegido en la teoría.             Por otra parte, el afán de lucro, la inequitativa distribución de la riqueza, la explotación indiscriminada de los recursos naturales, el irrespeto de la naturaleza y su aprovechamiento sin límites, han ido causando que los gobiernos se conviertan en lo que el citado Boaventura de Sousa Santos llama una democracia de baja intensidad, que es puramente representativa, con dominio de pocos, defensora de los intereses de élites y oligarquías y con predominio represivo. En el caso colombiano, si bien la constitución define al Estado como social y de derecho, lo cual involucra el predominio de la ley y de los derechos del hombre, también hay una realidad en la que se observa corrupción en todos los poderes del Estado, impunidad en casos de delitos cometidos por personas con influencias económicas o políticas, estados de pobreza extrema agudizada en estos tiempos de pandemia, falta de distribución equitativa de recursos, compras de votos en los procesos electorales, falta de protección a los indígenas y a su Madre tierra y otros de la misma naturaleza, que ubican en situación de crisis de la democracia. Si fue instaurada para el bienestar de todos, no lo está cumpliendo cabalmente.             Ante esa problemática, hay que reaccionar y llevar a la democracia a un estado de alta intensidad. Eso supone que el ciudadano se concientice y adquiera formación y responsabilidad, convirtiéndose en un ciudadano activo; que la concepción democrática no sea solamente representativa sino también participativa; que se procure el respeto a la dignidad humana como lo pregona Kant y, en fin, que con todos esos aportes se replantee el Estado y con él la democracia. Ante la pregunta de si se debe tolerar al intolerante, la respuesta debe ser que sí, lo cual se hace con argumentos y diálogo, para no caer en lo que Miguel Miranda Rodríguez alertó sobre los diálogos entre gobierno y las FARC para terminar la lucha armada. Apunta tal autor, que en las conversaciones ambos grupos mantenían total rechazo de los puntos del otro, lo cual conducía al fracaso, puesto que no había tolerancia.             Se podrá así afirmar que como hemos expresado, la democracia actual tiene fallas, pero se pueden corregir y revertir, lo cual la hace perfectible y pese a su crisis actual, el hombre en general y el colombiano en particular, tendrá el mejor escenario para su desarrollo y bienestar. yolvanrey@gmail.com  @damaparo Escritora, poeta y luchadora social. Estudiante de Filosofía en la UNAD en Colombia

La huella de López Michelsen

LUIS DANIEL ALVAREZ – Personaje que aunado a su gran cultura y dedicación tuvo una gran vocación de servicio que lo llevó a ejercer una cantidad importante de responsabilidades, entre ellas la presidencia de su país. Poco se recordó que el pasado 11 de julio se cumplieron trece años del fallecimiento del académico y destacado político colombiano Alfonso López Michelsen, La magnitud del ex mandatario colombiano se refleja en un hecho que puede pasar desapercibido pero que es relevante y es que trascendió a la figura de su padre, el prominente Alfonso López Pumarejo, por lo que fue admirado y será recordado por su propia estampa y no por ser el hijo de una personalidad, marcando una huella que incluso fue mucho más allá del liberalismo Alfonso López Michelsen en la política Aunque tuvo una experiencia como concejal siendo bastante joven, su ingreso a la política activa se da en una época de madurez, lo cual no impidió que alcanzara altas investiduras entre las que estuvieron escaños parlamentarios, gestiones como ministro y gobernador y luego la primera magistratura, después de un intento frustrado. Tal vez un error fue buscar ser reelecto, cerrando el paso a nuevas generaciones y diluyéndose sus votos con los del también liberal Luis Carlos Galán, lo que dejó la mesa servida para que pudiera triunfar Belisario Betancur en 1982. En su momento fue una voz contestataria que no encontró vinculación entre su pensamiento y el partido, razón por la que fundó el Movimiento Revolucionario Liberal. Fue en esta agrupación en la que hizo una carrera acelerada y que representó una voz disidente frente al liberalismo tradicional. Esta experiencia de rebeldía política terminó cuando López Michelsen y un sector importante se integraron al gobierno de Carlos Lleras Restrepo y por ende a la institucionalidad, mientras que otro grupo tomó el camino de la subversión. No pueden las épocas de pandemia y preocupación servir de pretexto para olvidar el legado de figuras como Alfonso López Michelsen. Fue sin lugar a dudas un hombre de Estado, un líder de la región y un ejemplo de formación, anhelos y cultura al servicio de la ciudadanía.  Recordarlo como merece, es rendir tributo a la política que sirve a la población y que sabe que llegar a responsabilidades de Estado es para dedicarse al colectivo. Tanta falta hacen figuras así en este mundo tan convulsionado luis.daniel.alvarez.v@gmail.com @luisdalvarezva Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV

