COLEGIO DE INTERNACIONALISTAS DE VENEZUELA (4)

Por Jesús Raúl Piñate Blanquicett

La inteligencia artificial (IA) es una tecnología disruptiva que está transformando todos los ámbitos de la sociedad, incluida la política y la economía. En el contexto de la competencia global, la IA está jugando un papel cada vez más importante en la carrera por el liderazgo, analizando el papel de la IA en la carrera por el liderazgo global, centrándose en el caso de Estados Unidos. En primera instancia se presenta el potencial de la IA para otorgar una ventaja competitiva a los países que la dominan. A continuación, se revisa el escenario actual de la IA en Estados Unidos, destacando la competencia con China y otros países, así como también examina las aplicaciones militares de la IA y su impacto en la economía estadounidense.

La primera variable, analiza como Estados Unidos busca mantener la superioridad tecnológica en términos de competitividad. Para ello, toma en consideración los planes nacionales de IA los cuales son estrategias gubernamentales que tienen como objetivo aprovechar el potencial de la IA para transformar la economía, la sociedad y la política mundial. Estos planes tienen un impacto geopolítico significativo, ya que pueden ayudar a los países a alcanzar una serie de objetivos en la esfera global. Por ejemplo, un país puede centrarse en el desarrollo de IA para la defensa, la salud o la educación. China tiene un plan ambicioso para convertirse en el líder mundial de la IA en 2030, Estados Unidos, por el contrario, no tiene una fuerte intervención estatal, sino que confía en la iniciativa privada y en la relación entre Silicon Valley con el Pentágono. Por su parte, Arabia Saudita busca convertirse en un líder mundial en la economía impulsada por los datos, y Singapur, posicionarse como un centro global de innovación y adopción de la IA. Asimismo, Alemania, hace de la IA un motor de crecimiento económico y social, y Rusia tiene como objetivo aumentar el papel de la IA en la economía, la defensa y la seguridad. Por último, India está tratando de utilizar la IA para mejorar su economía y su sociedad, y Japón, se centra en mantenerse a la vanguardia de la tecnología mundial.

Las diversas variables incluyen: 1) El índice global de inteligencia artificial es una herramienta que mide el progreso de los países en el desarrollo e implementación de la IA. El índice toma en cuenta seis criterios: talento, infraestructura, entorno operativo, investigación, estrategia gubernamental y escala (cantidad de datos). Estados Unidos y China son los dos países líderes en el IA global Index seguidos de Singapur para el año 2023. Estados Unidos tiene una puntuación más alta en talento, infraestructura y entorno operativo, mientras que China tiene una puntuación más alta en estrategia gubernamental y escala. El Pentágono, el Departamento de Defensa de Estados Unidos, tiene un gran interés en el desarrollo de la IA para fines militares y de seguridad.  Colabora con las empresas de Silicon Valley en varios aspectos relacionados con la inteligencia artificial (IA), como la financiación de proyectos de investigación y desarrollo, la contratación de servicios y productos, la creación de programas y alianzas, y la atracción y reclutamiento de talento.  Por ejemplo, Google contribuyó con el Pentágono en el desarrollo de software para el análisis de imágenes de drones conocido como Proyecto Maven. Microsoft proporciona servicios en la nube al Departamento de Defensa para que pueda almacenar y procesar grandes cantidades de datos de IA. Amazon ofrece su inteligencia artificial al Centro Conjunto de Inteligencia Artificial, que la utiliza para desarrollar nuevas armas y sistemas de defensa. IBM trabaja en la ciberseguridad para el Pentágono, protegiéndolo de ataques informáticos. Palantir se dedica al análisis de datos para operaciones militares y de inteligencia, y Anduril se ocupa de los sistemas de vigilancia fronteriza y defensa aérea. Esta colaboración es fundamental para que el Pentágono mantenga su ventaja tecnológica en la era de la IA.

