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Artículos y colaboraciones.

Los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos corresponden a los autores y no reflejan necesariamente la política oficial CODEIV.

Lo que el informe Bachelet no dice

MARIA ALEJANDRA ARISTEGUIETA – El pasado 2 de julio se presentó un nuevo informe sobre la situación de los DDHH en Venezuela en el marco del Consejo de Derechos Humanos. Si bien, éste no será el único informe presentado en el 44° período de sesiones sobre Venezuela, sí es el primero que se realiza luego de establecida una Oficina de ACNUDH en Caracas, dentro de las Oficinas del Coordinador Residente de la ONU, y luego de firmado un Memorándum de Entendimiento entre las autoridades venezolanas reconocidas por la ONU y la Oficina de la Alta Comisionada. Varias ONGs y expertos en DDHH se han pronunciado sobre la materia, o están a la espera del segundo informe que será presentado el día 15 de julio para hacerlo. Sin embargo, dada la forma cómo han sido abordados algunos elementos, es menester arrojar luz sobre ellos, resaltarlos para dejar constancia, en aras de cualquier análisis futuro. Luego de brevemente identificar el marco conceptual a partir cual se ha realizado el informe, en las próximas líneas se abordará uno de lo temas analizados en el informe, en particular lo relativo a las sanciones económicas como causantes de la exacerbación de la crisis multifactorial venezolana. Posteriormente se hace un recorrido por algunas imprecisiones producto de la falta de contextualización adecuada, o de la desvirtualización de datos y conceptos. Por último, conociendo las dinámicas del sistema de Naciones Unidas, y las prácticas de la diplomacia multilateral, se aborda la importancia de entender el tema de los Derechos Humanos como una cuestión de Estado. Marco conceptual: Durante la 42° sesión ordinaria del Consejo de DDHH  de la ONU llevada a cabo en septiembre del 2019, se adoptaron dos resoluciones sobre Venezuela, con orígenes y orientaciones distintas. La primera, la resolución 42/4,  impulsada por los aliados de Maduro en el Consejo y votada por Angola, Burkina Faso, Camerún, China, Cuba, Egipto,  Eritrea, Fiji, Iraq, México, Nepal, Paquistán, Filipinas, Qatar, Ruanda, Sur África, Túnez y Uruguay solicita un informe escrito para ser presentado en el 44 período de sesiones, que se esta llevando a cabo en este momento  un informe exhaustivo por escrito sobre la situación de los derechos humanos, que incluya los resultados de la investigación realizada sobre el terreno de las denuncias de posibles violaciones de los derechos humanos a la vida, la libertad y la integridad física y moral en el país, a fin de que los responsables rindan cuentas y las víctimas obtengan reparación. La segunda, la resolución 42/25, impulsada por el Grupo de Lima y votada por Argentina, Australia, Austria, Bahamas, Brasil, Bulgaria, Chile, Croacia, República Checa, Dinamarca, Hungría, Islandia, Italia, Japón, Perú, Eslovaquia, España, Ucrania y Reina Unido, también pide un informe escrito para este período de sesiones sobre la situación de los DDHH en Venezuela con atención especifica a la independencia del poder judicial y el acceso a la justicia, violaciones a los derechos económicos y sociales, y la situación de los DDHH en la región del Arco Minero del Orinoco, seguido de un diálogo interactivo. El informe de la ACNUDH presentado el pasado 2 de julio surge del mandato hecho por el Consejo de DDHH a la Secretaría bajo la resolución 42/4 y el próximo 15 y 16 de julio será presentado y discutido el informe solicitado por la resolución 42/25. Según se destaca en la introducción del informe presentado el 2 de julio, “El tema del presente informe es la situación de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela entre junio de 2019 y mayo de 2020, concretamente en lo referente a las cuestiones señaladas en la resolución 42/4. En este informe también se describe a grandes rasgos la cooperación entre el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y la Oficina de la Alta Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) durante el período de referencia” la cual nace de la visita oficial de la Alta Comisionada, del posterior Memorándum de Entendimiento que firmaron las partes que permitiría entre otras cosas la creación de una Oficina de ACNUDH en Caracas, y las actividades que de ella se desprenden. Contenidos dentro del mandato y fuera de éste: Hay varios elementos que saltan a la vista. El primero de ellos es que se analiza en este informe la situación de los derechos económicos y sociales, que deberían ser abordados a la luz del mandato que surge de la resolución 42/25. Además, la manera como está planteado en el informe del 2 de julio pasado, carece del análisis exhaustivo que se requiere para poder identificar las causas de las violaciones a los derechos económicos y sociales y parece obedecer más a una posición política que a un análisis fáctico, en el que se contrasta poco la información proporcionada por las autoridades con representación oficial ante la ONU, con información proporcionada por otras fuentes, en particular expertos en economía y representaciones de la sociedad civil. Sanciones económicas A lo largo de este capítulo se repite una y otra vez que la causa del deterioro es producto de las sanciones. En particular los párrafos 8,9 y 11 señalan lo siguiente: “ 8. La población de la República Bolivariana de Venezuela siguió padeciendo violaciones interrelacionadas de sus derechos económicos y sociales, debido a la prolongada y multifactorial crisis social y económica. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en 2019 la economía se contrajo un 25,5%2 y se prevé que en 2020 se contraiga entre un 13% y un 28% adicional debido a la bajada de los precios internacionales del petróleo, la reducción de la producción petrolífera, el estancamiento económico como consecuencia de la COVID-19 y la repercusión de las sanciones económicas.3 9. El aumento de las sanciones económicas y financieras ha exacerbado la crisis económica y social preexistente al mermar recursos que podrían haberse utilizado para proteger más adecuadamente los derechos económicos y sociales y hacerlos plenamente efectivos. En agosto de 2019, el Gobierno de los Estados Unidos de América promulgó un decreto presidencial por

