Hacia una nueva Guerra fría… cibernética

Por Agustin Urreiztieta En tiempos de post guerra nuestros abuelos leían sobre la Guerra fría, bombas nucleares, conflictos de baja intensidad, destrucción mutua asegurada, OTAN versus Pacto de Varsovia, entre otros términos que sazonaban extrañamente sus vidas. El “reparto” del mundo en zonas de influencia entre los Estados Unidos y la otrora Unión Soviética se fundaba en la simple relación de fuerzas de la carrera armamentista y la acumulación de montañas de cabezas nucleares de lado y lado. En 1989, con la caída del bloque soviético, la Guerra fría pasó a ser un término obsoleto, un recuerdo de las curiosidades trágicas de la Humanidad contemporánea, llevado a las letras y al cine por Ian Fleming, John Le Carré, Alfred Hitchcock, por solo citar a dos de una larga lista de novelistas, cineastas y actores. Sin embargo, vemos surgir la tensión de una nueva especie de Guerra fría, aupada por el interés de países, regímenes o sectores en dominar o debilitar adversarios o monetizar, por atajos, la creciente digitalización de nuestras sociedades. En efecto, no pasa un día sin que sepamos sobre algún ataque cibernético de cualquier naturaleza alrededor del mundo. Ningún individuo, país, región o industria están exentos de la velocidad de vértigo que el desarrollo tecnológico imprime al mundo.   Los eventos marcan el ritmo y muestran la urgencia. Los Estados Unidos acusan a China, Rusia, Irán y otros países de ser responsables de intrusiones masivas en sus sistemas informáticos y, aún más grave, de intrusión y consiguiente influencia en sus elecciones.  Además de la responsabilidad de los Estados en estos actos, la preocupación orbita en torno a ataques masivos perpetrados por ciber-delincuentes quienes, bajo el ala protectora o la vista gorda de sus gobiernos, disrumpen servicios públicos, infraestructuras y operaciones de empresas cuyas actividades son de importancia vital. Como ejemplo dramático de esta situación, recientemente el mayor oleoducto que surte gasolina a las principales ciudades de la costa este de los Estados Unidos, fue víctima de un “secuestro” de sus operaciones. Lo increíble se produjo, hubo escasez de gasolina hasta en Washington, la capital. Igual que en un secuestro ordinario, se pagó un rescate y el oleoducto volvió a operar con normalidad. Situaciones como ésta ocurren a diario y en un muy preocupante número creciente. Los ciber ataques o amenazas, afectan cualquier industria o actividad expuesta a redes de internet o móviles. Desde luego, mientras más digitalizado sea un país o sector de actividad, mayor el peligro. Sin embargo, la modesta digitalización de una región no la exime de riesgos. Por ejemplo, el 70% de las estaciones 4G en África son fabricadas por una sola compañía china. Esto plantea un problema de envergadura pues le otorga un control significativo a una potencia extranjera sobre la información, las comunicaciones, las cadenas de suministros y en teoría podría a distancia colapsar el funcionamiento de esa infraestructura. Menuda situación. Como en tiempos de la Guerra fría, los eventos van escalando. Incluso, ya la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, acuerdo de asistencia militar que hacía frente al bloque soviético) en concierto con los Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, culpan sin ambages a China por el ataque cibernético sufrido por la red Microsoft Exchange que afectaría a 30 mil empresas americanas y cientos de miles a nivel mundial.    Así, el artículo 5 de la Carta del Atlántico establece, y esta es la fibra vital de la OTAN, que, en caso de agresión contra uno de sus miembros, todos los demás se unen automáticamente. Adaptándose a los nuevos tiempos, esta reacción automática se extiende ahora a los ciberataques. De hecho, desde la OTAN y los Estados Unidos, ya se baraja la posibilidad de contra ataques cibernéticos proporcionales, preventivos o disuasivos, recompensas multimillonarias por la identificación y arresto de los responsables, cooperación internacional, regulaciones estrictas en torno a las criptomonedas y otras fuentes de financiamiento, entre otras medidas como parte del arsenal para enfrentar estas nuevas amenazas. Esta escalada se produce en una cancha sin reglas de juego, sin la más mínima transparencia y con crecientes riesgos de toda clase. En estas nuevas formas de conflicto, la identificación del agresor es a veces compleja, si no imposible, la evaluación de las capacidades del contrincante es una gran incógnita y la respuesta no es tan clara como en la guerra convencional. Por otro lado, en esta situación de conflicto cibernético entre países, la clasificación tradicional por recursos, habilidades, tamaño especifico, avance tecnológico, economías, población, etc… se antoja increíblemente incierta. Es así como se encuentran grandes contrastes entre los países que lógicamente tienen las capacidades tecnológicas y militares para ocupar este nuevo escenario, y aquellos que no necesariamente tienen los medios, pero han emprendido un camino estratégico en esa dirección. El ejemplo más elocuente seria Corea del Norte, marginalmente digitalizada y económicamente atrasada, pero que, en el campo nuclear o cibernético, ha desarrollado capacidades que rebasan sus posibilidades con creces. Otro ejemplo lo encontramos en Israel, pequeño en tamaño, pero cuyas capacidades cibernéticas son bien conocidas y que no dudan en utilizarlas, particularmente contra Irán. Entre los países protagonistas, el clima hoy es de total desconfianza, es probable que, como en la Guerra fría, se alcance una ciber-disuasión como existe con la amenaza atómica. Esto es lo que se conocía en la era nuclear “el equilibrio del terror”, cuando los Estados Unidos y la Unión Soviética tenían cada uno la capacidad de eliminar al otro. Por ello, cuando los principales países tengan la certeza de la ciber–capacidad destructiva de cada uno, allí comenzaran seriamente las conversaciones sobre el crimen cibernético internacional. Por ahora serán parte de nuestro cotidiano, noticieros relatando espectaculares ciber ataques y nos acostumbraremos al uso de nuevos anglicismos técnicos como el ransomware, cryptojacking, blockchain, hackers, phishing, por solo citar varios de una larguísima lista. En la reciente reunión de Joe Biden y Vladimir Putin en Ginebra, el Presidente de los Estados Unidos blandió bien alta la amenaza de represalias a los ataques cibernéticos orquestados desde Rusia contra objetivos

Nueva oferta formativa entre el CODEIV y el IECS

El Colegio de Internacionalistas de Venezuela y el Instituto Europeo Campus Stellae (IECS) suscriben convenio para una oferta formativa en los siguientes tópicos: Triple Máster en Derecho Internacional, Derechos Humanos y Cooperación Máster en Dirección y Gestión de Comercio Internacional Doble Máster en Protocolo y Eventos

Diplomado Alta Política Internacional. Agenda actual.

