Por Rafael Gallegos     

Cuando cayó el Muro de Berlín, Fukuyama publicó “El fin de la historia”. Planteó que con el acabose del comunismo – y de la guerra fría- se iniciaba una nueva era, en la que todos los países serían capitalistas y se enrumbarían por la senda del progreso.

Sin embargo, otro autor, Huntintong contradijo ese planeamiento en su libro “Choque de civilizaciones”. Dijo que continuarían los enfrentamientos. Que, en lugar de capitalismo vs comunismo, sería entre civilizaciones. La occidental, la china, la rusa, la árabe, etc. Y que la occidental a la larga resultaría derrotada. ¿Qué tal?

Los hechos como que le dan razón a Huntintong. Hoy el comunismo está demodé, salvo en algunas mentes trogloditas. Sin embargo, afloran contradicciones entre las diversas civilizaciones. Rusia invade Ucrania, China amenaza Taiwán, algunos musulmanes pelean con Israel. Rusia, China y los musulmanes son capitalistas; pero con un gigantesco déficit de democracia y practican culturas muy diferentes a la occidental. Se trata de civilizaciones diferentes; pero obligadas – cuestión de sobrevivencia – a ponerse de acuerdo para compartir los recursos del planeta, fundamentalmente la energía.

EL INSUSTITUIBLE GAS NATURAL

En las matrices energéticas proyectadas para el sXXI el gas natural cobra creciente importancia. Es fundamental como combustible en procesos eléctricos, industriales, caseros. El pavoroso frío del invierno europeo lo convierte en un elemento de vida o muerte.  Su ingente necesidad hace que sea candidato a ser considerado energía limpia en Europa, a pesar que sí contamina.

Además, es útil como materia prima en procesos muy importantes como la siderurgia, la petroquímica y otros.  

RESERVAS DE GAS

De los doce países con más reservas de gas natural en el mundo, solo dos pertenecen la civilización occidental: Estados Unidos y Venezuela. ¿Qué diría Huntintong si se enterara que buena parte de la seguridad energética de occidente reposa en subsuelos de otras civilizaciones? Tema para los geopolitólogos.

Por cierto, Venezuela podría disponer de por lo menos un 20 % más de reservas si explorara en búsqueda de gas. Pero Pdvsa no explora…

LOS PRODUCTORES DE GAS

Al revisar las tablas de los mayores productores de gas en el mundo, se pueden hacer las siguientes observaciones:

–      Estados Unidos, con la segunda mayor reserva de gas, es el primer productor.

–      De los diez mayores productores de gas, cuatro pertenecen al mundo occidental, con una producción similar a la de los otros seis de la tabla. Es decir, occidente se ha puesto las pilas para minimizar la dependencia.

–      Venezuela – ¿hasta cuándo seguiremos paseando en los últimos puestos del tren de la historia? -, a pesar de ser la séptima reserva mundial de gas, no aparece entre los quince primeros productores. ¿Cuántos miles de millones de dólares, empleos y en general bienestar estamos perdiendo de generar por este empeño de ser los últimos del salón?

Por cierto, Estados Unidos ha multiplicado su producción de gas con la lutita. Ya llega casi a 100.000 millones de pies cúbicos por día y está comenzando a sustituir a Rusia en el abastecimiento de gas a Europa.

GAS NATURAL LICUADO

El GNL (gas natural licuado) es la resultante de un proceso de licuefacción de gas metano a -161,5 grados centígrados y ocupa un volumen 600 veces menor que el gas. Luego se traslada a grandes distancias en metaneros. El GNL ha transformado al gas desde un fenómeno local hasta un combustible global. Otro tema para los geopolitólogos.

Esto se debe a que la longitud de los gasductos tiene un límite comercial. A grandes distancias (como por ejemplo América – Europa) dan pérdidas y lo rentable es el uso de metaneros.

Por ejemplo, Estados Unidos traslada GNL a Europa en metaneros y está sustituyendo a Rusia. Se ha tardado un poco en masificar la operación por la construcción de plantas en Europa que regasifiquen el metano líquido, para luego incorporar el gas a las redes de gasductos.

VENEZUELA

Nuestro país tiene grandes oportunidades de hacer florecer la industria del gas natural. En el subsuelo hay potenciales reservas que podrían crecer con procesos exploratorios. Por otra parte, las leyes de hidrocarburos venezolanas permiten 100 % inversión privada, los volúmenes de capital requeridos son mucho menores que los petroleros lo que facilita entrada de capitales venezolanos, además las sanciones como están hoy, casi que no afectan. Las oportunidades están en:

–      Red nacional de gas doméstico y comercial… de manera más limpia y segura, podría llegar a nuevos sitios y sustituir las bombonas de gas, liberando el propano y butano para la exportación.

–      Mar Caribe… En Campo Dragón se puede producir gas para venderlo a Trinidad y Tobago, que lo licuaría (GNL) y exportaría. Igual en oriente y occidente se puede producir gas, transformarlo en GNL y exportarlo en cantidades superiores a 2 mil millones de barriles y a largo plazo seis mil. Miles de millones de dólares.

–      Plantas eléctricas…  expandiría el servicio eléctrico disminuyendo los cortes de luz, sustituiría el gasoil en las plantas de manera más limpia y liberando ese líquido para exportación. Además, en caso de un cambio de modelo que se refleje en un importante crecimiento de la economía, minimizaría el riesgo de retroceso por no disponer de servicio eléctrico.

–      Industrias… Expandiría el crecimiento industrial al ser utilizado como combustible, y como insumo.

–      Petroquímica… el petróleo del sXXI. Y no está amenazada por ninguna transición energética. Los países con las mejores petroquímicas no poseen ni gas, ni nuestras facilidades. ¿Entonces?

–      Gas quemado y aireado en oriente… Venezuela produce alrededor de cuatro mil millones de pies cúbicos de gas al día. De este volumen, se desperdicia… la mitad… en los mechurrios del oriente del país. Equivalentes a más de 200.000 barriles diarios de petróleo.

Un crimen de lesa economía. Saque cuentas. Como dice el doctor Calderón Berti, en Venezuela no hay gas porque lo están botando.

OPORTUNIDAD

El mundo occidental ha maximizado su producción de gas natural, minimizando la dependencia de las otras civilizaciones y compensando su inferioridad en reservas. Contrario a lo que ha hecho Venezuela ¿Hasta cuándo seguiremos dilapidando nuestras potencialidades? El mundo nos ve – con razón- como un limosnero sentado en un barril.

Es hora de pasar desde los últimos vagones del tren hasta el primero. Optimizar el negocio del gas que hace mucho tiempo dejó de ser la hermanita pobre del petróleo.

Parece que no nos hemos enterado, y esta ignorancia … es hambre.  

Rafael Gallegos

Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

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