COLEGIO DE INTERNACIONALISTAS DE VENEZUELA (4)

Por Rafael Gallegos     

Hitler pasando revista a sus tropas

El 6 de junio de 1944 los soldados aliados contra la tiranía nazi desembarcaron por Normandía. Una acción militar que revirtió la guerra y culminó con la liberación de Europa, dominada por los nazis.

Hasta ese momento Hitler ganaba la guerra y parecía muy difícil poder revertir esos resultados. Normandía lo cambió todo. Pero no fue un acto mágico. Requirió en primer lugar de una organización impecable, producto de la Unidad entre los aliados. Roosevelt, Churchill, De Gaulle y otros importantes líderes actuaron al unísono. Superando sus diferencias y colocando el eje de la Unidad en el deseo común de derrotar a Hitler y salvar sus países.

Además, jugaron caribe. Engañaron a los alemanes simulando desembarco por otro lugar (Calais), que comandaba el muy prestigioso general Patton. Éste hizo una campaña de desinformación dando numerosos discursos donde daba a entender que sería el jefe de una invasión que se daría por Calais. Por su parte Hollywood, construyo un increíble aparataje de utilería – que realmente merecía un Oscar – en el sitio de la supuesta invasión. Carros de combate, cañones, infraestructura de cartón o de materiales similares y huecos que, aunados a falsos telegramas y telégrafos, lograron engañar a los pilotos de la Luftwaffe alemana.  

Simulación de equipos de guerra

Hitler mordió el anzuelo y colocó el grueso de sus tropas en Calais, para esperar a los aliados. Sus ejércitos resultaron sorprendidos cuando la alianza estadounidense, canadiense, francesa y británica entre otros países, desembarcó a más de trescientos kilómetros de distancia, por Normandía.

 Es de imaginarse las rabietas que agarraría el Führer al enterarse de cómo sus soldados volteaban con los pies y rompían con las manos los vacíos tanques de utilería.

Así, el día D sesenta mil soldados desembarcaron en suelo francés, abrieron las puertas de Europa, tres meses después superaban los dos millones de militares aliados, y diez meses después ganaban la guerra.

Al analizar la estrategia del exitoso desembarco, hay que tomar en cuenta los factores críticos de su éxito: Organización impecable. Unidad a toda prueba. Juego Caribe. Factor sorpresa. Liderazgo indiscutible (Eisenhower) y decidida participación de los pueblos (Hollywood se la jugó).

EL DÍA D DE VENEZUELA

El mundo entero observa la Primaria del 22 de octubre. Ese día, si actuamos con pilas y guáramo, puede ser el Día D de la Democracia. El día en que logremos utilizar la inmensa mayoría que somos los venezolanos demócratas y comenzar por fin, a revertir este proceso.

Sin embargo, hay leyes gerenciales del éxito. El Desembarco de Normandía nos da luces al respecto. Veamos:

Organización Impecable: Nuestros partidos deben actuar como uno solo, sin tramoyas ni segundas intenciones. Para unas elecciones vinculantes que elijan un líder (o lideresa), que “adelante por arriba de las tumbas” sea el candidato presidencial que encabece el frente unitario.    

Unidad a toda prueba: Es necesario que los líderes se unan sin críticas destructivas, ni zancadillas, con el objeto común de recuperar la democracia. Las diferencias … se discuten después. Además, que los triunfadores de la Primaria actúen con espíritu unitario, sin prepotencia ni autosuficiencia, porque todos los soldados son necesarios en este “desembarco”, léase todas las maquinarias.

Juego Caribe: Adelantarse a los acontecimientos. Malicia.

Factor Sorpresa: Estar muy pendiente de los cambios de escenario que, anótelo, producirán las negociaciones Casa Blanca – Miraflores. Menos sanciones y más democracia, que redundarán en un gobierno más competitivo electoralmente y tal vez una María Corina sin inhabilitación. Pero no se engañe, hará falta más que nunca mucha Unidad, organización, votos, y sobre todo estadistas que no sean “sorprendidos” por las nuevas perspectivas.

Liderazgo indiscutible: Quien gane la Primaria, es el Líder o lideresa del proceso.

Decidida participación del pueblo: A Votar. Sí, usted, a Votar. No votar es hacerlo por el gobierno.

Si los aliados de la segunda guerra mundial hubieran fallado en uno solo de estos aspectos mencionados, Hitler se hubiera eternizado y extendido por los cinco continentes. Y tal vez hoy un heredero tipo Corea del Norte, gobernaría al mundo.

Por eso es que estos aspectos se denominan factores críticos de éxito. Si fallan… no hay victoria. Es urgente que el liderazgo sea … estratégico. Cero fumadores de lumpias.

El 22 O es la oportunidad de comenzar a revertir este largo proceso que ha desvalijado a Venezuela. Nuestro día D.

Millones a votar, los partidos a desplegar, sin mezquindades, su maquinaria; los líderes a concentrarse en ganar la elección presidencial. Que cada uno de nosotros, sin excusas, haga lo que hay que hacer: abrir los caminos de la democracia y del retorno de la diáspora. Hasta cuando este quiebre del alma nacional.  

Por lo pronto Vote, no sea culpable.

Rafael Gallegos Castro

Ingeniero Petrolero. Ex-gerente en PDVSA. Profesor del IESA. Miembro de Gente del Petróleo. Coordinador Académico del Diplomado de “Diplomacia Petrolera y otras Energías” del CODEIV

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