Elecciones República Dominicana 2020

CARLOS ESPERT – El pasado 5 de julio se celebraron, en democracia, elecciones presidenciales y congresuales en República Dominicana. El candidato del Partido Revolucionario Moderno, el economista Luis Abinader, logró ganar en primera vuelta con un 52.5% de los votos, mientras a nivel parlamentario consiguieron el 57.6% de los senadores y el 43.5% de los diputados lo que promete, en la Cámara baja, discusión y negociación para la aprobación de propuestas que presente el Ejecutivo. Abinader es un político y empresario perteneciente a una reconocida familia dominicana que supo capitalizar el agotamiento de 16 años del Partido de la Liberación Dominicana. El país reclamaba cambio básicamente sobre la base de una percepción de exceso de corrupción, abuso de poder e impunidad. Económicamente, Dominicana ha mantenido un crecimiento económico sostenido promedio del 5.3% anual, destacando con una de las tasas más elevadas de la región (AL-Caribe). Según cifras del Banco Mundial, redujo efectivamente la pobreza en un 20% e incrementó la proporción de la clase media en un 37%. Comparar la Dominicana del año 2004 con la del 2020, es un antes y un después en materia de modernización, inversión y mejora de la calidad de vida. El país vivió años de ingente inversión pública en infraestructura vial y de transporte; apertura a inversión extranjera; creación de zonas francas y un reforzamiento de la explotación minera y del sector turismo. Una era de bonanza económica propulsada también por un endeudamiento total del 67.2% del sistema público no financiero (28.1% del PIB) y un crédito interno del 32.8% (13.7% del PIB). Al 31 de mayo de 2020, el saldo de la deuda externa e interna del sector público no financiero (SPNF) totalizó US$38,309.1 millones, representando el 41.7% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta circunstancia se verá agravada por un crecimiento de 0% pronosticado por la CEPAL para el cierre de este año, como resultado de los estragos ocasionados por la pandemia. Dicho esto, hay que señalar que si bien el endeudamiento sirvió al propósito de mantener estabilidad monetaria y cambiaria; controlar la inflación y contribuir al crecimiento económico. La población en general, lejos de apreciar las variables macroeconómicas, terminó decantándose por resentir el evidente dispendio de los dineros públicos; altos niveles de corrupción e impunidad. Se podría decir que uno de los escándalos mas demoledores para el Partido saliente, lo constituyó el proyecto de Planta de Generación de Carbón de Punta Catalina, adjudicada a ODEBRECHT por un valor de contrato 2.4 veces superior al ofertado por otros competidores y que ha terminado costándole a la República US$2,340 millones de dólares. Desde el inicio de su construcción el 15 de diciembre de 2013 hasta la fecha, Punta Catalina ha estado en el centro del escándalo judicial; mediático y de solicitudes de la oposición para que se investigara al presidente Medina. Para colmo, luego de más de dos años de retraso, el 11 de octubre 2019, el mandatario puso a prueba la Unidad 2 de la central termoeléctrica y desde entonces aún no hay fecha para la entrada comercial al sistema. A pesar de sus 8 años en el poder, Danilo Medina no pudo entregar la obra, que para colmo presenta problemas técnicos que le impiden su correcta puesta en funcionamiento. El Presidente electo, Luis Abinader tiene ante sí un enorme reto por delante. Tiene un país severamente endeudado que ha sido afectado por el COVID-19 en su principal industria captadora de divisas: el turismo; además de verificar caídas en sectores tan importantes como la construcción, el transporte, la manufactura local, las zonas francas y la minería; las cuales  básicamente borraron las ganancias de