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MODULO I   LAS RELACIONES INTERNACIONALES Y LAS ORGANIZACIONES GLOBALES INTRODUCCIÓN A LA DIPLOMACIA Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES Emb. Freddy Álvarez Yanes Y Prof. Felix Arellano 5 horas   LA IMPORTANCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES Prof. Adalberto Urbina 5 horas   LA ONU, LA GOBERNANZA MUNDIAL Y LA SOLUCIÓN PACIFICA DE CONTROVERSIAS Prof.  Juan Francisco Contreras A 10 horas   LA CORTE PENAL INTERNACIONAL Y EL ESTATUTO DE ROMA) Prof. Nelson Chitty la Roche 5 horas   25 MODULO III CONFLICTOS INTERNACIONALES CONFLICTO EN LA PENÍNSULA COREANA Ministro Consejero Eloy Torres 5 horas   CONFLICTOS EN EL MEDIO ORIENTE: ISRAEL – PALESTINA, ISRAEL – IRÁN, IRÁN – IRAK Emb. Freddy Álvarez Yanes 5 horas   LA PRIMAVERA ARABE: SIRIA, IRAK, LIBIA, ARGELIA, MARRUECOS, EGIPTO, TÚNEZ / EL ESTADO ISLAMICO. Emb. Julio Cesar Pineda 5 horas   NACIONALISMOS Y MOVIMIENTOS SECESIONISTAS: CASOS CATALUÑA, HONG KONG Y FLANDES. PROF. Yanira Velázquez 5 horas   20 MODULO IV SITUACION POLITICA LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE Situación Política de América Latina y del Caribe Prof. Luis Daniel Álvarez 5 horas   Situación Política de Venezuela – Relaciones con Colombia y Guyana Emb. Sadio Garavini Di Turno 5 horas   EFECTO DE LAS MIGRACIONES EN LATINOAMERICA. EL CASO VENEZOLANO Ministro Consejero Manuel Rodríguez Moreno 5 horas   GEOPOLITICA DEL CARIBE / POLÍTICAS PÚBLICAS / SEGURIDAD Y DEFENSA Prof. Jesús Enrique Briceño García 5 horas 20 MODULO V POLITICA EXTERIOR Y GEOPOLITICA LA POLÍTICA EXTERIOR DE LOS ESTADOS UNIDOS Prof. Luis Daniel Álvarez 10 horas   LA POLÍTICA EXTERIOR DE RUSIA Y SU GEOPOLITICA. LA EXPANSIÓN RUSA EN GEORGIA, UCRANIA Y MOLDOVA. Ministro Consejero Eloy Torres 5 horas   CHINA NUEVA POTENCIA ECONOMICA Y SU GEOPOLITICA. EL CASO DE TAIWÁN Y TIBET. Emb. Milos Alcalay 5 horas   EL PETROLEO COMO PRINCIPAL FUENTE DE ENERGIA GLOBAL Prof. Rafael Gallegos 5 horas   25

Diplomado “Diplomacia petrolera y otras energías”

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MODULO I: Historia del Petróleo, Ing. Rafael Gallegos 10 horas.  Exploración y Producción de Petróleo, Ing. Rafael Gallegos 10 horas. 20 Horas MODULO II: Nociones sobre el Gas Natural, Ing. Nelson Hernández  10 horas   10 Horas   MODULO III: Procesamiento del Petróleo y Petroquímica, Dr. Francisco Javier Larrañaga 10 horas 10 Horas   MODULO IV: Comercialización de los Hidrocarburos creando valor para el negocio, Ing. Elizabeth Cruz 10 horas  Financiamiento de Proyectos Energéticos Ing. Gilberto Morillo  5 horas 15 Horas MODULO V: Entorno energético mundial. El futuro de la energía, Ing. Diego González   5 horas  El Sistema Eléctrico Nacional, Ing. Pablo J. Bueno Gutiérrez  5 horas 10 Horas MODULO VI: Comportamiento Territorial de la Economía y Estrategias de Gestión, Dr. Elías Cordero 10 horas 10 Horas MODULO VII: Negociación en el entorno energético, Prof.  Juan F. Contreras A. 5 horas Diplomacia Petrolera, Prof. Freddy Álvarez Y  5 horas   10 Horas MODULO VIII: Metodología para impulsar el Desarrollo de una Industria Petrolera Eficiente, Ing. Aminta Carrasquel  5 horas Foro: El futuro de la Industria Petrolera en Venezuela,  Ing. Aminta Carrasquel/ Ing. Rafael Gallegos 5 horas   10 Horas MODULO IX: El petrolero como líder integral, Dr. Jesús E. Briceño García 10 horas.  Valores y trabajo en equipo, Ing.  Rafael Gallegos   5 horas   15 Horas

Diplomado “Relaciones Internacionales: Diplomacia y Protocolo”

MODULOS Y TEMAS No. HORAS MÓDULO I:  Aspectos Generales de la Diplomacia, Prof. Luis Manuel Carapaica    5 horas Las Relaciones Internacionales y el Servicio Exterior, Emb-Prof. Freddy Álvarez Yánez    5 horas   10 horas   MÓDULO II: Protocolo y Ceremonial de Estado, Emb-Prof. Freddy Álvarez Yanes 5 horas   5 horas    MÓDULO III: Aspectos generales del Ceremonial y Protocolo de Estado, Regional y Municipal: Nuevo perfil de las precedencias en Venezuela, Prof. Víctor Mendoza Coronado  15 horas 15 horas MÓDULO IV: Solución Pacífica de Controversias Internacionales, Prof. Juan Francisco Contreras Arrieche 10 Horas 10 horas MÓDULO V: Ceremonial y Protocolo Académico,  Prof(a): Dra. Etna de Fagre 5 Horas Protocolo Militar, Prof. (Alm). Jesús E. Briceño García   5 Horas  Protocolo Empresarial, Prof(a). Jeannette Rodríguez 5 Horas 15 horas     MÓDULO VI:   Diplomacia Multilateral Emb.Prof. Milos Alcalay 5 Horas Los Derechos Humanos en las Relaciones Internacionales Prof. Adalberto Urbina  5 Horas     10 horas MÓDULO VII:  Casos de Estudio La Integración Regional, Prof. Félix Gerardo Arellano 5 Horas Colombia Prof. Leandro Area 5 Horas  Guyana y el Esequibo Emb-Prof. Sadio Garavini Di Turno  5 Horas  Política Exterior de Venezuela, Prof. Luis Daniel Álvarez 5 Horas  20 horas   MÓDULO VIII: La Economía del Petróleo, Prof. Rafael Quiroz 5 Horas La Diplomacia del Petróleo, Prof. Rafael Gallegos Castro 5 Horas Geopolítica del Medio Oriente, Emb-Prof.  Julio Cesar Pineda   5 Horas    15 horas    MÓDULO IX: Liderazgo y motivación al logro y Valores y trabajo en equipo,    Prof. (Alm). Jesús E. Briceño García 5 horas   5 horas MÓDULO X: La Imagen en los Eventos Protocolares. Prof. Carlos Alarico Gómez 10 Horas   15 horas 