Hablando de transiciones

LUIS DANIEL ÁLVAREZ V. – El 5 de julio de 1976 España dio un paso fundamental en la consolidación de su visión de Estado y de concretar el esperado anhelo del retorno de la democracia. Con la toma de posesión de Adolfo Suárez como presidente de gobierno se cierra un oscuro capítulo en la historia del país y se abre la puerta para un sistema de plenas garantías y libertades. El juramento de Suárez ante el rey Juan Carlos I es un hecho que trasciende un mero ejercicio protocolar, pues es un hito que adquiere la relevancia de poner punto final a una era que se había iniciado con un sistema republicano ejercido de manera errática, pasando luego a una guerra civil y culminando con una criminal dictadura que  no se cansó de vulnerar los derechos fundamentales y de someter a los ciudadanos a deplorables niveles de vida. Si bien Suárez era un hombre provisto de una juventud que daba rostro nuevo a la España que estaba por venir y que en nada debía parecerse a la anquilosada tiranía que gobernaba, sus vínculos con el sistema anterior creaban inquietud en ciertos círculos que notaban que su participación en el modelo precedente podía, si no perpetuar, al menos demorar los cambios que se requerían. Sin embargo, Suárez se erigió como el gran hombre de la transición española, llevando con cautela y calma un gobierno que no podía darse el lujo de optar por el mantenimiento del viejo sistema o radicalizarse. Poco a poco la amplitud fue imponiéndose y la tranquilidad desembocó en los cambios que el país requería, dejando en el olvido, esperemos que para siempre, lo lúgubre de una tenebrosa era. Suárez tuvo que enfrentar una asonada que intentó revivir los viejos fantasmas del militarismo. La derrota de los desadaptados, contando con el decidido apoyo del monarca, evidenció que España había madurado rápidamente y que los extremos no tenían cabida en el país. Suárez terminó perdiendo el poder y su movimiento diluyéndose en otras fuerzas. Sin embargo, la tarea que lo llevaría a la posteridad, la de ser el hombre que sembró la transición española, estaba hecha y su legado, sin lugar a dudas, le da la vuelta al mundo.  luis.daniel.alvarez.v@gmail.com @luisdalvarezva Internacionalista UCV, Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV

PARALELISMOS HISTÓRICOS

Paralelismos históricos: El recorrido polìtico del NSDAP y EL PSUV julio 21, 2020 En este artículo se resaltan algunas de las similitudes que existen en el surgimiento y consolidación de dos movimientos políticos. Por una parte, el Partido Nacional Socialista de Alemania (NSDAP por sus siglas en alemán) y, por la otra, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) El NSDAP y el PSUV surgen luego de un intento de golpe de estado Tanto en Alemania como en Venezuela, un grupo de militares acompañados por algunos civiles intentan dar un golpe de Estado con el objeto de tomar el poder político. El 8 y 9 de noviembre de 1923 se produce un intento de golpe de Estado en Múnich, Alemania, encabezados por varios militares, entre ellos dos héroes alemanes de la Primera Guerra Mundial, como Ludendorff, Göring y un cabo llamado Adolf Hitler, se enfrentan con efectivos de la seguridad del Estado y son derrotados militar y políticamente. El 4 de febrero de 1992, en Venezuela un grupo de tenientes coroneles, entre ellos Francisco Arias Cárdenas, Jesús Urdaneta y Hugo Chávez, intentaron tomar el poder, a través de un golpe de estado, el cual también es derrotado militar y políticamente. Estas sublevaciones ocasionan numerosos muertos y heridos. En el caso del nazismo se hace referencia a 16 fallecidos. Por su parte, las cifras oficiales hablan de 32 fallecidos por el intento de golpe del chavismo, aunque extraoficialmente se estima que el número supera los 100. ¿La Rectificación? En ambos casos, luego del fracaso en el intento de la toma del poder, de forma violenta, a través de un golpe de Estado, se produce la detención de los líderes del movimiento y comienzan los procesos judiciales. Luego de un periodo de reclusión en prisiones con condiciones especiales muy favorables, se produce una reflexión por parte de los golpistas, que, aunque no es compartida por todos, sin embargo, se acata por la mayoría. Se acuerda un cambio en la estrategia en la forma de intentar acceder al poder, deciden que ya no será por a través de acciones armadas, como es un principio se intentó, sino que el camino será entrando en el sistema democrático, para luego subvertirlo. Los tiempos en las prisiones se acortan debido a decisiones judiciales y políticas complacientes. Los reclusos utilizan la cárcel como centro de reuniones y deliberaciones, permitiéndoles recibir todo tipo de visitas, lo que les permitió convertir una derrota en un triunfo. Tanto el grupo liderado por Hitler, como el liderado por Chávez cumplen en prisión un período muy reducido y una vez en libertad comienzan a recorrer el país para tomar el poder, utilizando la vía democrática. En esas coyunturas surgen el NSDAP y el PSUV, en Alemania y Venezuela, respectivamente, como los partidos alternativos a los tradicionales. Liderazgo mesiánico Continúan las coincidencias, tanto en el NSDAP y el PSUV, como movimientos políticos se erige un solo líder. Este líder proclama la construcción de un nuevo mundo, que será distinto, donde el país se convertirá en una potencia global. Este líder es un buen orador, que a través de su discurso utiliza recursos para conectarse con la mayoría de la población, al tiempo de tratar de intimidar a los enemigos políticos. Dos elementos en común que se destacan en ambos procesos son: Un exacerbado culto a la personalidad. El líder se rodea de un círculo de aduladores, ideológicamente afines, que no se atreven a contradecirlo, los cuales luchan por ganarse la confianza y de esta forma obtener privilegios, éstos a su vez, tratan de evitar que mantenga contacto con la realidad. La referencia a la grandeza del pasado histórico, que intentan reeditar. Se utilizan símbolos, uniformes y prendas militares para tratar de buscar respeto y como señal de autoridad. Paramilitares armados El objetivo de estos grupos es la utilización del miedo, como arma política, la cual usan para intimidar a los contrarios. Estos grupos armados que se encuentran al margen de la ley, son incorporados posteriormente a la “institucionalidad” del Estado. En el caso de los Nazis organizan desde el principio lo que llamaron las SA (las camisas pardas) de Ernest Rohm, cuyo objetivo fue someter a los judíos, pero también a miembros de otros partidos políticos, minorías raciales y medios de comunicación críticos del nazismo. Por su parte, miembros del chavismo organizan en los sectores populares los llamados “colectivos armados” que se utilizan para atacar manifestaciones de la oposición, así como para intimidar y extorsionar a negocios, comerciantes y empresarios. La propaganda como mecanismo de acción política Joseph Goebbels, quien se convertiría en el Ministro de Propaganda del régimen Nazi, señalaba que era preciso “Individualizar al adversario en un único enemigo”i. Este enemigo sería el responsable de todos los males que sufre la población, para los Nazis el enemigo era la población judía, para el chavismo el enemigo son los Estados Unidos. Los siguientes tres conceptos elaborados por Goebbelsiii son seguidos al pie de la letra tanto por sus creadores, como por el chavismo: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”ii. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”iii. La toma del poder Los nazis llegan al poder en enero de 1.933 casi diez años después del intento fallido de golpe de Estado. Por su parte el chavismo, llega al poder en diciembre de 1.998, solo seis años después del fallido golpe de estado. Ambos acceden al poder a través de elecciones democráticas aprovechando las debilidades de las fuerzas democráticas que acuden al proceso electoral debilitadas y divididas. Una vez asumido el poder, proceden a