producción de enero y febrero. Cifras preliminares, muestran que la economía dominicana cayó un 7.5% del PIB en términos interanuales en el periodo enero-abril y aunque estamos en un proceso de reapertura, subyace el peligro de una segunda recaída sanitaria que podría agravar aún más el pronóstico de la CEPAL. Otro aspecto que afecta el gasto público, consiste en el entramado de ayudas sociales que van desde programas de alimentación hasta subsidios directos a la energía eléctrica o el gas butano; lo que agrega distorsiones a la economía, pero forma parte consustancial de la estructura socio-económica del país y definitivamente mantiene a cientos de miles de dominicanos alejados de la pobreza extrema. Siendo el Presidente electo Economista de profesión, ha conformado un equipo técnico que ya tiene muy calibrada la dimensión del problema y tiene planes concretos para mantener el gasto público dentro de un contexto de eficiencia, que les permita ir disminuyendo anualmente los niveles promedio de endeudamiento con la esperanza de reducir déficit fiscal y necesidades de endeudamiento. En definitiva, el gobierno que inicia el 16 de agosto, va a tener que procurarse soluciones muy ingeniosas para recuperar el crecimiento afectado por el COVID-19 y mantener estabilidad económica sin mayor financiación externa. El cierre del 2020, se perfila como un reto que marcará la pauta del inicio de una nueva administración, en la que la población dominicana ha cifrado esperanzas de cambio en materia del manejo de la cosa pública.  En otras palabras, las expectativas giran en torno a aspiraciones de transparencia y aplicación de la Ley y la justicia, más que en términos de mejoría económica. Los programas sociales de ayuda; la inercia del crecimiento sostenido y la estabilidad de índices a costa de endeudamiento, mantendrán por un tiempo la percepción generalizada de bienestar. A nuestro juicio, la población observará cierta tolerancia con base a la debacle propiciada por la pandemia y las expectativas que genera todo nuevo Gobierno en materia de mejorías; pero nos está muy claro que existe un estrecho margen de maniobra que la nueva Administración tendrá que manejar con extraordinario criterio. Por lo pronto, solo podemos desear éxito a un país que ha tendido la mano a miles de venezolanos que hemos hallado refugio, amistad, solidaridad y posibilidades de crecimiento. Internacionalista UCV Twitter:  @EspertCarlos 

Simón Alberto, El Internacionalista

PEDRO ALEXIS CAMACHO –Nota: En ocasión del  cumpleaños de Simón Alberto Consalvi (7 de Julio), comparto un artículo que escribí el 14 de marzo de 2013, a pocos días de su fallecimiento. Nunca se escribirá lo suficiente sobre Simón Alberto Consalvi. Abarcó tanto sobre tantos aspectos que sería imposible limitar su radio de acción. Fue un hombre noble, equilibrado, transigente, deslastrado de dogmatismos, con convicciones claras, con un alto sentido de la amistad y con un humor que le permitía llevar a cabo ideas y proyectos en un ambiente jovial sin perder la compostura. En otras palabras, un estratega, (una de sus palabras favoritas). Un hombre público. Sus cualidades políticas, aunadas a su ponderado criterio y elogiable discreción, constituían virtudes que inspiraban confianza aun en circunstancias difíciles. En fin, “una figura de postín”, como lo caracterizó Pedro Ramón Romera en su columna “La figura de hoy” en el diario 2001, el 21 de septiembre de 1988. La profesora y amiga Elsa Cardozo, en su reciente artículo “Consalvi y la Diplomacia”, resalta, de manera precisa, su habilidad en este campo. En efecto, su aquilatada gestión en el mundo diplomático se inicia como Embajador en Yugoslavia en los primeros años de vida democrática venezolana y completa su obra en Washington. En dos oportunidades se desempeñó como Canciller. A mediados de 1974 hace su entrada en el campo multilateral como Representante Permanente en la Misión de Venezuela ante Naciones Unidas. Y, fue precisamente allí, donde tuve mi primer encuentro con Simón Alberto, en virtud de que, por circunstancias de la vida, me encontraba ejerciendo funciones diplomáticas en esa Embajada. A partir de esa fecha nuestra relación tanto profesional como personal se fue fortaleciendo.La llegada de Simón Alberto a Nueva York coincide con una década intensa, marcada por  una recia confrontación entre las dos Superpotencias. La guerra fría estaba en su climax, la