El año 2025: transformaciones y tensiones en la escena internacional

El año 2025 se perfila como uno de los más intensos y complejos en la agenda global de relaciones internacionales y geopolítica. Entre guerras regionales, alianzas estratégicas, reconfiguraciones de poder, disputas comerciales y cumbres multilaterales, el sistema internacional sigue mostrando una dinámica de alta tensión y profundas transiciones estructurales. A continuación, los hitos más relevantes: 1) Conflictos armados y seguridad global Uno de los fenómenos más destacados de 2025 fue la escalada militar en el Oriente Medio, especialmente entre Israel y Hamas e Israel con Irán. Durante junio, se registraron intensos ataques a instalaciones nucleares y militares iraníes, seguidos por represalias iraníes contra objetivos israelíes con misiles balísticos y drones, marcando un punto crítico en la seguridad regional y amplificando los riesgos de un conflicto mayor en la región. Mientras tanto, otros conflictos prolongados, como la invasion de Rusia a Ucrania y la guerra civil en Sudán, continuaron causando enormes crisis humanitarias sin solución a la vista, reflejando la incapacidad de la comunidad internacional para detener tensiones latentes en África subsahariana. 2) Tensiones geopolíticas entre grandes potencias Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia siguieron siendo complicadas en 2025. Aunque se realizaron conversaciones diplomáticas para reducir las “irritantes” en sus relaciones bilaterales, las diferencias profundas —particularmente en torno al conflicto en Ucrania— permanecen sin resolverse. Por otra parte, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China se intensificaron con la expansión de lo que algunos analistas han denominado una “Guerra Comercial 2.0”, abarcando incluso sectores tecnológicos clave como semiconductores e inteligencia artificial. Estas relaciones se traducen en la inoperancia en las instituciones internacionales, como por ejemplo del Consejo de Seguridad, que es el órgano de Naciones Unidas, garante la paz y seguridad. 3) Reconfiguraciones multilaterales y cumbres estratégicas La cumbre del G20 en Johannesburgo, Sudáfrica —la primera celebrada en África— fue un evento de enorme relevancia política. Aunque faltaron algunas de las principales cabezas de Estado, este encuentro reafirmó los esfuerzos del Sur Global por posicionar temas como sostenibilidad, igualdad y deuda externa en la agenda global, desplazando parcialmente la centralidad tradicional de Occidente. Cumbre de la OTAN en La Haya: En el terreno de la seguridad transatlántica, la reunión de líderes de la OTAN en junio consolidó compromisos de fortalecimiento militar —incluida la promesa de elevar el gasto de defensa al 5 % del PIB— y sirvió de plataforma diplomática para encuentros bilaterales clave entre Estados Unidos, Turquía y Ucrania. Además, reuniones como la Cumbre Unión Africana–Unión Europea en Luanda y la Cumbre de la Comunidad Política Europea en Tirana, aunque menos mediáticas, mostraron esfuerzos continuos por articular respuestas multilaterales a desafíos como la migración, la seguridad y la cooperación económica. 4) Consolidación de nuevas alianzas: BRICS y Global South El 17º Cumbre del BRICS en Río de Janeiro los líderes del bloque destacaron la necesidad de fortalecer la cooperación entre países del Sur Global, así como la importancia de una gobernanza internacional más inclusiva. El documento final enfatizó especialmente la regulación equitativa de la inteligencia artificial, la cooperación económica y la importancia de fomentar un desarrollo tecnológico que no agrave las brechas globales. Este desarrollo pone de manifiesto cómo plataformas no tradicionales desafían el liderazgo histórico del G7 y los organismos multilaterales clásicos, presionando por reformas en instituciones como la ONU y el sistema financiero global. 5) Dinámicas geopolíticas en otras regiones •Asia y Pacífico: La región continuó siendo un foco de tensiones estratégicas, con Estados Unidos profundizando relaciones económicas con países como Vietnam y observando con atención las relaciones entre China e India, así como la evolución de la situación en torno a Taiwán. •África: Además de los conflictos armados, la diplomacia africana ganó espacio con iniciativas propias y su creciente papel en foros multilaterales, destacando esfuerzos por integrar el continente en nuevas cadenas de valor globales. •Américas: Aunque gran parte de la atención mediática internacional se enfocó en otros escenarios, las tensiones políticas y estratégicas en el hemisferio —incluidas disputas ideológicas y acuerdos de seguridad regional— continuaron marcando la agenda regional. 6) Cambios tecnológicos y su impacto geopolítico En 2025 la inteligencia artificial y la tecnología de avanzada pasaron de ser temas técnicos a herramientas fundamentales de poder geopolítico. Organizaciones y gobiernos han comenzado a elaborar marcos regulatorios y estrategias nacionales para incorporar la IA como factor de seguridad, economía y poder blando, un fenómeno que influirá en el orden internacional en los próximos años. Conclusiones: un año de transición en la política global El 2025 puede describirse como un año de realineamientos y persistencia de conflictos duraderos. Mientras se consolidan nuevas coaliciones y se subdivide el orden internacional en múltiples polos de poder, crecen también las tensiones entre grandes potencias y en regiones estratégicas. La diplomacia tradicional ha sido, en muchos casos, insuficiente para contener coaliciones y crisis regionales que parecen reinventarse constantemente. Para América Latina y el Caribe, comprender estas tendencias no es simplemente una cuestión académica o periodística, sino una necesidad estratégica: el impacto de los grandes bloques, los acuerdos de seguridad y las decisiones comerciales extrarregionales tendrán consecuencias directas en nuestras economías, nuestras políticas internas y nuestras agendas de desarrollo. El ano 2025, fue un punto de inflexión que reconfigura alianzas, políticas y agendas globales de manera que probablemente marcarán la década por venir.

Estados fallidos en América Latina: cuando el fracaso no se nombra

En América Latina existe una palabra incómoda que muchos gobiernos, analistas y dirigentes políticos prefieren evitar: fracaso. Sin embargo, cuando el Estado no logra garantizar seguridad, justicia, servicios básicos ni oportunidades, el problema deja de ser semántico y se convierte en una realidad cotidiana. Hablar de Estados fallidos en la región no es una exageración alarmista, sino una forma de describir procesos de deterioro institucional que llevan años gestándose y que hoy afectan directamente a millones de personas.El concepto de Estado fallido suele asociarse a escenarios extremos, como guerras civiles o colapsos totales del poder público. Pero en América Latina el fenómeno adopta una forma más sutil y, precisamente por ello, más peligrosa: Estados que existen en el papel, celebran elecciones (muchas veces amañadas) y aprueban leyes, pero que son incapaces de ejercer autoridad efectiva, proteger a sus ciudadanos o garantizar derechos básicos, por lo general se convierten en Estados represores. El resultado es un Estado presente en los discursos, pero ausente en la vida real.Estados que prometen, pero no cumplenLa mayoría de los países latinoamericanos se han aprobado constituciones ambiciosas y marcos legales avanzados. El problema no es la falta de normas, sino su incumplimiento sistemático. La ley se aplica de forma selectiva, la justicia llega tarde o no llega, y los servicios públicos funcionan de manera precaria o desigual. En muchos territorios, el Estado ha sido reemplazado por actores informales o abiertamente criminales que imponen reglas, cobran “impuestos” y ofrecen una falsa sensación de orden.Países como Venezuela, Cuba y Haití representan los casos más extremos de este deterioro, pero no son los únicos. Nicaragua, Honduras y Guatemala muestran signos claros de erosión institucional, mientras que El Salvador plantea un debate incómodo: ¿es posible recuperar el control del territorio sacrificando garantías democráticas? La región parece atrapada entre la inacción estatal y soluciones autoritarias que prometen resultados rápidos a costa de derechos.La desigualdad como acelerador del colapsoAmérica Latina es una de las regiones más desiguales del mundo, y esa desigualdad es uno de los principales motores de la fragilidad estatal. Cuando millones de personas quedan excluidas del acceso a educación, salud y empleo digno, el contrato social se rompe. El Estado deja de ser visto como un garante de derechos y pasa a percibirse como un actor distante, irrelevante o en algunos casos directamente hostil.En este vacío florecen la informalidad, el clientelismo y las economías ilegales. La violencia se normaliza y deja de ser una excepción para convertirse en parte del paisaje cotidiano. No se trata solo de homicidios o enfrentamientos armados, sino de una violencia estructural que se expresa en impunidad, discriminación y abandono estatal. Violencia, miedo y territorios sin ley Uno de los indicadores más claros del fracaso estatal es la pérdida del control territorial. En numerosas zonas urbanas y rurales, el Estado comparte —o ha cedido— el poder con pandillas, narcotraficantes y otros grupos armados. Estos actores no solo ejercen violencia, sino que regulan la vida diaria de comunidades enteras, deciden quién puede trabajar, circular o incluso vivir en determinados lugares.Ante esta situación, muchos gobiernos optan por la militarización como respuesta. Aunque estas políticas pueden reducir ciertos indicadores de violencia en el corto plazo, rara vez atacan las causas profundas del problema. Sin reformas institucionales, inclusión social y oportunidades económicas, la violencia simplemente cambia de forma o se desplaza a otros territorios. Migrar como última opciónCuando el Estado fracasa, la migración se convierte en una estrategia de supervivencia. Millones de latinoamericanos han abandonado sus países no por elección, sino por necesidad. Huyen de la violencia, de la pobreza y de Estados incapaces de ofrecer un futuro. Esta migración masiva no solo evidencia el colapso interno, sino que genera tensiones regionales y pone a prueba la solidaridad entre países.Paradójicamente, la salida de población activa y capacitada debilita aún más a los Estados de origen, creando un círculo vicioso del que resulta cada vez más difícil salir.Economías frágiles, Estados sin recursosEl fracaso estatal también tiene una dimensión económica. Muchos países de la región dependen casi exclusivamente de la exportación de materias primas, lo que los hace vulnerables a los vaivenes del mercado internacional. Sin una base productiva diversificada, el Estado carece de recursos suficientes para sostener políticas públicas de calidad.El deterioro de servicios básicos como la salud, la educación o el transporte no es una consecuencia accidental, sino el resultado directo de Estados sin capacidad fiscal ni voluntad política. La expansión de la economía informal y de actividades ilegales termina por cerrar el círculo: menos ingresos, menos Estado y más poder para actores que operan al margen de la ley.¿Reconstruir o resignarse?Aceptar la fragilidad estatal como algo inevitable es una forma de renuncia política. Salir de esta situación exige algo más que discursos o medidas de emergencia. Requiere reconstruir instituciones, garantizar la independencia judicial y combatir la corrupción de manera real, no simbólica. También implica enfrentar la desigualdad con políticas de inclusión sostenidas y transformar economías que hoy generan exclusión en lugar de oportunidades.La cooperación regional y el apoyo internacional pueden ser herramientas útiles, pero no sustituyen la responsabilidad de las élites políticas nacionales. Sin voluntad política y presión ciudadana, cualquier intento de reforma será superficial.Un problema que ya no puede ignorarseHablar de Estados fallidos en América Latina incomoda porque obliga a señalar responsabilidades. Pero ignorar el problema no lo hace desaparecer. La fragilidad estatal no solo amenaza la estabilidad interna de los países afectados, sino que tiene efectos regionales en términos de migración, seguridad y gobernabilidad democrática.Más que preguntarnos si existen o no Estados fallidos en América Latina, la pregunta urgente es cuánto tiempo más puede la región convivir con Estados que no cumplen su función básica. El verdadero riesgo no es nombrar el fracaso, sino normalizarlo. Juan Francisco Contreras Arrieche   Internacionalista UCV / Magister en Seguridad y Defensa (IAEDEN- Caracas, Venezuela) / Magister en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho (Universidad Rey Juan Carlos – Universidad Francisco de Vittoria – Madrid, España) / Presidente del CODEIV / Miembro de Real-Latam.org  @jfca