El COVID19, la 4ta. revolución industrial y las relaciones internacionales

NANCY ELENA FERREIRA GOMES – Se ha convertido en un lugar común afirmar que la crisis generada por el Coronavirus (Covid19) está acelerando tendencias, por ejemplo, en relación a la que denominamos “nueva industrialización”, pero también a la emergencia de nuevos poderes en una Sociedad Internacional particular como en la que vivimos. De hecho, frente a la pandemia, el teletrabajo, por ejemplo, evidencia una transformación “silenciosa”, pero no por eso menos estructurante, por la que atraviesa el mundo que vimos emerger en los primeros años del post-Guerra Fría. Para Klaus Schwab, lo que distingue a la Cuarta Revolución Industrial de otras revoluciones es su impacto sistémico, amplitud, profundidad y velocidad.[i] La robótica, inteligencia artificial, big data, internet de las cosas, comunicaciones y computación cuántica, potencian la substitución del hombre por el robot en áreas como, administración, salud, investigación, justicia, defensa, etc.  En 2019, 24% de las personas empleadas en los Estados Unidos trabajaron remotamente.[ii] Tres años antes, en 2016, en Suecia, 20% de la población empleada ya trabajaba desde sus casas. En 2017, en Dinamarca, ese porcentaje subía para 23%.[iii]. Más recientemente, desde la primavera pasada, se calcula que sean 300 millones las personas con empleo, que en la China, trabajan remotamente.[iv] Pero estas tecnologías no están llegando a todos los sitios al mismo ritmo. En países como la República Bolivariana de Venezuela, la falta de luz y de servicios en general, son los principales enemigos del teletrabajo. Y según Andrés Azpúrrua, director de Venezuela sin filtro y Venezuela Inteligente, “la mayoría de los venezolanos tiene una conexión a Internet de 1 mega o por debajo de 1 mega”[v]. Para José António Sanahuja, los cambios tecnológicos más recientes  están facilitando  la relocalización productiva anunciando una Nueva División Internacional del Trabajo, soportada a su vez por la automatización y ascensión de las plataformas digitales.[vi] En este escenario, el crecimiento para países con baja inserción en las cadenas de valor globales de la Cuarta Revolución Industrial estará, seguramente, comprometido. Desde el punto de vista de las Relaciones Internacionales como ciencia, a partir de la década de 1970, la “tercera ola” (Alvin Toffler) provocada por la internet, las comunicaciones y los transportes, convierte el factor tecnológico en objeto de análisis del teórico. Varias generaciones de transnacionalistas (Joseph Nye, Robert Keohane, Margaret E. Keck, Kathryn Sikkink, Helmut K. Anheier, Marlies Glasius, Mary Kaldor, entre otros) con una visión interactiva y cooperativa de las Relaciones Internacionales, destacan la existencia de una diversidad de actores, más allá del Estado. En el transcurso del pensamiento teórico, todavía en el ámbito de nuestra ciencia, la corriente globalista (Marshall Macluhan,  Zbigniew Brzezinski, Theodore Levitt, y  Ulrich Beck) observaba los impactos globales generados por los fenómenos locales, identificando las oportunidades y riesgos de un proceso caracterizado como siendo multidimensional. Hoy, en plena pandemia, gana vigencia la teoría de la “Sociedad de Riesgo” de Beck. Por otro lado, las teorías estruturalistas (Fernand Braudel, Immanuel Wallerstein, y otros) revigorizan, ahora con la atención puesta en las transformaciones que se generan a largo plazo. En ese sentido, autores como José António Sanahuja defienden la tesis de que el orden liberal que sustenta la Globalización está en crisis.[vii] Entretanto, una generalidad de otros teóricos, en línea con el neorrealismo de Kenneth Waltz, actualizan la imagen de un mundo bipolar, ahora dividido en áreas de influencia entre las dos Grandes Potencias del momento. Frente a las teorías enunciadas atrás, observamos que, si bien es verdad que los EUA y China compiten hoy, lo hacen, principalmente, en las áreas económica y comercial. En el campo tecnológico, la competencia incluye otros actores, grandes consorcios internacionales como Google, Facebook, etc. Por otro lado vemos que, los valores occidentales asociados al orden liberal se muestran insuficientes delante del déficit de responsabilidad democrática que existe en la gobernanza internacional[viii]. La Gobernanza se deslegitima y falla. Y como “efecto perverso” de la Globalización, la comunicación internacional (propaganda) en vez de ayudar a preservar el orden que sustenta todo este proceso,  ataca sus cimientos, valores e instituciones. El resultado está a la vista de todos. Anárquica, y desprovista de orden, la Sociedad Internacional (en el sentido de la Escuela Española de António Truyol) tiende al caos. Aumenta la imprevisibilidad e incertidumbre, impidiendo que agentes, incluyendo los Estados, puedan definir estrategias que les permitan competir, sin alterar el equilibrio del sistema. En relación al gigante asiático, por ejemplo, Arturo Oropeza García observa que “China participa en el desorden pero también sufre”[ix]. Para el teórico chino Yan Xuetong, en un sistema internacional anárquico, el poder es fundamental y “los intereses nacionales no son negociables”.[x] Se abre espacio para el enfrentamiento. Pero hoy, es evidente también, que el poder está más difuso. La diplomacia y la guerra en sus acepciones clásicas van perdiendo eficacia, poniendo en evidencia la erosión de las soberanías y la emergencia de nuevos poderes, como vimos, menos legítimos. ¿Cómo combatir las malas consecuencias del poder? Arnold Toynbee responde: Ética y más ética.[xi] Y ¿Qué sabemos sobre el nuevo orden internacional? Para responder a esta pregunta, el debate entre paradigmas será más o menos útil según sean las insuficiencias que asuman los teóricos de nuestra ciencia. [i] Schwab, K. (2019). A quarta revolução industrial. Trad. Daniel Moreira Miranda (Título original: The Fourth Industrial Reviolution).  São Paulo: Edipro. [ii] US Bureau of Labor Statistics, American Time Use Survey Summary. Contenido on line, disponible en https://www.bls.gov/news.release/atus.nr0.htm [iii] World Economic Forum, “Working from home was a luxury for the relatively affluent before coronavirus – not any more. Contenido on line, disponible en https://www.weforum.org/agenda/2020/03/working-from-home-coronavirus-workers-future-of-work/” [iv] Según datos de la consultora iiMedia Research, disponibles en https://www.iimedia.cn/c400/68850.html [v] “El teletrabajo crece en el mundo, pero es cuesta arriba en Venezuela”, Periódico El Nacional on line, 5/06/2020. Disponible en https://www.elnacional.com/ciencia-tecnologia/el-teletrabajo-crece-en-el-mundo-pero-es-cuesta-arriba-en-venezuela/ [vi] Sanahuja, José Antonio, “¿Bipolaridad en ascenso? Análisis equívocos frente a la crisis de la globalización” en Foreign Affairs Latinoamérica vol. 20 No. 2. 2020. [vii] Ibíd. [viii] Mazower, Mark (2017) , Governar o Mundo. Trad. Miguel Mata (Título original: Governing the Worls, 2012). Lisboa: Edições 70,  p. 445.