carrera armamentista en pleno apogeo y la crisis energética o como la denominó Simón Alberto “la crisis del despilfarro de la energía”, en su punto mas álgido. La cohesión de la OPEP condujo a la urgencia de un cambio profundo en las relaciones económicas internacionales y se levanta la voz de los países en desarrollo para hacerse sentir en las decisiones a nivel mundial. La crisis económica golpea seriamente a todos pero en particular a los países mas pobres. El sistema de comercio y de pago establecido en Bretton Woods se desmorona. La ONU responde a las exigencias del clamor y abre rutas institucionales. Venezuela se incorpora a tiempo completo para contribuir a crear un orden internacional mas justo y actúa y fija posición firme como miembro activo de Naciones Unidas y como socio fundador de la OPEP. Sendas Asambleas Generales extraordinarias se lanzan para capear el temporal que se avecina.En diciembre de 1974 dos ilustres venezolanos se cruzan para marcar la pauta que los países en desarrollo debían seguir. Manuel Pérez Guerrero, Ministro de Estado para Asunto Económicos Internacionales, hombre de dilatada experiencia en negociaciones  internacionales y el Embajador Simón Alberto Consalvi, cuyo talante intelectual y periodístico le permitió empinarse frente a las dificultades que se veían venir. “Una llave imperdible”. Se crean nuevas instituciones en Naciones Unidas y pululan las resoluciones orientadas a la búsqueda de un mundo mas ordenado y equitativo. Se establece el Fondo Especial de Naciones Unidas para ayudar a los países mas gravemente afectados por el caos económico y Simón Alberto entra en escena con muy buen pié. Al dirigirse al Representante del Secretario General de la ONU para la Operación de Emergencia creada, Dr Raul Prebisch, reprocha la posición de algunos países del Norte que habían asumido una postura negativa con respecto al Fondo y reclama “la solidaridad internacional que en circunstancias de emergencia debe privar por sobre cualquier otra consideración política”, poniendo como ejemplo los acuerdos suscritos entre Venezuela y los países de América Central “que se han llevado a cabo bajo estos mismos propósitos de solidaridad internacional a pesar de enfrentar Venezuela innumerables problemas económicos y sociales”.Como hombre dispuesto a no dejar las cosas como están e interesado en orientar a la Venezuela democrática por el camino pluralista, abierta a todas las tendencias políticas e ideológicas del mundo, Simón Alberto sostenía con frecuencia reuniones con el expresidente Rómulo Betancourt. Se reunían  en la Misión o en alguna de esas pintorescas plazas neoyorkinas. Quizás, como resultado de esas conversaciones y, obviamente, con el consentimiento del Presidente Carlos Andrés Pérez, el 29 de diciembre de 1974 en un memorable encuentro celebrado en la sede de la Misión de Venezuela, en el cual estuve presente, el Embajador Consalvi y el Embajador de Cuba ante la ONU, Ricardo Alarcón, intercambiaron las Notas para reanudar las relaciones diplomáticas entre ambas Naciones. Como se recordará, la ruptura se había producido a raíz de los actos subversivos protagonizados por el gobierno cubano durante la administración del Presidente Rómulo Betancourt. Su inquietud profesional no se quedo solamente en el marco de las Naciones Unidas. De ninguna manera. Muy hábilmente Simón Alberto incursionó en otros caminos. Inició y concluyó a principios de 1977 una Maestría en Asuntos Internacionales en la Universidad de Columbia. Me imagino que un sueño premonitor le rondaba en su cabeza. Es posible también que la terrible enfermedad que acabó con la vida de su hija Silvia lo forzó a buscar  otros derroteros, entre los cuales, la vida universitaria fue uno de ellos. Los momentos trágicos no fueron óbice para Simón Alberto. Los afrontó con aplomo y valentía. Pero su acción no se detuvo allí. Hizo lo imposible para que Horacio Arteaga, mi amigo y compañero de lides diplomáticas en la Misión, y quien escribe estas notas, estudiáramos la misma maestría, y así fue como los tres, en períodos diferentes, completamos los estudios y obtuvimos el título de Master. Con muchos obstáculos nos tropezamos. Debíamos cumplir con el trabajo cotidiano que demandaba mucha dedicación sin descuidar las tareas exigentes de la Universidad, para lo cual, en varias ocasiones, nos vimos en la necesidad de estudiar algunas materias conjuntamente en la