Con Chevron o sin Chevron

Con el retorno de Chevron a Venezuela el gobierno de Trump realizó un sorpresivo “vuelvan caras” que dislocó a muchos analistas. ¿Por qué retornó la empresa al país? Hay muy variadas opiniones: los que se sienten traicionados y desconcertados, los que hablan de un triunfo estratégico de USA, y hasta de – habrase visto – de un caballo de Troya; y finalmente los que celebran la medida. La verdad, habrá que preguntarle al Departamento de Estado. Lo único que aquí se puede afirmar – para los oídos de tanto inocencio – es que el dólar no tiene amigos sino intereses, como lo corroboran tantos ejemplos en la historia de América Latina. Y además que el MAGA de Trump significa primero EEUU, segundo EEUU, y tercero EEUU. O sea…  IMPACTO DE CHEVRON Sin entrar en consideraciones políticas, podemos afirmar que las divisas generadas por la operación de esta empresa en Venezuela en 2023 redundaron, entre otros efectos, en un valor del bolívar respecto al dólar más o menos estable. Luego, la sola expectativa de la salida de Chevron, aceleró la devaluación del signo monetario, que provocó altas tasas de inflación, disminución del poder adquisitivo, ralentización de la ya decaída economía y más escasez y hambre. Adicionalmente, hizo temer por un retorno a la hiperinflación. Se presume que el retorno de la petrolera, por lo menos contribuirá a estabilizar el signo monetario.   CHEVRON, ¿LE PAGA O NO LE PAGA AL GOBIERNO? Al igual que en 2023 cuando el primer retorno de Chevron, los expertos dicen que la empresa no pagará impuestos. Y están en lo cierto, a Chevron como accionista de empresas mixtas como por ejemplo Petroboscán y Petropiar, no le corresponde pagar impuestos. Ese es rol de las empresas mixtas, que legalmente deben cancelar el 30 % de la venta en regalías y el ISRL con una tasa de 50 %. El monto de estos desembolsos puede ascender a más de 2.000 millones de dólares al año, que no es poca cosa. Las condiciones de la negociación para el nuevo retorno no son públicas (“restringidas”), por ahora. Algunos especulan que los pagos al estado se harán en petróleo, o en diluentes, tan necesarios para la explotación de la Faja. La verdad es que eso podría hacer alguna diferencia con el pago en dólares, debido a los descuentos en venta de hidrocarburos de Venezuela, por efecto de las sanciones. Pero debe quedar fuera de toda discusión, que los hidrocarburos extraídos por Chevron, sí generarán recursos financieros al estado, y claro, algunas consecuencias sociales y económicas.  DESENFOQUE El nuevo retorno de Chevron estabiliza y aumenta la producción de petróleo en Venezuela, aunque de ninguna manera significa un repunte serio hacia los niveles que requiere el país, en línea con sus potencialidades. Aspecto que no sucedería ni siquiera con el retorno de Eni y Repsol y otras que podrían estar en la impredecible agenda de Trump. Algunos analistas fantasean que con el retorno de Chevron, se incrementarán las probabilidades de que la producción venezolana llegue hasta millón y medio de barriles a fin de año, y luego a dos. Les pregunto a ellos cómo lograrán esa meta sin taladros, en Venezuela hay si acaso dos o tres. Cuando Pdvsa producía unos tres millones de barriles, había más cien taladros. La verdad es que la producción de Venezuela ni siquiera ha llegado – según las cifras secundarias de la OPEP, que sí sabe de petróleo porque es su especialidad – al millón de barriles. Para llegar a millón y medio a fin de año, deberían generar en el mejor de los casos 100.000 barriles mensuales, lo que en estas condiciones se podría catalogar de milagro petrolero. De todas formas, el millón de barriles no debe – ni de lejos- ser el enfoque de la discusión petrolera en Venezuela. Ni siquiera la presencia o no de Chevron en el país. Eso equivaldría a imitar a los intelectuales de Bizancio discutiendo acerca del sexo de los ángeles, o del tamaño de los pelos del pubis, mientras los otomanos tumbaban los muros de Constantinopla. Hay que enfocarse en lo fundamental: ¿Qué debemos hacer los venezolanos para desarrollar una industria petrolera de nivel mundial que sirva de pivote y catalizador al desarrollo de nuestro país? O dicho en otras palabras, ¿qué debemos hacer para dejar de ser un limosnero sentado en un barril?  LA FÓRMULA -¿Qué necesitamos?… Una industria petrolera que produzca tres o cuatro millones de barriles por día y genere divisas para el desarrollo del país; con una refinerías que manufacturen más de un millón de barriles por día, garanticen la seguridad energética de los venezolanos y estén interconectadas con Citgo, a la que es imprescindible retener; que triplique la producción de gas, lo industrialice, y exporte gas licuado a cualquier parte del mundo, y que además facilite el desarrollo de una petroquímica de primera. -¿Hay condiciones?… sí, un horizonte del negocio petrolero de más de treinta años, gigantescas reservas de petróleo y gas. Si produjéramos cuatro millones de barriles de petróleo durante 20 años, gastaríamos menos de 30.000 millones de barriles, y tenemos mucho, pero muchísimo más. No hay excusa para no convertirnos en una potencia petrolera generadora de dividendos que sean utilizados para ayudar a transformar a Venezuela en el país que nos merecemos. Ya está bueno de ser el país de las oportunidades perdidas. -¿Cómo?… Un nuevo modelo de país que de Seguridad a los inversionistas. Se requieren entre 15 y 20.000 millones de dólares al año durante por lo menos diez años. Si los inversionistas no sienten seguridad para sus inversiones, se van para Guyana, Brasil, Argentina o vaya usted a saber. Así de simple. La Seguridad se origina en respeto, imagen gubernamental, separación de poderes, percepción de respeto…democracia. Y en una moderna Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) que contemple Agencias de Energía , Rondas de Licitación de paquetes de energía pre seleccionados con flexibilidad en las condiciones fiscales, y un Estado que diseñe la política petrolera y regule y oriente