Partidos a la nicaragüense

LUIS DANIEL ÁLVAREZ V. – Maximino Rodríguez es un personaje nicaragüense del que pocos se acuerdan, más allá de ocupar un escaño en el legislativo de su país durante varios períodos. De todas maneras, las páginas de la cotidianidad pueden reservarle algunos espacios que evidencian lo cambiante de su posición y del juego que terminó haciéndole a Daniel Ortega en sus apetencias a perpetuidad. Pese a manifestar que no había condiciones para participar, terminó ocupando el segundo lugar en los comicios de 2016 con la tarjeta del Partido Liberal Constitucionalista. En cuanto al Partido Liberal Independiente, la historia indica que en 2016 un tribunal supremo de dudosa imparcialidad desempolvó un recurso que tenía más de seis años en la instancia y procedió a retirarle la representación legal de la tolda a Eduardo Montealegre, adjudicándosela a Pedro Reyes. La reprochable maniobra trajo malestar en la fracción parlamentaria que manifestó no obedecer a las nuevas autoridades del partido, argumento que se empleó para destituirlos de su escaño de parlamentarios. Con ello, el oficialismo nicaragüense consiguió sacarse de encima a un grupo de parlamentarios y por otra parte hacerse con unos “contendores” que pese a las denuncias sobre las condiciones electorales harían el juego y participarían. Al final Ortega se impuso cómodamente y logró una holgada mayoría parlamentaria que le permite seguir adelante con sus planes. A una oposición dividida y con puntos de vista diversos terminaron dándole una estocada recurriendo a turbios recursos judiciales, a decisiones de organismos polémicos y a la complicidad de sujetos que tienen ansias de protagonismo y probablemente buscan algún otro tipo de incentivo. De esta manera los partidos emblemáticos aparecen manejados por personajes poco emblemáticos y exageran su discurso opositor para aparentar. Lamentablemente en el mundo abundan personajes como Maximino Rodríguez y Pedro Reyes que se dicen opositores pero sus acciones los acercan a los regímenes que anhelan la perpetuidad. Tal vez en las páginas del destino que los aguarda se escriba que consiguieron que sus tarjetas aparecieran en las boletas de unas elecciones, pero nunca podrán mantener la mirada firme porque la militancia de sus partidos y la dirigencia a la que sustituyeron les señala con ahínco su traición. luis.daniel.alvarez.v@gmail.com @luisdalvarezva

Las elecciones en Togo

HORACIO ARTEAGA – A primera vista no se trata de un tema que llame particularmente la atención, después de todo tiene que ver con un pequeño e intrascendente  país africano, pero con una  relevante historia antidemocrática. Por ello vale la pena abordarlo como un demostración más, entre otras, de cómo funciona la democracia sobre todo en los países subsaharianos del continente a la hora de organizar y efectuar elecciones presidenciales, lo cual pareciera una estrategia para aferrarse al poder. Es una versión de la democracia que aproximadamente desde la década del sesenta del siglo XX, la del boom de la independencia africana, viene desenvolviéndose sin mayores alternaciones, con una línea caracterizada por pocos adelantos en materia de transparencia, juego limpio y alternabilidad. Togo es un buen ejemplo, sobresaliente tal vez, entre muchos países africanos que han tenido trayectorias predecibles y sinuosas. El primer golpe de estado en el África se produjo en 1963 precisamente en este país de 56.785 kilómetros cuadrados, con 8.500.000 habitantes y que luego contaría a partir de 1967 con el dictador más longevo en el África negra gobernando por casi 38 años. Al morir Gnassinge Eyadema en el año 2005, no fue sorpresa que fuese sustituido en un golpe de Estado manipulado por su hijo, Faure Gnassingbé, quien viene gobernando el país desde entonces y  seguramente aspira superar el record de su padre. En 1884 el territorio togolés pasó a ser protectorado del reich alemán recientemente unificado y ansioso por poseer colonias como sus rivales europeos en el marco de la competencia colonialista e imperialista. Pero al perder la primera guerra mundial Alemania perdió también sus colonias y, al amparo de la figura de los mandatos creada por la flamante Sociedad de Naciones, Francia y Gran Bretaña se dividieron Togolandia. Después de la segunda