La corrupción, es una enfermedad, que se extiende por nuestro pais, y crece de forma descontrolada como una especie de cáncer que se infiltra en todos los órganos de la sociedad. La cual, se ha venido adaptando a convivir con ella, debido a la gran permisividad que existe en nuestro pais. Sin embargo, es necesario señalar que para que existan corruptos, deben existir corruptores, que se benefician de los anteriores. Así que esta dupla propicia una incontrolada espiral de crecimiento.

Es importante destacar que los corruptos y su contraparte, no son solo unos vivos o unos personajes astutos, que se benefician de los fondos públicos. Estos funcionarios son unos sistemáticos violadores de derechos humanos, ya que debido a que sustraen el dinero de los fondos públicos, se dejan de construir y equipar escuelas y hospitales. Con lo cual, no se logra incluir en el sistema educativo a muchos niños y jóvenes, y en el caso de la salud se podría salvar muchas vidas. Por otra parte, se deja de invertir el dinero en los servicios públicos básicos, lo cual ha convertido el día a día de los venezolanos en una calamidad, ya que hay que lidiar con la constante e injustificada falta de luz y de agua.

Uno de los elementos que incentiva la corrupción de los funcionarios públicos, es la impunidad y la complicidad, en el caso de Venezuela, en las últimas semanas se ha producido un debate público a través de los medios de comunicación y las redes sociales, entre personajes vinculados al gobierno, acusándose mutuamente sobre quién es más corrupto. Por una parte, se acusa a Rafael Ramírez, quien fuera funcionario público por muchos años, ocupando entre otros cargos, ministro de petróleo, presidente de PDVSA, vicepresidente de la República, embajador en la ONU, etc. El actual Fiscal de la República, lo acusa de estafar a la nación la suma de 4.200 millones de US$. de la industria petrolera. Por su parte Ramírez, replica, no negando la acusación, sino que acusa a otros de funcionarios del gobierno de estafar la cantidad de 1.200 millones US$.

Para que tengamos una idea de la magnitud de esas cifras, podemos señalar que el presupuesto anual de un pais como Honduras, en el año 2022, es de 12.684 millones US$., o sea que aquí estamos hablando que, en dos casos de corrupción, donde supuestamente se sustrajo de los fondos públicos, desapareció poco menos de la mitad del presupuesto anual de una pais centroamericano, como es Honduras.

Mientras tanto, la mayoría de los venezolanos, cada día, ven como se deteriora su calidad de vida, cuando el ingreso promedio no supera los 150 US$. mensuales, ni hablar de la tragedia que viven los pensionados y jubilados. Mientras la canasta alimentaria supera los 340 US$, con una inflación que sobrepasa el 150% anual. Ante esta realidad, muchos se ven obligados a salir del país, huyendo de la miseria y del caos en el funcionamiento de los servicios públicos. Es increíble e injustificable, ver como cientos de miles de venezolanos deciden huir caminando, atravesando la selva del Darién, para continuar por Centroamérica con el objetivo de llegar a los Estados Unidos.

 El avance de la enfermedad de la corrupción en el pais es galopante, por lo que se hace necesario buscar una cura antes de que Venezuela haga metástasis.

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