La OEA y Venezuela: cuando el diálogo debilita la democracia

El nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, manifestó recientemente su intención de promover un diálogo con el régimen de Nicolás Maduro y la oposición como vía exclusiva para superar la crisis política de Venezuela.En una entrevista concedida el pasado 23 de junio a la agencia EFE, Ramdin declaró: “Quiero promover un enfoque basado en el diálogo con el Gobierno, pero también con la oposición en Venezuela, con todos los partidos… No voy a discutir sobre si es una dictadura o no. Para mí es importante que, si hay un problema sobre democracia y elecciones, tratemos de resolverlo para que haya estabilidad política en el futuro”.Este enfoque de Ramdin, —que prioriza un diálogo sin condiciones ni diagnóstico previo sobre la naturaleza del régimen—, representa un distanciamiento importante respecto al mandato normativo de la Carta Interamericana de la OEA. Además, corre el riesgo de ignorar hechos fundamentales que deberían enmarcar cualquier iniciativa de negociación seria que realmente busque redemocratizar a Venezuela.Entre estos hechos destaca que, casi un año después de las cuestionadas elecciones presidenciales de 2024, el régimen de Maduro sigue sin cumplir la resolución adoptada por el Consejo Permanente de la OEA el 16 de agosto de ese año, en la que se le exige la publicación detallada de los resultados electorales por mesa y la verificación imparcial de las actas de votación.Igualmente, en octubre de ese mismo año, el Centro Carter presentó ante esa misma instancia los originales de las actas recopiladas por la oposición venezolana, las cuales, según sus conclusiones, acreditaban la victoria de Edmundo González Urrutia.La propuesta de diálogo también parece desentenderse de lo que ocurrió tras ese proceso electoral: el régimen impuso sus falsos resultados por la fuerza, desatando una ola represiva que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) calificó como terrorismo de Estado.El saldo fue trágico: al menos 23 personas murieron y más de 2.000 fueron detenidas. Esta política de persecución sistemática en contra de la oposición democrática se mantiene al día de hoy, con un saldo de más de 900 personas presas según reporta la ONG Foro Penal.Finalmente, esta apuesta por el diálogo como “vía exclusiva” de la OEA ignora el largo historial de manipulación del chavismo de procesos de negociación. El ejemplo más reciente fue la flagrante violación de los compromisos establecidos en el Acuerdo de Barbados, suscrito el 17 de octubre de 2023, bajo la facilitación del Reino de Noruega, para garantizar las condiciones mínimas de cara a las presidenciales de 2024.En este contexto, resulta legítimo preguntarse si el enfoque propuesto por Ramdin puede realmente contribuir a redemocratizar de forma duradera a Venezuela, o si, por el contrario, corre el riesgo de neutralizar el rol que la OEA está llamada a desempeñar en la restauración del Estado de derecho y del orden constitucional en el país. Diálogos que favorecen el retroceso democráticoDesde que en 2013 Nicolás Maduro asumió la presidencia de Venezuela, se han promovido al menos cinco procesos de diálogo y negociación con participación internacional. Todos ellos arrojaron resultados limitados y no lograron ofrecer soluciones duraderas a la profunda crisis que atraviesa el país.Por el contrario —tal como lo sostiene el Dr. Miguel Ángel Martínez Meucci, experto en conflicto político y procesos de pacificación— “Maduro ha aprendido a utilizar estos procesos para reequilibrar su régimen autoritario”.Los hechos demuestran que las mesas de negociación han sido empleadas por el régimen como una herramienta táctica de consolidación autoritaria, más que como una vía sincera hacia la apertura democrática.La estrategia del chavismo en estos espacios ha sido sistemáticamente la misma: proyectar una imagen de apertura ante la comunidad internacional, obtener legitimidad política, buscar alivio económico, ganar tiempo en medio de crisis internas, desescalar las protestas ciudadanas, reducir la presión política, debilitar a la oposición y fomentar sus divisiones internas.De modo que, como señala Martínez Meucci, “hasta ahora, el único resultado cierto que coincide con cada [uno de estos procesos] ha sido el desescalamiento de las tensiones y, a menudo, la desmovilización o profundización de las divisiones dentro de la oposición democrática”La asimetría de poder que condiciona todo intento de diálogoUn factor clave en el fracaso de los múltiples procesos de diálogo en Venezuela ha sido, como ha advertido Martínez Meucci, la profunda disparidad de poder entre el régimen de Nicolás Maduro y los actores que luchan por la restauración democrática en el país.Esta asimetría se manifiesta de forma especialmente marcada en varios planos: el férreo control del chavismo sobre el aparato, recursos e instituciones del Estado; en la concentración total que tiene sobre los medios de fuerza y el uso de armas; su carácter revolucionario, incompatible con los principios democráticos; y el respaldo internacional que recibe de regímenes iliberales y autoritarios.Esta disparidad estructural ha condicionado de manera decisiva tanto la dinámica como los resultados de las negociaciones. Le ha permitido al régimen imponer, en gran medida, la agenda y términos de las negociaciones, incidir en la designación de los negociadores de los opositores, limitar en gran medida los acuerdos a concesiones pragmáticas sin comprometerse a fondo con la transición política, retirarse de los procesos en cuanto considera que ya no existe una amenaza creíble de presión externa e interna; e incumplir los compromisos asumidos sin consecuencias.Un enfoque pragmático al margen de la Carta Democrática InteramericanaPor tanto, resulta como mínimo preocupante plantearse un nuevo proceso de diálogo sin considerar los perniciosos efectos que genera la asimetría de poder entre el chavismo y la oposición democrática.Más inquietante aún es que, desde la Secretaría General de la OEA, se impulse un enfoque para resolver la crisis venezolana sin apelar al marco legal que la propia organización ha consagrado para la defensa del orden democrático en la región, y que, en los hechos, parece privilegiar la estabilidad política por encima de la democracia.Al evadir asumir una postura clara sobre el carácter del régimen venezolano, —especialmente en el contexto de las elecciones presidenciales de 2024, donde la OEA expresó preocupaciones sobre la transparencia electoral—, el enfoque pragmático del diálogo promovido por