Las startups de IA tienen un peso geopolítico significativo y están en aumento. Tienen el potencial de revolucionar los sectores clave de la economía, y pueden tener un impacto significativo en el poder y la influencia de los países que las poseen. Estados Unidos es el líder mundial en el desarrollo de startups de IA. El país cuenta con un ecosistema de IA próspero y vibrante, con una sólida base de investigación y desarrollo, un gran número de talentos tecnológicos y una fuerte cultura empresarial. Estados Unidos y China siguen a la vanguardia de la inversión en IA, con el primero liderando en general desde 2013 con casi $250 mil millones invertidos en 4643 empresas en total. Manteniéndose la tendencia de inversión continúan creciendo. Solo en 2022, se fundaron 524 startups de IA en los EE. UU., atrayendo $47 mil millones en financiamiento no gubernamental. Mientras tanto, China ostentó la inversión corporativa promedio más alta en 2022, con sus 160 startups de IA recién fundadas recibiendo en promedio $71 millones cada una.

Las patentes para la IA son un activo estratégico de gran importancia para los países que compiten por el liderazgo en esta tecnología. Pueden proporcionar a los titulares derechos exclusivos para la explotación de una invención, lo que les otorga una ventaja competitiva significativa. Estados Unidos y China son los dos países líderes en el ámbito de las patentes de IA. Estados Unidos ocupa el primer lugar en calidad, mientras que China ocupa el primer lugar en cantidad. China ha experimentado un crecimiento acelerado en las solicitudes de patentes de IA desde 2013, superando a Estados Unidos en algunas categorías como el aprendizaje automático, la visión por computador o el procesamiento del lenguaje natural. Esto se debe a varios factores, como su gran población y mercado, su gran cantidad de talento e inversión en el sector de la IA, y su política de cantidad sobre calidad. Sin embargo, Estados Unidos sigue siendo el líder en calidad de patentes de IA. Esto se debe a su estrategia más selectiva y rigurosa, que se centra en las patentes que tienen un mayor potencial comercial o estratégico.

2) La segunda variable, examina el impacto de la IA para los conflictos bélicos de EEUU en términos de eficiencia operativa. La IA tiene un gran potencial para mejorar la eficiencia, la precisión y la seguridad de las operaciones militares, así como para generar nuevas capacidades y ventajas estratégicas. La IA tiene el potencial de transformar el ámbito militar, mejorando la capacidad de los Estados Unidos para detectar y responder a amenazas, planificar y ejecutar operaciones, y proteger sus sistemas y redes. En las últimas décadas la IA ha tenido una evolución en las guerras de EEUU como se puede apreciar en la siguiente línea del tiempo:

Guerra del Golfo (1991): Estados Unidos utilizó la IA para detectar y destruir los misiles Scud lanzados por Irak.

Guerra de Irak (2003-2011): Se utilizaron drones para realizar ataques selectivos contra insurgentes y terroristas, pero también causaron numerosas víctimas civiles. También se emplearon robots para desactivar explosivos o explorar zonas peligrosas.

Guerra de Afganistán (2001-2021): se realizaron ataques aéreos con drones, así como sistemas de vigilancia y comunicación basados en IA. También se desplegaron sistemas multirobot para realizar misiones de reconocimiento o transporte.

Guerra civil siria (2011-actualidad): Se han utilizado drones para realizar ataques o espionaje, así como sistemas de defensa aérea para interceptar misiles o aviones. También se han empleado sistemas de análisis de imágenes satelitales o redes sociales para monitorizar la situación humanitaria o los crímenes de guerra.

Guerra contra el Estado Islámico (2014-actualidad): Se realizaron ataques aéreos o terrestres contra las posiciones del Estado Islámico y se utilizaron sistemas de inteligencia artificial para identificar y rastrear a los miembros del Estado Islámico, así como para contrarrestar su propaganda online.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) está invirtiendo fuertemente en la IA, con el objetivo de mejorar su seguridad nacional, la eficiencia operativa y la ventaja competitiva frente a sus adversarios. El DoD está desarrollando una amplia gama de proyectos y programas relacionados con la IA, que abarcan desde el reconocimiento facial hasta los vehículos autónomos, pasando por el análisis de datos y la ciberseguridad.

Algunos ejemplos concretos de estos proyectos incluyen:

En el Ejército, el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático (AI/ML CoE) está desarrollando soluciones de IA para apoyar las misiones del ejército, como el Sistema Integrado de Alerta Visual (IVAS), que consiste en unas gafas de realidad aumentada que proporcionan a los soldados información sobre el terreno, el objetivo y el entorno. La marina ha establecido la Iniciativa NavalX para acelerar la adopción de la IA y otras tecnologías emergentes. Una de sus iniciativas es el Proyecto Overmatch, que busca crear una red integrada de sensores, armas y plataformas navales que puedan operar de forma coordinada y autónoma. La fuerza aérea ha lanzado el Proyecto Maven, que utiliza algoritmos de IA para analizar imágenes y vídeos captados por drones y satélites, con el fin de mejorar la inteligencia, la vigilancia y el reconocimiento. Otro proyecto es el Programa Skyborg, que pretende desarrollar aviones no tripulados que puedan volar junto a aviones tripulados y realizar funciones como escolta, ataque o reconocimiento.