guerra mundial las Naciones Unidas sustituye el nombre de mandato por el de fideicomiso o régimen de tutela y ambas potencias mantienen el control de Togo; eventualmente la parte occidental del territorio, la británica, se incorporará  a la colonia conocida como Costa de Oro que se llamaría Ghana al obtener su independencia en 1957. Francia mantuvo el resto de Togo. Togo, al oeste del continente, obtiene su independencia en abril de 1960 con Sylvanus Olympio como presidente y, a partir del allí empezaron las escaramuzas políticas y las refriegas por el poder hasta que en 1967 Eyadema se afianza como el hombre fuerte en el país. Durante esta era dinástica, su hijo, Faure Gnassingbe, del partido de la Unión para la República, ganaría controvertidas elecciones presidenciales en el 2005, 2010, .2015  y hace poco, en el 2020. Las elecciones tuvieron lugar el 22 de febrero pasado y Faure, según la comisión electoral del país, habría ganado con el 72,3% de los votos. Como ocurre con frecuencia en muchas partes del mundo en desarrollo, el principal líder opositor Kodjo, quien recibió el 18,3% de los votos, acusó a las autoridades de fraude masivo. Es pertinente señalar que los cambios constitucionales aprobados el año pasado permitirían a Faure  buscar la reelección con la posibilidad de ser presidente hasta el 2030, todo lo cual ocasionó grandes protestas entre  2017 y 2018 que fueron fuertemente reprimidas. Se aprobó finalmente un cambio en las Constitución que limita a dos el número de mandatos presidenciales  pero sin retroactividad. En los comicios de febrero hubo una tasa de participación de 76,63%, superior a la del año 2015 cuando fue de 61%. La oposición le facilitó el triunfo a Faure al ir fracturada, sin desestimar el hecho de que ha habido un crecimiento poblacional de la etnia Kabiye siempre favorable a la dinastía reinante. Como era de esperarse, el Consejo Constitucional ratificó los resultados emitidos por el ente electoral y fijó el 3 de mayo como fecha para que el presidente asumiera su cuarto mandato de 5 años. La Constitución, así lo establece ahora, le permite al mandatario presentarse  una segunda vez en el 2025. Un porvenir político bastante predecible, como ocurre a menudo en el África. Según el diario Le Monde, su padre Eyadema, que dirigió el país con mano de hierro, le había aconsejado a su hijo “mantén el poder sino lo perderás para siempre”. Así que prosigue imparable la dinastía más larga de África, con más de 50 años en el poder, solamente superada en el mundo por la familia que gobierna a Corea del Norte. Como es usual, durante la campaña electoral no podían faltar la retórica y promesas atractivas. Así, Faure prometió combatir la pobreza en el país a través de comprensivos programas de reforma. Según la Organización Mundial de la Salud  más de la mitad de la población de casi 8 millones y medio de habitantes  subsiste con menos de 1.90 dólares diarios. El subsuelo de Togo encierra importantes yacimientos minerales de hierro y gran cantidad de fosfatos siendo el quinto exportador mundial de este mineral. Como casi todas las ex colonias francesas subsaharianas la moneda oficial de Togo sigue siendo el franco CFA (Comunidad Financiera Africana), controlado por Francia. La situación en Togo ejemplifica dramáticamente uno de los grandes obstáculos  en el desarrollo de la democracia y las instituciones políticas en el acontecer africano; el cultivo de una democracia menos frágil continúa siendo un objetivo distante en muchos de esos países. A lo largo de unos sesenta años han abundado las disputas y las arbitrariedades en luchas desenfrenadas por el poder y por mantenerlo a cualquier precio. Todavía hay muchas lecciones que aprender y tentaciones que combatir en el desarrollo político de este extenso continente que, por lo demás, es siempre objeto de manipulaciones e interferencias externas. El pequeño Togo, además de distinguirse en el mundo por sus conocidas credenciales antidemocráticas, adquirió alguna relevancia internacional gracias a la llamada Convención de Lomé, un acuerdo de intercambio comercial y de cooperación suscrito entre la Unión Europea y los países ACP (Estados de África, del Caribe y del Pacifico) en 1975, en la capital togolesa. Se estableció un sistema de cooperación económica y ayuda

Los frutos de Awad

LUIS DANIEL ALVAREZ – Hace unos días la voz de María Susana Awad se apagó y con ella, el verbo de la que sin lugar a dudas es un pilar fundamental en la historia colombiana y regional sobre las reivindicaciones femeninas, la lucha por el sufragio e incluso la demostración de una transición en la que la mujer asumió un rol protagónico de gestión pública.  Awad fue alcaldesa de Ocaña, departamento de Norte de Santander a principios de la década del sesenta del siglo XX, marcando un hito que con el transcurrir de los años ha convertido en algo habitual que las mujeres, no solo aspiren, sino que ejerzan responsabilidades cada vez más relevantes y tengan capacidad de incidir en distintos ámbitos. Awad de Ojeda no solo fue dirigente política y social, sino que hizo de la cultura una trinchera de transformación y cambio ciudadano. Desde la Casa Museo Quinta de Bolívar, en Bogotá, institución que dirigió durante años, impulsó el estudio de la obra de Simón Bolívar y convirtió el recinto en parada obligada para aquellos que quisieran adentrarse en el apasionante mundo de la historia. Si bien María Susana Awad tenía profundas convicciones liberales, al momento de resolver los problemas ciudadanos y afrontar las vicisitudes propias de la política, no dudaba en trabajar de la mano de otras autoridades, independientemente su origen partidista, pasando a la historia como una mujer dedicada a lo público y a edificar consensos y acuerdos. Probablemente los remitidos de prensa saldrán durante algunos días más, cuando la situación se normalice habrá algún homenaje y al mirar las flores de la Quinta de Bolívar, a los pies del magnífico Monserrate bogotano, se recordará a María Susana Awad, pero su mejor legado radicará en el ejemplo de la valentía de las mujeres que luchan por el imperio de la democracia, la justicia y la libertad. Por: luis.daniel.alvarez.v@gmail.com @luisdalvarezva

La estrecha relación entre el COVID-19, la política y el cambio climático

REBECA MARTÍNEZ – Demás está decir que el COVID-19 llegó a nuestras vidas como un mal sueño del cual aún no logramos despertar, paralizando servicios públicos, educación, economía, y alejando a sus ciudadanos a más de medio metro. Pero es imposible no pensar que esta distancia, por ahora obligatoria, ha permitido a la naturaleza recobrar sus fuerzas. Son muchas las imágenes que han sorprendido al mundo entero: delfines paseando cerca de las costas de Cartagena, pumas caminando tranquilos por Santiago de Chile, comunidades enteras reportando niveles inferiores de polución. Para varios ambientalistas, este era el respiro que durante años pidió a gritos la Tierra.  Es que es ingenuo no ligar esta catástrofe sanitaria con la devastación que durante años generamos sobre nuestros recursos naturales. Y si bien aún se desconoce el origen del SARS-CoV-2, conocido comúnmente como ‘coronavirus’, sabemos que su llegada está íntimamente unida a la explotación de vida silvestre. En marzo de 2020, el Fondo Mundial para la  Naturaleza (WWF) lanzó un estudio en el cual explica cómo la Zoonosis, toda infección transmitida de animales a humanos, está relacionada de forma directa con la pérdida de biodiversidad en nuestro planeta. Los autores de este informe señalan que alrededor del 60% de enfermedades emergentes han sido transmitidas por animales salvajes. Pero no solo el consumo y contacto directo con especies silvestres nos expone a patógenos, ya que el cambio climático funciona como un agente acelerador: el deshielo del planeta libera gases atmosféricos que pueden sacar a la luz distintos tipos de microorganismos que han permanecido retenidos por siglos. ¿Qué nos queda entonces? Tomando en cuenta cómo la economía de nuestros países de la región gira en torno a un profundo extractivismo, es de esperar que el Estado y muchas empresas privadas quieran recuperar el “tiempo perdido” y para ello desvíen aún más la vista hacia la naturaleza. La cuerda se romperá así del lado al que siempre hemos estado acostumbrados a cortar. Sin políticas públicas claras que permitan la conservación y uso apropiado de recursos naturales, al regresar a la “normalidad” aumentaremos de forma acelerada la pérdida de biodiversidad, la intensificación agrícola y ganadera, así como el cambio climático. De poco servirá entonces encontrar una vacuna contra el SARS-CoV-2, si a la vuelta de la esquina la invasión de las fronteras selváticas nos expondrá a un número mayor de virus desconocidos. Según la WWF, este hecho es aún más riesgoso puesto que a ello se suman los factores demográficos que aumentan significativamente, así como la velocidad con la que los humanos viajamos entre continentes, lo que puede causar su rápida propagación. El año 2020 era crucial para el medio ambiente, por la aparición de la COP -26 y el Pacto Verde Europeo, espacios que permitirían a las naciones discutir sus próximas acciones para detener el cambio climático y el deterioro de la naturaleza. Sin embargo, es de esperar que la agenda global cambie tras la incidencia de esta pandemia. Ahora bien, la creación de políticas públicas no servirá de mucho si no tenemos ciudadanos conscientes de sus acciones y de su poder colectivo. Durante años escuchamos el discurso de qué hacer individualmente para detener el cambio climático. Y si bien las acciones individuales aportan, son las acciones colectivas las que logran transformar ideas en realidades. Por largo tiempo nos hemos visto solo como votantes, usuarios y consumidores. Pero es justamente ese rol de ciudadano lo que permite a las empresas funcionar, a los partidos llegar a los puestos de poder. De este modo, si interiormente no buscamos la manera de generar conciencia sobre nuestras acciones futuras, de poco o nada servirá tener leyes que protejan la vida de nuestros recursos naturales y vida silvestre. Referencias: Jeffries, B. A. R. N. E. Y., & WWF INTERNATIONAL. (2020). THE LOSS OF NATURE AND THE RISE OF PANDEMICS (Ed. rev.). Recuperado de https://wwf.panda.org/?361716