Una despedida al embajador Álvarez Pifano

El día de hoy, 20 de junio de 2025, falleció en la ciudad de Caracas, Venezuela, alos 87 años el embajador Hugo Afranio Álvarez Pifano, personaje que desempeñóresponsabilidades relevantes en el servicio exterior venezolano, así como endistintas aristas en las que participó.Nacido en Cocorote estado Yaracuy el 18 de junio de 1938, Álvarez Pifano fueDoctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Florencia, obteniendo un Masteren Derecho Internacional por el Instituto de Formación Profesional e Investigacionesde la Organización de las Naciones Unidas. Ingesó al Ministerio de RelacionesExteriores en 1964, quedando adscrito a la Consultoría Jurídica que dirigía elegregio doctor Ramón Carmona Figueroa e iniciando una notoria carrera en la quedurante 36 años representó al país como Embajador de Venezuela en Guyana(1986-1990), Haití (1990-1992) y el Reino de Dinamarca (1995-1999). Además, fuerepresentante de Venezuela en el Programa de las Naciones Unidas para el MedioAmbiente, Nairobi, Kenia (1983-1986); Cónsul General de Venezuela en Río deJaneiro (1978) y Sao Paulo (1979) Brasil y Director de Tratados, Director de Américay Jefe de Gabinete.Deja el embajador Álvarez Pifano una considerable obra escrita, resaltando elManual de los Tratados Bilaterales de Venezuela, obra de consulta obligatoria paraentender la evolución diplomática venezolana; El frac, la levita y el smoking algunasveces te apretujan. Anécdotas y escritos de rigor académico de un diplomáticovenezolano de los tiempos de la democracia en Venezuela (1958-1998), Un puestoal sol en Venezuela; El vals venezolano, historia y vida; y Cantantes líricos enVenezuela; entre otros libros. Además fue columnista regular de varios medios,entre ellos El Nacional y del portal del ilustre y honorable Colegio deInternacionalistas de Venezuela, institución de la que era Miembro Honorario.Diplomático, musicólogo, escritor, analista y estudioso del derecho son términos quedescriben a un personaje que sirvió y amó a su país. A su esposa Sandra Arias, asu hijo Manuel Antonio y a su ahijado Steen nuestra palabra de aliento y estima.Marchó el embajador Hugo Álvarez Pifano a presentar credenciales en otraslatitudes desde donde abogará por la dicha del país. Según su voluntad, sus cenizasreposarán en Yaracuy, la tierra bravía y mágica de la poesía de Manuel RodríguezCárdenas, la música de Otilio Galíndez y la “virtud de sus varones” como dice suhimno.¡Hasta siempre embajador! Luis Daniel Alvarez V Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Profesor en la UCV y UCAB. Ex-Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV.   correoacademicoldav@gmail.com@luisdalvarezva

Petróleo y Luis Herrera Campins

El 5 de mayo el presidente Luís Herrera Campíns (LHC) cumpliría cien años. Buen momento para analizar el significado de su trayectoria, su legado, sus aciertos, sus reveses. Y hacerlo más allá de la polarización, que tanto nos perjudica la capacidad de extraer lecciones que alimenten estrategias para nuestro futuro. Abogado, preso político de la dictadura perejimenista, diputado, senador y presidente de la República. Tal vez el presidente con mayor bagaje cultural que ha tenido Venezuela. Ganó las elecciones presidenciales de 1978, derrotando al favorito Luís Piñerúa Ordaz. “RECIBO UN PAÍS HIPOTECADO” Esa frase marcó su primer discurso como presidente. Realmente recibió una deuda pública de más de 13.000 millones de dólares, la denunció… y lamentablemente la duplicó durante su gobierno, con el agravante que la mayor parte de esa deuda se vencía a corto plazo, aspecto que aceleró el llamado viernes negro. En su descargo, es necesario recordar que más que un país hipotecado, el gobierno de LHC recibió la inercia de la llamada Gran Venezuela de Carlos Andrés Pérez, quien a pesar de haber redimensionado al país con magníficas obras durante su gobierno 1974-79, no supo administrar la avalancha de dinero producto de la multiplicación de los precios del petróleo. Más bien multiplicó por seis el gasto público, duplicó la burocracia, generó el llamado capitalismo de estado y protegió excesivamente a la producción nacional. Y cuando el dinero no alcanzó, recurrió a una gigantesca deuda. Tanto dinero fácil aflojó los resortes morales, y generó un estado gigantesco e inviable, donde era más beneficioso estar a su sombra, que competir basado en la productividad. LHC intentó enfriar la economía, y provocó una incesante fuga de divisas. También continuó incrementando el gasto público, un 70 %. Finalmente llevó la deuda pública hasta 28 mil millones de dólares. PROFUNDIZACIÓN DE LA NACIONALIZACIÓN DEL PETRÓLEO Ese fue el lema de su política petrolera, dirigida fundamentalmente por el Dr. Humberto Calderón Berti, quien estuvo los primeros cuatro años al frente del Ministerio de Minas, y en agosto de 1983 sustituyó al general Rafael Alfonso Ravard, quien ocupaba la presidencia de Pdvsa desde 1976. En 1979, a los pocos meses del gobierno de LHC, el Ayatola Komeini derrocó al Sha de Irán, aliado de Estados Unidos y policía del petróleo de la zona. El armamento que administraba el Sha pasó a manos del profundamente antinorteamericano Komeini. De entrada, éste paralizó sus exportaciones petroleras iraníes (unos 5 millones de barriles diarios), lo desestabilizó al mercado y casi triplicó de los precios del petróleo hasta casi 30 $ el barril. En medio de ese escenario, el gobierno de LHC desarrolló programas exploratorios de petróleo y gas, que revirtieron la decadencia de las reservas. Las de petróleo se incrementaron desde 18.000 millones de barriles hasta 30.000. Se descubrieron importantes reservas de gas en el Caribe. Igualmente se dio inició el desarrollo de la Faja, perforando más de 900 pozos en las áreas Machete, Zuata, Hamaca y Cerro Negro. LHC también ejecutó el Cambio de Patrón de Refinación. Cuando se nacionalizó el petróleo, las refinerías venezolanas estaban consideradas como de residuales por las transnacionales. El cambio de patrón permitió producir más de 100.000 barriles diarios adicionales de gasolina y destilados, utilizando el mismo volumen de petróleo. Venezuela se convirtió en exportador de gasolina. También el gobierno de LHC acometió la Internacionalización del Petróleo, que consistió en comprar refinerías en Europa y Estados Unidos para procesar nuestros crudos pesados. Es decir, llevar los crudos pesados venezolanos desde los pozos hasta los tanques de gasolina de los vehículos en los principales centros de consumo de gasolina del mundo. De la vaca a la boca. Sólo en Estados Unidos, las refinerías estaban asociadas a más de 15.000 estaciones de servicios. Este conjunto de acciones, más que comprar refinerías, consistió en comprar mercados. La capacidad de refinación de Venezuela se incrementó hasta 3 millones de barriles diarios. La política petrolera de LHC prácticamente completó la nacionalización. Pdvsa fue considerada como una de las mejores empresas petroleras del mundo. La industria petrolera venezolana pasaba, de ser una “saca tubos y mete tubos”, a un emporio energético. LAS CUOTAS DE PRODUCCIÓN Todo lo que sube baja, y más en un negocio como el petrolero. En 1981 se comenzaron a debilitar los precios del petróleo. En 1982 la OPEP estableció las cuotas de producción, lo que significó para Venezuela serios recortes. Cuando las divisas no cubrían el nivel de gasto que se había dado el gobierno, LHC hizo varios esfuerzos infructuosos que afectaban la gestión de Pdvsa, como la centralización de las divisas de Pdvsa en el instituto emisor, y algunos “arañazos” a los dividendos. VIERNES NEGRO La disminución de ingresos quebró el modelo. La brecha fiscal, que era de más de 13.000 millones de bolívares, la moneda sobrevaluada, la fuga de divisas y el decrecimiento del PIB, obligaron al gobierno a tomar medidas. Las cuentas no daban. El gobierno anunció la devaluación del signo monetario (adiós al 4,30), y el control de cambio. Lo demás es historia. En diez años (CAP/LHC), se había transformado la gigantesca bonanza petrolera en deuda, inflación y desmoralización. Sin darnos cuenta, los venezolanos navegamos en la abundancia hundiéndonos, como si fuera arena movediza. Iniciaríamos, con altibajos, una ruta decadente que hoy está muy lejos de finalizar. EPÍLOGO LHC fue un demócrata, realizó las primeras elecciones municipales independientes de regionales y presidenciales desde 1958, inauguró el Metro, el Teatro Teresa Carreño, el Hipódromo de Valencia, 19 institutos de educación superior, 2250 camas de hospitales, 183 bibliotecas, 1400 kilómetros de carreteras. Respetó las libertades. No se trata de estigmatizarlo. Tuvo grandes logros, pero no supo salir de la vorágine de la mala administración de la abundancia. Debemos, sin polarizaciones ni simplonerías, analizar y extraer lecciones de aquellos momentos para cuando se reconstruya nuestra desvencijada industria petrolera, y por ende el país. Luis Herrera Campíns fue un hombre honesto, capaz y bueno. Murió en la inopia luego de administrar miles de millones de dólares. ¿Digno de Ripley? Es la hora de

¿Alguien recordará la “Banda de Copei”?