La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de transformar la seguridad nacional, mejorando la capacidad de las agencias de inteligencia para detectar y responder a amenazas. En el ámbito de las operaciones cibernéticas, la IA se utiliza para identificar y mitigar amenazas como los ataques de ransomware y los robos de datos. En el ámbito de la desinformación, la IA se pone en practicar para identificar y contrarrestar la desinformación que puede ser utilizada por adversarios para sembrar discordia y confusión. En el ámbito de la vigilancia, la IA sirve para mejorar la eficacia de las agencias de inteligencia en la realización de vigilancia, lo que puede ayudar a identificar y detener amenazas potenciales. En el ámbito de la toma de decisiones, la IA contribuye para asistir a las agencias de inteligencia en la toma de decisiones más rápidas y precisas, lo que puede mejorar su capacidad de respuesta a las amenazas.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos se valen de la IA de diversas maneras. Por ejemplo:

CIA: Utiliza la IA para analizar imágenes de satélite, hackear dispositivos electrónicos y espiar a otras agencias de inteligencia.

NSA: Emplea la IA para analizar grandes volúmenes de datos de comunicaciones, descifrar la inteligencia extranjera y generar claves de cifrado.

FBI: Aplica la IA para analizar imágenes de video de vigilancia, crear perfiles psicológicos y conductuales, y predecir posibles escenarios y riesgos.

3) La tercera y última variable estudia los efectos de la IA en la economía desde una perspectiva macro hasta micro, partiendo de cuales van a ser las implicaciones económicas de la IA a nivel regional, nacional y por sectores claves con sus respectivas empresas y bancos que marcan los nuevos paradigmas.  La IA tiene el potencial de impulsar un crecimiento significativo en el PIB de Estados Unidos y la economía global, pero también presenta desafíos como el desplazamiento laboral y nuevos riesgos éticos y legales. Según McKinsey & Company, la IA podría incrementar el PIB de EE.UU. en un 13% para 2030 gracias a mejoras en productividad, eficiencia y calidad en varios sectores. La IA generativa, que se enfoca en la creación de nuevos datos o contenidos, podría revolucionar la economía global, aumentando el PIB mundial en un 7% y generando nuevos empleos. Sin embargo, también podría desplazar hasta un cuarto de los trabajos actuales al automatizar tareas humanas. China se beneficiará más de la IA generativa, con un aumento del 26.1% en su PIB para 2030. EE.UU. también verá un crecimiento significativo, con un aumento del 7% en su PIB para 2030.

Sector automotriz: La IA se está utilizando en el sector automotriz para desarrollar vehículos autónomos, mejorar la seguridad y la eficiencia, y personalizar la experiencia del usuario. El tamaño del mercado de la IA en el sector automotriz se espera que alcance los 2.516,4 millones de dólares en 2030. Ejemplos de empresas que utilizan la IA en el sector automotriz es Tesla, que utiliza la IA para entrenar a sus vehículos autónomos para que puedan identificar su entorno y conducir de forma segura sin la intervención humana. General Motors utiliza la IA para mejorar la satisfacción del cliente y aumentar las ventas en línea.

Sector entretenimiento: La IA es usada en primera instancia para crear contenido personalizado, mejorar la experiencia del usuario y automatizar tareas. El tamaño del mercado de la IA en el sector entretenimiento se espera que alcance los 11.570 millones de dólares en 2032 en donde EEUU ocupó el 40,6% para el año 2023 con un crecimiento estimado anual del 26,3%. Amazon Prime Video se aprovecha de los beneficios de la IA para mejorar la calidad del sonido en sus producciones y personalizar la experiencia del usuario. Netflix utiliza la IA para recomendar programas a los usuarios y mejorar la calidad de la transmisión. Disney+ se vale de la IA para analizar los patrones de comportamiento de los usuarios y crear contenido personalizado.

