Visita a Nicaragua de Ramón Escovar Salom, Canciller de Venezuela (1.976)

….y su entrevista con Anastasio Somoza Debayle, presidente de Nicaragua.

Por Hugo Álvarez Pífano

                                                                                                                          

Ramón Escovar Salom

 La misión a Nicaragua de Ramón Escovar Salom, Canciller de Venezuela, tenía dos objetivos: Uno oficial, establecer las modalidades de implementación del Acuerdo de Puerto Ordaz sobre facilitación petrolera y otro real, relacionado con la defensa de los derechos humanos: Lograr la liberación de una ciudadana venezolana, esposa de un líder opositor nicaragüense, quien se encontraba detenida en una de las peores cárceles del régimen. Ambos objetivos fueron logrados ¿Cómo se hizo? A continuación, narro la historia.

I

                      La familia Somoza, dinastía de cuarenta y dos años de terror en Nicaragua

Anastasio Somoza Debayle conocido internacionalmente con el apodo de “Tachito” -de 55 años de edad para la fecha de su muerte ocurrida en Asunción, Paraguay, mediante una emboscada con disparos de bazuca, que destruyó completamente su automóvil, solo quedó en la vía su antebrazo izquierdo con un lujoso reloj Rolex de oro macizo, como indicativo de la excelencia del reloj- fue el tercer hijo de Anastasio Somoza García, llamado “Tacho Somoza” hombre fuerte de Nicaragua y jefe de la Guardia Nacional (desde 1937 a 1947 y en una segunda ocasión de 1950 a 1956, en total dieciséis años de ejercicio dictatorial) Se le atribuye el asesinato de Cesar Augusto Sandino, líder de reivindicaciones sociales. La madre de “tachito” llevó el nombre de Salvadora Debayle de Somoza. Era hermano menor de Luis Somoza Debayle quien fue antes de él presidente de Nicaragua (1956-1963) Murió a la edad de 44 años de un infarto agudo al miocardio. Toda Nicaragua dio Gracias a Dios. La historia conceptúa a Anastasio Somoza Debayle “tachito” como un político de alto vuelo, militar de academias de los Estados Unidos de América (Academia Militar de La Salle en Oakdale), ingeniero hidráulico (Academia West Point, 1946) y como uno de los dictadores más crueles, despiadados y depredadores del mundo. Fue jefe de la Guardia Nacional desde 1947 (nombrado por su padre) hasta 1979, un año y poco antes de su muerte. Su presencia física era impactante, con una estatura que rondaba los 1,90 de altura y un lenguaje corporal, ademanes y forma de conducirse que denotaban una bien lograda formación militar. En sus momentos de máximo esplendor la familia Somoza era una de las más adineradas a nivel planetario. Contrajo matrimonio con la señora de nacionalidad estadounidense Hope Portocarrero de Somoza, con la cual procreó 5 hijos todos de nacionalidad estadounidense como la madre, por esta razón el gobierno USA aceptó que fuera enterrado en ese país. Fue el último miembro de la dinastía Somoza en gobernar Nicaragua.

Anastasio Somoza Debayle, llamado “Tachito”

                                                                          II

       Misión en Nicaragua encomendada a Ramón Escovar Salom, Canciller de Venezuela.

La delegación de Venezuela estuvo integrada: Dr. Ramón Escovar Salom, Canciller de Venezuela, su señora esposa Carmen Delia León y su hija menor María Gabriela Escovar León; Dr. Hugo Alvarez Pifano, director de gabinete del Canciller de Venezuela; Pedro José Castillo, coordinador general; Rubén Franco Guzmán, jefe de logística y Silca Alcalá Domínguez, secretaria privada.

La embajada en Nicaragua se encontraba a cargo de un segundo secretario de origen armenio, faramallero y fanfarrón, quien se hizo famoso en la Cancillería venezolana por haberse lidiado a puñetazos con el embajador Rafael León Morales, quien lo echo a patadas y trompicones de su oficina por tratar de ganarse los favores de su secretaria Raquel Obregón. Por lo demás, se hacía pasar por optometrista graduado en una universidad de USA, cuando en realidad en su juventud, fue vendedor de anteojos para el sol colocados en una lámina de anime, esa fue la única óptica de su propiedad que tuvo en toda su vida. Este personaje no participó en ninguna de las actividades de esta visita oficial.

II, A.- Inicio de la visita al presidente de Nicaragua.

El 18 de octubre de 1976 el Canciller Ramón Escovar Salom y quien escribe esta crónica, Hugo Alvarez Pifano, se presentaron al Palacio Presidencial de Nicaragua para la entrevista con Anastasio Somoza Debayle. El director del protocolo nos comunicó que la única persona que tenía la llave del despacho del presidente de Nicaragua era el presidente mismo, en tal virtud el General Somoza en persona abría y cerraba su puerta. Conforme al protocolo debíamos parar frente a la entrada y esperar. En efecto, así se realizaron los hechos la puerta se abrió y Anastasio Somoza Debayle nos recibió con las siguientes palabras:

– Señor Canciller de Venezuela Ramón Escovar Salom, bienvenido al palacio presidencial de Nicaragua, para mi es un honor recibirlo, acto seguido dio un pequeño giro y me dijo: Doctor Pifano, mucho gusto en saludarlo, sea usted también bienvenido. Pasen adelante. Ya en su despacho nos sentamos en un elegante recibo con una mesa provista de servicios de café, té y diversos tipos de bebidas, además pasteles, galletas y canapés variados. Una vez que el valet que nos sirvió se hubo marchado nos quedamos tres personas enfrascadas en el siguiente dialogo: -Canciller Escovar, cómo esta ese líder de importancia continental el señor Carlos Andrés Pérez. -Está muy bien y me ha encomendado la tarea de ser portador de sus mejores saludos y las seguridades de su estima y más alta consideración.

-Canciller Escovar, quiero que usted sepa que yo admiro mucho a su país, a la gesta emancipadora a cargo de El Libertador Simón Bolívar, al precursor General Francisco de Miranda y al más valeroso guerrero de todo el continente el General en jefe José Antonio Páez. Venezuela es un país que a lo largo de su historia siempre ha tenido grandes políticos. Esa situación no existe aquí en Nicaragua, nosotros no hemos tenido ni grandes héroes ni grandes políticos, en Nicaragua lo único que cuenta a través de toda su historia es la familia Somoza y yo le aseguro, que cuando esta familia desaparezca, todo lo que vendrá en Nicaragua es mucho peor, eso se lo puedo asegurar.

Al escuchar esta declaración inesperada, yo me sentí sorprendido y estupefacto, me dije a mi mismo: ¡Que riñones tiene este hombre! Cómo puede pensar que después de la pesadilla para los nicaragüenses que ha sido el gobierno de la dinastía Somoza, deba venir algo peor para ese martirizado país. Pues bien, de esa visita a Centroamérica han transcurrido 47 años, casi medio siglo y hoy cuando escribo esta nota debo reconocer que Anastasio Somoza conocía muy bien a su país y a su gente: La dictadura de Daniel Ortega es mucho peor que lo que fue el gobierno dictatorial de los Somoza. De eso no quepa la menor duda.

II, B.- El Acuerdo de Puerto Ordaz y sus dificultades de implementación con Nicaragua.

En diciembre de 1974, el presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez y los jefes de estado y de gobierno de los países de Centroamérica firman el Acuerdo de Puerto Ordaz, llamado “Acuerdo de facilidad petrolera” por el cual Venezuela otorga condiciones generosas de financiamiento para la adquisición de petróleo y derivados de hidrocarburos, posteriormente se incorporó Jamaica y República Dominicana. ¿En qué consistía la facilidad petrolera? Los países compradores podían refinanciar su factura convirtiéndola en un crédito para programas y proyectos de desarrollo: el FIV se comprometía a otorgar a cada uno de los bancos centrales centroamericanos “financiamientos de balanza de pagos que permitan, al mismo tiempo, financiamientos de programas y proyectos que contribuyan principalmente al desarrollo de los recursos naturales y la promoción de exportaciones de esos países, así como el avance de los esquemas de integración centroamericana”, según reza el texto del acuerdo. Ahora bien, cómo se podía lograr que en un país como Nicaragua en que todos los proyectos económicos estaban orientados a enriquecer a la familia Somoza, lograr que estos nuevos proyectos se orientaran a beneficiar a la sociedad nicaragüense en general. El Canciller Escovar con su habitual sutileza diplomática le planteó la necesidad de crear un organismo de control, con el fin de supervisar el uso adecuado de estos recursos, a lo que el presidente Somoza le respondió: -Por supuesto Canciller Escovar yo tengo mucho interés en el desarrollo de mi país, por lo tanto, acepto la creación de este organismo nicaragüense-venezolano de supervisión.

II, C.- La liberación de una presa política venezolana.

Ocurrió que una dama procedente del estado Táchira, de muy buena familia y sólidas relaciones políticas en el medio local, contrajo matrimonio con un profesional nicaragüense y ambos se fueron a vivir a ese país. Con el correr de los años, los dos se dedicaron a participar en movimientos orientados a derrocar el régimen de Somoza, el marido desapareció sin dejar rastros, la esposa fue encarcelada. En estas circunstancias, cuando el Canciller Escovar planteó la liberación de esta ciudadana venezolana, la respuesta de Somoza no se hizo esperar:

Canciller Escovar, esta pareja siempre fue vista en Nicaragua como un matrimonio nicaragüense y como autores de actos de terrorismo a daño de nuestro país, el marido fue abatido como guerrillero y su esposa fue encarcelada. Cuando escuché que este incomodo asunto me sería planteado en su visita, ordene a los servicios de seguridad una averiguación y resultó que la señora es ciudadana venezolana. No queremos tener prisioneros políticos venezolanos. Cuando usted regrese a su hotel esta dama estará esperándolo, con billete de avión para un viaje a Caracas hoy mismo.

En efecto, al regresar al hotel la señora estaba esperando al Canciller Escovar -lucía bien vestida, limpia y saludable- quien le dijo: – Abandone este país antes de que yo lo haga, a partir de este momento vaya al aeropuerto rumbo a Caracas, las labores de logística para estos fines estuvieron a cargo de Rubén Franco Guzmán.

                                                                            III

                                         Semblanza de Ramón Escovar Salom

Ramón Escovar Salom fue un hombre de inteligencia brillante, culto y de formación académica de élite, –educación universitaria de abogado en la UCV y posgrados en ciencias políticas en Europa- excelente orador, articulista en El Nacional, escritor de una veintena de libros y político de dilatada trayectoria: Parlamentario por Acción Democrática, Ministro de Relaciones Interiores del segundo gobierno de Caldera, Fiscal General de la República y Ministro de Relaciones Exteriores de los dos gobiernos de Carlos Andrés Pérez, se le registra en la historia de la diplomacia venezolana como el Canciller que realizó el mayor número de visitas oficiales a países con intereses importantes para Venezuela y a numerosas organizaciones internacionales.  En todas ellas tuve el honor de acompañarle, como asesor, redactor de documentos oficiales y como negociador de los mismos. Igualmente, en no pocas ocasiones me tocó la preparación de discursos. Fui su Director de Gabinete en el Despacho de Relaciones Exteriores. En aproximadamente, dos años y medio de gestión, realizó 18 visitas oficiales: Guyana (1975); Brasil (1975); Curazao, Aruba y Bonaire (1975); Argentina (1975); Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (1975); Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1975); Perú (1976); Barbados (1976); Costa Rica (1976); Guatemala (1976); Nicaragua (1976); Honduras (1976); El Salvador (1976); Belice (1976); Panamá (1976); y, Polonia (1977). La única visita en que no participé fue precisamente esta última. Si se cuentan las visitas a organismos internacionales, como la ONU, OEA, Unesco y otros en Ginebra y Viena, deben añadirse unas siete más, lo que daría un total de 25. Si se añaden las visitas oficiales del presidente Carlos Andrés Pérez, en las que lo acompañó como Canciller: Bolivia, Perú, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y dos Asambleas Generales de Naciones Unidas, suman un total de 30.

HUGO ALVAREZ PIFANO

Diplomático con carrera de 36 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela (1964-2000). Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia, (1958-1963); Master en Derecho Internacional del Instituto de Formación Profesional e Investigaciones de las Naciones Unidas (1973). Embajador de Venezuela en Guyana (1986-1990), Haití (1990-1992) y el Reino de Dinamarca (1995-1999); Representante de Venezuela en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Nairobi, Kenia (1983-1986), Cónsul General de Venezuela en Río de Janeiro (1978) y Sao Paulo (1979), Brasil. Director de Tratados, Director de América, Jefe de Gabinete. Es autor de los libros “Manual de los Tratados Bilaterales de Venezuela” Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela (1972) y El frac, la levita y el smoking algunas veces te apretujan. Anécdotas y escritos de rigor académico de un diplomático venezolano de los tiempos de la democracia en Venezuela (1958-1998). Publicado por CODEIV.  Miembro Honorario del Colegio de Internacionalistas de Venezuela CODEIV, (2022).

2 comentarios en “Visita a Nicaragua de Ramón Escovar Salom, Canciller de Venezuela (1.976)”

  1. Excelente descripción sobre la representatividad diplomática que Venezuela tuvo en Democracia. El embajador Hugo Alvarez Pífano es uno de los internacionalistas mejor preparados que ha tenido la Cancillería y Venezuela. Pequeña descripción de todos los posibles eventos que le sucedieron en su carrera. Un honor para los venezolanos

  2. Un cordial saludo Dr Hugo, interesante crónica, interesante información, felicitaciones por su trabajo en la diplomacia Venezolana.

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