 El 4 de mayo se conmemora el centenario del nacimiento del expresidente Luis Herrera Campíns El gallo bueno se conoce por la pluma.Refrán popular Éramos un montón de muchachitas provenientes de todo el municipio Baruta, que, organizadas bajo la dirección de Gloria Lizarraga de Capriles fungíamos de “avanzada” del entonces candidato Luis Herrera Campíns en los mítines en distintas zonas de Venezuela.Vestidas con un uniforme verde con peto amarillo, botones dorados, kepis y botas negras , una centena de jovencitas marchábamos bombos, timbales, pompones y batuta en mano, preparando el terreno para la llegada del candidato. Viajábamos por el país en autobuses, a veces durante varias horas de ida y otras tantas de vuelta.A esa edad uno ni sabe adónde va, pero en cada ocasión la salida de madrugada y el regreso en la noche era una suerte de expedición para repetir una representación entre los nuestros. Bajo aquel sol venezolano, cada mítin era abrirse paso entre la gente, eran roces, sudor, estruendo de timbales y bombos, la sincronía de los pompones, los gritos y aplausos; la música durante las varias cuadras que recorríamos marchando, y al final, típicamente, alguna desmayada por las bajas de tensión junto con ese regreso lleno de anécdotas.Todo un equipo de colaboradores voluntarios se ocupaban de nosotras. Empezando por la alimentación (nunca faltaba un refresco, un sandwich o un cafecito), coser y remendar los uniformes, armar los pompones, enseñarnos los redobletes con las baquetas, o los pasos y coreografía básicos que practicábamos en la terraza de la casa que nos servía de sede, hasta asegurarse de nuestra protección en las marchas, se creó todo un universo en torno a la Banda de Copei. La casa donde nos reuníamos era un constante entrar y salir de gente, que contribuían con sus muchas horas de trabajo, dedicación y buen humor.Las mujeres de Copei siempre fueron aguerridas, generosas y echadas pa’lante, reflejo de lo que es la sociedad venezolana, y aquí no fue una excepción. Porque éste era un equipo fundamentalmente femenino, aunque por supuesto se sumaban algunos esposos y jóvenes de la Juventud copeyana que también ponían de su tiempo y su empeño en favor de la causa. Pero lo que más recuerdo de esa época, y lo comentaba con uno de los hijos del presidente Herrera, era la convicción en lo que hacíamos y la alegría con la que lo hacíamos. Ese entusiasmo, esa hermandad entre las jovencitas y entre las más viejas, y ese espíritu de estar colaborando todos en la consecución de un objetivo mayor se palpaba en cada encuentro.Viendo en retrospectiva a la adolescente que era, no podía tener consciencia del enorme significado de todo aquello, por muy nimio o banal que pareciese. Porque, como se decía tan frecuentemente en los medios de comunicación de la época, se trataba de la gran fiesta democrática. No era poca cosa. Que el partido minoritario lograse de nuevo el triunfo en una competencia franca consolidaba el objetivo de quienes lucharon contra las dictaduras para ofrecerle al país una oportunidad de desarrollo desde la democracia. Desde ese sistema en el que la alternabilidad del poder es la norma, el adversario no es un enemigo a quien hay que exterminar, sino un contrincante a quien ganarle con buenos argumentos y buenas políticas, y donde el objetivo-país es el objetivo de todos.Luís Herrera Campíns, un hombre honesto, llano, y sólido en su formación integral, traía en su bagaje personal esa lucha por conquistar la democracia. Había sufrido, además, la dura pero formadora experiencia del exilio, por lo que contemplaba cómo muchas de las buenas prácticas que había visto en esas otras latitudes podían adaptarse a nuestra idiosincracia para que redundara en menos desigualdad, en acceso al conocimiento y a la cultura como un derecho ciudadano, y en definitiva en mayor calidad de vida, inclusión y ciudadanía.La de la Banda fue una experiencia de vida, pues asentó mucho de lo que había sido la norma en mi familia, y de alguna manera incidió en la definición de lo que haría después como parte de una corriente política que privilegia el respeto a la dignidad de la persona y favorece la cohesión social.En lo personal, sentí de nuevo esa alegría y ese compromiso con un proyecto político recientemente, cuando el liderazgo de María Corina Machado llevó a Edmundo González al triunfo electoral arrollador.En este 2025, en el que se conmemoran 100 años del nacimiento del presidente Luís Herrera Campíns, valga la oportunidad para profundizar en lo que logramos construir entonces y ahora. Ciertamente con errores, pero también con aciertos, como todo proceso de crecimiento y consolidación de un proyecto.Detengámonos a reflexionar acerca de su impacto y su influencia en lo que todavía hoy persiste en nuestro acervo colectivo y en nuestra ciudadanía. María Alejandra Aristeguieta Internacionalista UCV / ex diplomática, consultora y analista de relaciones multilaterales

Venezuela Gasífera

Venezuela debe agregar a su condición de país petrolero, la de país gasífero. Ya quedaron atrás los años en que el gas era la hermanita pobre del petróleo. Su demanda crece para utilizarlo como combustible, en la generación de electricidad y en múltiples productos químicos. Además, tenemos mucho gas y es imperativo que lo aprovechemos. El gas es un puente hacia la transición energética, ya que es la mitad de contaminante que el carbono y la tercera parte respecto al petróleo. En Europa lo han tipificado como energía limpia, al igual que la hidráulica, la solar y la eólica, entre otras. Su demanda se ha incrementado en más de cincuenta por ciento en los últimos 20 años. MOVIMIENTOS GEOPOLÍTICOS La invasión de Rusia a Ucrania modificó sustancialmente la geopolítica del gas. Europa tomó conciencia de que no podía depender significativamente para sus requerimientos energéticos de un potencial enemigo. Sí, como se oye, de un potencial enemigo. Ya finalizó el ciclo de la tensa paz de Europa OTAN vs Pacto de Varsovia. Hoy las potencias se reacomodan. La repartición del mundo de los tres grandes en Yalta, ha quedado obsoleta. Hoy los tres grandes son Xi Jinping, Putin y Trump y se intentan repartir el mundo marginando a Europa, que a su vez diseña estrategias para salir airosa en esta nueva realidad. En este escenario, Europa busca alternativas al gas ruso, lo que le cae de perlas a Estados Unidos. que con el llamado gas de lutita ha duplicado su producción de gas hasta alrededor de cien mil millones de pies cúbicos diarios. La exportación de gas requiere para atravesar grandes distancias y océanos, de metaneros que transporten gas natural licuado (GNL). Para obtener el GNL se enfría el gas metano a menos 161 grados centígrados, y luego se embarca en metaneros, que pueden transitar a cualquier parte del mundo. En su destino, ese líquido debe ser regasificado para incorporarlo a los gasductos y llevarlo a los consumidores. El GNL es cuatro o cinco veces más costoso que el gas natural. Sin embargo Europa – necesidad obliga – lo compra. La insaciable necesidad de energía del mundo no puede ser satisfecha por las llamadas energías alternas, que se posicionan a una velocidad mucho menor que la esperada. Las proyecciones del gas en las matrices energéticas muestran importante crecimiento para las próximas décadas. EL GAS EN VENEZUELA, UN NEGOCIO CASI VIRGEN Venezuela posee la octava reserva de gas del mundo. Y eso sin explorar desde hace muchos años. Si se reanuda la exploración del gas, Venezuela podría estar en el top cinco de reservas de gas. Lamentablemente estamos a años luz de aprovechar estas oportunidades. Gerenciando bien el negocio, se pueden explotar muchísimas oportunidades en el mercado interno y además exportar GNL. Las reservas en tierra están en Yucal Pacer, Norte de Monagas, la Faja, Anaco, Quiriquire, Zulia y otras áreas. Y en nuestro mar Perla, Patao, Mejillones, Dragón y otras. Además, hay infraestructura para extraer y fraccionar el gas. Y finalmente, una Ley Orgánica del Gas que permite inversiones 100 % privadas a lo largo de todo el proceso. Pero estas potencialidades están despilfarradas. De más de siete mil millones de pies cúbicos diarios, hemos pasado a menos de cuatro, de los que se queman o se arrojan a la atmósfera un 40%, equivalentes a tres o cuatrocientos millones de dólares al año. El gas utilizado es muy deficitario para cubrir las necesidades de la electricidad, las industrias de Guayana, la petroquímica, los hogares y la industria en general. Estamos despilfarrando la oportunidad de construir una industria gasífera de primer mundo, esto conlleva a marasmo industrial, malos servicios, menores divisas, y en general contribuye a reforzar este cuadro de bajísimo poder adquisitivo, hambre, desempleo y un largo etcétera. OPORTUNIDADES PARA VENEZUELA Como siempre, estamos llenos de oportunidades que se quedan en el tintero. No nos cansamos de repetir que para arrancar esta industria hace falta por lo menos voluntad política, planes, y seguridad para los inversionistas. Hay un rico portafolio, que se podría satisfacer incrementando la producción y procesamiento del gas: Demanda interna: Electricidad, hierro, siderurgia, aluminio, petroquímica, cemento, gas para vehículos que permitiría ahorros y liberar gasolina para exportación. En Venezuela apenas el 8% de la demanda de gas para hogares se satisface con gas directo, y el 90 % con bombonas de propano, que agregarían mucho más valor en la petroquímica generando productos como el propileno y muchos plásticos de alta y baja densidad. Y mientras se sustituye paulatinamente un alto porcentaje del gas de bombonas (propano), hay que ofrecerlas a los hogares cargadas, continuas y seguras. Operaciones: Es necesario (y un gran negocio) minimizar quema de gas en Norte de Monagas, reparar fugas a lo largo de todo el sistema de gas, recuperar capacidad de extracción y fraccionamiento de gas. Exportar gas a Colombia por oleoducto binacional actualmente inactivo. Igualmente hacer un ganar- ganar en el negocio de campo Dragón con Trinidad. GNL: En el Caribe, el gas que no vaya al consumo interno – pueden ser apreciables cantidades, hay la oportunidad de transformarlo en GNL, mediante pingues y atractivas inversiones a mediano plazo. El mercado sería países de América con regasificadores como Chile, Panamá, Colombia, o países de Europa y otras partes del planeta. Este portafolio, seguramente incompleto, nos indica que poseemos muchísimas oportunidades para aprovechar nuestras reservas de gas, que requieren inversiones nacionales e internacionales que generarían empleos, capacidad de consumo y sobre todo calidad de vida para los venezolanos. Obviamente las inversiones no salen de un sombrero de un mago, para materializarse requieren de respeto, confianza, seguridad jurídica y una serie de condicionantes por ahora negadas, sin las cuales no se superará tanto marasmo e improductivad. ¿Hasta cuando seguiremos siendo el país de las oportunidades perdidas? ¿Cuántos países pueden visualizar estos portafolios? Es la hora de la Visión Compartida. Luz más luz como dijo Goethe. ¿Un sueño? Más bien una proyección de imperiosa realización para el futuro de Venezuela. Y en caso tal, hay

La Nueva Carrera Armamentista

La situación del planeta es cada vez más preocupante, estamos entrando nuevamente en una peligrosa anarquía a nivel internacional, donde las instituciones internacionales, dejaron de servir para los fines que fueron creados después de la Segunda Guerra Mundial y nos acercamos a una situación donde se impone la ley de la selva o ley del más fuerte. Es preocupante ver como el órgano de las Naciones Unidas encargado de velar por la paz y la seguridad del planeta, el Consejo de Seguridad, se convirtió en un ente inoperante, incapaz de cumplir las funciones para las cuales fue creado, al punto que Rusia, uno de sus cinco los miembros permanentes, con derecho a veto, violando todas los principios y las normas del derecho internacional, decide atacar militarmente a un país vecino, miembro de la ONU, con la intención de desmembrarlo y someterlo nuevamente a su zona de influencia y no pasa nada. Situación que se repite ya que, en el año 2008, Rusia había realizado una intervención militar en Georgia, la cual, culminó con la creación de dos “países independientes” como son Abjasia y Osetia del Sur, que responden a los intereses de Moscú, a pesar de no ser reconocidos ningún país serio del planeta, salvo unos cinco países aliados de Rusia. Posteriormente en el 2014, se produce la anexión de la península de Crimea y el Consejo de Seguridad, tampoco fue capaz de reaccionar y detener esta agresión militar. Estos negativos precedentes abren la “Caja de Pandora”, ya que en la actualidad hay varios conflictos latentes, que podrían anarquizar aun mas el panorama internacional, como la situación existente entre las dos Coreas, China – Taiwán, Israel – Irán, Arabia Saudita – Irán o el reciente interés de los Estados Unidos en Groenlandia, entre otros. Ante esta nueva realidad, la desconfianza y la incertidumbre, juegan un papel esencial, por esa razón, la reacción de la mayoría de los países ha sido comenzar a rearmarse, como mecanismo de disuasión ante las amenazas que surgen en el panorama global. Como se ha demostrado en la invasión de Rusia a Ucrania, el tema del incremento del equipamiento militar, ya no se trata solo de aumentar el número efectivos, de tanques, aviones o barcos. El aspecto tecnológico es un factor de suma importancia en la seguridad y defensa. El incremento en los presupuestos militares ya no es exclusivo de los países ganadores de la Segunda Guerra Mundial, que son las principales potencias militares: Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia, sino que ahora vemos también a los países perdedores como Alemania y Japón, aumentando su presupuesto militar, recordando que una vez culminada la Segunda Guerra Mundial, sobre estos países, existió por mucho tiempo, una especie de vigilancia y control sobre el incremento de su equipamiento militar. La decisión de ingresó en la carrera armamentista, se convierte en una especie de bola de nieve, que arrastra a los países más grandes y ricos, pero también a los pequeños y pobres, en los cuales los recursos que se destinarán al gasto militar, se le restan a la salud, educación, salarios y servicios públicos. Este proceso de cambio, en la seguridad internacional, debe ir necesariamente acompañado por la creación de una nueva estructura institucional del sistema internacional, que logre generar confianza y respeto en todos los actores, este es el reto que se presenta para que la comunidad internacional evite lo que algunos analistas están llamando la Tercera Guerra Mundial. Juan Francisco Contreras Arrieche Internacionalista UCV / Magister en Seguridad y Defensa (IAEDEN- Caracas, Venezuela) / Magister en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho (Universidad Rey Juan Carlos – Universidad Francisco de Vittoria – Madrid, España) / Presidente del CODEIV / Miembro de Real-Latam.org