Sector farmacéutico: La IA es el nuevo motor del sector farmacéutico para acelerar el descubrimiento de medicamentos, mejorar la atención al paciente y reducir los costos. El tamaño del mercado de la IA en el sector farmacéutico fue de $239,71 millones para el 2022 y se espera que alcance los 3.119 millones de dólares en 2032. Merck emplea la IA para automatizar tareas, mejorar la toma de decisiones y crear nuevos productos y servicios. Pfizer se beneficia la IA para mapear el sistema inmunológico humano y predecir mejor las consultas regulatorias del gobierno. Novartis utiliza la IA para innovar, experimentar y escalar soluciones basadas en IA.

Sector petrolero: La IA es una nueva herramienta en el sector petrolero para mejorar la eficiencia de las operaciones, reducir los costos y mitigar el riesgo. El tamaño del mercado de la IA en el sector petrolero fue de $5.13 mil millones, y se espera que alcance los $18,94 mil millones de dólares en 2032. Chevron emplea la IA para automatizar tareas, mejorar la toma de decisiones y crear nuevos productos y servicios. ExxonMobil utiliza la IA para mejorar la productividad y la eficiencia de sus operaciones de petróleo y gas.

Sector bancario: La IA se está utilizando en el sector bancario para mejorar la experiencia del cliente, reducir los costos y mitigar el riesgo. El tamaño del mercado de la IA en el sector bancario en el año base del estudio (2018) fue de 14 mil millones de dólares y se espera que alcance los 78 mil millones de dólares en 2030. Bank of America utiliza la IA para automatizar tareas, mejorar la toma de decisiones y crear nuevos productos y servicios. J.P. Morgan emplea la IA para ofrecer asesoramiento en materia de inversión a los usuarios.

Sector minorista: La IA se está utilizando en el sector minorista para mejorar la experiencia del cliente, personalizar el marketing y reducir los costos. El tamaño del mercado de la IA en el sector minorista para el año 2022 fue de $8,41 mil millones encabezado America del Norte con un 39 % del mercado. Amazon se beneficia del poder de la IA para ayudar con el procesamiento de datos, seguridad, automatización de sistemas y el aprendizaje automático para procesar grandes cantidades de datos. Walmart utiliza la IA para mejorar la productividad y la eficiencia de sus operaciones minoristas. eBay emplea la IA para hacer coincidir a los compradores con los vendedores adecuados.

En resumen, la inteligencia artificial (IA) es una tecnología emergente que tiene el potencial de transformar todos los aspectos de la sociedad, incluyendo la economía, la política y la seguridad. En el ámbito global, la IA podría otorgar a los estados que la dominan una ventaja significativa en la competencia por el poder. En el ámbito económico, la IA podría utilizarse para automatizar tareas, mejorar la eficiencia y crear nuevos productos y servicios. Esto podría conducir a un aumento de la productividad, de la competitividad y de la riqueza. Por ejemplo, la IA podría servir para automatizar tareas repetitivas en la fabricación, lo que podría liberar a los trabajadores para tareas más creativas y estratégicas. También podría utilizarse para desarrollar nuevos productos y servicios que satisfacen las necesidades de los consumidores. En el ámbito militar, la IA podría ser indispensable para desarrollar nuevas armas y sistemas de defensa. Esto podría conducir a una ventaja militar, que puede utilizarse para proyectar poder y defender los intereses nacionales. Por ejemplo, la IA podría utilizarse para desarrollar armas autónomas que puedan atacar objetivos sin intervención humana. También podría utilizarse para desarrollar sistemas de defensa que puedan detectar y repeler ataques enemigos. Desde la perspectiva del realismo político, la IA es un recurso estratégico de primer orden que puede otorgar a los estados que la dominan una ventaja primordial en la competencia por el poder global. Los estados que puedan desarrollar y desplegar la IA más avanzada tendrán una ventaja competitiva en estos campos, lo que les permitirá aumentar su poder e influencia en el mundo.

“La inteligencia artificial es el futuro, no solo para Rusia, sino para toda la humanidad. Viene con oportunidades colosales, pero también amenazas que son difíciles de predecir. Quien se convierta en el líder en esta esfera se convertirá en el gobernante del mundo”, Vladimir Putin.

Jesus Raul Piñate B.

Internacionalista Universidad Santa María (USM)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *