El año 2025: transformaciones y tensiones en la escena internacional

El año 2025 se perfila como uno de los más intensos y complejos en la agenda global de relaciones internacionales y geopolítica. Entre guerras regionales, alianzas estratégicas, reconfiguraciones de poder, disputas comerciales y cumbres multilaterales, el sistema internacional sigue mostrando una dinámica de alta tensión y profundas transiciones estructurales. A continuación, los hitos más relevantes:

1) Conflictos armados y seguridad global
Uno de los fenómenos más destacados de 2025 fue la escalada militar en el Oriente Medio, especialmente entre Israel y Hamas e Israel con Irán. Durante junio, se registraron intensos ataques a instalaciones nucleares y militares iraníes, seguidos por represalias iraníes contra objetivos israelíes con misiles balísticos y drones, marcando un punto crítico en la seguridad regional y amplificando los riesgos de un conflicto mayor en la región.
Mientras tanto, otros conflictos prolongados, como la invasion de Rusia a Ucrania y la guerra civil en Sudán, continuaron causando enormes crisis humanitarias sin solución a la vista, reflejando la incapacidad de la comunidad internacional para detener tensiones latentes en África subsahariana.

2) Tensiones geopolíticas entre grandes potencias
Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia siguieron siendo complicadas en 2025. Aunque se realizaron conversaciones diplomáticas para reducir las “irritantes” en sus relaciones bilaterales, las diferencias profundas —particularmente en torno al conflicto en Ucrania— permanecen sin resolverse.
Por otra parte, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China se intensificaron con la expansión de lo que algunos analistas han denominado una “Guerra Comercial 2.0”, abarcando incluso sectores tecnológicos clave como semiconductores e inteligencia artificial.
Estas relaciones se traducen en la inoperancia en las instituciones internacionales, como por ejemplo del Consejo de Seguridad, que es el órgano de Naciones Unidas, garante la paz y seguridad.

3) Reconfiguraciones multilaterales y cumbres estratégicas
La cumbre del G20 en Johannesburgo, Sudáfrica —la primera celebrada en África— fue un evento de enorme relevancia política. Aunque faltaron algunas de las principales cabezas de Estado, este encuentro reafirmó los esfuerzos del Sur Global por posicionar temas como sostenibilidad, igualdad y deuda externa en la agenda global, desplazando parcialmente la centralidad tradicional de Occidente.
Cumbre de la OTAN en La Haya: En el terreno de la seguridad transatlántica, la reunión de líderes de la OTAN en junio consolidó compromisos de fortalecimiento militar —incluida la promesa de elevar el gasto de defensa al 5 % del PIB— y sirvió de plataforma diplomática para encuentros bilaterales clave entre Estados Unidos, Turquía y Ucrania.
Además, reuniones como la Cumbre Unión Africana–Unión Europea en Luanda y la Cumbre de la Comunidad Política Europea en Tirana, aunque menos mediáticas, mostraron esfuerzos continuos por articular respuestas multilaterales a desafíos como la migración, la seguridad y la cooperación económica.

4) Consolidación de nuevas alianzas: BRICS y Global South
El 17º Cumbre del BRICS en Río de Janeiro los líderes del bloque destacaron la necesidad de fortalecer la cooperación entre países del Sur Global, así como la importancia de una gobernanza internacional más inclusiva. El documento final enfatizó especialmente la regulación equitativa de la inteligencia artificial, la cooperación económica y la importancia de fomentar un desarrollo tecnológico que no agrave las brechas globales.
Este desarrollo pone de manifiesto cómo plataformas no tradicionales desafían el liderazgo histórico del G7 y los organismos multilaterales clásicos, presionando por reformas en instituciones como la ONU y el sistema financiero global.

5) Dinámicas geopolíticas en otras regiones
•Asia y Pacífico: La región continuó siendo un foco de tensiones estratégicas, con Estados Unidos profundizando relaciones económicas con países como Vietnam y observando con atención las relaciones entre China e India, así como la evolución de la situación en torno a Taiwán.
•África: Además de los conflictos armados, la diplomacia africana ganó espacio con iniciativas propias y su creciente papel en foros multilaterales, destacando esfuerzos por integrar el continente en nuevas cadenas de valor globales.
•Américas: Aunque gran parte de la atención mediática internacional se enfocó en otros escenarios, las tensiones políticas y estratégicas en el hemisferio —incluidas disputas ideológicas y acuerdos de seguridad regional— continuaron marcando la agenda regional.

6) Cambios tecnológicos y su impacto geopolítico
En 2025 la inteligencia artificial y la tecnología de avanzada pasaron de ser temas técnicos a herramientas fundamentales de poder geopolítico. Organizaciones y gobiernos han comenzado a elaborar marcos regulatorios y estrategias nacionales para incorporar la IA como factor de seguridad, economía y poder blando, un fenómeno que influirá en el orden internacional en los próximos años.

Conclusiones: un año de transición en la política global
El 2025 puede describirse como un año de realineamientos y persistencia de conflictos duraderos. Mientras se consolidan nuevas coaliciones y se subdivide el orden internacional en múltiples polos de poder, crecen también las tensiones entre grandes potencias y en regiones estratégicas. La diplomacia tradicional ha sido, en muchos casos, insuficiente para contener coaliciones y crisis regionales que parecen reinventarse constantemente.
Para América Latina y el Caribe, comprender estas tendencias no es simplemente una cuestión académica o periodística, sino una necesidad estratégica: el impacto de los grandes bloques, los acuerdos de seguridad y las decisiones comerciales extrarregionales tendrán consecuencias directas en nuestras economías, nuestras políticas internas y nuestras agendas de desarrollo.
El ano 2025, fue un punto de inflexión que reconfigura alianzas, políticas y agendas globales de manera que probablemente marcarán la década por venir.